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Author: Franco L.M. García J.M.M.
Tags: guerra civil historia española tanques asuntos militares equipamiento militar
ISBN: 978-84-9928-307-4
Year: 2023
Text
EN LA GUERRA
CIVIL ESPAÑOLA
▼ 1HL WBl
CAR
jen 1939
Artillería y carros
DE COMBATE
en la Guerra Civil Española
Dirección editorial
Isabel Ortiz
Coordinación editorial
Galland Books
José María Manrique García y Lucas Molina Franco
Corrección
Lucas Molina y José Javier Marín
Documentación gráfica ,
Colección autores, Archivo Canario Azaola, Miguel García Díaz, Juan B. Alberti Dumas,
Archivo General Militar de Ávila, Carlos Medina Ávila
Colección
José Manuel Campesino Bilbao
Ilustraciones
Manuel V. Tamariz Sáenz, Julio López Caeiro, Juan Conde
Tratamiento de imágenes
lone Muñoz
Diseño y maquetación
lone Muñoz
Cartografía
Juan Conde
Infografías
Francisco M. Queipo
Juan Conde
Manuel V. Tamariz
Agradecimientos:
Juan Bernardo Albertí Dumas, Antonio Alonso, Javier Bennúdez
de Castro, Juan Luis Coello, Carlos Engel, Miguel García Díaz,
Francisco José Gómez Ramos, Carlos Medina, Carlos Murías,
Cutlqu^oruM d. producción. ditvibuoón. comunión pública o transformé Sánchez PUChol, Javier VUlaiTOya
* CtDR°
© SUSAETA EDICIONES, SA.
© TIKAL EDICIONES, S.A.
C/ Campe», 13 - 28022 Madrid
Tel.: 91 3009100 - Fax: 91 3009110
preso y encuadernado en España
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0-L-: m-332i2-mfTlHWI
Artillería y carros
DE COMBATE
en la Guerra Civil Española
José María Manrique García
Lucas Molina Franco
Con la colaboración de Javier Villarroya
Colección dejóse Manuel Campesino Bilbao
TIKAL
Sumario
Capítulo I: Introducción
15
Consideración general
Medios militares en vísperas de la guerra
/9
i El Ejército español a comienzos de 1936
i Las cuatro disoluciones del cuerpo de artillería
i Adscripción de los oficiales artilleros a los bandos en lucha (I) -6
i Adscripción de los oficiales artilleros a los bandos en lucha (II) ~~
i Piezas de artillería en servicio en 1936 3$
Otros materiales «en servicio» al comienzo de la guerra 40
Artillería obsoleta y de la Marina empleada en tierra 44
Distribución de los blindados en julio de 1936 49
Artilleros nacionales singulares 50
Juan Hernández Saravia (1880-1962) 53
• Los «asesores» soviéticos 54
Nikolái Nikoláyevich Vóronov {HukmÓü HuKaweeu* b¿Poho«-, 1899-1965) 55
Infografía: Baterías del nuevo frente marítimo de la plaza de Cartagena 22
Capítulo II: La actuación de la artillería en la guerra 59
Conceptos generales sobre el empleo de artillería durante la guerra
Orgánica y batallas
Comienzos y juventud: de Africa al Mediterráneo
Madurez: el Ebro
La artillería antiaérea
La artillería de costa
El Servicio de ArtiHería y |as fábricas
59
79
79
137
158
170
175
Proyectiles ¿ ]
Topografía y tiro (I) 65
Algunas clases de tiro: protección, neutralización, destrucción, barreras, preparación 68
Topografía y tiro (II). ¿Cómo se apuntaba una pieza de campaña? 73
a ¿Cómo funciona una pieza? 75
Tractores y carrillos 78
Condecoraciones individuales artilleras en 1936 (I) 83
Artillería de las columnas que salieron de Barcelona 84
a Condecoraciones individuales artilleras en 1936 (II) 87
a El contingente italiano en la batalla de Málaga (del 5 al 8 de febrero de 1937) 91
a El compromiso de honor y los ascensos por méritos de guerra 95
a Plantilla de una brigada mixta según O.C, de 1° de octubre de 1938 (reservada) 97
a Fechas de creación de los primeros cuerpos de ejército nacionales 99
a La principal acción de guerra química en España 103
a El CTV tras Guadalajara 105
a Acciones de fuego de artillería de costa en el primer año de guerra 106
a Laureadas artilleras 107
a Artillería republicana perdida en el norte 109
a La artillería de costa en el frente norte 113
a Condecoraciones artilleras durante el resto de la guerra (I) 121
a Medallas Militares Colectivas artilleras 123
a Artillería de las divisiones nacionales 124
a Artillería nacional obsoleta (abril 1937) 125
a Consumos de munición de artillería en el bando nacional (según el comandante Moyano) 134
Infografía: Cómo funciona un proyectil 62
Infografía: Tipos de munición 70
Infografía: ¿Cómo funciona una pieza? 76
Capítulo III: De la batalla del Ebro al final de la guerra 1J/
139
a El problema de las municiones
La artillería en el Ebro el día de Santiago de 1938 1 46
Los mitos de la guerra: Atilano y su entomo 149
Juan Pérez-Chao y Fernández
i La Reserva General de Artillería 166
Organización de las Agrupaciones de Maniobra de la DEC A (verano de 1938) 160
Piezas antiaéreas republicanas de dotación en el verano de 1938
(AHN fondo Vicente Rojo, caja 7/3) 164
> Derribos comprobados del bando nacional 167
b Pedro Jevenois Labemade 168
b Carlos Parallé de Vicente 172
i Artillería sobre vía férrea 173
b Condecoraciones artilleras durante el resto de la guerra (II) 177
b Material producido o recompuesto en la fábrica de artillería de Sevilla ¡ 79
b Juan Izquierdo Croselles 180
Inf'ografía: Preparación artillera en el Ebro 142
Capítulo IV: La artillería importada por ambos bandos 183
La artillería italiana ।
Artillería italiana en el Ejército nacional 186
La artillería alemana 194
La artillería del Frente Popular 202
i Piezas de artillería italianas 185
Piezas de artillería alemanas 198
Antonio Cordón 202
Piezas de artillería importadas por la República 206
Otros cañones del Ejército Popular de la República (EPR) 209
Formación de unidades y reservas artilleras en el EPR 210
Enrique Jurado Barrio 211
Capítulo V: Los carros de combate 217
Medallas militares de carristas, antitanquistas y otros artilleros (I) 218
Artillería antitanque republicana a mediados de 1938 (AHN fondo Vicente Rojo, caja 7/2) 222
Medallas militares de carristas, antitanquistas y otros artilleros (II) 226
Bajas de T-26 del EPR desde su llegada a España 234
> Plantilla de la División de Blindados 1937/38 238
Composición de la División de Blindados (1937/38) 240
Los nuevos diseños autóctonos 244
T-26 «chispún*, el tanque de la Guerra Civil 247
Infografía: Combate en Seseña 236
Introducción
Consideración general
Muchos hemos creído que todo nació
en el momento en que descubrimos
su novedosa existencia. Como mucho,
aventuramos para el objeto de nuestro
descubrimiento unos pocos años más de vida. En
España, incluso en ambientes castrenses, las últimas
generaciones creen, casi íntegramente, que la artillería
y los carros son algo novedoso, que sus antepasados
no los conocían o apenas barruntaban su uso. Pero,
afortunadamente para nuestra generación, y vergonzo-
esta palabra tan en boga actualmente y con tan poco
respaldo real.
Una precisión antes de seguir: al hablar de artillería
circunscribimos el término a la empleada por los ejérci-
tos de tierra de ambos bandos enfrentados en la Güeñ a
Civil. Porque hubo otra artillería naval embarcada, de
empleo trascendental, que no es objeto de este trabajo.
Durante la Primera Güeña Mundial (1914-18) la
artillería alcanzó cotas elevadísimas, y no solo por el
número de piezas y proyectiles empleados, sino por los
avances en las tácticas y en las propias técnicas. Puede
que algunos conozcan el masivo empleo artillero en
sámente para nuestros sistemas de enseñanza
-civiles y militares-, en España ambas armas
alcanzaron en muchas ocasiones, en manos
de nuestros padres, abuelos y bisabuelos, ca-
racteres de verdadera «excelencia», usando
Primera Guerra Mundial
En el transcurso de la Primera Guerra Mundial
o Gran Guerra, como también se la denomina,
la artillería desarrolló nuevas técnicas y mejoró
sustancialmente sus capacidades con piezas
de altísima calidad. También se asistió al
nacimiento de dos nuevas armas: el carro de
combate y el avión. Ambos tendrían un papel
protagonista en todas las guerras y conflictos
posteriores
Casco
Centro. Modelo español utilizado hasta el
comienzo de la Guerra Civil. En la parte
frontal ostenta el emblema de la artillería.
Verdún (dos millones de proyectiles en dos días, tan
sólo en 40 kilómetros de frente), pero es menos
conocido que los ingleses emplearon 1.537 bocas
de fuego para lanzar la misma cantidad de proyecti-
les durante los siete días que duró la preparación de la
batalla del Somme, en 1916 (en ella se utilizaron por
primera vez los tanques), o 4.300.000 proyectiles en la
de Passchendaele, en 1917. E incluso alguien podría
recordar vagamente que los cañones teutones lanza-
ron 1.160.000 proyectiles en sólo cinco horas en la úl-
Artillería en movimiento
Izquierda. Contar con carros de combate, también
denominados tanques, daba a los combatientes
la posibilidad de disponer de artillería móvil en el
campo de batalla. En la imagen, un carro francés
denominado Renault FT-17, armado con un cañón
Puteaux de 37 mm en torre giratoria.
entonces teniente coro-
nel Georg Bruchmüller
y su equipo idearon
organizaciones para
el combate y tácticas
perfectamente coordi-
nadas con la acción de las demás armas combatientes,
muy similares a las que se han usado prácticamente
hasta nuestros días. Además, pusieron en marcha téc-
nicas de corrección del tiro que tenían en cuenta las
condiciones meteorológicas y la variación de velocidad
inicial de las piezas, debido a su desgaste, mediante ti-
tima gran ofensiva alemana, en Kaiserchlaccht
(marzo de 1918).
Quizá alguien tenga presente el bombardeo
de París por cañones alemanes ¡desde 128 ki-
lómetros de distancia!, el amplísimo empleo
de los agresivos químicos, los gases, por parte
de las artillerías de todos los contendientes y
que en aquel enfrentamiento se generalizó la
localización por el sonido de las piezas ene-
migas. Pero lo que casi nadie conoce es que el
Guerra de blindados
¿OS contendientes en la Primera Guerra Mundial
desarrollaron diferentes modelos de blindados y
&XÍ C°n,btl,e’con IoS Plantaron batalla.
fradori /en‘ °S ,riP“la"'“ (conductor y
tirador) de un carro francés Renault FT-17.
Der grosse Krieg
Derecha. Publicación alemana
sobre el conflicto. La Gran Guerra
marcó profundamente a la sociedad
europea de la época.
¡UrRunten. Pcpcídkn uiit> pkridjtc
ros experimentales y transportes
de tiro básicamente iguales a los
actuales.
En cuanto a la motorización,
aunque durante la Gran Guerra
el medio de transporte y de com-
bate siguió siendo el caballo, el
motor tuvo significativas aporta-
ciones: proliferaron los vehículos
de ruedas -mejor o peor diseña-
dos- y blindados, y el 20 de no-
viembre de 1918 el tanque entró
definitivamente en la historia
cuando los británicos lanzaron
el primer ataque masivo con
324 ingenios blindados en la batalla de Cambrai.
Es de justicia resaltar que parte de las técnicas arti-
lleras empleadas en la primera conflagración mundial
tuvieron origen hispano; según el general Martínez de
Campos:
(...) el marqués de Salamanca, coronel del
regimiento de campaña acuartelado en
Granada, proyectó un sistema de planche-
ta y alidada que facilitaba el dibujo de una
«constelación» de puntos representativos de
las baterías en posición y de los blancos más
probables; un trabajo topográfico sencillo
Btnmfiíurtcr Beitung.
!4(Uwd« Wft 0’ VreU: 4<> VfmnM
Artillería alemana
Cañón de 77/32 mm Feldkanone, pieza básica en
la artillería de campaña germana a lo largo del
conflicto mundial.
Blindado Schneider-Brillie
Página siguiente, arriba. Fue el primer camión
blindado en servicio en el Ejército español.
l>er grolíi’ ^rieg.
INTRODUCCION 17
que después aseguraba la confección
de directivas para el tiro y el cumpli-
miento de las misiones con acierto;
la Plancheta Salamanca, a pesar del
éxito logrado, no fue adoptada defini-
tivamente, y discutiendo estábamos
aún sobre sus ventajas positivas e in-
convenientes más probables, cuando,
en plena Primera Guerra Mundial, los
franceses comenzaron a emplear un
método muy semejante al proyectado
por el marqués don Antonio Diez de
Rivera y Muro, con el que obtuvieron
grandes éxitos.
España no participó en la Primera
Guerra Mundial, pero Alfonso XIII, en la medida de
sus posibilidades, trató de que los ejércitos españoles
no se quedaran descolgados de sus contemporáneos.
Además, el desastre de Annual de 1921 espoleó una
política de compras, construcciones y experiencias que
•5 I
18 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
rápidamente dieron frutos de calidad, aunque los es-
Gorra de plato
Centro. Modelo español de la decada de 193o
correspondiente a un capitán de artillería
EXPOSICION
Abajo. Finalizada la Primera C tierra Mundial, se
celebró en Madrid una exposición titulada La Gran
Guerra, con material variado de diversos países.
cíales». La primera acción sería una contraba-
tería en septiembre de 1921 contra la artillería
riíeña emplazada en Sidi Mesaud y Tzayuday.
También se utilizaron los primeros vehículos
protegidos (Schneider, Latil, etc; denominados
genéricamente «Tiznaos») y carros de combate
casos presupuestos impidieran la renovación
de los gastados materiales artilleros y
una motorización significativa. Para
recuperar el terreno perdido ante los
rífenos y contrarrestar sus ataques,
España incluso decidió recurrir al em-
pleo de gases entonces permitidos por la
legislación internacional. Se organizaron
fábricas en Melilla y La Marañosa (Madrid)
para elaborarlos, completadas con otras en Aranjuez
(Madrid) y Guernica (Vizcaya) para las bombas «espe-
(17 Renault FT-17 mod. 1917 y uno
más con radio, y seis Schneider
CA-1 mod. 1916). Incluso se
improvisaron cañones an-
tiaéreos en Alhucemas y se
diseñó uno autopropulsado so-
bre camión partiendo del cañón de
75/28 de campaña, puesto que Abd
el Krím contaba con varios aviones y
pilotos, aunque no los pudo utilizar. En resumen, entre
el final de la guerra de África y el advenimiento de la
Introducción 19
• El Ejército español a comienzos de 1936 •
Estaba formado por ocho divisiones
orgánicas, herederas de las suprimi-
das capitanías generales de Madrid.
Sevilla, Valencia. Barcelona, Zaragoza. Bur-
gos. Valladolid y La Coruña; el ejército de
África con dos circunscripciones, las coman-
dancias militares de Baleares y Canarias, y
la llamada Coman- _
dancia Exenta de
Asturias (secuela
de la revolución de
1934). Además, es-
taban la Dirección
General de Aero-
náutica y las Inspec-
ciones Generales de
la Guardia Civil y Ca-
rabineros.
Cada división orgánica
estaba compuesta por dos brigadas de
infantería, una brigada de artillería (con un
regimiento de cañones 75/28 y otro de
obuses de 105/22), un parque de artillería
(para municionamiento y armamento), así
como unidades y servicios diversos.
A ellas se añadían las correspondientes uni-
dades de cuerpo de ejército y ejército: la
División de Caballería (donde se encuadra-
ba el grupo de autoametralladoras. el regi-
miento de artillería a caballo y la columna
móvil a caballo de municiones); dos brigadas
mixtas de montaña; tres regimientos de in-
fantería de bases navales y dos más en cada
archipiélago. Completaban la orgánica dos
regimientos de carros ligeros, cuatro regi-
mientos de caballería pesada, dos grupos
de artillería antiaérea, cuatro regimientos/
grupos de costa, cuatro grupos de artillería
pesada (155/13 ó 150/27), tres grupos de
información de artillería (uno de ejército en
la Escuela Central de Tiro y dos de cuerpo
se
de ejército), cuatro parques de artillería de
cuerpo de ejército y tres columnas de mu-
niciones (dos a lomo y una a pie), junto con
unidades de ingenieros y servicios.
Las unidades del Servicio de Artillería
agrupaban en maestranzas y parques.
El ejército de África estaba al mando
de un general de división y cada cir- j
cunscripción al de uno de brigada, 1
aunque era equivalente a algo más
de dos divisiones. Hay que resaltar
el Tercio de Extranjeros, dotado
de seis banderas (unidades de
tipo batallón), las Fuerzas Regu-
lares Indígenas, con cinco gru-
pos y la comandancia de arti- <¡¡fe¡
Hería, con dos agrupaciones.
Las comandancias insulares y la exenta de
Asturias tenían dos regimientos de infan-
tería. un grupo mixto de artillería (costa
y campaña -o montaña en el caso de As-
turias-; en Baleares eran dos los grupos) y
otras unidades menores.
Las brigadas de montaña estaban formadas
por dos medias brigadas, a su vez compues-
tas fundamentalmente de dos batallones y
un regimiento de artillería de montaña (de-
udo de dos grupos de obuses de 105/11).
Compleuban el panorama diferentes cen-
tros: academias, hospiules, fábricas, depósi-
tos de remonu, semenules y yeguadas. Hay
que desucar las academias de caballería y
artillería, la Escuela Central de Tiro, con las
secciones de artillería de campaña y arti-
llería de cosu, la de automovilismo -ligero
y pesado-, el Taller de Precisión, el Labo-
ratorio del Ejército y las fábricas de Trubia,
Oviedo.Toledo. Sevilla, Granada y Murcia.
En guerra se formaría el ejército de prime-
ra línea, compuesto por cuatro cuerpos de
ejército; sería complemenudo por dos más
de segunda linea, generados por movilización.
C
7 < fe <
Itlllll
20 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
la Instrucción del Tiro de la
DECÁLOGO DEL CADETE
Junto a estas líneas. En 1928 se
creó la Academia General Militar,
escuela de oficiales del Ejército
español, modélica en muchos
aspectos con respecto a las de los
países europeos más avanzados.
Obús Schneider
Izquierda A finales de la década
de 1920, el Ejército español
disponía de modernos materiales
artilleros, ampliamente
experimentados en la pasada
guerra.
Oh-'’
República, el Ejército
español contaba con materiales regla-
mentarios de buena calidad, pero en pequeña cantidad,
desgastados en ocasiones y con signos de que empe-
zaban a quedarse obsoletos, especialmente los carros
y la artillería antiaérea. Muchos de estos materiales
empleados en la güeñ a de África (1909-
1927), obsoletos o no, serían utilizados
en combate a partir de 1936.
Batería antiaérea de costa
Derecha. El Plan de Artillado de
1926, llevado a cabo en la década
de 1930, modernizó por completo
la atrasada artillería costera
española. Los materiales, todos
ellos de patente inglesa, fueron
montados para defender las bases
navales de Ferrol, Cartagena y
Mahón, En la imagen, una de
las baterías antiaéreas del frente
marítimo de Ferrol, dotada de
cañones Vickers de 10,5 mm.
El Reglamento para
Artillería de Campaña y Posición de 1928 recogía per-
fectamente todos los avances técnicos existentes hasta
el momento. No hay que poner en duda la capacidad
de aquellos capitanes artilleros para ejecutar lo que
decían los reglamentos, pues, precisamente, si algo
los caracterizaba era el ser «técnicos», ya que hasta
1932 todos los que ingresaban en artillería salían de
la Academia de Segovia con el título de ingeniero in-
dustrial, aunque esto cambiaría con los ingresados en
la Academia General en 1928 y siguientes. Aplicaban
el título durante toda su carrera en los parques, maes-
tranzas y fábricas.
Introducción 21
Hay que dejar constancia de que en aquella época
el arma de artillería tenía encomendada la fabricación
del armamento y municiones del Ejército mediante
todas las fábricas militares, ya entonces casi pri-
vatizadas por el efímero Consorcio de Industrias
Militares organizado por Manuel Azaña durante
la Segunda República. Posteriormente pasarían,
primero a Santa Bárbara («cedidas temporal-
mente» al Instituto Nacional de Industria (INI))
y más tarde vendidas a la empresa norteameri-
cana General Dynamics.
Esos conocimientos propiciaron que
el conflicto de 1936-39 fuera en mu-
chos aspectos muy moderno, tanto por
las experiencias y capacidades con
que contaban los militares españoles
como por las novedosas soluciones
Prácticas
Arriba. Los alféreces alumnos de la
Academia de Artillería de Segovia
realizaban todo tipo de prácticas
en el campo durante el curso
académico.
Segovia
Derecha. Desde tiempo inmemorial,
Segovia fue la cuna de la artillería
española. En la imagen, un
monumento a los capitanes Daotz y
Velarde y, detrás, parte del Alcázar.
que aportaron, además de la participación internacio-
nal con materiales de lodo tipo. El manido estereotipo
de unos mediocres ejércitos lastrados por sus
orígenes coloniales no es cierto, al menos en gran
parte; únicamente el fin de la guerra de África
y el parón de la República habían dado pie a
un decenio de falla de inversiones y actualizacio-
nes, sin nuevos programas de mejora. Muchos
militares estaban curtidos por la guerra del
Rif y por las revoluciones internas y gozaban
de grandes conocimientos teóricos militares.
Por su parte, la institución conservaba aún grandes
capacidades, incluso de diseño y fabri-
cación, con las cuales
lograron mante-
ner y recuperar el
armamento exis-
tente, movilizar
la industria civil y
acoger los avances
técnicos extranjeros
(asimilando con rapi-
dez y eficacia su em-
BATERÍAS DEL NUEVO FRENTE MARÍTIMO DE LA PLAZA DE CARTAGENA
^Piedras Negras)
Cabo Cope
4 piezas de 10,5 cm AAA
Magistral 23,31 m
Cota 354 m
Sector total de fuegos 360'
Distancia a la plaza: 14.400
en línea recta
2 piezas de 38.1 cm AAA
Magistral 75,46 m
Cota 252 m
Sector total de fuegos 166°
Máximo alcance
Distancia a la plaza 13.750 m
en linea recta
4 piezas de 15,24 cm
Magistral 127 m
Cota: 215 a 223 m
Sector de fuegos: 202°
Máximo alcance
Distancia a la plaza: 13.050 m
en linea recta
4 piezas de 10.5 cm
Magistral 23.3,
Cota 486 m
Sector total de fuegos 360“
Radio de acción
Distancia a la plaza 5.200 r
en línea recta
P^e2^leMazarrón(Ys|a P|ana¿^X
Cabo de la Subida) \
Isla de Adentro Antiaérea y___
A,alayón Castill
Los Alcázares
Isla Grosa
Isla
leí Ciervo
Redonda
de Palos
El Jorel
Aquilones
Cabo del Agua
Cabo Tinoso
latería de A0’
Las
Cenizas
Antiaérea
El Conejo
'Punta d<
Aguiloc
Isla
Sugeto
antiaérea
le Cabo Negrete
2 piezas de 38,1 cm
Magistral 90 m
Cota 305 m
Sector total de fuegos 249°
Máximo alcance
Distancia a Cartagena 14.250 m
en linea recta.
Roldan
• Parajoh
4 piezas de 15,24 cm
Magistral 121,50 m
Cota 163 a 173 m
Sector total de fuegos: 180°
Máximo alcance
Distancia a la plaza: 5.250 m
en linea recta
Isla
.Perdiguera
4 piezas de 10,5 cm AAA
Magistral 23,31 m
Cota 283 m
Sector total de fuegos 360°
Máximo alcance
Distancia a la plaza: 13.800 m
en linea recta
4 piezas de 15,24 cm
Magistral 135 m
Cota 45,45 m
Sector total de fuegos 140°
Máximo alcance
Distancia a la plaza: 13.000 m
en linea recta
Santiago de
la Rivera •/
4 piezas de 10,5 cm AAA
Magistral 23,31 m
Cota 209 m
Sector total de fuegos 360ü
Máximo alcance
Distancia a ¡a plaza 5 600 m
en linea recta
4 piezas de 15,24 cm
Magistral 120m
Cota 159 a 171 m
Sector total de fuegos 230°
Máximo alcance
Distancia a la plaza: 4.200 r
en linea recta
CARTAGENA
24 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
ROS REPUBLICANO
Centro, arriba. Cubrecabezas típicamente
español. Se dejó de usar a partir de 1931.
Jijan Yagüe
Derecha. El entonces teniente coronel
Juan Yague pinto al político gallego
Santiago Casares Quiroga.
Carro Schneider CA-1
Izquierda. En la guerra de África se
empleó una batería dotada de estos
carros de origen francés.
Cartucherín
Centro. Era parte del uniforme de gala
en el Ejército español. En este caso
corresponde a un oficial de artillería.
pleo y mantenimiento). Es revelador el
siguiente testimonio perteneciente a un gran
cuadro existente en el pasillo de honor de la Academia
de Artillería de Segovia:
El 4 de diciembre de 1938 (III año triunfal)
una nutrida comisión del Cuerpo presidida por
el Excmo. Sr. General de División Don José López
Pinto y Beriso, número uno de la Escala, cumpli-
mentó en la ciudad de Burgos, con motivo de la
Festividad de Santa Bárbara, Patrona del Cuerpo,
al Generalísimo. A las palabras de fe, obediencia,
admiración y entusiasmo hacia la persona del
Caudillo pronunciadas por el General López Pinto
en nombre del Cuerpo, S. E. contestó entre otras
las siguientes:
«Habéis superado todos mis cálculos y mis espe-
ranzas: habéis rebasado con exceso que produce
asombro lo que España y el Caudillo esperaban de
vosotros.
En el orden táctico yo puedo
deciros, no ya con mi testi-
monio, sino con el de aque-
líos representantes de los países mejor organizados
del mundo que han visitado nuestros frentes y
analizado nuestra acción, que no podréis ser su-
perados y que estáis en condiciones de resistir la
comparación con los Artilleros de más alta táctica
del mundo.
En el orden técnico yo afirmo que el día
| en que se sepa al detalle vuestra labor in-
INTRODUCCION 25
• L\s cuatro disoluciones del cuerpo de artillería •
Uno de los condicionantes
Asi. esta peculiaridad arti-
elección, sin importarle estar en guerra en
de la eficacia real de un
ejército es su moral y su
cohesión, aspectos en los
que incide meridianamente
la «política de personal» de
su Gobierno, y la de ascen-
sos en particular. Desde la
guerra de la Independencia,
la organización de las armas
y los cuerpos, y los ascensos
llera, que en realidad era
común a todos los cuerpos
facultativos (ingenieros, sa-
nidad y veterinaria inclui-
dos), y que no perjudicaba
las meteóricas carreras que
se daban en las otras armas,
fue ardientemente reclama-
da por las llamadas Juntas de
Defensa (1917 a 1922).
África.
-Cuarta disolución: 1929
Miguel Primo de Rivera, la decidió tras el
fallido golpe de Sánchez Guerra en el que
solo actuó un regimiento de artillería.
El desgaste que estas disoluciones -entre
otros muchos sucesos- acarreó a la monar-
quía hizo que se entronizara la República
dentro de ellos, han sido el
por dos veces. Los efectos en el Ejército
instrumento que los políticos han utilizado
Las disoluciones fueron las siguientes:
fueron demoledores.
para manipular a los ejércitos (y a otros
cuerpos de la Administración) con fines
partidistas, o simplemente egoístas, siempre
disfrazados de pretendidas búsquedas de
modernización, racionalización del trabajo y
premio a los mejores (unas veces) o igualita-
rismo (otras).
El denominado por el general Primo de Ri-
vera «problema artillero», originado por la
defensa de la «escala cerrada» o lo que es
lo mismo, ascensos por antigüedad hasta el
empleo de coronel, era la punta del iceberg
de un conflicto general. Fruto de años de
experiencia colectiva, al salir de la Academia
de Segovia los oficiales artilleros prestaban
juramento de rechazar los ascensos por
méritos o elección que pudieran correspon-
derles, compensándolos de la forma que se
determinara, salvaguardando de esta manera
el compañerismo del que hacían gala.
-Primera disolución: 1823
Fernando Vil suprimió todo el Ejército, su-
pliéndolo por tropas francesas
-Segunda disolución: 1873
Amadeo I pretendía imponer a los arti-
lleros la equiparación con la escala prác-
tica (procedentes de tropa), la
desmembración en ramas ope-
rativa y técnica, y los ascensos
por «méritos». El detonante de
todo esto fue la absolución del
general Hidalgo de la Quintana,
artillero que capitaneó los san-
grientos sucesos del cuartel de
San Gil.
-Tercera disolución: 1926
Miguel Primo de Rivera se empe-
ñó en imponer los ascensos por
Sin las disoluciones de Primo de Rivera y
otras disposiciones conexas (supresión del
Museo de Artillería, privatización de las fá-
bricas militares [creación del Consorcio],
reducción de unidades, supresión de los
estudios y el título de ingeniero industrial,
etc.), difícilmente se puede entender par-
te de la guerra
que empezó en
1936. El fuerte
republicanismo
de los oficiales
artilleros Her-
nández Saravia
y Antonio Cor-
dón. junto con
la agonía del
carro «Trubia»,
son un claro
ejemplo.
26 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Adscripción de los oficiales artilleros a los bandos en lucha (h
N y R: número de artilleros que se adscribieron al bando Nacional o Republicano.
N*: los que luchando durante toda o parte de la guerra en filas nacionales, fueron purgados al final de la contienda.
R*: readmitidos en filas nacionales tras haber militado en el Ejército Popular de la República y obligados posteriormente a retirarse
N-: artillero combatiente en el nacional, juzgado por motivos no políticos, como negligencia (caso de los jefes de las divisiones 21.a y 50 a
entre otros), incapacidad no física y faltas de disciplina o al honor militar.
N? y R? aquellos artilleros sobre los que hay pocos datos, pero hacen suponer su adscripción a uno u otro bando.
?: adscripción ignorada. Se trata del teniente Antonio Sastre González, de la Agrupación de Artillería de Melilla. Aparece en el Anuario de
1936; sin más datos.
Datos tomados de Carlos Engel en E/ Cuerpo de Oficiales en lo Guerra de España (AF Ediciones, 2008).
Empleo _^-^jEona General Coronel Tte. coronel Comandante Capitán Teniente Alférez Total
N- ¡ % N." % N.e % N.° % N.° % N." % N.° % N.°
TOTAL I8-VII-36 II 51 75 260 527 850 420 2.194
Nacional
N 3 50 21 78 33 89 125 91 289 97 491 98 244 98 1206
N‘ 0 0 0 3 2 1 2 0 6
N- 1 17 1 4 0 1 1 0 0 0 3
R 2 33 5 18 4 II 7 5 8 3 10 2 5 2 41
R 0 0 0 1 1 0 0 2
1 0 0 0 0 0 1 0 1
Semguma 6 27 37 137 299 504 249 1259
gente, el mundo quedará asombrado y la Patria se
sentirá orgulloso de vuestra labor inverosímil, si se
tiene en cuenta que partimos de la nada, que ca-
recíamos hasta de lo más elemental, y realizasteis
Por otra parte, la «guerra relámpago» que causaría
asombro en la Segunda Guerra Mundial nació en Es-
paña, pues fue el general Yagüe quien puso en práctica
todas las doctrinas que hasta entonces eran metas
el prodigio de aprovisionar de armas y
municiones a todo un Ejército como
nunca lo tuvo España.
La segundad del triunfo adquirió en
mí tonos de reconocimiento. Esa la-
bor técnica merece mis parabienes y la
más alta gratitud del Ejército Nacio-
nal y de la Patria».
Cañón checoslovaco
España adquirió dos baterías de cañones
antiaéreos Skoda de 7,65 ni ni después de la
Primera Guerra Mundial.
Introducción 27
discusiones de salón
(por no decir fracasos, como el
de Guadalajara). Y en España, como veremos, se
construyeron carros tan reseñables como el Verdeja y
blindados tan eficaces como los UNL-35 y los Chevrolet.
Medios militares en vísperas de la guerra
Los avances militares de finales del siglo xix no fue-
ron adoptados con rapidez por una España endémica-
mente despreocupada de inversiones militares que no
1 A Tiro de oblses •
izquierda. Se traía de piezas de
campana Vickers de 105 mm.
• Ü reglamentarias en España desde la
JJ década de 1920.
fueran perentorias. Por ello, hubo que comprar fuera
patentes sobre desarrollos que no se habían podido
acabar aquí, fundamentalmente sobre piezas artilleras
dotadas de órganos elásticos de largo recorrido, es decir,
que pudieran hacer tiro rápido sin tener que volver a
apuntarlas entre disparo y disparo.
Terminada la güeña de África, las compras en el
exterior se paralizaron. Hasta entonces las más sig-
nificativas, junto a los ya citados carros de combate
Renault, habían sido los 16 antiaéreos Skoda de 7,65/40
mod. 1919, adquiridos antes de 1924 junto con sus telé-
Adscripción de los oficiales artilleros a los bandos en lucha (II)
República
N 3 60 14 58 20 54 86 70 169 75 243 70 47 28 582
N* 0 0 0 1 0 0 0 1
Z 0 0 0 0 0 0 1 1
R 2 40 10 42 II 30 27 22 47 21 84 24 99 58 280
R* 0 0 6 16 9 8 10 4 19 6 24 14 68
Semisuma 5 24 37 123 226 346 171 932
Extranjero
N 0 o 100 0 50 0 0 2
* 0 o 0 0 50 0 °
Semisuma 0 1° I I o II i 0 I O 3
Ambas zonas
N 6 I55 35 I69 53 73 211 I81 4S8 87 734 I87 291 69 1.790
N* 0 1° o 4 3 D o 7
N- 1 9 2 o o 4
R 4 |36 15 29 15 20 |34 13 56 H |94 H I104 || 35 322
R‘ 0 » 8 8 10 4 3 19 I3 24 6 70
1 0 0 0 o o |l o
Total i 2.194
Suma inicial Nacional (N)= 6 generales + 35 coroneles + 53 tenientes coroneles + 211 comandantes + 458 capitanes + 734 tenientes
+ 291 alféreces = 1.790 (82 % de 2.194).A estas cifras habría que sumar los retirados (fundamentalmente por leyes de Azaña) y los 56 alumnos
de la Academia de Artillería, pero no cambian fundamentalmente la proporción anterior.
28 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Artillería de costa
Derecha. En la imagen, las entonces
modernísimas piezas costeras Vickers
de 152,4 nim, anilladas en los frentes
marítimos de Ferrol, Cartagena y Mahón.
Los cañones fueron fabncados en España
por la Sociedad Española de Construcción
Naval.
Emblema
Página siguiente, centro. Corresponde al
Regimiento de Artillería de Costa n.° 2, de
guarnición en Ferrol.
metros y prediclores. Los programas de
adquisiciones, escasos de fondos, y más
con la llegada de la República, apenas
existieron. Pero puede decirse que en 1936 casi todo el
material artillero reglamentario era moderno, eficaz y
de fabricación nacional.
La artillería de costa, espoloneada por la añeja
amenaza de la guerra Hispano-Norteamericana de
1898, había dado a luz avances tan importantes como
las primeras direcciones de tiro ideadas por el teniente
coronel Costilla. En 1902 se había declarado reglamen-
tario el «predictor Costilla», basado en la determinación
de las posiciones futuras del blanco marítimo en mo-
vimiento, una auténtica primicia mundial. En julio de
1936 estaba terminando su mejoradísima «dirección
de tiro Costilla» cuando fue asesinado en Madrid, en
el Taller de Precisión.
Parte de razón tenía la afirmación del general
Mola según la cual el material militar estaba en 1927
tan desgastado por la larga guerra marroquí que solo
eran útiles unos diez grupos de piezas (materiales de
75/28, 105/11, 105/22 y 155/13, todos de fabricación
nacional bajo patente). En la fábrica de Trubia (As-
turias) estaba en marcha la transformación de los
cañones Schneider de 75/28 a montaje biflecha v de
los Krupp de 150/27 en 155/26. Por esas fechas, la mo-
derna artillería de costa y antiaérea de patente inglesa
Introducción 29
REGIMIENTO DE ARTILLERÍA DE COSTA. FERROL (II)
III Grupo df costa
IV Grupo de costa
V Grupo de costa
IBaterLa 2/ Batería | 3/ Bni ría
I * Baiiría 2/ Barría | 3/ Batí-ría
Maieriai obsoleto
r
Cañones Cañones Cañones
Vicmrx 38,1 Vickirs 15,24 B Vicki rs AA 10,5
I Cañones
VickfrsAA 10,5
Cañones
Vicki rs 38,1
Cañones
Vickirs I 5.24
Vickers empezaba a desplegarse en las
bases navales de El Ferrol, Cartagena ti
y Mahón. Como consecuencia de las
tensiones con Italia en el Mediterrá-
neo, por Real Decreto de 13 de octubre
de 1926, el Gobierno de Primo de Rivera
aprobó el «Plan de artillado del Frente
Marítimo de las Bases Navales». Los materiales
para el mismo se compraron directamente en
Inglaterra. Fue el caso de los 18 enormes
cañones de costa de 381/45 mod. 1926,
también denominados Vickers-Armstrong
de 15 pulgadas modelo 1926, que se empe-
zaron a instalar en 1929 en el frente marítimo de
30 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
REGIMIENTO DE ARTI1 LERÍA DE COSTA. MAHÓN (II)
El Ferrol (ocho en total), en el de Cartagena (cuatro),
y en el de Mahón (seis).
Los 50 cañones Vickers de 152,4/50 mod. 1923 de
costa y los 48 antiaéreos de 105/43,5 mod. 1923 (versión
terrestre del cañón naval de 101,6/45 que montaban
los cruceros tipo Príncipe Alfonso) contemplados en
el plan de artillado fueron construidos por la Sociedad
Española de Construcción Naval (SECN) en Reinosa
Cañón de 381 mm
Ha sido el cañón de mayor calibre presente en España en
toda la historia. Se compraron al Reino Unido un total
de 18, que se montaron en Ferrol, Cartagena y Mahón en
la década de 1920.
Artillería de campaña
Arriba e izquierda. La artillería
ligera reglamentaria en España
eran los obuses de 105 mm Vickers
(arriba) y los cañones de 75 mm
Schneider (izquierda). Todos
ellos prestaban servicio en los
regimientos de artillería ligeros.
Unidades ligeras
Izquierda. Emblema empleado
por los artilleros destinados en el
Regimiento Ligero n.°3.
(Cantabria) y La Carraca (Cádiz). Los aparatos de
dirección de tiro se fabricaron en la recién nacida Ex-
periencias Industriales (Aranjuez). Era el material de
tiro de superficie más moderno del momento y siguió
siendo eficaz hasta nuestros días en lugares adecuados
(y seguiría, de no haber sido desmantelado), caso del
estrecho de Gibraltar. A consecuencia de las tensiones
que generó la acción italiana en África, los antiaéreos
de Ferrol se repartieron entre Cartagena y Mahón antes
del 18 de julio de 1936.
32 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
REGIMIENTO LIGERO DE ARTILLERIA (PARES)
Los 16 regimientos ligeros de artillería de cam-
paña disponían de dos grupos «en armas» -dotados
de personal- y uno de reserva, todos ellos compuestos
por tres baterías de cuatro piezas, con material sufi-
ciente para organizar un tercer grupo; los regimientos
numerados impares estaban armados con cañones
Schneider de 75/28 y, los pares, con obuses Vickers
de 105/22.
El Regimiento de Artillería a Caballo tenía tres gru-
pos dotados de tres baterías de cañones Schneider de
75/28. Los regimientos de artillería de montaña tenían
en su seno dos grupos compuestos por tres baterías de
Introducción 33
Obuses DE 155 MM
Arriba y derecha. Tras la Primera Guerra
Mundial el obús francés Schneider de
155 mm se convirtió en un mito; declarado
reglamentario en España para dotar a los
regimientos de artillería pesada.
obuses Schneider de 105/11, material que
dotaba también al grupo de Asturias.
Los regimientos de artillería pesada te-
nían un grupo de cañones Krupp de 150/27 y
otro de obuses Schneider de 155/13, ambos con
tres baterías; su plana mayor encuadraba
una sección telemétrica.
Todos los regimientos de artillería de costa,
especialidad artillera para la defensa contra objetivos
marítimos, contaban con un parque regimental.
REGIMIENTO DE ARTll LERÍA PESADA
Sucios iili.mi irk a
Grupo de caxoxls
Grupo df obum s
4.aBatería I 5 * 4 Batiría 16.* Barría
Cañones
Kruit 150/27
Cañones
Krupp 150/27
Cañoxls
Kruit 150/27
34 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
El de Cádiz tenía dos grupos de costa y un grupo pe-
sado de campaña, este último armado con una balería
de obuses Schneider de 155/13 y otra de cañones Krupp
de 150/27. Los de Ferrol, Cartagena y Mahón estaban
formados por cuatro grupos de costa; el de .Mahón
contaba también con un grupo mixto de campaña de
dos baterías, una de obuses Schneider de 105/11 y otra
de cañones pesados Krupp de 150/27.
Los grupos mixtos eran de composición variable;
en Baleares, había en total dos grupos de cañones
Schneider de 75/28 (siete baterías) y una balería de
obuses Schneider de 155/13, mientras que en Tenerife
Obús pesado de 155 mm
Algunas unidades de costa disponían de obuses
Schneider de 155 mm en sus plantillas.
Introducción 35
y Las Palmas los materiales eran anticuados: cañones
Schneider de 70/16 y Krupp de bronce de 90 mm. Los
materiales de costa estaban reforzados por baterías
obsoletas dependientes de varios regimientos de arti-
llería pesada.
Las agrupaciones de artillería de las circunscrip-
ciones oriental (Melilla) y occidental (Ceuta) estaban
formadas respectivamente por una plana mayor, dos
gilí pos móviles a dos baterías de obuses Vickers de
105/11, un grupo dotado de material pesado (que hacía
36 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
también las veces de material de posición e incluso se
podía emplear como defensa de costa), compuesto pol-
lina batería de obuses Schneider de 155/13 y
cuatro de costa y posición, un parque
móvil de municionamiento a lomo y d
otro de municionamiento automóvil. ’
A finales de 1935 se dio la orden de
reunir las dos baterías de 155 mm en
un grupo en Ceuta, disolver una batería
de 105 mm de Melilla para formar con su
personal dos nuevas de posición en Ceuta, y se crearon
cuatro nuevas de posición (dos de 75 mm. una
de 150 mm y otra de 155 mm).
Las piezas de artillería de acompaña-
miento eran las de pequeño calibre, que
se agregaban o eran orgánicas de las
unidades de infantería, para su inme-
►
Característico
Izquierda. La bómbela artillera junto a la
denominación de la unidad de pertenencia.
En este caso, el 5.°de Montaña.
Material di costa y posición obsoleto
Im roim CCIÓN 37
AGRUPACIÓN DE ARTILLERÍA CEUTA
I Grupo móvil
II GrüK) móvil
diato apoyo directo. En plantilla había un cañón por
batallón (de construcción nacional, modelo Ramírez de
Arellano de 40/25 o, en su defecto, Schneider de 70/16,
procedentes de artillería de montaña). Su utilización
solía hacerse mediante puntería directa.
Como resumen, se puede decir que al estallar la
guerra las piezas artilleras de las plantillas de las
unidades denominadas «en armas» -activadas- y «en
cuadro» -sin personal- sumaban un total de 1.339, con
el siguiente desglose: 250 de acompañamiento, 850 de
campaña, 64 antiaéreas (16 móviles y 48 fijas) y 175 de
costa; de ellas, 85 en África y 50 en los archipiélagos.
Además, en las maestranzas, parques de artillería y fá-
bricas militares se almacenaban todo tipo de cañones,
obuses y morteros de los modelos en servicio, inclu-
yendo los pendientes de recibir por el Ejército (una pieza
Diseño español
Un cañón de acompañamiento
de infantería diseñado por
el comandante Ramírez de
Arellano.
38 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Piezas de artillería en servicio en 1936
Cñ: Cañón
Vo: Velocidad inicial (m/s)
Ob: Obús
AA: Antiaéreo
M: Mortero
AT: Contracarro (antitanque)
A: Ancho (posición de marcha)
Cait Cartucho
Peso (kilogramos)
H: Alto (en batería) L: Largo (posición de marcha)
P: Proyectil P.R.: Proyectil rompedor (normal)
Peso del proyectil/disparo A.H.: Alcance horizontal
Medidas L x H x A (metros)
P.P.: Proyectil perforante (antibuque)
A.V.: Alcance antiaéreo (techo)
Cñ. 40/25 Ramírez Arellano Mod. 33 A.H.: 4 km
2,54 x 1 x 1,3 m 1~640? Xi307
197 kg x 0,8 kg; 0,6 kg AT
K:; H ' Vo: 520 m/s
Cñ. 70/16 Schneider Mod. 1908
3x 1,4 x 1,1 m
520 kg
AH: 4,5 km
r 94 J 106
5,3 kg )» 6,6 kg
Vo: 300 m/s
Ob. 105/11 Schneider Mod. 1919 A.H.: 7,7 km
3,8 x 1,45 x 1,3 m - T 88 T 28
750 kg 12 kg y metralla »
Cñ. 75/28 Schneider Mod. 1906
4x1,86x1,6m
1.040 kg
A.H.: 8,5 km
□□ 208 X 144
6,1 kg; 10,5 kg (Mod.38)>
Vo: 334 m/s
Ob. 105/22 Vickers Mod. 1922
A.H.: 9,2 km. 10,2 km Mod. 30
□□180 X 108
12 kg y metralla»
8,2 x 1,6 x 2,5
5.310 kg
AH: 12,5 km
V 16 X 16 >30°
40 kg y metralla
Cñ. 150/27 Krupp Mod. 1913
Ob. 155/13 Schneider Mod. 1917
A.H.:11,3 km
Cñ. 75/40 Skoda Mod.
AH: 13,6 km
11 kg
AH: 13,7 km
50kgyPP*
A.H.: 32 km
200 kg el P P
45,3 kgyP.P.»
A.H.: 35/42 km
A.V.: 8,3 km
8,3 kg^
8x1,6x1,9m
2.420 kg---
6,3 x 1,6 x 2,1 m
3.300 kg
Cñ. 152,4/50 Vickers Mod. 1923
8,7 x 2,6 x 3 m
25.000 kg V*- —
A.H.: 13,8 km
A.V.: 8 km
15 kg»
Cñ. 150/45 Munáiz-Argüelles Mod. 1903
6,87 x 2,4 x 2,6 m 1Z
13.000 kg 1- --L
Cñ. 381/45 Vickers Mod. 1926
20 x 6 x 3
227.000 kg
885 kg y P.P.»
Vo: 520 m/s
Ob. 240/16 Ordóñez Mod. 1916
6 x 2,8 x 3 m p
29.000 kg _
Cñ. 105/43,5 Vickers Mod. 1923
4,77 x 2,2 x 2,5 m
2.300 kg
E 24 > 42°
44,5 kg y metralla»
fes
T ▼
"TI
1Z Ejército Nacional
3= Ejército Popular de la República
Una muestra
Un ejemplar de cada una de las piezas reglamentarias más
importantes en España en 1936 De derecha a izquierda: cañón
Krupp de 150 mm: obús Schneider de 155 mm. obús Vickers de
105 mm, cañón Schneider de 75 mm y obús Schneider de 105 mm.
Constitución
Abajo. Cubierta de la Constitución de la República
Española de 1931.
Vickers de 152,4 mm, dos Maxim-Nordenfelt
de 57 mm y algún Vickers antiaéreo de 47
mm en Reinosa; siete Vickers antiaéreos
bitubo de 40 mm de la Marina en Placencia,
y dos Vickers de 152,4 mm, cuatro Krupp
de 150/27 y media docena de Schneider
de 75/28 en Trubia) o de ser reasignados
entre las unidades, e incluso los que esta-
ban en espera de enviar a compradores
extranjeros. En las fábricas asturianas
había unas 90 piezas en construcción y
en los talleres de Reinosa (Santander) de
la Sociedad Española de Construcción
Naval otras tantas, aunque estas fábri-
cas (bajo control republicano) solo
llegaron a entregar una decena de
obuses de 105/11 y otros tantos de
155/13, 40 cañones Arellano y una
veintena de Schneider de 75/28 en
Trubia, junto con un 152,4 en Reinosa.
El total sumaría unas 1.450 piezas, re-
partidas (ver gráfico inferior) de forma
que en manos de los alzados quedaron
un 57% de las mismas.
En los parques de artillería se alma-
cenaban también piezas que va no eran
reglamentarias pero que darían buen
resultado en la guerra, incluidos algunos
Piezas artilleras en servicio en las unidades militares españolas
| Costa
Campaña
Antiaéreas
Nacionales
Republicanos
I ROS MATERIALES «EN SERVICIO* AL COMIENZO 1)1.
En los regimientos pesados
Del regimiento de San Sebastián
dependían las baterías (en cuadro) de
posición y costa de Pamplona. San Sebastián
y Bilbao; los fuertes fronterizos en Guipúz-
coa tenían más de 70 piezas antiguas. El au-
tor Arsenio Mormera cuenta 67 encuadra-
das en el regimiento y unos 10 anticuados
cañones St Chamond y Krupp de 75 mm
que fueron entregados a infantería. En Bil-
bao se encontraban las baterías de costa de
Punta Lucero (armada con seis obuses Or-
dóñez de 240/35 mod. 1891) y San Ignacio
de Algorra (con cuatro cañones Ordóñez de
150/34 mod. 1885, transferidos más tarde al
cabo Machichaco). En los fuertes de Mom-
pás y Guadalupe (Guipúzcoa) había más ca-
ñones Ordóñez, una decena de 150 mm y
cuatro de 210 mm. Del regimiento de Cór-
doba dependían las baterías fijas de Algeri-
nas y del regimiento de Gerona las de Jaca y
las de costa de Barcelona: «Álvarez
de Castro» en
Monquich
(con cuatro obuses Ordóñez de 305/14
mod. 1892). «Buenavista». «Astillero» y
«Coll de Balaguer», todas ellas armadas con
cuatro cañones Ordóñez de 150/34.
En los regimientos de costa
Había baterías de 260/35 Krupp mod.
1880 (seis en total) en Segaño (Ferrol),
Podaderas (Cartagena) y Punta Afue-
ra (Mahón). Las nueve piezas de 305/35
Krupp estaban repartidas entre el Cas-
tillo de San Sebastián (Cádiz). Santa Ana
y Trincabotijas (Cartagena), y
Cuarteles Bajos (Ma-
hón). Los 53 cañones
de 150/45 Munáiz es-
taban repartidos entre
Ferrol (una docena),
Cádiz (cuatro), Tene-
rife (tres). Las Palmas
(seis). Mallorca (vein-
te) y Mahón (ocho).
Agrupaciones del Protectorado
Los materiales de costa en Ceuta eran
305/35 Krupp en «Torremocha» y «Pintor»
(cuatro en total), 260/35 Krupp en «Val.
deaguas» y «Punta Negra» (tres piezas), y
150/45 Munáiz (once cañones). Me-
lilla carecía de piezas costeras.
Piezas obsoletas
guardadas en los parques
de artillería
Había unas 200 piezas de campa-
ña, de las cuales 110 fueron a pa-
rar a manos de los alzados y 92 a manos
de los leales. Eran cañones de tiro rápi-
do de acero de 75 mm Saint Chamond.
Krupp de campaña y Krupp de montaña;
cañones de acero Krupp de 15 cm, caño-
nes de bronce Plasencia de 12 cm y Verdes
Montenegro de 15 cm. obuses de bronce
Mata de 15 cm y Plasencia de 21 cm. y
morteros también de bronce, del modelo
Mata de 21 cm.Todo esto sin contar con
otras piezas de características inferiores,
que podrían sumar otro centenar y que
se repartieron de forma similar: cañones
Schneider-Canet reformados de 7.5 cm
mod. 1900; Krupp de acero de 8 cm mod.
1878; Plasencia de bronce de 8 cm
mod. 1883; Sotomayor de acero de 8 cm
mod. 1880; Krupp de acero de 9 cm mod.
1875; Plasencia de acero de 8 cm mod.
1873 (de montaña); Plasencia de bronce
de 9 cm mod. 1878. y mortero de bronce
Mata de 9 cm mod. 1891.
Antiaéreo de 76.5 mm
De origen checo, el Skoda de 76,5 mm
era el único cañón antiaéreo móvil
presente en España en 1936.
Munáiz-Arguelles
Centro y abajo, derecha. Un cañón de costa de
15 cm de principios del siglo XX, diseñado por los
capitanes Munáiz y Argúelles.
Alumnos artilleros
Arriba. Una sección de alumnos artilleros
posan para el fotógrafo en la Academia del
Arma (Segovia, 1931).
Obús pesado
Centro y abajo, izquierda. El Schneider de
155 mm fue el obús pesado más longevo del
Ejército español. Después de la guerra se recahbró
v siguió en servicio una quincena de años más.
42 Artillería y carros de
COMBATE EN LA Gb'ERRA ClVIL ESPAÑOLA
Piezas de artillería obsoletas conservadas
EN PARQUES DE ARTILLERÍA, MAESTRANZAS Y MUSEOS
viejos morteros de bronce, todos ellos con munición
disponible y en buen estado. Con ellos se pensaba armar,
al menos inicial y parcialmente, las unidades del ejér-
cito de segunda línea que se crearan por movilización.
En toda guerra generalizada han sido prioritarios los
materiales modernos, pero normalmente han sido los
obsoletos los que han llevado una parte muy importante
del peso de las operaciones en frentes secundarios; por
eso es tan importante mantenerlos si la nación es cons-
ciente de la historia y la técnica militar. Más adelante
veremos que gran parte del material importado, funda-
mentalmente por el Ejército Popular de la República,
procedía de depósitos más que añejos. En este concepto
se incluían modelos muy antiguos, incluso de bronce
y sin órganos elásticos, así como los denominados de
«tiro rápido», que disponían de primitivos sistemas de
freno-recuperador.
La mayoría de la artillería que había pertenecido a
la clasificación «de sitio y plaza» se utilizó durante casi
toda la guerra. En conjunto sumarían unos 300 caño-
nes de todos los modelos, de los cuales casi la mitad
(145) actuaron en las filas nacionales y el resto en las
republicanas.
El material de costa desfasado rondaba las 250 pie-
zas: unos 20 Nordenfelt 57/37, casi 80 cañones y obuses
del sistema Ordóñez de diversos calibres y versiones,
más de medio centenar de obuses de acero Ordóñez de
240/16, y cañones Armstrong, Krupp y Ordóñez de gran
calibre. Los frentepopulistas encuadraron en sus filas
131 piezas, frente a las 123 de sus contrarios.
Frentes marítimos
Medio centenar de estos cationes
Vickers de 152,4 mm participarían
en la contienda, artdlados en tierra o
montados de urgencia sobre diversos
buques de la Marina nacional.
INTRODUCCION 43
Para completar este panorama hay que tener en
cuenta la artillería naval desembarcada y la que pasó de
los arsenales navales al ejército: 109 de estos cañones
quedaron en manos de los alzados y 37, de los republi-
canos. Esto se compensó, en parte, con las piezas Vic-
kers de 152,4 que se desartillaron en el bando nacional
para completar el armamento a bordo de cruceros y
cruceros auxiliares.
En resumen, las cifras siempre son similares: entre
2.000 v 2.100 piezas iniciales (antes de las ayudas exterio-
res), de las cuales unas 1.160 (un 56%) quedaron en poder
de los alzados y 920 en manos de los leales. Paia valorar
ese casi «empate técnico» hay que recordar que las piezas
desplegadas en los archipiélagos y África no podían contar
en la lucha hasta su hipotético y ciertamente problemático
traslado a la Península. De esta forma, la supuesta supe-
rioridad «nacional» quedaba en entredicho, por no decir
invertida, sobre todo teniendo en cuenta que los elementos
fabriles estaban en manos del Gobierno, así como la mayor
parte de la Marina y la Aviación.
Piezas navales desembarcadas y entregadas
POR LOS ARSENALES AL EJÉRCITO ,
Batería antiaérea monolítica
Esta era la disposición de las baterías
dotadas de matertal antiaéreo Vickers de
105 mm, artilladas en las bases navales.
Nacionales
Republicanos
M ARTILLERÍA V CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA ClVIL EsTAÑOl A
Remolque
Las piezas más pesadas
disponían de tractores
mecánicos, como el
mostrado en la imagen. La
pieza es un obús Schneider
de 155 mm y, el tractor, un
Pavesi de origen italiano.
La motorización aún estaba arrancando en la Penín-
sula (en 1926 había 3.000 vehículos) y, como en tantos
otros ejércitos, el ganado era todavía la base del trans-
porte terrestre y el medio de combate de la caballería.
