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                    EN LA GUERRA
CIVIL ESPAÑOLA
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jen 1939


Artillería y carros DE COMBATE en la Guerra Civil Española
Dirección editorial Isabel Ortiz Coordinación editorial Galland Books José María Manrique García y Lucas Molina Franco Corrección Lucas Molina y José Javier Marín Documentación gráfica , Colección autores, Archivo Canario Azaola, Miguel García Díaz, Juan B. Alberti Dumas, Archivo General Militar de Ávila, Carlos Medina Ávila Colección José Manuel Campesino Bilbao Ilustraciones Manuel V. Tamariz Sáenz, Julio López Caeiro, Juan Conde Tratamiento de imágenes lone Muñoz Diseño y maquetación lone Muñoz Cartografía Juan Conde Infografías Francisco M. Queipo Juan Conde Manuel V. Tamariz Agradecimientos: Juan Bernardo Albertí Dumas, Antonio Alonso, Javier Bennúdez de Castro, Juan Luis Coello, Carlos Engel, Miguel García Díaz, Francisco José Gómez Ramos, Carlos Medina, Carlos Murías, Cutlqu^oruM d. producción. ditvibuoón. comunión pública o transformé Sánchez PUChol, Javier VUlaiTOya * CtDR° © SUSAETA EDICIONES, SA. © TIKAL EDICIONES, S.A. C/ Campe», 13 - 28022 Madrid Tel.: 91 3009100 - Fax: 91 3009110 preso y encuadernado en España www*susaeta.com 0-L-: m-332i2-mfTlHWI
Artillería y carros DE COMBATE en la Guerra Civil Española José María Manrique García Lucas Molina Franco Con la colaboración de Javier Villarroya Colección dejóse Manuel Campesino Bilbao TIKAL
Sumario Capítulo I: Introducción 15 Consideración general Medios militares en vísperas de la guerra /9 i El Ejército español a comienzos de 1936 i Las cuatro disoluciones del cuerpo de artillería i Adscripción de los oficiales artilleros a los bandos en lucha (I) -6 i Adscripción de los oficiales artilleros a los bandos en lucha (II) ~~ i Piezas de artillería en servicio en 1936 3$ Otros materiales «en servicio» al comienzo de la guerra 40 Artillería obsoleta y de la Marina empleada en tierra 44 Distribución de los blindados en julio de 1936 49 Artilleros nacionales singulares 50 Juan Hernández Saravia (1880-1962) 53 • Los «asesores» soviéticos 54 Nikolái Nikoláyevich Vóronov {HukmÓü HuKaweeu* b¿Poho«-, 1899-1965) 55 Infografía: Baterías del nuevo frente marítimo de la plaza de Cartagena 22 Capítulo II: La actuación de la artillería en la guerra 59 Conceptos generales sobre el empleo de artillería durante la guerra Orgánica y batallas Comienzos y juventud: de Africa al Mediterráneo Madurez: el Ebro La artillería antiaérea La artillería de costa El Servicio de ArtiHería y |as fábricas 59 79 79 137 158 170 175
Proyectiles ¿ ] Topografía y tiro (I) 65 Algunas clases de tiro: protección, neutralización, destrucción, barreras, preparación 68 Topografía y tiro (II). ¿Cómo se apuntaba una pieza de campaña? 73 a ¿Cómo funciona una pieza? 75 Tractores y carrillos 78 Condecoraciones individuales artilleras en 1936 (I) 83 Artillería de las columnas que salieron de Barcelona 84 a Condecoraciones individuales artilleras en 1936 (II) 87 a El contingente italiano en la batalla de Málaga (del 5 al 8 de febrero de 1937) 91 a El compromiso de honor y los ascensos por méritos de guerra 95 a Plantilla de una brigada mixta según O.C, de 1° de octubre de 1938 (reservada) 97 a Fechas de creación de los primeros cuerpos de ejército nacionales 99 a La principal acción de guerra química en España 103 a El CTV tras Guadalajara 105 a Acciones de fuego de artillería de costa en el primer año de guerra 106 a Laureadas artilleras 107 a Artillería republicana perdida en el norte 109 a La artillería de costa en el frente norte 113 a Condecoraciones artilleras durante el resto de la guerra (I) 121 a Medallas Militares Colectivas artilleras 123 a Artillería de las divisiones nacionales 124 a Artillería nacional obsoleta (abril 1937) 125 a Consumos de munición de artillería en el bando nacional (según el comandante Moyano) 134 Infografía: Cómo funciona un proyectil 62 Infografía: Tipos de munición 70 Infografía: ¿Cómo funciona una pieza? 76
Capítulo III: De la batalla del Ebro al final de la guerra 1J/ 139 a El problema de las municiones La artillería en el Ebro el día de Santiago de 1938 1 46 Los mitos de la guerra: Atilano y su entomo 149 Juan Pérez-Chao y Fernández i La Reserva General de Artillería 166 Organización de las Agrupaciones de Maniobra de la DEC A (verano de 1938) 160 Piezas antiaéreas republicanas de dotación en el verano de 1938 (AHN fondo Vicente Rojo, caja 7/3) 164 > Derribos comprobados del bando nacional 167 b Pedro Jevenois Labemade 168 b Carlos Parallé de Vicente 172 i Artillería sobre vía férrea 173 b Condecoraciones artilleras durante el resto de la guerra (II) 177 b Material producido o recompuesto en la fábrica de artillería de Sevilla ¡ 79 b Juan Izquierdo Croselles 180 Inf'ografía: Preparación artillera en el Ebro 142 Capítulo IV: La artillería importada por ambos bandos 183 La artillería italiana । Artillería italiana en el Ejército nacional 186 La artillería alemana 194 La artillería del Frente Popular 202
i Piezas de artillería italianas 185 Piezas de artillería alemanas 198 Antonio Cordón 202 Piezas de artillería importadas por la República 206 Otros cañones del Ejército Popular de la República (EPR) 209 Formación de unidades y reservas artilleras en el EPR 210 Enrique Jurado Barrio 211 Capítulo V: Los carros de combate 217 Medallas militares de carristas, antitanquistas y otros artilleros (I) 218 Artillería antitanque republicana a mediados de 1938 (AHN fondo Vicente Rojo, caja 7/2) 222 Medallas militares de carristas, antitanquistas y otros artilleros (II) 226 Bajas de T-26 del EPR desde su llegada a España 234 > Plantilla de la División de Blindados 1937/38 238 Composición de la División de Blindados (1937/38) 240 Los nuevos diseños autóctonos 244 T-26 «chispún*, el tanque de la Guerra Civil 247 Infografía: Combate en Seseña 236

Introducción Consideración general Muchos hemos creído que todo nació en el momento en que descubrimos su novedosa existencia. Como mucho, aventuramos para el objeto de nuestro descubrimiento unos pocos años más de vida. En España, incluso en ambientes castrenses, las últimas generaciones creen, casi íntegramente, que la artillería y los carros son algo novedoso, que sus antepasados no los conocían o apenas barruntaban su uso. Pero, afortunadamente para nuestra generación, y vergonzo- esta palabra tan en boga actualmente y con tan poco respaldo real. Una precisión antes de seguir: al hablar de artillería circunscribimos el término a la empleada por los ejérci- tos de tierra de ambos bandos enfrentados en la Güeñ a Civil. Porque hubo otra artillería naval embarcada, de empleo trascendental, que no es objeto de este trabajo. Durante la Primera Güeña Mundial (1914-18) la artillería alcanzó cotas elevadísimas, y no solo por el número de piezas y proyectiles empleados, sino por los avances en las tácticas y en las propias técnicas. Puede que algunos conozcan el masivo empleo artillero en sámente para nuestros sistemas de enseñanza -civiles y militares-, en España ambas armas alcanzaron en muchas ocasiones, en manos de nuestros padres, abuelos y bisabuelos, ca- racteres de verdadera «excelencia», usando Primera Guerra Mundial En el transcurso de la Primera Guerra Mundial o Gran Guerra, como también se la denomina, la artillería desarrolló nuevas técnicas y mejoró sustancialmente sus capacidades con piezas de altísima calidad. También se asistió al nacimiento de dos nuevas armas: el carro de combate y el avión. Ambos tendrían un papel protagonista en todas las guerras y conflictos posteriores
Casco Centro. Modelo español utilizado hasta el comienzo de la Guerra Civil. En la parte frontal ostenta el emblema de la artillería. Verdún (dos millones de proyectiles en dos días, tan sólo en 40 kilómetros de frente), pero es menos conocido que los ingleses emplearon 1.537 bocas de fuego para lanzar la misma cantidad de proyecti- les durante los siete días que duró la preparación de la batalla del Somme, en 1916 (en ella se utilizaron por primera vez los tanques), o 4.300.000 proyectiles en la de Passchendaele, en 1917. E incluso alguien podría recordar vagamente que los cañones teutones lanza- ron 1.160.000 proyectiles en sólo cinco horas en la úl- Artillería en movimiento Izquierda. Contar con carros de combate, también denominados tanques, daba a los combatientes la posibilidad de disponer de artillería móvil en el campo de batalla. En la imagen, un carro francés denominado Renault FT-17, armado con un cañón Puteaux de 37 mm en torre giratoria. entonces teniente coro- nel Georg Bruchmüller y su equipo idearon organizaciones para el combate y tácticas perfectamente coordi- nadas con la acción de las demás armas combatientes, muy similares a las que se han usado prácticamente hasta nuestros días. Además, pusieron en marcha téc- nicas de corrección del tiro que tenían en cuenta las condiciones meteorológicas y la variación de velocidad inicial de las piezas, debido a su desgaste, mediante ti- tima gran ofensiva alemana, en Kaiserchlaccht (marzo de 1918). Quizá alguien tenga presente el bombardeo de París por cañones alemanes ¡desde 128 ki- lómetros de distancia!, el amplísimo empleo de los agresivos químicos, los gases, por parte de las artillerías de todos los contendientes y que en aquel enfrentamiento se generalizó la localización por el sonido de las piezas ene- migas. Pero lo que casi nadie conoce es que el Guerra de blindados ¿OS contendientes en la Primera Guerra Mundial desarrollaron diferentes modelos de blindados y &XÍ C°n,btl,e’con IoS Plantaron batalla. fradori /en‘ °S ,riP“la"'“ (conductor y tirador) de un carro francés Renault FT-17.