Para la artillería, el método de transporte «de sangre»,
es decir, basado en semovientes (ganado de tiro), era
fundamental. Se crearon las baterías a lomo, propias
de montaña, con las piezas descompuestas en cargas
capaces de ser transportadas por un mulo en su lomo,
o bien remolcadas por un tiro de animales.
En las piezas remolcadas los conductores eran los
encargados de cuidar y dirigir los caballos de tiro. Por
cada pareja de caballos había un conductor, que iba
montado en el animal de la izquierda. Generalmente
había tres parejas de caballos arrastrando una pieza:
la de «guías» en cabeza, la de «cuartos» en el centro
y la de «tronco» detrás. La pieza se enganchaba en el
denominado «carro avantrén» y era seguida por el con-
junto de su carro de munición y el resto de sirvientes.
Cuando todos los sirvientes iban montados sobre un
animal, haciendo que la unidad fuera más rápida, esta
se denominaba «a caballo».
Los regimientos de posición estaban dotados de trac-
ción automóvil y tractores Pavesi para las piezas Por
otra parte, como en el resto del mundo, se investigaba
sobre los «carrillos», o train-rouler, necesarios para
N* R‘ Hay que sumar los Schneider-Canet 7.5 cm
< Cañón T.r. Saint Chamond 7.5 cm Ac 20 6 mod. 1900 Rf; Krupp 8 cm Ac Rf. mod. 1878;
>z Cañón T.r. Krupp 7.5 cm Ac 6 8-12 Plasencia 8 cm Be mod. 1883; Sotomayor
z Cañón Krupp 7.5 cm Ac (montaña) 4 15 8 cm Ac mod. 1880; Krupp 9 cm Ac mod.
< (1 Cañón Ptasencia 12 cm Be 22 2 1875; Plasencia 8 cm mod. 1873 Ac de mon-
Ui Q LU -J 0 M Cañón Verdes Montenegro 15 cm Be 4 6 taña; Plasencia 9 cm Be mod. 1878; mortero
< Cañón Krupp 15 cm Ac 0 12 Mata 9 cm Be mod. 1891. El ejército repu-
a UJ 0 Obús Mata 15 cm Be 12 20 blicano dispuso de cuatro piezas de costa
-1 Maxim-Nordenfelt de 57 mm mod. II en
u Mortero Mata 15 cm Be Q
O 4 los trenes blindados, y más de 30 cañones
E < Obús Plasencia 21 cm Be 26 12-16 Krupp de 9 cm y otros tantos de 8 cm Total
Mortero Mata 21 Be
- — 8 1 40 y 74.
totales parciales 1 10 + 40 4.
"r —1
'N: bando nacional, •«. bando republicano.
Introducción 45
ARTILLERÍA DE MARINA DESEMBARCADA I ARTILLERÍA DE COSTA OBSOLETA
N*
I c. Nordenfelt 57 mm (57/37) 6 13 Cádiz, Menorca. Cartagena
I CHSE Ordóñez 15 cm mod. 1885 (150/34) 42 36 Archipiélagos. Ceuta, Cataluña,Vascongadas
í CHRS de 15 cm mod. 1878 (150/23,3) - 16 Menorca y Cartagena
CHSE Ordóñez 21 cm mod. 1891 (210/35,6) 8 6 Mallorca. Las Palmas, Cartagena
OHS Ordóñez 21 cm mod. 1891 (210/14) 14 - Las Palmas
! CHRS de 24 cm mod. 1881 (240/21) - 2 Cartagena
; CHRS de 24 cm mod. 1884 (240/25,7) - 3 Cartagena
¡ CHSE Ordóñez 24 cm mod. 1891 (240/35,6) 10 5 Cádiz,Tenerife, Las Palmas
. OHS Ordóñez 24 cm mod. 1891 24 32 Ferrol. Cádiz,Tenerife. Mallorca, Menorca. Cartagena, Vascongadas
C.Armstrong 24,6 cm 2 • Cádiz
| C. Krupp 26 cm (260/35) 4 4 Ferrol. Ceuta, Menorca, Cartagena
C. Krupp 30,5 cm (305/35) 7 6 Cádiz, Ceuta, Menorca, Cartagena
1 C.Armstrong 30.5 cm 6 • Cádiz, Las Palmas
OHS Ordóñez 30.5 cm mod. 1892 - 8 Cartagena. Cataluña
Antiaérea Costa ACA* Armstrong 7,62 cm (76,2/17) desembarco 3 6 Maxim-Nordenfelt de 7,62 cm desembarco - 3 Maxim-Nordenfelt 4,2 cm (42/46) 2 Varios Maxim-Nordenfelt 5,7 cm (y trenes) 14 II Vanos y trenes blindados Vickers 76.2 cm Tr-Sa (76,2/50) 2 4 Huelva, Alicante García Lomas 10 cm (100/50) 6 - Algeciras, Ceuta Vickers 10.16 cm Marca E (101,6/50) 10 6 Algeciras.Vigo.Alicante. Gijón Vickers 10.16 cm Marca A (101 /50) - 2 Almería Vickers 12 cm Marca F (120/45) 10 - Cádiz.Algeciras Vickers 12 cm Marca D (120/45) - 1 Almería Schneider-Canet 14 cm (140/45) 24 - Mallorca G. Rueda 15 cm (150/50) 6 - Mallorca, Málaga Vickers 15,24 cm (152,4/50) 9 - Algeciras. Ceuta Maxim 3,7 cm (cosa y antiaérea) 6 - Varias Vickers 40/50 mm bitubo - ® Varias Vickers 4,7 cm (47/50) 5 5 Almería, norte republicano Vickers 76,2 cm/34 Marca FF 6 - Vinaroz. Ferrol Vickers 76,2 cm/45 Marca SS । 2 Almería Vickers 10,16 cm (101,6/45) 5 - Ibiza
TOTALES PARCIALES 109 48
TOTALES 382 339/347
* Artillería de Campaña
46 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Hebilla
Arriba. Empleada por los militares del servicio
de automovilismo.
Blindado «Bu bao»
Izquierda. Uno de los escasos blindados
fabricados en España antes de la Guerra Civil
de orden público, aunque más tarde -ini-
ilevar las piezas por carretera a mayor velocidad. En
casos necesarios se tenía previsto montarlas sobre las
cajas de los camiones (artillería transportada).
Tras la revolución de Asturias, y a petición de la
Guardia de Asalto -cuerpo de seguridad creado durante
la II República-, la factoría de Bilbao de la Sociedad Es-
pañola de Construcción Naval presentó el proyecto de
una autoametralladora blindada, en competencia con
otro de la Hispano-Suiza. El chasis era el de un camión
comercial. Se construyeron un total de 26, a razón de
dos por comandancia. Aunque tuvie-
ron una denominación algo confusa
(carro «Bilbao»), no dejaron de
ser camiones con cierto grado de
blindaje, propios para misiones
ciada la Guerra Civil- se emplearan en el
conflicto, con resultados ciertamente pobres.
Debido a la ausencia de otro más apropiado, con
este mismo material se dotó al denominado «Grupo
de Autoametralladoras Cañón», del arma de caballería,
creado por Orden Circular de 5 de junio de 1931. Es-
taba compuesto por dos escuadrones, cada uno de ellos
con 16 vehículos blindados. Lo cierto es que considerar
«autoametralladora-cañón» a este blindado, que como
mucho podía montar en su torrecilla giratoria una ame-
tralladora Hotchkiss reglamentaria, no deja de ser un
ejercicio de autoconvencimiento más que admirable.
Tractor
La imagen muestra un Pavesi
reglamentario en España para el
arrastre de piezas artilleras pesadas.
Dlsiintivo
Derec ha. Primer emblema de
carrista empleado en España
Tractor
Abajo. Diseñado en España por
Benach
in
1
Blindados de cir< i instancias
Arriba. Empleado* en la guerra de África,
su valor militar era escaso.
Carro de asalto
Abajo y derecha. En la Escuela Central de
Tiro de Infantería disponían de un Renault
FT17 con el que realizaban prácticas.
Blindado «Bilbao*
Derecha. Todavía se conserva en España
un ejemplar del blindado «Bilbao».
48 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Carro «Tri bia»
Derecha. El primer carro integramente
diseñado en España en la década de 1920
fue el denominado «Trubia». Aunque
se llegaron a fabricar varios ejemplares,
nunca entró en servicio en el Ejército
español Algunos de ellos pasaron a
manos del Regimiento «Milán» de Oviedo
en 1936.
Por su pane, la Guardia Civil también desarrolló su
propio blindado, al que denominó «Oteiza» como ho-
menaje a su diseñador. Se encargaron cuatro
ejemplares del mismo.
A ellos habría que añadir cuatro
ejemplares del malogrado Tru-
bia A-4, tres de ellos
en poder del Regi-
miento de Infantería
«Milán» n.° 32, de guami-
ción en Oviedo, y un cuarto
en la fábrica de armas de
Trubia; también algún blindado
superviviente de la campaña africana: los
famosos «Tiznaos» de la guerra del Rif,
que almacenados en diversos establecimientos de la
Península ya habían sido empleados como camiones
protegidos en los sucesos de Asturias de octubre
de 1934.
Los «Bilbao», por
su elevado número,
fueron sin duda los
blindados que más
juego dieron en los
primeros meses de
la guerra, aunque la
aparición de material foráneo en el con-
flicto a partir de octubre de 1936 apagó su dé-
bil resplandor, así como el de el resto de medios
blindados existentes en España hasta esa fecha.
Cañón del Schneider CA 1
Centro. En el Museo de Carros de
El Goloso (Madrid) se conserva
un cañón de 75 mm que habia
pertenecido al cano de combate
Schneider CA 1.
Carro Schneider CA 1
Izquierda. Modelo francés de cano
de combate pesado que se empleó
con cierto éxito en la Primera Giu rra
Mundial. España adquirió unos
pocos ejemplares que, a diferencia
de los Renault FT-17 asignados al
arma de infantería, fueron uitcg" <
como batería artillera y e,,,FJ.0
en la guerra de Mafrlie^>S2- ell
disponía de un cañón de /-
el frontal y de dos ametra < 1
7 mm en los laterales-
Introducción 49
Distribución de los blindados en julio de 1936
Material Armamento Bando N.° Unidad, ciudad
Schneider CA-1 1 cañón de 75/9,5 mm R 4 Parque de artillería, Madrid.
2 ametralladoras de 7 mm N 2 Escuela Automovilismo Pesado, Segovia.
TrubiaA-4 3 ametralladoras de 7 mm N 3 Reg. de Infantería. «Milán» n.° 32, Oviedo.
1 ametralladora de 7 mm R 1 Fábrica de armas,Trubia.
Renault FT-17 R 5 Reg. Carros de Combate n.° 1, Madrid.
N 5 Reg. Carros de Combate n.° 2, Zaragoza.
Landesa-1934 1 ametralladora de 7 mm R 2 Fábrica de armas,Trubia.
Autoametralladora 1 ametralladora de 7 mm R 12 Gr. de Autoametralladoras Cab.,Aranjuez.
Carro «Bilbao» R 22 Comandancias de Madrid, Barcelona, etc.
N ¿5? Comandancias asalto, Sevilla y Zaragoza.
R 2 SECN, Bilbao.
Hispano-S. MC-36 1 ametralladora de 7 mm N ¿2? ¿Fábrica en Madrid?
«Oteiza» 1 ametralladora de 7 mm N 1 Comandancia Guardia Civil, Córdoba.
Latil M-21 1 ametralladora de 7 mm N 2 Maestranza de artillería, Sevilla.
Nash-Quad M-21 1 ametralladora de 7 mm N 1 Batallón de Zapadores. n.° 6, San Sebastián.
Blindados «Ferrol» 1 ametralladora de 7 mm N 4 Regimiento de Costa n.° 2, El Ferrol.
Coches blindados N 2 Base naval, Cádiz.
Conjunto aproximado: unos 70 blindados de escasísimo valor operativo.
• Carros: 10 nacionales y 12 republicanos.
• Autoametralladoras: 15 nacionales y 36 republicanas.
Restos de otros carros FT-17 e incluso uno de su versión italiana Fiat-3000 A, se encontraban en Madrid (escuela y parque) pero no
estaban en condiciones de prestar servicio.Asimismo. otros pocos «Tiznaos» supervivientes de la guerra de África (a finales de 1931
había en España 28 camiones protegidos) debían de estar en otras divisiones orgánicas. No se sabe cuántos Hispano-Suiza y «Oteiza»
quedaron en zona republicana, pero no debieron de superar la media docena.
50 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
parte, indu-
bombardeos
cuando es-
• Julio Ruiz de Alda. Cofunda-
dor de Falange y héroe del a
vuelo «Plus Ultra», partí-
cipo como capitán piloto
en la guerra de África,
tomando
so, en
químicos
tas armas no estaban
prohibidas. Preso en
la cárcel Modelo con
otros falangistas (estaba
retirado), fue asesinado en
Paracuellos del Jarama.
• Óscar Pérez Solís. Ingresó en la
Academia en la misma promoción de Her-
nández Saravia y Sagardia. Capitán en 1911.
se incorporó al PSOE ese mismo año (pre-
viamente había militado en las filas anar-
quistas). pidiendo el retiro en 1913. Con
Indalecio Prieto propugnó el recha-
a la Tercera Internacional (de-
pendiente de Moscú), pero en
1921 dio un giro espectacu-
lar y fundó el Partido Co-
munista Obrero Español,
el cual acabaría uniéndo-
se al PCE. Fue su primer
secretario general, a la
vez que el primer español
miembro del Komintern.
Perseguido por la dictadu-
ra de
de Rivera,
en la cárcel,
padre Gafo logró su
Primo
acabó
don-
de el
conversión religiosa. El 18 de
julio le sorprendió en Oviedo,
donde mandó una compañía
del Cuerpo de Asalto contra
las milicias frentepopulistas.
Pérez Solís acabó ingresando
en Falange Española de las
JONS y combatiendo con los nacionales en
la defensa de Oviedo. Perteneció al grupo
de Hedilla, por lo que fue apartado de toda
actividad pública.
• Pedro Díaz de Rivera. Dirigió como
comandante la agrupación de infantería de
su nombre tras la liberación de San Sebas-
tián y más tarde una media brigada de Na-
varra hasta la liberación de Bilbao.
• Manuel Gutiérrez Mellado, Manuel Gu-
tiérrez Mellado. Ingresó en 1929 en la Acade-
mia General Militar y fue el número uno de su
promoción. Era teniente en 1936 y se libró de
forma única de la aniquilación del madrileño
Regimiento a Caballo y la persecución poste-
rior. pasando por diversas legaciones extran-
jeras. A comienzos de 1938 tomó contacto
con la Quinta Columna y
optó por quedarse en zona
republicana e integrarse en
el servicio de Información
nacional en dicha zona. Su
nombre se vio relacionado
con el asunto «Gabaldón»
recién finalizada la Guerra
Civil. Hizo su carrera poste-
nor en el servicio de infor-
mación y alcanzó al empleo
de teniente general, siendo nombrado vice-
presidente de gobierno para asuntos de la
Defensa por Adolfo Suarez.
Artilleros que en la guerra de España
mandaron una división:
• Mariano Muñoz Castellanos (División 51*).
• Antonio Sagardia Ramos (División 62.’),
• Pedro Jevenois Lavernade (División 24.*) y
• Rafael Latorre Roca (3.a Brigada de Na-
varra, auténtica división formada por 12 ba-
tallones). Latorre llegó a teniente genera
Muñoz Castellanos y Latorre obtuvieron la
Medalla Militar Individual
Introducción si
-----Wt
El cañón de 75/28 Schneider/Trubia mod. 1906 fue la pieza española de campaña más significativa de la guerra
de África y de la Guerra Civil. Heredera del mítico 75 francés de 1897, sirvió en los grupos remolcados por
semovientes o por vehículos y dotó a la artillería «a caballo», en la que todos los sirvientes iban montados,
incluso en la posguerra. Además del proyectil y la espoleta originales franceses, disparó otros modelos me-
jorados de patente española.
Su peso en batería, lista para el tiro, era de casi una tonelada.Tenía un alcance de algo más de ocho kilómetros,
que se transformaban en más de diez con el proyectil español modelo 1938.
SISTEMA DE FUNCIONAMIENTO
n DEL FRENO HIDRÁULICO
Obús para sitio y plaza, de 21 cm. s
«Plasencia», modelo 1885 Se h >S 0,113
cindido de la rueda para que se
mejor el sistema de husillo y arco ¡m '
do que daba elevación a la pieza.
EXPLANADA DE ANCLAJE
APOYO DECONTFR'
VIGUETA DE ANCLAJE
LUCES
LIQUIDO
SISTEMA DE ANCLAJE para sujetar el elemento fijo del freno hidráulico en las piezas que lo emplean.
Corresponde al cañón de bronce de 12 cm modelo 1891, sistema «Plasencia». Se compone de una «expla-
nada central», a la que sujeta el freno, que se inmoviliza más aún al unirla por medio de tirantes a una
«vigueta de anclaje», y de una «explanada de contera» sobre la que se coloca el mástil de la pieza.
PUNTO DE AMARRE DEL FRENO DE LA PIEZA
INTRODUCCION 53
• Juan I Iernández Sarama (1880-1962) •
Teniente de artillería en 1903, fue destinado a Ceuta hasta 1906
y participó en la campaña de Melilla de 1909. Volvió a Melilla en
campaña, entre 1921 y 1922, ascendiendo allí a comandante. En
1926 conoció a Azaña en círculos
conspiradores de la «Sanjuanada»
contra Primo de Rivera. En septiem-
bre de ese mismo año, este disolvió el
arma de artillería debido a la cuestión
de los ascensos por antigüedad; Sara-
via formaba parte del comité organi-
zado para resistirse y fue condenado
a dos años de prisión militar, que no
cumplió porque se exilió a Portugal.
Posteriormente participó en la cons-
piración de 1928 -que provocó otra
nueva disolución artillera- y no pidió
el forzado reingreso, pasando a retira-
do. Como a muchos otros artilleros.
la incomprensible política del Dic-
tador le transformó en republicano
visceral.
Al instaurarse la Republica. Azaña le
nombró su ayudante en el Ministerio
de la Guerra y director del denomi-
nado «Gabinete Negro», que elabo-
ró las peculiares leyes y la política de
personal. No parece que le afectara
el comportamiento de Azaña con los
mandos de la Guardia de Asalto implicados en los sucesos de
Casas Viejas -ocurridos bajo su responsabilidad como ministro
de la Guerra-, dejándoles luego solos ante la justicia, y entre los
que se encontraba Manuel Rojas Feigenspán. uno de sus cuña-
dos artilleros. A pesar de su proclamado catolicismo -hay que
recordar que Antonio Cordón escribió que era masón-, apoyó
siempre el visceral anticlericalismo de Azaña. Fue muy activo en
la desarticulación de la «Sanjurjada». Se retiró del servicio activo
en 1933, tras la victoria elec-
toral de las derechas.
Se reincorporó al Ejército con
la victoria del Frente Popular
en febrero de 1936 y Azaña lo
designó secretario particular
cuando fue elegido presidente
de la Republica.Tras el alzamien-
to fue nombrado subsecretario
del Ministerio de la Guerra y
ministro hasta septiembre de
1936. A partir de entonces al-
ternó el campo de batalla con
las tareas de organización del
Ejército Popular de la Repú-
blica. Dirigió la artillería en las
campañas de Málaga y Brúñete.
Mandó el Ejército de Levante
con ocasión de la conquista de
Teruel, por lo que fue ascendi-
do a general. Estuvo al frente
del Grupo de Ejércitos del Ebro
(GERO) durante las batallas de
Aragón y Cataluña, donde su-
frió tremendas derrotas. Fue
destituido el 27 de enero de 1939, por «derrotismo», aunque en
realidad se debió a sus diferencias con el general Vicente Rojo y el
presidente del Gobierno de la República. Juan Negrín Azaña, para
protegerlo de posibles peligros, le nombró su ayudante. Pasó a Fran-
cia y se exilio en México, donde falleció.
54 ARTILLERÍA V CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA ClVlL ESPAÑOLA
• LOS «ASESORES» SO\ 'I ÉTICOS •
Marcel Rosemberg, primer embajador de
la URSS en España, llegó a finales de agosto
de 1936, junto a Vladimir Górev (agrega-
do militar), Nikolai Kuznetsov (agregado
naval) y janis (Yan) Berzin (alias «Grishin»
y «Donizetti». asesor miliar jefe). Este
último, al que sucedieron Grigory Shtern
(«Sebastián» o «Gngoróvich») y Kuz-
má Kachánov, estuvo al
mando de la jefatura de
la asesoría miliar sovié-
tica. Todos ellos fueron
auxiliados por conseje-
ros adjuntos, ales como
N Kuznetsov (marino).
K. Meretzkov. Nikolai
Vóronov («Volaire»),
Y Smushkiévich. A. Ro-
dímtsev. N. Liáschenko
y M. Nedelin.
Alexandr Rodimtsev fue asesor de Lister en
el Quinto Regimiento desde el principio
y durante mucho tiempo. Los futuros
mariscales Zhukov. Rokossosvsky y Ma-
linosky umbién estuvieron en España.
COt,To •<***** Afrrtm
«K-BEP3MH
‘Mí
El 31 de octubre la «Sección X»
(España) del Esudo Mayor sovié-
tico tenia 1.226 personas impli-
cadas en nuestra guerra, bien en
espera de emprender el viaje, en
rúa o ya en la Penín-
sula. El 5 de noviem-
bre había 396 soviéti-
cos en España El toul
de asesores miliares,
incluidos traductores, médicos,
etc., debió de superar los 3.000,
aunque nunca todos a la vez. En
enero de 1939 aún llegó un re-
levo y los últimos abandonaron
España el 12 de marzo Salas Larrazábal
eleva la cifra a 10 000; en esa horquilla está
incluida la cifra verdadera no
reconocida por la URSS.
Los soviéticos estuvieron pre-
sentes en el Ministerio de la
Guerra-Defensa, el Esudo Ma-
yor republicano, en las Escuelas
Populares de Guerra y en algu-
nas divisiones
y brigadas mix-
tas. Los artille-
ros soviéticos
M. Kuteinikov.V.
Goffe. N. Mijaihuk, V. Nes-
teróvich y N Kólesoy or-
ganizaron los centros de
adiestramiento de Albace-
te y Lorca.
Las cifras soviéticas ofrecen un total de
351 carristas en España (de ellos 34 muer.
tos y 19 desaparecidos). 64 instructores de
artillería de campaña (dos muertos). 36 dt
antiaérea y cuatro especialistas en guerra
química.
Cuando en otoño de 1939
los japoneses anearon Mon-
golia, aliada de la URSS, fue-
ron derroudos en la banlla
de Jaljin Gol. Rusos que ha-
bían combatido en España,
como Shtern (jefe de aque-
lla región orienul y luego
de la defensa antiaérea de
la URSS), Smushkiévich (aviación), Pavlov
(carros) y Vóronov (artillería), dirigieron las
victoriosas operaciones.
Berzin, Shtern. Górev, Pavlov. Smushkiévich
y muchos más fueron «purgados» antes y
durante la Segunda Guerra Mundial, per-
diendo la vida. Kuznetsov. Vóronov y Goffe
sobrevivieron y lograron desarrollar grandes
carreras.
En la Escuela Leninista Internacio-
nal de Rusia también se formaron
(en cursos de tres meses) tres pro-
mociones de artilleros y carristas
búlgaros, alemanes, etc, destinados
a las Brigadas Internacionales. Asi-
mismo, se adiestraron dos promo-
ciones de españoles: 60 artilleros
en Sumi y otros tantos tanquistas
en Gorki.
Introducción 55
• Nikolái Nikolxyevich Vóroxox (HMKOJÁM HMKOJÁEBMH BÓPOHOB, 1899-1965) •
Participó voluntariamente,
como miembro del Ejérci-
to Rojo y desde 1918. en
la guerra civil rusa.
Miembro del Partido Co-
munista desde 1919. man-
dó una batería de campa-
ña, al frente de la cual cayó
prisionero y fue internado
en Polonia.
Tras pasar (ya como co-
mandante) por la Academia
Militar «Frunze» (1927-30),
llegó a España como asesor
militar adjunto en 1936. adoptando el alias de
«Volter» (Voltaire). Por entonces era ya gene-
ral de brigada (Komandir Bngady) de artillería
y estaba al mando de la Escuela de Artillería
de Leningrado.
Tuvo un papel fundamental en la organización
de la artillería del Frente Popular, nominal-
mente como asesor del inspector general de
artillería (teniente coronel Fuentes). Participó
con sus ayudantes, los capitanes N. Gunev e
zó el puesto centralizado
de mando y observación
en el edificio de la Telefó-
nica, sito en la Gran Vía (el
mas alto de Madrid hasta
1953).
Tomó parte en las batallas
de Teruel (primera), Jarama
y Guadalajara. Oportuna-
mente, estuvo presente
en el único empleo ar-
tillero de gases, sucedi-
do en el frente norte
También participó en
la preparación de la batalla de Brúñete, j
Fue relevado por el coronel de artille-
ría N. Klinch.
En un libro titulado Bajo la bandera de la f
España republicana, publicado en Moscú
por la editorial Progreso a finales de la
década de 1960, escribió un interesante
estudio, aunque parcial y despectivo para
los artilleros españoles.
De vuelta a la URSS fue ascendido (Komandir
te adjunto de la Dirección General de Arti-
llería y comandante de la Fuerza de Defensa
Aérea. De julio de 1941 a marzo de 1943 fue
comisario del Pueblo Adjunto para la Defen-
sa de la URSS y comandante de artillería del
Ejército Rojo, y de 1943 a 1950 comandante
de la artillería de las fuerzas armadas (Marshal
Arullerii -mariscal- en enero de 1943 y Glavny
Marshal Artillera -mariscal jefe- en febrero de
ite 1944).También tuvo un papel
f relevante en la batalla de
Stalmgrado.
De fue pre-
stdente de la Acade-
/4 IjmA > mía de Ciencias de la
' f Artillería y de 1953 a
1958, director de la Acade-
mia Militar de Mandos de
. Artillería. Desde 1958
•\C
ocupo varios cargos de
responsabilidad en el Mi-
nisterio de Defensa de la
URSS.
Sus condecoraciones más im-
Y. Izvecov, en la or-
ganización de las
academias de Alba-
cete (a las órdenes
de Meretskov). así
como en los com-
bates de Seseña y
en la defensa de
Madrid. Allí organi-
Korposa) y de 1937 a
1941 estuvo al man-
do de la artillería en
el Ejército Rojo (par-
ticipó en las guerras
con China y Finlan-
dia). General Polkovnik
en 1940, fue. sucesi-
vamente. comandan-
portantes fueron: Héroe de la Unión Sovié-
tica (incluía la Orden de Lenin; seis veces, al
menos una en España), Orden de la Revolu-
ción de Octubre. Orden de la Bandera Roja
(cuatro), Orden de Suvórov (tres) y Orden
de la Estrella Roja.
Falleció en 1968 en Moscú. Está enterrado
en el mausoleo del Kremlin (Plaza Roja de
Moscú).
56 Artillería y carros de combate en
la Guerra Civil Española
RAP1.°
Córdoba
RAL 3?
Scmlla
RAL 11?
Burgos
Unidades de artillería a finales de 1936
Zona nacional
RAP4"
I Medina del Campo
RAC n “ I
Cádiz
RAC n.°2
Ferrol
Gr. Mixto n *’ I
de Mallorca
RAL 4.°
Granada
RAL 9°
Zaragoza
RAL 10°
Calatayud
GIA n."3
Valladolid
Gr.DCA n.°2
Zaragoza
RAL 12°
Logroño
RAL 13"
Vitoria
RAL 14 “
Valladolid
Academia de artillería
Segovia
RAL 15"
Pontevedra-Santiago
RAL 16 °
La Corarla
Zona republicana
RAP2?
Gerona
RAP3?’
San Sebastián
RACn." 3
Cartagena
RAC n."4
Mahón
RAAC
Madrid
Gr.DCA n.nl
Madrid
Gr. Mixto n” 2
de Tenerife
Comandancia Exenta
Gr. Mña. de Asturias
2.° RAM
Vitoria
VRAM
Barcelona
RALI'
Getafe
RAL 7."
Barcelona
RAL 8."
Mataió
GIA n.° 1
Madrid
RAL 6."
Murcia
RAL 2°
Vicálvaro
RAL 5"
Valencia
GlAn.°2
Barcelona
RAC: Regimiento de Costa
Ag. Art4: Agrupación de Artillería
Gr. Mixto: Grupo Mixto
C.E.: Comandancia Exenta
RAL: Regimiento de Artillería Ligero
RAAC: Regimiento a Caballo
RAP: Regimiento Pesado
RAM: Regimiento de Montaña
Escuela Central de Tiro
Madrid
Gr. DCA: Grupo Antiaéreo
GIA: Grupo de Información (Art
Gr. Montaña: Grupo de Montana
M^105 faMleS de arti”erti quedaron en el band° fenlepopulista, salvo la fábrica de pob oras de
Introducción 57
España al comienzo de la sublevación - julio 1936
La actuación de la
artillería en la guerra
Conceptos generales sobre el
EMPLEO DE ARTILLERÍA DURANTE LA GUERRA
Siguiendo los Comentarios al Reglamento de Gran-
des Unidades, publicados en agosto de 1938 y escritos
por el general jefe del Ejército nacional, Francisco
Franco, podemos conocer la artillería que se empleó
entonces.
La acción de la artillería ha de ser por sorpresa
y en masa. Es conocido que el arma de
artillería era y es «la pieza». En España se
denominaba con los nombres de cañón y
obús, reservando el primero para los de
tubo largo y trayectoria más o menos rec-
tilínea y el segundo para los de tubo corto y de
En la guerra de España la mayoría de los cañones
tiraban con grandes ángulos, sus trayectorias se aproxi-
maban a las de los obuses y empleaban varias cargas.
Las divisiones y los cuerpos de ejército emplearon
cañones ligeros, y los ejércitos, los pesados.
En otra categoría podríamos agrupar el ma-
terial a lomo y el material rodado. El primero
era de mucha utilidad en España por la falta de
comunicaciones y lo abrupto del terreno. En lo
que respecta a los medios de tracción,
podían ser hipomóviles -si las piezas
las remolcaban animales (caballos,
normalmente)- o motorizados, si
el elemento de traslación era el ca-
mión o el tractor.
trayectoria más curva. Otra catego-
ría agrupaba las piezas en ligeras y
pesadas, dependiendo de si el calibre
era inferior o superior a 105 mm.
Bombeta
Arriba. Adorno en el que se representa el
emblema característico de la artillería.
Concentración artillera
Derecha. Los legionarios de una escuadra
con ametralladora Maxim capturada
contemplan una concentración de
artillería propia previa a su ataque.
---------------------------------------
60 Artillería y carros de combate en la Gt erra Civil Española
Campos de España
Izquierda. La Guerra Civil española
fue un campo de pruebas de nuevos
materiales artilleros, aunque la gran
mayoría del material empleado era
procedente de la Primera Guerra
Mundial.
• Los proyectiles rompedores eran
los más usados debido a la potencia
destructora del alto explosivo que lle-
vaban, y entre sí se diferenciaban por
Estas diferenciaciones que se hacen de la artillería
no tienen en cuenta que lo que realmente caracteriza
el tiro es el proyectil con su espoleta, pues la pieza de
artillería es solo el medio de lanzamiento, pero el ver-
dadero artificio destructor es el proyectil.
Por ello debemos citar, aunque sea someramente,
la división que se hacía de los proyectiles: rompedores
y de metralla o Schrapnell (los antiguos «botes» de
metralla compuesta por balines), aparte de los proyec-
tiles especiales, que podían ser
perforantes, de propaganda, de
humos, de gases, etc.
la espoleta. Las espoletas corrientes eran a percusión y
hacían explosión al tocar el suelo, fragmentándose en
pequeños trozos. En la contienda española se buscaba
la mayor sensibilidad posible, que facilitara la explosión
a ras del suelo y antes de que el proyectil profundizara
en el terreno. Las menos sensibles tenían efectos meno-
res, ya que al chocar en el suelo explosionaban, pero no
podían evitar la formación de un pequeño embudo que
detenía los fragmentos. También había espoletas con
Explosiones
Derecha. La artillería propia
haciendo fuego. Una vez batido
el objetivo, la infantería podría
avanzar.
La ACTl ACION DE I A XRIII l ERIA FN I A GUERRA 61
• Proyectiles •
Los proyectiles de artillería eran fundamen-
talmente granadas, es decir, en parte huecos
y con explosivo, pues hasta los perforantes
solían tener una carga explosiva y una mez-
cla trazadora para seguir su vuelo al dar un
destello luminoso. Además de las granadas
de metralla (que permiten expulsar una
carga de balines, como si fueran un cartucho
de perdigones) y las rompedoras (su carga
interior rompe la carcasa del proyectil, con-
virtiéndola en metralla), había también pro-
yectiles especiales (químicos -restos de la
guerra de África mantenidos en reserva-, de
humos, incendiario/fumígenos, iluminantes y
de propaganda), perforantes de núcleo inte-
rior duro y otras variedades menores. Solo
en el «catálogo» editado en 1942 por el Ser-
vicio de Recuperación de la Región Centro
aparecen I 13 modelos de proyectiles dis-
tintos. pertenecientes a 48 calibres (de 20 a
381 mm). y eso sin contar los de gases que.
por reserva, no se mencionaban.
Para que la carga explosiva detonara en
el momento deseado (al chocar con el
terreno -a percusión—, una vez penetrado
el objetivo -retardo-, o tras un tiempo de-
terminado después de abandonar la boca
de la pieza -a tiempos-) se empleaban las
espoletas. Estos artificios se componían de
un mecanismo que. generalmente, consistía
en un percutor que incidía en una cápsula
iniciadora o fulminante (explosivo muy
sensible) que transmitía el fuego (onda de
presión y térmica) al resto de la cadena
(detonador y multiplicador), ampliando sus
efectos hasta conseguir que la carga explo-
siva. premeditadamente poco sensible, de-
tonara. Las espoletas también podían ser de
doble efecto (a tiempos y percusión).
Las espoletas mecánicas «a tiempos» («de
relojería»), fundamentales para el tiro an-
tiaéreo de neutralización mediante barreras
o de destrucción, iban asociadas al empleo
de graduadores en cada pieza, que recibían
los datos previstos de duración de trayecto
de la dirección de tiro En campaña se em-
pleaban con proyectil rompedor y utili-
zando graduadores mecánicos manuales,
contra personal al descubierto, de forma
que detonaran a la altura más eficaz sobre
el suelo También se empleaban las clásicas
espoletas de mixto, en las cuales la dura-
ción del retardo era proporcionada por la
combustión de la pólvora introducida en
un conducto, cuya longitud se variaba con
el graduador.
Como curiosidad, y a modo de aproxi-
mación al número de variantes que pudo
haber en uso durante la guerra, en el ca-
talogo antes citado se dibujan y describen
213 espoletas distintas (114 a percusión.
76 a tiempos, 19 para mortero y 4 varia-
das); en cuanto a estopines, los iniciadores
del disparo, el número de variantes era de
26 (17 a percusión. 5 a fricción y 4 eléc-
tricos).
62 Artillería y carros de
COMBATE EN LA GUERRA ClVIL ESPAÑOLA
CAÑÓN
OBÚS
MORTERO
Cualquier pieza artillera con
trayectorias de más de 45°
Proyectiles a gran velocidad,
la trayectoria es tensa
PROYECTIL
PERFORANTE
ROMPEDOR
Explosión instantánea
Rompedora con retardo
La longitud del tubo es la
distancia que hay entre la
boca y el cierre de la p eza
El proyectil tiene menor velocidad,
describe una trayectona parabólica
ELEVACION EN
GRADOS
r* BALAS
Proyectiles macizos
Le GRANADAS
Proyectiles huecos. Llevan una carga interior
que puede ser liquida o sólida
Explosión
Penetración
La ACTUACIÓN DE 1 A ARUl.l.l RIA EN LA GUERRA 63
CÓMO FUNCIONA UN PROYECTIL
________M__________
CALIBRE
Se identifica a la pieza por
su calibre -en centímetros o
milímetros- seguido por la
longitud del tubo en relación
al calibre. Por ejemplo: 75/28.
Calibre: es el diámetro del tubo
medido en la banda de conducción.
Un cañón denominado 75/28
señala que el calibre de la pieza
es de 75 mm y la longitud del
cañón 28 veces la del calibre; es
decir, 2 100 mm.
PROYECTIL DE BANDA
DE FORZAMIENTO
OJIVA
PROYECTIL CUERPO CULOTE
CADENA DE FUEGO
1. - Rompedor con retardo a rebote
2.- «A TIEMPOS»
Percutor
64 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Piezas anticuadas
Los materiales obsoletos siempre han dado
buenos resultados en toda guerra, sobre
todo porque no había otros más modernos
disponibles. Estos obuses nacionales de
210 mm «Plasencia», sin el freno hidráulico
ni la plataforma de madera, se utilizaron
durante toda la campaña.
retardo, para los tiros de demolición,
en especial en los materiales superiores
a los 105 mm. que hacían explosión a
distancias variables de la superficie del
suelo, según el retardo.
• La granada de metralla, de efectos
muy escasos contra tropas bien atrin-
cheradas, tenía en cambio una gran
eficacia, por el terreno que cubrían,
contra las tropas al descubierto; exigía
una perfecta graduación de espoleta.
De frente, sus efectos sobre las trincheras
eran prácticamente nulos.
Para conseguir un efecto determinado, no bastaba
disparar sobre el objetivo; era necesario que el fuego es-
tuviera corregido, que la cantidad de proyectiles fuera la
necesaria, o superior, para lograr tal efecto, y que el pro-
yectil y la espoleta fueran también los apropiados. Si al-
guna de las tres circunstancias no se cumplía, el objetivo
Sistema de carga de un cañón Vickers 381 mm
Montaje
La Al II U |Ó\ 1)1 I A \RIII I I RIA I N I A GUERRA 65
• Torxíraha y tiro (I)-
Ya se ha mencionado que el Reglamento
para la Instrucción del Tiro de la Artillería
de Campaña y Posición de 1928 recogía to-
dos los avances técnicos existentes hasta el
momento, incluidos los hoy denominados
«tiros experimentales» con correcciones
modificadas por los datos de boletines me-
teorológicos y de variación de la velocidad
inicial de las piezas debida a su desgaste.
También se contaba con equipos de locali-
zación por el sonido.
La diferencia fundamental es que los mé-
todos de cálculo estaban basados en el
empleo de las tablas de logaritmos para
resolver mediante numerosas sumas los
auténticos «castillos» que resultaban al
aplicar logaritmos a las fórmulas. Asimismo,
la casi absoluta ausencia de máquinas de
cálculo precisas, incluyendo casi cualquier
«regla de cálculo», imponia la elaboración
y empleo de numerosos gráficos de los
que luego se extraían los
datos correspondien-
tes Para muchos procedimientos existían
«estadillos» o formularios que ayudaban
a sistematizar y ordenar las operaciones,
pero, muchas veces, y más en campaña, no
estaban disponibles. Se utilizaban gráficos
de correcciones de temperatura de la pól-
vora. de eliminación de errores en apara-
tos. de pesos de proyectiles, parrillas para
la situación de los disparos observados y
obtención de correcciones, para volcar los
datos de los boletines meteorológicos, y un
largo etcétera.
En topografía, en la «resolución de triángu-
los» para hallar distancias, ángulos y coorde-
nadas. además de emplear algunos elemen-
tos óptico-mecánicos como los telémetros
(hasta 7 m de base tenía el del cañón de
381 mm) y procedimientos gráficos más o
menos elaborados en función
de la precisión exigida, se uti-
lizaban métodos numéricos y
las imprescindibles tablas de
logaritmos.
Los predictores electromecánicos resol-
vían mediante gráficos, levas y palpadores.
y elementos eléctricos (bobinas, conden-
sadores. resistencias), las fórmulas de los
problemas balísticos y geométricos asocia-
dos al tiro.
Por supuesto, en función de la rapidez
y precisión exigida, existían los mismos
métodos de circunstancias de hoy en día
para situarse topográficamente y obtener
datos de tiro elementales. Planos, brúju-
las, telémetros de pequeña base, estadías
(que daban la distancia a un objetivo de
dimensiones «conocidas», por ejemplo un
hombre o un tanque, en función del án-
gulo con el que se veia; la «graduación» de
los dedos de la mano era una aplicación
de este método), planchetas (mesas en las
que se dibujaban, con reglas provistas de
básicos elementos de puntería, las visuales
a objetivos), goniómetros, etc., eran parte
de esos recursos.
66
Medir distancias
Los telémetros ópticos resolvían triángulos rectángulos
(solo se movía el «prisma» óptico de uno de los
extremos) al conocerse la base (separación entre los
objetivos del aparato) y los tres ángulos del triángulo
(blanco y extremos de la base). En la foto inferior, un
telemetrisla de artillería de campaña en el frente de
Granada.
deseado no se conseguía. Principalmente, la artillería
tenía un gran efecto sobre la moral de las tropas, tanto
más cuanto más intensa y prolongada fuera su acción.
En muchas ocasiones se abandonaba la posición, no por
el número de bajas, sino porque la acción prolongadti
de este fuego era insoportable para el sistema nervioso.
Las características de alcance de la artillería y, espe-
cíficamente, las de sus trayectorias curvas, permiten al
cañón tirar desde detrás de las lomas, colinas o zonas
cubiertas si dispone de un observatorio que le posibi-
lite ver el terreno a batir, para corregir sus tiros. Si se
utiliza el plano cartográfico, el tiro es más difícil y de
menor eficacia.
Muy poco después de finalizar la guerra, el oficial de
artillería Taboada Sangro escribió un libro titulado^
técnica de la batalla en España, en el que afirmaba que
os efectos del proyectil eran el acto final de la artillería.
El problema del tiro de precisión, es decir, el de hallar
los datos de deriva, ángulo de tiro y graduación de espo-
leta, así como el del número de disparos necesarios para
lograi determinados efectos en un blanco concreto, se
i educía a los dos tipos siguientes:
• Tiro de destrucción: había que conseguir colocar
un i educido numero de proyectiles, del tipo más ade-
cuado, sobre un objetivo de pocos metros de lado para
asegurar su destrucción. En este caso era imprescindi-
ble una buena y permanente observación.
• Tiro de neutralización: consistente en cubó’
uniformemente una superficie determinada con p,()
yectiles repan idos, según una densidad conocida.
dispersión de cada tipo de cañón. Se
buscaba anular, al menos durante el tiempo del asalto,
la capacidad combativa del objetivo atacado.
Afirmaba Taboada:
(...) la teoría y la práctica, puestas de acuerdo, di-
cen que en cuanto se pasa del número de 12 piezas
La actuación de la artillería en la guerra 67
Tiro de artillería
Elementos de preparación del
tiro de tina hatería antiaérea de
75/36 Kmpp.
(tirando sobre un objetivo de pequeñas dimensio-
nes) todo lo que se consigue es aumentar la zona
de caída de los proyectiles, de tal modo que la ac-
ción de estos se convierte en un riesgo desigual por
el terreno; fundado en esto nacen la unidad grupo
(de 12 piezas, repartidas en tres baterías en el caso
español), porque con él se puede obtener la máxi-
ma concentración, y que, por tanto, es la unidad
más rápida para cualquier tiro preciso, y la batería
(de cuatro piezas), es la unidad de precisión.
En ocasiones prevalecía la rapidez fíente a la pre-
cisión, permitiéndose la «neutralización rápida, en la
que la acumulación de cañones semejantes conseguía
68 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Algunas clases de tiro:
PROTECCIÓN, NEUTRALIZACIÓN, DES TRUCCIÓN, BARRERAS, PREPARACIÓN
En la época que nos ocupa se consideraba
que para misiones de «protección» (cerrar
puntos de paso a la zona de combate) y
efectos de neutralización en general, un
grupo de calibre 75,77 o 100 mm neutrali-
zaba 4 hectáreas, que se transformaban en
5 para uno de 105 mm y en 6 para los de
calibre 155. Para las «neutralizaciones» de
corta duración, se consideraba que la densi-
dad mínima de proyectiles que debían caer
por hectárea era de 150 disparos por hora,
caso de calibres medios, y de 80 para cali-
bre 155 o similar, este número de disparos,
al contrario que en los tiros de «destruc-
ción», podía conseguirse por acumulación
de bocas de fuego. Se consideraba que los
efectos de las neutralizaciones rápidas no
solían durar más del doble del tiempo em-
pleado en ellas, es decir, que cabía esperar
que a los diez minutos de silencio artillero
ya hubiera infantes enemigos manejando
sus armas automáticas. Para estos y otros
empleos, como norma general se estimaba
que la cadencia media en calibres ligeros era
de dos disparos por pieza y minuto, la cual
se reducía a un solo disparo por minuto en
los calibres medios y pesados. Esto permitía
una duración aproximada de dos horas de
fuego con la dotación de municiones del es-
calón táctico divisionario.
Las «barreras» consisten en fuegos de ba-
tería e incluso grupo, ejecutados de forma
que los efectos de la explosión del disparo
de cada pieza sean tangentes a su inmediata
en el despliegue; se desencadenaban delante
de la infantería que avanzaba o de la posición
defensiva que esta ocupara. En la «prepara,
ción» (ataque artillero generalizado previo
al asalto de la infantería a una organización
defensiva) y en los fuegos de destrucción en
general, el tiro no se suspendía hasta tener la
seguridad de que los objetivos a destruir ha-
bían recibido el número necesario de impac-
tos directos; en muchos casos, la hora «H»
de comienzo del ataque la fijaba el momento
en que se conseguían esas destrucciones y
haber conseguido que la artillería contraria
no tirara sobre las bases de partida propias.
Las dos horas de fuego artillero como me-
dia antes mencionadas suponían, en caso de
consumirse y tener que reponer la mum-
ción, una media de 11 a 16 toneladas por ba-
tería ligera o media, es decir, la capacidad de
transporte de cinco camiones por batería.
*1
La ACTUACION DE LA ARTILLERIA EN LA GUERRA 69
más rápidamente la densidad de proyectiles necesarios
para obtenerla, siempre que todos los grupos actuantes
tuvieran corregido su tiro antes de efectuarlo».
He aquí el porqué de la organización del grupo y
la batería, la necesidad de la observación del tiro y su
corrección, la importancia de la táctica y la trascenden-
cia del municionamiento.
La corrección del tiro busca adaptar a cada caso
concreto las condiciones tipo con que se obtuvieron las
«tablas de tiro», es decir, tener en cuenta las variaciones
atmosféricas (velocidad del aire, humedad, tempera-
tura, densidad), el tipo de proyectil y graduación de es-
poleta, los desvíos en peso típicos del lote de fabricación
concreto de que se trate (además de la distinta tempe-
ratura de la pólvora de proyección), las variaciones del
desgaste del material (que acarrean distinta velocidad
inicial) y las de la deriva tabular (desplazamiento lateral
del proyectil causado por el movimiento de rotación -
para disminuir la dispersión- que le imprimen las rayas
del tubo), además de las causadas por la deficiente de-
terminación topográfica de
la pieza o el objetivo. Mu-
chas de estas correcciones
se deducían teóricamente
de las correspondientes ta-
blas de tiro obtenidas en
polígono de tiro, pero otras
Puntería
Arriba. El goniómetro y la
introducción de la deriva.
Apuntador
Izquierda. El sirviente
fundamental de la pieza es el
apuntador, quien maneja los
aparatos de puntería (alza,
goniómetro, visor de puntería
directa} y los mecanismos que
mueven la pieza.
TIPOS DE MUNICION
Canón de 150 Krupp
Proyectil perforante explosivo
Perforante
Espoleta de culote M D 4
Proyectil químico disparado en Santander
Penetración del núcleo
DURO DEL PROYECTIL
Proyectil perforante
Espoletas KT 1r
Proyectil
Perforante explosivo
Espoleta de culote M D 4
Rompedor
Espoleta K T 1 reformada
Rompedor
Proyectil de metralla
Espoleta
DE TIEMPO
Ojiva
roscada
Proyectiles y vainas
de 45 MM RUSO
Rompedor
Espoleta K T 1
Espoleta K T M 1
Carga de
pol',ora
Banda de _
forzamiento Diafragma
Metralla
Proyectil rompedor
Dispersión típica de un proyectil
DE METRALLA con EXPLOSIÓN A LA
ALTURA ADECUADA
«Trazas» de proyectiles.
La forma, el humo, o la persistencia
LUMINOSA DE UN DESTELLO EN EL CULOTE
Proyectiles
perforantes
explosivos con
espoletas MD 5 y 4
CONSTITUCION DE LAS CARGAS DE PROYECCION EN VAINAS ENGARZADAS
Calibre en milímetros
O Macarrones de pólvora sueltos
Q Macarrones de pólvora atados
O Opérculo de cartón
O Banda de forzamiento
0 Saquetes de pólvora
Proyectil de 381
Sombreretes
76/45
X----Falsa ojiva
Carga explosiva
Capacete
Carga trazadora
Cuerpo
Carga explosiva
DEL ESTOPIN
Culote
Culote _
TIPOS DE PROYECTILES, GRANADAS Y VAINAS
Gollete y lugar
DONDE SE HACE
EL ENGARCE
Taladro para
TRANSMISIÓN
DEL FUEGO
Vaina metálica suelta para cargas
_________de poco volumen__________
— Banda de forzamiento
Alojamiento de
la espoleta
Alojamiento
Cruceta de cartón
o taco de madera
Vaina metálica sin
ENGARCE DE PROYECTIL
Vaina metalca engarzada
Espoleta
Carga explosiva
Cápsula de iluminación
Paracaídas
Culote desprendíale
| Iluminante
76/40 76/45
Entrante para el
engarce con la
vaina metálica
Talco o Pólvora ordinaria
lacre protector
Perforante con capacete y
falsa ojiva
z Ojiva
, Banda de conducción
/Tubo de carga
b Cuerpo del proyectil
Balines
Banda de forzamiento
b Carga explosiva
Granada de metralla
Trazador
| Bote de metralla |
De doble efecto
Alojamiento de la espoleta
De diafragma
Cápsula porta-carga fumígeno
Fumígeno independiente
De doble efecto
72 Artillería y carros de combate en la Guerra C ivil Española
Preparando el tiro
El ángulo de tiro (ángulo de elevación para batir a
la distancia sobre el plano, más ángulo de situación
para compensarla diferencia de cota) se introducía
mediante el alza (moviendo la línea de mira del
goniómetro) o la escuadra de nivel puesta en la
culata por el jefe de pieza.
-en ocasiones, todas- se tenían que deducir de un
tiro experimental sobre un objetivo bien situado. Este
procedimiento permitía deducir la diferencia entre los
información y localización
(por la vista y el sonido), solo había un
datos de tiro finales (deriva u orientación y ángulo de
tiro) con los que se hacía blanco, correspondientes a las
condiciones balísticas concretas del momento, y las
teóricas (deducidas de las tablas) con las que se
iniciaba el tiro.
En todas las clases de artillería, cam-
paña, costa y antiaérea, se utilizaban
los proyectores de luz para resolver
la observación durante la noche,
con las variaciones en tamaños
y formas de utilización propias
ESCUADRA DE NIVEL
equipo de localización por el sonido, de origen francés
en la Escuela Central de Tiro (antiguo Grupo de Infor-
mación y Topografía, en Campamento.
Madrid). Además, el sonido era utilizado
en el campo antiaéreo para aleñar a ¡as
defensas e incluso, mediante el empleo
de dos o más fonolocalizadores, situar
con relativa precisión a los aviones; en
España esto tuvo lugar con la llegada de
equipos alemanes, italianos \ soviéticos.
En el caso de tiro contra objetivos
móviles, como es el de costa y antiaéreo,
de cada caso. Aunque en julio de
1936 se contaba con tres grupos de
Dirección de tiro
Antes de la guerra, el teniente coronel
Costilla (a la izquierda) fue autor de la
primera dirección de tiro de costa. En la
imagen, junto con otros mandos de la
Escuela de Tiro (Cádiz) y un telémetro
italiano Salmoiraghi.
el problema se complicaba aún más con la nece-
sidad de determinar la posición del blanco al final
del recorrido previsto del proyectil, para que los
dos móviles coincidieran en ese blanco futuro.
Con los primeros cañones antiaéreos de campaña
Skoda de 76,5 mm, surgidos a comienzos de la
década de 1920, llegaron los primeros predictores (da-
ban las predicciones o correcciones a los datos de tiro
teóricos) antiaéreos alemanes AM-17 y sus elementos
auxiliares (iguales a los que equiparían luego las bate-
rías de 75/36 Flak 14), incluidos los telémetros Goerz de
4 m de base. También llegaron con el material antiaéreo
fijo de costa las primeras direcciones de tiro electro-
mecánicas Vickers (resolvían las fórmulas polinómicas
del tiro -deriva y ángulo de tiro corregidos- mediante
levas y motores síncronos), de las cuales gozaron tam-
• Topcxíraeí a y uro (II)
¿Cómo se apuntaba uña pieza de campaña? •
Inicialmente se hacia por medio de puntería
directa, unas muescas en la boca y la culata
de la pieza alineaban esta en la dirección del
blanco; este procedimiento se siguió y
se sigue utilizando en tiros de destruc-
ción contra fortificaciones o blinda-
dos, auxiliado por visores de puntería
de varios aumentos ópticos
y dotados de oculares
reticulados para intro-
ducir correcciones ,
(p. ej.. por velocidad
del blanco). El ángulo
de tiro se introducía antigua-
mente mediante arcos dentados asociados a
plomadas (escuadras de nivel).
El órgano elástico de largo recorrido, que
permitía que alza y goniómetro, unidos a la
parte fija del montaje, permanecieran apun-
tados después de cada disparo, llegó con los
cañones 75/28 Schneider mod. 1906.
El goniómetro, un aparato medidor de
ángulos horizontales y verticales, se in-
trodujo en España en 1902 con los ca-
ñones de 75 mm Schneider-Canet mod.
1898/1900 Este aparato permite apuntar
al blanco sin necesidad de verlo, introdu-
ciendo en su aparato de medida un ángulo tal
que llevada la visual de la cabeza del gonióme-
tro a una referencia, la pieza apunte al blanco.
La deriva es el ángulo horizontal entre la línea
de tiro y la visual a la referencia de puntería.
La unidad angular generalmente empleada
era la milésima (°°), equivalente a 1/6.400
parte de la circunferencia (1/6.000 en el caso
de los rusos); la manilla del segundero de un
reloj gira 30 milésimas en un segundo.
El alza es un aparato que permite realizar si-
multáneamente la puntería en dirección y en
altura, sirviendo de soporte al goniómetro.
Coloquialmente, también se denomina alza al
ángulo de elevación.
Obús m montaña
Cuatro vistas de la pieza de
montaña por excelencia: el 105111
Schneider-Trubia. En la página
siguiente se aprecia una vista
posterior del cierre abierto.
bien los materiales de costa de la
misma marca, en conjunción con
los predictores «Costilla». Pero en
antiaérea, dada la dificultad para
hacer eficaces tiros de destrucción
contra aviones debido a la veloci-
dad de los mismos, hasta la llegada
de las direcciones de tiro alemanas
modelo 36 de los cañones de 88 mm Flak 18 y de los
sición de las uní-
dades de infantería como piezas
cañones de calibre 20 mm o superior con capacidad
de tiro a ráfagas, el procedimiento más común era la
neutralización mediante el empleo de barreras de ex-
plosiones de proyectiles delante de la marcha prevista
de los atacantes.
Según el Reglamento de Grandes Unidades de an-
tegueiTa, en gran parte vigente en los dos bandos, el
comandante de artillería de una división tenía a sus
órdenes el conjunto de la artillería de esta, a excepción
de las unidades puestas de manera transitoria a dispo-
de acompañamiento. Con el material a sus órdenes po-
día constituir agixipaciones y darles misiones, indicaba
las zonas de posiciones y de observatorios, y dirigía su
combate, así como el servicio de municionamiento de
la división.
La misión general de la artillería divisionaria era la
de preparar y acompañar con sus fuegos, y proteger el
avance de la infantería mediante los tiros de prepara-
ción, de apoyo directo y de protección. Para responder
La ACTUACION DI- LA AHI II I 1 RÍA LN I /X Gl I RRA 75
a estas misiones, el general de la división repartía nor-
malmente su artillería en las dos fracciones siguientes:
• De apoyo directo, caracterizada por la rapidez de
tiro y la facilidad de movimiento, cuyos f uegos debían
acompañar a la infantería lo más cerca posible. La pieza
de apovo directo era la ligera de campaña y montaña.
• De acción de conjunto, para reforzar el apovo di-
recto cuando fuese preciso tiro de protección durante los
ataques. También para cumplir, dentro de su alcance, to-
das las misiones de contrabatería y tiros de prohibición.
— 11--------"" = 111------ — ----
• ¿ Cómo funciona una pieza? •
El elemento fundamental de una pieza es el
tubo, perforado y rayado al calibre del pro-
yectil. El tubo, ya entonces de acero, solía es-
tar formado por varias capas (llamadas man-
guitos, zunchos o sunchos) para darle mayor
consistencia. Para conseguir la carga rápida y
cómoda (retrocarga), se le adapta un cierre
en la culata (parte trasera), que permite ob-
turar la recámara, y lleva también los meca-
nismos de disparo; de ahí la denominación
de muchas de las piezas antiguas CHS, CHR.
CHSE (Cañón de Hierro Sunchado, de Re-
trocarga, Sunchado Entubado). Por motivos
similares, muchas piezas estaban «entuba-
das». pues se introducía un tubo en el inte-
rior de otro, siendo en ocasiones una camisa
la que contenía la parte rayada; esto permitía,
al cambiarla, recomponer las desgastadas ca-
racterísticas balísticas de las piezas.
La recámara es el lugar del alojamiento
del proyectil antes del disparo y donde se
produce la combustión de la pólvora. En la
Guerra Civil apenas se utilizó el freno de
boca, es decir, una pieza colocada en la parte
anterior del tubo y que permitía la salida
parcial de ios gases de la combustión una
vez que había pasado el proyectil por ella,
haciendo que, por reacción, se frenara algo el
retroceso de la pieza. La obturación (impedir
que los gases de la combustión se escaparan
por la culata) se obtenía y se obtiene por
medio de una vaina de latón.
El montaje sirve para apuntar y trasladaren
su caso, el tubo. Fundamentalmente cons-
taba de cureña (o afuste) y cuna (marco
o plano inclinado, caso de ser antiguos); la
primera aportaba los elementos de trans-
porte y la puntería, y la segunda los del
órgano elástico, elemento que permitía ab-
sorber el retroceso y volver a colocar el
tubo en la misma posición que tenía antes
del disparo (posibilitando prácticamente la
puntería continuada y el tiro rápido). Los
órganos elásticos y los equilibradores (ele-
mentos que facilitaban a los apuntadores
subir y bajar los tubos grandes) podían ser
de muelles, hidráulicos (cilindros con un
líquido que absorbía el retroceso al pasar
por pequeños agujeros -luces o lumbreras-
y empujado por un émbolo unido al tubo)
o neumáticos (cargados con gas en lugar de
líquido), y también hidroneumáticos.
Los montajes fijos (costa y antiaérea, nor-
malmente) eran de plataforma y los móvi-
les. mono o bimástiles acabados en una reja
que se hincaba en el terreno; los antiaéreos
solían ser de candelero (pedestal troncocó-
nico). El alza se unía al montaje, el cual tenía
unos mecanismos de puntería consistentes
en arcos denudos y tornillos (generalmente
para la elevación del tubo); en dirección, los
antiguos (monomástiles) solían deslizar la
cureña sobre el eje de ruedas.
Freno hidráulico de
CONTRAVÁSTAGO
Obús Schneider de 155/13
Tubo
CUNA DE ARTESA
PRIMER TIEMPO
FRENO
TUBO
RECUPERACIÓN
SEGUNDO TIEMPO
PRIMER
Retroce
(ACTUA Fi
Telera--------1
Freno de marcha ------------—
Volante de puntería en altura —
Volante de puntería en dirección
Escudo _______________________
Rueda ________________________
Recuperador hidroneumatico
Cuna
FIJA AL MONTAJE
Muñones
Manguito j
FRENO Y RECUPERADOR
ORGANO ELÁSTICO HIDRÁULICOS
SEGUNDO TIEMPO
Recuperación del-^
(actúa el recuperar
Depósito
_ djrV-—Cuerpo del trineo
Q£/— Cilindro del freno
Sl------Cilindro del recuperador
Cuna
MANGUITO
TRINEO
CUNA
¿COMO FUNCIONA UNA PIEZA?
Freno de vástago
Anillo plástico
Estopín
Cuna
Martillo
Telera posterior
Sectores dentados
Cureña
Caja entre gualderas
Soportes de la teja de carga
Contera
Mástil
Reja o atado
Contrapeso
Palanca del cierre
Émbolo
o seta
Ojal del Disparador
tirafrictor
CIERRE Y DISPARO
78 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
• Tractores y carrillos •
tizaron el 75/27 antiaéreo
montado sobre un camión
Ceirano y los republicanos,
algunos cañones Skoda de
80 mm de campaña.
Durante la guerra se gene-
ralizó el empleo de carrillos
elásticos bajo las ruedas
de madera del material de
diseño antiguo, lo que per-
mitía al camión desarrollar
ruedas) y Fiat (de cadenas). Una in$truct,ón
de normalización de los tipos de carrillos,
publicada nada más acabar la guerra, dejaba
constancia de la existencia de los siguientes,
solo en el bando nacional:
Carrillos porta-pieza: LegIOnano
para cañón de 75/27 (Mod. 1906); Le-
gionario para cañón de 75/27 (Mod II),
Valencia para cañón de 75/28; Sevilla, Ca-
narias. C.N.Tipo I. C.N.Tipo II y Legiona-
rio para obús de 100/17; Beasain, Mehlla,
Aunque la artillería de preguerra era hi-
pomóvil, transportada por semovientes
(caballos o mulos), y así continuó en gran
medida durante todo el conflicto, también
se utilizaban para el arrastre el camión
y otros tractores especiales (Pavesi P-4,
Holt). incluso de cadenas (se probaron en
África el Renault de 38 HP y el semioruga
Citróen-Kegresse. y los Landesa autócto-
nos).También se empleó el transporte so-
bre camión, e incluso hubo algún tipo de
artillería autopropulsada. se construyó an-
tes de la guerra un cañón antiaéreo sobre
la base de un 75/28 Schneider, montado
sobre un camión FWD; los italianos uti-
toda su velocidad en carre-
tera. Para facilitar la entrada en posición de
las piezas en terrenos difíciles se procuró
que en cada batería motorizada hubiera
al menos un tractor adecuado. Muchos de
ellos fueron «agrícolas» de orugas tipo Ca-
terpillar 22-D7 (americanos o rusos), ade-
más de los intentos propios (Sadurní, Na-
val -pesado y ligero-, Benach, etc.). Estos
pequeños tractores oruga iban en carretera
subidos en otro carrillo o en la caja de un
camión. También se utilizaron los semioru-
gas SdKfz-7 alemanes y los «Komintern»
soviéticos, especialmente para piezas antiaé-
reas. y versiones de los italianos Pavesi (de
Trubia y Legionario para cañón de 105/28.
Universal Tipo I y Legionario para obús de
149/12; Legionario para obús de 150/27.
Legionario estrecho. Legionario ancho y
español para obús de 155/13.
• Remolques especiales: dos Cam-
ilos, avantrén y retrotrén, mod. 51 de la di-
rección de tiro alemana; mod. 36 del cañón
antiaéreo de 37/57 Flak 18. y mod. 201 de
antiaéreo de 88/56 Flak 18.
• Avantrenes: cañón de 150 mm alemán,
cañón AA de 76.2/52 y cañón AA de 75/46
Del bando contrario solo conocemos e
avantrén AM
Orgánica y batallas
Comienzos y juventud: de África al
Mediterráneo
Estamos en disposición, tras las premisas anteriores,
de comprender y valorar la actuación en campaña de
las artillerías contendientes.
Los alzados, siguiendo el plan trazado por Mola, bá-
sicamente debían enviar, desde cada di\ isión orgánica
y una vez asegurado el territorio de su demarcación,
columnas convergentes hacia Madrid.
El puerto del León fue ocupado previamente por la
columna «Castillo», llamada así por el coronel «leal»
que la mandaba. Estaba apoyada por seis baterías de
calibres diversos, reforzadas poco después por un grupo
de 75 mm. El ataque nacional al puerto, partiendo desde
Vailadolid, lo llevó a cabo la columna «< Serrador» el día
22. Logró conquistarlo a pesar de los ataques aéreos que
se cebaron en las dos baterías de 105 mm que lo apo-
yaban (murió el comandante Moya y el capitán López
Maristanv). Los nacionales multiplicaron sus esfuerzos
para mantener la posición, hasta tal punto que el día 23
una de sus piezas realizó unos 600 disparos. También
recibieron refuerzos: una batería pesada de Medina del
Campo, una ligera de Segovia y dos cañones de 75 mm
transformados en antiaéreos (llamados Flit).
Artillerí a a lomo
80 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Así se mantuvo la situación, pese a los ataques fren-
tepopulistas. Estos empleaban, con sumo acierto, la sec-
ción de localización por el sonido de la Escuela Central
de Tiro, hasta el punto de que la artillería de Madrid
«desmontó» varias piezas de los sublevados por impactos
directos. Aquellas acciones se hicieron acreedoras de la
Medalla Militar Colectiva y de múltiples individuales.
Por su parle, venciendo la resistencia del grupo de los
hermanos M¡ralles y gracias a la lentitud de la columna
de Burgos (coronel Gistau), Somosierra fue ocupado el
mismo día 22 por la columna del comandante Jurado,
apoyada por 23 piezas (trece de 75 mm, seis de 105 mm y
cuatro de 155 mm). El día de Santiago
Apóstol, García-Escámez, una vez
La ACTUACION DE LA ARTILLERIA EN LA GUERRA 81
Exhibición
Página anterior, abajo. 105/22
Vickers reglamentario en 1936
en una exhibición de la Escuela
Central de Tiro.
Schneider
Derecha y página anterior, arriba. Un 75/28
tomado a los árabes en el desembarco de
Alhucemas (1925). Veterano de la guerra
de Áfaca, fue la pnncipal pieza de apoyo
directo de los dos bandos.
unificada su columna navarro-riojana con la de Burgos,
recuperó el puerto, no sin antes fusilar al comandante de
artillería Raúl Moya por traidor. Contó con el apoyo de
cuatro baterías artilleras.
El coronel Puigdéngola conquistó Guadalajara el
22 de julio con el apoyo de tres baterías de cañones
de 75/28 del Regimiento de Artillería Ligero n.° 1 de
Getafe, ocupando poco después Siguenza y fracasando
en el intento de lomar Atienza. Por su parte, de Zara-
goza salió una débil
columna hacia Gua-
da tajara al mando W
del coronel Martínez i
Zaldívar. apoyada por
una batería motorizada
de obuses Vickers de 105/22 del 10.” Regi-
miento Ligero de Calatayud. Fue reforzada al poco
tiempo (incluso con otra batería de 75 mm), aunque
País de origen
Bando
Cañón antiaéreo Flit/Pichi de 75/28 (basado en el Schneider mod. 1906)
Como ha ocurrido en otras naciones (en España
en los dos bandos), al estallar la guerra se impro-
visaron antiaéreos en base a cañones de campaña
(incluso de 100 y I05 mm). En julio de I936, en
el parque de artillería de Burgos, el capitán Del
Monte ideó un sistema para el 75/28: un armazón
para elevar el eje de ruedas de la pieza artillera
(previamente desprovista de las ruedas y con li-
gera modificación del mecanismo de elevación y
recuperación), el cual estaba apoyado en una pla-
taforma que podía girar 360°. Esta primera ver-
sión fue mejorada en 1937 con otro montaje que
adaptaba un arco denudo a la cuna y suprimía el
mástil original, dotándolo de elementos de puntería
propios (parrilla). Se modificó la carga del proyectil y
se le adaptó una espoleta de mixto adecuada. El tiro se
hacia preferiblemente por «barreras» y, en el segundo
modelo, umbién por puntería continuada. En Ceuu
(montaje «Buzón») y Sevilla se hizo algo similar, pero
terminó imponiéndose el Flit mod. I937.
Los nacionales utilizaron unos 120 Flit (nombre de un
insecticida), organizándose baterías reforzadas con ca-
ñones automáticos de 20 mm. las cuales provocaron
cerca de una decena de derribos. En Barcelona los
republicanos utilizaron las mismas piezas emplazándo-
las en asenumientos adecuados en forma de embudo.
Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo
Cierre de tornillo. Freno hidráulico y recuperador neumático. 2 toneladas (estimado) Peso proyectil: 6,5 kg 360° horizontal.-10° + 90° vertical. Vaina no engarzada. Vo: 520 m/s. Techo (estimado): 6 000 m.
82 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Guerra en el norte
Derecha. Varios de los artilleros
que apoyaron con sus piezas
el avance de la columna de
Beorlegui en Guipúzcoa.
no pudo ocupar Sigüenza el 7
de agosto.
En Guipúzcoa cayeron en
manos republicanas las piezas
del Regimiento Pesado n.° 3
(San Sebastián), así como
las de los fuertes fronterizos
y baterías de costa, imponién-
dose inicialmente a las colum-
nas nacionales. Sin embargo, el coronel
Beorlegui, con el apoyo de tres baterías de 75 mm, dos
de 105 mm y otras tantas de 155 mm procedentes de
Castilla y Zaragoza, logró entrar en San Sebastián.
tro baterías de Jaca,
entró en Tolosa desde Pamplona el
27 de julio: Latorre alcanzaría la Medalla Militar ln
Por su parte, la columna del teniente coronel Latorre
(anteriormente de Fernández Checa y Becerra), con cua-
dividual.
El general Carlos Martínez de Campos escnbióque
en algunos de los momentos inicia-
les de la marcha sobre Irún solo se
contaba con un cañón para todas
las pequeñas columnas \ que “de
las cuatro baterías que teníamos en
San Marcial, se pasó poco después
a 20 para romper el semicerco de
Vitoria».
Coronel Beorlegui
Izquierda. Beorlegui mandó la
columna sublevada que ocupó
San Sebastián, apoyado poi
varias baterías artilleras.
La AC 11 ACIÓN DE LA ARTILLERIA IX LA Gl ERRA 83
• CONDECORACIONES IXDIV HH ALES \RTI LLERAS EX 1936 (I) •
Medalla Militar Individual (MMI)
• Coronel Ciríaco Cascajo Ruiz. 18-VIL36, alzamiento en Córdoba (B.O 127-1937).
• Capitán Vicente Pérez de Sevilla y Ayala. I8-VII-36, alzamiento en Sevilla (B O. 6-1936).
• Capitán Luis López Varela. 19-VII-36. Barcelona. Preparación del alzamiento y lucha (D.O 131 -1946)
• Teniente Crescencio Gómez Gordo. 22-VII-36,alto del León. Actuación bajo fuego enemigo (B O. 361-1937)
• Sargento Gregorio Blasco Arribas. 22-VII-36, alto del León. Actuación bajo el fuego (B.O 157-1937)
• Sargento Julián San José Esteban 22-VII-36.alto del León. Actuación bajo fuego enemigo (B.O. 157-1937).
• Teniente Jaime Morenes Carvajal. 22-VII-36.alto del León. Observación bajo fuego enemigo (D.O. 140-1942)
• Capitán Esteban Gracia Hernández. 23/24-VII-36. alto del León. Desmonta varias baterías (D.O. 257-1941).
• Sargento Pedro Vázquez Gallego 24-VII-36. alto del León. Actuación bajo fuego enemigo (B.O. 157-1937).
• Brigada José Díaz Carmona. 27/28-VII-36.alto del León. Actuación bajo el fuego (B.O 157-1937).
• Teniente Juan Mena Poblador. 26-Vil al 7-VIII-36,alto del León.Actuación bajo fuego enemigo (D.O. 5-1944).
• Teniente Ramón Camps Gordón. I7-VIII-36, en Porto Cristo (Mallorca),como infantería (B.O. 66-1939).
• Capitán Antonio Fernández Sánchez. I8-VIII-36, íllora. Granada. Al mando de una columna (B.O. 207-1937).
• Comandante Pedro Diez de Rivera y Figueroa. l8-IX-36,Azpeitia (Guipúzcoa). Jefe de columna y de artillería (D.O. 89-1941).
En Villarreal (Vitoria) fundamentalmente frenaron
los avances frentepopulistas algunas baterías del Regi-
miento de Montaña n.° 2.
Los defensores de Oviedo llegaron a poner en servicio
unas pocas piezas (las ocho de 105 mm de su grupo de
artillería de montaña, dos de 70/16 mm y otros tantos
Ramírez Arellano de 40 mm), frente a 40 cañones y
obuses de todos los calibres de los «mineros» sitiadores.
Las columnas liberadoras contaron con el apoyo de
10 balerías en armas (y muchas a pie, como infantería) y
consiguieron, tras mucho tiempo y esfuerzo,
establecer un mínimo pasillo de socoito.
En Barcelona, Valencia, Cartagena y
Madrid la suerte se decantó por los guber-
namentales, en ocasiones tras dura lucha,
como en Barcelona, donde sucumbió toda
la artillería de la plaza; en Madrid hubo
unidades artilleras en los dos bandos. En
«Ordóñez* de costa
Cañón de costa de 150/32, sistema
Ordóñez, tras su captura por los
nacionales en la batería del cabo
Machichaco (Bilbao).
84 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Distintivo republicano
Derecha. Emblema de cabo
empleado en el uniforme por el
Ejército Popular de la República.
• Artillería de las columnas qi f
SALIERON DE BARCELONA •
Poema
Abajo. Panfleto con un poema
dedicado a los artilleros fechado
el 4 de diciembre de 1936, día de
la tradicional patraña del arma:
santa Bárbara.
Hay constancia de la siguiente;
• Columna Durruti: al mando del comandante de artillería perez
Farras y con Buenaventura Durruti como delegado político y Jefe
en la práctica. Unos 2.000 hombres y tres baterías de artillería
dirección 2Laragoia.
• Columna Ascaso: tres baterías; dirección Huesca.
Cataluña la artillería fue el único cuerpo del
ejército que no fue disuelto, integrándose
sus restos, junto con unas 150 piezas (entre
reglamentarias y antiguas), en las columnas
anarquistas y del POUM. Un total de 17 bate-
rías formaban entre las tropas que atacaron
Huesca, Siétamo y Quinto.
En África y los archipiélagos los nacionales
se impusieron sin apenas problemas, excepto
en Menorca.
La artillería sirvió claramente para afian-
• Columna Ortiz: tres baterías; dirección Caspe.
• Columna Aguiluchos: tres baterías. Formada en Barcelona con
anarquistas; la dirigía Joan García Oliven Dirección Lérida.
• Columna Maciá-Companys: unos 1.500 militantes de ERC.
mandados por el teniente coronel de artillería Jesús Pérez Salas,
siendo delegado político Enríe Canturri, y con dos baterías de mon-
taña. Salió hacia Alcañiz.
• Columna del POUM: tres baterías; dirección sierra de Alcu-
bierre y Sariñena.
zar la sublevación en Sevilla, Granada y Córdoba.
En esta última, en oposición a las fuer-
zas de Miaja y, concreta-
mente, a la ar-
Proyectiles de artillería
Abajo. Diversos proyectiles de campaña
reglamentarios en 1936: dos de 70 mm.
dos de 75 m>n y dos de 105 mm; tumbado,
uno de 155 mm.
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tillería de la columna del comandante artillero Joaquín
Pérez Salas (tres baterías del Regimiento Ligero n.°5,
dos del Ligero n.° 6 y dos del Regimiento de Costa
n.° 3), la artillería nacional de su Regimiento Pesado
(reforzada por dos baterías del Regimiento Ligero n." 3)
consiguió imponerse. Varios mandos «leales» murieron
La ACTUACION DE I A ARTII l ERIA EN LA GUERRA 85
Ataque al alto del León
Abajo, izquierda. Cañón de 75/28 Schneider
de la columna de Valladohd en los primeros
disparos durante el ataque al puerto del León.
Schneider de 70 mm
Derecha. Cañón de montaña v de
acompañamiento de infantería
70/Jó Schneider-Trubia.
Monumento
Abajo, derecha. Un libro publicado
durante el conflicto relato la gesta
del asalto al alto del Jjeon, que
desde entonces se denominó **de los
Leones de Castilla»
□
al pie de sus piezas, defen-
diéndolas en solitario ante la
desbandada de milicianos y soldados.
De las iniciales columnas africanas
que salieron de Sevilla hacia Madrid,
apenas formadas por una bandera de El
Tercio, un tabor de Regulares y compañías de Fa-
lange o Requetés encuadradas en batallones de línea, \
generalmente apoyadas por una batería (inicialmente
un total de tres del Regimiento Ligero n.° 3), se fue
pasando a las divisiones en las zonas centro y sur. y
a las sobredimensionadas Brigadas de Navarra en el
norte. Pero, mientras, las escasas baterías tuvieron que
desplazarse de noche -por lo menos hasta Talavera-,
cambiar rápidamente de posición, «multiplicarse» en-
viando secciones y piezas aisladas a distintos puntos y
Zo
sacar el máximo rendimiento
de los hombres y los materia-
A finales de agosto las piezas
republicanas disponibles para oponerse a las
fuerzas de Yagüe eran casi 200 (de las cuales
unas 80 eran de acompañamiento).
Cuando las ya cuatro columnas nacionales llegaban
por el sur a las puertas de Madrid a comienzos de
noviembre, estaban apoyadas por 24 baterías
(casi 90 piezas), el 90% toma-
das al enemigo,
86 Artillería y carros re combate en la Guerra Civil Española
que sustituyeron a las que fue-
ron quedando averiadas a lo
largo del rápido y maratoniano
avance. En frente, las colum-
nas republicanas contaban con
34 baterías, a las que había que
sumar otras 12 de las cuatro agrupaciones de la artille-
ría de las Fuerzas de Defensa de Madrid. Este centenar
de piezas de ocho calibres diferentes, sin contar unas
20 antiaereas de tres calibres, inicialmente estuvieron
al mando del coronel Blasco Sasera y luego pasaron a
manos del teniente coronel José Luis Fuentes y Barrio,
nombrado comandante e inspector general de la arti-
llería del Ejército (reorganización del Estado Mayor,
D.O. 250 de 27-XI-36). Tras acompañar este al Gobierno
republicano a Valencia, le sucedería el comandante
Alejandro Zamarro.
Para atender la demanda de nuevas unidades, en
Chinchilla y Almansa se crearon dos Centros de Orga-
nización Permanente de Artillería, a las órdenes de los
comandantes Bañón y Gómez. Desde allí salieron en
otoño, según Vóronov, cerca de 50 baterías de campaña,
sin contar con los antiaéreos que se montaron y orga-
nizaron en Albacete por el comandante Enrique Flórez
González, quien en julio era el jefe del grupo antiaéreo
Varias espoletas
Abajo. Espoletas reglamentarias en preguerra. De izquierda
a derecha: espoleta cebo modelo 1924 o Garrido: de doble
efecto modelo 1911 (a percusión o a tiempos con hasta
22 segundos de duración de trayecto); de doble efecto
modelo 1907 (17 s); a percusión modelo 1896
Regimientos de Madrid
Arriba. Los 75/28 de los regimientos madrileños fueron
empleados por el Gobierno, tanto en Somosierra (izquierda)
como en Guadarrama (derecha). Nótese que los artilleros
aún conservan la disciplina y uniformidad
La ac ilación
DE I A ARTILLERIA I N LA GUERRA 87
Guerra en el norte
Derecha. Ilustración de artilleros españoles
de la División Flechas Negras del Corpo
Truppe Volontarie (CTV), en Bennco. con
un cañón de 65/17.
de Madrid. Por su parte, los nacionales, de forma
similar, transformaron sus regimientos de arti-
llería en «unidades madre» que multiplicaron el
número de baterías con las que contaron inicial-
mente; por ejemplo: el Regimiento Ligero n.° 3
de Sevilla llegó a tener 41 baterías, 57 baterías el
Ligero n.° 11 de Burgos y 33 el Regimiento Pesado
n.° 3 de San Sebastián, una vez reorganizado tras
la toma de esta ciudad. Estos centros se comple-
mentaron con otros de enseñanza de oficiales
y suboficiales, como las Escuelas Populares de
Guerra de Valencia.
Después de los primeros meses, la guerra ganó en nos como materiales. Se hicieron necesarias estructu-
volumen y complejidad, tanto en sus aspectos huma- ras complejas capaces de atender todas las situaciones
•CONDECORACIONES IND1\ IDUALES ARTILLERAS EN 1936(11) •
Medalla Militar Individual (MMI) (continuación)
• Comandante Pedro Méndez Parada. 21/27-IX-36, Alcázar de Toledo (B.O. 10-1938).
• Capitán Antonio Díaz Montadas. 30-IX al I5-X-36, Sigúenza.AI mando de centuria de Falange (B.O. 34-1936).
•Teniente Ramón Valle Colmenares. 3-X-36,Vargas (Toledo). Observación bajo el fuego (B.O. 169-1937).
•Teniente Antonio Gómez Salas. I0-X-36. San Martín de Valdeiglesias. Observación bajo el fuego (DO 21-1941).
• Sargento Manuel Adolfo Pérez. I5-X-36. en loma del Canto, Oviedo (B.O. 163-1937).
• Capitán LuisAlarcón de la Lastra. I I/I8-X-36,en San Martín deValdeiglesias y Chapinería (B.O. 220-1937).
• Coronel Mariano Muñoz Castellanos. 2 l-X-36. gobernador de Calatayud y Teruel (B.O. 34-1936).
• Capitán Juan Grande Femández-Bazán. I l-XI-36,loma del Lituero (Asturias). Mandando un tren blindado (B.O. 156-1939).
•Teniente Ángel Vega Franco. 15-XI-36. Al mando de su batería en la Ciudad Universitaria (B.O. 5-1939).
•Alférez Manuel Lizaur y Paur. I6-XI-36.Casa de Campo (Madrid).
•Teniente de complemento Antonio Villalobos Ventura. I7-XI-36, Ciudad Universitaria, encuadrado en Regulares (D.O. 48-1942).
• Capitán Jorge Rodrigo García. I8/22-XI-36. Batería Expedicionaria de Tenerife en Ciudad Universitaria (D.O. 100-1943).
• Capitán Fernando Barón y Mora de Figueroa. 25-XI-36, Ciudad Universitaria (D.O. 73-1941).
• Capitán Luis Rodríguez Berasategui. I7-XII-36, Belchite. Actuación bajo fuego enemigo (B.O. 237-1939).
Contraluz
Izquierda. Un 88/56 de una hatería
nacional defendiendo el ciclo de
Zaragoza.
del primero se formaron las divisiones 5 ’ (7-ír ^
r '^lagozaj
6.a (Burgos), 7.a (Valladolid), 8.a (La Coruña), la dc &)r
y la Reforzada de Madrid; las cuatro primeras basada
en las unidades de las antiguas divisiones orgánicas
(sucesoras de las capitanías generales).
La primera balería antiaérea española de 88/56 mm
mandada por el capitán Luis Micheo, derribó un bi-
motor Potez en Leganés el 2 de noviembre. Por aquella
época también hizo fuego sobre objetivos terrestres en
la provincia de Toledo. Fue la entrada en la historia del
cañón de origen germano que luego sería lamosísimo.
El 23 de noviembre el bando nacional desistió de
conquistar inmediata y frontalmente Madrid, ante su
enconada defensa y la acumulación de medios de todo
tipo. Cuatro días después, las tuerzas de defensa de la
de vida, movimiento y fuego de unos frentes amplios y,
en ocasiones, más complicados que los de la Primera
Guerra Mundial.
A comienzos de octubre de 1936, Franco, recién in-
vestido generalísimo, creó el Ejército del Norte (general
Mola) y el del Sur (general Queipo de Llano). Dentro
Cañón en Madrid
Derecha. El famoso «abuelo», un
155/20 Perm-De Bange mod. 1877/81
provisto de «cadenas de patines
Bonagente», emplazado en la plaza de
España de Madrid.
La ACTUACION DI LA ARTIl I I RIA EN LA GUERRA 89
Pieza soviética
Derecha. La única pieza de 76,2/55 soviética
que se conserva en España esta actualmente
en el Museo de la And lena Antiaérea
(Fuencanal, MadridJ. después de muchos
años en la terraza del Museo del Ejército
mer gran ataque frentepopulista a Teruel, asesorando al
ciudad se organizaron en cuatro sectores, divisiones,
brigadas mixtas y una reseña inmediata. El Cuerpo de
Ejército de Madrid tenía a final de año 45.000 hombres;
como artillería, y solo a disposición de los dos brazos
de la tenaza que tenía que envolver a los nacionales
por el norte y por el sur en los previstos ataques de
mediados de enero, Miaja disponía de 46 baterías, unas
capitán Gallego. Concentraron el fuego de once balerías
sobre una zona de objetivos al norte de la ciudad, descar-
140 piezas. Entre finales de noviembre y enero de 1937
se combatía en la zona de la carretera de La Coruña
gando, durante media hora, más de 2.400 proyectiles de
diferentes calibres, en una de las primeras preparaciones
(Madrid) y los nacionales contaban ya con 132 piezas
artilleras dignas de tal nombre; aunque el capitán N. Gu-
en 24 balerías de campaña y tres antitanques.
Por su parte, Mola organizó sus fuerzas el 6 de
diciembre, constituyendo el Cuerpo de Ejército I,
o de Madrid, formado por las divisiones de Soria,
de Ávila y la Reforzada de Madrid.
A finales de diciembre, Vóronov, el principal
asesor soviético de artillería, participó en el prí-
ríev, uno de los ayudantes de Vóronov, testimonió
Revista alemana
Derecha. El 20/65 Rheinmetall
Flak 30 fue la pieza antiaérea por
excelencia de la Legión Cóndor.
el malísimo funcionamiento de alguna
batería internacional. En aque-
llas acciones ganó la
w Artillería y carros de combate en la Guerra C.vn Española
General Qieipo
Izquierda. Gonzalo Quetpo de
Llano, general jefe del Ejército del
Sur. durante una de sus charlas
radiofónicas.
Cañón japonés
Abajo. Cañón soviético de 101 130 nilll
Meiji 38 (mod. 1905) de genealogía
japonesa.
nes numeradas correlativamente de la 1.a a la 4.' Entn
finales de marzo y primeros de abril de aquel mism<
año pasaron a denominarse 71.a a 74.a, para luegi
cambiar, a primeros de junio, por 11.a (Iruretagoyena
antes 71.a), 12.a (Asensio, antigua 72.a), 13.a (Barrón)i
14.a (inicialmente 4.a y 74.a, de Yague).
En el Jarama se enfrentaron dos ejércitos lanzado1
mutuamente a la ofensiva, dando como resultado un:
serie de combates considerados entre los más cruento:
de la guerra. Se adelantó en el ataque el bando naciona
el día 6 de febrero (Marañosa, Ciempozuelos) con cinct
«brigadas», pero el día 17 su ataque se había frenadt
y los contraataques republicanos tomaron la iniciativa
con el apoyo inicial de 71 piezas (24 baterías).
Medalla Militar Individual el coronel de artillería
Mariano Muñoz Castellanos.
En los primeros días de enero, con las fuerzas acu-
muladas en la División Reforzada de Madrid, nutridas
La Al II M |Ó\ DI I A ARDI I I RIA | \ | A Gl ERRA 91
Mi SEO
Izquierda, Obús de 100/17 Skoda del
Museo Militar de Tenerife,
El día 23 una
preparación artillera
republicana, hasta en-
tonces nunca vista en la güeñ a
española, desorganizó el frente enemigo cen-
balerías, el doble de las acumuladas por
los nacionales en cualquier momento de
aquella batalla. Ramón Salas, autor de las
importantísimas obras Historia del Ejército
Popular de la República e Historia General de
trado en el vértice Pingarrón, aunque no consiguió hun-
la Güeña de España (junto a su hermano Jesús),
dirlo. Miaja dijo que sus contraataques fueron apoyados
normalmente por el fuego concentrado de hasta 12
estima que las baterías gubernamentales fueron más de
40 (menos de 160 piezas; incluso una moderna batería
• El. CONTINGENTE ITALIANO EN LA BATALLA DE MALAGA
(DEL 5 AL 8 DE FEBRERO DE 1937) •
El 17 de enero se formó en Sevilla la Brigata Volontari I, com-
puesta por tres gruppi bandeo (grupos de banderas o regimien
tos) con un total de 10 bandeo (batallones) y 7.150 hombres. La
artillería disponible era un grupo de dos baterías de 149/12,
dos baterías de 105/28, otras dos de 100/17, una antiaé-
rea de 75/27 sobre camiones Ceirano y otras dos an-
tiaéreas de 20/60. El blindaje lo formaban tres compa-
ñías de carros CV 33/35 y tres pelotones de
autoametralladoras Ansaldo-Lancia, junto con
una sección antitanque de 47/32.
En Málaga intervino la 1.a División
de Camisas Negras de la Milicia, or-
ganizada en tres brigadas. Su artille-
ría había aumentado en cuatro bate-
rías de 65/17 y otras dos de 105/28.
92 Artillería y carros de combate
en la Guerra Civil Española
Desule republicano
Derecha. El general Miaja,
acompañado por el comandante
Quijano, presenciando un desfile.
Industrias de: guerra
Centro. Emblema de un parque de
artillería del Ejército Popular de la
República.
antiaérea de 76,2 mm mod. 31).
Vóronov aseguró que se emplearon
dos Breguet XIX para corregir el
tiro desde el aire y que la artillería
tendió 150 kilómetros de cable
telefónico.
Tras la batalla de Málaga, el 18 de febrero había
unos 49.000 italianos en España. Con ellos se for-
maron, encuadradas en el Corpo Truppe Volontari
(CTV), tres divisiones de la milicia (Milizia
Volontaria Sicurezza Nazio-
nale [MVSN],
u
formada por «camisas negras»), parcialmente motori-
zadas y con tres grupos de banderas, más otros dos
«autónomos» (13 en total). También se formó
una división del Regio Esercito, la Littorio,
1 totalmente motorizada, con seis batallones
। encuadrados en dos regimientos. Cada ban-
I dera tenía una batería de acompañamiento
F de 65/17 (13 en total) y cada regimiento
un guipo del mismo material (seis baterías
más); en total, 76 piezas. Las divisiones de la
milicia no tenían artillería de campaña propia,
excluida la de acompañamiento. La Littorio tenía un
regimiento (coronel Guiseppe Amico) con dos grupo*
de 100/17 mm y uno de 20/60 mm antiaéreo, además
de su material de acompañamiento.
Póster
Izquierda. La propaganda también
utilizaba la artillería como icono.
En este caso se trata de la defensa de
Madrid por los republicanos.
Adelante'
COGOLLUDO
Derecha. Ocupación de Cogolludo
(batalla de Guadalajara i por la
división de Soria.
Para la batalla de Guadalajara. el Raggruppamento
Artillería Corpo d’Esercito (general Ugo Zanotti) orga-
nizó tres agrupaciones con el fin de apoyar el ataque;
a ellas había que añadir una batería de 75/27 y otra de
20/60, ambas antiaéreas:
• Apoyo a la 2.a División (teniente coronel Pettinari)
en la ruptura con una batería antiaérea de 20/60,
XI Grupo de 75/27 (12 piezas), VIII y IX Grupos de
100/17 (16 piezas), II Grupo 149/12 (seis piezas).
• Refuerzo a la misma división y luego apoyo a la
3? (teniente coronel Bottari): X Grupo 75/27 (12
piezas), I y II Grupos de 100/17 (16 piezas), I y
III Grupos de 105/28 (12 piezas) y IV Grupo de
149/12 (seis piezas).
• Acción de conjunto: Grupos VII y VIII de 75/27
(24 piezas), III-IV-V-VI de 100/17 (32 piezas),
II-IV de 105/28 (12 piezas), I-III de 149/12 (12
piezas). Sin embargo, estos otros 10 grupos esta-
ban faltos de personal y no intervinieron. Es más,
muchas baterías italianas
incorporaron perso-
PlEZA ITALIANA
Izquierda. Cañón de 15/21 mod 1910
con órgano elástico de deformación
compuesta.
nal español, y el material de los 10 grupos de esta
prevista agrupación pasaron a los otros 10 ya orga-
nizados, o sirvieron luego para organizar unidades
españolas.
En conjunto, por la parte italiana participaron
en la batalla 80 baterías de campaña,
76 de acompañamiento y 16 antiaé-
Desfile
Arriba Cañones del CIA'calibre 100/17
Skoda remolcados sobre carrillo.
reas. De ellas se perdieron 25 piezas (dos de 20 mm
antiaéreas, 14 de 65/17 mm, cuatro de 75 mm
mod. 11, cuatro de 100/17 mm y una de 149 mm).
De aquella desastrosa batalla para las armas
italianas y sobre todo para la moral de las mismas,
se salvó la actuación de su artillería, hasta tal punto
que Mola escribió: «Las fuerzas de artillería, perte-
necientes todas al Esercito, fueron las que mejor
respondieron a los estímulos de los oficiales, sin que
pueda decirse lo mismo de buena parte de las tropas
legionarias». A pesar de ello, se pusieron en evidencia
muchos defectos, como
6”) asentamientos de piezas al descubierto
qgj y muy visibles (incluso al lado de los
observatorios), y faltas de coordinación
y enlace.
En el bando contrario la actuación ani-
llera fue bastante eficaz y Vóronov asumió,
una vez más, el protagonismo. Como dato re-
velador existe constancia de que en el campanario
de la iglesia de Trijueque murió el soviético coronel de
artillería A. Fomín.
Cañón Ansaldo
Izquierda. Pieza italiana de 75/27
niod. 06. Los soldados de la imagen
son nacionales, pero ambos bandos
dispusieron de ella.
Emblema
Centro. Un distintivo de ojal de la
división italiana Littorio.
BOTTARI , . L.
Página siguiente, abajo. 4 la < l’tí
el teniente coronel Bollan, artt e
italiano del CTV, junto a otro arnue
español.
La actuación di i a artillería en la guerra
95
• El COMPROMISO DE HONOR Y
Aquello fue el origen formal de los pro-
blemas del cuerpo. Se ha llegado a decir
que casi una tercera parte de los artille-
ros se pasaron a la masonería por causa
de la persecución de Primo de Rivera.
Durante la guerra se concedieron ascen-
sos por méritos. Las posturas fueron di-
versas. pues de alguna forma ya se había
roto la médula de la artillería, además de
ser una situación radicalmente distinta.
Hubo posturas gallardas, como la del ca-
ballero laureado (Alhucemas. 1925) te-
niente coronel Ignacio Moyano Araiztegui.
fondo y forma», imponiendo a Moyano el
correctivo de «apercibimiento».
Es justo reseñar que otros prestigiosos
militares sí que aceptaron «avances en la
escala» y ascensos por méritos de guerra,
como Mariano Tortosa Sobejano (as-
censo). Ignacio Ulibam Lacarra (ascenso)
y EmilioVillascusa Quilis (avance en Rusia).
Aquel mismo ministerio rompió defini-
tivamente la unidad artillera al crear el
Cuerpo de Ingenieros de Armamento y
Construcción.
En el bando contrario, Hernández Saravia.
Cada promoción de oficiales que salía
de la Academia de Segovia firmaba en un
libro de honor el solemne compromiso
o juramento a renunciar a los posibles
ascensos por méritos de guerra que se
les concedieran. Lo mismo hacían otros
cuerpos facultativos.
marqués de Inicio y agregado militar ad-
junto en Alemania, quien en 1943 solicitó
al ministro del Ejército se le aceptara la
renuncia al empleo que acababa de obte-
ner por méntos de la pasada guerra. Por
supuesto, al ministro la petición le pare-
ció impertinente, así como «incorrecta en
Jurado, Pérez Farras, Pérez Salas y Bran-
daris, entre otros, aceptaron complacida-
mente ascensos que tenían más que ver
con su filiación política que con los méri-
tos de guerra.
Moyano demostró ser un hombre real-
mente valiente, y no solo en combate.
Después de la batalla del Jarama, Franco inició
una primera gran reorganización de las fuerzas con
las que contaba el bando nacional, tras nueve meses
de combates desde el comienzo
del alzamiento. El general Luis
Orgaz fue el encargado de aquella
trascendental tarea, al serle enco-
mendada la jefatura del Servicio
de Movilización, Instrucción y
Recuperación.
Los hermanos Salas Larrazá-
bal plantean al 31 de marzo de
1937 una situación en la que el
Ejército Popular de la República
llevaba la delantera en organización (cuerpos de ejército
y divisiones) y unidades de maniobra (416 batallones
republicanos por unos 525 nacionales). En artillería,
los nacionales habían perdido la
superioridad inicial, tanto por las
masivas importaciones republica-
nas de material (unas 1.000 pie-
zas, el doble que sus oponentes)
como por el esfuerzo frentepopu-
lista en la creación e instrucción
de baterías y grupos. Vóronov
fijó en 451 baterías (1.681 piezas)
las que dependían de Madrid en
mayo de 1937, es decir, una pro-
T ARJETA POSTAL
Izquierda. Los artilleros fueron un
motivo habitual en la propaganda de
la Guerra Civil.
porción próxima
al ideal que so-
Mola antes de la
guerra: una batería por cada batallón.
La superioridad del ejército republicano en
carros y blindados era amplísima, tanto en
cantidad como en calidad.
La artillería de los cuerpos de ejército
republicanos, al menos en teoría, estaba
formada por tres grupos a tres baterías: unas 36 piezas
(en función de las posibilidades de material, adema,
de las de acompañamiento de las brigadas y las de la,
divisiones). La artillería de los cuerpos de ejército na
cionales era similar. Cuando el IV Cuerpo de Ejercite
del teniente coronel Jurado (divisiones 11.a, 12. v 14
se enfrentó al CTV en Guadalajara contaba con 31 pro
pias, más las de las divisiones, a las que se añadieror
11 del Ejército y 14 de la Reserva General En tota
Mayor »f artillería
Centro. El dibujo representa
la uniformidad y las divisas
reglamentarias de un mayor de artillería
del Ejército Popular de la República.
Aráis iroso
Derecha. Cañones republicanos de 127/37
Armstrong BL 60" Mk 1, a los que les
c uadraba más la denominación 1240.
L x U II Al IOX DE I A ARIII I I RI A I X I A < .1 I RRA 97
Plantilla de una brigada mixta SEGÚN o.c. DE 1. ° DE OCTUBRE DE 1938 (reservada)
JEFES OFICIALES CASE SARGENTOS TROPA o o < z 5 VEHICULOS
Cuartel general Servicio DCG (Defensa Contra Gases) 4 batallones de infantería (a 828 hombres) Compañía de depósito Sección de caballería Batería de acompañamiento 14 2 1 37 1 4 28 4 100 20 244 2 944 200 3 4 250 1 1 1 24 26-0* 2 1 4 40 3 7 67 7 4 1 8 152 26 5 3 4 117 2 1 41 1 16 3 24 1 1 58 39 5 127 44 282 3.782 259-236* 39
Compañía de transmisiones Compañía de zapadores Compañía de sanidad Compañía de intendencia Servicio de municionamiento Servicio de tren automóvil TOTAL 4.240 hombres 1
Siglas: O.C.: Orden Circular; CASE Cuerpo Auxiliar de Suboficiales Especialistas.
Notas: un batallón lo formaban I jefe. 25 oficiales, 5 CASE, 61 sargentos y 736 de tropa.
Artillería: batería de acompañamiento y las secciones de municionamiento y DCG.
‘La 3.* Brigada de cada división estaba dotada de una sección de blindados (dos sargentos y 13 vehículos).
56 empleadas por el cuerpo de
ejército, más unas 50 de las 13
brigadas y 40 de las divisiones,
frente a las 156 italianas (siempre
sin contar los antiaéreos). El 7 de
abril de 1937 el VI Cuerpo de Ejér-
cito, mandado por el coronel Adolfo
Prada, con cuartel general en El
Paido y formado por tres divisiones,
Fabricación de material de guerra
Derecha. Cartel republicano de
Propaganda. En primer plano, un
Schneider de 155 mm.
tenía tres grupos a tres baterías bajo el
mando del comandante Boloix.
Por poner un ejemplo, según Jesús
Salas, el Exercit de Catalunya, trans-
formado en la primavera de 1937 en
Ejército del Este, en marzo de ese
año disponía de siete divisiones y
otras unidades (90 batallones), más
un total de 72 baterías (excluidas
98 Artillería y carros de combate en la Guerra C ivil Española
o Burgos
□Logroño
Frente norte, 1937
1 •»
.... ~ 1
rea), con un total de unos
pulista contra Oviedo. La masa artillera del Ejército de
Euzkadi, de las divisiones asturianas y de las unidades
80.000 combatientes. Composi-
ción similar tenían en mayo las fuerzas frentepopulistas
del norte: 85 batallones vascos, 12 asturianos y 7 san-
cántabras alcanzó más de 260 piezas (Salas la cifraba
en unas doscientas: 170 de campaña, 20 antitanques
acompañamiento y una docena de antiaéreos). Según ei
tanderinos; hay que tener en cuenta que, a las piezas de
artillería iniciales, Salas suma 326 cañones importados
hasta principios de 1937.
Entre finales de febrero y mediados de marzo de 1937
tuvo lugar la principal y más peligrosa ofensiva frentepo-
general Aranda, en los primeros días de la ofensiva los
rojos lanzaron entre 2.500 y 3.000 proyectiles y bombas
diarios. Frente a ella los nacionales desplegaron poco más
de 80 piezas,
estructuradas
distribuidas en 21 baterías y una sección,
en un grupo móvil, tres gru-
Clbrecabezas
Centro. Gorrtllo artesanal de un
miliciano republicano.
Semag
Derecha. Cañón antitanque y
antiaéreo calibre 20/60 Semag
mod. 1930 (exposición del Kursaal
de San Sebastián).
La actuación de la artillería EN LA GUERRA 99
Ei x :1I AS DE CREACIÓN DE LOS PRIMEROS CUERPOS DE EJÉRCITO NACIONALES •
. CE Vil- I2-IV-I937. Desde el Alto Tajo al Guadarrama (al oeste de Las Ro-
zas). General de brigada de Infantería (Inf?) D. Andrés Saliquet Zumeta.
. CE II: 22-V-I937. Córdoba-Badajoz. General de brigada (Inf?) D. Luis Solans
Labedán.
• CE I: (antes CE de Madrid, en diciembre de 1936) primeros de junio de
1937. Frente de Madrid. General de brigada (Inf?) D. Luis Valdés Cabamllas.
• CE III: I7-VI-I937. Córdoba-Granada. General de brigada (Inf?) D Antonio
González Espinosa.
• CE de Aragón: 24-X-I937. General de brigada (lnf.a) D. José Moscardó
Ituarte.
• CE de Castilla: 24-X-I937. General de brigada (Inf?) D.José Enrique Varela
Iglesias.
• CE de Galicia: 24-X-1937. General de brigada (Inf?) D.Antonio Aranda Maca.
• CE de Navarra: 24-X-1937. General de bogada (Inf?) D.José Solchaga Zala.
pos «fijos» (uno por sector defensivo) y una agrupación
de conjunto con dos grupos ligeros y uno pesado.
A finales de abril de 1937 se emplea-
y 18 en organización), con 209 brigadas mixtas (18 en
organización y 56 en el norte); las milicias aún existían,
aunque estaban en vías de desaparición. Las piezas de
ron 10 baterías republicanas frente
a poco más que los efectivos de una
compañía de infantería que defendían
el Santuario de la Cabeza.
En mayo, finalizadas las batallas
de Málaga, Jarama y Guadalajara, el
nuevo Gobierno de la República he-
redó del de Largo Caballero tres ejér-
citos de operaciones y cuatro cuerpos
de ejército autónomos, con un total
de 10 cuerpos de ejército organiza-
dos y cinco más en organización,
65 divisiones (14 de ellas en el norte
artillería eran más de 2.000 y
la División de Blindados tenía
una plantilla de 134 carros y
130 blindados; además, cada
ejército tenía un batallón con
tres compañías de carros y una
de blindados, salvo el del norte,
que contaba con un regimiento
con cuatro batallones.
La división del ejército na-
cional era de variada orgánica.
Normalmente estaba compuesta
por dos brigadas (en estos casos
Postal
Derecha. Tarjeta de origen
republicano en la que se recuerda la
importancia de producir material
e guerra en la retaguardia.
S/n regatear esfvei
?üe la retaguardia
Produzca lo que
el frente necesita
I00 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Espanoi a
Cañón de 37 mm
Derecha Entre el muy variopinto
material que recibió el norte
republicano figuraban los
anticuados cañones Erdhart-
Hotchkiss de 37 mm.
unidades más orgánicas que
tácticas) de seis batallones, sub-
divididas en medias brigadas o regimientos tácticos
(con tres batallones). En ocasiones, el número de bri-
gadas fue de cuatro, cada una con tres batallones (ban-
deras o labores en la Legión y Regulares, respectiva-
mente) de unos 700 hombres. Las divisiones navarras,
inicialmente, contaron con tres o cuatro agrupaciones,
pero siempre fueron 12 las unidades d¡
maniobra tipo batallón. La artillería de h
divisiones nacionales llegó a estar generé
mente formada por tres grupos de campaña a
dos baterías, aunque en esta época era mucho menor
El modelo divisionario del Ejército Popular de la
República fue el formado inicialmente por tres brigadas
mixtas con un total de 12 batallones y un grupo de ani-
País de origen
Bando
Cañón de acompañamiento de infantería 40/27
Ramírez Arellano mod. 1933
Diseñado en 1927 por el comandante Antonio Ramírez de Arellano y
Romero, se declaró reglamentario en 1933. Fue el
primer cañón autóctono con órgano elástico en
la cureña. Dieciséis piezas de este modelo se- *
rían empleadas por los revolucionarios astu-
rianos en 1934 y más de 70 en la Guerra Ci- iI
vil. Se diseñó y fabricó un prototipo de tubo
más cono para armar los carros
de combate «Trubia».
Sector de tiro
Ramírez Arellano también proyectó el fusil semiautomático MR
I932 en colaboración con el comandante de
artillería Luis Marinas. También fue el artífice
del freno de boca para el mosqueton Mau-
ser 1916 y de las mejoras en el cerrojo de
este y del Mauser 1893, junto al maestro
José García Menéndez. Asimismo, diseño el
casco Trubia 1926. Durante la guerra orga-
nizó parte de las fábricas de armas deVale
cia y Barcelona.
Características Órgano elástico •e Peso en batería
Cierre de cuña vertical. Freno hidráulico y recuperador de muelle. 196 kg con ruedas y 160 kg sobre trípode; descomponible en cinco cargas.
Alcance máximo
PerFOSíC**
40° horizontal. -10o + 15o vertical.
Disparos engarzados, con
proyectiles rompedores,
perforantes y perforante-
explosivos (entre 600 y 700 g de
peso); espoletas Moreno Luque.
4 000 m (eficaz.
3 000 m).
Vo: 520 m/s.
14 mm a
2.000 m
La actuación de la ariilleria i \ la <¡i i rra ioi
Tarjeta postal
Derecha. Alegoría del deseo de
victoria, siempre expresado con
esa exclamación por el Ejército de
la Republica.
Hería de dos baterías a cuatro
piezas. Las brigadas mixtas fue-
ron una creación netamente espa-
ñola basada en las columnas de la
guerra de África, por mucho que los soviéticos
se atribuyan su paternidad, y nacieron por orden
del Consejo de Ministros del 27 de septiembre de 1936.
Inicialmente las formaron 3.869 hombres, encuadrados
Unifokmf .
Ceano. Cabo de artillería del
Ejército Popular de la República.
habían disminuido
a solo 827 hombres
> una única balería
de acompañamiento
\ coiili ac ai ro.
A finales de abril
de 1937, momento en que se pusieron bajo el mando
en cuatro batallones (de 650 unidades), un escuadrón de
de Madrid casi todas las fuerzas Irentepopulistas
caballería, un grupo de artillería, una compañía mixta
de ingenieros, una sección de intendencia, un grupo
de sanidad y una columna de municionamiento.
Al finalizar la guerra incorpora-
ban los mismos batallones.
AríIÍ 1 EKIX DE TRINCHERA
Izquierda. Lanzaminas Erdhart de
250/3 mod. 1910 a/A conservado
en el acuartelamiento de El Ferral
(León).
(menos el norte), eran 97 las brigadas mixtas orga-
nizadas y había otras 23 en formación. En diciembre
de 1937 los dos tipos de divisiones, republicanas y
nacionales, se componían generalmente de 12 bata-
llones y cada uno de estos, de cuatro compañías de
Munición
Abajo. Diversos proyectiles de
37 mm Hotchkiss, franceses y
americanos (estos últimos para el
contracarro Mac Clean).
lili
*4 1! .1* tí
102 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
fusileros y una de ametralladoras;
sus efectivos totales eran de unos
14.100 y 12.000 hombres (14.133 en la
reorganización de octubre de 1938), respectivamente.
La diferencia más notable era que en fases avanzadas
de la guerra (mediados de 1938) las divisiones nacio-
nales tenían tres grupos de artillería orgánicos (tres
baterías, 12 piezas en total), es decir, eran
su «artillería divisionaria», mientras que
Eb las del Ejército Popular de la República
fz solo tenían uno, que en muchas ocasiones
~ era de tres baterías a tres piezas.
General
Izquierda. Uniformidad de un
general del Ejército Popular de
la República
Krupp
Derecha. Cañón de 77/24
Krupp (Feldkanone 96 n-A)
utilizado por ambo:
el conflicto español.
Emblema metálico
Centro. Uno de los muchos emblemas
fabricados por el Ejército de la Repúbl
En este caso se trata del distintivo del
Grupo de Defensa y Fabricación de
Artificios de Guerra del Ejército del
Centro.
Mandos de la República
Derecha. Miaja y «el Campesino» pasando
revista En primer término, delante de un
antitanque 45 mm ruso, un 37/36 Vtckers-
Maxim Poni-Pom adaptado a montaje terrestre.
'M
J
Desde mayo, las antiguas divisiones orgánicas n;
cionales evolucionaron primero a seis y luego a ocho
cuerpos de ejército -que encuadraban 16 divisiones-,
con una división de reserva en organización cada uno
de ellos. Además, había brigadas más o menos indepen-
dientes y especializadas, como la de la Ciudad Univer-
sitaria y las de Navarra, muchas de las cuales pasaron
luego a constituirse en divisiones. Las primeras que
entraron en combate estructuradas como tales fueron
la 13.a y la 150.a, en Belchite. También se organizaron
las divisiones de caballería.
La actuación de la artillería en la guerra i03
• La principal acción de guerra química en España •
El general Sagardia, en
su libro Del Alto Ebro o
las Fuentes del Uobregot.
relata que el 30 de junio
de 1937, como teniente
coronel jefe, presenció
desde muy cerca un
golpe de mano de las
fuerzas de su columna
en Cilleruelo de Bricia.
en las estribaciones
del puerto de Carrales
y cerca de la carre-
tera Burgos-Santander,
donde todavía existe un monumento a la
62? División:
«Después de terminada esa operación (...)
la artillería roja, que hasta entonces había
estado muda, comenzó a tirar. Los primeros
disparos cayeron cerca del grupo que me
acompañaba, y nada se notó al principio que
fuese anormal; pero a los pocos minutos al-
gunos empezaron a sentir náuseas, vómitos
y sofocaciones, pronto todos sentimos igua-
les sofocaciones, dándonos
cuenta de que los proyec-
tiles rojos (de 105) traían
gases. (...) Contenían ipe-
rita y fosgeno, y eran de
fabricación inglesa»
Sagardia, que era artillero
y sabía de lo que hablaba,
tuvo que guardar cama
48 horas.
Los ataques con gases se
repitieron los días 6. 22 y
24 de julio. En total se dis-
pararon cerca de 200 pro-
yectiles de artillería, de origen y calibres
diversos y procedentes de la Pri-
mera Guerra Mundial, carga-
dos de varios agresivos.
El ubicuo Vóronov escri-
bió que detectó, casual e
indeterminadamente, una
partida de munición quí-
mica alemana y la descartó
de forma inmediata.
Pero para el Servicio de Información Militar
nacional (SIM), que tenía muy presente el
empleo de gases por los frentepopulistas al
empezar la guerra (en Talavera de la Reina,
Guadarrama y el Alcázar de Toledo), quedó
claro que la agresión fue premeditada y que
se usaron agresivos químicos con pleno co-
nocimiento de lo que suponía su empleo.
Comunistas y/o separatistas vascos, presumi-
blemente y para evitar in extremis la pérdida
de Euzkadi, buscaban que el bando nacional
desencadenara una represalia química para,
a continuación, organizar el consiguiente es-
cándalo internacional y parar su avance.
Lógicamente, el ejército republicano planeó
la inmediata batalla de Brúñete «en am-
biente químico».
Por parte nacional se resolvió
momentáneamente el envite no
respondiendo directamente al
ataque químico, aumentando la
capacidad de disuasión mediante
la acelerada fabricación de agresi-
vos y medios de protección.
COMISARIADO
Abajo. Guión de un comisario político del
Ejército Popular de la República.
Ramón Salas escribió que durante la lucha en
Vizcaya-Santander los frentepopulistas dispusieron de
unas 300 piezas, eso sí, de una veintena de modelos
(aunque la mitad de los tres centenares eran de los ca-
libres reglamentarios -75, 105 y 155 mm- y contaban
con el apoyo industrial de las fábricas de cañones de
Placencia de las Armas, Trubia y Reinosa). Para este
autor, en la práctica, la situación era de equilibrio nu-
mérico entre las artillerías contendientes.