Der grosse Krieg Derecha. Publicación alemana sobre el conflicto. La Gran Guerra marcó profundamente a la sociedad europea de la época. ¡UrRunten. Pcpcídkn uiit> pkridjtc ros experimentales y transportes de tiro básicamente iguales a los actuales. En cuanto a la motorización, aunque durante la Gran Guerra el medio de transporte y de com- bate siguió siendo el caballo, el motor tuvo significativas aporta- ciones: proliferaron los vehículos de ruedas -mejor o peor diseña- dos- y blindados, y el 20 de no- viembre de 1918 el tanque entró definitivamente en la historia cuando los británicos lanzaron el primer ataque masivo con 324 ingenios blindados en la batalla de Cambrai. Es de justicia resaltar que parte de las técnicas arti- lleras empleadas en la primera conflagración mundial tuvieron origen hispano; según el general Martínez de Campos: (...) el marqués de Salamanca, coronel del regimiento de campaña acuartelado en Granada, proyectó un sistema de planche- ta y alidada que facilitaba el dibujo de una «constelación» de puntos representativos de las baterías en posición y de los blancos más probables; un trabajo topográfico sencillo Btnmfiíurtcr Beitung. !4(Uwd« Wft 0’ VreU: 4<> VfmnM Artillería alemana Cañón de 77/32 mm Feldkanone, pieza básica en la artillería de campaña germana a lo largo del conflicto mundial. Blindado Schneider-Brillie Página siguiente, arriba. Fue el primer camión blindado en servicio en el Ejército español. l>er grolíi’ ^rieg. INTRODUCCION 17 que después aseguraba la confección de directivas para el tiro y el cumpli- miento de las misiones con acierto; la Plancheta Salamanca, a pesar del éxito logrado, no fue adoptada defini- tivamente, y discutiendo estábamos aún sobre sus ventajas positivas e in- convenientes más probables, cuando, en plena Primera Guerra Mundial, los franceses comenzaron a emplear un método muy semejante al proyectado por el marqués don Antonio Diez de Rivera y Muro, con el que obtuvieron grandes éxitos. España no participó en la Primera Guerra Mundial, pero Alfonso XIII, en la medida de sus posibilidades, trató de que los ejércitos españoles no se quedaran descolgados de sus contemporáneos. Además, el desastre de Annual de 1921 espoleó una política de compras, construcciones y experiencias que •5 I
18 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española rápidamente dieron frutos de calidad, aunque los es- Gorra de plato Centro. Modelo español de la decada de 193o correspondiente a un capitán de artillería EXPOSICION Abajo. Finalizada la Primera C tierra Mundial, se celebró en Madrid una exposición titulada La Gran Guerra, con material variado de diversos países. cíales». La primera acción sería una contraba- tería en septiembre de 1921 contra la artillería riíeña emplazada en Sidi Mesaud y Tzayuday. También se utilizaron los primeros vehículos protegidos (Schneider, Latil, etc; denominados genéricamente «Tiznaos») y carros de combate casos presupuestos impidieran la renovación de los gastados materiales artilleros y una motorización significativa. Para recuperar el terreno perdido ante los rífenos y contrarrestar sus ataques, España incluso decidió recurrir al em- pleo de gases entonces permitidos por la legislación internacional. Se organizaron fábricas en Melilla y La Marañosa (Madrid) para elaborarlos, completadas con otras en Aranjuez (Madrid) y Guernica (Vizcaya) para las bombas «espe- (17 Renault FT-17 mod. 1917 y uno más con radio, y seis Schneider CA-1 mod. 1916). Incluso se improvisaron cañones an- tiaéreos en Alhucemas y se diseñó uno autopropulsado so- bre camión partiendo del cañón de 75/28 de campaña, puesto que Abd el Krím contaba con varios aviones y pilotos, aunque no los pudo utilizar. En resumen, entre el final de la guerra de África y el advenimiento de la
Introducción 19 • El Ejército español a comienzos de 1936 • Estaba formado por ocho divisiones orgánicas, herederas de las suprimi- das capitanías generales de Madrid. Sevilla, Valencia. Barcelona, Zaragoza. Bur- gos. Valladolid y La Coruña; el ejército de África con dos circunscripciones, las coman- dancias militares de Baleares y Canarias, y la llamada Coman- _ dancia Exenta de Asturias (secuela de la revolución de 1934). Además, es- taban la Dirección General de Aero- náutica y las Inspec- ciones Generales de la Guardia Civil y Ca- rabineros. Cada división orgánica estaba compuesta por dos brigadas de infantería, una brigada de artillería (con un regimiento de cañones 75/28 y otro de obuses de 105/22), un parque de artillería (para municionamiento y armamento), así como unidades y servicios diversos. A ellas se añadían las correspondientes uni- dades de cuerpo de ejército y ejército: la División de Caballería (donde se encuadra- ba el grupo de autoametralladoras. el regi- miento de artillería a caballo y la columna móvil a caballo de municiones); dos brigadas mixtas de montaña; tres regimientos de in- fantería de bases navales y dos más en cada archipiélago. Completaban la orgánica dos regimientos de carros ligeros, cuatro regi- mientos de caballería pesada, dos grupos de artillería antiaérea, cuatro regimientos/ grupos de costa, cuatro grupos de artillería pesada (155/13 ó 150/27), tres grupos de información de artillería (uno de ejército en la Escuela Central de Tiro y dos de cuerpo se de ejército), cuatro parques de artillería de cuerpo de ejército y tres columnas de mu- niciones (dos a lomo y una a pie), junto con unidades de ingenieros y servicios. Las unidades del Servicio de Artillería agrupaban en maestranzas y parques. El ejército de África estaba al mando de un general de división y cada cir- j cunscripción al de uno de brigada, 1 aunque era equivalente a algo más de dos divisiones. Hay que resaltar el Tercio de Extranjeros, dotado de seis banderas (unidades de tipo batallón), las Fuerzas Regu- lares Indígenas, con cinco gru- pos y la comandancia de arti- <¡¡fe¡ Hería, con dos agrupaciones. Las comandancias insulares y la exenta de Asturias tenían dos regimientos de infan- tería. un grupo mixto de artillería (costa y campaña -o montaña en el caso de As- turias-; en Baleares eran dos los grupos) y otras unidades menores. Las brigadas de montaña estaban formadas por dos medias brigadas, a su vez compues- tas fundamentalmente de dos batallones y un regimiento de artillería de montaña (de- udo de dos grupos de obuses de 105/11). Compleuban el panorama diferentes cen- tros: academias, hospiules, fábricas, depósi- tos de remonu, semenules y yeguadas. Hay que desucar las academias de caballería y artillería, la Escuela Central de Tiro, con las secciones de artillería de campaña y arti- llería de cosu, la de automovilismo -ligero y pesado-, el Taller de Precisión, el Labo- ratorio del Ejército y las fábricas de Trubia, Oviedo.Toledo. Sevilla, Granada y Murcia. En guerra se formaría el ejército de prime- ra línea, compuesto por cuatro cuerpos de ejército; sería complemenudo por dos más de segunda linea, generados por movilización. C 7 < fe <
Itlllll 20 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española la Instrucción del Tiro de la DECÁLOGO DEL CADETE Junto a estas líneas. En 1928 se creó la Academia General Militar, escuela de oficiales del Ejército español, modélica en muchos aspectos con respecto a las de los países europeos más avanzados. Obús Schneider Izquierda A finales de la década de 1920, el Ejército español disponía de modernos materiales artilleros, ampliamente experimentados en la pasada guerra. Oh-'’ República, el Ejército español contaba con materiales regla- mentarios de buena calidad, pero en pequeña cantidad, desgastados en ocasiones y con signos de que empe- zaban a quedarse obsoletos, especialmente los carros y la artillería antiaérea. Muchos de estos materiales empleados en la güeñ a de África (1909- 1927), obsoletos o no, serían utilizados en combate a partir de 1936. Batería antiaérea de costa Derecha. El Plan de Artillado de 1926, llevado a cabo en la década de 1930, modernizó por completo la atrasada artillería costera española. Los materiales, todos ellos de patente inglesa, fueron montados para defender las bases navales de Ferrol, Cartagena y Mahón, En la imagen, una de las baterías antiaéreas del frente marítimo de Ferrol, dotada de cañones Vickers de 10,5 mm. El Reglamento para Artillería de Campaña y Posición de 1928 recogía per- fectamente todos los avances técnicos existentes hasta el momento. No hay que poner en duda la capacidad de aquellos capitanes artilleros para ejecutar lo que decían los reglamentos, pues, precisamente, si algo los caracterizaba era el ser «técnicos», ya que hasta 1932 todos los que ingresaban en artillería salían de la Academia de Segovia con el título de ingeniero in- dustrial, aunque esto cambiaría con los ingresados en la Academia General en 1928 y siguientes. Aplicaban el título durante toda su carrera en los parques, maes- tranzas y fábricas.