104 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Acompxñxmumo
Izquierda Cañón de
acoinpañamicnio italiano de
55//7 servido por artillen»
de las Brigadas de Navarra.
Medali \
Izquierda (extremo)
Condecoración italiana
otorgada durante la guerra
de España
Cuando el 12 de ju-
nio de 1937 se rompió el
«Cinturón de Hierro», tras una jomada
previa de similar envergadura, la masa
artillera que lo consiguió estaba com-
puesta de 144 piezas (más una docena
de antiaéreos alemanes), distribuidas
en cinco agrupaciones. En detalle, dicha
masa artillera fue la siguiente:
• Agrupación «legionaria» (italiana):
grupo de cañones de 65 mm (ocho piezas), grupo
de cañones de 75/27 mm (doce piezas), grupo de
obuses de 100 mm (ocho piezas), grupo de obu-
ses de montaña de 105 mm
español (ocho piezas), grupo
de cañones de 105 mm legionario (ocho piezas)
grupo de cañones de 149 mm (ocho piezas). Ha\
que resaltar que en la campaña de Vizcaya prácti-
camente no intervino la infantería italiana, pues
el CTV estaba aún en proceso de reorganización
y sujeto a negociaciones sobre su empleo, pero
sí parte de su artillería al mando del te-
niente coronel Enzo Falcon.
• Agrupación de campaña: bate-
ría de cañones de 75 mm
Schneider (cuatro pie-
zas), grupo de caño-
nes de 75 mm
legionario y
«Cinturón de Hierro»
Derecha. Una de las
fortificaciones del «Cinturón
de Hierro» de Bilbao.
La ac i i ac ión de la artillería en la guerra ios
(doce piezas), grupo de obuses de 100 mm
legionario (doce piezas), grupo de obuses de
montaña de 105 mm (doce piezas).
Agrupación mixta: batería de cañones de 75 mm
(cuatro piezas), grupo de obuses de 105 mm (seis
piezas), grupo de obuses de 105 mm legionario
(ocho piezas), grupo de cañones de 149 mm
(ocho piezas), batería de obuses de 155 mm (cua-
tro piezas).
Contracarro
Cañón contracarro italiano 47/32
(Bohler) Breda/OTO mod 1935.
Anteriormente se exponía en
’ el desaparecido Museo Militar
de Montiuich
Una de las consecuencias de la derrota fue la
disolución de las divisiones I.* y 3.® de «cami-
sas negras»; parte de sus hombres fueron re-
patriados y otra parte encuadrados en la 2.a
y el Grupo de Banderas XXIII Marzo (luego
división). En el verano de 1937. tras varias
adaptaciones, su orgánica «artillera» era:
La Littorio. ahora con siete batallones en-
cuadrados en dos regimientos que contaban,
además, con una batería de 65 mm. tenía
un regimiento de artillería (coronel Giu-
seppe Amico; grupos I y II de 65 mm y III
de 100 mm. más una batería AA de 20 mm).
La Fiamme Nere encuadró nueve banderas
en tres grupos, cada uno con su batería de
65 mm. y un regimiento de artillería (Grupo
III de 65 mm. XI de 75 mm mod. 06 y VIII de
100 mm.más las I.’ y 5.a baterías antiaéreas
de 20 mm).
La XXIII Marzo (creada en julio) contaba
con dos regimientos de infantería (seis ba-
tallones y dos baterías de 65 mm) y uno de
artillería (Grupo IV de 65 mm, únicamente,
y una batería de 20 mm antiaérea).
El Raggruppamento Artigleria (general
Ettore Manca di Mores) se componía de tres
mandos; el de piccolo colibrí (grupos I y X de
100 mm y III de 75 mm). el medí colibrí (gru-
pos I y III de 105 mm,y II y IV de 149 mm).y
el contraere (cinco baterías de 75 mm CK.
de las que tres estaban en los aeródro-
mos italianos, y dos de 20 mm).
El Raggruppamento Mec-
canizzato o Célere, ade-
más de blindados, tenía
una batería contracarro
de 37 mm antitanque.
En conjunto, 26 baterías: cinco de 20 mm
antiaéreas, una de 37 mm. 11 de 65 mm.dos
de 75 mm, cinco de 75 mm antiaéreas, tres
de 100 mm. dos de 105 mm y otras dos de
149 mm.
Las dos brigadas mixtas ítalo-
españolas. que se pusieron a
las órdenes del CTV en mayo de
1937, se transformaron en agosto
en la División Mixta de Flechas, la
cual, inicialmente, no tenía artillería di-
visionaria. En la campaña del norte solo
intervino la Brigada Flechas Negras, con
el Grupo IX de 100 mm. otro de 75 mm.
una batería de 37 mm antitanque y otra de
20 mm antiaérea.
Los italianos utilizaban los modelos 1906 y
1911 del 75/27 mm. y el Breda 20/65 mm
como antiaéreo.
Artillería y carros de combate en la
Guerra Civil Española
106
Arrastre de piezas
Tractor Pavesi italiano
arrastrando una pieza de
75/27 mod. 06.
• Agrupación de posición: grupo de obuses de
210 mm (ocho piezas), grupo de morteros
de 260 mm (ocho piezas), batería de obuses
de 305 mm (cuatro piezas).
• Servicio de Información de Artillería (SIA):
servicio de transmisiones, servicio de localiza-
ción por el sonido, grupo de obuses de 155 mrr,
(ocho piezas).
El día 12 el frente de ruptura, por donde debía
netrar la infantería, fue de 2.400 m. La artillería
republicana con alcance sobre aquella zona estaba for-
mada por 22 piezas (diez de 75 ó 76,2 nun. cuatro de
• Acciones de fuego de artilijíría de cosí a en
Las primeras reacciones artilleras antibuque
tuvieron lugar en el estrecho de Gibraltar.
pues la flota quedó en manos del Gobierno
en su práctica totalidad y enseguida atacó
los puertos de los alzados. Por ejemplo, el
acorazado Jaime I bombardeó La Línea de la
Concepción (Cádiz) el dia 22 de julio. Ceuta
el 25. Melilla el 26, y el 7 de agosto. Cádiz y
Algeciras. Para contrarrestar estas acciones
se emplazaron piezas de campaña (normal-
mente obuses de 155/13 mm) con el fin de
reforzar la defensa o sustituir sus carencias.
Además, los cañones de 260/35 y de 305/35
de Ceuta (ambos fabricados por Krupp y
montados a principios de siglo) respondie-
ron a la agresión, haciendo que los bombar-
deos se tuvieran que realizar a una distancia
mayor a su alcance; incluso un rebote en el
mar hizo que un proyectil pasara por encima
del Miguel de Cervantes y desistiera de su
ataque a Cádiz. Los cañones gaditanos de
120/45 mm de las baterías de San Sebastián.
Santa Catalina y Cortadura participaron en
el combate. Melilla estaba desartillada.
En el norte, los 10 viejos 150 mm Ordóñez
mod. 1885 de los fuertes de Mompás y Gua-
dalupe (San Sebastián), mientras estuvieron
en manos republicanas, hicieron fuego contra
el acorazado España y el crucero Almirante
Cervera. El mismo material emplazado en el
cabo Machichaco (Bermeo) protegió con sus
fuegos la entrada en Bilbao de mercantes y
bous perseguidos por el Almirante Cervera.
Dos piezas de 152,4 mm Vickers instaladas
por los republicanos en Punta Galea (Bil-
bao) cruzaron fuego con el Canarias el 5 de
marzo de 1937 y con el Cervera el 23 de
abril del mismo año.
En Mahón, los cañones de 152,4 y 381
mm abrieron fuego contra el Baleares
cuando este cañoneó aquella plaza el 22
de abril de 1937, haciéndole desistir. Dos
días después, los 381 mm de Car-
tagena hicieron lo propio
con el mismo barco y el
Canarias, cuando estos
acosaban a la flota repu-
blicana.
En la costa catalana los viejos 150 mm Or-
dóñez mod. 1885 también tuvieron oca-
sión de disparar contra barcos nacionales.
Cuando el Baleares estaba bombardeando El
Grao de Valencia el 27 de abril, recibió fuego
de costa, pero por parte de artillería de mu-
cha menor entidad. El mismo crucero anotó
reacción de dos baterías de costa el 5 de
julio, tras bombardear San Feliú de Guisols.
de la de Palamós el día 25 del mismo mes y
de la de Salou el 3 de agosto.También parti-
cipó la de Cullera en el combate de seis des-
tructores contra el Baleares Desplazado
este mismo crucero al norte, el día 23
de agosto fue atacado cinco veces por
baterías de costa de Santander.
Los únicos efectos de estas acciones aru
lleras fueron evitar la impunidad del tiro
de los navios enemigos. En el cas
de los enormes cánones
costeros Vickers-Arm
trong de 381
gró la neutralización toOÍ
de la acción naval
La actuación di i a artii i i ría en i a guerra 107
• LAUREADAS ARTILLERAS •
• Alférez Mercedes Durán Garlitos. Alcázar de Toledo (D.O. 232-1958).
Propuestas
• Teniente Jaime Morenés Carvajal. 22-VIII-36, alto de los Leones. Observación bajo fuego enemigo (D.O. 140-
1942). Propuesto para laureada, B.O. 103-1938.
• Capitán Esteban Gracia Hernández. 23/24-VII-36.alto de los Leones. Propuesto para laureada (B.O. 99-1939).
• Comandante Pedro Méndez Parada. 21 /27-IX-36, Alcázar de Toledo. Propuesto para laureada (B.O. 285-1937).
• Comandante José Méndez de San Julián, comandante Antonio Núñez, capitán Antonio Enrile, capitán Enrique
Pedrosa. 29-1V-37. extinción incendio taller carga trílita de Parque de Artillería Divisionario n.° 2 (B.O 342-1937).
Laureadas colectivas
• Guarnición deValladolid (alzamiento y alto del León).
• Defensa del Alcázar de Toledo (ya hemos mencionado la presencia artillera).
• Defensa de Oviedo (grupo de montaña y mandos diversos).
• Defensa de ¡a Ciudad Universitaria (noviembre de 1936 a mayo de 1937). S? Batería
(Bia.) de 65/17,4 * Bia.RAL 3.3?y I l?Bixdel RAL 13,12? Bia.del RAL 14,2? Bia.del
RAL 15.1? B<a. de obuses del Grupo de Ceuta, piezas contracarro del capitán Prats,
baterías de Tenerife. j f
• Defensa del sector de Corbalán (Teruel, 26-XII-36 a 3-1-37): una pieza de 75 mm.
• Defensa de Belchite (24-VIII al 6-IX-37): 2.° Grupo del RAL 9 (comandante Ángel
García Guiu).
(D.O: Diario Oficial: B.O. Boletín Oficial: Bia: Batería; RAL Regimiento de Artillería Ligero)
I
105 y ocho de 155). La pre-
paración nacional, en la que
también participó la avia-
f ción, comenzó a las 7 de la
mañana de! día 12 y comprendió dos horas de correc-
ción del tiro, una de preparación en sí, y un periodo
de tiros de apoyo directo y de protección en beneficio
del asalto de la infantería. La densidad fue de cuatro
piezas y 1.000 proyectiles por cada 100 m de frente
de ruptura. Las cadencias máximas: 150 disparos por
minuto para los calibres ligeros (menores de 100 mm),
Contra aeronaves
Cañón antiaéreo alemán de 88/56
perteneciente a la Legión Cóndor.
108 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Obús Skoda
Derecha. Obús italiano calibre
149/12 Skoda mod. 1914.
Emblema
Centro. Vistoso emblema de
solapa de la artilleiía del Corpo
Truppe Volontarí en el que se
unen los colores italianos y
españoles y se superponen el
distintivo de Falange y el del
fascismo, asi como los cañones
artilleros y la bomheta.
V
60 disparos para las piezas de
100 v 105 mm, 48 para el calibre
149 mm, 12 para el 210 mm y 6
habló de 25 disparos por minuto durante la preparación,
unos 1.500 proyectiles en una hora; a la acción artillera
se sumó el lanzamiento de 100 toneladas de bombas.
Jorge Vigón, encuadrado en la artillería de Solchaga
mandada por Martínez de Campos, dijo; «Un empleo
inteligente de la artillería de que el enemigo disponía
lo hubiera hecho imposible [la conquista del Cinturón];
la diseminación del material, para dar impresión
de presencia en todas partes,
le fue fatal». Martínez de Campos fue consciente del
éxito, especialmente por los pocos medios; quizá los
planos entregados por el capitán Goicoechca, el cons-
tructor del «Cinturón de Hierro», expliquen en paítela
eficacia de la acción. Según el duque de Latorre, contó
con «30 baterías para rebasar la línea de Bilbao y 40
para vencer en Santander».
La anterior impericia queda confirmada y expli-
cada por testimonios frentepopulistas. Los profesio-
nales artilleros fueron empleados en
cometidos relacionados con la labn-
cación y el mantenimiento de armas,
Gran calibre
Izquierda. Mortero italiano de
260/9 Schneider-Ansaldo mod.
1916 de la artillería nacional.
Ejercito popular
Página siguiente, arriba. Cartel
de la 12." División del Ejército
Popular de la República.
prácticamente eran insus-
tituibles. El Departamento
de las Industrias Movilizadas
del Norte se puso en ma-
nos del capitán de artillería
Casiano Guerrica-Echevarría
Usabe -que sería jefe de Par-
ques y Armamento de Vizcaya
La ACTUACION DE LA ARTILLERÍA EN LA GUERRA 109
y, posteriormente, comandante principal de
artillería del Cuerpo de Ejército Vasco ; en él
$ actuaban como representantes del banco de
pruebas de Éibar \ de la fábrica de Trubia
los también capitanes artilleros Atanasio
Carnicero e Ignacio Cuartera Larrea.
Nombrado un artillero naval jefe de los
Servicios de Industria del Norte, en
Artillería republicana perdida en el norte
Denominación en el documento
• I batería de 15.5 O (4 piezas)
• 4 baterías 12.7 (9 piezas)
• I batería 11.5 (4 piezas)
• 2 baterías 8 Skoda (8 piezas)
• 2 batenas 7.7 L (7 piezas)
• 10 baterías 7.7 C (39 piezas)
• 3 batenas 7.62 rusas (8 piezas)
• 4 baterías 75 Schneider (12 piezas)
• 5 batenas 7.5 Sch. Canet (20 piezas)
• 2 baterías 75 Krupp (7 piezas)
• I batería 7.5 S. Chamond (2 piezas)
• 10 baterías 7.5 japonesas (34 piezas) de montaña
• 2 batenas 7.5 Vickers (4 piezas)
• 6 baterías 7.5 Ansaldo (12 piezas)
• I batería 7.5 Schneider (3 piezas) de montaña
• 2 baterías 3.7 antitanques (6 piezas)
• I batería 24 cm (4 piezas)
• I batería 15 Krupp (3 piezas)
• I pieza de 15.24
• I batería de 21 cm
Realmente se trataba de
• 150 Ordóñez mod. 1885 de costa
• 127 Armstrong BL 60” Mk I
•Vickers I 14.3/16 mod 1910 (Ordnance QF.4.5" Howitzer Mk I)
• ¿Mondragón? ¿Skoda de 76.5 mm mod 1907*
• 77/32 Krupp (77 Largo)
• 77/24 Krupp (77 Corto)
• De montaña ¿Obujov mod 1904 y/o Danglis-Putilov mod. 1909?
• Reglamentarias
• 75 Schneider-Canet mod 1898/01 (mexicano). Similar al reglamentario
• 75 L/14 Krupp mod. 1913
• Saint Chamond (de preguerra, anticuada)
• Arisaka Meiji 31 (1898)
• De montaña Vickers Maxim 2.95” mod. 1895
• 75/27 Krupp-Ansaldo mod. 06
• ¿75 Schneider mod MPC2?
• Seguramente Maklen Puschka ob. 1917g y/o Rosemberg mod. 1915 R
• Ordóñez mod. 1891 de costa
• 150/27 reglamentario
• Reglamentaria de costa (Vickers)
• Plasencia mod. 1885
TOTAL 60 baterías (188 piezas)
Además, fueron baja por inútiles seis piezas de 10.5 de montaña, ocho de 7.5 y dos de 15.5.
Ramón Salas cuantificó las perdidas totales en 16 divisiones con 55 brigadas, unos 500 cañones y mas de 200 tanques y blindados.
Artermo Mortera (revista Sotóiers n.° 59) fijó en 196 las piezas iniciales, cifra «mínima comprobada», y 500 las importadas (510 adqui-
das y 482 comprobadas); es decir, en realidad fueron prácticamente 700 las utilizadas y perdidas.
lio
Artillería Y CARROS DE COMBATE EN LA
Guerra Civil Española
General Vigón
Izquierda. El sello de Juan Vigón Suemdiaz, /e/< ,/t.
Estado Mayor del Ejército del Norte, quedó man ad,
en ¡as eficaces y brillantes maniobras del frente norte
y de las batallas de Aragón y Cataluña.
Obuses españoles
Centro. Obuses de 210 Plasencia en el frente norte
Legión Cóndor
Abajo. Dirección de tiro modelo 36 del cañón
antiaéreo 88/56. operada por alemanes.
sustitución de Guerrica-Echevam'a, las Direcciones de
Industrias Movilizadas de Asturias, Santander y Viz-
caya recayeron, respectivamente, en el coronel Franco
Mussío (de Trubia), el comandante Gregorio Olea y el
ya comandante Cuartera. Esta situación permaneció
prácticamente igual cuando el Gobierno central creó
la Delegación Norte de la Subsecretaría de Armamento.
Manuel Arredondo, inspector general de artillería a
comienzos de 1937, escribió al ministro Irujo:
(...) de los oficiales [de artillería] técnicos tene-
mos solamente tres capitanes, Fernández Carave-
ra en Asturias, [Vicente] Navarro en Santander
y [José] Aguirre en Euzkadi, mandando
[cada
uno] la artillería de los tres Cuerpos de Ejército;
Caravera tiene con él dos tenientes que estaban
retirados y otros dos de la Academia de Larca...
y Aguirre solamente otros dos. Los demás oficia-
les que mandan batería son antiguos sargentos
ascendidos y algunos oficiales de complemento y
milicianos, que carecen de la preparación técnica
más elemental.
Y el citado Guerrica-Echevam'a remachó:
(...) se consiguió entre los sargentos preparados
por Ardanaz y los alumnos de Zu-
márraga que se pu-
diera contar
La ac i u ación de i a artillería en la guerra i i i
Obús en el frente
Izquierda. Un 155/13 espera su tractor para
abandonar el asentamiento.
«Atacar es vencer»
Centro. Postal republicana incitando a sus
combatientes a realizar ataques al enemigo.
Trac ción humana
Abajo. Estos artilleros de la Legión Cóndor tuvieron
que desenganchar su 88/56 para poder girar, a
brazo v separado del camión, la pronunciada curva
de una carretera del frente norte.
con la artillería en los frentes estabilizados y casos
sencillos de tiro, pudiéndoles señalar objetivos so-
bre el plano...; es decir, que ni podía ser artillería
maniobrera ni podía contarse [con ella]
mero), con un total de unos 125.000 hombres apoyados
por unos 300 cañones (unos 200 de campaña y el resto
antiaéreos), 200 blindados y 300 aviones. Todo ello com-
ponía una fuerza como jamás antes se había reunido
para caso de cierta complicación.
Si bien ninguno de los dos asumía las
faltas de dirección y organización para el
combate que señaló Vigón y en las que ellos
tanto tenían que ver.
Antes de la caída de Santander tuvo
lugar la batalla de Brúñete, planeada para
influir directamente en el frente norte. In-
tervinieron por parte del Ejército de Ma-
niobra atacante dos cuerpos de ejército
(el V de Modesto y el XVIII del artillero
Jurado) en la zona noroeste y otro más
en el este (el II Bis de Ro-
''Olea;?
en aquella guerra. Además, estaban
desplegados en sus inmediaciones
otros 150.000 soldados.
Como cifras mínimas compro-
badas en el sector de ataque prin-
cipal, el noroeste (Villanueva de
la Cañada-Ouijorna-Brunete; en la
zona de unión de los Cuerpos de
Ejército 1 y Vil nacionales), el cuerpo
de ejército de Modesto tenía 30 piezas
de campaña (mandadas por el teniente
coronel Salvador Ripoll) y otras tantas
más de acompañamiento de sus ocho
Civil Española
EN LA Guerra
lenu
en bastante menos
opusieron inicialmente a la avalancha republicana, que
inició el ataque por sorpresa y sin preparación preña el
día 6 de julio de 1937.
112
las piezas del cuerpo
22 (teniente coronel Mario
habría que su-
de
mat
Artillera
CARROS DECOMB«f.
de ejército
brigadas, mientras que
Jurado fueron al menos
।___ , a las que
la Agiupación del Ejército de Maniobra
ironel Carlos Botet)
Barra) y
las del resto
las que de
(39 piezas al mando del teniente co
apoyaran aquella acción, y, por supuesto
• i íteniente coronel Fernando Ca-
calibres eran: 155,
del Centro (teniente co'
sobre la zona. Los
del Ejército
campaña, y 77>
S“dO)C°n«.76.2y75mmP-
127.
posterior caída
de las baterías de
Batería de costa
El avance sobre Bilbao y su
supusieron que la mayoría —
costa del norte fueran voladas antes de caer
en manos enemigas. Las dotadas con cañones
Ordóñez de 150/32 tenían generalmente su
origen en la prevención de algún ataque naval
norteamericano en 1898.
65 capturadas en Guadalajara- y, lundamenialmi
acompañamiento. En I rente apenas habí
45 mm para
. da una batería de campana junto con algún;
desP C ou as dos balerías de campaña te-
nían limitado alcance sobre la zona, pudiendo estimarse
de 20 piezas las nacionales que $e
La actuación di la artili I RIA i N LA GUI RRA I 13
Además de los viejos materiales ya instalados a lo largo de toda la
costa norte de España al comenzar la guerra, en el transcurso de
la misma se artillaron las siguientes baterías:
• Punta Galea (Bilbao): dos cañones de 152.4 mm Vickers.
• Cabo Qumtres (Santander): dos cañones de 127 mm Armstrong.
• Cabo Mayor (Santander): dos cañones de 127 mm Armstrong.
• Providencia (cabo San Lorenzo. Gijón): dos cañones de 152.4 mm
Vickers.
• Campa de Torres (Gijón): dos cañones de 101,6 mm Vickers; tam-
bién estuvieron asentados cañones de 105 mm Krupp de campaña.
• Avilés: dos cañones de 101,6 mm Vickers (primero estuvieron en
Punta Catalina. Gijón).
Los 101 Vickers fueron desembarcados de los bous Bizkaia y Gui-
puzkoa, habiendo pertenecido primero al acorazado Jaime I.
La artillería de costa en Gijón estaba al mando del teniente coronel
Flores.
La rápida reacción nacional, con
acertadas disposiciones locales de Ya-
gue y con el envío de divisiones desde
el norte, permitió que, antes del día
10 hubiera desplegadas 24 baterías
en este sector de Brúñete, completa-
das después por «dos agrupaciones
de cuerpo de ejército» formadas por
nueve balerías cada una. Sin embargo,
jamás llegaron a alcanzar el número
5Uas OBSOLETAS
obils de 210 Plasencia, que
dotación de los fuertes de la
qI comienzo de la guerra.
aún poderoso
%eneralmente era
frontera francesa
114 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Obús de campaña de 105/22
Abajo. Asentamiento senupemianente
de una batería de 105/22 Vickers. Se
aprecian los abrigos de los sirvientes
y los polvorines de pieza.
de las que inicialmente reunieron
los frentepopulistas, las cuales fue-
ron reforzándose, por otra parte, a
medida que se enconaba la lucha.
La artillería nacional, en los mo-
mentos de sus contraataques más
importantes, estuvo compuesta
por 27 baterías divisionarias y 15
de cuerpo de ejército, 42 baterías
y unas 170 piezas en total. Al final
de la lucha fueron 45 las baterías
(dos de 65 mm, once de 75 mm,
dos de 77 mm, tres de 100 mm, dieciséis
Empleo
Página sigutewle, timba Divisas
de capitán del Ejército Popular Je
la República.
Ánimo
Izquierda. Todos los esfuerzos
animara los combatientes eran
pocos.
I de 105 mm, tres de 149 mm, <¡eh
| de 155 mm y dos de 260 mmi
' a las que habría que sumar las
1 antiaéreas y las antitanques.con
¡ lo que se alcanzarían cerca de
1 200 piezas. Líster escribió que
| ellos tenían 217, pero sin contar
las antitanques y antiaéreas.
El resultado final fue una si-
tuación similar a la inicial en el
frente centro y un retraso inv
portante en las operaciones en el
frente norte.
La AC ILACION DE LA ARFI1 l FRIA EN LA GUERRA I 15
En Brúñete se demostró que la artillería republicana
era un enemigo importable, aunque demostró
errores importantes, como la mala formación
topográfica de mqchos de sus oficiales, la lenta A
preparación del tiro y su poca y mala corrección,
así como la defectuosa articulación de sus uni-
dades para el combate, con escasez de fuegos
de apoyo directo. Por su parle, el teniente
coronel Casado, jefe del Cuerpo de Ejercito .
a\ III tras el cese de Jurado, dijo de la ar-
k tillería nacional:
La ventaja está del lado del enemigo;
este dispone de una gran masa de artille-
W ría, que emplea con extraordinario acierto
J y asombrosa oportunidad, debido, induda-
blemente, a que dispone de redes de transmi-
siones muy sólidas y [a quej cuida extraor-
dinariamente de mantener en lodo momento
Cañones Krcpp
Derecha. Una hatería de 77/32
Krupp en un asentamiento de
grupo, durante, podemos suponer,
la formación de «diana» y el
reparto del desayuno.
el más perfecto enlace
W Infantería-Artillería,
En el bando nació-
nal el consumo medio
en Brúñete fue de unos
8.000 proyectiles por día,
lo que realzó el magnífico
funcionamiento del Servicio
F de Artillería, el cual, junto
con los transportes, fue clave
en aquella batalla.
Para la conquista de Santander los nacionales acj
mularon unas 160 piezas. El 14 de agosto cayó Reinosa
a pesar de la desesperada resistencia de un núcleo
artillero frentepopulista en las inmediaciones de esta
población; en la fábrica se capturaron 40 cañones
Cuando el día 24 se ocupó Torrelavega, habían caído
en poder de los nacionales 80 piezas artilleras y una
magnífica fábrica de cañones en funcionamiento. Dos
días después cayó Santander y la República completóla
pérdida de 160 piezas de artillería (además de 42 carros
y autoametralladoras) desde el comienzo de la ofensiva.
Motivación
Centro izquierda. Póster alegórico
de la zona republicana Había
que trabajar por la victoria de las
amias.
Mac Lean
Izquierda. Un voluntario alemán
se fotografía junto a un cañón
Mac Lean de 37 ni ni capturada
solo le quedaron en Asturias los Regimientos
Mixtos de Artillería de Asturias y Santander,
con casi 190 piezas.
El día 24 también se inició el ataque
republicano contra Zaragoza, que se de-
nominó la batalla de Belchite. Esta fue ¡
muy similar a la de Brúñete, tanto en el £ • > jwr
volumen de fuerzas atacantes y despro-
porción inicial, como en el casi nulo re-
sultado para el atacante. Las unidades frentepopulistas
fueron nueve divisiones y numerosas unidades más, in-
solo desplegaban la
cluida una brigada de caballería y otra de tanques, con
51.a y 52.a Divisiones naciona-
les, reforzadas luego por la 13.a y la 150.a.
un total de 23 brigadas mixtas reforzadas. Frente a ellas
La artiHería empleada por el
ejército popular fue de 54 bale-
rías de campaña (153 piezas), a
Fábrica de Reinosa
Arriba Bombardeo de la factoría
de Reinosa, aún en manos
republicanas.
Franco en Reinosa
Izquierda. Franco y Dávila, jefe
del Ejército del Norte, visitan
la fábrica recién recuperada,
pasando por delante de un cañón
de 127 mm en reparación.
118 Artillería y carros de
COMBATE EN LA GUERRA ClVIL ESPAÑOLA
Ruinas de Belchite .
Abajo y página siguiente, abajo. La iglesia de
Belchite al final de la batalla y tal como se
conserva en la actualidad, como recuerdo de la
batalla.
las que se sumaban las de acompañamiento de las
brigadas mixtas, así como las de las brigadas inter-
nacionales y las antiaéreas; un total de unas 250 pie-
zas. El mando de la masa de maniobra artillera lo
ostentaba el jefe de la Reserva General de Artillería,
teniente coronel Botet. En el bando nacional forma-
ban inicialmente, en la zona atacada y al norte del
Ebro, tres baterías ligeras y una agrupación antitan-
que, y seis balerías más en el sur (prácticamente dos
en Belchite). Solo el V Cuerpo de Ejército, la prin-
cipal fuerza republicana, en sus ataques en la zona
Belchite-Fuentes de Ebro consumió, entre los días
24 de agosto y 6 de septiembre, 38.416 proyectiles de
artillería, sin contar los disparados por las baterías
Q Mfaprta
> ~ o O '"-’ «ncadd Qwn
% dcEhS°® QOmWetttoW)
w W de Ebro
V (deAr^ócU 0
Quinto O Q Gd»
VilUnucva
dcHuerva driblo
Or\ Codo
VJUPurbbdc Q LaZatda Q Q
Fumóme Alborto
Bclchrtr A/aüa O Q
La Puebla de H*ax Q
O Herrera de kn ÍÑavamr. 1 ‘
O
Hijar
I
de acompañamiento de las brigadas y las piezas an-
E1 descalabro de los canos BT-5 frente a Fuente'
titanques. El día 30 Belchite soportó preparaciones ani-
de Ebro, donde se perdieron 18 de los 50 existentes, en
gran medida se debió al fuego de las baterías de 1 • mm
del comandante Ricardo Arjona Brieva.
Paradas las embestidas de Brúñete y Belchite, el trente
norte se podía considerar sentenciado. En acertada 'i11
lleras de tres
horas.
La actuación de la ariii i i ría fn i a gi i rra i i 9
PüTILOV
Izquierda. Un cañón ruso de 76,2/30 Putilov
mod. 1902 en un parque del Servicio de
Recuperación Nacional Junto con el 76,2/40
mod. 1930. su versión alargada, y el obús
152,4/13 Putilov mod. 09/31, fueron los mejores
cañones de campaña de manufactura soviética.
Emblema
Abajo, izquierda Escudo del Servicio de
Recuperación del Ejército nacional.
sis de Salas, «la superioridad del ataque [nacional], que
en Vizcaya fue únicamente aérea y en Santander aérea y
artillera, lo fue en Asturias en todos los campos». Los res-
tos de las fuerzas republicanas del norte que defendieron
Asturias fueron nueve divisiones reforzadas (unos 90 ba-
tallones, ocho por división, organizados en 28 brigadas
mixtas), las cuales contaban con 196 piezas. Además, en
esta última etapa de la guerra en el norte entraron en
Asturias al menos siete barcos con más armamento, y
la difícil orografía asturiana se prestaba a una defensiva
eficaz. Pero las seis Brigadas de Navarra de Sol-
chaga, va auténticas divisiones
con 12 batallones cada una, como lo eran las
dos Brigadas de Castilla de Aranda, quien
contaba también con dos divisiones gallegas y
otra más (la 81.a, 82.a y 83.a), sin el apoyo del
CTV, fueron suficientes. La masa artillera
nacional se articuló en la agrupación de
Martínez de Campos (21 baterías), las
22 baterías «orgánicas» de las Brigadas
de Navarra y las 32 con que contaba el
cuerpo de ejército de Aranda. La cam-
paña, caracterizada por la dificilísima
maniobra de los materiales artilleros
120 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
BT-5 en el Klrsaal
Abajo, izquierda Uno de los BT-5 perdidos
por el ejército popular en Aragón, tal como se
exhibió en la Exposición de Material de Guerra
Recuperado que tuvo tugaren el Gran Kursaal
de San Sebastián en 1938.
Lanzaminas
Abajo, derecha y página siguiente. Una batería de
lanzaminas de 75,8/5 Erhardt mod 1914, en su
configuración como mortero, disparando contra los
defensores de Oviedo Los republicanos recibieron
entre tres y cuatro veces más piezas de este modelo
alemán de origen que los nacionales.
en aquel complicado terreno, duró del 1 de
septiembre al 21 de octubre. En esta fecha
el coronel José Franco Mussio, director
de las industrias movilizadas y jefe de Si
los servicios de artillería (mantenimiento
y municionamiento), renunciando a la huida, en-
tregó Gijón a los vencedores. Este coronel, director de
la fábrica de Trubia el 18 de julio de 1936, momento
en que la puso en manos republicanas, sería fusilado
posteriormente junto con su hijo, el comandante José
Franco Soto, hasta entonces comandante principal de
artillería. Solo se recuperaron tres piezas, pues la ma-
yoría fueron concienzudamente destruidas junto con
sus municiones.
Obús Pekm
Derecha Obús niso /o ,
»iod. 1877 '^Per»,
En diciembre de
1937 el Ejércilo repu-
-r-
'•' blicano, tras la movilización de tres nuevos
reemplazos, estaba formado por: Ejército de Ma-
niobra (cinco cuerpos de ejército con 14 divisiones
36 brigadas mixtas, dos brigadas blindadas -carros y
blindados- y una brigada de caballería; 120 000 hom-
bres en total), Ejército del Centro (cinco cuerpos de
ejército), Ejército de Levante (mandado por Hernández
Saravia, con dos cuerpos de ejército), Ejércilo del Este
(167 brigadas). Las Brigadas Internacio-
nales contaban con 44.665 hombres (más
de la mitad extranjeros); llegaron a alcanzar
el número 225. La artillería republicana
estaba compuesta por 167 baterías de
acompañamiento, 56 grupos divisionarios,
19 agrupaciones de cuerpo de ejército
y seis de ejército (cerca de 2.000 piezas,
sumando las de costa), y dos brigadas de
artillería antiaérea (con un total de más de
300 cañones). Los efectivos totales, suma-
(tres cuerpos de ejército), Ejército de Extremadura (dos
cuerpos de ejército), Ejército de Andalucía (dos cuerpos
de ejército) y dos Agrupaciones de Defensa de Costas;
en resumen: 19 cuerpos de ejército con 56 divisiones
das las fuerzas de las guarniciones interiores, superaban
el millón de hombres; es decir, eran numéricamente
superiores a sus oponentes, los cuales rondaban los
850.000 combatientes.
• Condecoraciones artilleras durante el resto de ia guerra (I) •
Medalla Militar Individual (MMI)
•Teniente Héctor Elarre y Martínez de Espronceda. 28-lll-37.Villarreal (Álava). Destruye dos carros en puntería directa (DO. 259-1941)
• Capitán Joaquín Cárdenas Llavaneras. 9/1 l-V-37. Mando de agrupación en cabeza de puente de Toledo (B.O. 234-1939)
• Coronel Rafael Latorre Roca. 20-V-3 7.0 ruña (Vizcaya). Jefe de columna y gobernador militar (B.O. 165-1939).
• Teniente José Ramón Finat y Escrivá de Romaní. Chapmería.Villaviciosa de Odón y Retamares (tiros AT). y Ciudad Universitaria (14-1-37),
más observación y transmisiones (B.O. 189-1939).
• Capitán Manuel Álvarez-Campana Vignote, teniente Eustaquio Ayerra Rodríguez, alférez-alumno Pérez Bajo, cabo Manuel Colorado Guitián,
cabo trompeta Felipe del Barrio. 20-XI-37,en la Ciudad Universitaria. Apagaron un polvorín de pieza bajo fuego enemigo (B.O 151-1937).
• Capitán Jorge Montilla Escudero. 17-11-38, 24.a Batería RAL I L paso del Alfambra
(B.O. 96-1939).
• Comandante habilitado Mariano Zafortea Villalonga. 2-IV-38, Lérida. Mando y ob-
servación bajo el fuego (D.O. 111-1944).
• Sargento Fernando Cortés Pina. 29-V-38,en Zorita del Maestrazgo. Amputación de
una pierna (B.O. 130-1939).
• Teniente coronel habilitado Miguel Zumárraga Larrea. I l-VI-38. Castellón. Direc-
ción de los fuegos 4.a Navarra (B.O. 156-1939).
• Sargento Herminio Rubio Marcos. l6-VI-38.enVillarreal (Castellón). Pieza de acom-
pañamiento (D.O. 141-1942).
• Comandante Fernando Cotelo Apellamz. 2-VII-38. Freno de un ataque en Masada de
la Torrenta, Castellón (D.O. 96-1939).
,22 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
77/24 Krupp
Derecha. Los cañones alemanes 77/24 Krupp
se encuadraron en los dos bandos, siendo en
esta ocasión el doble los empleados por los
nacionales, que recibieron un tardío pedido
para reponer las piezas que la batalla del Ebro
dejó fuera de servicio.
Artillería de costa
Centro. Obús de costa de 240/16
Ordóñez mod. 1916.
Cerrado el frente norte, que permitió al ejército na-
cional disponer de 250 batallones más (150 en armas y
otros 100 de recluta entre la población liberada; en total
unos 100.000 hombres), se crearon los cuerpos de ejér-
cito que, en la práctica, serían los definitivos. Entre ellos
hay que destacar los que nacieron para formar la masa
de maniobra, que iba a ser resolutiva en adelante, es decir,
los de Navarra, Castilla, Galicia, Aragón,
Marroquí y CTV (re-
ducido y reorganizado
con múltiples unidades
hispanas). También se
creó la Reserva General. Inicial y
fugazmente, el de Castilla y el Marroquí
se denominaron de Casti-
lla La Vieja y Castilla La
Nueva. Con las Brigadas
importante de ellos fue que el Ejército del
Norte se transformara en «ejército de maniobra», míen-
tras que los del Centro y Sur continuarían
f' con un carácter más pasivo y unos efecti-
vos equivalentes a tres cuerpos de ejército
cada uno.
A partir de ese momento
la guerra tomaría un cariz,
definitivamente «convencio-
nal», con unidades per-
-i-pr.-H. fectamente organizadas
y mandos entrenados y ex-
penmentados.
Artilleros
Izquierda. Varios artilleros nacionales se
fotografían con un proyectil de 75 mm.
Munáiz-Argüelles
Página siguiente, arriba. Cañón¿ ‘
¡50/45 Munáiz-Argüelles mod. 1903-
La ACTUACION DE LA ARTILLERÍA EN LA GUERRA 123
Mientras Franco organizaba
un nuevo ataque contra Madrid
desde Guadalajara. el 15 de di-
ciembre alrededor de 60.000
soldados republicanos (encua-
drados en unas 30 brigadas mix-
Blindada, unas 150 piezas
de artillería y numerosa
aviación, se lanzaron contra
TerueL Esta ciudad apenas estaba defendida
por la 1 ,a y 4.a Brigadas de la 52.a División (gene-
lal de artillería Muñoz Castellanos, que desplegaba
en la zona de ataque, y algunas pequeñas unida-
des más). Los atacantes serían cuantiosamente
reforzados con posterioridad hasta alcanzar casi
los 100.000 combatientes. El Ejército de Manio-
É bra republicano proporcionaría las pinzas de la
tenaza (sus Cueipos de Ejército XVITI
-Walter- y XXII -con Líster y su 11.a
• Medallas Mili tares Colectivas artilleras •
• Artillería de la Guarnición de Sevilla (18-
VII-36;BO 351-1937).
• Guarnición del Ferrol (I9/22-VII-36; D.O.
93-1941).
• Columna alto del León (24-VI al l-VIII-36;
B.0.190-1937) I “,2.a y 4.a Baterías (Bia.) del
RAL 13 y 2.a del RAP 4
• Columna García Escámez (19-VII al 22-IX-36;
Somosierra; BO 186-1938): plana mayor del
Grupo I o del RAL 11 y Ia. 2.a. 3.a y 6.a Bia.. más
la columna de municionamiento, junto con la
Bia 2.a y 5.a del RAL 12, y la 3.a del RAP 4
• Chapinería (Madrid, I7/I8-X-I936; BO.
352-1937) 9.a Batería del RAL 3.
• Fuerzas Liberadoras de Oviedo (28-Vil al
25-IX; DO 256-1940): 5.a y 8.a Bia del RAL
15. cinco baterías del RAL 16. dos baterías del
parque de la División Orgánica de La Coruña.
• Guarnición deVillarreal de Alava (30-XI a
3-XII-36; B O 358-1937): 2.a y 7.a Baterías del
RAM 2
• Pingarrón (Jarama, 23-11-37; DO. I 19-1940):
tres piezas antitanque de 37 mm de la 2 a
Batería del Grupo de 75 legionario.
• Guarnición de Huesca (30-IX-36 al 23-111-
38. D.O 193-1940): 4.a y 13.a Bia. del RAL
9, PLM y tres baterías de 105/150/155 del
RAL 10, Sección Antiaérea del Grupo de Za-
ragoza.
• Artillería de la 12 a División (Ebro. 30-VII-
38). por su actuación a lo largo de toda la
campaña (D.O 178-1940).
• Artillería de la 84.a División (Ebro. del 28-
VII al 3-XI-38). por su actuación a lo largo
de toda la campaña (D.O.
9-1945).
• Valles del Cinca y del Cin-
queta (9/I6-VI-38: B.O. 36-
1938): Agrupación de Artillería
de la 3.a División de Navarra
(completa). Comandancia de Ar-
tillería y unidades de la 150.a Div.
(Grupo de 105/11. formado por la I a y 2.a
Bia de Melilla. y Bia. de 65/17), unidades del
CE de Navarra (15? Bia. -100/17- del RAP
4. Grupo 155/13 del RAP 3 -5.a y 6.a Bia.-.
11 .* Bia del RAM 2 -105/11 7.a Bia del RAL
15-105/1I- 39.a Bia.de! RAL I5-65/I7-.
•Artillería de la I ’ División de Navarra (DO.
150-1940). la 4.a de Navarra (D.0.124-1940).
la 5.a de Navarra (DO. 136-1940), la 12.a Di-
visión (D.O. 178-1940) y la 13.a División
(D.O. 118-1941).
(RAP: Regimiento de Artillería Pesada; RAM: Regimiento de Artillería de Montaña;
PLM: Plana Mayor)
ARTILLERÍA V CARROS OB COMBATE - - GUBKRA ClVlL ESPAÑOLA
AR'flLI-ERÍA DE LAS DIVISIONES NACIONALES •
Como ejemplo de la composición ar-
tillera de las divisiones nacionales en
el último tercio de la guerra, veamos
la de alguna de las más famosas, todas
ellas condecoradas con la Medalla Mi-
litar Colectiva por su actuación a lo
largo de la contienda.
• 1.a de Navarra: Comandancia de
Artillería y Parque Divisionario. Un
grupo de 65/17 mm (plana mayor -
la Agrupación de Acompañamiento (¿31.a y
obuses de 105/22^.^^
las 17.a y 19.’ Baterías del RAP]«
Parque Móvil del 15»
Ligero. Una sección de antiunques
de la 6.’ Batería de la Agrupa^
de Cañones de 37 mm. 33 «Equipo
Ligero del Servicio de Guerra QU|.
mica (a partir de octubre de 1937)
Las divisiones de Navarra nacieron
a comienzos de noviembre de 1937
PLM- y dos baterías: la 24.a y 25.a del
• 12.a División: grupo de 105/11
RAL 1l.°). un grupo de 100/17 mm (PLM y
baterías 18.a y 26.a del RAL 11 °) y otro de
105/11 mm de montaña (PLM y baterías 2.a y
3.a del RAM 2.°). A lo largo de la guerra con-
taría también con un grupo de 155/13 mm
(PLM y baterías: 4.a del 11.° Ligero. 3.a del 4.°
Pesado y 4.a de Ceuta).
• 4.a de Navarra: Comandancia de Arti-
llería. Parque de Artillería Divisionario y
Sección de Municionamiento. Sección An-
titanque. Tres grupos (PLM y dos baterías)
formados por I * y 4.a Baterías de 65 mm de
34a del 13 Ligero?), dos baterías de 100 mm
(la 18.a de RAP n.° 3 y la 20.a del 12.° Li-
gero). dos baterías de 105 mm de montaña
(7.a y 8.a del 2.° de Montaña). Durante el
resto de la guerra contó con un grupo de
77 mm (25.a y 26.a Baterías del RAL 14.°).
• 5.a de Navarra: Comandancia de Artille-
ría y PLM. Grupo de cañones de 65/17 mm.
formado por la 36.a Batería del RAL 13.° y
la 3.a del I I o Ligero. Grupo de obuses de
105/11 mm. formado por la 9.a Batería del
RAM 2.° y la 6.a Batería de Ceuta. Grupo de
mm (PLM y 26.727.728.a del RAL 13°).
grupo de 75/28 mm (PLM y baterías 3.a y
10.a del RAL 13.°), y grupo de 105/22 mm
(PLM y baterías 4.a y 5.a del RAL 14.°).
• I 3.a División, «La Mano Negra»: Co-
mandancia Principal de Artillería; tres grupos
a dos baterías: las 23.a y 24.a de 75/27 mm
del RAL 12.°. la 9.a y 12.a de 105/11 mm de
la Agrupación de Artillería de Mehlla, y la 35*
y 37.a de 100/17 mm del RAL n.° 11; Parque
de Artillería del RAL n.° 11 y Servicio de
Guerra Química.
(RAP Regimiento de Artillería Pesada; RAM: Regimiento de Artillería de Montaña; PLM: Plana Mayor)
División- atacarían por el sur y por el norte, respectiva-
mente). También participaría el Ejército de Maniobra en
el esfuerzo frontal (con el XX Cueipo de Ejército), junto
con el Ejército de Levante (Cuerpos de Ejército XII1,
XIX), cuyas fuerzas avanzaron por el este y por secton
complementarios en los extremos. Además actuó un*
brigada blindada. La artillería de los defensores ti*
cuatro baterías y una pieza antitanque.
La actuación di la artillería en i a <,ui rra 125
()m S l)| COSTA OBSOLETO
Izquierda. OHS 30,5 cm Ordóñez
mod 1891 de costa.
Piezas italianas
Página anterior, abajo. Grupo
nacional de ¡49/¡2 Skoda mod. 1914
Artillería nacional obsoleta (abril de 1937)
MODELO Y CALIBRE COSTA (n.° de piezas) — Cádiz Rota Chipiona El Ferrol La Coruña Mallorca San Sebastián Ceuta Tenerife Las Palmas TOTAL Piezas
Cañón Nordenfelt 57 mm —í 6 .... 6 4 - 6 8 - 12 12 42 4 ... 4 8 4 - - 4 2 10 14 14 4 12 4 4 24 2 .... 2 2 2 4 3 4 7 2 - - - 4 6
Cañón Ordóñez 15 cm
Cañón Ordóñez 21 cm
Cañón Ordóñez 24 cm
Obús Ordóñez 21 cm
Obus Ordóñez 24 cm Cañón Armstrong 24.6 cm —
Cañón Krupp 26 cm
Cañón Krupp 30,5 cm
Cañón Armstrong 30.5 cm
TOTAL 25 QIHEBI 8 20 36 1 123
CAMPAÑA
Dos piezas más. capturadas, se emplearon como antitanques en la 16.* Bia./RAP I
Cuatro en defensa de costas en Algeciras-Tanfa
Cañón Saint Chamond Ac. 7.5 cm
Cañón Krupp Ac. 7,5 cm
Otras estaban en servicio en unidades de infantería
Seis como artillería de costa, tres en la zona de Cádiz y otras tres en Málaga
Cañón Krupp montaña Ac. 7.5 cm
Cañón Plasencia Be. 12 cm
Cañón Verdes Montenegro Be. 15 cm
Obus Mata Be. I5cm
Mortero Mata BÍTsTin
106
20 (5 Bia.)
6 (I Bia.+)
4(1 Bia.)
22 (4 Bia.)
4 (I Bia.)
12(3 Bia.)
8 (2 Bia.)
22 (5 Bia.+)
8 (2 Bia.*)
Obús Plasencia Be. 21
Mortero Mata Be. 21
TOTAL (’hay que sumar unos 15
^ntaña). (Ac-acero; Be.: bronce.)
126 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
*
El gobernador
militar de Teruel era
el coronel de artillería
Domingo Rey D'Harcourt,
jefe a su vez de la débil IV Brigada de la citada división.
Aguantó 24 días y, aunque no fuera muy acertada su
decisión de abandonar las posiciones que rodeaban la
capital del Bajo Aragón, en la práctica se vio obligado
a la rendición debido a los fracasos de las tropas del
general Aranda para liberarle, tener más de un 80%
de bajas, sufrir un crudísimo temporal de frío y a los
impactos del fuego, muchas veces en puntería directa,
de más de 100 piezas. Así, el edificio de la comandancia
Reliquia de la guerra
Arriba v abajo. Cañón de 119,3/38 Vickers 47“Qf
"B’’. La iniagen de arriba corresponde a uno de
los pocos cañones históricos supervivientes de
la atierra (a causa de la desidia y el poco amor a
nuestra historia). magníficamente conservado en
e¡ Parque y Centro de Mantenimiento de Maierial
de Artillería (Valladolid).
recibió el 31 de diciembre más de
1.000 disparos.
Amainado el temporal, el
17 de enero se rea-
nudó la ofensiva na-
cional con un primer
objetivo, consistente en la
ocupación de las alturas de Celadas y El Muletón (al
norte de Teruel y en la carretera que llevaba a ella desde
Concud), misión encomendada al Cuerpo de Ejército de
Galicia. El objetivo se alcanzó el día 19, aunque días des-
pués el enemigo montaría un contraataque sobre Singra
desde Sierra Palomera.
La AC IUAC1ÓN DE LA ARTILLERÍA EN LA GUERRA 127
_ Tras la
entrada en combate en
la zona de más de 12 divisiones nacionales (llegaron
a ser 16 de infantería y una de caballería, mientras
que las frentepopulistas eran 18), estos consiguieron la
equiparación numérica de efectivos y la superioridad en
artillería (500 piezas frente a 350) y aviación. Hay que
tener en cuenta que el ejército popular no concentró en
Teruel toda la artillería que podría haber hecho entrar
en juego, dejando importantísimos núcleos en la zona
de Madrid (Miaja contaba con 300 piezas solo de cam-
paña) y de Cataluña.
En relación a las tácticas artilleras, y para que
el lector pueda hacerse una idea de cómo se
hacía la guerra va entonces, se reproduce un párrafo de
una orden de operaciones de la Comandancia General
de Artillería del Cuerpo de Ejército Marroquí para la
batalla de Alfambra:
Daroca el día 3 de febrero de 1938,- II Año Triun-
fal, Observatorios Avanzados. Inmediatamente que
se inicie la marcha de nuestras tropas, se destaca-
rán, para proceder con la mayor posible rapidez al
establecimiento de tres observatorios avanzados,
otros tamos Equipos de Observadores, compuesto
cada uno de ellos de un capitán, un subalterno, seis
clases o artilleros y una radio requeté, los cuales
procederán al establecimiento de aquellos al llegar
Krupp nacional
Arriba Dos instantáneas de una batería de 77/32
Krupp nacional. Son visibles los •cestones
conteniendo los disparos.
Ca\o\ de acompañ amiento italiano
Derecha Sirvientes de una pieza nacional
de 65/17 descansando junto a la misma. Era
real mente imponente el polvorín con el que
contaban.
Antiaéreos alemanes
Abajo y página siguiente, arriba.
Piezas antiaéreas de 75/36 protegiendo
los órganos logísticos desplegados en
Medinaceli.
Miaja
4 la derecha, un retrató (no muy
logrado) del general Miaja. A la
izquierda, un croquis
del Cuerpo de Ejército de
Castilla perteneciente a la
batalla de Teruel. I
Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
nicas
de las baterías de
Martínez de Campos,
del Ejército del Norte,
el 17 de enero de 1938
actuación artillera fue «el éxito artillero más completo
de la guerra [con] 500 piezas en la mano y un resultado
perfecto [tal que] la infantería llegó a la altura con
muy pocas bajas». Fueron 123 baterías de campaña y
6 antiaéreas, las cuales eran ya 145 en Alfambra (5 al
7 de febrero; Teruel se reconquistó el 22). El consumo
medio diario nacional en Teruel fue de 10.000 disparos.
Pero hay que tener en cuenta que, como escribió Salas:
(...) (en la artillería republicana) de hecho la su-
perioridad nacional fue mucho más real de lo que
su supremacía numérica hubiera podido y debido
permitir... no sabemos si el fallo estaba en la pro-
ducción de proyectiles, en su almacenainien-
todas, informando de un modo periódico a esta Co-
mandancia General de cuanto consideren los Jefes
de Equipo debe ser conveniente para la mayor efica-
cia de nuestros f uegos y asimismo eligieran nuevos
asentamientos para los grupos que primeramente
deban cambiar de posición, procediendo después a
determinarlos observatorios para cada uno de ellos,
y hasta, si les fuera posible, teniendo algunas telefó-
que puedan facilitar este segundo despliegue
Cuerpo de Ejército.
jefe de la artillería
escribió que
Celadas, la
v distribución, en el transporte o en la propia
dirección del fuego artillero, pero el hecho cierto
es que jamás consiguieron las concentraciones de
fuego que hubieran autorizado el número de piezas
disponible.
Cuando el Ejército del Norte (Dávila) inició la ofen-
siva de Aragón, el 9 de marzo de 1938, estaba formado
poi unos 300.000 hombres y 750 cañones, y encuadraba
siete cuerpos de ejército, con un total de 26 divisiones
(una de ellas de caballería). De norte a sur desplegaron
los cuerpos de ejército de Navarra (Solchaga), Aragón
(Moscardó), Marroquí (Yagüe), CTV (Berli; con el «Des-
tacamento de Enlace» -García Valiño- entre
I Marroquí y los Italia
Dávila
Derecha. El general Fidel Dávila
era el ¡efe del Ejército del Norte.
Tkruel
Izquierda. La destruida plaza del
Tonco, en la capital turolense,
tras la reconquista de la misma
por los nacionales.
nos), Galicia (Aranda) y Castilla (Varela). El cuartel
general de Dávila se estableció en Darocá, y «Términus»
-el del Generalísimo- en el Palacio de Pedrola, a unos
30 km de Zaragoza.
Frente a ellos desplegaba el Ejército Popular de la Re-
pública casi el mismo número de hombres y 600 cañones
iniciales (a lo largo de la batalla al sur del Ebro llegaron
a intervenir más de 800), encuadrados en el Ejército del
Este (Pozas), el de Levante (Hernández Saravia) y el de
Maniobra (inicialmente a las órdenes del ministro Prieto
y luego del coronel Hernández Menéndez), con un total
de nueve cuerpos de ejército. Muchas de las unidades
estaban incompletas y otras completamente desorgani-
zadas tras la
lucha en Teruel. El ge-
neral Vicente Rojo, involucrado directamente
U Sección deludo M^r
dd Cuerpo de Enrollo Marmqdi llevaba al día
despliegue de las grandes unidades enemigas.
en la lucha en múltiples ocasiones, era el verdadero
«generalísimo» del ejército popular, como jefe del Estado
Mayor y por su ascendencia sobre Prieto. Otro personaje
importante fue el que posteriormente se convertiría en
el famoso mariscal Rodión Yákovlevich Malinovski, ven-
cedor (con Vóronov) de Stalingrado, actuando de asesor
junto al Ejército de Maniobra como coronel «Malino».
El ataque se desencadenó a las 6:30 horas del día 9,
miércoles, con buen tiempo y tras la mayor preparación
artillera (189 baterías con unos
750 cañones, incluidos
los de la Reserva
Tkrí'fl distrito0
Una panorámica <h-la> ¡g.
desmicciones en Temei i
terribles combates.
irnbii. izquierda Una hoja
volandera republicana féstejatOfo
la .onia de Teruel, tínica capital
ne provincia conquistada po> la
República durante la güeña
-
General) y aérea acaecida hasta entonces: 210 toneladas
de bombas, lanzadas en tres oleadas de aviones, récord
de toda la guerra. En beneficio del Cuerpo Marroquí de
las operaciones de ruptura actuaron 48 baterías, inclui-
das las 2.a y 8.a de 88 mm de la «Cóndor», asignadas en
principio a la defensa del aeródromo de Alfaro, y la 4?
de 20 mm. En apoyo de la Agrupación García Valiño
(Destacamento de Enlace) actuaron 12 baterías, y 47
lo hicieron a favor del Cuerpo de Ejército de Galicia,
contando el CTV con 58 baterías. El general Francesco
Belforte, en su libro La guerra civile in Spagna escribió:
La ACTUACION DI I A ARTILLERIA EN LA GUERRA 131
PÓSTER
Derecha. En la batalla de Teruel se
llegaron a alcanzar temperaturas
extremas.
Artillerí a en el Maestrazgo
Abajo. Batería nacional de cañones
de 15/21 Krupp-Ansaldo mod 1906
(Krupp M. 1903) desplegada en las
serranías del Maestrazgo.
Hicieron los artilleros de
Berti una de esas prepara-
ciones que forman parte
de los métodos italianos;
una preparación impre-
sionante y terrible, en la
que se dispararon millares y
Yague, que había reconquis-
tado Belchite al día siguiente de
comenzar el ataque, experimentó
con éxito por primera vez las
teorías de la guerra relámpago
(Blitzkrieg o célere), penetrando pro-
fundamente en el dispositivo ene-
millares de proyectiles, hasta deshacer y triturar
los atrincheramientos rojos. Tres horas duró el es-
tremecedor bombardeo, al cabo de las cuales las
compañías de vanguardia atacaron y rompieron
profundamente. No se efectuó la ruptura sin es-
fuerzo y tenacidad, pues detenn i nadas secciones,
no alcanzadas por el martilleo de los cañones, se
mantuvieron apretadamente pegadas al terreno y
costó ímpetu y sangre desalojarlas.
migo, y el día 17 conquistó Caspe.
Para entonces se habían batido cerca de 60.000 soldados
del ejército popular, cuya primera línea había de ser
relevada al menos tres veces con otros 50.000.
La segunda fase de la batalla, el ataque al norte del
Ebro por los Cuerpos de Ejército de Navarra y Ai-a-
gón, comenzó en la mañana del día 22. Al
anochecer, cuando las reservas enemi-
gas del norte del Ebro se habían
132 ARI III ERIA y c arros DE COMBATE EN l-A GUERRA ClVlL ESPAÑOLA
Ejército Marroquí
Diario de operaciones
Derecha. Portada del diario
Gorro cuartelero
Derec ha Gorullo de
amllefo republicano.
orientado a contener i
las penetraciones de ’
esos cuerpos de ejér-
cito, el MaiToquí inició
por sorpresa el paso del río por Quinto. Del lado nacio-
nal intervinieren 14 grapos y dos baterías independien-
tes de las artillerías divisionarias, más las 25 baterías
orgánicas de los tres cuerpos de ejército, y los ocho
grupos de las dos agrupaciones (a cinco y tres grupos)
de ejército y la correspondiente artillería antiaérea (tres
grupos y una batería). El ejército popular les opuso
más de 200 piezas (27 balerías di-
visionarias y
de los niveles supe-
riores, más las de las brigadas
y las antiaéreas, excepto las desplegadas en la
defensa de retaguardia).
El día 4 de abril Yagüe conquistó Lérida, tras una
nueva demostración práctica de las teorías de la guerra
relámpago; ese día Franco, ante la peligrosísima situa-
ción internacional, ordenó a Yagüe frenar el ataqueen
territorio catalán, mientras Aranda iniciaba por el surd
avance de Mordía a Vinaróz, 3.a fase de la batalla.
Aquellas ¡ornadas fueron muy peculiares para Jaarti-
llena. Por ejemplo, el día 26, jornada en que se ocupó Bu-
jaraloz, hubo alguna batería de tracción hipomóvil que
recorrió 50 km; incluso llegó a haber concentraciones
artilleras de hasta 21 baterías por kilómetro de frente.
Otra muestra significativa fue la concesión de la Medalla
Militar Individual al capitán de artillería habilitado para
Observando el frente
Izquietda. Un puesto de observación
artillero, en la retaguardia nacional,
con un goniómetro «de antenas».
comandante
Mariano Zafortea Vi Ha-
La actuación di; la artillería en la guerra i 33
Antiaéreo ligero italiano
Izquierda. Cañón antiaéreo ligero
20/65 Breda en el entorno furolense,
con un alemán de la Cóndor
curioseando.
su piotección, asaltó las líneas enemigas hasta
ocupar el castillo... en cuyo momento sufrió una
herida de gravedad en el pecho. Continuó dando
órdenes a su agrupación, a pesar de la extraordinaria pér-
dida de sangre, hasta que un superior le ordenó retirarse».
tonga, jefe de la plana mayor de la Comandancia
Principal de Artillería del Cuerpo de Ejército Marroquí.
El día 2, Zafortea, frente al castillo de Gardeny (avanzada
de la defensa de Lérida, en la que intervenían al menos
16 baterías republicanas), «avanzó su puesto de mando a
primera línea, a una colina batida constantemente por el
íuego de la fusilería enemiga, pero desde donde tenía una
observación perfecta, que utilizó para colocar una cor-
tina de fuego delante de nuestra infantería. Ja que, bajo
Cuando el día 15 de abril las tropas nacionales
llegaron al Mediterráneo, los prisioneros del Ejército
Popular de la República eran más de 25.000 y las piezas
perdidas superaban el centenar, aunque aún conserva-
ban en su poder unos 2.000 cañones (500 en costa, bases
navales y centros de instrucción).
El 23 de abril se rompió el frente en la denominada
ofensiva sobre Valencia, con el apoyo de 68 balerías
(44 divisionarias). En ese momento desplegaban en
no fió el número de disparos nacionales en I .S50.000. los cuales fueron realizados por un
El comandante, con datos de primera manojo pie2as estuvieron en el Ebro o activas durante ese penodo)
máximo de 336 piezas durante un penodo e ,a siguientes consumos dtanos medl0$
Es decir, una media de cas.il«OOpordía^^ --------------------------
Consumos de munición de artillería en el bando nacional
(según el comandante Moyano)
OBÚS 149/12 OBÚS 155/13 CAÑÓN 77/32
3 000 2 000 11.000
batalla del ebro
Media de disparos
Todas las baterías de 77/32 tuv.eron que ser retiradas para cambiar los tubos (600 disparos diarios era un consumo normal). El taller I
móvil del Servido de Artillería del Cuerpo de Ejército Marroquí que atendía en ese periodo a 68 baterías, reparó S30 petas (16 en ¡
julio. 157 en agosto. 191 en septiembre. 83 en octubre y 73 en noviembre) y el del Maestrazgo otras tantas; es dedr. hubo petas que!
tuvieron que ser reparadas vanas veces--------------------------------------------------------------------------J
OPERACIÓN OFENSIVA DURACION (DÍAS) N.° PIEZAS MÁXIMO MEDIA DISPAROS POR DlA
Vizcaya 81 - 2.459
Brúñete 23 - 8.635
Teruel 55 590 10.910
Ebro 114 336 13.593
Cataluña 52 565 11.311
Extremadura 30 - 11.169
«Pero este millón y medio de disparos efectuados por nuestras baterías frente a Corbera y Fatarella y las sierras de Caballs y Laball,
integran, mas que los 100.000 del Segre (Tremp. Seros y Balaguer),la verdadera preparación de artillería para la batalla de Cataluña Así.
delante de Cataluña, la gran batalla del Ebro... se puede considerar como una gigantesca preparación de artillería» -escribió Moyano.
aquella zona los Cuerpos de Ejército nacionales de
Galicia y de Castilla, mientras que frente a Cataluña
lo hacían los de Navarra, Aragón, CTV y Marroquí.
Defendían Valencia los Ejércitos de Levante (Saravia)
y Maniobra (Menéndez), con unos 100.000 hombres y
300 cañones (incluidos antiaéreos; cifra similar, si no
superior a sus oponentes). Posteriormente, la progre-
sión se hizo lenta y costosísima; se consiguió ocupar
Castellón el 14 de junio y, consecuentemente, amena-
zar seriamente a Valencia, lo que decidió al tándem
Negrín-Rojo a comenzar la ofensiva del Ebro.
Antes de ese trascendental choque, a finales de mayo
prácticamente se había ultimado la reorganización del
GERr? ,Rt:PUbhcano en grupos de ejércitos, el
CPon/ 2 re”1<^n cer,tral, al mando de Miaja) y el
región oriental, Cataluña). Cada grupo de ejér-
^en,a su Reserva General de Artillería (RGA), una
bra§a 3 de Dt?fenSa Contra Aeronaves (DECA) de Manio-
y otia de Posición, y una División de Blindados. En
g n cer*Ual se unificaron los Ejércitos de Levante)
bra en el de Levante, y el ailillero Saravia pasó a
dar el GERO. En conjunto eran 22 cuerpos de ejér-
» 66 divisiones y 202 brigadas mixtas. En el GEROel
andante general de artillería era el teniente coront
nando Casado Veiga, y la artillería antiaérea estab8^
mando del teniente coronel Alejandro Zamarro de Anu»-
nio; los mayores Antonio Soto Guinea y Salvador Utrilla
Croza estaban al frente de sus brigadas. En el GERO el
comandante general de artillería era el teniente coronel
Carlos Botet Behí; el jefe de la DECA, el teniente coronel
José Alvarez Cerón; y sus jefes de brigada, los mayores
Ángel Paz Martínez y Marcelino Pérez Dueño. Cada ejér-
cito tenía tres o cuatro grupos de campaña, un grupo de
información de artillería, un parque de artillería, varios
depósitos y centros de entrega de municiones. Los cuer-
pos de ejército, salvo los de Extremadura y Andalucía,
tenían al menos siete grupos de campaña, empezando
por uno de acompañamiento que proporcionaba las
baterías encuadradas en cada brigada, tres grupos di-
visionarios (uno por cada división) y tres propios del
cuerpo. Más adelante, en octubre, el cuerpo de ejército
tendría un grupo de información de artillería y un solo
grupo pesado de campaña. El GERO, en vísperas de la
batalla del Ebro, contaba con siete cuerpos de ejército,
21 divisiones, 64 brigadas mixtas, una división del
Cuerpo de Seguridad, dos brigadas de artillería antiaé-
rea, una división de blindados y una brigada reforzada
de caballería; en total 250.000 hombres, y más de 800
piezas (200 antiaéreas).
El paso por sorpresa del Ebro de una masa de 21 bri-
gadas (7 divisiones) desfondó la línea de frente.
Tractor blindado
Arriba. Uno de los múltiples
inventos de aquella contienda,
un tractor blindado nacional
para pieza de 155 mm, idea de
un artillero cuyo nombre se
desconoce.
Cañones en parqle
Derecha. Cañones antiaéreos
de 88/56 en un parque de
artillería.
De la batalla del Ebro
al final de la guerra
Madurez: el Ebro
Ya se ha mencionado que por entonces las divisiones
baterías de 12 piezas, 36 en total), mientras que las del
ejércilo popular solo tenían uno pesado y el de acompa-
ñamienlo (repanido entre sus brigadas).
Salas analizó así el volumen de la artillería repu-
blicana:
(...) [la artillería divisionaria estaba formada por]
18 piezas y un número indeterminado de antitan-
ques, aproximadamente las dos terceras partes que
las de su oponente, pero, para contrarrestar, los
gubernamentales tenían 70 divisiones [eran más
antes de octubre y fueron más en diciembre] fren-
te a las 54 nacionales, y lo mismo sucedía a nivel
cuerpo de ejército y ejército, donde las diferencias
numéricas eran aún más acusadas. La artillería de
cuerpo de ejército comprendía una agrupación [con
malcríales de ejército y de la Reserva General de
Artillería] y un grupo pesado, cuatro grupos en to-
nacionales tenían tres grupos de artillería
orgánicos (a tres
An II AFREO ALEMÁN
Foto del álbum personal de un oficial
artillero, D. Carlos Franco, donde se
aprecia un cañón antiaéreo de origen
alemán de 75/36 de su batería.
138 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Rosemberg
Derecha. Del heterogéneo armamento, y muchas
veces poco eficaz, que la República importó, se
pueden entresacar ejemplares singulares, como
este Rosemberg de 37 mm mod. 1915 R. de los que
llegaron cinco al frente norte.
Antiaérea nacional
Abajo. El teniente coronel Iglesias Sierra, jefe de la
1Agrupación del Regimiento de Artillería Antiaérea
nacional, con varios miembros de la misma. Se
encuentran delante de una dirección de tiro mod.
36 de una batería de cañones de 88 mm, durante la
reducción de la bolsa de Fayón-Mequinenzja.
tal normalmente, cifra idéntica a la que constituía
la artillería orgánica de los cuerpos de ejército na-
cionales, que eran menos de la mitad. A nivel ejérci-
to los medios artilleros disponibles eran sumamente
variables y a este nivel orgánico también doblaban
los gubernamentales a los nacionales. La Reserva
General de Artillería era única en la zona nacional
y se dividía forzosamente en dos en la zona republi-
cana (tras la llegada al mar). El inmenso trabajo or-
gánico desarrollado por Negrín y sus colaboradores
militares, y las formidables aportaciones de anuas
de la primavera y ie. I
rano de 1938, habían vuelto a equilibrarlos medios
disponibles por ambos bandos.
En el campo nacional prácticamente no hubo una
plantilla fija común para los cuerpos de ejército, como
no la hubo para las divisiones. Cabe suponer que un
cuerpo de ejército de tres divisiones rondaba en el ve-
rano de 1938 los 40.000 hombres, incluyendo batallones
de trabajadores y el resto de las unidades no divisiona-
rias. En vísperas de su disolución al fin de la campaña
de Cataluña, un estadillo del Ejército del Norte daba
Dt l X BATALLA DEL ERRO AL FINAl DE LA GUERRA 139
1
para el Cuerpo de Ejército de Navarra unos efectivos
de 1.285 oficiales, 33.332 suboficiales y tropa (34.617
en total, lo que hace suponer tres divisiones), 3.425 ca-
Obi jov
Izquierda. Cañón de montaña calibre 76,2/10 mm
Obujov mod. 1904. de los que actuaron en España
ocho ejemplares.
bezas de ganado \ 309 camiones; y para los Cuerpos de
Ejército de Castilla, Galicia y Aragón figuran todos con
1.296 oficiales, 31.861 suboficiales y tropa (33.197 en
total), 2.181 cabezas de ganado y 338 camiones; lo que
hace suponer que eran cifras ideales.
En relación con la artillería nacional, conocemos el
detalle de la del Cuerpo de Ejército Marroquí con ocasión
• El PROBLEMA DE IjXS MUNICIONES •
A la dificultad del mero suminis-
tro ordenado de las mismas, en
tiempo y forma, había que añadir
el que muchas veces la moviliza-
ción industrial no estaba some-
tida a todos los controles, que
hoy llamaríamos «de calidad»,
necesarios. A ello se sumaba el
azar y la urgencia de las opera-
ciones militares o los intrincados
vericuetos por los que discurrían
las municiones fabricadas años
piezas. Pistola en mano, obligó El
Campesino a que se hiciera el
fuego que él quería. Consecuen-
cia de esto, (...) de nueve piezas se
quedaron en dos y si se hubiese
seguido atendiendo sus órdenes
se hubieran quedado en cero».
El comandante Ignacio Moyano
escribió en la revista Ejército res-
pecto a la batalla del Ebro: «Ante
la magnitud de los consumos, los
proyectiles y las espoletas llegan
atrás en países alejados y ejér-
citos diversos. Todo esto daba origen
a un importante número de fallos de
funcionamiento, cuando no a dramáti-
cos accidentes. Como ejemplo, veamos
dos casos:
Un informe del Comisariado del Ejército
Popular fechado en Mora (Teruel), el 17-
H-38 decía: «El asalto de la 66.a División
a la cota 1.205, fracasó porque la pre-
paración artillera fue deficentísima, (...)
ya que solamente explotaban la cuarta
parte de los proyectiles (...) el material
está muy gastado, hasta el extremo de
haber reventado dos cañones. El Campe-
sino exigió a un jefe de grupo cierta clase
de fuegos, indicándole el jefe artillero que
no procedía (...) por el mal estado de las
de todas las posibles proceden-
cias y calidades, produciendo numerosos
fallos, explosiones incompletas e incluso
accidentes graves; la heterogeneidad de
los lotes de pólvoras llega también (...)
a un punto culminante, con una influen-
cia desastrosa en la precisión del tiro; el
rendimiento del tiro en estas condicio-
nes es pequeño».
( y < A Á A < < f h J o 0
ír< (á. S.
Batalla i>ei. Ebro
Arriba y derecha. Los antiaéreos de 88/56 de la
7.a Bia. .4,4 nacional haciendo fuego de apoyo
terrestre, en puntería directa, en beneficio de la 4.a
de Navarra en su ataque a la sierra de Pandóte.
de la toma de Lérida. Comandancia Principal de Artille-
ría: teniente coronel habilitado Luis Alarcón de la Lastra;
jefe de la plañí» mayor: teniente coronel Zafortea; jefe
de los Servicios de Artillería. Municionamiento y Recu-
peración: comandante Aymerich; parque móvil: capitán
Morera; jefe del regimiento de artillería: teniente coronel
Luis Hernández Francés; guipo de 100/17: comandante
García de la Cueva; 15.a Batería del 4.” Ligero: capitán
Maqueda; 23.a Balería del 4.° Ligero: capitán Stuyck; 25.a
Batería del 4." Ligero: capitán Blázquez; grupo 155/13:
comandante Martín Bellogín; 7.a Batería del lO’Ligem:
cap.tan Coarasa, 2.a Batería del 4." Pesado: capitán Niera;
grupo 105/22: capitán Gutiérrez de Tovar; 41.1 Batería
del 2." de Costa: capitán Antelo; 6.a Batería de Canarias-
capitán Rocafort; 28.a Batería del 14.° Ligero: capitán Or-
bañanos, grupo antiaéreo: comandante López Escobar,
¡ 2. Batet ta: capitán Franco Iribarnegary, y 29.a Batería4
capitán Aniel Qniroga.
El E jéi'cito republicano era más «académico» en sus
cstnjcturas organizativas teóricas; otia cosa es que se
cumplieran en la práctica. La plantilla, esta sí, de k*
cueipos de ejército de tres divisiones (Orden Circular
Alarcón de la Lastra
Izquierda. El teniente coronel Alarcón de la
Lastra, comandante principa! de artillería
de! Q uerpo de Ejército Marroquí, en una foto
tontada durante la batalla del Ebro.
J,
Di i.a batalla del Euro al final de la guerra i4 i
OERIIKON
Derecha. Cañón antiaéreo ligero 20/70
Oerlikon tomado al enemigo y puesto en
servicio por la 40.a Bia. .4.4. nacional.
Cruzando un rio
Ahajo, Un 88/56 remolcado por su tractor
Henschel diesel, cambia de asentamiento
durante la batalla del Ebro.
Comunicada de l-X-38), era: 97 jefes, 1.560 oficiales.
567 CASE v eventuales, 3.134 sargentos y 43.483 de
tropa, con un total de 48.841 hombres; los vehículos
eran 1.153 y las cabezas de ganado 2.349. Su artillería
orgánica solo era una plana mayor de agrupación (la
Reseña General agregaba los grupos) y un grupo de
artillería pesada, además de un grupo del Servicio de
Información de Artillería, el parque de artillería móvil y
la columna de municiones, y la Defensa Contra Gases.
El paso por sorpresa del Ebro de una masa de 25 bri-
gadas (tres cuerpos de ejército con un total de ocho di-
visiones), que en reserva tenía otras ocho brigadas (tres
divisiones), se materia-
lizó triunfal y fundamentalmente en la zona de acción
de la 50.a División del Cuerpo de Ejército Marroquí, la
cual cubría desde Mequinenza a Benilallet. El Marroquí
desplegaba desde Lérida (Corbíns) al Mediterráneo.
La desproporción de medios artilleros en la zona de
acción principal, la de la 50.a, fue clamorosa, dado que
hay que tener en cuenta que la artillería nunca «está en
reserva», empleándose siempre en combate aunque la
unidad de la que dependa orgánicamente no intervenga
directamente en él.
La penetración fue a duras penas contenida y co-
menzó una acumulación de medios nacionales que
cambió los papeles entre los actuantes. La reducción
A su derecha, la artillería del Cuerpo de
Ejército del Maestrazgo ataca la sierra de
los Caballos (Cavalls), previo al ataque de
la infantería desde la falda Sureste de la
sierra del Valle de la Torre (Lavalls).
Sierra Lavall
de la Torre
El despliegue artillero frente a Cavalls
prácticamente a la vista del enemiga
apenas había terreno para él; hubo baten^\
se emplazaron a un kíl®metr0(.duaten35
Contra Pandols actuaron otras i
PREPARACIÓN ARTILLERA
ENHEBRO
Un grupo de obuses de 149/12 mm (dos baterías de
cuatro piezas) del Cuerpo de Ejército Marroquí,
asentado en las proximidades de Corbera, hace fuego
el día 30 de octubre de 1938 contra objetivos entre
Fatarella y la Venta de Camposines.
Con las 72 baterías empleadas en aquel ataque a
Cavalls -cerca de 300 piezas (incluidos morteros de
260 mm)-, se alcanzó la densidad de una pieza por
cada siete metros en la zona de ruptura, y de una por
cada 17 metros a ambos lados.
UJS
Sierra de
cavalls
La corrección del tiro duró desde las 07.00 h hasta
las 10,00 h de la mañana, terminando la preparación
en si a las 11,00 h La V Bandera de La Legión llegó
a la cresta casi inmediatamente, sorprendiendo a
muchos defensores aún en los refugios
Quince minutos después, la 1a División de Navarra
ocupaba la sierra de Cavalls, sentenciando la
’vt'k. batalla al mediodía.
,« Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Comandante Lobo
Derecha. El comandante de artillería
Constantino Lobo Montero, jefe del IV
Grupo Antiaéreo nacional.
[«abajos de asentamiento
carrillos de transpone
de la penetración noroeste en
Fayón-Auts-Mequinenza, acabada
el 8 de agosto, se logró con la
cooperación de 25 baterías nacio-
nales (una antiaérea de 88). Como
escribió en la revista Ejército n.° 23
el laureado comandante Ignacio
Moyano, partícipe de los hechos:
(...) el 11 de agosto se inicia
una serie de acciones ofensivas para reducir la
bolsa de Gandesa, preparadas y apoyadas por una
potente masa de artillería y otra de aviación, sobre
frentes pequeños (uno a dos kilómetros) y realiza-
das con una o, a lo sumo, dos divisiones simultá-
neamente. Se trata de romper el frente enemigo en
todas las direcciones. Toda maniobra es imposible.
Una serie continua de roturas exige de la artillería
una acción constante y demoledora. Tirar, hacer
bajas, destruir, es la consigna.
La batalla se desarrolla en todo este periodo en
un frente pequeño (10 kilómetros), a caballo de la
catre lera de Gandesa a Corbera y Aseó, en un com-
partimiento dominado al Este por las
sienas de Pandols y Caballs, casi inac- «j
cesibles, y, al
Oeste, por la prolongación v estriba,
ciones de la siena Fatarella, terreno
sumamente complicado, con ni,,
merosos barrancos y contrafuertes
perpendiculares a nuestra dirección
de avance, y que sirve al enemigo
perfectamente para organizar conti-
nuas posiciones de repliegue y una
buena defensa en profundidad.
Los ataques de la 4.a de Navarra a la sierra de Pan-
dols, al sureste de la bolsa, iniciados el 10 de agosto
tras una preparación artillera de tres horas, apenas con-
siguieron éxitos y costaron a esa división 3.000 bajas,
mientras que la 11.a del ejército popular sufrió 5.000.
Ambas fueron relevadas y la 11 .a recibió la Placa Lau-
reada de Madrid Colectiva.
La tercera fase de la batalla comenzó el 19 de agosto
en la zona de Villalba de los Arcos y corrió a cargo de
las divisiones nacionales 102.a, 82.a y 74.a, apoyadas pot
57 baterías (215 piezas), que realizaron una prepatav >
de tres horas, y prácticamente lodos los carros iKr“
líos» (Bandera de Carros de Combate) y «legio
tato. narios» (CTV).
Álbum
Pagina de un álbum de un
combatiente artillero en la
batalla del Ebro.
Ante los mínimos avances (28 km2, incluido el vértice
Gaela), y reorganizadas las fuerzas atacantes con la
creación del Cuerpo de Ejército del Maestrazgo (general
García Valiño), quince días después (el 3 de septiembre)
se probo la penetración frente a Gandesa y a caballo de
la carretera hacia la venta de Camposines (4.a fase de la
batalla) con el apoyo de 76 baterías (nueve antiaéreas,
Pai te de la Legión Cóndor) y sin los canos italianos. El
de octubr e se logró ocupar la venta tras una serie de
grientos ataques a los que sucedían contraataques
L dmente costosos. Moyano escribió:
En 80 días de cómbale continuado [desde que se
inició la contraofensiva en la zona] no se consi-
gue avanzar nuestras líneas sino ocho kilómetros,
100 m por día; [es decir] recuperar 80 km2, sobre
cada uno de los cuales caen 200 toneladas de pro-
yectiles, y formar una bolsa que desborda, dejando
en su flanco derecho la sierra de Caballs, la cual
domina completamente, con formidables observa-
torios en toda ella.
Para entonces, ambos contendientes estaban su-
friendo el desgaste de materiales en los que, a sus años
146 Artillería y carros de combate en la Guerra C ivil Española
• La artillería en el Ebro el día de Santiago de 1938.
• Artillería de la 50.a Divi-
sión nacional. Ocho baterías:
I .* Batería de 150/27 mm del RAP 3,
2.a Batería de 155/13 mm del RAP I,
15.a Batería de 105 mm del RAL 5, 5.a
y 7.a Baterias de 75/30 mm del RAL I I,
un grupo de obuses de 100/17 mm (23.a
batería del RAL 11 y 15.a del RAL 4) y la
13.a batería de 65/17 mm del RAL I I. La
división perdió tres baterías completas
en el Ebro (de 155, 105 y 65 mm) y la
mitad de otra (dos piezas de 75 mm).
• Artillería atacante. De campaña: del
XII CE, tres grupos (20 piezas de 105.
115 y 155 mm); del XV CE, 13 grupos
(88 piezas de 76,2,77,105,107 y 155 mm.
junto a otras 12 anticuadas de 105, 107,
150 y 152 mm del «frente pasivo» o pro-
tección de puentes); del V CE, ocho
grupos (61 piezas de 76,2,80, 105,
107, 152 y 155 mm, más las
45 del frente pasivo, que
incluían «Arellanos»
de 40 mm).
A ellas hay que aña-
dir las de acompaña-
miento de las 25 brigadas
(100 piezas en total y, de ellas,
unas 70 actuantes entonces).
En total, unas 300 piezas.
La antiaérea estaba formada por dos
agrupaciones a dos grupos de 76,2 mm
mod. 31, dos de 40 Bofors, cuatro de
20 mm Oerlikon y otro de ametrallado-
ras cuádruples.
De todas ellas, el mando nacional estimó
que solo pasaron inicialmente el río unas
diez baterías, pero muchas de las que
quedaron asentadas en la orilla izquierda
tenían alcance sobre las zonas de
combate posteriores.
i
de servicio previos a la guerra es-
pañola, habían añadido los meses
que llevaban de campaña en ella y
los días de empleo exhaustivo en
el Ebro. La propia condición del
terreno de la batalla no dejaba que
el número de piezas fuera muy
elevado, hasta tal punto que en
el bando nacional fueron casi la
mitad de las empleadas en Teruel.
Por otro lado, la característica de
Pieza Flak alemana
Un equipo de pieza 20/65 Flak 30
completo. Se aprecia al telemetrista,
con el soporte para sujetar de forma
continua el telémetro de 80 cm de base.
los combates fue la des-
trucción del enemigo más
que su neutralización por la
maniobra, pues esta resul-
taba imposible y puesto que
los nacionales buscaban la
liquidación de lo mejor del
ejército enemigo. El rela-
tivo bajo número de piezas,
unido a la búsqueda de esos
efectos de destrucción, mo-
De la batalla del Ebro ai i inai de i a gi erra i 47
Artillería de campaña alemana
El impresionante cañón de ¡05/52 K
¡8 Knipp mod. 1934 En la imagen
de abajo se dispone a participar en el
desfile de Madrid.
tivó que ambas
artillerías tuvie-
ran que aumen-
tar las cadencias
(el número de
disparos por mi-
nuto que se aconseja
yoría de ¡as veces con dos o a lo sumo con tres. En techa
lan temprana como el 14 de agosto, el general Martínez
de Campos, comandante general de artillería del Ejército
del Norte, alertó que si se seguía tirando a aquel ritmo se
quedaría sin piezas, pues no había capacidad en el bando
nacional para arreglar o sustituir con rapidez las que se
iban inutilizando. Y lo mismo ocurría en el otro bando,
para que no «sufra» el material) a límites peligrosos. En
aquella batalla se alcanzó el tope máximo de consumo
de proyectiles por día. Consecuentemente, los problemas
de municionamiento y de mantenimiento de las piezas
fueron igualmente extraordinarios Moyano escribió que
las baterías nacionales de cuatro piezas actuaron la ma-
cón el agravante de que muchas baterías partían de tener
inicialmente solo tres piezas, y algunas, solo dos. Así lo
escribió el general Vicente Rojo en su Alerta a los Pueblos:
«Al tercer día de fuego tienen en reparación el 50% de las
piezas». Ambos bandos realizaron importantes pedidos
de suministro a sus aliados.
,« Artillería y carros de combate en la Guerra Ovil Española
Artilería Kripp
Derecha. Los republicanos emplearon
cañones alemanes de 77/32 Krupp y, de
hecho, duplicaron en cantidad a los utilizados
por sus m ales. En la imagen, un «Krupp
largo» remolcado por un camión Gardford.
Transporte mecánico
Abajo. Tanto el cañón 149/28 sFH 18 mod.
1933 como el 105/52 K 18 Krupp mod. 34 se
descomponían en dos cargas principales (afuste y
tubo) para su transporte. En la imagen aparecen
en primer término, remolcados por un tractor
Caterpillar, dos carros avantrenes utilizados para
su transpone tirados por animales: detrás se
aprecia un afuste arrastrado por otro tractor.
Al final de la 4.a fase de la batalla seguía el «casi em-
pate técnico» en el Ebro y en el resto de España, y la di-
ferencia cualitativa, decantada hacia el bando nacional,
estaba neutralizada voluntariamente por Franco ante el
peligrosísimo panorama de inminente guerra mundial
y las amenazas francesas de intervenir en la guerra si
las tropas alemanas se acercaban a su frontera, es decir,
si caía Cataluña. En relación al equilibrio de fuerzas,
Ramón Salas, el mayor experto en el Ejército Popular
de la República escribió:
Según datos del Servicio Histórico Militar, el día 12
de octubre de ¡938 la artillería naciona-
lista incluía 394 baterías de cam-
paña, 35 an-
tiaéreas,
28 antitanques y otras 26 en organización a falta
de material, con un total de 1.828 piezas, que, con
las que se encontraran en reparación en los par-
ques, pasarían bastante de las 2.000. Pues bien,
aunque parezca mentira, después de las fonnida-
bles preparaciones artilleras en beneficio de las tro-
pas de Valiño en el Ebro, el Ejército Popular no
tenía menos, pero mientras Franco podía disponer
de todas sus reservas de fuego y concentrarlas so-
bre la Venta de Camposines, las mil piezas de Ahc-
ja (GER.C) tenían que permanecer mudas.
En la práctica, aun teniendo los frentepopulistas
esa teórica igualdad numérica y la ventaja de poseer
unos magníficos observatorios, al contrario que sus
oponentes, los nacionales fueron dominantes tanto por
el hecho de poder concentrar sus medios, como poi
instrucción
táctica y técnica superior, y enejo1
mantenimiento del mateiial-
De la batalla del Ebro al final de la guerra 149
• LOS MITOS DE LA GUERRA: ATILANO Y SU ENTORNO •
Rafael García Serrano
escribió en su Dicciona-
rio pora un Macuto:
«Cada vez que se nom-
braba a Atilano se ha-
cia una referencia -por
cierto, nada sutil- a su
mujer, a su madre o a
sus propias y nefandas
costumbres. Atilano es
y cada una de las baterías del
frente (...) entonces se hizo fa-
mosa una copla:
En el cielo manda Dios,
en España manda Franco
y en la Sierra de Espadón
los cañones de Atilano
La terca y agria voz de Atilano
aún levanta pesadillas en más
de uno. (...) Lo de Campillo fue
el gran coco de la Batalla
de Teruel (...) Atilano. un artillero ene-
migo, cuya ubicuidad parecía prodigiosa
-si hubiera que creer a los soldados-
pues se le endilgaba el mando de todas
horroroso. Atilano. es decir, el
doce cuarenta, escarbaba en las rumas
del pueblo. (...) Las leonas, otra manera
de aludir a los cañones del 12,40 (fa-
bricados en Rusia sobre modelos ingle-
ses). esto es. a Atilano y a la una menos
veinte».
Atilano Sierra Suárez era capitán del
RAL 5.° (Valencia) al comienzo de la
guerra y fue la base de la leyenda; luego
fue jefe del siniestro SIN de Levante;
era masón. El 12,40 fue en realidad el
cañón de 127 mm Armstrong.
Pora ün
macuto
La antiaérea republicana se mostró muy eficaz con-
tra la aviación de ataque. Según la Jefatura del Aire
nacional, de los 23 aviones nacionales derribados en
Gandesa (25-VII al 3-X-38), 12 lo fueron por
antiaérea, es decir, la mitad. El Ebro supuso el
fin de las «cadenas» como modalidad de apoyo
a tierra. El piloto Jiménez Arenas, testimonió
en Cadenas del Aire:
Estarnos habituados a ver salir seis avio-
nes y contemplar cómo vuelven solo cin-
co, cuatro, o tres; menos mal que la suer-
te acompaña y hay muchos tocados que
pueden llegar al campo o tomar tierra de
emergencia en nuestras líneas; si hiciera
una relación de los derribos y de los impactos que
recibimos, así como de las veces que venimos toca-
dos por la metralla de nuestras propias bombas de
10 kilos, sería el mejor historial de la Cadena, pues
sorprendería por la cantidad.
El ataque a la sierra de Caballs inicia
la quinta y definitiva fase de la batalla, la
cual había sido ya testigo de la crisis inter-
nacional de los Sudetes, la retirada de «los
internacionales» y la centralización de las
industrias de güeña catalanas. La artillería
nacional se empleó a fondo al preparai el
asalto a aquella tortísima posición, que re-
sultó la clave de la batalla; para entender su
¡Alerta los pueblos!
Derecha. Portada del famoso libro del
general Vicente Rojo: ¡Alerta los pueblos!
, SO Artillería v carros de combate en la Guerra Civil Española
actuación hay que tener en cuenta, en primer lugar, su
organización:
• La «artillería de ejército» se reservó las misiones
relacionadas con acciones lejanas (como la con-
trabatería); la artillería pesada se encargó de la
apertura de brechas y la defensa antiaérea. Para
ello contaba con los pesados morteros «italianos»
de 260/9 mm (dos balerías) v o|XlSvs
de 210 mm (otras dos); una agrupac¡ón '
la de contrabatería (tres grupos de 1
una batería de cañones 149/35 mm y <)tl
155/26 mm) y el grupo experimental al.^- ¿
' ‘“'-man es
pecializado en acciones lejanas (corrección
rea); el grupo antiaéreo de la Legión Cóndor, y ¡
País de origen
Bando
Obús de montaña de 105/11 Schneider mod. 1919
Eficacísimo diseño francés que sustituyó al cañón de 70/16 mm. fue
producido en las fabricas de Trubia y Sevilla. Su transporte normal
era «a lomo» en siete cargas o «en limonera» (arrastrado); también
sobre vehículo o a remolque. Al finalizar la guerra quedaron en ser-
vicio 188 piezas.
En Cataluña se hicieron variaciones propias, tanto de los proyectiles
como de las espoletas, antes de que la industria de guerra republi-
cana fuese centralizada. Continuó en servicio hasta la década de
1970, siendo fabricado en gran cantidad y dando origen a los ca-
ñones netamente españoles 75/22 mod. 1941 monomástil y 75/22
bimástil mod. 1950.
Cadencia
Características Organo elástico Peso en batería
Cierre de tornillo cilindrico con obturador plástico (sin vaina). Freno hidráulico y recuperador hidroneumático. 747 kilos: 767 en arrastre.
Sector de tiro y observaciones
9o horizontal. 0o + 40° vertical
Utilizó diversos tipos de proyectiles
rompedores, de acero o de
fundición acerada; generalmente
de 12 kg de peso (también uno de
metralla) Espoletas: a percusión
mod. 1896, a percusión cebo
1924 Garndo. de doble efecto
(percusión y a tiempos) mod. 1907
de 17” (segundos) y 1911 de 22”,
Placencia (percusión), IR (percusión
instantánea-retardo). Cinco cargas
de proyección.
Alcance máximo
7 745 metros
Velocidad inicial:
340 m/s máxima,
189 mínima.
2 disparos
por minuto.
Df. la batalla del Ebro al final di la guerra isi
ArTII.I I RÍ A remolcada
Izquierda Cañón Schneider de
75 mm remolcado a su posición por un
tractor Caterpillar, del cual se adquirió
una buena partida por parte del bando
nacional
artillería «legionaria» (18 baterías), «cuya actua-
ción se realiza en inasa. por concentraciones rá-
pidas -a petición-, sólire objetivos señalados con
anterioridad en el plano (...) un ejemplo magnífi-
co de buena disciplina de fuego y transmisiones»
-según el comandante Moyano.
En conjunto fueron 18 baterías nacionales, 18 ita-
lianas y 4 de la Legión Cóndor, es decir, 40.
• La artillería de los cuerpos de ejército se en-
cargó de las preparaciones, del refuerzo del apo-
yo por el fuego en el ataque y de las persecucio-
nes, cuando se produjeron. En una ruptura, un
cuerpo de ejército contaba con su agrupación
de artillería orgánica (grupos de 155, 105 y 75 o
77 mm), junto con la del otro cuerpo no actuan-
te, la de las divisiones que atacaban y el resto que
guarnecían la zona, y otros grupos de refuerzo.
La mandaba el comandante Moyano, del Cuerpo
de Ejército del Maestrazgo, y contó con 25 bate-
rías.
• La artillería divisionaria se ocupó del apoyo en
los ataques, del acompañamiento en los avances
y las acciones de detención de los contraataques.
En conjunto, tomaron parte en aquella acción
28 baterías de las cinco divisiones del Cuerpo de
Ejército del Maestrazgo.
• A las 89 baterías de campaña hay que añadir, en
el cómputo total, las seis antiaéreas, a razón de
cuatro alemanas y las dos españolas del Cuerpo
de Ejército del Maestrazgo.
Obús Vickers
Derecha. Al ser reglamentario en España
antes de la guerra, la presencia de los
obuses de 105 mm Vickers en todos los
frentes de batalla fue algo muy normal
en el transcurso del conflicto.
i si Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Batería alemana
d^ín^0' L°SC,,a,rOobl1^
11 05 »l»i pertenecientes a la
batería huera del llamado Gn ,
Instrucción de Artillería n <P°Cl
en todos los frentes de batalló.
Kri pp di: 105/52
Aba'°\E‘CañÓ,¡ de ,051^ * IS Kruvn
mod. 34 tema mi alcance de 19 km
muy apto para contrabatería. aunque
la potencia de su proyectil no fuera la
idónea.
nizaba», con muchísimo detalle
por convenios tales como la fija-
ción de un horario común, la dis-
tribución de objetivos y la fijación
de cadencias. Tenía un periodo de
corrección de cada batería sobre
La preparación consistía, y consiste, en fuegos pre-
cisos que obligaran al enemigo a evacuar sus obras
defensivas o destruyeran las más importantes para la
defensa, retirándose a sus refugios y minando su moral,
permitiendo a la vez el avance de la infantería a una
base de partida próxima a la zona a atacar, de forma
que pudiera lanzarse al asalto inmediatamente después
del fin de los fuegos artilleros. Se ordenaba y «meca-
ios objetivos a batir, que llegó a durar en ocasiones tres
horas, y otro de eficacia, de una a dos horas, e incluso
otros de silencio para desorientar al enemigo o permitir
el bombardeo aéreo. De manera que el conjunto de la
preparación duraba unas cuatro horas, para dar tiempo
a que estuviera acabada antes del mediodía y dispone;
de suficientes horas de luz para el ataque. La de Caballs
fue la más importante de la guerra: aseguró que se
e
De la batalla del Ebro ai. finai de la guerra i 53
El rancho
Derecha. Uno de los momentos mas
importantes de la vida del soldado era el
del rancho. Los artilleros de la imagen se
fotografían antes de dar buena cuenta de
los alimentos de ese día.
conquistara aquella bien-a y cayera,
a continuación, toda la cabeza de
puente republicana.
El resto de la guena, una vez
disipada (momentáneamente) la
amenaza de guerra mundial e inter-
vención francesa, estuvo sentenciada después de ese
momento.
A finales de diciembre, en la ruptura del frente entre
Lérida y Seros, se emplearon unas 500 piezas, que lan-
zaron alrededor de 120.000 proyectiles. Para el conjunto
de la ofensiva de Cataluña la artillería nacional, según
Martínez Bande (La Campaña de Cataluña), aportó
1.086 piezas, suma de 966 de campaña (128 pesadas.
312 de calibre medio, 424 ligeras y 102 contracarros) j
120 antiaéreas (48 pesadas y el resto ligeras), que se en-
frentaron a unas ।
800 del ejército
popular, reconstruido con nuevos reemplazos humanos
v materiales importados. A este respecto, hay que decir
que estaba «en tránsito» el mayor pedido republicano a
la URSS, recibido parcialmente por la frontera francesa.
Otras tantas piezas tenía el Grupo de Ejércitos de la
Región Central (GERC) cuando lanzó la ofensiva sobre
Peñarroya, canto de cisne del ejército republicano que
no pudo variar la suerte de la guerra. Cuando el ejército
nacional desencadenó la llamada Ofensiva de la Victoria
contaba con más de 3.250 piezas de todos los tipos y
calibres, el equivalente a más de 90 regimientos
de los del comienzo de la guen a.
Cañón de montaña
Canon de acompañamiento de
75/13 mm Skoda-Ansaldo mod. 1915.
de estas cifras, el historiador artillero Yuri
Ribalkin escribió en la revista Ejército que las «densida- afirmarse que
des tácticas» fueron en aquella contienda relativamente
bajas por falta de fuerzas suficientes, citando como
ejemplo los 7/18 cañones y 5/7 carros por kilómetro de
frente en 1937, que al año siguiente fueron 60/70 pie-
zas, 4/5 contracarros y 15 tanques. En general, puede
en la
guerra de España los ejércitos
de ambos bandos tuvieron unos efectivos, humanos v
materiales -especialmente en medios de luego y trans-
portes-, mucho más reducidos de los que eran habi-
tuales en los europeos de la época y preconizaban la
doctrina y las plantillas de preguerra
Ingresó en Segovia en 1910 y participó en la guerra de África. Formó
parte de la comisión que estudió la dirección de tiro Vickers para costa y
experimentó la del teniente coronel Costilla. Mandaba el GIA n.° 3 (Va-
lladolid) al estallar la guerra, unidad que encuadró la primera sección de
Ello fue impuesto, fundamentalmente,
por la división de los recursos del país,
reparto que prácticamente se realizó
al cincuenta por ciento entre los dos
bandos.
La localización por el sonido se
utilizó de manera habitual. El sonido
de un disparo de cañón o del estallido
carros italianos (teniente Tamariz). Personalmente diseñó la defensa an-
tiaérea inicial de la zona norte, pasando luego a la plana mayor del jefe de
artillería del frente de Madrid. A comienzos de 1937 fue reclamado por la
Comandancia General de Artillería del cuartel general del Generalísimo
para organizar el Servicio de Información de Artillería (SI A) y el enlace con
las unidades de artillería implicadas en las diversas grandes operaciones.
Posteriormente se incorporó a la Comandancia General de Artillería del
Cuerpo de Ejército de Castilla. En posguerra llegó a general de división y
mandó la artillería del Ejército.
<OI.IM.XA ARTILLERA
Arriba. Batería nacional de 75/28
«a caballo». La mayoría de los
desplazamientos de la artillería se hacían
empleando animales de carga (caballos
mulos e incluso hueves). La motorización i*
los ejércitos estaba todavía en pañales.
LEICHTE FELI)HAl'BnZE(l.lEHI
Página siguiente, abajo. Quizá los obim '
más modernos empleados en la Güeña
Civil española fueran estos alemanes i
105 mm leFH.
De la batai la del Ebro ai final de la guerra iss
l)l jipi IEGI E DE l X EQl ll’O DE I OCAI.I/.ACIÓS FOR El SOMtX*
í1) Cañón enemigo
(2) Puesto avanzado de alerta
(3) Onda sonora
(4} Base de puestos microfónicos.
15} Central de sonido
16) Lincas de comunicación eléctricas l dobles)
(7) Línea defensiva principal de resistencia.
(8) Trayectoria del proyectil.
(9) Representación imaginaria de las ramas de hipérbola
obtenidas de cada base parcial y cuya intersección determina
la situación del foco sonoro.
fotográfica y, mediante su revelado, se podía
medir la diferencia de los tiempos de llegada de
las ondas de sonido, extrapolándose según ellos
(gráficamente y por medio de cunas) la distancia
y dirección a la que se encontraba el origen del
del proyectil se puede recoger en micrófonos dispuestos
en una fila paralela al frente. Para una pareja de mi-
crófonos (l.°y 2.°, formando una «base microfónica»)
que midan la diferencia de tiempo en que registran el
sonido, el lugar geométrico de los puntos sonoros es
una hipérbola cuyos focos son precisamente los micró-
fonos; con tres micrófonos (tomados por parejas: 1 .°-2.°,
2.°-3.°) se obtienen dos hipérbolas cuya intersección da
la situación del punto sonoro. Prácticamente, en cada
micrófono la vibración de la membrana se traducía
en corrientes eléctricas que, transmitidas vía cables
telefónicos a las centrales, impresionaban una película
estampido.
En julio de 1936 debía de haber tres equipos «Bull»:
uno en cada Grupo de Información de Artillería (GIA)
(el 2.° de Valladolid hizo su primer ejercicio de correc-
ción del tiro en 1936, en Medina del Campo). La sección
de localización por el sonido de la Escuela Central de
Tiro y el GIA l.° fue empleado con éxito desde los pri-
meros momentos (agosto-septiembre de 1936) contra la
artillería nacional desplegada en el alto del León.
En Bilbao -julio de 1937- operó la sección de
localización por el sonido del GIA 2.°.
156 ARTILLERÍA V CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA Cl VIL ESPAÑOLA
Para que cada Ejército (Norte-Centro-Sur) tuviera su
sección de localización por el sonido, los nacionales ad-
quirieron aquel mismo mes dos equipos Siemens-Halke
modelo 1937 procedentes de Alemania. Las centrales de
escucha Siemens iban montadas sobre sendos camiones
Bussing-Nag, con sus correspondientes remolques; cada
sección desplegaba cuatro micrófonos (uno «vigía» y
tres en la «base microfónica»). La unidad del Ejército
del Norte localizó en la guerra un total de 100 asenta-
mientos enemigos con solo dos errores.
En el bando republicano también se compraron
equipos soviéticos, de manera que muchos cuerpos
de ejército tuvieron sección de localización por el so-
nido. Solo el Grupo de Ejércitos de la Región Oriental
(GERO), el 6 de enero de 1939, contaba con cinco (uno
en cada ejército y otros dos en un cuerpo de ejército de
en
cada uno de ellos). Hay referencias a su utilización
|a batalla del Ebro.
Según Salas, se efectuaron una media de S.ooq {
paros por día y bando, lo que supone. al ser «|a glleiT;j
de los mil días», 16.000.000 de disparos. La mitad de
ellos fueron de importación: tres millones los nacionales
(fundamentalmente italianos) y cinco el Frente Popula,
Como contrapunto, según Herbert Jager en Gemían Arti-
lien’ (>l WW7. durante el primer coníliclo mundial se dis-
pararon unos 856 millones de proyectiles de artillería, y
¿ ellos unos 272 por parte alemana (156 de 77 mm. 67 de
105 mm. 42 de 150 mm y 7 de 210 mm). Hay que recordar
que los alemanes en Verdón (febrero/diciembre de 1916)
hnzaron en dos días dos millones, y que los británicos en
el Somme (entre julio y diciembre de 1916) dispararon
millón y medio de proyectiles en los dos primeros días.
• L\ Reserva General de Artillería •
Este concepto organizativo existía antes del
comienzo de la guerra y se implantó en los
dos bandos.
La Reserva General de Artillería nacional se
constituyó en octubre de 1937 y al final de la
guerra contaba con una batería de obuses de
305 mm, dos de morteros de 260 mm. dos
de obuses de 210 mm, dos de cañones de
150 mm. una de 155 mm Krupp/Trubia, 15 de
obuses de 155 mm, una de cañones de 149
mm, 12 de obuses de 149 mm.una de obuses
de 114 mm,cuatro de cañones de IOS mm.
nueve de obuses de 105 mm, nueve de obu-
ses de 100 mm, siete de cañones de 77 mm,
una de lanzaminas de 77 mm (14 piezas), seis
de cañones de 75 mm y nueve de 65 mm Du-
rante meses hubo una batería mixta de obu-
ses y cañones Verdes Monteñegro, así como
otra de morteros de trinchera de 150 mm y
hasta tres de obuses de 105/11 mm.
En diciembre de 1938 la Reserva General de
Artillería republicana se nutría de siete grupos
de 105 mm, cuatro grupos de 76,2 mm, toda la
artillería de montaña con ganado, la artillería
sobre vía férrea, la antitanque y las piezas suel-
tas que no formaban baterías. Los grupos de
la Reserva General eran a 12 piezas, mientras
que los restantes tenían nueve (tres baterías
a tres piezas) los ligeros y medios, y seis los
pesados (dos baterías a tres piezas).
De la batalla del Ebro al i i\ai di i a gi i rra 157
«PlCHl»
Izquierda. Solución de
circunstancias para cubrir el
espacio aéreo adonde no llegaban
cañones antiaéreos específicos.
Como compendio de la actividad artillera nacional
en la guerra, citaremos a Manuel Aznar, quien, en su
Historia Militar de la Guerra de España, escribió:
La rapidez del transporte de baterías, los cambios de
asentamientos de agrupaciones completas, llevados
a cabo durante una noche a distancias de más de
150 km (recordamos una operación de esta natura-
leza, que consistió en trasladar los grupos más im-
portantes desde el ala izquierda del frente de Teruel al
ala derecha), la exactitud y potencia de las concen-
traciones, la organización de bases y depósitos, las
obras de disimulo, que en alguna ocasión llegaron
a transformar hábil-
mente matices y detalles
del paisaje, el rápido domi-
nio de piezas especiales y, en
fin, la técnica y el valor con que
sirvieron siempre los fuegos solicita-
dos por el Mando, a veces frente a densidades supe-
ñores del enemigo, haciendo maravillas de traslado a
través de los ños o sobre las montañas y derrumba-
deros imponentes, son títulos que nuestros cuadros
artilleros han ganado para siempre y que acreditan
su excepcional capacidad y preparación.
Flak
^tttro y abajo. El acrónimo Flak
idel alemán Flugabwherkanone),
se empleaba para denominara
™ Piezas de anillería antiaérea
, la imagen, el más ligero de la
saSa:elFlak 30 de 20 mm
U V CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA C1VIL ESPAÑOLA
i58 artillería y carros
La artillería antiaérea
La antiaérea, oficialmente co-
nocida entonces como Defensa
Contra Aeronaves (DCA), que
quedó inicialmente en el bando
nacional solo estaba formada por
OlRLIKON
Izquierda. Magníiico cañón automático d
20 mm servido en grandes cantidadesn '
la casa Oerlikon a la República. P '
El. MEJOR l)E LA (.CERRA
Ahajo. El más completo de los cañones
antiaéreos de la Guerra Civil fue el fíai. l8
de 88 mm. enviado por Alemania al bando
nacional.
reas e incluso cohetes antigranizo modi-
ficados) se organizó la defensa antiaérea
del Ejército del Norte bajo el mando
del comandante Juan Pérez-Chao(más
tarde, el de igual empleo José de Viema
y Be lando).
las dos baterías de 76,5 mm Skoda del Grupo n.° 2 de
Zaragoza, por lo que rápidamente se improvisaron diver-
sos modelos de montajes antiaéreos fundamentalmente
con piezas de 75/28 mm, conocidos como Flit o «Pichi»,
además de emplazar otras en asentamientos que
permitían un fuego antiaéreo de barrera. Con
los primeros envíos alemanes llegaron
los
antiaéreos de 20 mm. Con
estos medios y poco más
(ametralladoras antiaé-
A finales de 1936 el grupo antiaéreo F/88 alemán es-
piaba foiTnado por tres baterías pesadas, con Flak 18 de
88/56 mm, dos ligeras con Flak 30 de 20/65 mm y una
batería de proyectores. Ya se ha mencionado que el CTV
italiano contaba entonces con una batería de 75 27 mm
y otras dos de 20/65 mm. De los 18 cañones de 88/56 mm
nacionales, únicamente estaba operativa la batería del
capitán Micheo.
Én enero de 1937 la Inspección y Coordinación de los
Servicios Antiaéreos pasó a depender del general jefe del
Di LA BATALLA DEL EBRO AL FINAL DE LA GUERRA 159
Soldado de la DEC A
Derecha. En el Ejército Popular de la
República la antiaérea se denominó
DEC A (Defensa Especial Contra
Aeronaves).
"tUiwlo por la Agrupación de
Infantería de Ametralladoras Antiaéreas
del Ejército nacional, que encuadraba la
mayoría de las armas de 20 mm entregadas
por Alemania c ¡taha.
l
Aire. En febrero se organizó el Servicio
de Antiaeronáuüca, con los Servicios de
Defensa Pasiva (incluía las redes de refugios y de
escucha e información antiaeronáutica) y Defensa Ac-
tiva. Esta última estaba formada por la Agrupación de
Artillería Antiaérea, la Agrupación de Artillería Antiaé-
rea de Posición (materiales fijos procedentes de Marina
-47/50 mm y 120/45 mm Vickers, 100/47 mm OTO-, y de
circunstancias tipo Flit), y la Agrupación de Infantería
Antiaérea (cañones de 20 mm y ametralladoras). Hay que
decir que los Flit empleados por los nacionales fueron
cerca del centenar y que derribaron una docena de avio-
nes durante la guerra, tanto los primeros meses (frente
norte y Ceuta) como al final de la misma. También fueron
empleados modelos similares por los frentepopulistas,
al menos en los primeros meses, en Barcelona; se-
Italiano
Abajo. El antiaéreo más moderno de los
enviados por Italia al bando nacional era
este Ansaldo de 76/40 mm.
gún Vicente I
Guamer:
cinco «¡udimenta-
rias baterías» en asentamientos formados
por «conos» de cemento. La Agrupación de Artillería
Antiaérea estaba entonces formada por una
batería de 76,5 mm, una de Flit, seis de
88/56 mm («oto con oto» con dirección de
tiro modelo 36 y «auxiliares» modelo 35), una
de 88/45 mm (dirección de tiro EWA) y una
de 100/47 mm, además de la batería de pro-
yectores Siemens y fonolocalizadores Elascop,
organizadas en cuatro grupos. Un estadillo de
abril de 1937 fija las siguientes cantidades: seis
de 76,5 mm Skoda, 22 de 88 mm «negrillos», 50
160 Artillería y carros de combate en la Guerra C i vil Española
Organización de las Agrupaciones de Maniobra de la DECA
--------------------------------....
4 x MWm
6I.‘ Compañía
I
Piezas Unidades 76,2/55 mod. 31 40/56 Bofors- Wz.36 20/65 Oerlikon
♦Agrupación n.° 1 (Hernández Angosto) Inicialmente:3* Gr.(16.* y 115.* Bia.) 5.° Gr. (71 .* y 72.* Bia.) 4.° Gr. (541.*, 543.*, 544.* Bia.) 9.° Gr. (531.* a 534.* Bia.)
♦Agrupación n.° 3 (Ruiz Gómez) 15 Gr.(l3.*,IH*y 112.* Bia.) 8.° Gr. (73.* y 74.* Bia.) 2.° Gr. (55.*, 518.’, 524.*, 530.* Bia.) 5.° Gr. (513.* y 528.* Bia.)
64.* Compañía
Agrupación n.° 2
2.° Gr. (19.*, 114.* y
117.* Bia.)
7.° Gr. (79.*, 710.*,
711.* Bia.)
2° Gr. (565.*, 566.’. 567.*.
568.* Bia.)
Los grupos (Gr.) pesados a tres baterías oficialmente y los ligeros a cuatro. Las baterías (Bia.) de los grupos pesados de 76.2 y
las ligeras de 40, normalmente a tres piezas. Las baterías de veinte a cuatro piezas. Las compañías de ametralladoras cuádruples
a seis piezas. En total. 34/5 baterías/compañías.
♦La brigada del mayor Paz recibió la Medalla Colectiva al Valor en el Ebro.
Schneider de 75 mm (cinco Flit de monta^distiñlo} y
cuatro de 75/27hnpi, una de 76,2 n»tíí «marina»^-h<^íe
76,2 mm «legionario» (naval), cinco de 47 njnr Vickers
naval y doce Flak de 20 mm. k
La Agrh^ción de Infantería de Ametralladoras
Antiaéreas hació en octujíre de 1937 y durante un año
estuvo formada por siete compaftías'cle dos secciones de
dos’t>iezás de 20 rnm^ton un total de 56 cañones ligeros,
en sil mayoría FlaK30. Afiñales/de 1938 fueron ocho
las compañías, con uñ total de 56 Flak, seis Oerlikon y
cuatro Breda.