Introducción 21 Hay que dejar constancia de que en aquella época el arma de artillería tenía encomendada la fabricación del armamento y municiones del Ejército mediante todas las fábricas militares, ya entonces casi pri- vatizadas por el efímero Consorcio de Industrias Militares organizado por Manuel Azaña durante la Segunda República. Posteriormente pasarían, primero a Santa Bárbara («cedidas temporal- mente» al Instituto Nacional de Industria (INI)) y más tarde vendidas a la empresa norteameri- cana General Dynamics. Esos conocimientos propiciaron que el conflicto de 1936-39 fuera en mu- chos aspectos muy moderno, tanto por las experiencias y capacidades con que contaban los militares españoles como por las novedosas soluciones Prácticas Arriba. Los alféreces alumnos de la Academia de Artillería de Segovia realizaban todo tipo de prácticas en el campo durante el curso académico. Segovia Derecha. Desde tiempo inmemorial, Segovia fue la cuna de la artillería española. En la imagen, un monumento a los capitanes Daotz y Velarde y, detrás, parte del Alcázar. que aportaron, además de la participación internacio- nal con materiales de lodo tipo. El manido estereotipo de unos mediocres ejércitos lastrados por sus orígenes coloniales no es cierto, al menos en gran parte; únicamente el fin de la guerra de África y el parón de la República habían dado pie a un decenio de falla de inversiones y actualizacio- nes, sin nuevos programas de mejora. Muchos militares estaban curtidos por la guerra del Rif y por las revoluciones internas y gozaban de grandes conocimientos teóricos militares. Por su parte, la institución conservaba aún grandes capacidades, incluso de diseño y fabri- cación, con las cuales lograron mante- ner y recuperar el armamento exis- tente, movilizar la industria civil y acoger los avances técnicos extranjeros (asimilando con rapi- dez y eficacia su em-
BATERÍAS DEL NUEVO FRENTE MARÍTIMO DE LA PLAZA DE CARTAGENA ^Piedras Negras) Cabo Cope 4 piezas de 10,5 cm AAA Magistral 23,31 m Cota 354 m Sector total de fuegos 360' Distancia a la plaza: 14.400 en línea recta 2 piezas de 38.1 cm AAA Magistral 75,46 m Cota 252 m Sector total de fuegos 166° Máximo alcance Distancia a la plaza 13.750 m en linea recta 4 piezas de 15,24 cm Magistral 127 m Cota: 215 a 223 m Sector de fuegos: 202° Máximo alcance Distancia a la plaza: 13.050 m en linea recta 4 piezas de 10.5 cm Magistral 23.3, Cota 486 m Sector total de fuegos 360“ Radio de acción Distancia a la plaza 5.200 r en línea recta P^e2^leMazarrón(Ys|a P|ana¿^X Cabo de la Subida) \ Isla de Adentro Antiaérea y___ A,alayón Castill
Los Alcázares Isla Grosa Isla leí Ciervo Redonda de Palos El Jorel Aquilones Cabo del Agua Cabo Tinoso latería de A0’ Las Cenizas Antiaérea El Conejo 'Punta d< Aguiloc Isla Sugeto antiaérea le Cabo Negrete 2 piezas de 38,1 cm Magistral 90 m Cota 305 m Sector total de fuegos 249° Máximo alcance Distancia a Cartagena 14.250 m en linea recta. Roldan • Parajoh 4 piezas de 15,24 cm Magistral 121,50 m Cota 163 a 173 m Sector total de fuegos: 180° Máximo alcance Distancia a la plaza: 5.250 m en linea recta Isla .Perdiguera 4 piezas de 10,5 cm AAA Magistral 23,31 m Cota 283 m Sector total de fuegos 360° Máximo alcance Distancia a la plaza: 13.800 m en linea recta 4 piezas de 15,24 cm Magistral 135 m Cota 45,45 m Sector total de fuegos 140° Máximo alcance Distancia a la plaza: 13.000 m en linea recta Santiago de la Rivera •/ 4 piezas de 10,5 cm AAA Magistral 23,31 m Cota 209 m Sector total de fuegos 360ü Máximo alcance Distancia a ¡a plaza 5 600 m en linea recta 4 piezas de 15,24 cm Magistral 120m Cota 159 a 171 m Sector total de fuegos 230° Máximo alcance Distancia a la plaza: 4.200 r en linea recta CARTAGENA
24 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española ROS REPUBLICANO Centro, arriba. Cubrecabezas típicamente español. Se dejó de usar a partir de 1931. Jijan Yagüe Derecha. El entonces teniente coronel Juan Yague pinto al político gallego Santiago Casares Quiroga. Carro Schneider CA-1 Izquierda. En la guerra de África se empleó una batería dotada de estos carros de origen francés. Cartucherín Centro. Era parte del uniforme de gala en el Ejército español. En este caso corresponde a un oficial de artillería. pleo y mantenimiento). Es revelador el siguiente testimonio perteneciente a un gran cuadro existente en el pasillo de honor de la Academia de Artillería de Segovia: El 4 de diciembre de 1938 (III año triunfal) una nutrida comisión del Cuerpo presidida por el Excmo. Sr. General de División Don José López Pinto y Beriso, número uno de la Escala, cumpli- mentó en la ciudad de Burgos, con motivo de la Festividad de Santa Bárbara, Patrona del Cuerpo, al Generalísimo. A las palabras de fe, obediencia, admiración y entusiasmo hacia la persona del Caudillo pronunciadas por el General López Pinto en nombre del Cuerpo, S. E. contestó entre otras las siguientes: «Habéis superado todos mis cálculos y mis espe- ranzas: habéis rebasado con exceso que produce asombro lo que España y el Caudillo esperaban de vosotros. En el orden táctico yo puedo deciros, no ya con mi testi- monio, sino con el de aque- líos representantes de los países mejor organizados del mundo que han visitado nuestros frentes y analizado nuestra acción, que no podréis ser su- perados y que estáis en condiciones de resistir la comparación con los Artilleros de más alta táctica del mundo. En el orden técnico yo afirmo que el día | en que se sepa al detalle vuestra labor in-
INTRODUCCION 25 • L\s cuatro disoluciones del cuerpo de artillería • Uno de los condicionantes Asi. esta peculiaridad arti- elección, sin importarle estar en guerra en de la eficacia real de un ejército es su moral y su cohesión, aspectos en los que incide meridianamente la «política de personal» de su Gobierno, y la de ascen- sos en particular. Desde la guerra de la Independencia, la organización de las armas y los cuerpos, y los ascensos llera, que en realidad era común a todos los cuerpos facultativos (ingenieros, sa- nidad y veterinaria inclui- dos), y que no perjudicaba las meteóricas carreras que se daban en las otras armas, fue ardientemente reclama- da por las llamadas Juntas de Defensa (1917 a 1922). África. -Cuarta disolución: 1929 Miguel Primo de Rivera, la decidió tras el fallido golpe de Sánchez Guerra en el que solo actuó un regimiento de artillería. El desgaste que estas disoluciones -entre otros muchos sucesos- acarreó a la monar- quía hizo que se entronizara la República dentro de ellos, han sido el por dos veces. Los efectos en el Ejército instrumento que los políticos han utilizado Las disoluciones fueron las siguientes: fueron demoledores. para manipular a los ejércitos (y a otros cuerpos de la Administración) con fines partidistas, o simplemente egoístas, siempre disfrazados de pretendidas búsquedas de modernización, racionalización del trabajo y premio a los mejores (unas veces) o igualita- rismo (otras). El denominado por el general Primo de Ri- vera «problema artillero», originado por la defensa de la «escala cerrada» o lo que es lo mismo, ascensos por antigüedad hasta el empleo de coronel, era la punta del iceberg de un conflicto general. Fruto de años de experiencia colectiva, al salir de la Academia de Segovia los oficiales artilleros prestaban juramento de rechazar los ascensos por méritos o elección que pudieran correspon- derles, compensándolos de la forma que se determinara, salvaguardando de esta manera el compañerismo del que hacían gala. -Primera disolución: 1823 Fernando Vil suprimió todo el Ejército, su- pliéndolo por tropas francesas -Segunda disolución: 1873 Amadeo I pretendía imponer a los arti- lleros la equiparación con la escala prác- tica (procedentes de tropa), la desmembración en ramas ope- rativa y técnica, y los ascensos por «méritos». El detonante de todo esto fue la absolución del general Hidalgo de la Quintana, artillero que capitaneó los san- grientos sucesos del cuartel de San Gil. -Tercera disolución: 1926 Miguel Primo de Rivera se empe- ñó en imponer los ascensos por Sin las disoluciones de Primo de Rivera y otras disposiciones conexas (supresión del Museo de Artillería, privatización de las fá- bricas militares [creación del Consorcio], reducción de unidades, supresión de los estudios y el título de ingeniero industrial, etc.), difícilmente se puede entender par- te de la guerra que empezó en 1936. El fuerte republicanismo de los oficiales artilleros Her- nández Saravia y Antonio Cor- dón. junto con la agonía del carro «Trubia», son un claro ejemplo.