La defensa del ya por entonces ejército popular,
creada sobre la base de todas las baterías antiaéreas fijas
y las otras dos móviles, se vio reforzada casi inmediata-
mente por los eficacísimos Oerlikon de 20/65, además
de otros materiales menos modernos, hasta la llegada de
los 76,2/55 mm mod. 1931 soviéticos en enero de 1937.
^Asimismo contó cpiyjiateriales navAíStiesembarcados.
La Defensa'Especial Conti^. AenpJíi^s (DECA) se orga-
nizó para tocia España én enero de 1937 dependiente de
las fuerzas aéreas. En el norte, mandada por el teniente
ras/med- C°níÓ únícamente con piezas lige-
20 m T’ de*tacando eI Sran número de Oerlikon de
maízol yn°S CÍ.-C° bitubos ^0/50 Vickere-Placencia. En
i Se * eor£anizó bajo el mando del teniente
cel ^Ulado ®an*° y con plana mayor en Bar-
> onde contó con el asesoramiento del soviético
gual empleo Maier y al menos con el de otros seis
o internacionales más. Contaba entonces con ocho
* rías de 76,2 mm mod. 31 (dirección de tiro Becf lili
e de 76,2 mm mod. 1915, seis de 75 mm mod. ¡9I-'
as cincuenta Oerlikon. Estos medios se oiganizat°n
t es Agnjpac¡ones (cen|ro Levante y Este), ademá'
los del fíente norte. Completaba el conjunto la Jefa
DE I.A BATALE A DEL EbRO Al. IINAI DI I A GUERRA 161
Fonolocalizador
Derecha Modelo alemán Elascop, que
se utilizaba para detectar la presencia de
aviones enemigos por el sonido
Dirección de tiro
Abajo. Cerebro de la batería antiaerea.
Realizaba cálculos de distancia y ángulo de
tiro para transmitirlos a los cañones.
Montaje ci ádruple
Página anterior. Arma antiaérea enviada
al Ejercito republicano por la URSS. Su
eficacia contra aviones en vuelo rasante
era elevada.
tora de Defensa Pasiva. También se creó un Centro de
Organización Permanente de Artillería Antiaérea bajo el
mando del teniente coronel Enrique Flores, antiguo jefe
del Grupo de Madrid (siempre con asesores soviéticos).
Los Centros de Organización e Instrucción (tácticos) de
la DECA estuvieron en Gerona y Figueras. El coman-
dante N. Nargoni fue un afamado técnico soviético en
artillería antiaérea.
En enero de 1938 la Dirección General de la DECA
había pasado a depender nuevamente del Estado Mayor
Red de Observación del Interior y de la Costa. Sus man-
dos fueron, respectivamente, el teniente coronel José
Álvarez Cerón y el de igual empleo Alejandro Zamarro
de Antonio. En el GERO, la Brigada de Maniobra (ma-
yor Ángel Paz, sustituido luego por Gregorio Redondo
Gómez) estaba compuesta por las Agrupaciones de Ma-
niobra 1y 3.a, formadas cada una de ellas por dos gru-
pos pesados, dos grupos de cañones automáticos y una
compañía de ametralladoras cuádruples. La Brigadíi
de Posición (mayor Marcelino Pérez Dueño) estaba
del Ejército. Poco después, la DECA tuvo que dividirse
compuesta por la Agrupación de Defensa de Barcelona
obligadamente entre la Región Oriental (GERO) y la
Central (GERC), y en cada una se organizó una brigada
(tres baterías pesadas de 105, dos grupos de automá-
ticos y dos compañías de ametralladoras múltiples),
de la zona de Figueras (con piezas en Figueras,
Port-Bou, Puigcerdá, Rosas, Puerto de la Selva, <
Figols y los aeródromos de Celrá y Villajuiga).
En la región central, la Brigada de Maniobra
(mayor Salvador Utrilla Croza) solo disponía de
la Agrupación de Maniobra n.° 2, compuesta por los
Grupos de Maniobra 2.° y 7.° y el Grupo n.° 8 de
cañones automáticos y de tres grupos de cañones
automáticos independientes: la Brigada de Posición
(mayor Antonio Soto Guinea) solo disponía de tres
agrupaciones: Centro (Madrid, Aranjuez, El Pardo),
Levante (Valencia, Sagunto, Alicante, Alcoy) y Sur
(Cartagena, Archena, La Nora, Los Alcázares, Almadén,
Lamina
Arriba. Representa a soldados alemanes en
España manejando el Flak 18 de 88 mm.
Arma moderna
Derecha. La antiaérea era una especialidad
relativamente moderna en la artillería
española. En la imagen, un Flak 14 alemán
con artilleros españoles.
Puertollano, Albacete, Alcázar-Cenantes y Chinchilla).
La Delegación de la Red de Observación comprendía, al
igual que en la región oriental, unidades de la Defensa
Activa y Servicios Fijos y Móviles de Iluminación y So-
nido. Había, en total, nueve compañías de observación
(Madrid, Alicante, Murcia, Cartagena, Almería. Jaén,
Ciudad Leal -Ciudad Real-, Albacete y Cuenca) v
una compañía de transmisiones. Los servicios
de iluminación (provectores rusos mod. 1-50
de 152 cm, normalmente montados
sobre camiones especiales Zts de-
nominados Zis-12 3-15-4A) y sonido
B (fonos soviéticos mod. 4-1 o
ANTIAEREO MEDÍAN)
Derecha. Aunque en poca
cantidad, la Legión Cóndor
combatió en España con estas
piezas de 37 mm.
Aparatos ópticos
Abajo. El comandante
Constantino Lobo, jefe de
la antiaérea del Cuerpo de .
Ejército Marroquí, en el frente
de Aragón junto a artilleros de
su grupo
ZT-5) estaban ubicados en Madrid, Valencia, Sagunto,
Alicante y Cartagena. Además, en Menorca, había un
grupo antiaéreo fijo procedente del antiguo Regimiento
de Costa n.° 4 (Mahón).
Por entonces, el grupo Flakabteilung 88 (F/88) ale-
mán, al mando del Oberstleutnant Hermann Lichten-
berger, estaba constituido por cinco baterías pesadas de
cañones de 88 mm Flak 18 (1.a, 2.a, 3.a, 8.a y la 9.a de en-
trenamiento para españoles; total: 20 cañones), dos ba-
terías ligeras (4.a y 5.a) dotadas de
cañones de 20 mm Flak 30 y sendas secciones de 37 mm
Flak 18 (total: 38 de 20 mm y 6 de 37 mm), una batería
(6 a) de proyectores y fonolocalizadores (formada por
tres secciones dotadas con un proyector guía Siemens de
150 cm de diámetro y dos proyectores satélites AEG de
60 cm, y un fonolocalizador Elascop-Electroacustic), y
una batería de municionamiento (la 7.a). Como elemento
de arrastre especial contaba con 20 camiones semioru-
gas Krauss-Maffei Sd.Kfz 7. Todas estas
unidades pertenecían a la
Luftwaffe.
im Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Piezas antiaéreas republicanas de (Archivo Histórico Nacional, • DOTACIÓN EN EL VERANO DE 1 9T fondo Vicente Rojo, caja 7/3)
Piezas Unidades IOS mm Vickers 76,5 mm Skoda 7,62 mm mod. 31 75/76,2 Lender 40 mm Bofors 20 mm Oerlikon 4 x 7,62 Maxim 2x7 Vickers Total
Ag. Centro • • 3 6 • • Q
Ag. Levante - 7 12 3 7 - 7
Ej. Levante - - - 36 - •
Ag. Maniobra 2 • - 9 • 9 12 - • jO 30
Ag. Sur 20 3 - • - 8 • 21 J V 51
Ag. Maniobra 1 - • 6 • 6 24 r 6 - 42
Ag. Maniobra 3 - - 9 • 6 24 1 6 45
Ag. Def. Barcelona 4 • 10 - - 27 10 51
Zona Figueras - - •1 • 4 24 • 42
Menorca 24 - • - • • •
Total 48 10 63 6 28 168 22 21 366
Los italianos tenían la Agrupación Antiaérea del CTV
miento, al mando del coronel de artillería Francisco llur-
(cinco baterías autopropulsadas de 75/27 mm CK, una
de 75/46 mm con dirección de tiro Galileo mod. 37 y
tres de 20 mm), las 10 baterías divisionarias y de carros
de 20 mm (a 12 piezas), y una de 75/46 mm en Palma
de Mallorca. Contaban con el apoyo de proyectores
(hasta 32 Fotoelettrici de 90 cm) y fonos R.M. 1929 y
Galileo O.G. 34. Las de 75/27 mm tenían una dirección
sistema «Buffi» con prediclor Salmoiraghi
y telémetro de 3 m, las de 75/46 mm una
Galileo mod. 37 con una predic-
tora «Gala», columna de puntería,
telémetro estereoscópico y genera-
dor de corriente.
En enero de 1938 la Agru-
pación de Artillería Antiaérea
nacional se convirtió en regí
zaela. Para entonces se habían comprado en Alemania
un total de 90 cañones de 75/36 mm Flak 14, junto con
los correspondientes vetustos predictores AM 17 (los
mismos que utilizaban las baterías de 76,5 mm Skoda
telémetros de dos metros de
base, discos de mando, geme-
los, anteojos, cronómetros, etc
En enero de 1939 la organización
del regimiento era la siguiente
• 1.a Agrupación (teniente coronel Pe-
dro Iglesias). Guipo 1: 29.a y 36.a Baterías
de 75/36 mm. Grupo 11: 30.a y 41.a Baterías de
75/36 mm, y 5.a de 88/56 mm. GrupoIII- 26 &
tería de 75/36 mm y 3.a de 88/56 mm. Gru
po IV: 9.a Balería de 88/45 mm >
88/56 mm. Grupo V: 6.a y 7. Bau'“
Di la bata! la di l Ebro al final di la guerra i 65
Skoda
Arriba v abajo. Cañón antiaéreo
Skoda de 76,5 mm, en servicio
en el Ejército español; combatió
encuadrado en ambos bandos.
Era, sin duda, el más vetusto de
los cañones antiaéreos presentes
al comenzar la guerra.
• Batería de proyectores y fonolocali-
zadores.
Todas estas organizaciones se
mantendrían, básicamente, hasta la
caída de Cataluña y, en el bando na-
cional, hasta el final de la guerra. Hay
que resaltar que todas las baterías
nacionales estaban mandadas por
de 88/56 mm. Grupo VI: 39.a Batería de 75/36 mm
y 4.a de 88/56 mm. Grupo Vil: 32.a Batería de 75/36
mm y 8.a de 88/56 mm. Grupo VIII: 33.a y 34.a Ba-
terías de 75/36 mm. Grupo XII: 38.a y 40.a Baterías
de 75/36 mm.
• 2.a Agrupación (teniente coronel José Bermú-
dez de Castro). Grupo IX: 21.a, 22.“, 23.a y 25.a
Baterías de 75/36 mm. Guipo X: 24.a
y 31.a Baterías de 75/36 mm, y 11.a de k
88/56 mm. Grupo XI: 27.a, 28.a y 35.a
Balerías de 75/36 mm. Grupo XIII: 1.a y 2.a
Baterías de 76,5/40 mm, y 37.a y 42.a Baterías de
75/36 mm. Grupo XIV: 43.a Batería de 47/50 mm,
44.a y 45.a Balerías de 76,2/40 y 10.a Batería
de 100/47.
Birnio Oeri ikon
Página anterior, abajo. Esta
pieza fue importada de
Bolivií por la República.
capitanes profesionales, mientras que las frenlepopu-
listas lo estaban por oficiales de milicias, complemento
e internacionales.
Además de los medios de luego, ambos conten-
dientes organizaban redes o «cortinas» de vigilancia y
alarma, basadas sobre lodo en puestos de observación
enlazados telefónicamente (por radio, en el caso de bar-
cos), que daban un óptimo e impensable
resultado para nuestra mentalidad
actual. A comienzos de
1938 el Servicio de
Información An-
tiaeronáutica
nacional orga-
nizó un gabi-
166 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Flak 30
Arriba y abajo. Una pieza
automática y moderna que se
estrenó en España Los alemanes
descubrieron fallos en el diseño \
aspectos memorables. Pese a ello, i(
reveló un buen arma de fuego.
nete de captación y descriptación, el cual
logró descifrar los mensajes de las emi-
soras de radio de la DECA, con lo que
prácticamente se extendió la red de
acecho y observación a la totalidad del
territorio republicano. Según el testimonio
del famoso piloto republicano Leocadio Mendiola, la
Legión Cóndor pudo utilizaren La Cenia (1938/39), por
primera vez en combate, un radar de vigilancia «Freya».
En cualquier caso, no deja de ser una apreciación per-
sonal de Mendiola.
Para hacemos una idea de la eficacia de la artillería
antiaérea en aquella contienda, nada mejor que conocer
los derribos que consiguió y su eficacia en los combates
terrestres en los que participó activamente. Se entiende
por derribos (inutilización del
aparato) de la antiaérea a) con-
junto de los efectuados
desde tierra, englo-
bando así a todos los
no producidos en combate aéreo, dado que los partes
no solían diferenciar los que hacían las unidades de
infantería con sus armas de los artilleros, y dado que la
antiaérea englobaba calibres incluso inferiores a 20 mm.
El general Martínez de Campos escribió en 1941 (Em-
pleo de la Artillería) que la antiaérea nacional ofreció un
rendimiento intermedio entre la defensa pasiva y la avia-
ción de caza, teniendo la ventaja sobre esta de hallarse
siempre lista para hacer fuego. «El número de disparos
por avión derribado bajó en proporciones increíbles,
,V”
De la batalla del Ebro
AL FINAL DE LA GUERRA 167
pasando de 3.200 en las
estadísticas de los últi-
mos meses de guerra mundial del año 18, a 400 como
resultado del conjunto de nuestra campaña» -escribía
el capitán José Lorenzo García en la revista Ejército (en
1942). La aviación y la antiaérea nacionales destruye-
ron oficialmente 1.544 aparatos republicanos (104 en
Brúñete, 108 en Teruel y 336 en el Ebro), y las pérdidas
fueron, por años, las mostradas en el cuadro inferior.
del do-
seis veces,
que la difícil
taron
ble a
dado
contabilidad permitía errores; por ejemplo, se conside-
raban como derribos los que no lo fueron o se apuntaba
un mismo derribo a varios pilotos. Todo lo anterior,
partiendo de que ni republicanos ni nacionales revela-
ron nunca la verdad de sus propias bajas, hace pensar
que en realidad fueron muchos menos los aviones re-
La artillería antiaérea alemana reclamó
61 derribos.
Pero según el general Jesús Salas, casi
la mitad de los aviones destruidos durante
la güeña se perdieron por accidentes, y los
derribos oficiales en combate aéreo se abul-
Breda
Arriba. En un ambiente invernal, estos
soldados manejan una pieza antiaérea
italiana de 20 mm de la casa Breda.
Derribos comprobados del bando
NACIONAL
AÑO AVIACIÓN DCA TOTAL
1936 213 9 222
1937 430 62 492
1938 593 113 706
1939 112 12 124
TOTAL 1.348 196 1.544
Según el Servicio de Información Antiaeronáutica, los derribos de 1938 con-
sumieron. por avión derribado. 561 disparos de 88 mm, 745 de 75 mm y 1.377
de 20 mm. Los 88/56 nacionales con dirección de tiro lograron un derribo
cada 399 disparos (disparando de día), cifra que amplió a 561 para todas las
baterías de este material (hubo dos sin dirección de tiro), incluso de noche.
Los cohetes nacionales «Alas» alcanzaron un Breguet XIX en Asturias.
I68 artillería y carros oe combate en la Guerra Civil Española
• Pedro Jev
Mandaba el Regimiento de Artillería de Costa n ° I (Cádizi ai -
. ...................... ' ' ai c°™enz0 <je |a
guerra y lo siguió haciendo durante la misma. Años antes había elaborad
de Defensa de la Costa Sur y un proyecto de túnel a través del estrech
0 de Gibral-
tar. Desarrollaría ambos en la inmediata posguerra, siendo suyo el primer
Óptica
Abajo. Aparato óptico denominado
telémetro. El de la imagen era de
origen alemán, tenía 4 m de base y
se utilizaba con las piezas antiaéreas
pesadas de 88 y 75 mm
plan de
ocupación de Gibraltar. Fue el comandante general de artillería del Ejército d 1 $
y alcanzó el empleo de general.
tenor de lo
publicanos derribados (cinco centenares a
afirmado por Jesús Salas o un total de 399 según Carlos
Engel). El citado capitán Lorenzo escribió en Ejército:
Tenemos noticias ciertas de que el número de avio-
nes rojos derribados por nuestras baterías es muy
superior al consignado en nuestros partes de com-
bate [aunque] la proporción de artillería antiaérea
en la guerra era muy inferiora la normal.
Es decir, dos veces más derribos aéreos (como mu-
cho) que antiaéreos en lugar de las siete veces que dan
las estadísticas teóricas. El general Salas incluso habla
de paridad entre cazas y antiaérea en cuanto a derribo
de bombarderos, y de tres a uno en aviones ligeros. Por
ello se puede fijar en cerca de dos centenares y medio
los derribados por la artillería, toda vez que hay que
presuponer en esta más objetividad (múltiples ob-
servadores, estabilidad y proximidad al punto de caj-
ete.) a la hora de certificar sus éxitos.
En cuanto al otro bando, por Jesús Salas podemos
suponer que los derribos reales de la aviación nación
fueron unos 300 (307 según Carlos Engel); los italia-
nos declararon 21 pérdidas por la DECA (derribo con
destrucción del avión) y los alemanes 23 «cazas» desde
tierra, pero seguramente fueron más. De «La Glonosa
(nombre otorgado a la aviación republicana) se difundió
que la caza derribó el doble de aviones de bombardeo
que la DECA. Esto hace pensar en unos 75 o 100 anones
alcanzados y derribados por esta última. Hay que tener
en cuenta que no toda la antiaérea del Ejército Popular
de la República tuvo la eficacia de la que hizo gala en el
Ebro; por ejemplo, la batería internacional de 76,2.55
mm mod. 31 de Sagunto no derribó ni un solo bom-
De la batalla del Ebro al final de la guerra i 69
Ordoñez de 15 CM
Derecha. Uno de los emplazados en la defensa
de la ría de Bilbao.
Inmenso
Abajo. El tubo de los cañones Vickers de
381 mm medía más de 18 m. En la imagen, el
transpone de uno de ellos a su emplazamiento
definitivo en la balería de Cenizas (Cartagena),
antes de la guerra.
bardero italiano en los muchos ataques que
sufrieron los altos hornos. Esto daba pie a la
desmoralización de las tropas, un desánimo
que también se produjo ante la ausencia de
derribos en el bombardeo del 7 de diciembre
de 1937 sobre Barcelona, a pesar de que los aviones na-
cionales volaron muy bajo. García Serrano testimonió
que los propios frentepopulistas traducían las siglas
DECA por «Dejamos Escapar Cada Avión».
En relación a los tiros terrestres de los antiaéreos,
los Flak alemanes de 88 mm se estrenaron en las proxi-
midades de Toledo y Reinosa como contracarros. Los ca-
ñones alemanes, pesados y
ligeros, colaboraron
en los avances
«relámpago» de la 5.a de Navarra
entre Belchite y Escatrón, así como desde Vallmoll a Ta-
rragona, posibilitando con sus disparos romper todas las
resistencias. En Tarragona entró en cabeza una batería
ligera (Flak 20/65 y 37/57 mm), la cual llegó a hundir tres
barcos que huían del puerto. En Cataluña la mayoría de
los disparos de los antiaéreos fueron contra objetivos
terrestres. El general Martínez de Campos, hablando
de los efectos de «destrucción», escribió en su libro Em-
pleo de la Artillería (1941) que la antiaérea tuvo un ren-
grande contra cierto tipo
de blancos terrestres y marítimos:
Las acciones de fuego de las unidades legionarias
de artillería de campaña jamás proporcionaron el
resultado que podría esperarse de ellas, al tiempo
que los disparos aislados de los Flak solucionaron
una porción de problemas para los cuales no bas-
taba con concentrar los materiales de varios gru-
pos de artillería de Campaña.
VlCKERS DE 152,4
p'""“ G,*“
artilladas dos piezas de costa de
152,4 mnt hasta junio de /9,?7
Ordóñez
Abajo. Enorme y anticuada pieza
costera de 305 mnt sistema «Ordéne',
de marco alto y giro adelantado.
La artillería de costa
En los primeros meses de
la guerra (agosto-octubre), el
Regimiento de Costa n.° 1 (Cá-
diz) organizó en el Estrecho
varias baterías. La 7.a en Punta
Carnero, con cuatro cañones
120/45 mm Vickers «Mark» F
mod. R. en sustitución de lo-
obuses de 155/13 que allí había. Disparó contra el
destructor Almirante Valdés en cinco ocasiones entre
agosto y septiembre, con víctimas mortales. La 8.a en
San García-Getares, con dos piezas de 152,4/50 mm
Vickers Marca U. La 24.a Batería estaba desplegada
en Tarifa-isla de las Palomas-El Camorro (en la isla
había cuatro cañones 101,6/50 mm Vickers Marca E\
cuatro morteros Mata de 210 mm, y en Camorro Alto,
dos cañones de 152,4/50 mm Vickers Marca U). La
Batería, establecida en la isla de las Palomas, dispon a
De la batalla dei Ebro ai final de la guerra i7i
Decoración
Izquierda. Durante la guerra, la
batería de Í8I mm Vickers de
Campelo (Ferrol), estuvo decorada
con motivos patrióticos, asi como
con siluetas de los buques enemigos.
Cañón de 101,6 mm
Abajo. Una, pieza naval Vickers de
101,6/50 mm emplazada en tierra.
A comienzos de 1937 este regimiento organizó en
Algeciras la 21.a y 22.a Baterías, con dos piezas italianas
de 305/17 mm cada una. aunque hicieron la guerra en el
norte (Aragón y Cataluña); en 1939 volvieron a la zona
de Algeciras. En Camposoto (San Femando) se artillaron
dos cañones navales de 152,4/50 mm Vickers Marca U,
constituyéndose como 26.a Batería. La verdadera 31 .a de
costa se reorganizó a finales de marzo de 1939, con dos
cañones de costa de 152,4/50 mm Vickers recuperados
en Roquetas de Mar (Almería) y otros dos del mismo
modelo y calibre que había en el cabo de Gata.
En Galicia se instalaron dos cañones 101,6/50 mm
Tras la ocupación de todo el norte por los nacionales,
el Regimiento de Artillería de Costa n.° 2 de El Ferrol
asumió la responsabilidad de la defensa de la costa. En
un principio contaba con el despliegue antes citado más
cuatro cañones de 150 mm Ki*upp mod. 1875 y cuatro de
bronce de 150 mm Verdes Montenegro mod. 1891 con los
que se reforzó el artillado del fuerte de Guadalupe (San
Sebastián). A lo largo de la güeña hubo una reducción
de los mismos y vanos desplazamientos de piezas de un
lugar a otro. Se desmontaron los dos 152,4/50 Vickers de
Punta Galea y otro igual de La Providencia para artillar el
crucero Navarra, quedando una sola pieza en este último
Vickers en Cabo Silleiro, dos en Marín, dos en Punta emplazamiento.
Balea (Pontevedra) y uno en Ribadeo. En mayo de 1938
los dos de Avilés pasaron a Santander, a Cabo Menor, y
Gon los 12 cañones de 150/45 Krupp llegados a fi-
nales de 1936, el Regimiento de Costa de Fenol
172 artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
de febrero, y más larde se trasladó a Barcelona, siendo
emplazada en Mongal (Barcelona) en el mes de abnl
Con las otras cuatro piezas de 150/45 mm se artilló Ar-
Ingresó en la Academia de Artillería en 1918. Participó en los trabajos de artillado de
baterías de 152.4 y 381 mm de Lobateiras (Ferrol). Mandó el Grupo de Castellón y iue
el Sector de Costa de Levante. Dirigió el desartillado de las piezas de 305/50 mmVicker
-Armstrong de Valencia (El Saler y, en menor grado, Sagunto y Alboraya) y su artillado, junto con
otras más. en el Estrecho durante la Segunda Guerra Mundial y según las disposiciones del coror i
Jevenois. Alcanzó el empleo de general de división. En él recayó, en gran medida, el peso de la fon
ficación de la frontera sur durante el segundo conflicto mundial.
artilló cuatro en Monte Ulía
(puerto de Pasajes, San Se-
bastián, 20.a Batería). Entre abril y mayo de 1938 se
trasladaron dos a Vinaroz (en marzo de 1939 pasarían
a Cabo Salou, Tarragona) y las otras dos a Punta Galea.
Por su parte, el Regimiento de Costa n.° 1 artilló cua-
tro de estos cañones alemanes en Chipiona/Aguadulce
(20.a Batería «Virgen de la Regla», Rota), cambiando de
asentamiento en abril de 1938: dos de ellas a Castellón
y otras dos a Los Alfaques. En 1939 la 20.a Batería tenía
su 1." Sección en Casas de Alcana?, y las otras dos piezas
en Victoria (Castellón), pero a primeros de febrero las
piezas que estaban en Alcana?, pasaron a formar parte
de la 30.a Batería. Esta fue emplazada en Vinaroz el 5
millones (El Palo, Málaga, 23.a Batería), pasando dos de
ellas a Cabo Salou (Tarragona) en marzo de 1939. En El
Picacho (Huelva) se organizaría la 13.a Batería de costa
con dos cañones 76,2/50 mm Vickers navales.
Entre marzo y julio de 1937 se artillaron en
Torremolinos (Málaga) tres cañones de 150/50 mm
«González Rueda», constituyendo la 25.a Batería del
Regimiento de Costa n.° 1. El 24 de abril de 1937 esta
batería contestó al bombardeo de la flota republicana
En Ibiza se organizaron tres baterías de dos caño-
nes CHE Ordóñez. de 150 mm, v una de tres piezas de
150/50 mm (una pieza pasaría a Málaga
más tarde). En Mallorca se tormaron
siete baterías con cañones de 140/43 mm
Schneider (cinco con cuatro piezas y d<'
con dos cañones). Y en Fenol, una de des-
piezas de este mismo modelo y cali b e
Cañón naval
Izquierda. Se traía de una pieza ‘ 1
47 ntm Vickers, primer antiaéreo
montado en los acorazados ttpo ‘h ' ;
sobre las torres principales de'
antes de comenzar la Guerra em-
De la baialla di i Ebro ai final de la gi erra i73
En 1937 se montaron cinco obuses de 240/16 mm Ordóñez mod. 1916 sobre góndolas de ferrocarril MZA.
uno en la zona centro y cuatro en Águilas (Murcia), asi como tres cañones de 210/34 Ordóñez mod 1891
sobre góndolas QQF Norte de 35 Tn (dos al menos podían hacer fuego en 360°). Fueron proyectadas por el
«capitán» L’Empereur y el capitán de artillería Aparicio y empleadas normalmente por parejas o piezas sueltas.
En Teruel actuó un tren de 240 mm y en Lérida una pieza de 210 mm. En el GERO quedaron dos obuses de
240 mm y un cañón de 210 mm.que dependieron sucesivamente del Centro de Reserva y Especialización de
Artillería (CREA), de la Organización Defensiva de Artillería (ODA) I y 3. de la Reserva General de Artillería
y de la Agrupación Norte de Defensa de Costas (ANDC) El día 23 de enero de 1939 dos piezas intervinie-
ron en la defensa de la linea Ordal-Garraf (Barcelona).Tres piezas de cada modelo sobrevivieron a la guerra
Los siete Vickers 4,7 in. (119,3 mm) QF «B» Mk I
recuperados por los nacionales en el norte fueron ini-
cialmente empleados como defensa costera en Asturias,
para pasar, posteriormente, a la reserva. Una batería
de cuatro piezas 60 Pounder B.L. Mkl de 127 mm
Armstrong (las tres capturadas en Asturias más la de
Reinosa) defendió el puerto de Castellón, formando
grupo con una sección de 150 mm Krupp (más tres Flit
y varias secciones de 20 mm antiaéreos).
Por pane del ejército popular, con seis de estos ca-
ñones rígidos Krupp (K.r.) de 150 mod. 1892, llegados
en agosto de 1937, se organizaron tres baterías a dos
piezas para la defensa de costas de Cataluña y Levante.
Una batería similar de dos Vickers de 150 mm mlr.
(«muy largo rígido») pailicipó en la guerra integrada en
la Agrupación Sur de Defensa de Costas. El detalle de
la composición de la Agrupación Norte de Defensa de
Costas, a fecha 5 de enero, era el siguiente (aunque cam-
bió con rapidez hacia la «base naval
de Rosas» ante el avance nacional):
• Sector Guisols: un grupo móvil
de montaña de 75 mm Krupp (nueve
piezas) en Palaírugell, una batería de
150 mm H.E. Ordóñez (dos piezas) en
Palamós y otra igual en Blanes.
Artillería sobre raíles
Izquierda. El Ejército Popular organizó
varias baterías sobre vía férrea con
cañones 210 Ordóñez, montadas en
plataformas 00 F Norte de 35 toneladas.
La foto es de posguerra.
174 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Batería de costa
Derecha. Así se veía desde el atre una
batería costera española. En este caso se
traía de la batería de Salgtieira (Ferrol),
armada con cañones Munáiz~Arguelles de
150 mm. Curiosamente, al comenzar la
guerra fue parcialmente desartillada para
enviar piezas a la plaza de Melilla, que
hasta ese momento no disponía de defensa
costera alguna.
• Sector Barcelona: dos baterías de
150 mm H.E. Ordóñez en Mongat (dos
piezas) y Buenavista (cuatro), más una
batería de 305 mm H.S. Ordóñez (de-
nominada Álvarez de Castro).
• Sector Tarragona: una batería
mixta AVF del CREA (un cañón de
210 mm y un obús de 240 mm) en
Roda de Bará y otra similar (uno de
240 mm) en la estación de Cambrils,
una batería de 150 mm K.r (dos piezas) en Punta Mila-
gro, dos baterías de obuses de bronce Mata de 150 mm
(a dos piezas) en Tamarit y Punta Salou v una batería
rígida de 80 mm (cuatro piezas) en La Canonja.
En Punta Prima (Alicante) se instalaron cuatro Vickers
de 76,2/50 mm Tr-Sa. En Almería se artillaron dos piezas
de 101,6/50 mm Vickers Mark D, que dispararon a los
barcos alemanes que bombardearon la ciudad el 31 de
mayo de 1937. Por entonces se estaban instalando cuatro
152,4/50 mm Vickers procedentes de Cartagena, donde
habían quedado las baterías a tres piezas.
En Mahón, las baterías de costa repelieron el bom-
bardeo de la escuadra nacional el 20
de marzo de 1937.
En Cartagena, el 6 de marzo de
1939 y durante el intento de desem-
barco, la batería de la Chapa, armada
con cañones Vickers de 152.4 mm,
disparó contra minadores nacionales.
Omnipresente
izquierda El obús de origen francés
Schneider de 155 mm. en servicio antes
del conflicto, fue una de las piezas más
fotografiadas de la contienda española-
Después de la guerra los obuses
supervivientes se transformaron al
calibre 149 mm. con el tubo de bastante
mayor longitud. Fue una solución
de circunstancias hasta la llegada de
material americano en 1955
Di la baialla di l Euro al un ai di la gi i rra i 75
SCHNEIDUÍ
Derecha. Un cañón de campana de
75 mm Schneider Al igual que su
hermano mayor», el obús de 155 mm,
fue una de las piezas artilleras empleadas
en mayor número durante la guerra
Al día siguiente, la de la Pajaróla, con el
mismo material, hundió el despistado
transporte Castillo Olite y la de Aguijo-
nes casi hizo lo mismo con el Castillo
Peñafiel. Los Vickers de 381 mm de la
batería de Cenizas hicieron fuego sobre
el Canarias y otros buques, obligándolos
a retirarse.
Los nacionales encontraron dos ca-
ñones de 305 mm del Jaime I, con sus
torres, en las cercanías de Sagunto,
El Servicio de Artillería y las fábricas
pendientes de que los asentamientos fuesen termina-
dos. Algo similar ocurrió en Barcelona con piezas de
152,4 mm.
El mejor juicio que se puede hacer de la artillería
de costa en aquel conflicto, como casi siempre en esta
especialidad, es que simó para negarle al enemigo la
libre disposición del mar, siendo paradigmáticos
los casos de Cartagena y Mahón.
Según el general Joaquín García Pallasar, coman-
dante general de artillería del Ejército, la prioridad
inicial del servicio fue la consecución de piezas y la
puesta en servicio de todas las posibles. Luego se dio
prioridad a los medios de transporte: camiones y trac-
tores oruga inicialmente agrícolas (solo mediada la
guerra se potenció el ganado en la artillería
de montaña).
Hay que tener en cuenta que el bando na-
cional partió de una situación en la que todos
los medios de fabricación de piezas y municiones
Contracarro ri so
Izquierda. La pieza de 45 mm
soviética fue, probablemente, el
mejor cañón antitanque utilizado
en la Güeña Civil española. .Años
después, una versión de este cañón
fue fabricada en España.
176 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
estaban en la zona contraria. En septiembre de 1936
apenas se producía diariamente lo que consumía una
pieza de cada calibre y modelo. El propio Pallasar tes-
timonió que se partió de una situación en la que Varela
no pudo contar con los 27.000 proyectiles de artillería
que solicitó para el asalto a la Ciudad Universitaria ma-
drileña, mientras que ese mismo número se consumió
Telémetro
Izquierda Telémetro de origen ruso empleado
en las balerías antiaéreas de 76,2 mod rí
«El. AIH EI.O»
Abajo Viejo cañón Penn emplazado en
Madrid (en la plaza de España), al finalizar la
contienda
diariamente en la defensa de la cabeza de puente
de Balaguer, en la primavera de 1938. Ese ritmo
de producción fue, prácticamente, el del final de
la guerra (26.700 proyectiles al día) Todos los
proyectiles de artillería utilizados por el bando
nacional al final de la misma eran elaborados en
sus fábricas, salvo los alemanes del 88/56 \ 2065
(antiaéreos), y 37/45 (contracarro).
Aznar, en su Historia Militar, escribió:
La organización industrial, en la que cabe tanta
parle y tan gran honor al general Garda Pallasar,
llegó a producir por medios exclusivamente españo-
les, 800.000 proyectiles por mes. cifra que rebasa en
mucho las necesidades normales de la guerra.
Dl la batalla del Ebro ai i inai di la gi i rr a 177
.Q)NDI•( ORACIONES ARTILLERAS DURANTE EL RESTO DE LA GUERRA (II) •
. 111 — 1 1 " I
Medalla Militar Individual (MMI) (continuación)
• Capitán Fernando Béseos de la Sierra. 25-VII-38. Ebro. Batería 65/17 cubriendo la retirada (BO. 162-1938).
• Capitán Rafael Herrero deTepda y Azcona. 18-1-39. al mando de un grupo de 65/17 en Sierra Grosa (Baldomá). Cataluña (B.O.234-1939).
• Artillero José Zapatero Cabestrero. 6-11-39. en Anglés (Gerona). Retiró cargas de zona batida (B.O.79-1939).
• Teniente Manuel Ferreiros Espinosa. 15-11-38, en Corral Blanco
(Teruel). Defensa de la posición (B.O 161-1938).
• Cabo Ángel Vélez García. 20-VII-38, ofensiva Castellón. Apagó un
polvorín bajo fuego enemigo (B.O. 90-1938).
• Comandante Ramón Rodríguez Vita. 4-1-39. carretera Lérida-Reus.
Mando y observación bajo el fuego (B.O. 234-1939).
• Comandante Eugenio Carrillo Duran. 5-1-39. sector de Peñarroya
(Córdoba), al mando de su grupo (D.O. 122-1942).
• Coronel Carlos Martínez de Campos y Serrano. Actuación como
jefe de Estado Mayor de la Columna Beorlegui, mando de Agrupa-
ción de Infantería y comandante general de artillería del Ejército del
Norte (B O. de 13-1-39).
Por economía de guerra, en las bombas de aviación
se sustituyó la trilita por amonal, y por amatóles en
los proyectiles de artillería, lo cual, unido a un sistema
variable de multiplicadores de médula y a la sustitución
de la espoleta cebo modelo 1924 reglamentaria (por sus
continuos fallos), salvó la «crisis de las municiones».
También contribuyó a ello la fabricación de una
familia de pólvoras nacionales.
Se proyectaron y fabricaron las espoletas IR
(instantánea-retardo; experimentales mod. 1938 y
1939), Placencia (de amplio uso) y una a tiempos
d<> larga duración (seguramente la Doble Efecto de
Grasadas
Derecha. Afortunadamente, la munición
química fue nmy poco empleada en la
Guerra Civil española, aunque en ambos
bandos había una importante cantidad de
proyectiles de diversos tipos y calibres.
40 divisiones), mejores y mucho más baratas que las de
preguerra e incluso las importadas. De estas últimas se
llegaron a fabricar varias en España, incluidas algunas
de las de los materiales republicanos recuperados. Por
citar únicamente dos ejemplos, en manos nacionales,
solo de la espoleta cebo mod.
’l
178 Artillería y carros de combate en la Guerra C ivil Española
País de origen
Cañón antiaéreo skoda de 76,5/40 mod. 1919
En julio de I936 solo había en España
16 piezas antiaéreas de campaña, es decir,
móviles (también existían 48 fijas calibre
105/43.5 mm Vickers, casi idénticas al
101.6/45 mm de Marina). Reglamentario
en I9l9.su transporte inicial era llevado
a cabo por tres parejas de caballos y
unido a un conjunto de carros avantrén
y retrotrén. En este modelo se inspiró
la URSS para fabricar su 76,2/55 mm.
Utilizaba el predictor manual alemán
AM 17 de la Gran Guerra y un telé-
metro de 4 m de base, es decir, los
mismos elementos de puntería que |
se emplearon con el 75/36 Flak 14.
Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance horizontal Cadencia
Montaje de candelero. abatible para el transporte. Cierre de cuña horizontal. Freno hidráulico y recuperador de muelles. 2 421 kg. 360° horizontal.-3o+ 85° vertical Cartucho de 11 kg con vaina engarzada y proyectiles rompedores (8 kg); espoleta a tiempos, de mixto, con 29"6 segundos (300 divisiones). 13 600m (techo: 8 300 m). Vo: 600 m/s. 1 disparo por minuto
1924 (Garrido) se fabricaron 1.000.000 de ejemplares en
Toledo, mientras que la alavesa fábrica Orbea produjo
884.502 espoletas cebo modelo 1934, 2.618.178 espole-
tas cebo FA y 2.563.916 espoletas Legionaria mod. 1910
(italiana). Los proyectiles de 155, 105 (Mercier)y 75 mm
reglamentarios fueron mejorados, aumentando su capa-
cidad, alcance y compatibilidad con las piezas italianas.
También se fabricaron los de 105 y 155 en fundición
acerada en lugar de acero, con el consiguiente aliono-
La movilización industrial permitió fabricar aten
específico de artillería, lo que favoreció la pioduau
de piezas enteras, así como entubar (cambial la pa
interior del tubo que lleva el rayado) y reconstruí F
zas de 65, 75, 77, 105, 149 y 155 mm.
De la batalla del Ebro al final de la guerra 179
En la fábrica de Trubia los frentepopulis-
tas lograron terminar de construir 10 obuses
de 105/11 mm y otros tantos de 155/13 mm,
así como algunos de los 50 Ramírez de Avellano que
estaban en fabricación. También adaptaron montajes
convencionales a 18 piezas de 75/28 mm que estaban
pendientes de ser transformadas a bimástiles. Por su
parte, los nacionales fabricaron 14 cañones de 75/28
mm, 52 de 105/11 mm y 51 de 155/13 mm, y transfor-
maron ocho de 150/27 mm en 155/26 mm.
En la Sociedad Española de Construcción Naval de
Reinosa los republicanos solo llegaron a terminar un
Distintivo
Izquierda. Emblema utilizado por
el Batallón de Guerra Química del
Ejército Popular de la República.
cañón de costa de 152,4/50 mm. dejando
otros siete a medio acabar, junto con 40
obuses de 105/22 mm. Sin embargo, todos ellos
cayeron en manos nacionales, quienes los terminaron,
además de producir elementos para Trubia y Sevilla,
y recomponer muchas otras piezas, incluyendo la re-
construcción del rayado de piezas italianas de 149, 75 y
65 mm (meritoria labor del comandante Miguel Puebla
Camino). Sus aceros forjados, producidos en conjunción
con Trubia, facilitaron el que tanto la fábrica de Sevilla
como la de San Carlos (Cádiz) pudieran elaborar tubos
de artillería. De Sevilla salieron 40 obuses de 105/11 mm
• Material producido o recompuesto en ia fábrica
DE AR TILLERÍA DE SEVILLA •
Municiones artilleras: 28.825 proyectiles de 45 mm ruso; 69.000
dc 70 mrn; 54 100 de 75 mm antiaéreo; 20.575 de 100 mm; 267.699
05 mm FA (fundición acerada), más 16.600 procedentes de la In-
d«tria Civil Movilizada ICM; 75.846 de 155 mm (más 2.500 de ICM).
Al final la producción diana alcanzó los 1.200 proyectiles diversos. Se
diseñó y fabricó un bote de metralla para el cañón de 45 mm, a soli-
citud de la Agrupación de Carros del Sur. para combatir los ataques
de los equipos cazatanques; se produjeron 1.250 en 1938.
• Recomposiciones: tres antitanques de 37 mm. 44 cañones de
45 mm rusos, seis piezas de 65 mm. 26 cañones de 70 mm y 12 tri-
neos -órganos elásticos-, 16 cañones de 75 mm italianos, 213 piezas
de 75 mm Schneider (más 17 cierres y 36 trineos), cuatro obuses de
100 mm, 55 obuses de 105 mm de montaña (más un cierre y nueve
trineos), 112 obuses de 105 mm (más 73 cierres y 24 trineos). 19 ca-
ñones de 105 mm italianos (y tres cierres más), tres de I 14.3 mm.
tres cañones de bronce de 120 mm, siete cañones de 149 mm y dos
cierres, dos piezas de 150 mm, 31 obuses de 155 mm (más tres tri-
neos y un cierre), dos piezas de 155 mm Saint Chamond, ocho piezas
varias (antiaéreas y de la Marina), nueve tractores, 13 carros rusos.
27 blindados rusos, un carro Trubia y cinco Renault
I8o ACTLLERÍA V CAKBOS DE COMBATE EN EA GOEKRA C.V.E Es^OEA
• JlAX IZQUIERDO CROSEIJ.Es •
y 28 de 105/22 mm Vickers, así
como numerosos tubos (11 de |
105/11 mm, 13 de 105/22 mm.
17 de 75/28 mm) y otros ele- I
mentos para la recomposición ¡
de estas y otras piezas, 12 mon-
tajes para Flit/Pichis antiaéreos !
y 24 cairillos para 75/28. Trubia
y Sevilla cambiaron el tubo des- 1
calibrado a numerosas piezas, i
La fábrica de Placencia de
las Amias apenas entregó a) Go- |
biemo los cañones que tenía en
producción (media docena de
Vickers 40/50 mm bitubo nava- I
les y algunos 105/22). En manos
nacionales, la fábrica produjo I
multitud de proyectiles, diseñó L
la espoleta «Placencia» y copió,
Ingresó en Segovia en 1898, participó en b
guerra de África y redactó un famoso compen.
dio de geografía militar. En 1925 fue felicitado
por el ministro de la Guerra por el éxito ob-
tenido en la fabricación de mtrocelulosa me-
diante esparto en la fabrica de Granada. Formó
parte de la comisión de creación de la fábrica
de La Marañosa, siendo luego destinado a ella
También fue autor, junto con Agustín Ripoll. del
famoso Manual de guerra química (1931). El 20
de septiembre de 1936 Franco lo incorporó a
su cuartel general en Cáceres para que creara el
Servicio de Guerra Química ante los ataques en el Alcázar. Guadarrama y Ta-
layera, y el 10 de octubre se hizo cargo de la dirección de la Fábrica de Armas
de Toledo. El 1940 se hizo cargo de la dirección del Centro de Defensa Contra
Gases de La Marañosa (fábricas de La Marañosa, Cortes y San Fehú). En 1946
fue general Inspector del CIAC.
mejorándolo, el contracano ruso de 45/44 mm,
así como su munición. —
l mi
Lo mismo cabe decir de la producción de la
mayoría del armamento y la munición de in-
fantería, incluidos los carros, \ aviación. Como
escribió García Pallasar, seguramente quejoso
con comentarios o disposiciones enojosas, ni e
Servicio de Artillería en general, ni losceniio"
directivos de fabricación en particular, lucí"-
L «lugar de ociosidad y emboscamiento».
Máscaras
Izquierda. Máscaras autóctonas qiu
fueron reglamentarias antes at “
A la izquierda, la CMPy a la derecha la
C-195.
De la batalla del Ebro al final de la gi erra i si
País de origen
Bando
Cañón de costa de 381/45 Vickers mod. 1926 (15 pulgadas)
El cañón Vickers de 381 mm ha sido el más poderoso de los es- tores. elevadores, polvorines y almacenes, los sirvientes necesarios
pañoles, solo superado en costa
alemanas y rusas en la década
de 1940 y algunas, más antiguas,
norteamericanas y japonesas (de
406 mm). El Plan de Artillado de Primo de
Rivera proporciono ocho a Ferrol, seis a Menorca y
cuatro a Cartagena. El artillado duró de 1928 a 1936 Eran
piezas enormes, movidas y alimentadas hidráulicamente, y tenían
protegidas bajo tierra sus salas de mo-
por contadas piezas eran de I5 a 20. Las dos piezas de cada batería formaban sistema
de armas con la dirección de tiro electromecánica Vickers. el telé-
metro principal (Bar Stroud. de 9 m de
base) y los auxiliares, además de con los
observatorios. Durante la Segunda
Guerra Mundial algunos cam-
biaron de asentamiento, de
Ferrol y Mahón al Estrecho.
Características Organo elástico Peso en batería Sector oe tiro Alcance máximo Cadencia H
Cierre de tomillo escalonado. Freno hidráulico y recuperador neumático. 227 000 kg; cañón con el cierre: 87 995 kg 300° horizontal. -5° + 40° vertical. Sin vaina, con proyectiles rompedores (76 kg de explosivo), perforantes (18 de TNT) y de ejercicio: todos pesaban 885 kg y necesitaban carga de proyección de 196 kg de pólvora. 35,1 km Vo- 762 m/s. 1 disparo ||| por minuto |||
El total del material recuperado por el Servicio de Re-
cuperación nacional fue: 576.301 fusiles y 1.136.260.000
cartuchos de 388 clases distintas; 25.306 ametralladoras
y fusiles ametralladores; más de 10.000.000 de bombas
de mano; 6.990 morteros; 1.877 cañones de todos los
tipos y 3.683.086 proyectiles. Recordemos que el bando
republicano utilizó piezas de 125 modelos distintos y el
nacional de 100 y, según el Servicio de Recuperación,
la guerra se emplearon 348 tipos de proyectiles dis-
os» -49 modelos de espoletas y 36 de estopines, así
como 271 pólvoras distintas.
Los artilleros del bando contrario hicieron otro
tanto. Por ejemplo, el coronel Ricardo Jiménez de
la Beraza dirigió, en gran medida, la actividad de la
Comisión de Industrias de Güeña por Decreto de
la Generalidad, hasta su centralización a finales
de 1937; para entonces había fabricado al menos:
718.830 proyectiles de artillería (800 diarios). 566.442
espoletas de artillería, 100.000 máscaras antigás,
71.619 bombas de aviación, más de 2.000.000 de gra-
nadas de mano (30.000 diarias), varios trenes blinda-
dos y 147 blindados.
La artillería importada
por ambos bandos
un estudio de las cantidades de
material extranjero importado
y una somera descripción del
mismo.
Vistos los medios inicia-
les con que contaba el
Ejército español, su
distribución entre los
bandos en lucha y los materiales
no reglamentarios con que ambos contendientes los
reforzaron, y habida cuenta de su incremento a lo
largo de las operaciones que luego se desarrollaron y
que sucintamente se han expuesto, es obligado hacer
La artillería italiana
Las piezas italianas presentes en la Guena Civil
rondaron entre 1.500 y 1.600. El Corpo Truppe Vo-
lontari (CTV) encuadró unas 450 piezas, repartidas
en 67 baterías de campaña y acompañamiento
5 antitanque. Pero, además, muchas piezas de-
bieron ser repuestas, por lo que no es exagerado
suponer que por el CTV pasaron, como mínimo,
entre 580 y 630 piezas de todos los calibres y
modelos. Por otra parte hay que contar con las
863 bocas de luego terrestres y 39 navales (no
todas montadas en tierra), 902 en total,
entregadas directamente a los es-
pañoles. El desglose de las
mismas fue el siguiente:
(incluyendo las de enseñanza), 17 antiaéreas y
Escuadra di nivel italiana
Arriba. Se empleaba como elemento de puntería en
riumerosas piezas artilleras de la época.
Cañón italiano
dcrecha- trata de una obsoleta pieza de
enviada a España durante la guerra.
184 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
• 891 terrestres: 135 cañones de 65/17 mm; 352
cañones de 75/27 mm (mod. 06 y 11); 169 obuses
de 100/17 mm; 29 cañones de 105/28 mm; 80 obu-
ses de 149/12 mm; 16 cañones de 149/35 mm; 12
cañones de 152/37 mm; ocho morteros de 260/9
mm; cuatro obuses de 305/17 mm; 56 cañones
antiaéreos de 20/65 mm; 22 antiaéreos de 75/27
Ametrmi adora
Izquierda. Modelo Breda de 20 mm. su principa/nii5ÍÓ||
ero antiaérea, pese a que también se podía emplearen tiro
terrestre, como es el caso de la mostrada en la fotografía.
Obuses italianos
Abajo, izquierda. Desfile de una batería de obuses de
149/12 Las piezas van montadas sobre carrillos elásticos
al estar remolcadas por medios de tracción mecánica.
Sobre camiones . .
Abaio derecha. En muchas ocasiones. laspie&s se
transportaban montadas sobre las cajas de los camiones.
p„ este caso se trata de un desfile de ametralladoras
• 39 navales: 11 cañones antiaéreos de 100/47 mm
OTO mod. 1928 (montados en nena en Cádiz/Se-
villa y Mallorca); 22 cañones antiaéreos de 76,2/40
mm (montados en Ceuta. Melilla, Baleares y Má-
laga/Córdoba); cuatro cañones antiaéreos de 40/39
mm Vickers-Temi (montados en Ferrol), y dos ca-
ñones de costa de 12045 mm Armstrong mod 18
(montados en Ibiza).
La ARTILLERIA IMPORTADA POR AMBOS BANDOS 185
Piezas de artillería italianas
Cñ: Cañón Ob: Obús
Vo: Velocidad inicial (m/s) AA: Antiaéreo
M: Mortero
AT: Contracarro (antitanque)
A: Ancho (posición de marcha)
Cart Cartucho I
Peso (kilogramos)
H: Alto (en batería)
P: Proyectil
Peso del proyectil/disparo
L: Largo (posición de marcha)
PR: Proyectil rompedor (normal)
A.H.: Alcance horizontal
Medidas L x H x A (metros)
PP: Proyectil perforante (antibuque)
A.V.: Alcance antiaéreo (techo)
Antitanque Campaña Antiaérea Montaña
Costa
Cñ. AA. 20/65 Breda Mod. 1935 2,03 x 1,6 x 1,83 m 330 kg E 143 X 0 A.H.: 5,3 km A.V.: 2,5 km 0,134 kg»
Cñ.AT. 47/32 (Bóhler) Breda/OTO Mod. 1935 3,35 x 0,88 x 1,3 m E 16 X 8 277 kg _. t ’ A.H.: 7 km 3,5 km eficaz » 1,4 kg»
Cñ. 75/13 Skoda-Ansaldo Mod. 1915 3,37 x 1(A) m 613 kg E 4 X» A.H.: 8,2 km 1 7 km eficaz 1 5,10 kg I 6,42 kg |
Cñ. 75/27 Krupp Ansaldo Mod. 1906 (Krupp Mod. 1903) 4,2(L)x1,6(A)m 1.015 kg A.H.: 8,38 km 10,2 km con P. Mod. 32 E 334 X 122 6,35 kg »
Cñ. AA. 75/27 CK Mod. 06 Cm. Krupp Mod. 1915 2¿m (afuste) E 22 X 0 448 kg (afuste y cañón) 8,1 kg | I A.H.: 6,1 km A.V.: 4,5 km » 6,1 kg » Vo: 520 m/s
Cñ. AA. 76,2/40 Ansaldo Mod. 1912 y 1916/33 3,14 m (tubo) E 22 X 0 A.H.:10km A.V.: 5,9 km
3.¿43 Kg/ 40/3 Kg * . Xcgfr .t_ 10,6 kg C3 » 6,05 kg»
0b. 100/17 Skoda-Temi Mod. 1914 4,6 (L) x 1,55(A) m 1.235 kg . A.H.: 8,7 km 9,3 km con granada Mod. 32 E 241 X 4* n kgE> *más capturados
0b. 149/12 Skoda Mod. 1914 5,75(1) x 1,48(A) m 2.344 kg * wL- E 134 X 0 A.H.: 6,8 km 41 kg»
Cñ. AA. 40/39 (naval) Vickers-Terni Mod. 1917
(montaje Mod. 1930-R) p 2,4 x 1,4 x 1,5 m 505 kg ¡4 X 0 1,4 kg CC A.V.: 4,4 km 0,9 kg»
Cñ. 65/17 Armstrong -Terni Mod. 1913 3,5x1 x 1,25 m , H 570 kg Í265 zo 4,9 kg fZE A.H.:6,56km 1 4,27 kg» I
Cñ. 75/18 Ansaldo Mod. 1935 1,65 m (bimástil) I 1.065 kg (en carga)/1852 kg (en marcha) "E 0 A.H.:9,4km 1 6,35 kg» I
Cñ. 75/27 Deport-Terni Mod. 1911 4,16(L) x 1,6(A) m 1.080 kg . . 1 A.H..10.7 km con P. Mod. 38 : 143 X 0 6.35 kgD>
Cñ.AA. 75/46 OTO Mod. 1934 A.H.:13km 3,45 m (tubo) E 8 X 0 A V"815 km 3.300kg _n,,10,6kg[ZT> 6,5 kg» (4.400 kg en marcha) Cñ. A.A. 100/47 SkodaOTO Mod. 1935 A J 6,315 kg 11 * ° 13,7 kgE> Vo:855 m/s 13,2 Kg el A. A.
Cñ. 105/28 Schneider-Ansaldo Mod. 1913 6,7(L) x 1,65(A) m 2.470 kg .---/I? . * 13,6 km Z 83 X 14 A.H.:11,4 km con P. Mod. 32 16 kg £X> A.H.:14,2km 16,5 km itros proyéctiles 37,9 kg»
Cñ. 149/35 Armstrong-Temi Mod. 1910 7x1,5/1,8x2,3m 1 8aok’ -16 X 14 con o
Cñ.152/37 Skoda-Temi Mod. 1915/6
9.8 x 1,7 x 2,6 m
200 kg
0b. 305/17 Garrone Mod.
8 m (largo)
700 kg
A.H.: 21,8 km M. 260/9 Schneider 5,6(L) x 1,4(A) m 56 kg » 830 kg A.H.: 17,6 km 1 —. . A.V.:8,3km| 1 E)e 285 kg » I X E¡él -Ansaldo Mod. 1916 A., E s = 0
rcito Popular de la República rcito Nacional
A.H.: 9,1 km
216 kg»
186 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Proyectores de luz
Abajo, centro. También montados sobre
camión iban estos proyectores antiaéreos,
empleados para localizar los aviones de
noche.
Predictor
Abajo, derecha. Aparato director de tiro
antiaéreo de origen italiano (Museo San
Carlos, Mallorca).
Artillería italiana en
el Ejército nacional
Ceirano con antiaéreo
Derecha y centro. Una de las piezas
italianas más interesantes fue el cañón
antiaéreo de 75 mm montado sobre camión
Ceirano. Pese a ser un cañón obsoleto y
con pocas prestaciones como antiaéreo, su
disposición (montado sobre un camión)
permitía una gran flexibilidad de empleo,
además de transportar la munición y a los
sirvientes.
Telémetro
Izquierda. Para calcular las
distancias se empleaban
estos elementos ópticos,
denominados telémetros.
7» «
Bando
Cañón de campaña 105/28 Schneider-Ansaldo mod. 1913
La artillería importada por ambos bandos
País de origen
Era la versión italiana del Schneider de IOS mm L 13 S..
pieza copiada por los franceses (ellos dicen que diseñada)
de un Putilov de 107 mm mod. I9I0. Formaba parte de
la artillería de cuerpo de ejército en el Regio Esercito
italiano. Inicialmente hipomóvil. en España era arrastrado
por tractores Pavesi P4 mediante carrillos elásticos Los
nacionales utilizaron 83 del italiano y. los republicanos.
I4 ejemplares del francés
De él se dijo:«(...) se trata de un material muy blando,
los tubos se erosionan fácilmente con las pólvoras que
ahora utiliza, el entubado es deficiente, hay rebabas en los
extractores que dificultan el servicio; habiendo material
de 155/I3.no parece conveniente pensar en el 105/28...».
Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Cadencia
Cierre de tomillo cilindrico. Freno hidráulico y recuperador hidroneumático. 2.470 kg. 14o,-5o + 37° vertical. Utilizó cuatro tipos de proyectiles rompedores. 11.400-13.600 m (granada mod. 32). Vo: 774 m/s. 2-4 disparos por minuto (dpm).
Obús de campaña
Perfil y fotografía del mejor obús
aportado por los italianos en la guerra
de España: el de 149/12 mm.
188 Artillería y carros de combate en la Gt erra Civil Espax<)L \
Camuflado
Derecha. El perfecto mimetismo con el
entorno hacía muy difícil detectar desde el
aire estas piezas 75/27 mod. 06.
Antiaéreo
Abajo, izquierda. La pieza antiaérea más
versátil de las aportadas por Italia al
Ejército nacional fue esta Breda de 20 mm.
Mortero
Abajo (derecha) Espectacular y realmente
difícil de asentar era este mortero italiano
de 260 mm.
1.566 piezas «oficiales» recogidas
por el Servicio Histórico Militar
italiano (Rovighi y Stefani). La
diferencia puede tener su origen
en las piezas artilleras que el CTV
mantuvo durante el conflicto como reserva y en las que
se repusieran (completas o solo el tubo). En relación
con la calidad de las mismas, el coronel Carlos Martínez
i de Campos, jefe de la artillería del Ejército del Norte,
escribió tras la batalla del Ebro:
El material legionario en nuestro poder se va acer-
cando rápidamente a la edad madura y aproxi-
mándose, en consecuencia, a la caída vertical (...)
[y] el material legionario en poder del CTV se halla
en el mismo estado avanzado de desgas-
I te, podiendo esperarse de él escaso rendí- —
।
)
I
miento (...) Al 65, 75 y 100 italiano es indispen-
sable recurrir para mantener en auge lo presente,
y si es posible, reforzarlo. Al 77 alemán conviene
recurrir no solo para reemplazar el material actual,
sino para crear más baterías de este tipo, xa que
su rendimiento es extraordinariamente grande, va
que su estado de conservación (en el momento de
la compra) es superior al de los italianos, y ya, por
fin, que es material más duro que el de Italia J
• Material de 65/17: ha rendido más que el cañón
____ de 70/16 Schnetder.
La artillería importada por AMBOS BANDOS 189
País de origen
Bando
Cañón de acompañamiento de infantería 65/17 Terni mod. 1913
Fue el primer material «de deformación» de proyecto y fabricación
italiana, equivalente al «Arellano» español. Material aparentemen-
te anticuado, tenia prevista su sustitución por el 75/13. En España
fue muy eficaz y apreciado, dada su movilidad (en camión, a lomo
-6 mulos-, especialmente en montaña, e incluso a brazo), facilidad
de manejo, dureza y capacidad antitanque, rindiendo más que el
cañón de 70/16 Schneider. Se empleó fundamentalmente en pun-
tería directa.
Continuó usándose en la Segunda Guerra Mundial por italianos e
incluso alemanes. Fue reglamentario en España.
Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo PERFORACION
Cierre de Freno hidráulico 570 kg (con 8o horizontal, -8° + 20° verti- 6.500 m. 14 mm a
tomillo. y recuperador escudos); cal. Vaina engarzada. Durante la Vo: 355 m/s. 2.000 m.
de muelles. descomponible Guerra Civil se emplearon varios Cadencia:
en cinco cargas. proyectiles (de entre 4 y 4,2 kg de de 6 a 15
peso), tres de origen italiano (dos dpm. Mayor
rompedores y uno penetración
perforante explosivo), uno de que el 47/32.
fabricación nacional (rompedor)
y otro de fabricación republicana
(rompedor, para los capturados).
Cañón de 149 mm
Pese a su vejez y aspecto algo desgarbado, los
cañones de 149/35 enviados por el Gobierno
italiano cumplieron con creces lo que se
esperaba de ellos.
ART'LLERIA Y CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA ClVll Española
País de origen
Bandq
Cañón automático antiaéreo ligero 20/65 Breda mod. 1935
De uso bivalente (antiaéreo y antitanque), sus magnificas
prestaciones le valieron para ser considerada una de las me-
jores armas de su clase empleadas en la Segunda Guerra
Mundial. Se utilizó por vez primera en la guerra de España y
con ella se realizaron estudios para ser moñuda en la torre
de varios carros de combate. Para el transporte disponía de
un afuste de ruedas, transformable en otro trimástil para el
tiro. Derivaba del Solothurn suizo, como el Flak 30, con el
que compartía la longitud del tubo y la munición 20 x I38 B
«Solothurn largo» (no intercambiable).
En la Segunda Guerra Mundial fue utilizada por lulianos, ale-
manes, finlandeses, chinos y aliados (captura).
Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro horizontal Alcance máximo
Cierre de tomillo escalonado Freno hidráulico y recuperador neumático. 330 kg. Horizontal: 360°. Vertical:-10° + 80° 5 500 m.Techo eficaz: 2.500 m. Vo: 840 m/s.Velocidad de tiro teórica: 200-220 disparos por minuto (dpm). En la práctica, 150 dpm, dada su alimenución por «bandejas» de 12 cartuchos.
Baialla de Aragón
Mortero italiano de 260 mm (batería
emplazada en marzo de 1938)
La ARTILLERIA IMPORTADA POR AMBOS BANDOS 191
Obús i». 100 mm
Fue proyectado para el ejército
austríaco en la Primera
Guerra Mundial, llegando a
Italia como presa bélica. 4
la izquierda, una de estas
piezas en la toma de
Málaga.
• Obús de 100/17: Material delicado.
Para después de la guerra no interesa.
• Cañón de 105/28: Se trata de un mate-
• Mortero de 260: Proyectil
potente. Pieza relativamente
precisa. Material muy útil en las preparaciones y
rial muy blando.
• Obús de 149/12: Poco alcance. Escasa resistencia.
bastante resistente. El único grupo existente ha he-
cho fuego, a veces todo el día, sin sufrir la más leve
II
País de origen Bando
Obús de campaña 100/17
Incorporado a Italia como presa bélica austríaca, la casaTerni-Ansaldo
introdujo mejoras en la pieza original y lo fabricó en importante can-
tidad A España llegó ya adaptada al transpone automóvil con carrillo
elástico, aunque micialmente era hipomóvil (se descomponía en tres
cargas). Resultó débil y dio muchos problemas.
El Ejército popular imponó cuatro 100 Skoda mod. 19 (calibre 100/22),
a los que añadió otros tantos mod. 14 capturados en Guadalajara, aun-
que eran piezas diferentes que disparaban distintos proyectiles.
Características Órgano elástico Peso en batería Sector oe tiro Alcance máximo Cadencia
Cierre de cuña horizontal. Freno hidráulico y recuperador de muelles (visibles en algunas piezas). 1.417 kg; remolcado 2.025 kg. 5o 21.-8o* 48° vertical. Utilizó siete tipos de proyectiles rompedores y tres de metralla, con pesos entre 12 y 15 kg 9.280 a 9.800 m. Vo: 400 m/s. 5 dpm.
(13,3 normalmente), y varias
espoleas: Garrido 24, mod. 10. IR.
«doble efecto» de 35. 75.80 y
320 divisiones.
192 Artillería y carros de combate en la Guerra C i vil Española
Gladalajara
Izquierda. Cañón de 75/27 mod 11
tomado en Guadala/ara al CT\ y llevado al
parque de artillería de Madrid.
avería. Necesita disponer de medios propios para
su arrastre.
• Obús de 305: Muy interesante por su alcance v
su potencia. Necesita tres días para entrar en ba-
tería. Se trata de una pieza universal, en el sentí,
do de que puede ser usada en frentes de mar v de
tierra (...).
En general, las piezas italianas eran menos duras
que las alemanas, estaban muy usadas y su estado de
conservación no era muy bueno.
Bando
País de origen
Cañón de campaña de 75/27 Vickers Terni mod. 1911
Diseño del coronel francés Albert Deport, uno de los pa-
dres del 75 modéle 1897. Fue adoptado únicamente por
Italia y fabricado por la Vickers Terni. Participó en las dos
guerras mundiales; su diseño seguía siendo muy «moderno»,
pues su freno hidráulico de «deformación compuesta» (en
la dirección del tubo y en la de la cuna) y su montaje biflecha
le permitían un retroceso muy corto y un gran sector de tiro
horizontal.
En España actuaron centenar y medio en el bando nacional y dos
baterías «Vickers-Ansaldo biflechas» en el republicano.
Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo
Cierre «excéntrico» tipo Canee Freno hidráulico y recuperador de muelles. 1.080 kg. 53° horizontal,-15o + 65° ver- tical.Vaina engarzada Durante la guerra se emplearon varios proyectiles, comunes con otras piezas de igual calibre; el rompedor tipico pesaba 6 kg. 10.200-10 700 m. Vo. 290-500 m/s.
Cadencia
La artii li ria importada POR AMBOS bandos 193
Bando
País de origen
Obús de 305/17 mod. 1917
Se trataba de un obus fabricado en 1917 por Armstrong Mitchell
en Pozzuoli. Pesaba 48 toneladas.de las que I7.5 correspondían
a la boca de fuego. Para su transporte se descomponía en cua-
tro grandes cargas, a remolcar por tractores pesados. A España
llegaron cuatro en febrero de I937 para artillar el estrecho
de Gibraltar. aunque fueron empleados en Vizcaya. Santander,
Teruel,Aragón y Cataluña Necesitaba tres días para entrar en
batería. En posguerra se fabricaron en España.
Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Cadencia
Cierre de tomillo. Freno hidráulico y recuperador hidroneumático. 33.770 kg 360° horizontal, -20° ♦ 65° vertical.Vaina engarzada. Durante la guerra se emplearon dos proyectiles rompedores, de 291 y 348 kg de peso. 17.600 m. Vo: 546 m/s. Un disparo cada cuarto de hora.
r
94 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
«Oto con oto»
Quita el cañón más famoso de la
historia sea este alemán, denominado
Flak 18 de 88 mm. Durante la guerra,
los españoles, con su habitual gracejo e
ironía, lo denominaron «oto con oto»,
en clara referencia a su origen teutón.
La artillería alemana
Los cañones antiaéreos alema-
nes fueron los primeros en llegar
a España. A principios de noviem-
bre de 1936 la ayuda germana se regularizó con la orga-
nización de la Legión Cóndor: el grupo antiaéreo F/88
recibió a lo largo de la contienda un total de 91 cañones
automáticos de 2 cm Flak 30 (56 para los españoles), 12
cañones ligeros de 3,7 cm Flak 18 y 71 cañones pesa-
dos de 8,8 cm Flak 18 (24 para las baterías de artillería
españolas), tanto para formar las baterías iniciales y
posteriores, como para cubrir bajas o ser entregados a
la artillería nacional. Otra vía de aprovisionamiento de
material de guerra germano fue la HISMA (Compañía
Hispano-Marroquí de Transportes), mediante pedidos
directos a las empresas de armamento o autoridades ale-
manas. Por este procedimiento se recibieron 25 cañones
de 2 cm, 90 de 7,5 cm Flak 14 v 8 de 8,8 cm, aunque estas
últimas no venían dotadas de modernas direcciones de
tiro. Además, la Marina cedió una batería de 8845 (8,8
cm SK Flak L/45 con montaje MPL C/13, al que en Es-
paña se adosaron mástiles y carrillos del Flak 14), loque
sumó un total de 301 piezas antiaéreas. «SK» significaba
Schnellade-Kanone (cañón de tiro rápido).
Los 75/36 Flak 14 eran fruto de la adaptación gei-
mana del tubo y la cuna de un cañón de campaña IK
16 nA Rheinmetall a la plataforma cruciforme ck un
La artillería importada por ambos bandos 195
prototipo de cañón antiaéreo de
Krupp anterior al 88/56. Tenían
unas características inferiores
a estos y a sus oponentes so-
viéticos 76,2/55, además de no
tener dirección de tiro (única-
mente los mismos elementos
auxiliares que los Skoda de
anteguerra). A pesar de ello,
hicieron una labor muy digna
durante muchos años.
Las piezas de campaña se
empezaron a recibir a partir
de enero de 1937 y por los
mismos procedimientos. En conjunto se recibieron 36
cañones de 7,7 cm FK 16 (77 largo), 104 del modelo
7,7 C 96 nA (77 corto;
muchos llegaron tras la
batalla del Ebro), cuatro
10,5 LeFH 18, otras cua-
tro 10,5 K 18 y también
cuatro 15 sFH 18; en to-
tal, 152 piezas artilleras.
Pero a ellas había que
sumar los 80 morteros
o lanzaminas 75,8/5 Er-
hardt mod. 1914, tam-
bién conocidos como ca-
ñón de acompañamiento
Erhardt de 77 o 76 mm
(adquiridos a través de H1SMA; denominados oficial-
mente leichter Minenwerfer -IMW- de 7,58 cm), junto a
los 302 cañones contracarro de 3,7 cm
Pak 35/36 (52 a través de la Cóndor). En
total, 534 piezas de campaña.
Rheinmetall
Arriba. Perfil de una pieza alemana de
150 mm. Formó parte del Grupo
Experimental alemán.
Flak 14
Centro. Fue el antiaéreo más numeroso en
servicio con los nacionales. Se compraron a
Alemania, país donde nunca llegaron a entrar
en servicio.
Pieza de circunstancias
Página anterior, abajo, e izquierda. Una de las
baterías antiaéreas más atípicas de la artillería
nacional era la formada por estas piezas de
origen naval, montadas sobre plataformas y
carrillos terrestres. Se empleó en la defensa del
cuartel general móvil de Franco.
196 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
El lanzaminas 75,8/5 Erhardt era
un híbrido de mortero y cañón de ar-
tillería, con ánima rayada y posibilidad
de tiro tenso.
Los cañones de campaña alemanes enviados
a España, a excepción de los antitanques y los del
Antitanque
Izquierda Et n
cañones contratan, .
Civilfueestedeon^.j,^ ‘
denominado Pak ?5/?6 .
ESCUADRA DE MVEI
CenWo-B» «ñaparan H
dtímdt artillería
de pieza introducía el ángulo de uro
denominado «Grupo Experimental», eran de pres-
coronel von Thoma propuso y con-
siguió la formación de un Grupo de
Instrucción de Artillería con los más
modernos materiales, el cual participo
también en operaciones. Así. Alemania ex-
perimentó en la Guerra Civil española con los
materiales que durante la guerra mundial fueron
taciones muy limitadas, pues se trataba de material
sobrante de la Primera Guerra Mundial (recordemos
que el material legionario -italiano- era inferior al
«negrillo» -alemán- en términos generales). Pero el
sus medios de campaña más punteros y difundidos,
tanto los de gran alcance (ulilizables en misiones de
contrabatería) como los de apoyo directo. Entre los
primeros, el obús pesado de 15 cm sFH 18 (149/29,5)
Cañones de campaña
Derecha. Pese a su antigüedad (se
trataba de un diseño de la Primera
Guerra Mundial), en España tuvo
muy buena aceptación entre los
artilleros. Se trataba del alemán
Feldkanone de 7,7 cm FK 16, única
pieza de campaña que fue autorizada
por el Tratado de Versalles tras la
Gran Guerra.
La artillería importada por ambos bandos
197
K 18 (105/52), ambos con el mismo montaje; entre
Flugabwehrkanone 14
Izquierda. Este antiaéreo era un híbrido
fabricado por la industria alemana. Surgió
de la adaptación de un cañón de campaña
(el FK 16 nA) al afuste del cañón antiaéreo
Flak 18 de 88 mm.
Munición
Abajo, izquierda. Varios proyectiles y
espoletas antiaéreos de origen alemán.
Concretamente, de 88/56 y 75/36 mm.
En resumen, junto a los ya comentados
cañones de costa Krupp de 15 cm Ubts u Tbts K
los segundos, el obús de apoyo directo 10,5 leFH 18
(105/28), universal años más tarde y en gran medida
antecesor del obús «Reinosa» de 105/26, fabricado en
L/45 (Unterseeboote und Torpedoboote Kanone), simila-
res en prestaciones a los Munáiz-Arguelles en servicio,
Alemania aportó 847 piezas de artillería. Es decir, Italia
España durante la posguerra.
suministró el doble de artillería que los alemanes.
Flak 30
Sobre estas líneas. Pieza antiaérea ligera de 20 mm,
reglamentaria en la Luftwaffe germana en 1936. En España
cumplió bien su misión y permaneció encuadrada en el
Ejército hasta la década de 1950.
Artillería y carros de combate en la Guerra Cívíl Española
Piezas de artillería alemanas
Cñ: Cañón
Vo: Velocidad inicial (m/s)
Ob: Obús
AA: Antiaéreo
M: Mortero
AT: Contracarro (antitanque)
A: Ancho (posición de marcha)
Cart: Cartucho P
Peso (kilogramos)
H: Alto (en batería)
P: Proyectil O
Peso del proyectil/disparo
L: Largo (posición de marcha)
PR: Proyectil rompedor (normal)
A.H.: Alcance horizontal
“dasL»HxA(TO,3s|
PP: Proyechl perforante (aL
A.VLAIoa„CEanliaére;¿*^
Antitanque
Campaña
Antiaérea
Montaña
Costa
Cñ. 37/45 Pak 35/36 Rhheinmetall
3,7 x 1,8 x 1,3 m
328 kg
A.H.: 7 km
0.9 AT.
0,7 kg »
Vo: 750 m/s
M. 75,8/5 Erhardt Mod. 14
Dim. variables
250 kg (con mástil)
Min.: 243
A H :0-17 km tenso
Í3km curvo
4,6 kg fe
Vo: 77 a 110 m/s
Cñ. AA 20/65 Flak 30 Rheinmetall
3,4 x 1,8 x 1,1 m
E 116 X 0
A.H.: 4,8 km
A.V.: 3,7 km
0,12 kg
Vo: 900 m/s
Cñ. AA 37/57 Flak 18 Rheinmetall
5,7/3,6 x 2,4 x 2,1 m
1.750 kg
11 kg
A.H.: 6,5 km
1 AV.:4,7km
PR.:0,63kg »
AT.:0,68kg
Cñ.AA 75/36 Flak 14 Krupp AA
5,6 x 2,4 x 2,4 m
3.600 kg
A.H.: 12 km
A.V.: 7,2 km
5,8 kg »
Vo: 610 m/s
Cñ.AA 88/56 Flak 18 Krupp 7,7/6,8 x 2,4 x 2,5 m 5.000 kg E 79 X 0 ‘ 14,4 kg m AH: 14,7 km A.V.:10km - 9,4 kg »
AT: 15,4 kg AT: 9,5 kg
IJ! 1
Cñ. 77/24 Krupp C.96
5,6 x 1,7 x 1,6 m
945 kg
A.H.: 8,3 km
6y7kg >
A.H.: 13 km
6,5 x 2,4 x 2,4 m
4.800 kg
Cñ.AA 88/45
z: 4 :
10,6
A.V.: 8,5 km
6,5 kg
Vo: 520 m/s
J2 104 x47
Cñ.AA. 77/32 Krupp FK16
6x1,7x1,6m
1.250 kg
A.H.: 10,3-11,5 km
A.H.: 19,1 km
A.H.: 19,5 km
45,3 kg »
Vo: 680 m/s
15.1 kg »
Vo: 550 - 835 m/s
6kg
Vo: 450-607 m/s
Cñ. 150/45 UbtsUTbtsK. Costa
6,7x1 x1,3m
6.800 kg
0b. 105/28 LeFH18Mod.35
6,2 x 2,1 x 1,6 m
Cñ. 105/52 K18 Krupp Mod. 34
8,9 x 2,2 x 1,7 m
5.630 kg
Cñ. 149/28 sFH 18 Mod. 1933
7,9 x 2,25 x 1,7 m
5.520 kg
X Ejército Popular de la República
H Ejército Nacional
A.H.: 10,7 km
14,8 kg *
A.H.: 13,3 km
43,5 kg »
Vo: 520 m/s
Fonolocalizador
Derecha El fonolocalizador
Elascop era un aparato que
ayudaba a las baterías antiaéreas
a localizar un avión por el sonido
que este emitía.
Espoletas de relojería
Abajo. Se empleaban en los proyectiles
antiaéreos para detonar la carga de los
mismos en el momento preciso.
Flakabteilung E/88
Arriba, derecha; izquierda y abajo. La Legión
Cóndor tuvo en servicio cinco baterías
pesadas (88/56 Flak 18) y dos ligeras (20/65
Flak 30 y 37/56 Flak 18) encuadradas en
la unidad niás numerosa del contingente
alemán: el denominado F/88.
2M CARRosoE —BN.AG^ACvn. Española
Mortero de trinchera
Abaio. Un amia característica de la
Primera Guerra Mundial era este mortero
Je trinchera Erdhardt de 76 mm. enviado
por Alemania al bando nacional.
Antiaéreo df 75 mm
Derecha. Solo se conserva un ejemplar
en perfecto estado en el Museo Militar dt
Tenerife.
País de origen
Cañón Antiaéreo de 88/56 Rheinmetall (8’8 cm Flak 18)
Comenzó a fabricarse en Alemania en 1933. aunque las imposiciones
del Tratado de Versalles hicieron que se desarrollara en secreto en
Suecia y que se le denominara Flak 18 (mod. 1918). En España, donde
inició su andadura en combate antiaéreo y como contracarro.se em-
plearon ocho baterías asignadas a la antiaérea nacional -la primera en
enero-marzo de 1937- y otras cinco integradas en la Legión Cóndor.
Formaba sistema de armas con la dirección de tiro electromecánica
mod. 36 (y la auxiliar mod. 35). en ocasiones con un telémetro de
4 m auxiliar y diversos juegos de reglas y aparatos calculadores, un
anteojo de predicciones, el fonolocalizador Elascop y los proyec-
tores de 150 cm. La dirección de tiro, que necesitaba 14 sirvientes,
enviaba a los receptores situados en la pieza los datos de ángulos de
tiro y dirección, y el de graduación de espoleta.
Características Órgano elástico Peso en batería Sector oe tiro Alcance máximo Cadencia
Cierre de cuña horizontal semiautomático, con cargador automático Freno hidráulico y recuperador neumático. 5.150 kg; en arrastre sobre carrillos elásticos provistos de neumáticos (en ocasiones por semiorugas Sdkf 7): 7.200 kg. Sector horizontal: 360° (dos vueltas a cada lado); vertical: -10“ + 85". Proyectiles engarzados rompedores (7.6 kg el proyectil. 15 el disparo completo). Espoletas Zt.Z.S./30, AZ 23 y Flak. Alcance horizontal: 14.820 m; techo efectivo: 8.000 m. Vo: 820 m/s. I5dpm.
La ariii i i ría imporiada por ambos bandos 201
P*(S DE ORIGEN
Obús de campaña 105/28 Rheinmetall mod. 1935 (LeFH 18)
El obús bimástil 10.5 cm Leichte Feld Haubitzer I8 había sido proyec-
tado y fabricado por la casa Rheinmetall a finales de la década de
I920 y entró en servicio en el Ejército alemán a finales de I935. Ini-
cialmente, su tracción fue por medio de caballos de tiro. Se probó en
combate en España. Era entonces una pieza modernísima que se con-
virtió. en el Ejército alemán y durante toda la Segunda Guerra Mun-
dial, en la remolcada de campaña normalizada para apoyo directo. En
esta pieza y en componentes de la 105/22 Vickers se inspiraron
los artilleros españoles para,
junto a los ingenieros de la
factoría de Remosa. diseñar el
105/26 R43 (Reinosa 1943) La División Azul utilizó tres grupos de
este material y la Legión Azul una batería de LeFH 18/40 (con freno
de boca).
Peso en batería
Sector de tiro
Alcance máximo
Características
Organo elástico
Cadencia
Cierre de cuña
Freno hidráulico
I 985 kg.
horizontal (vaina
desengarzada).
y recuperador
neumático.
Sector de tino horizontal;
56°; vertical: -5o * 42°.
10.7 km
Proyectiles rompedores
de 14.8 kg.
Vo: 470 m/s.
5 dpm.
Cañón de costa SK L/45
Izquierda. Procedente de buques
alemanes de la Primera Guerra
Mundial, este cañón de superficie
de 150 mm era empleado en España
como artillería costera.
1 Ralroa
Derecha. Los camiones Henschel 33 Gt y DI
!¡<eron el principal elemento de tracción 'de las
Piezas antiaéreas alemanas durante la Guerra
española En la imagen central de la
P^uia anterior los vemos remolcando los
Cañ°"es fíak ,8de 88 ««
' e"'<> inmediata posguerra
ARTILLERIA SOVIÉTICA
Un cañón de 40/60 Bofors
(izquierda) y uno de 76,2/55
con su dirección de tiro
(centro y arriba, derecha).
Ir
'"S--«óateslSaflose
««So dd M,ns,dP^CCió a * UMRA (Unió„
n,sta y ascendid *’ Guern» 1930 f Operac'On« del Estado Mayor C 7" SÍCnd° P05^’
E*rdto del Este°M eSPÜéS " 8eneral P°r el Gob deSÜtU,d° por Jaleco Prieto6^" X SUbsecreQno del M'n“ten°
ur,0 en Roma sienn ° ,ernO de Cu. h ^°r rea'í2ar Ciertamente propaganda comu-
"',0 "--embro del Comité Ce„t“ ."a 'em""6 ’’ CO"°enda era ¡efe del Estado Mayor del
del Parado Comunisa de
La artillería del Frente Popular
El primer armamento procedente de la URSS llegó a
Cartagena el 4 de octubre de 1936, en paralelo
a las aportaciones alemanas e italianas, por no
hablar de las francesas (las primeras en materia-
lizarse). La mayor parte de las piezas artilleras frentepo-
pulistas fueron adquiridas a través de la Unión Soviética,
completadas con suministros menores de otros países.
La mayoría de estas naciones se desprendieron de
armamentos de «segunda fila», muchos de
ellos con una güeña mundial a cuestas \ mal
mantenidos. Pese a ello, el conjunto de material
artillero tepublicano no se podría calificar como peor y
menos numeroso que el del bando nacional
País de origen
Bando
Cañón de 155/25 Perm-De Bange mod. 1877/81
(Saint Chamond/Perm de 155 mm l.)
Anticuado diseño francés de Saint Chamond, fabricado bajo licen-
cia en Perm (Rusia), del que llegaron 32 ejemplares a mediados de
1937 Los hubo de ambos modelos, con diferente orientación del
«asa» colocada sobre el tubo a la altura de los muñones (eje de
giro) del mismo. Quizá el más fotografiado de estos cañones fuera
el situado en Madrid, en la plaza de España, muy cerca del grupo
escultórico de Don Quijote y Sancho Panza, al que. cariñosamente,
los vecinos del lugar denominaban «el abuelo».
El Ejército italiano envió a España una pieza muy similar a esa, en
calibre 149/35 mm.que se utilizó durante toda la guerra encuadra-
da en el Ejército nacional.
Durante la Segunda Guerra Mundial al menos tres baterías auxilia-
res de costa desplegaron este maternal en la zona del estrecho de
Gibraltar.
Características Órgano elástico Peso en batería Sector oe tiro Alcance máximo Cadencia
Cierre de tomillo De Bange (anillo plástico). Montaje rígido, aunque en origen disponía de un freno hidráulico que unía la pieza a la plataforma, sus ruedas solían ir provistas de «cadenas de patines Bonagente». Peso en batería: 5.790 kg. 6.500 con la plataforma. Sector de tiro horizontal. 0o (moviendo la pieza); vertical: 0o + 28° (altura de muñones: 1,95 m). El proyectil rompedor de 43 kg alcanzaba 12.520 m, con unaVo de 523 m/s;el «torpedo» de 43,7 kg alcanzaba los 11.060 m, con unaVo de 515 m/s. 2 dpm.
—
Como en el caso de sus oponentes, veamos también
algunos de los comentarios que hizo en octubre de
1937 Femando Casado, jefe de artillería del Ejército
del Centro:
El cañón de 15 5 (PemdSaint Chamond) (...) sin
montaje deformable, alcance de 11 a 12 km esca-
S° para su misión, carece de agilidad maniobrera
Para cambio de objetivo y la cadencia máxima es
e medl° dlsPQro por minuto. (...) El obús de 15'5
(francés o español), a pesar de su buena calidad,
sufre las consecuencias de un uso dilatado casi
siempre en la máxima carga, tanto más cuanto que
no tiene posible reemplazo por el anterior y debe se-
guir asumiendo la contrabatería en su mayor par-
te. (...) El mortero de 170 ha sido recibido en este
Ejército con sus proyectiles, espoletas y estopines
oxidados (...) en breve estarán en condiciones de
comenzar las pruebas experimentales; suponiendo
204 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
un resultado favorable contaremos con una artille-
ría de trinchera cuyo alcance no llega a 2 km. (...)
El cañón de 127 sufre deterioro en sus muelles re-
cuperadores; aún no ha comenzado la fabricación
de proyectiles y la actual existencia está a punto
de agotarse; es pieza de 12 km de alcance y, por
tanto, dentro de lo que hay, puede hacer buen papel
en la misión de prohibición o contrabatería. (...)
El cañón corto de 11'43 está tan desgastado que
para alcances de 6 km produce dispersiones peli-
grosas. (...) El cañón de 107 (Mei-
ji 38) para alcanzar 11 km requiere
obras de enterramiento de reja y, por tanto, no tiene
agilidad para cambio de objetivos rápidos... El 80
Skoda hubiera sido un excelente material manio-
brero si la pérdida de las cureñas al importarse no
le obligara a adaptarse a cureñas de otros materia-
les o a tirar sobre plataforma fija, como ocurre con
cinco de las seis baterías con que contará este Ejér-
cito. (...) El 77 iba a ser aparcado por su desgaste
y el agotamiento de existencia de municiones, pero
Skoda
Arriba. Los republicanos recibieron piezas
de 76,5 ni ni Skoda, de origen checo,
conocidas aquí como calibre 80. Llegaron
sin niontaies. por lo que se les adaptaron
otros de circunstancias
Anti IANQUE RUSO.
Derecha. Los cañones de 45 mm de
origen soviético fueron profusamente
empleados por el bando republicano contra
tos blindados del ejército nacional. Las
diferencias externas con los antitanques
alemanes de 37 mm eran mínimas.
La artillería importada
POR AMBOS BANDOS 205
Canon de 37 mm «Gózquez»
Izquierda. Cañón de 37 mm Hotchktss
de acompañamiento de la infantería,
montado en España
aprovechando los tubos vendidos
por la URSS, procedentes de
canos de combate anticuados.
Bando
Antitanque «Maklen
Derecha. Pieza de origen norteamericano,
fue vendida por la URSS a la República.
Antitanque 45/44 mod. 1932 (45 PstK/32:
«45 mm Protivotankovaja Puska obr. 1932 g» ; 19K)
Cañón inspirado en el alemán
Pak 35/36 de 37 mm, fabricado
bajo licencia en la URSS. El so-
viético. además de las diferencias
de calibre y volumen, disponía
de cierre de cuña vertical se-
miautomático. ruedas con radios
de metal y su visor estaba más
desarrollado; por todo ello era
superior al germano.
El 29 de abril de 1937 se reci-
bieron 15 en el buque Escolano;
el 14 de mayo 100 en el Cabo Palos;
en diciembre otros 20 en el Guilvi-
nec a través de puertos franceses,
y tres más en enero de 1939 suma-
ron un total de 138 (parece que se
recibieron otras 20 piezas, pero no
se ha confirmado). El bando nacional
empleó los capturados y los de los
blindados T-26 y BA-6/BC inutilizados,
«nacionalizándolos» en Placencia de
Las Armas, donde continuó la fabrica-
ción durante la posguerra.
Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Perforación
Cierre de cuña vertical semiautomatico Freno hidráulico y recuperador de muelles. 450 kg. 60° horizontal; vertical. -8o + 25°.Vaina engarzada. Durante la guerra de España se empleó un proyectil rompedor de 2.1S kg (PR;con espoletas KTI.KTI reformada y KTM1). dos perforantes explosivos de 1.43 kg (PP; ambos con espoleta de culote MDZ y MD5). Alcance eficaz: 1.500 m; máximo: 7 km. Alcance máximo rompedor: 4.5 km.Vo: 330 m/s (rompedor) y 760 m/s (perforante). 35 mm a 1.500 m con 60° de ángulo de incidencia. En Sevilla se fabricó un bote de metralla.
206 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Piezas de artillería importadas por la República
Cñ: Cañón
Vo: Velocidad inicial (M/S)
Ob: Obús
AA: Antiaéreo
M: Mortero
AT: Contracarro (antitanque)
Antitanque I^^B»^^B Campaña Antiaérea
Montaña
Costa
Cñ. AT 20/60 Semag M.1930 (y Oerlikon L)
2,7 x 2 x 0,8 m
245 kg
A.H.: 3,7-1 km
0,21 kg
0,14 kg»
Vo: 650 m/s
Cñ. AA 20/70 Oerlikon M. 1S montaje
JLaS-(y Solothurn)
3,3 x 2,6 x 1,1 m
0,23 kg
A.H.:5km
3,7 km
0,12 kg»
Vo: 830 m/s
Cñ. AT: 25/72 SA Hotchkiss Mod. 1934 3,5 x 1 x 1 m y 475 kg : o A.H.:1,5-0,8 km X 16 0,3 kg carga hueca* Vo: 920 m/s Cñ. AT 37/22 Puteaux Mod. 1916
2,3x1x1,2m T~ 109/375 kg ¿V r 0 2, X >14
4 kg ** 0,46 kg i Vo: 367 m/s
Cñ. 37 mm ogp SA-18 (37/21) y PS-1/M-27 (37/31) A.H.: 10 km Cñ. Maklen 37 mm Mac Lean Mod. 1917 AH.: 3,2 km
2,7x1x1,1m : o X250 3,2x1 x 1,1 m J2 ; o 30 0,48 kg» Vo: 650 m/s
2Mk9 0,7 kg ^» 0,5 kg» Vo: 600 - 700 m/s 4761,8
Cñ. AT 37/45 Bofors Mod. 1934/36 A.H.:4,5/1,5 km Cñ. AA 40/60 Bofors Mod. 1936 AV.:5km
3 x 1 x 1 m —- 625 kg - : o X 28 0,7 kg* Vo: 800 m/s 5 x 1,9 x 1,6 m H 1.730-2.230 kg z 28 2,1 kg IV 1 kg» Vo: 850 m/s 120 disparos/min
Cñ.AT 45/44 Mod. 32 A.H.: 9 - 4 km Cñ. 75/10 Meijji 31 Arisaka Mod. 1898 AH.: 4,6 km
4x1,3x1,1m y 450 kg : o X138 0,9 kg * Vo: 1.070 m/s 2,8 x 0,8 x 1 m E 327 kg 0 56 6kg» Vo: 261 m/s
Cñ. 75/29 Sch.-Canet Mod. 1898/01 A.H.: 5,7 km Cñ. 76,2/12 Putilov Mod. 1909 A.H.:8.5km
4,6 x 1,6 x 1,6 m jq ; o Z 27 3,7x 1,2x1,3m^ j : o 8 6,3 kg*
980 kg ¡yx j -s~ ^5^***^ Cñ. 76,2/10 Obujov Mod. 1904 6,5 kg * Vo: 500 m/s A.H.: 4,3 km 6301,8 s*© Cñ. 76,2/35 St Chamond-Schneider Mod. 1897 Vo: 387 m/s AH.: 11.2 M
2,7 x 1,1 x 1 m y : o X 8 4,4 x 1,8 x 1,4 m E 0 z 51 «5 ka *
Cñ. 76,2/30/40 Putilov Mod. 02/30 3,7/4,2 x 1,7 x 1,6 m r o 6,3 kg * Vo: 295 m/s A.H.: 12,4-13 km X 79 1190 kg Cñ. 76,5x28 («80») Skoda Mod. 05/08 3,8 x 1,8 x 1,6 m E 0 z Vo: 455-577 m/s A.H.:9,3W> í® 11 kof-
1.320-1.350 kg . । 6,4 kg * 1100 kg ---Mi 4- 7y8kg
. 4='z_Jl ,’T- : w -
La artillería importada por ambos bandos 207
E Ejército Nacional 5C Ejército Popular de la República
A: Ancho (posición de marcha)
Cart: Cartucho I J '
Peso (kilogramos)
H:Alto (en bateria)
P: Proyectil »
Peso del proyectil/disparo
L: Largo (posición de marcha)
PR: Proyectil rompedor (normal)
A.H.: Alcance horizontal
Medidas L x H x A (metros)
PP: Proyectil perforante (antibuque)
A.V.: Alcance antiaéreo (techo)
Cñ.AA 76,2/31 (8-K) Lender/Pender Mod. 1914-15 J2 0 2,3x1 x1,8m , 1.300 kg fL X12 A.H.: 9,5 km A.V.: 6,1 km 6,5 kg» Vo: 588 m/s Cñ. AA 20/70 76,2/55 Mod. 1931 5,7 x 2,6 x 2,3 m T~ 3.650 a 4.820 kg - 1 = A.H.:14,2 km 0 I 64 A.V.: 9,3 km 6,6 kg ^» 5,3 kg» = . Vo: 813 m/s
í' w M 1
Cñ. Krupp 105/35 KJr C/80-99, Krupp 105/14 Kc 98/09 y JQ o X 63-70 A.H.: 9,2 km 14,8 kg» Vo: 395 m/s Cñ. 107/30 Meiji 38 (1905 mod.) 5,1 x 1,6 x 1,7 m ; o x 74 A.H.: 12,1 km
Krupp 105/20 Kl FH-16 4,7 x 1,6 x 1,6 m A 1.350 a 1.525 kg ’ 2.590 kg , 16,3 kg» Vo: 600 m/s
Ob. 114,3/14 (4,5" QF) Vickers Mod. 10 3,7 x 1,9 x 1,7 m T~ o 1.490 kg X159 A.H.: 6,5 km 15,9 kg» Vo: 315 m/s Cñ. 119,3/38 Vickers 47” QF «B» Mk I 6,3 x 1,6 x 2,1 m ~ I 3.820 kg '“^1^ ;o x 8 A.H.: 9,1 km 21,1 kg» Vo: 655 m/s
Ob.de 127 mm 6x1,8x2m T~ o X12 A.H.:13km 30 kg» Cñ. 127/37 Armstrong B.C. 60 6,8 x 2,2 x 2,2 m JT : o x 12 A.H.:15km 27,2 kg »
4.050 kg l— 5.800 kg ——JBEMSSfjL
Vo:635 m/s
Cñ. y 0b. varios 150: Krupp, 150/4 sFJ 1893,
150/23 IgK 1892,150/17 FH 13
5,8 x 2,4 x 2 m
2.250 kg
A.H.:8,5 km
40/42 kg»
Vo: 365-380 m/s
Ob. 152,4/19 Perm Mod. 1877
4,2 x 2,6 x 2 m
3.800 kg
40/41 kg »
Vo: 412 m/s
A.H.:8,5 km
0b. 152,4/13 Putilov Mod. 09/31
6,1 x 1,6 x 2,1 m
2.740 kg
A.H.: 9,3-10 km
40/41 kg »
Vo: 391 m/s
Cñ. 155/20 Perm-DeBange M. 1877/81
6,2 x 2,1 x 2,2 m
3.220 kg
33,7 kg»
Vo: 410 m/s
A.H.: 7,8/8,5 km
Lanzaminas varios: Minomet; Metall-Plant
1-1x0,7x0,7 m —. n
209 kg
A.H.:0,8 km
20,7 kg»
Vo: 91 m/s
Lanzaminas 170/3,8/4,5
Erdhart Mod. 13/16
4,1 x 0,8x122 m
525/586 kg
A.H.: 0,77/1,2 km
54 kg»
Vo: 90 m/s
208 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Cañón inglés
Izquierda. Se trata del denonii>i,¡,l. ,
itt (119,3) QF dS» Mkl, pieza de
inglés proyectada a luíales del .tj,
emplearon en la guerra de los Bo<>
Primera Guerra Mundial. En /9?7 ,,
ellos llegaron a Asturias a bordo del v«p,
Reyna. Al caer el norte, los nacionales
recuperaron cuatro piezas, que sirvieron
en la defensa de la costa asturiana husta el
final de la contienda.
KrüPP CORTO DE 105 mm Kc 98/09
Abajo. Se trata de un obús alemán de la
e'poca de la Primera Guerra Mundial Fue
ampliamente utilizado en todos los frentes
de la guerra por el ejército republicano
la llegada de un lote de proyectiles, no muy crecido,
ha inducido a seguir utilizándolo, ya que no anda-
mos tan sobrados de materiales ligeros que, como
este, alcancen los 11 km.
Un año después del comienzo de la guerra, en mayo
de 1937, las dos artillerías en lucha seguían más o me-
nos emparejadas, con ligera superioridad de la nacional
37 mm y Hotchkiss de 25 mm, e incluso los clásicos y
eficaces obuses 152,4/13 mm Putilov 09; pero también
había verdaderas piezas de museo, como los cañones de
42 líneas modelo 1877 o los propios Perm de 155 mm
modelo 1881. En los dos años siguientes los republi-
canos recibieron 1.440 piezas y los nacionales otras
1.550, aunque los últimos cañones alemanes (100 de
(unas 1.950 bocas de fuego frente a 1 680). Se emplea-
77/24) e italianos (unas 176 piezas) prácticamente no
ban materiales de primerísimo orden y absolutamente
novedosos: ios antitanques de 45 mm y los antiaéreos
pesados de 76,2 mm soviéticos, los ligeros Oerlikon de
20 mm y Bofors de 40 mm, los antitanques Bofors de
tuvieron tiempo de participar en el conflicto, mientras
que habría que sumar al cómputo del Ejército Popular
de la República los cañones que entraron al final de la
contienda por la frontera catalana, aunque tuvieron
Exposición
Página siguiente, abajo. En 1938 se celebro
una gran exposición de material de guerra
capturado al enemigo en San Sebastián, en
el Teatro Kursaal. En la imagen, una pieza
de 152,4/19 mm Perm mod. 1877 enviada
por la URSS al bando republicano
que traspasarla, derrotados, poco des-
pués. Aun con todo lo anterior, los casi
2.500 cañones suministrados a la artille-
La ARTll 1 I RÍA IMPORIADA POR \MROS KANiMIS 209
Otros cañones del Ejército Popular de la República (EPR)
ACOMPAÑAMIENTO Y ANTITANQUE N.° CAMPAÑA M *
Hasta un total de 494 piezas Hasta 1 040 piezas de 36 modelos rw.
• Cañón Rosemberg de 37 mm 5 • Cañón Schneider 75 mm mod. 1912 S -
MONTAÑA Hasta 111 piezas de 10 modelos N.° • Cañón Schneider de 75 mm mod. LD. 4
• Cañón Krupp 60 mm 4 • Cañón Schneider de 75 mm mod. 1922 4
• Cañón Mondragón 70 mm 16 • Cañón Krupp-Ansaldo de 75 mm mod 06 122
• Cañón Krupp 75 mm mod. 1907 7 • Cañón Krupp de 76,5 mm
• Cañón Schneider 75 mm mod. MPC2 4 • Cañón Krupp 77/24 C 96 nA 47
• Cañón Vickers de 75 mm 4 •Cañón Krupp 77/32 FK 16 60
• Cañón Krupp de 75 mm mod 1913 4 • Cañón Mondragón de 80 mm 8
TRINCHERA Hasta 359 piezas de cinco modelos N° • Cañón Schneider de 80 mm 18
• Lanzaminas Erdhart de 76 mm 243 • Cañón de 87 mm mod 1877/95 1 1
• Lanzaminas Erdhart de 250 mm 1 • Cañón Skoda de 100 mm mod. 14/19 4
• Mortero Mmomet de 240 mm 8 • Cañón Krupp de 105 mm rígido 2
ANTIAÉREA Hasta 355 piezas de 10 modelos 13 • Cañón Schneider 105 mm mod. 1913 14
• Cañón bitubo 25 Hotchkiss naval • Cañón de 42 líneas (107 mm) mod. 1877 10
• Canon Solothurn S5-100 de 20 mm 4 • Obús Krupp de 150 mm rígido 5
• Cañón Hispano-Suiza HS-404 18 • Cañón Krupp de 150 mm mod. 1892 6
• Cañón Vickers de 40 mm 4 • Cañón Vickers-Terni de 150 mm MLr. 14
• Cañón de 57 mm 9 • Obús Schneider de 155 mm mod. 1915 40
• Cañón de 75 mm mod. 1915 6 • Mortero Schneider de 220 mm mod. 1916
ría frentepopulista (1.040 de campaña, 111 de montaña,
433 lanzaminas, 494 de acompañamiento y antitanque,
355 antiaéreos y casi una decena de 45 mm C K.21
antiaéreos navales desembarcados), eso sí, de 71 mo-
delos diferentes, sin tener en cuenta los que entraron
en España y fueron luego devueltos a la URSS, frente
a los 2.350 recibidos del exterior por los nacionales, no
deja lugar a «victimismos».
2io Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Artillería republicana
Un obús de 155/13 de camino a Francia
(izquierda). Cañón 75 Schneider modele
1912 expuesto en el Kursaal (ambai Dos
contracarros de 45/44 remolcados por
camiones rusos (abajo).
La formación con carácter general de
reclutas y reservistas se realizó en los
Centros de Reclutamiento, Instrucción y
Movilización, pero, en el caso artillero, ya
hemos mencionado que los antiguos re-
gimientos del arma se transformaron en
Centros de Organización Permanente de
Artillería (COPA), y que posteriormen-
te surgieron los denominados Centros
de Reserva Especializada de Artillería
(CREA). En estos órganos artilleros se
generaban nuevas unidades de su mate-
rial, aunque nunca, o muy raras veces, se
consiguió tener al completo lo indicado
por las plantillas.
La Reserva General de Artillería
(RGA), al igual que en el bando na- /***-
cional, concentraba los medios que /
no eran orgánicos de las grandes /
unidades y que el mando superior
• Formación de unidades y reservas artillera
Schneider en Quinto
Sobre estas líneas. Los republicanos
capturaron este obús Schneider de
155 nim en la ofensiva sobre Quinto
(Zaragoza).
Piezas Importadas
Cañón de 127/37 Armstrong B.L.60 pr (arriba, centro) y un
arcaico cañón de 15 cm Vickers mod. ¡918 MU. o • muy largo
rígido» (sobre estas líneas).
r~ — — — — — — — — — — — — _ _ _ — — ~ ~ i
• Enrique Jurado Barrio •
Ascendió en Marruecos a comandante por méritos de guerra. En Getafe organizó un grupo de artillería con el que participó
en la rendición de los cuarteles de Campamento, en la toma de Alcalá de Henares y mandó el grueso de la columna de Somo-
sierra.Mandó también las divisiones I.1 y 12.a y luego el IV Cuerpo de Ejército en Guadalajara y el XVIII en Brúñete Mandó la
Defensa Especial Contra Aeronaves (DECA). ascendió a general y, ante la derrota de Cataluña, sustituyó a Hernández Saravia
como jefe del Grupo de Ejércitos de la Región Oriental (GERO).
212 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Transformación
Abajo. Cañón de 37 mm Hotchkiss.
La pieza era de un carro de combate
Renault y fue transformada en pieza
de acompañamiento, sobre afuste de
cañón Ramírez de Arellano.
Obús di origen inglés
Arriba Obús republicano de 114,3/14
[4,5” QF) Vickers mod. 10.
País de origen
Obús de campaña 152,4/14 Putilov mod. 09/30
(152-MM-nywKA obpasua 1910/30 roflOB).
Bando
Diseño original Putilov que guardaba gran semejanza con mode- 1908). Los obuses soviéticos fueron modernizados en la década
los Schneider.adquiridos por Rusia en de 1930 (sus aparatos de puntería fueron renovados), pasando
aquellos mismos años, entre ellos el
canon de 155 mm Court modele 1915,
el cual daría origen al modelo 1917
(similar en todo al anterior). Este
último fue declarado reglamentario
en España en 1922 una vez proba-
do en la guerra de África tras el
desastre de Annual y se construyó
en Trubia (modelos anteriores se
habían probado en España desde
Características
Cierre de tornillo, sin
anillo plástico, puesto
que, a diferencia del
similar Schneider
155/13, utilizaba vaina
metálica desengarzada
Peso en batería
Sector de tiro
Órgano elástico
Freno hidráulico
X recuperador
de muelles.
2 750 kg; en
arrastre:
3.050 kg.
Horizontal: 5o 40’;
vertical: 0o + 41°.
a denominarse mod. 09/30. Fue la
pieza de campaña más moderna y
eficaz procedente de este país, aun-
que solo llegaron 24 ejemplares a
I mediados de 1937. Como exponente
’ de la tacañería rusa, del 155/13 mod.
1915 original francés (prácticamente
idéntico al utilizado por el Ejército es-
pañol) llegaron 40 obuses adquiridos
en Checoslovaquia.
Alcance máximo
Cadencia
10.280 m con el
proyectil rompedor
de 40 kg; 9 km con el
de 41 kg. Espoletas
rusas KTI.RGóy
4GT; Garrido, varias
mglesas.Vo: 380 m/s.
3 dpm
La artillería importada por ambos bandos 2 i 3
País de origen
Bando
Obús de campaña 114,3/15 mod. 1910
(Ordnance 4’5” QF Howitzer MK 1 y 2)
Era la mayor pieza ligera inglesa de campaña, dotada de órgano elástico
¡ (quick finng), normalizada en el British Empire. Procedía de los depó-
sitos soviéticos, dado que Rusia había adquirido 400 en la Primera
i Guerra Mundial, a las que se sumaron las suministradas por Inglaterra
a los rusos blancos durante la guerra civil que siguió a la revolución
I Durante la contienda muchas piezas cayeron en manos nacionales.
I siendo empleadas con carrillos de transporte de dos ejes, espe-
I cialmente diseñados para ellas. Acabada la guerra, en la que habían
l participado 159 (muchas desde casi el primer momento), el 30 de
। julio de 1940, Finlandia compró una partida de estos cañones a
I España, seguramente del modelo Mk 2, que es el que utilizaron
f principalmente los finlandeses (los ingleses también entregaron
- 24 de estas piezas en 1940).
। Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Cadencia
Cierre de cuña horizontal. Freno hidráulico y recuperador de muelles. 1500 kg. Horizontal: 6o; vertical: -5o + 45°. Proyectiles rompedores de 15.7 kg. Alcance: 6.090 m. Vo: 315 m/s. 4 dpm.
Cañón Saint Chamond di 75 mm
Izquierda. Varios Saint Chamond
de 75 mm mod. 1896, anticuados
cañones de acero de tiro rápido.
Armstrong
Abajo Vista posterior de un
127/57 mm Armstrong BL 60 pr.
214 Artillería y carros de
COMBATE EN LA GUERRA ClVIL ESPAÑOLA
País dé origen
Bando
Cañón antiaéreo pesado 76,2/55 mod. 1931
(76-MM 3EHMTHAR nYWKA 05P. 1931 r. 3K)
Diseñado fundamentalmente por el artillero Vladimir von Behring que los transportaba y seguramente algunos más que no pudieron
(lo mismo que el 45/44) estaba basado en gran medida en el cañón
de 75/59 Rheinmetall. Behring fue purgado y asesinado en I937,
mientras sus «hijos» luchaban en España. El Skoda ruso, como se
conoció en nuestro
país, fue la pieza antiaé-
rea soviética normalizada en la
década de 1930. Se empleó por primera
vez (con éxito) en la batalla del Jarama y estuvo
presente en todos los frentes y en las agrupa-
ciones de posición en retaguardia; constituyeron la base
de la DECA. La URSS suministró 64. más I2 hundidas con el barco
pasar la frontera francesa ante la caída de Cataluña. Las recupe-
radas tras la guerra sirvieron primero en el Estrecho y luego en
Cananas durante toda la Segunda Guerra Mundial, los alemanes
las utilizaron como 7.62 M.31 (r). incluso recalibrándolas a 88 mm
Constituía sistema de armas con la dirección de tiro BECT-lll
(Vest-lll), los fonolocalizadores ZT 5, los proyectores 3-I5-4-A
de I52 cm (normalmente sobre camiones ZIS I2). los
telémetros Zeiss de 4 m de base y anteojo
de observación. En ocasiones era re-
molcado por tractores oruga pe-
sados «Komintern»
Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Proyectiles Cadencia
Montaje de candelera (abatióle para el transporte), con cuatro flechas y dos ruedas. Cierre automático de cuña vertical «Camisa» (ánima) recambiable. Freno hidráulico y recuperador neumático. 3.750 kg; en arrastre: 4 950 kg Horizontal: 360° (dos vueltas a cada lado); vertical: -3o ♦82° Proyectiles engarzados rompedores, (11,6 kg el disparo completo). Espoletas mecánicas a tiempos de 32 divisiones y metralla (30 divisiones). De 4 a 8 dpm.
La artillería importada por
AMBOS BANDOS 215
País de origen
Antiaéreo ruso
Izquierda. Miembros de la Legión
Cóndor observan un 76,2/55
capturado durante la batalla de
Aragón, después de sufrir una
contrabatería nacional
Bando
Cañón antiaéreo ligero automático 40/60 Bofors Wz.36
(40 MM LVAKAN Nl/36)
Con 36 piezas Bofors de 40/56,2 (su denominación exacta), a par- como Wz.36) y Checoslovaquia Era el material más moderno y
ur de 1938 el Ejército Popular de la República organizó * fiable de ese momento, tanto que aún hoy en día sigue en servicio,
vanas batenas a tres pipras En un estadillo de la DECA f normalmente en la versión 40/70 (cartucho 40 x 364R).
de mediados de 1938 había 28 encuadrados en Su buen resul-
umdades terrestres; la Marina utilizó al menos
tres. Procedían de Polonia (que
los fabricaba bajo patente «X
lado durante la
guerra y la posguerra hizo que se fabricara pos-
teriormente en España.
Características Órgano elástico Peso en batería Sector de pro Alcance máximo Cadencia
Cierre semiautomático de cuña vertical. Cartucho engarzado 40 x 311 R. peso del cartucho: 2.1 kg (0,9 el proyectil); con trazador, espoleta Oerlikon; «peines» de cuatro disparos Montaje sobre plataforma cruciforme, con cuatro ruedas. 1 980 kg. Horizontal: 360°, vertical: -5o + 90°. Horizontal: 11.500 m; techo práctico: 3.800 m. Vo: 850 m/s 120 dpm; práctica: 40-60 dpm.
CAPÍ TU
Los carros de combate
Para empezar, hay que reseñar que
al can o dotado de orugas o cade-
nas se le conocía entonces más
comúnmente por «tanque», como
en la mayor parte del mundo. Esa denomi-
nación también daba nombre a muchos otros objetos,
e incluso a animales, por similitud; por ejemplo, a los
piojos también se los denominó «tanques» en la Guerra
Civil, según el Diccionario para un Macuto, del escritor
Rafael García Serrano. Los innumerables camiones
blindados, de los que se fabricaron unos 400 en el bando
republicano, fueron conocidos en España como «Tiz-
naos». v aunque no se les puede considerar
es t neto senso como tanques o carros de
combate, hablaremos de ellos más adelante,
como de los numerosos trenes más o menos
blindados construidos durante el conflicto.
También se hará cumplida mención de las que se po-
drían denominar «auloametralladoras-cañón», fruto
de un diseño técnico aceptable y construcción en serie.
Es una falsedad decir que la historia de los cairos en
España es una historia artillera, pero también lo es el
excluirla de la misma, entre otras cosas porque la de los
«tanques» es parte de la historia de la lucha del blindaje,
Blindado español
Izquierda. Canos «Bilbao» en el
asalto al cuartel de la Montaña. Las
autoametralladoras de los Grupos
de Asalto (Policial y de Caballería,
prácticamente eran los únicos
blindados modernos en uso en
julio de 1936. La animadversión
de Pomo de Rivera a la artillería y
el antimilitarismo de la República
habían llevado a esta situación.
Hebilla
Arriba. Chapa de Automovilismo
Ligero (Cuerpo de Ingenieros}.