26 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Adscripción de los oficiales artilleros a los bandos en lucha (h N y R: número de artilleros que se adscribieron al bando Nacional o Republicano. N*: los que luchando durante toda o parte de la guerra en filas nacionales, fueron purgados al final de la contienda. R*: readmitidos en filas nacionales tras haber militado en el Ejército Popular de la República y obligados posteriormente a retirarse N-: artillero combatiente en el nacional, juzgado por motivos no políticos, como negligencia (caso de los jefes de las divisiones 21.a y 50 a entre otros), incapacidad no física y faltas de disciplina o al honor militar. N? y R? aquellos artilleros sobre los que hay pocos datos, pero hacen suponer su adscripción a uno u otro bando. ?: adscripción ignorada. Se trata del teniente Antonio Sastre González, de la Agrupación de Artillería de Melilla. Aparece en el Anuario de 1936; sin más datos. Datos tomados de Carlos Engel en E/ Cuerpo de Oficiales en lo Guerra de España (AF Ediciones, 2008). Empleo _^-^jEona General Coronel Tte. coronel Comandante Capitán Teniente Alférez Total N- ¡ % N." % N.e % N.° % N.° % N." % N.° % N.° TOTAL I8-VII-36 II 51 75 260 527 850 420 2.194 Nacional N 3 50 21 78 33 89 125 91 289 97 491 98 244 98 1206 N‘ 0 0 0 3 2 1 2 0 6 N- 1 17 1 4 0 1 1 0 0 0 3 R 2 33 5 18 4 II 7 5 8 3 10 2 5 2 41 R 0 0 0 1 1 0 0 2 1 0 0 0 0 0 1 0 1 Semguma 6 27 37 137 299 504 249 1259 gente, el mundo quedará asombrado y la Patria se sentirá orgulloso de vuestra labor inverosímil, si se tiene en cuenta que partimos de la nada, que ca- recíamos hasta de lo más elemental, y realizasteis Por otra parte, la «guerra relámpago» que causaría asombro en la Segunda Guerra Mundial nació en Es- paña, pues fue el general Yagüe quien puso en práctica todas las doctrinas que hasta entonces eran metas el prodigio de aprovisionar de armas y municiones a todo un Ejército como nunca lo tuvo España. La segundad del triunfo adquirió en mí tonos de reconocimiento. Esa la- bor técnica merece mis parabienes y la más alta gratitud del Ejército Nacio- nal y de la Patria». Cañón checoslovaco España adquirió dos baterías de cañones antiaéreos Skoda de 7,65 ni ni después de la Primera Guerra Mundial.
Introducción 27 discusiones de salón (por no decir fracasos, como el de Guadalajara). Y en España, como veremos, se construyeron carros tan reseñables como el Verdeja y blindados tan eficaces como los UNL-35 y los Chevrolet. Medios militares en vísperas de la guerra Los avances militares de finales del siglo xix no fue- ron adoptados con rapidez por una España endémica- mente despreocupada de inversiones militares que no 1 A Tiro de oblses • izquierda. Se traía de piezas de campana Vickers de 105 mm. • Ü reglamentarias en España desde la JJ década de 1920. fueran perentorias. Por ello, hubo que comprar fuera patentes sobre desarrollos que no se habían podido acabar aquí, fundamentalmente sobre piezas artilleras dotadas de órganos elásticos de largo recorrido, es decir, que pudieran hacer tiro rápido sin tener que volver a apuntarlas entre disparo y disparo. Terminada la güeña de África, las compras en el exterior se paralizaron. Hasta entonces las más sig- nificativas, junto a los ya citados carros de combate Renault, habían sido los 16 antiaéreos Skoda de 7,65/40 mod. 1919, adquiridos antes de 1924 junto con sus telé- Adscripción de los oficiales artilleros a los bandos en lucha (II) República N 3 60 14 58 20 54 86 70 169 75 243 70 47 28 582 N* 0 0 0 1 0 0 0 1 Z 0 0 0 0 0 0 1 1 R 2 40 10 42 II 30 27 22 47 21 84 24 99 58 280 R* 0 0 6 16 9 8 10 4 19 6 24 14 68 Semisuma 5 24 37 123 226 346 171 932 Extranjero N 0 o 100 0 50 0 0 2 * 0 o 0 0 50 0 ° Semisuma 0 1° I I o II i 0 I O 3 Ambas zonas N 6 I55 35 I69 53 73 211 I81 4S8 87 734 I87 291 69 1.790 N* 0 1° o 4 3 D o 7 N- 1 9 2 o o 4 R 4 |36 15 29 15 20 |34 13 56 H |94 H I104 || 35 322 R‘ 0 » 8 8 10 4 3 19 I3 24 6 70 1 0 0 0 o o |l o Total i 2.194 Suma inicial Nacional (N)= 6 generales + 35 coroneles + 53 tenientes coroneles + 211 comandantes + 458 capitanes + 734 tenientes + 291 alféreces = 1.790 (82 % de 2.194).A estas cifras habría que sumar los retirados (fundamentalmente por leyes de Azaña) y los 56 alumnos de la Academia de Artillería, pero no cambian fundamentalmente la proporción anterior.