2,8 Actllwa y carros de combate en la Guerra Civil Española
Locomotora caminera
Derecha. Las locomotoras camineras,
nacidas en el siglo xix, aún eran unos
eficacísimos medios de arrastre y
fuerza en 1936, y lo siguieron siendo
incluso en la posguerra.
Batería Schneider
Centro. Emblema de la Batería de
Carros Schnetder empleados en África
y aún dependientes de artillería en
1936 (Escuela de Automovilismo
Pesado. Segovta).
muy relacionada con la artillería. Por otro lado, no
es casual que el arma de artillería esté enlazada con
el automóvil (desde las primeras locomotoras ca-
mineras empleadas en los artillados de costa del
siglo xix), base fundamental del carro armado
desde sus comienzos, puesto que, además de
los conocimientos técnicos de sus oficiales,
sus materiales generaban unas necesidades
de transporte que el ganado no podía resolver.
Así, el primer vehículo español
con motor de explosión autóc-
tono fue el «Centauro», diseñado
' y construido íntegramente en 1901
por el capitán de artillería Emilio
' La Cuadra, quien también había
montado en 1899 una empresa para
construir automóviles eléctricos en
Barcelona.
• Medallas mili tares degarristas, a.xi itanqlistas
Y OTROS ARTILLEROS (I.)-
Antitanques:
• Artillero Gerardo Insarri Asiain.4-XII-36.enVillarreal (Álava). Pieza antitanque (D.O.n ° 47-1942).
• Cabo David Hernando Castro. 10-1-37, en Teruel Pieza antitanque, 4 carros (B.O. 106-1937).
• Cabo Leónjuarros Otiguela. 24-VII-37, en Brúñete. Pieza antitanque, 6-8 tanques (B.O. 181-1938)
• Cabo Desiderio Olleros Carreras. 27/29-1-38. en Las Celadas (Teruel). Pieza antitanque n.° 222.6 tanques (B.O. 2-1939).
• Sargento Jesús Eleta Zalabardo. 21 -1-38. en El Tocón (Teruel). Pieza antitanque n.° 244.4 carros (B.O. 66-1939).
•Teniente (complemento) Gaspar BarbiValdemoros. 19/23-11-38.en El Pingarrón (Jarama).Antitanque (B.O. 183-1938).
♦ Cabo Femando López Cuesta. 7-V-38. en Jorcas (Teruel). Pieza antitanque (D.O.n.° 140-1942).
Cabo Domingo Marinas Reboiras. 7-V-38. en Jorcas (Teruel). Pieza antitanque (D O. n.° 141-1942).
• Sargento Abilio Boizas del Corral. 22/23-V-38. en Balaguer (Lérida). Pieza antitanque (D.O.n.» 91-1943).
o Gómez Corada y cabo Gonzalo Diez García. l4-X-38,en Manzanares (Madrid). Pieza antitanque, 13 carros
(B.0.166-1938).
LOS CARROS DI COMBATI 219
Carro «Tribia»
Izquierda v abajo. Evolución del primer
prototipo de carro * Trubia», el A-4, del
que se fabricaron cuatro ejemplares.
Entró en combate, por los dos bandos,
en Oviedo 4 la izquierda, el primero
de ellos en la fábrica de Trubia junto
con los operarios que lo construyeron,
incluido el maestro de taller Rogelio
Areces (ya de capitán en posguerra en la
imagen de abajo), quien también diseñó
los tractores y carros Landesa.
Ya hemos hablado de la desgraciada
Por otra parte, en 1909 un Real Decreto estableció la
Escuela de Automovilismo Rápido (ingenieros) y la de
Automovilismo Pesado o de Transporte (artillería). Esta
última fue el origen, junto con el parque regional, de la
Base de Carros de Segovia, organizada posteriormente.
Ese mismo año se creó la Brigada Automovilista de
Artillería. Poco después serían tres, una en cada «co-
mandancia» africana y en las que se encuadraron los
primeros camiones blindados Schneider-Brillie. Tras el
desastre de Annual se compraron seis carros de arti-
llería Schneider CA-1, armados con cañón de 75 mm;
la batería de la Escuela Central de Tiro en que se en-
historia de los carros «Trubia A-4», diseñados por el
capitán Carlos Ruiz de Toledo, quien también había
mandado la Batería Schneider, de los tractores blindados
«Landesa», obra del comandante de artillería Víctor Lan-
desa y del maestro Rogelio Areces; de los «Trubia L.A. n.°
1», así como del cañón «antitanque» del también artillero
Ramírez Arellano con el que también iba a ir armado el
«L.A.» (iniciales que pudieran corresponder a Landesa-
Areces). Todo ellos desaparecieron por la inquina de
Primo de Rivera a la artillería y la de Azaña al Ejército. El
carro L.A. debía de tener blindaje compuesto o espaciado
(«entre hierro») e ir armado, además, con una ametralla-
cuadraron ganó la Medalla Militar
220 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
LOS C ARROS DI COMBATI 221
Renault FT-17
Camsta de preguerra embutido en su
•mono» o •buzo» junto a un Renault
FT-17 con ametralladora.
Cañones contracarro
Página siguiente. El sueco Bofors
de 37 mm (arriba), el francés SA de
25 mm (abajo, izquierda) y el soviético
de 45 mm (abajo, derecha) conformaron
la tema de los cañones contracarro más
eficaces anteriores a la Segunda Guerra
Mundial.
40 mm Arellano
45 mm ruso
50 mm
57 mm Nordenfelt
65 mm italianos
70 mm Schneider
293
Total
El 15 de octubre de 1937 los nacionales crearon la Agrupación de Cañones Antitanque. Al finalizar la guerra esta unidad tenia 28 baterías distri-
buidas en cuatro grupos, tres de seis baterías (Ejércitos del Norte. Levante y Sur) y uno de diez (del Centro), todas ellas compuestas por ocho
piezas alemanas de 37 mm y dos soviéticas de 45 mm. En otras unidades se emplearon materiales menos específicos. El CTV dispuso de sus propias
baterías antitanque, equipadas con piezas italianas de 47 mm y alemanas de 37 mm.
........................¡.
Artillería antitanque republicana a mediados de 1938
(Archivo Histórico Nacional, fondo Vicente Rojo, caja 7/2)
•Los 37 mm eran, mayontaríamente. Gózquez. Bofors y Maklen. asi como algún Pak 35/36 capturado. Los de 50 mm nos resultan desconocidos
(quizá 47 mm italianos). Los 45 mm rusos eran mejores que los Pak. de 37 mm, por lo que fueron copiados por los nacionales
Ejército Parque COPA RGA Reg
. Este Ebro Levante Centro Extremadura Andalucía Total
Material Valencia Almansa Oriental
LOS CARROS DL COMBAII 223
dora. Esto lo igua-
Fiat-Ansaldo
Las tanquetas italianas, aunque inferiores
(como los Panzer l) a los mejores carros del
momento (los T-26), eran armas eficaces por
su movilidad y reducido tamaño
tralladoras «Bilbao», la mayor
parte capturadas, y una de origen
portugués.
laba, en cuanto a blindaje y arma-
mento, a los imbatibles T-26 posteriores.
La sección de Tamariz, tras actuar en Huesca y
Ávila, el 19 de octubre se incoiporó en Torrijos a una
También se ha mencionado, además de la dislri
compañía de carros italianos (15 «tanquetas» sumando
bución inicial de los medios blindados entre los dos
bandos, a los cinco primeros carros italianos CV-33/35
los suyos) al mando del capitán de artillería Guillermo
Vidal-Cuadras y Villavechia, antiguo oficial de la batería
L-3 recibidos en Vigo el 16 de agosto de 1936 que, man-
dados por el teniente de artillería Julio Tamariz-Martel
(perteneciente al Grupo de Información de Artillería
n ° 3), actuaron en el norte y entraron en San Sebastián
Schneider, la cual contaba con unos pocos italianos
como «instructores» (incluido el capitán Oreste Fortun,
alias «comandante Oswaldo Ferrini»). También forma-
ban parte de la unidad el teniente de infantería Daniel
el 13 de septiembre.
Tras la liberación de Toledo el Ejército del Sur orga-
Gómez Pérez, proveniente de la sección de enlaces del
Tercio, quien se había hecho cargo de los tres «Bilbao»
nizó una «compañía de carros blindados» a disposición
del genera] Varela, la cual contaba con ocho autoame-
del Cuerpo de Asalto al ocuparse Sevilla, y al mando de
la tercera sección, el teniente Vittorio Rustici.
«Compañía Navalcarnero» (octubre, 1936)
22< Artolería y c arros de combato en la Guerra C.vn. Española
Cada sección tenía tres carros normales y uno
Iónoii RRh\o
Izquierda. Los Flal era„ veh(cuk>s
versantes, amupie su protección v pole,¿a
de fuego eran mas bien pobres Ele»,h¿
es el del Parado Nacuma! Fa.«Wa^"
Mussolini.
Italianos
Abajo h>s tres blindados italianos presentes
en la Güeña Civil: CV. 33/35. CV.33/3S
lanzafiammey Lancia IZ.
veri, quien perdió una pierna. Por estas
acciones, el general Varela concedió la
denominación «Navalcarnero» a la com-
pañía. Cuatro días después Fortuna dejó
definitivamente el mando de la misma. Las
tanquetas italianas chocaron dramática-
mente con los netamente superiores «ca-
rros rápidos» T-26 soviéticos en la primera
lanzallamas. Junto con varias decenas de cañones de
campaña de calibre 65/17, esta compañía constituyó en
Cáceres el denominado Ragrupamento italo-spagnolo di
carri e artigleria, encuadrado en la Legión.
El 21 de octubre, con ocasión de la ocupación de
Navalcarnero (Madrid), el general Juan Yagüe, entonces
jefe del ala izquierda del dispositivo del general Varela,
utilizó magníficamente los carros ligeros CV-33 agrega-
dos a la «Columna Asensio» (adelanto de su extraordi-
nario empleo en la batalla de Aragón).
En este combate fue herido el capitán Fortuna y
se destruyó el carro del soldado italiano Rodolfo Oli-
intervención de estos en España, que sucedió en Seseña
el 29 de octubre de 1936. El bando nacional perdió, por
disparos de los carros soviéticos, un carro normal (el del
Tamariz), y uno lanzallamas. Además, sufrió la muerte
de un español y la de un italiano. El bando republicano
perdió tres carros T-26, siete carristas soviéticos y seis
españoles, fundamentalmente a causa de la artillería y
las botellas de gasolina usadas por los infantes. El 7 de
noviembre moría el capitán Vidal-Cuadras al frente de
sus carros en CarabancheL
Muy a finales de 1936 se constituyó el Corpo Truppe
Volontari, más conocido por el acrónimo CTV, en cuso
LOS CARROS LH 225
Descanso
Izquierda. 4 la sombra de este árbol, lo
blindados italianos esperan el momento de
avanzar.
La Legión
Centro y abajo, izquierda. El emblema de
las unidades italianas de carros refleja
claramente el carácter •legionario» con
el que se encuadraron inicialmente los
efectivos latinos.
ción de guerra célere de ia historia (un
centenar de kilómetros entre Málaga y
f wiuubos
carro'> italianos que
Ób^,írone:' G,,adal“l^a fueron
de mult»ples reportajes gráficos.
Ragruppamento Repparti Specializzati, y a las
órdenes del coronel Cario Rivolta, jefe del 3.cr
Reggimento Carri, se integraron todas las tanque-
tas italianas, pero con algunos mandos nuevos.
La Agrupación de Carros y Auto-ametralladoras,
compuesta por un batallón de carros de cinco
compañías, un escuadrón de autoametralladoras
Lancia 1Z, una compañía de molo-ametrallado-
ras y una sección contracarro,
armada con cañones de 47/32,
formó el núcleo de las cuatro
columnas que ocuparon Má-
laga. en la primera demostra-
Motril en día y medio).
En vísperas de la batalla de Guadalajara se
completaron las compañías a 13 carros cada
una, se añadió otra de lanzallamas y los contra-
carros de 47 mm se agruparon en una batería.
En cada compañía de carros italiana había
una sección española, compuesta por un alfé-
rez y 25 soldados. Las tanquetas estuvieron en
la filas de la Legión unos cinco meses.
226 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Emblemas italianos
Los emblemas dibujados en la barcaza de los CV33/35 representan.
• Izquierda abajo: carro n.°7 de la 3* Compañía.
• Derecha arriba: segundo carro de la segunda sección de una
compañía (símbolos al comienzo de la guerra).
• Derecha abajo: carro del jefe del batallón (septiembre de 1938).
• Izquierda arriba: desconocido.
• MeDALLXS MILITARES DE CARR1STAS, A.X’TI TANQl’ISTAS
YOJ ROS ARTILLEROS (II) •
Antitanques:
• Artillero José Pérez Teresa. 15-XI-38. en Seros. 6.a Batería antitanque. Caza un carro con botellas inflamables (B O 13 193
• Sargento Tirso Rodríguez Rodríguez. 7-1-39. en Sierra Trapera (Badajoz). 22.a Batería AT (B.O. 36-1939).
• Cabo Eladio Correa Correa. 13-1-39, en Brúñete Destruyó cinco carros (B.O. 142-1939).
Medalla Militar Colectiva. Ciudad Universitaria (23-11-37, B.O. 314-1937): una pieza antitanque.
Carros:
• Cabo Juan Vizcasillas Jiménez. 21-XI-36, Casa de Campo; 16-VIII-37, Santander Carro lanzallamas (D.O. n. 42-1944).
• Alférez provisional Ramón Álvarez-Ossorio Nestares. 15-11-37, en El Jarama. Unidad de carros como infantería (B O 5
• Capitán Joaquín Herrera Martínez-Añover. 20-1-39, en Igualada. Unidad de Carros (B. 0.223-1939).
Diversas;
• Teniente piloto Francisco Medina Lafuente. 21-VII-36, bombardeos de La Roda, Cerro Muriano. etc. (B.O. 6-1936)
• Teniente de complemento Agustín Zancajo Ossorio. 5-l-39.Vértice Tormos. 6.a Bandera Legión.
Los ( ARRos |)|
(OMHAII 227
Disiimivo ai i man
Centro. Emblema instituido para los
alemanes del Heer que sirvieron en
España en el Grupo Drolme.
Pecho
Abajo, izquierda. Emblema de pecho
de los cañistas españoles. Es la silueta
de un Panzer l.
Si-di in. < arros
Izquierda. Castillo de las Ar^uijuelas
de Arriba, Alh se or^anizaion
las primeras unidades de canos
nacionales.
Hay que reseñar que el teniente de artillería
Guillermo Stuyck Caruana estuvo al mando de
una unidad de cairos blindados («Tiznaos» y
similares) organizada en Sevilla, con la que
ocupó Fuengiivla y Tonvmolinos. Fue la pri-
mera unidad nacional que entró en Málaga.
El 7 de octubre de 1936 llegaban a Sevilla
41 carros alemanes Pattzerkafttpfwageu Pz l,
de los cuales tres eran de la variante Befehlswa-
gen de mando, uno de instrucción de conductores
(denominado ohne aufbatt) y 37 dotados de dos ame-
las tanquetas italianas por tener montadas sus dos
ametralladoras en una torrecilla giratoria. La
expedición incluía 24 cañones antitanques de
37/45, así como numerosos medios de ruedas
como motocicletas, coches o camiones de
varios tipos y tonelajes, y unos 270 hombres
procedentes del 6.Panzer Regiment, puestos
a las órdenes del teniente coronel (Oberstleut-
nanl) Wilhclm Ritter von Thoma (ascendido a
coronel en España). Conformaron el Panzer Gruppe
Drohne («Grupo Zángano»), también denominado Gru-
tralladoras de 7,92 mm. llamados «de línea». Se trataba
de los PzKpfxc l Ausf A (Krupp) que solo superaban a
ppc Thoma, una agrupación de enseñanza e instrucción
dependiente del denominado Gruppe Imker («Grupo
Artillería y c arros de combate fn la Gcfrra Civil Española
Falta de radio
izquierda y debato. Los alemanes
normalizaron todo tipo de señaks
con el brazo y con elementos
(banderolas, discos, etc.), impue^
para mandar las formaciones y
despliegues de unos carros no
dotados de radio.
Apicultor»). Todos estos nombres no eran más que for-
malismos para enmascarar inicialmente el verdadero
cometido de aquellos miembros del Ejército alemán y
su presencia en España.
Con los hombres y las máquinas se organizó en el
castillo de Herguijuelas de Arriba (Cáceres) un batallón
de carros con dos compañías (cada una de las cuales
disponía de tres secciones de cinco carros) y una de
antitanques con 15 cañones Pak 35 36 (de 3" mm al
mando del comandante José Pújales Carrasco quien
había pertenecido a la compañía de carros ligeras Re-
nault FT-17 en África). Mandaban las compañías los
Carro ligero
Derecha y página siguiente,
abajo. El Panzer / alemán,
aunque mayor que el carro
veloce italiano, era de
reducido tamaño, por lo
que el acceso del conductor
a su interior era bastante
incómodo: a través de una
portezuela lateral en el casco.
Los c arros ih combate 229
l\S|R( ( |OR
Izquierda />>> instructores
alemanes dejaron su impronta
en España durante mtuhus
años, con la uniformidad \ o»».
la boina \ la calavera.
Cima conmemorativa
Arriba. Cinta de brazo instituida
para conmemorar la presencia de los
camstas alemanes en España. Se
llevaba sobre el uniforme germano.
capitanes José y Juan García García,
v la unidad de cañones conlracarro,
el alférez de complemento Pedro Sanz Ruano. El
batallón fue enviado al frente de Madrid el día 27 y
entró en combate el 1 de noviembre con la ocupación
de Brúñete. Enseguida sintió el peso de la inferioridad
de su material frente a los T-26 soviéticos, presentes en
las unidades republicanas.
En la madrileña Ciudad Universitaria acabarían sus
días muchos viejos carros Renault FT-17 republicanos,
así como numerosos ingenios
blindados nacionales, lanío
ilalianos como alemanes, ante
la dureza de los combales \ la
\ antitanques del ejercito popular.
eficacia de los T-26
Los carros de la sección de Tamariz alcanzaron el
Paseo de Moret a finales de noviembre, la máxima pe-
netración nacional en Madrid. Poco después, muchos
artilleros supervivientes se incorporaron a las unidades
de su arma. Durante los combates en torno a Madrid el
230 Artillería y carros di combate en la Guerra C ivii Españoi \
El mejor carro
Derecha. La poderosa roñe del T-26,
con su cañón de 45 mm y una o
varías ametralladoras de 7,62 mm, los
hacía imbatibles frente a los cairos
adversarios.
D1SIINTIVO REPUBLICANO
Centro. Emblema de pecho de los
carristas del Ejército popular.
Blindado soviético
Abajo. Blindado BA-6, de origen
soviético. Montaba la misma torre que
el T-26.
75% de! material alemán resultó
averiado o, en menor medida,
destruido: 36 carros de los 48
28 tripulantes resultaron muertos y 118 fueron
heridos.
Con la llegada de nuevos medios y hombres
se organizó la 3.a Compañía a mediados de
diciembre. Posteriormente, durante la batalla
del Jarama, oíros 26 carros «negrillos» fueron
puestos fuera de combate; mientras, la 1Com-
pañía se empleaba en el frente norte.
El 12 de octubre había llegado a Cartagena el buque
soviético Komsomol con 50 can os T-26B
y 80 carristas, y al día siguiente entraron
en España vía Francia los primeros pilotos
soviéticos. Al frente de los carristas
llegó el coronel Scmyon M. Kri-
en plantilla; además, voshein (alias «Kombrig»; en España ejerció como
general), procedente de la Escuela de Carros
de Olianovsky. Paul Arman (alias «Tillin» o
«comandante Grieser»), comunista letón
y entonces capitán, mandó en Seseña la
primera acción de combate de los carros.
Junto con otra compañía y algunos carros
Renault FT-17 participó en los confusos
combates iniciales de la batalla de Madrid, mul-
tiplicando sus actuaciones, que muchas veces fueron
de entidad sección (cinco canos)
o menor.
Krivoshein constituyó en Ar-
chena (Murcia) la base v escuela
de las Fuerzas Blindadas y un
Los < ARRi >s |)| ( < )Mn X| । 231
España* Rt
Derecha. Un capitán de ingenieros
españole un cañista mso recibiendo
instrucciones.
Brigada REPUBLICANA
Abajo La Brigada de Tanques y la
División de Blindados fueron grandes
unidades del Ejército popular que. de
haber sido empleadas en masa, podían
haber sido resolutivas en la guerra. Por el
contrario, el 40% de los carros recibidos
por la República pasaron a manos
nacionales, donde participaron en los
primeros ensayos de «guerra relámpago».
batallón de carros de tres compañías, a tres
secciones de tres carros cada una. También
organizó una compañía de autoametralla-
doras-cañón con seis BA-6, además de tres
FA-I (de las 20 recién llegadas) y se reservó el mando
e inspección de todos los carros. En los combates de
Torrejón de Velasco y de la Calzada, ocurridos a comien-
zos de noviembre, se perdieron nueve T-26 dependien-
tes del mayor (comandante) José Arana, veterano del
Regimiento n.° 1 de Madrid. En conjunto, en octubre
llegaron a Levante 50 canos T-26, 36 auloametrallado-
ras-cañón BA-6 y 20 coches blindados FA-1 (todos ellos
de fabricación soviética), seguidos de 56 carros más a
finales de noviembre. El capitán Carlos Faurie, vete-
rano español del Regimiento n.° 1, se distinguió en los
combates de noviembre en la carretera de La Coruña.
El 16 de diciembre se creó oficialmente la Primera
Brigada de Tanques (o Blindada), formada por cuatro
batallones de carros (inicialmente solo tuvo dos), a las
órdenes del konibat M.P. Petrov y Komrot V.L Baranov, y
solo con los últimos 56 T-26 recibidos, una tercera parte
de las plantillas soviéticas, así como una compañía de
autoametralladoras. Esta unidad estuvo
mandada por el gene-
232 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Torre soviétic \
T26 v BT-5 (arriba, capturado! compartían
la misma torre también con el B\6
En la ilustración puede apreciarse al tirador,
con el característico gorro-chichonera que se
sigue usando en nuestros días, incluso por
los alemanes Detras se encuentra el soporte
de la ametralladora antiaérea y, delante, el
visor del ¡efe de carro Esta torre del T-26
modelo 1933 tiene una escotilla circula i
v otra rectangular, mientras que las del
modelo 35 son ambas rectangulares.
234 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Bajas de T-26 del EPR desde su llegada a España
Campaña Fecha Actuantes Destruidos Averiados Bajas totales
'' Madrid 26/28-X.28-XJ-36 87 16(18,3%) 36(41,4%) 52 (59,7%) Jarama 5/27-11-37 47 14(29,8%) 20 (42,6%) 34(72.4%) Guadalajara 9/22-111-37 72 7 (9.7%) 21(29,2%) 28 (38.9%) Casa de Campo 5/I2-V-37 84 10(11,9%) 13(15,5%) 23 (27.4%) Brúñete 6/28-VII-37 132 21(15,9%) 26(19,7%) 47 (35.6%)
Total 422 68(16.1%) 116(27,4%) 184 (43.5%)
ral Dimito G. Pavlov, alias «Pablo» (jefe de la 1." División
Acorazada del Ejército Soviético). Contó con dos cente-
nares de soviéticos, que algunas fuentes casi triplican,
procedentes de la Academia de Guerra Mecanizada del
Ejército Rojo en Bielorrusia. En la ba-
talla del Jarama las fuerzas blindadas
del ejército popular realizaron efica-
ces contraataques con un
carros hasta entonces
en
número
no visio
España,
Tanquetas republicanos
Con sus inconfundibles gorros, el
resto de la indumentaria es todo
menos uniforme.
pero perdieron 14 ingenios, ocho de los cuales cayeron en
manos nacionales, y otros 20 quedaron dañados funda-
mentalmente por los antitanques (el 70% de los emplea-
dos, según Steven Zaloga en Spanish Civil War Tanks).
El 31 de febrero de 1937 llegaron 50 «can os rápidos»
BT-5 con los que se formó el Regimiento de Carros Pe-
sados al mando del coronel Kondraiev. Los tripulantes
eran miembros del 5.° Cuerpo Mecanizado Kalinosky,
de Nara-Fominsk, e internacionales instruidos en Gorki
Mientras, se retiró del fíente y se reorganizó la Agru-
pación «Krivoshein», a la vez que se iniciaba la nueva
base de carros de Alcalá de Henares. Krivoshein regresó
a la URSS y fue más tarde condecorado con el título de
Héroe de la Unión Soviética por su participación en la
defensa de Madrid.
En el frente norte actuaron por entonces, además
de numerosos camiones blindados (entre los que hay
que destacar los realizados en el parque de artillería
de Ferrol), los cuatro denominados carros «Trubia»
y dos tractores Landesa armados, distribuidos en los
dos bandos, así como la plasmación práctica del «Tru-
bia L.A. n.° 1», que sería denominado «Trubia-Naval/
Euzkadi».
Norte
Arriba. En el frente norte los
republicanos dispusieron de una
importante cantidad de blindados. A
su mayor número se unía la mejor
calidad y potencia de los BA-6.
Carros en Vizcaya
Izquierda. Los Renault importadas
y los Trubia-Naval fueron,
fundamentalmente, mal empleados
lo que aumentó tas ya deficientes
prestaciones de sus diseños.
El capitán de artillería Ignacio Cuartero, jefe de las
industrias militares vascas, impulsó la fabricación en
la Constructora Naval de Sestao del carro de combate
Trubia-Naval, que se plasmó en un número indetermi-
nado de unidades, pero comprendido entre la docena
utilizada por el Batallón de Carros Ligeros de Combate
de Euzkadi y los casi 40 ejemplares recuperados (inclui-
dos los que estaban en fase de fabricación).
Junto a ellos actuaron tres Renault FT-17 franceses
armados con cañón y otros tres con ametralladora. Los
primeros llegaron a Bilbao a comien-
zos de agosto y los últimos a Santan-
Q 6:30 29 de octubre de 1936.
Inicio del ataque. La infantería
de Lister se retrasa.
Combate e» Seseo
i
O 7:30 Un T-26 pierde la cadena
arremetiendo contra un camión.
(3 7:00 Tres T-26 atraviesan
pacificamente Seseña desde
el Este, con los tripulantes
asomados a las escotillas.
(3) 8:00 Un T-26 es alcanzado en
Esquivias por disparos de 65/17,
perdiendo movilidad.
O 7:15 El resto de T-26 de la
Compañía Arman llegan
detrás. Hacen fuego las
piezas de 105/11 de la 6*
Batería de Melilla
(3 El CV-33 del teniente Tamarit
es alcanzado y arrollado por un T-26
a la salida de Esquivias
Asi se resolvió el primer combate entre carros de
la Guerra Civil Española y el segundo, quizás, de
la historia (el primero ocurrió el 24 de abril de
1918, en Villers-Bretonneux, con victoria
alemana). Los atacantes perdieron
tres carros, pereciendo seis
españoles y seis soviéticos.
G 9:30 El T-26 de Seseña es incendiado
con gasolina por artilleros de la
6* Batería de Melilla.
O 9:45 Llegan a Esquivias unidades
nacionales de refuerzo: la batería de la(..fl||8mas
75/28 del capitán A,joña Q IMS I 2Í
H 1 es destruido por el otro ।
inmovilizado
Del asombro que produjo la superioridad tecnológica soviética
la necesidad de armar a los carros de combate con cañón en t 9'°
giratoria De momento, en España se optó por montar el cañón^
antiaéreo italiano Breda de 20/65 mm en los Panzer l re
con premios en metálico a quienes capturaran T-26 soviétí-o^6"5^
Los T-26 reciben fuego de
su artillería y deciden atravesar
Seseña de Oeste a Este.
© 15:30 Los restantes doce
T-26 se dirigen a Borox.
del
ó 15:00 Una pieza de 75 mm al mando —
teniente Ramos, inutiliza el T-26 averiado
*n Esquivias tras 150 disparos a 500 m.
a
Q 16:30 Otro T-26 es incendiado
dentro de Seseña, el resto
vuelve a sus lineas.
238 Artillería y carros de comb?\ie en la Guerra C ¡vil Españoi a
PLANTILLA DE LA DIVISIÓN DE BLINDADOS 1937/1938
MANDO Y
CUARTEL
GENERAL
6 T-26
124 T-26
3 BA-6/BC
7 UNL-35/FA-1
MANDO Y
CUARTEL
GENERAL
22 UNL-35
BT-5 7 UNL-35/FA-1
MANDO Y
PLANA
MAYOR
Mando y
Plana
Mayor
BRIGADA D€ CARROS:
CORONEL ENRIQUE NAVARRO ABYA
BRIGADA DE AUTOS BLINDADOS:
CORONEL JUUO PARRA ALFARO
REGIMIENTOS DE CARROS PESADOS:
CORONEL KONDRAIEV
INICIALMETE: COMPAÑÍAS a TRES SECCIONES y CADA UNA CON UNA AUTO-AMETRALLADORA TIPO UNL Y DOS
AUTO AMETRALLADORAS CAÑÓN TIPO BA-6/BC
TOTAL COMPAÑÍA: TRES AUTO-AMETRALLADORAS Y SIETE AUTO-AMETRALLADORAS CAÑON.
TOTAL BATALLÓN: NUEVE AUTO-AMETRALLADOR AS Y 22 AUTO-AMETRALLADORAS CAÑÓN.
MAS TARDE, LAS SECCIONES AUMENTARON A CINCO BLINDADOS.
der a finales de ese mes. En noviembre llegarían a la
capital vizcaína diez coches blindados soviéticos FA-1,
armados con una ametralladora, así como una vein-
tena de autoametralladoras-cañón BA-6, armadas con
el mismo cañón de 45 mm que los carros de combate
T-26. A principios de 1937, aunque no está muy clara
su presencia en el frente norte, hay autores que afirman
Carros capturados
£7 ejército nacional capturó multitud
de canos soviéticos T-26 durante toda
la guerra.
LOS CARROS DE COMBATE 239
Raggruppamento Carristi
Junio a estos dos carros CV 33-35
Tipo // está el banderín del jefe del
Batlaglione del Raggruppaniento
Carristi.
tendientes se reorganizaron. Las pérdidas
sufridas en la batalla fueron 19 tanquetas
Fiat italianas y siete tanques T-26 sovié-
ticos.
El 5 de marzo el batallón «negrillo»
creó sobre el papel la 4.a Compañía, ar-
mada con Panzer I ausf. B, versión más
moderna del famoso carro alemán y do-
que se recibió una sección de T-26, acompañada de
varios BA-6 más.
En marzo llegaron a Santander otros 16 carros
FT-17, nueve de ellos armados con cañón, todos de ori-
gen polaco, al igual que otros tantos que habían llegado
a Alicante en el mes de noviembre. En la ofensiva contra
Oviedo de mediados de marzo de 1937 se emplearon
una decena de BA-6. tres canos Renault FT-17 con ca-
ñón y ocho más dotados de ametralladora.
Tras la batalla de Guadalajara, en la que los contra-
ataques de los carros soviéticos fueron pieza clave en el
fracaso italiano, a costa de «solo» un 40% de bajas
tada de motor Maybach (más potente que
su predecesor, Krupp). El 27 de abril marchó al frente
vizcaíno para participar en las operaciones que acaba-
rían con la toma de Bilbao. En la campaña se perdieron
12 carros teutones, entre averiados y destruidos.
A primeros de abril, con vistas a las operaciones de
Bilbao y Santander. 12 nuevos CV-33/35 permitieron al
Ragruppamento Carristi reponer las bajas de las compa-
ñías. Una vez finalizadas, un nuevo envío de 16 tanquetas
a últimos de agosto posibilitó contar con dos batallones
de dos compañías cada uno y crear una 5.a italo-española.
Al final, en vísperas de la batalla de Brúñete los nació-
240 Artillería y carros de combate en i a Guerra Civii Española
Por parte freniepopulista, nuevos envíos permitieron
crear una brigada de blindados, con base en Cuart de
Poblet (Valencia), y cuatro batallones, a tres compañías
de diez blindados (36 con cañón y 84 con ametrallado-
ras) y una de diez carros T-26, que fue puesta al mando
del coronel Enrique Navarro Abuja. Además de la Bri-
gada de Tanques (con base en la Alameda de Osuna,
Madrid), los Ejércitos del Este y del Sur contaban cada
uno con dos compañías de carros y una de blindados,
junto con otras más o menos independientes.
Unión Naval de Levante
// UNLr35 («Zis-Ford-85») /ue
proyectado por Adriana Vorohiev en
la fábrica n" 22 (Unión Xa val de
Levante de Valencia) y producido
en altos hornos de Sagunlo. Se
emplearon chasis de camiones Ford,
GA7.-AA y Chevrolet
En Brúñete, en la mayor batalla de
carros de la Guerra Civil española, por parte
republicana operaron: 30 tanques (un bata-
llón) y 10 blindados (una compañía) con el
V Cuerpo de Ejército al mando de Modesto. 40 tanques
y 10 blindados con el XVIII Cuerpo de Ejército a las
órdenes de Jurado, a los que había que añadir otros
30 cairos y 10 blindados de reserva común, y los 50 tan-
ques, 20 blindados y 3 trenes blindados del Cuerpo de
Ejército II Bis (también llamado «de Vallecas»).
Confiando en el éxito de la operación, el Cuerpo
de Tren tenía previstas dos compañías de transporte
para motorizar dos brigadas mixtas. Para entonces
• Composición de la División de Blindados (1937/38) •
• Mando: coronel Sánchez Paredes; con Rotmistrov como inspector de las tropas acorazadas.
• Brigada de Carros: coronel Enrique Navarro Abuja. Cuatro batallones. Batallón de T-26 a tres compañías de diez carros
(tres secciones de tres carros), total: 124 con los de mando de batallón. Compañía de blindados (tres secciones de tres blin-
dados), total: tres con cañón (BA-6 o Chevrolet-BC) y siete con ametralladora (FA-I o 3HC/UNL-35).
* Brigada de (Autos) Blindados: coronel Julio Parra Alfar o. Tres batallones a tres compañías. Cada batallón con nueve blin-
dados con cañón y 21 con ametralladoras. Luego las secciones pasaron a tener cinco blindados. Compañía de carros (10 T-26).
• Regimiento de Carros Pesados: coronel Kondraiev. Un batallón pesado (31 BT-5) y una compañía de blindados igual a
las anteriores.
• Batería Antitanque: con piezas de 45/44 mm. Estaba previsto asignar una brigada mixta (adap-
taría un batallón a cada brigada y al regimiento pesado) y dos batallones de transporte (uno para la
brigada de carros, dos compañías para la de blindados y uno para el regimiento pesado).
LOS CARROS DE COMBATE 241
Brúñete
4 la izquierda, un grupo de mandos
del Ejercito popular viajan en un
vehículo civil. Ahajo, los T-26 en
Bruñere, en la batalla donde más
canos se emplearon de toda la guerra
española.
«Si el carro de combate ha de seguir
empleándose en el ataque a posicio-
nes fortificadas sin aprovechar su
Pavlov había sido sustituido por Pavel
Alekseevich Rotmistrov Rudolf. A pesar de la superio-
ridad de los blindados republicanos frente a las tres
compañías alemanas apresuradamente concentradas
en la zona, el resultado de esta batalla supuso para los
gubernamentales la pérdida de 47 canos T-26, la ma-
yoría por artillería y antitanques, de los que 18 fueron
capturados por los nacionales, quienes reutilizaron una
decena de ellos. El general Vicente Rojo testimonió que
«los tanques no aprovechan la sorpresa en el ataque (...)
y avanzan muy lentamente (...) [además] el enlace de la
infantería con los tanques, y viceversa, es muy débil».
Por su parte, el teniente coronel Ruiz Fornells, jefe de
Estado Mayor del XVIII Cuerpo de Ejército, afirmó:
efecto de masa, cabe pensar si no resultaría ventajoso
sustituirlo por (...) armas de acompañamiento».
Un resultado similar se produjo en Belchite, donde
el regimiento internacional con modernos carros BT-5
perdió la mitad de sus efectivos (en gran medida por
fuego artillero) al intentar una rápida penetración en
campo enemigo, mientras que 15 T-26, de la cincuen-
tena que actuó, fueron también baja.
En el frente norte los frentepopulistas importaron
más de 120 blindados (FT-17, BA-6, FA-1, T-26), a los
que se sumaron los numerosos fabricados por la indus-
tria nacional («Trubia-Naval», «Bilbao», «Tiznaos»), así
como los blindados de circunstancias, fabricados de
manera más o menos artesanal. El regimiento de carros
% 4
242 Artillería y carros de combate en la Guerra C ¡vil Españoi a
Belchite
Derecha. Modesto y Waher tras la toma de
Belchite, batalla en la que intervinieron
T-26 y BT-5.
Blindado FA-1
Abajo. El BA (Bronca vtomobil, blindado
de exploración) FA1 (FA-1) usó el chasis
de un automóvil civil (Ford-A,«FA»,
nacionalizado como GAZ-A y fabricado en
Gorki).
organizado con ellos estuvo al mando del mayor Alberto
Samaniego y del coronel Anselmo Fantova. Los carros
alemanes actuaron solos en Vizcaya.
A finales de octubre el Ejército popular creó la Divi-
sión de Ingenios Blindados. Pero, pese a la superioridad
de las fuerzas acorazadas republicanas, al mando nacio-
nal le quedó claro que no iban a ser un obstáculo para
sus ofensivas. Como confirmación, en Teruel-Alfambra
los gubernamentales emplearon dos batallones de
carros y los restantes BT-5 (104 carros en total) que,
disgregados entre las unidades, no consiguieron vencer
y tuvieron 47 bajas.
Respecto a los «asesores» soviéticos, Krivo-
shein participó en la batalla de Kursk
como teniente general del Tercer Cuerpo Mecanizado;
Pavlov fue ejecutado en 1941 por «negligencia» durante
la invasión alemana a la URSS; Arman fue depurado,
pero murió el 7 agosto de 1943 en la zona del Volchov al
mando de la 122/ Brigada de Tanques, y el ya teniente
general Rotmistrov (Rudolf) mandó el 5.” Ejército Blin-
dado en Kursk.
En octubre de 1937 el batallón de canos del Ejército
nacional se reorganizó,
disponiendo desde ese
momento de las si-
les unidades:
Plana Mayor,
al mando del
Los ( arrus DF (OMHAII 243
teniente coronel Pú jales;
l.CT Grupo, a las órdenes del
capitán Diez de la Lastra, con
las compañías 1 .* y 2.“ dotadas de
carros de combate Panzer 1 alemanes y la 3.“ de T-26B
capturados; 2.° Grupo, cuyo jefe era el comandante
Sáez de Cabezón, con las compañías 4 “ y 5.a compues-
tas también por ingenios alemanes y la 6.a por Renault
FT-17 y Trubia-Naval. La Compañía Antitanque moto-
rizada, al mando del capitán Ercilla, dolada de ocho
Pak de 37 mm y algún cañón ruso de 45 mm capturado,
junto a las
compañías de
transporte y taller (cu-
yos jeles eran los capitanes
Al faro y Verdeja), la unidad de depósito y la escuela
remataban el organigrama de esta nueva unidad.
Ante la diversidad de procedencia de su personal
voluntario (infantería, artillería, tercio, etc.) y queriendo
darle un carácter de fuerza de choque, el I de marzo de
1938 el batallón de carros nacional se transformó en
Bandera de Canos de Combate de la Legión, a propuesta
del general Yagúe (en ese momento
jefe de la misma). Permanecieron los
dos grupos tácticos existentes, com-
PoiH R ACORAZADO
Izquierda y aniba. Un B1-5,
conservado como monumento
en San PetersburRO, y un T-2ó
destrozado, simbolizan el poder
acorazado que la ( 'RSS puso a
disposición del Ejército Popular
de la República.
244 ARTILLERÍA Y CARROS DE COMBATI? I N I A GUERRA ClVIl. ESPAÑUI A
EVOS DISEÑOS AUTÓCTONOS •
• La empresa aragonesa Mercier, con
vistas a la expugnación de la catedral de
Siguenza. transformó tres tractores Ca-
terpillar en «carros» armados con dos
ametralladoras Hotchkiss. Diseños simi-
lares se realizaron también en el bando
contrario.
• La Sociedad Española de Construcción
Naval (SECN) desarrolló el carro de
combate de infantería modelo 1937
sobre la base de un chasis inspirado en
el Fiat CV.35 italiano, y provisto de un ca-
ñón Breda de 20 mm. pero no se ultimó su
construcción en serie por sus pobres pres-
taciones y su débil blindaje. De su chasis se
derivaron un tractor pesado y otro ligero
para los que no hubo fondos.
• El carro Sadurní de Noya fue su equi-
valente en el bando republicano.
• Con sentido práctico, y a la vista de que el
número de T-26 capturados iba en aumento
(500 pesetas era el premio por la captura
de cada uno), se desecharon las adaptacio-
nes realizadas en la fábrica de Sevilla del ca-
ñón Breda a los Panzer IA (cuatro ejempla-
res) y Fiat CV. 33/35 (solo un ejemplar), que
también llevó a cabo la Comandancia Ge-
neral de Artillería. Asimismo, se adaptó un
lanzallamas pesado a un Panzer I y se «com-
pactó» una tanqueta lanzallamas, montando
un depósito de líquido inflamable sobre su
parte posterior, para evitar el remolque.
• Bajo la supervisión de técnicos mis-
tares soviéticos se reataron magnífi-
cas versiones de la autoametrailadora
FA-1 sobre chasis 3HC. especialmen-
te las UNL-35, de las que se llega rez
a fabricar entre 150 y 200 ejemplares
también de la BA-6. plasmadas en d
centenar de Chevrolet B.C cons-
truidos en Levante y Cataluña.
• El carro Verdeja fue diseñado por
el capitán de artillería Félix Verdeja
Bardales, jefe de la unidad de mantenimien-
to del batallón de carros «negrillos». Inoc
su desarrollo en 1938 y terminó el proto-
tipo definitivo en enero de 1939.
• El primer carro R.T.I., versión local de
T-26. fue construido el 20 de enero de
1939 por la fábrica Z y Talleres B.L (Cata-
luña). Ambos -Verdeja y R.T.I- desapare-
cieron con el fin de la contienda.
LOS CARROS DE COMBATE 245
Blindado español
Derecha. «Tiznao»
fabricado por Mercier
en Zaragoza.
BI INDADO ESPAÑOL
Arriba. Chevrolet con cañón de
37 mm y ametralladora.
Canon df 45 mm
Centro. Armamento del carro T-26. Se
aprecia el cañón, la ametralladora y el
visor de puntería.
\ ERDEJA
Debajo. Primer prototipo de carro
Verdeja. Junto a Franco y Orgaz
vemos a su creador, el capitán Félix
Verdeja Bardales.
Diseño autóctono
Debajo. Este pequeño carro armado
con dos ametralladoras fue diseñado
en España sobre un chasis de tractor
Caterpillar.
1 RACTOR ORUGA
Debajo. El prototipo de carro
modelo 37 fue transformado en
tractor pesado. Hoy en día se puede
visitaren la Academia de Infantería
de Toledo.
W A..ULBW* V C»M» « “ GüERRA C'V" ESPAѰ'''
Asi-sores
Izquierda. Mihtares soviéticos
cambian impresiones con
sus homónimos alemanes en
septiembre de 1939. Poco ante
habían apoyado a bandos
enfrentados en la Güeña Civil
española.
Museo
Abajo. Panzer / y T-26,
Conservados en la actualidad en
el Museo de Carros de El Goloso
(Madrid).
puestos ahora cada uno de ellos por dos compañías de
Panzer 1 y una tercera de T-26, más otra independiente
que agrupaba carros Renault FT-17 y otros ingenios va-
riados de escaso valor combatiente.
El encuadramiento en la Legión conformó su etapa
más gloriosa, pues, aunque siempre el mando nacio-
nal empleó las compañías de canos afectas a diversos
cuerpos de ejército. Yagüe utilizó magistralmente los
pocos agregados a su unidad «marroquí». Durante el
ataque al sur del Ebro de mediados de marzo de 1938.
el l.er Grupo de Canos agregado al Cuerpo de Ejército
de Yagüe fue pieza clave en los éxitos, fruto del genio
táctico del general falangista, la perfecta v coordinada
ejecución de los canos y los destacamentos de contra-
carros y antiaéreos Flak (Grupo F/88) en vanguardia, el
amplio uso de unidades transportadas en camiones, la
despreocupación por los flancos y el enlace con la avia-
ción de asalto (las famosas «cadenas»). El espectacular
del mundo. Los primeros
ejemplares de aquella
genial síntesis de sentido
común y buen hacer ruso,
unidos a la mejor tecno-
logía sajona (los similares
BT-5 eran derivados del
T-3 Christie americano) y
nazi, habían sido produci-
dos en 1933 comoT-26B
Inglaterra y Alemania te-
coaxial. trasero y antiaéreo También se
dotó a algunos de equipos de radio (una
varilla alrededor de la torre).
Sus características eran: peso. 9.2 q motor
de 91 Cv; autonomía. 225 km; pendiente.
60%. A lo largo de toda la guerra los fren-
tepopulistas llegaron a recibir un total de
281 T-26B (312 según los rusos, además
de 50 BT-5). que fueron la columna verte-
bral de sus unidades e incluso de las de sus
enemigos, quienes intentaron con ahínco
Basado en el casco y en el tren de rodaje
del Vickers Six-ton, y con una amplia torre
biplaza armada con un cañón de 45 mm
(evolución del Pak de 37 mm). en el mo-
mento de llegar a España era el mejor carro
nían por entonces magnificas relaciones
con la URSS.Además del cañón y. según los
casos, llevaba dos e incluso tres ametra-
lladoras Degtyarev de
7,62 mm, en montajes
capturarlos. El EPR no sacó partido de la
superioridad en cantidad y calidad que los
«chispún» (onomatopeya del sonido de sus
disparos) le conferían.
248 ARTIILERÍA V CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA ClVIL ESPAÑOLA
avance de 38 kilómetros el día 12 (entre
Belchite y Escatrón) de la 3.a Agrupación
de la 5.a División de Navarra (motorizada
y reforzada con la Agrupación de la Legión
-14.a y 16.a Banderas-) fue primicia mundial
de la Bhtzkríeg (más de 70 km profundizados en
cuatro días y 40 en una sola jomada). Esta se produjo
tras vencer la oposición del 2.° Batallón de la 1.1 Brigada
Blindada de] Ejército Popular, destrozando dos T-26 y
capturando otros dos. De forma similar, pero con solo
una compañía de «negrillos», una sección de T-26 y otra
de 37 Pak (sin la Cóndor) se desenvolvió el espectacular
avance entre Gelsa y Fraga pocos días después.
Sin embargo, du-
rante las opera-
Carro francés
Izquierda. Un FT-17 con cañón de 37 mm.
La mayoría de estos carros procedían de
Polonia,
Transporte por carretera
Página siguiente, arriba. Transporte de
un carro alemán Panzer 1 sobre remolque
SD.AH 115.
Antitanql ista
Derecha v centro. Un anlitanquisía
nacional, procedente del anua de
artillería, con un distintivo muy similar
al que usaban los cañistas.
1
ciones de Aragón y Levante la Bandera de Carros
de Combate perdió un total de 26 de ellos, inutilizados
o averiados por fuego enemigo: antes, únicamente en
torno a Madrid había registrado tal cantidad de pérdi-
das. Yagüe di jo en su informe que los carros se emplea-
ban mal porque no se entendía lo que de ellos podía
exigirse, y propuso que operasen reunidos en cuatro
agrupaciones, pero el general cayó en desgracia por su
discurso de Burgos (demasiado «social» y patriótico)
y hasta Cataluña no volvería a tener predicamento y
Colores nacionales
Centro. Bandera de la Agrupación
de Carros de Combate de la legión.
1. encua-
el GERO,
esencial-
medios. El 1 de octubre de 1938 se constituyó la
Agrupación de Can os de Combate, compuesta
por dos batallones de tres compañías cada uno, la
cual dejó de ser legionaria para pasar, de nuevo,
al Regimiento de Canos n.° 2.
El 11 de marzo, en el sector de Olite (río Mar-
tín) y en paralelo con el audaz avance «marroquí»
durante la primera ofensiva de Aragón, el cabo
Renato Zanardo (de la 2.a Compañía del l.er Ba-
tallón de Carros Célere) ganó la Medalla Militar y,
a la vez, La Laureada. Por aquellas acciones, las
anteriores e incluso las del Ebro, el 23 de agosto
de 1938 se concedió la Medalla Militar Colectiva
al Raggruppamento Carristi. De marzo de 1937 a
abril de 1938 las columnas Célere perdieron nueve
tanquetas.
Tras la llegada al Mediterráneo de
los nacionales en abril
de 1938, la División
Blindada se desdobló
en dos. La
l drada en
[] que era
mente la misma que
antes, y la 2.a en el
GERC, formada por
dos brigadas de carros, otra más de blindados y una
cuarta de trenes. Como idea de los medios de que
disponían, hay que tener en cuenta que en mayo los
Pieza de carro de combate
Encima. Cañón de 37 mm perteneciente a
un carro francés Renault FT-17.
frentepopulistas poseían 176 carros y 285 autoametra-
lladoras, los cuales se transformaron en 126 carros y
291 blindados en diciembre.
En las operaciones de Aragón y Levante de la prima-
vera de 1938 tomaron pane unos 80 T-26B republicanos,
de los que 32 fueron destruidos, capturados o dañados
seriamente. Los BT-5, ahora con tripulaciones españolas,
tuvieron un saldo de 11 destruidos.
En la batalla del Ebro, única en la que
se emplearon conjuntamente todos los
carros nacionales, aunque en un escenario
poco propicio, 29 carros de la Agrupación
fueron averiados o destruidos, 11 de ellos
Carro italiano
Derecha. El reducido tamaño
del CV 33-35 permitía subirlo
a camionetas.
T-26. El 6 de octubre esta tenía en total 134 blindados:
66 «negrillos» (49 en servicio), 41 T-26 (22 en servicio)
y 27 Renault (6 en servicio); solo el 57% estaba opera-
tivo. Los italianos sufrieron 12 bajas, entre averiados y
destruidos. Del centenar de carros que cruzaron el río,
el Ejército Rojo perdió 17 carros destruidos, incluidos
seis BT-5 supervivientes, y otros 18 fueron capturados.
LOS CARROS DE C< >MBATE 25 I
En la ofensiva de Cataluña, en la que la Agrupación
de Carros tuvo 13 vehículos destruidos, Yagüe penetró
entre los días 14 y 15 de enero los más de 60 kilómetros
que hay entre El Perelló y Tarragona, y lo hizo sin el
apoyo de tanques ni de apenas aviación. Las columnas
célere italianas llegaron a hacer alguna penetración/
marcha de 200 km la víspera del final.
A finales de 1938 se creó en Sevilla, prácticamente
«de la nada», la Agrupación de Carros de Combate del
Sur, la cual, a comienzos de febrero de 1939 tenía un
Grupo Oruga (dos compañías de T-26 y una sección
Renault) y dos Grupos Blindados (seis escuadrones de
autoametralladoras de origen republicano).
Ante la labor de aquellos artilleros, en el conjunto de
las actuaciones que aquí se han reflejado, todo parece
indicar que estaban plenamente justificadas las pala-
bras que se pronunciaron en Burgos el día de Santa
Bárbara de 1938 y citadas al inicio de esta obra.
Panzer alemán
Arriba. Panzer 1 con la portezuela del
conductor abierta. Encima, detalle en
color de su frontal.
Blindados df.i Sur
Abajo. Vanos blindados UNL-35 de la
Agrupación de Carros de Combate del
Ejército del Sur.
252 ARTO l FRIA Y CARROS DI COMBA IE EN I A Gi l RRA C IVII h.M’AÑOl A
CV 33/35 Lanzallamas
Pz Kpfw. I A
Pz Kpfw I «BREDA
CV 33/35
2 ametralladoras
de8mm
1 ametralladora
de 8 mm y un lanzallamas
de 80 mm
Lancia IZ/IZM
2 ametralladoras
de8mm
2 ametralladoras 1 ametralladora
de 7,92 mm de 20 mm y
otra de 7,92 mm
Pz.Kpfw I B
2 ametralladoras
de 7,92 mm
Renault FT-17
BA-6
Chevrolet
T-26B
BT-5
1 cañón de 37 mm
o
1 ametralladora
de 8 mm
1 cañón de 45 mm
y
2 ametralladoras
de 7,62 mm
1 cañón de 45 o 37 mm
y
1/2 ametralladoras
de 7,62 mm
1 cañón de 45 mm
y
2/3 ametralladoras
de 7,62 mm
1 cañón de 45 mm
y
2 ametralladoras
de 7,62 mm
—J— —[— ——J— —|— Escala: 0 500 1.000 1500 2 000 2.500 3.000 3.500 4 000 4.500 5.000
Ametralladoras 7,62 a 8 mm
Cañón
cañón de 37/21 mm (SA 18 Puteaux)
Cañón de 45 mm
Lanzallamas de 80 mm 1 (60 m)
i Alcance eficaz (en metros) Penetración máxima (en milímetros) 1 1 1 1 1 1 II II 1 Escala; 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50
CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS CARROS IMPORTADOS Chevrolet Pz-Breda CV-33 Lanzallamas
CV-33/35 Pz-IA Pz-IB FT-17 T-26 BT-5 BA-6/BA-3
Peso (Tm) 3,4 5,4 5,8 6.7 9.5 11 5,2 5 5,8 5,8
Motor (CV) 43 57 91 18 91 HP 50 78
Velocidad (km/h) 40 37 37 7.7 30 65-75 85 60
Blindaje max. (mm) 133 13 13 16 15 13 15 10
Ametralladoras (mm) 2x8 2x7,92 2x7,92 Ix7o1x37 1/2/3x7,6 1x7,62 2x7,62 2x7,62
Cañón (mm) 1x7 0 1x37 1x45 1x45 1x45 1x37
Radio - - Si Sí Sí •
Tripulación 2 2 2 2 3 3 3 3
Importados 149-155 88 34 64 281-312 50 40
Fabricados en España - ♦ 70 a 100
254 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Créditos fotográficos y de ilustraciones:
Las imágenes de este libro han sido facilitadas por los autores de sus propias colecciones, excepto las que se indican a continuación:
Academia de Caballería: 80a.
Archivo General Militar de Ávila: 92a, 93a.
Canario Azaola Reyes: 64a, 82, 83ab, 95ab, 110a ye, 112ab, 113d, 122ab. 153a, 158ab, 161ab, 165ab, 166ab, 169a, 177a, 215a.
Carlos Medina Ávila: 18c, 24ac, 29, 31c, 33c, 35i, 36c.
César O'Donnell Torraba: 184ab.
Fundación Ma Eugenia Yagüe: 24ad, 130dy ab, 132ad, 140ab, 144a.
Heribert García i Esteller: 79ab.
José Manuel Campesino Bilbao: 39c, 53, 57ab. 59ab, 61, 65, 83a, 84a, 85abd, 87ab. 89ab, 92c y ab, 94c, 96a ye, 97. 98c, 99ab, ¡Ola, ¡O2abt ye,
103abyc, 104i, 107ayab. 108c, 109a, HOab, tllcyab, 112c, U3ab, 114, 115a, 116, 117a, U9abi, 120abi, 121ab. 128ad, 130i. 131a. l3Za‘-
135a, 139ab, 159ad, 161a, 179a, 183c, 184a, 188a, 189ab. 191ai, 196a, 197a, 199acyab, 205ab, 21 li. 216, 228c, 229, 230c, 235ab. 241a, ¿m-
249a.
Juan Bernardo Albertí Dumas: 190a.
Julio López Caeiro: 122c, 182c, 187d, 188i, 195a, 200i, 201a, 214, 215ab, 224ab.
Manuel V. Tamariz Sáenz: 220, 221, 225abi, 232, 233, 252a.
Miguel García Díaz: 172ab, ¡73ab.
(a = arriba, ab = abajo, d = derecha, i = izquierda, c = centro)
AR
y CARROS de
GUERRA
CIVIL
ESPAÑOLA
jr
TÍTULOS MILITARLA
• ARMAS DE FUEGO • AVIACIÓN MILITAR ESPAÑOLA • BATALLAS
DEL MUNDO • GRANDES BATALLAS ESPAÑOLAS • BOMBARDEROS
• GUERRA CIVIL ESPAÑOLA • PRIMERA GUERRA MUNDIAL
SEGUNDA GUERRA MUNDIAL • MARINA MILITAR ESPAÑOLA
• LEGIÓN CÓNDOR • ARMAS Y UNIFORMES DE LA GUERRA CIVIL
ESPAÑOLA • VEHÍCULOS BLINDADOS ESPAÑOLES • DIVISIÓN AZUL
• BATALLAS MEDIEVALES • BATALLAS DE LAS CRUZADAS
• LA ORDEN DEL TEMPLE • SUN TZU. EL ARTE DE LA GUERRA ,
• TRATADO DE LA GUERRA • ÓRDENES MILITARES DE ESPAÑA
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