28 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Artillería de costa Derecha. En la imagen, las entonces modernísimas piezas costeras Vickers de 152,4 nim, anilladas en los frentes marítimos de Ferrol, Cartagena y Mahón. Los cañones fueron fabncados en España por la Sociedad Española de Construcción Naval. Emblema Página siguiente, centro. Corresponde al Regimiento de Artillería de Costa n.° 2, de guarnición en Ferrol. metros y prediclores. Los programas de adquisiciones, escasos de fondos, y más con la llegada de la República, apenas existieron. Pero puede decirse que en 1936 casi todo el material artillero reglamentario era moderno, eficaz y de fabricación nacional. La artillería de costa, espoloneada por la añeja amenaza de la guerra Hispano-Norteamericana de 1898, había dado a luz avances tan importantes como las primeras direcciones de tiro ideadas por el teniente coronel Costilla. En 1902 se había declarado reglamen- tario el «predictor Costilla», basado en la determinación de las posiciones futuras del blanco marítimo en mo- vimiento, una auténtica primicia mundial. En julio de 1936 estaba terminando su mejoradísima «dirección de tiro Costilla» cuando fue asesinado en Madrid, en el Taller de Precisión. Parte de razón tenía la afirmación del general Mola según la cual el material militar estaba en 1927 tan desgastado por la larga guerra marroquí que solo eran útiles unos diez grupos de piezas (materiales de 75/28, 105/11, 105/22 y 155/13, todos de fabricación nacional bajo patente). En la fábrica de Trubia (As- turias) estaba en marcha la transformación de los cañones Schneider de 75/28 a montaje biflecha v de los Krupp de 150/27 en 155/26. Por esas fechas, la mo- derna artillería de costa y antiaérea de patente inglesa
Introducción 29 REGIMIENTO DE ARTILLERÍA DE COSTA. FERROL (II) III Grupo df costa IV Grupo de costa V Grupo de costa IBaterLa 2/ Batería | 3/ Bni ría I * Baiiría 2/ Barría | 3/ Batí-ría Maieriai obsoleto r Cañones Cañones Cañones Vicmrx 38,1 Vickirs 15,24 B Vicki rs AA 10,5 I Cañones VickfrsAA 10,5 Cañones Vicki rs 38,1 Cañones Vickirs I 5.24 Vickers empezaba a desplegarse en las bases navales de El Ferrol, Cartagena ti y Mahón. Como consecuencia de las tensiones con Italia en el Mediterrá- neo, por Real Decreto de 13 de octubre de 1926, el Gobierno de Primo de Rivera aprobó el «Plan de artillado del Frente Marítimo de las Bases Navales». Los materiales para el mismo se compraron directamente en Inglaterra. Fue el caso de los 18 enormes cañones de costa de 381/45 mod. 1926, también denominados Vickers-Armstrong de 15 pulgadas modelo 1926, que se empe- zaron a instalar en 1929 en el frente marítimo de
30 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española REGIMIENTO DE ARTI1 LERÍA DE COSTA. MAHÓN (II) El Ferrol (ocho en total), en el de Cartagena (cuatro), y en el de Mahón (seis). Los 50 cañones Vickers de 152,4/50 mod. 1923 de costa y los 48 antiaéreos de 105/43,5 mod. 1923 (versión terrestre del cañón naval de 101,6/45 que montaban los cruceros tipo Príncipe Alfonso) contemplados en el plan de artillado fueron construidos por la Sociedad Española de Construcción Naval (SECN) en Reinosa Cañón de 381 mm Ha sido el cañón de mayor calibre presente en España en toda la historia. Se compraron al Reino Unido un total de 18, que se montaron en Ferrol, Cartagena y Mahón en la década de 1920.
Artillería de campaña Arriba e izquierda. La artillería ligera reglamentaria en España eran los obuses de 105 mm Vickers (arriba) y los cañones de 75 mm Schneider (izquierda). Todos ellos prestaban servicio en los regimientos de artillería ligeros. Unidades ligeras Izquierda. Emblema empleado por los artilleros destinados en el Regimiento Ligero n.°3. (Cantabria) y La Carraca (Cádiz). Los aparatos de dirección de tiro se fabricaron en la recién nacida Ex- periencias Industriales (Aranjuez). Era el material de tiro de superficie más moderno del momento y siguió siendo eficaz hasta nuestros días en lugares adecuados (y seguiría, de no haber sido desmantelado), caso del estrecho de Gibraltar. A consecuencia de las tensiones que generó la acción italiana en África, los antiaéreos de Ferrol se repartieron entre Cartagena y Mahón antes del 18 de julio de 1936.
32 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española REGIMIENTO LIGERO DE ARTILLERIA (PARES) Los 16 regimientos ligeros de artillería de cam- paña disponían de dos grupos «en armas» -dotados de personal- y uno de reserva, todos ellos compuestos por tres baterías de cuatro piezas, con material sufi- ciente para organizar un tercer grupo; los regimientos numerados impares estaban armados con cañones Schneider de 75/28 y, los pares, con obuses Vickers de 105/22. El Regimiento de Artillería a Caballo tenía tres gru- pos dotados de tres baterías de cañones Schneider de 75/28. Los regimientos de artillería de montaña tenían en su seno dos grupos compuestos por tres baterías de
Introducción 33 Obuses DE 155 MM Arriba y derecha. Tras la Primera Guerra Mundial el obús francés Schneider de 155 mm se convirtió en un mito; declarado reglamentario en España para dotar a los regimientos de artillería pesada. obuses Schneider de 105/11, material que dotaba también al grupo de Asturias. Los regimientos de artillería pesada te- nían un grupo de cañones Krupp de 150/27 y otro de obuses Schneider de 155/13, ambos con tres baterías; su plana mayor encuadraba una sección telemétrica. Todos los regimientos de artillería de costa, especialidad artillera para la defensa contra objetivos marítimos, contaban con un parque regimental. REGIMIENTO DE ARTll LERÍA PESADA Sucios iili.mi irk a Grupo de caxoxls Grupo df obum s 4.aBatería I 5 * 4 Batiría 16.* Barría Cañones Kruit 150/27 Cañones Krupp 150/27 Cañoxls Kruit 150/27
34 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española El de Cádiz tenía dos grupos de costa y un grupo pe- sado de campaña, este último armado con una balería de obuses Schneider de 155/13 y otra de cañones Krupp de 150/27. Los de Ferrol, Cartagena y Mahón estaban formados por cuatro grupos de costa; el de .Mahón contaba también con un grupo mixto de campaña de dos baterías, una de obuses Schneider de 105/11 y otra de cañones pesados Krupp de 150/27. Los grupos mixtos eran de composición variable; en Baleares, había en total dos grupos de cañones Schneider de 75/28 (siete baterías) y una balería de obuses Schneider de 155/13, mientras que en Tenerife Obús pesado de 155 mm Algunas unidades de costa disponían de obuses Schneider de 155 mm en sus plantillas.
Introducción 35 y Las Palmas los materiales eran anticuados: cañones Schneider de 70/16 y Krupp de bronce de 90 mm. Los materiales de costa estaban reforzados por baterías obsoletas dependientes de varios regimientos de arti- llería pesada. Las agrupaciones de artillería de las circunscrip- ciones oriental (Melilla) y occidental (Ceuta) estaban formadas respectivamente por una plana mayor, dos gilí pos móviles a dos baterías de obuses Vickers de 105/11, un grupo dotado de material pesado (que hacía
36 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española también las veces de material de posición e incluso se podía emplear como defensa de costa), compuesto pol- lina batería de obuses Schneider de 155/13 y cuatro de costa y posición, un parque móvil de municionamiento a lomo y d otro de municionamiento automóvil. ’ A finales de 1935 se dio la orden de reunir las dos baterías de 155 mm en un grupo en Ceuta, disolver una batería de 105 mm de Melilla para formar con su personal dos nuevas de posición en Ceuta, y se crearon cuatro nuevas de posición (dos de 75 mm. una de 150 mm y otra de 155 mm). Las piezas de artillería de acompaña- miento eran las de pequeño calibre, que se agregaban o eran orgánicas de las unidades de infantería, para su inme- ► Característico Izquierda. La bómbela artillera junto a la denominación de la unidad de pertenencia. En este caso, el 5.°de Montaña. Material di costa y posición obsoleto
Im roim CCIÓN 37 AGRUPACIÓN DE ARTILLERÍA CEUTA I Grupo móvil II GrüK) móvil diato apoyo directo. En plantilla había un cañón por batallón (de construcción nacional, modelo Ramírez de Arellano de 40/25 o, en su defecto, Schneider de 70/16, procedentes de artillería de montaña). Su utilización solía hacerse mediante puntería directa. Como resumen, se puede decir que al estallar la guerra las piezas artilleras de las plantillas de las unidades denominadas «en armas» -activadas- y «en cuadro» -sin personal- sumaban un total de 1.339, con el siguiente desglose: 250 de acompañamiento, 850 de campaña, 64 antiaéreas (16 móviles y 48 fijas) y 175 de costa; de ellas, 85 en África y 50 en los archipiélagos. Además, en las maestranzas, parques de artillería y fá- bricas militares se almacenaban todo tipo de cañones, obuses y morteros de los modelos en servicio, inclu- yendo los pendientes de recibir por el Ejército (una pieza Diseño español Un cañón de acompañamiento de infantería diseñado por el comandante Ramírez de Arellano.
38 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Piezas de artillería en servicio en 1936 Cñ: Cañón Vo: Velocidad inicial (m/s) Ob: Obús AA: Antiaéreo M: Mortero AT: Contracarro (antitanque) A: Ancho (posición de marcha) Cait Cartucho Peso (kilogramos) H: Alto (en batería) L: Largo (posición de marcha) P: Proyectil P.R.: Proyectil rompedor (normal) Peso del proyectil/disparo A.H.: Alcance horizontal Medidas L x H x A (metros) P.P.: Proyectil perforante (antibuque) A.V.: Alcance antiaéreo (techo) Cñ. 40/25 Ramírez Arellano Mod. 33 A.H.: 4 km 2,54 x 1 x 1,3 m 1~640? Xi307 197 kg x 0,8 kg; 0,6 kg AT K:; H ' Vo: 520 m/s Cñ. 70/16 Schneider Mod. 1908 3x 1,4 x 1,1 m 520 kg AH: 4,5 km r 94 J 106 5,3 kg )» 6,6 kg Vo: 300 m/s Ob. 105/11 Schneider Mod. 1919 A.H.: 7,7 km 3,8 x 1,45 x 1,3 m - T 88 T 28 750 kg 12 kg y metralla » Cñ. 75/28 Schneider Mod. 1906 4x1,86x1,6m 1.040 kg A.H.: 8,5 km □□ 208 X 144 6,1 kg; 10,5 kg (Mod.38)> Vo: 334 m/s Ob. 105/22 Vickers Mod. 1922 A.H.: 9,2 km. 10,2 km Mod. 30 □□180 X 108 12 kg y metralla» 8,2 x 1,6 x 2,5 5.310 kg AH: 12,5 km V 16 X 16 >30° 40 kg y metralla Cñ. 150/27 Krupp Mod. 1913 Ob. 155/13 Schneider Mod. 1917 A.H.:11,3 km Cñ. 75/40 Skoda Mod. AH: 13,6 km 11 kg AH: 13,7 km 50kgyPP* A.H.: 32 km 200 kg el P P 45,3 kgyP.P.» A.H.: 35/42 km A.V.: 8,3 km 8,3 kg^ 8x1,6x1,9m 2.420 kg--- 6,3 x 1,6 x 2,1 m 3.300 kg Cñ. 152,4/50 Vickers Mod. 1923 8,7 x 2,6 x 3 m 25.000 kg V*- — A.H.: 13,8 km A.V.: 8 km 15 kg» Cñ. 150/45 Munáiz-Argüelles Mod. 1903 6,87 x 2,4 x 2,6 m 1Z 13.000 kg 1- --L Cñ. 381/45 Vickers Mod. 1926 20 x 6 x 3 227.000 kg 885 kg y P.P.» Vo: 520 m/s Ob. 240/16 Ordóñez Mod. 1916 6 x 2,8 x 3 m p 29.000 kg _ Cñ. 105/43,5 Vickers Mod. 1923 4,77 x 2,2 x 2,5 m 2.300 kg E 24 > 42° 44,5 kg y metralla» fes T ▼ "TI 1Z Ejército Nacional 3= Ejército Popular de la República
Una muestra Un ejemplar de cada una de las piezas reglamentarias más importantes en España en 1936 De derecha a izquierda: cañón Krupp de 150 mm: obús Schneider de 155 mm. obús Vickers de 105 mm, cañón Schneider de 75 mm y obús Schneider de 105 mm. Constitución Abajo. Cubierta de la Constitución de la República Española de 1931. Vickers de 152,4 mm, dos Maxim-Nordenfelt de 57 mm y algún Vickers antiaéreo de 47 mm en Reinosa; siete Vickers antiaéreos bitubo de 40 mm de la Marina en Placencia, y dos Vickers de 152,4 mm, cuatro Krupp de 150/27 y media docena de Schneider de 75/28 en Trubia) o de ser reasignados entre las unidades, e incluso los que esta- ban en espera de enviar a compradores extranjeros. En las fábricas asturianas había unas 90 piezas en construcción y en los talleres de Reinosa (Santander) de la Sociedad Española de Construcción Naval otras tantas, aunque estas fábri- cas (bajo control republicano) solo llegaron a entregar una decena de obuses de 105/11 y otros tantos de 155/13, 40 cañones Arellano y una veintena de Schneider de 75/28 en Trubia, junto con un 152,4 en Reinosa. El total sumaría unas 1.450 piezas, re- partidas (ver gráfico inferior) de forma que en manos de los alzados quedaron un 57% de las mismas. En los parques de artillería se alma- cenaban también piezas que va no eran reglamentarias pero que darían buen resultado en la guerra, incluidos algunos Piezas artilleras en servicio en las unidades militares españolas | Costa Campaña Antiaéreas Nacionales Republicanos
I ROS MATERIALES «EN SERVICIO* AL COMIENZO 1)1. En los regimientos pesados Del regimiento de San Sebastián dependían las baterías (en cuadro) de posición y costa de Pamplona. San Sebastián y Bilbao; los fuertes fronterizos en Guipúz- coa tenían más de 70 piezas antiguas. El au- tor Arsenio Mormera cuenta 67 encuadra- das en el regimiento y unos 10 anticuados cañones St Chamond y Krupp de 75 mm que fueron entregados a infantería. En Bil- bao se encontraban las baterías de costa de Punta Lucero (armada con seis obuses Or- dóñez de 240/35 mod. 1891) y San Ignacio de Algorra (con cuatro cañones Ordóñez de 150/34 mod. 1885, transferidos más tarde al cabo Machichaco). En los fuertes de Mom- pás y Guadalupe (Guipúzcoa) había más ca- ñones Ordóñez, una decena de 150 mm y cuatro de 210 mm. Del regimiento de Cór- doba dependían las baterías fijas de Algeri- nas y del regimiento de Gerona las de Jaca y las de costa de Barcelona: «Álvarez de Castro» en Monquich (con cuatro obuses Ordóñez de 305/14 mod. 1892). «Buenavista». «Astillero» y «Coll de Balaguer», todas ellas armadas con cuatro cañones Ordóñez de 150/34. En los regimientos de costa Había baterías de 260/35 Krupp mod. 1880 (seis en total) en Segaño (Ferrol), Podaderas (Cartagena) y Punta Afue- ra (Mahón). Las nueve piezas de 305/35 Krupp estaban repartidas entre el Cas- tillo de San Sebastián (Cádiz). Santa Ana y Trincabotijas (Cartagena), y Cuarteles Bajos (Ma- hón). Los 53 cañones de 150/45 Munáiz es- taban repartidos entre Ferrol (una docena), Cádiz (cuatro), Tene- rife (tres). Las Palmas (seis). Mallorca (vein- te) y Mahón (ocho). Agrupaciones del Protectorado Los materiales de costa en Ceuta eran 305/35 Krupp en «Torremocha» y «Pintor» (cuatro en total), 260/35 Krupp en «Val. deaguas» y «Punta Negra» (tres piezas), y 150/45 Munáiz (once cañones). Me- lilla carecía de piezas costeras. Piezas obsoletas guardadas en los parques de artillería Había unas 200 piezas de campa- ña, de las cuales 110 fueron a pa- rar a manos de los alzados y 92 a manos de los leales. Eran cañones de tiro rápi- do de acero de 75 mm Saint Chamond. Krupp de campaña y Krupp de montaña; cañones de acero Krupp de 15 cm, caño- nes de bronce Plasencia de 12 cm y Verdes Montenegro de 15 cm. obuses de bronce Mata de 15 cm y Plasencia de 21 cm. y morteros también de bronce, del modelo Mata de 21 cm.Todo esto sin contar con otras piezas de características inferiores, que podrían sumar otro centenar y que se repartieron de forma similar: cañones Schneider-Canet reformados de 7.5 cm mod. 1900; Krupp de acero de 8 cm mod. 1878; Plasencia de bronce de 8 cm mod. 1883; Sotomayor de acero de 8 cm mod. 1880; Krupp de acero de 9 cm mod. 1875; Plasencia de acero de 8 cm mod. 1873 (de montaña); Plasencia de bronce de 9 cm mod. 1878. y mortero de bronce Mata de 9 cm mod. 1891.
Antiaéreo de 76.5 mm De origen checo, el Skoda de 76,5 mm era el único cañón antiaéreo móvil presente en España en 1936. Munáiz-Arguelles Centro y abajo, derecha. Un cañón de costa de 15 cm de principios del siglo XX, diseñado por los capitanes Munáiz y Argúelles. Alumnos artilleros Arriba. Una sección de alumnos artilleros posan para el fotógrafo en la Academia del Arma (Segovia, 1931). Obús pesado Centro y abajo, izquierda. El Schneider de 155 mm fue el obús pesado más longevo del Ejército español. Después de la guerra se recahbró v siguió en servicio una quincena de años más.
42 Artillería y carros de COMBATE EN LA Gb'ERRA ClVIL ESPAÑOLA Piezas de artillería obsoletas conservadas EN PARQUES DE ARTILLERÍA, MAESTRANZAS Y MUSEOS viejos morteros de bronce, todos ellos con munición disponible y en buen estado. Con ellos se pensaba armar, al menos inicial y parcialmente, las unidades del ejér- cito de segunda línea que se crearan por movilización. En toda guerra generalizada han sido prioritarios los materiales modernos, pero normalmente han sido los obsoletos los que han llevado una parte muy importante del peso de las operaciones en frentes secundarios; por eso es tan importante mantenerlos si la nación es cons- ciente de la historia y la técnica militar. Más adelante veremos que gran parte del material importado, funda- mentalmente por el Ejército Popular de la República, procedía de depósitos más que añejos. En este concepto se incluían modelos muy antiguos, incluso de bronce y sin órganos elásticos, así como los denominados de «tiro rápido», que disponían de primitivos sistemas de freno-recuperador. La mayoría de la artillería que había pertenecido a la clasificación «de sitio y plaza» se utilizó durante casi toda la guerra. En conjunto sumarían unos 300 caño- nes de todos los modelos, de los cuales casi la mitad (145) actuaron en las filas nacionales y el resto en las republicanas. El material de costa desfasado rondaba las 250 pie- zas: unos 20 Nordenfelt 57/37, casi 80 cañones y obuses del sistema Ordóñez de diversos calibres y versiones, más de medio centenar de obuses de acero Ordóñez de 240/16, y cañones Armstrong, Krupp y Ordóñez de gran calibre. Los frentepopulistas encuadraron en sus filas 131 piezas, frente a las 123 de sus contrarios. Frentes marítimos Medio centenar de estos cationes Vickers de 152,4 mm participarían en la contienda, artdlados en tierra o montados de urgencia sobre diversos buques de la Marina nacional.
INTRODUCCION 43 Para completar este panorama hay que tener en cuenta la artillería naval desembarcada y la que pasó de los arsenales navales al ejército: 109 de estos cañones quedaron en manos de los alzados y 37, de los republi- canos. Esto se compensó, en parte, con las piezas Vic- kers de 152,4 que se desartillaron en el bando nacional para completar el armamento a bordo de cruceros y cruceros auxiliares. En resumen, las cifras siempre son similares: entre 2.000 v 2.100 piezas iniciales (antes de las ayudas exterio- res), de las cuales unas 1.160 (un 56%) quedaron en poder de los alzados y 920 en manos de los leales. Paia valorar ese casi «empate técnico» hay que recordar que las piezas desplegadas en los archipiélagos y África no podían contar en la lucha hasta su hipotético y ciertamente problemático traslado a la Península. De esta forma, la supuesta supe- rioridad «nacional» quedaba en entredicho, por no decir invertida, sobre todo teniendo en cuenta que los elementos fabriles estaban en manos del Gobierno, así como la mayor parte de la Marina y la Aviación. Piezas navales desembarcadas y entregadas POR LOS ARSENALES AL EJÉRCITO , Batería antiaérea monolítica Esta era la disposición de las baterías dotadas de matertal antiaéreo Vickers de 105 mm, artilladas en las bases navales. Nacionales Republicanos
M ARTILLERÍA V CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA ClVIL EsTAÑOl A Remolque Las piezas más pesadas disponían de tractores mecánicos, como el mostrado en la imagen. La pieza es un obús Schneider de 155 mm y, el tractor, un Pavesi de origen italiano. La motorización aún estaba arrancando en la Penín- sula (en 1926 había 3.000 vehículos) y, como en tantos otros ejércitos, el ganado era todavía la base del trans- porte terrestre y el medio de combate de la caballería. Para la artillería, el método de transporte «de sangre», es decir, basado en semovientes (ganado de tiro), era fundamental. Se crearon las baterías a lomo, propias de montaña, con las piezas descompuestas en cargas capaces de ser transportadas por un mulo en su lomo, o bien remolcadas por un tiro de animales. En las piezas remolcadas los conductores eran los encargados de cuidar y dirigir los caballos de tiro. Por cada pareja de caballos había un conductor, que iba montado en el animal de la izquierda. Generalmente había tres parejas de caballos arrastrando una pieza: la de «guías» en cabeza, la de «cuartos» en el centro y la de «tronco» detrás. La pieza se enganchaba en el denominado «carro avantrén» y era seguida por el con- junto de su carro de munición y el resto de sirvientes. Cuando todos los sirvientes iban montados sobre un animal, haciendo que la unidad fuera más rápida, esta se denominaba «a caballo». Los regimientos de posición estaban dotados de trac- ción automóvil y tractores Pavesi para las piezas Por otra parte, como en el resto del mundo, se investigaba sobre los «carrillos», o train-rouler, necesarios para N* R‘ Hay que sumar los Schneider-Canet 7.5 cm < Cañón T.r. Saint Chamond 7.5 cm Ac 20 6 mod. 1900 Rf; Krupp 8 cm Ac Rf. mod. 1878; >z Cañón T.r. Krupp 7.5 cm Ac 6 8-12 Plasencia 8 cm Be mod. 1883; Sotomayor z Cañón Krupp 7.5 cm Ac (montaña) 4 15 8 cm Ac mod. 1880; Krupp 9 cm Ac mod. < (1 Cañón Ptasencia 12 cm Be 22 2 1875; Plasencia 8 cm mod. 1873 Ac de mon- Ui Q LU -J 0 M Cañón Verdes Montenegro 15 cm Be 4 6 taña; Plasencia 9 cm Be mod. 1878; mortero < Cañón Krupp 15 cm Ac 0 12 Mata 9 cm Be mod. 1891. El ejército repu- a UJ 0 Obús Mata 15 cm Be 12 20 blicano dispuso de cuatro piezas de costa -1 Maxim-Nordenfelt de 57 mm mod. II en u Mortero Mata 15 cm Be Q O 4 los trenes blindados, y más de 30 cañones E < Obús Plasencia 21 cm Be 26 12-16 Krupp de 9 cm y otros tantos de 8 cm Total Mortero Mata 21 Be - — 8 1 40 y 74. totales parciales 1 10 + 40 4. "r —1 'N: bando nacional, •«. bando republicano.
Introducción 45 ARTILLERÍA DE MARINA DESEMBARCADA I ARTILLERÍA DE COSTA OBSOLETA N* I c. Nordenfelt 57 mm (57/37) 6 13 Cádiz, Menorca. Cartagena I CHSE Ordóñez 15 cm mod. 1885 (150/34) 42 36 Archipiélagos. Ceuta, Cataluña,Vascongadas í CHRS de 15 cm mod. 1878 (150/23,3) - 16 Menorca y Cartagena CHSE Ordóñez 21 cm mod. 1891 (210/35,6) 8 6 Mallorca. Las Palmas, Cartagena OHS Ordóñez 21 cm mod. 1891 (210/14) 14 - Las Palmas ! CHRS de 24 cm mod. 1881 (240/21) - 2 Cartagena ; CHRS de 24 cm mod. 1884 (240/25,7) - 3 Cartagena ¡ CHSE Ordóñez 24 cm mod. 1891 (240/35,6) 10 5 Cádiz,Tenerife, Las Palmas . OHS Ordóñez 24 cm mod. 1891 24 32 Ferrol. Cádiz,Tenerife. Mallorca, Menorca. Cartagena, Vascongadas C.Armstrong 24,6 cm 2 • Cádiz | C. Krupp 26 cm (260/35) 4 4 Ferrol. Ceuta, Menorca, Cartagena C. Krupp 30,5 cm (305/35) 7 6 Cádiz, Ceuta, Menorca, Cartagena 1 C.Armstrong 30.5 cm 6 • Cádiz, Las Palmas OHS Ordóñez 30.5 cm mod. 1892 - 8 Cartagena. Cataluña Antiaérea Costa ACA* Armstrong 7,62 cm (76,2/17) desembarco 3 6 Maxim-Nordenfelt de 7,62 cm desembarco - 3 Maxim-Nordenfelt 4,2 cm (42/46) 2 Varios Maxim-Nordenfelt 5,7 cm (y trenes) 14 II Vanos y trenes blindados Vickers 76.2 cm Tr-Sa (76,2/50) 2 4 Huelva, Alicante García Lomas 10 cm (100/50) 6 - Algeciras, Ceuta Vickers 10.16 cm Marca E (101,6/50) 10 6 Algeciras.Vigo.Alicante. Gijón Vickers 10.16 cm Marca A (101 /50) - 2 Almería Vickers 12 cm Marca F (120/45) 10 - Cádiz.Algeciras Vickers 12 cm Marca D (120/45) - 1 Almería Schneider-Canet 14 cm (140/45) 24 - Mallorca G. Rueda 15 cm (150/50) 6 - Mallorca, Málaga Vickers 15,24 cm (152,4/50) 9 - Algeciras. Ceuta Maxim 3,7 cm (cosa y antiaérea) 6 - Varias Vickers 40/50 mm bitubo - ® Varias Vickers 4,7 cm (47/50) 5 5 Almería, norte republicano Vickers 76,2 cm/34 Marca FF 6 - Vinaroz. Ferrol Vickers 76,2 cm/45 Marca SS । 2 Almería Vickers 10,16 cm (101,6/45) 5 - Ibiza TOTALES PARCIALES 109 48 TOTALES 382 339/347 * Artillería de Campaña
46 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Hebilla Arriba. Empleada por los militares del servicio de automovilismo. Blindado «Bu bao» Izquierda. Uno de los escasos blindados fabricados en España antes de la Guerra Civil de orden público, aunque más tarde -ini- ilevar las piezas por carretera a mayor velocidad. En casos necesarios se tenía previsto montarlas sobre las cajas de los camiones (artillería transportada). Tras la revolución de Asturias, y a petición de la Guardia de Asalto -cuerpo de seguridad creado durante la II República-, la factoría de Bilbao de la Sociedad Es- pañola de Construcción Naval presentó el proyecto de una autoametralladora blindada, en competencia con otro de la Hispano-Suiza. El chasis era el de un camión comercial. Se construyeron un total de 26, a razón de dos por comandancia. Aunque tuvie- ron una denominación algo confusa (carro «Bilbao»), no dejaron de ser camiones con cierto grado de blindaje, propios para misiones ciada la Guerra Civil- se emplearan en el conflicto, con resultados ciertamente pobres. Debido a la ausencia de otro más apropiado, con este mismo material se dotó al denominado «Grupo de Autoametralladoras Cañón», del arma de caballería, creado por Orden Circular de 5 de junio de 1931. Es- taba compuesto por dos escuadrones, cada uno de ellos con 16 vehículos blindados. Lo cierto es que considerar «autoametralladora-cañón» a este blindado, que como mucho podía montar en su torrecilla giratoria una ame- tralladora Hotchkiss reglamentaria, no deja de ser un ejercicio de autoconvencimiento más que admirable. Tractor La imagen muestra un Pavesi reglamentario en España para el arrastre de piezas artilleras pesadas.
Dlsiintivo Derec ha. Primer emblema de carrista empleado en España Tractor Abajo. Diseñado en España por Benach in 1 Blindados de cir< i instancias Arriba. Empleado* en la guerra de África, su valor militar era escaso. Carro de asalto Abajo y derecha. En la Escuela Central de Tiro de Infantería disponían de un Renault FT17 con el que realizaban prácticas. Blindado «Bilbao* Derecha. Todavía se conserva en España un ejemplar del blindado «Bilbao».
48 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Carro «Tri bia» Derecha. El primer carro integramente diseñado en España en la década de 1920 fue el denominado «Trubia». Aunque se llegaron a fabricar varios ejemplares, nunca entró en servicio en el Ejército español Algunos de ellos pasaron a manos del Regimiento «Milán» de Oviedo en 1936. Por su pane, la Guardia Civil también desarrolló su propio blindado, al que denominó «Oteiza» como ho- menaje a su diseñador. Se encargaron cuatro ejemplares del mismo. A ellos habría que añadir cuatro ejemplares del malogrado Tru- bia A-4, tres de ellos en poder del Regi- miento de Infantería «Milán» n.° 32, de guami- ción en Oviedo, y un cuarto en la fábrica de armas de Trubia; también algún blindado superviviente de la campaña africana: los famosos «Tiznaos» de la guerra del Rif, que almacenados en diversos establecimientos de la Península ya habían sido empleados como camiones protegidos en los sucesos de Asturias de octubre de 1934. Los «Bilbao», por su elevado número, fueron sin duda los blindados que más juego dieron en los primeros meses de la guerra, aunque la aparición de material foráneo en el con- flicto a partir de octubre de 1936 apagó su dé- bil resplandor, así como el de el resto de medios blindados existentes en España hasta esa fecha. Cañón del Schneider CA 1 Centro. En el Museo de Carros de El Goloso (Madrid) se conserva un cañón de 75 mm que habia pertenecido al cano de combate Schneider CA 1. Carro Schneider CA 1 Izquierda. Modelo francés de cano de combate pesado que se empleó con cierto éxito en la Primera Giu rra Mundial. España adquirió unos pocos ejemplares que, a diferencia de los Renault FT-17 asignados al arma de infantería, fueron uitcg" < como batería artillera y e,,,FJ.0 en la guerra de Mafrlie^>S2- ell disponía de un cañón de /- el frontal y de dos ametra < 1 7 mm en los laterales-
Introducción 49 Distribución de los blindados en julio de 1936 Material Armamento Bando N.° Unidad, ciudad Schneider CA-1 1 cañón de 75/9,5 mm R 4 Parque de artillería, Madrid. 2 ametralladoras de 7 mm N 2 Escuela Automovilismo Pesado, Segovia. TrubiaA-4 3 ametralladoras de 7 mm N 3 Reg. de Infantería. «Milán» n.° 32, Oviedo. 1 ametralladora de 7 mm R 1 Fábrica de armas,Trubia. Renault FT-17 R 5 Reg. Carros de Combate n.° 1, Madrid. N 5 Reg. Carros de Combate n.° 2, Zaragoza. Landesa-1934 1 ametralladora de 7 mm R 2 Fábrica de armas,Trubia. Autoametralladora 1 ametralladora de 7 mm R 12 Gr. de Autoametralladoras Cab.,Aranjuez. Carro «Bilbao» R 22 Comandancias de Madrid, Barcelona, etc. N ¿5? Comandancias asalto, Sevilla y Zaragoza. R 2 SECN, Bilbao. Hispano-S. MC-36 1 ametralladora de 7 mm N ¿2? ¿Fábrica en Madrid? «Oteiza» 1 ametralladora de 7 mm N 1 Comandancia Guardia Civil, Córdoba. Latil M-21 1 ametralladora de 7 mm N 2 Maestranza de artillería, Sevilla. Nash-Quad M-21 1 ametralladora de 7 mm N 1 Batallón de Zapadores. n.° 6, San Sebastián. Blindados «Ferrol» 1 ametralladora de 7 mm N 4 Regimiento de Costa n.° 2, El Ferrol. Coches blindados N 2 Base naval, Cádiz. Conjunto aproximado: unos 70 blindados de escasísimo valor operativo. • Carros: 10 nacionales y 12 republicanos. • Autoametralladoras: 15 nacionales y 36 republicanas. Restos de otros carros FT-17 e incluso uno de su versión italiana Fiat-3000 A, se encontraban en Madrid (escuela y parque) pero no estaban en condiciones de prestar servicio.Asimismo. otros pocos «Tiznaos» supervivientes de la guerra de África (a finales de 1931 había en España 28 camiones protegidos) debían de estar en otras divisiones orgánicas. No se sabe cuántos Hispano-Suiza y «Oteiza» quedaron en zona republicana, pero no debieron de superar la media docena.
50 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española parte, indu- bombardeos cuando es- • Julio Ruiz de Alda. Cofunda- dor de Falange y héroe del a vuelo «Plus Ultra», partí- cipo como capitán piloto en la guerra de África, tomando so, en químicos tas armas no estaban prohibidas. Preso en la cárcel Modelo con otros falangistas (estaba retirado), fue asesinado en Paracuellos del Jarama. • Óscar Pérez Solís. Ingresó en la Academia en la misma promoción de Her- nández Saravia y Sagardia. Capitán en 1911. se incorporó al PSOE ese mismo año (pre- viamente había militado en las filas anar- quistas). pidiendo el retiro en 1913. Con Indalecio Prieto propugnó el recha- a la Tercera Internacional (de- pendiente de Moscú), pero en 1921 dio un giro espectacu- lar y fundó el Partido Co- munista Obrero Español, el cual acabaría uniéndo- se al PCE. Fue su primer secretario general, a la vez que el primer español miembro del Komintern. Perseguido por la dictadu- ra de de Rivera, en la cárcel, padre Gafo logró su Primo acabó don- de el conversión religiosa. El 18 de julio le sorprendió en Oviedo, donde mandó una compañía del Cuerpo de Asalto contra las milicias frentepopulistas. Pérez Solís acabó ingresando en Falange Española de las JONS y combatiendo con los nacionales en la defensa de Oviedo. Perteneció al grupo de Hedilla, por lo que fue apartado de toda actividad pública. • Pedro Díaz de Rivera. Dirigió como comandante la agrupación de infantería de su nombre tras la liberación de San Sebas- tián y más tarde una media brigada de Na- varra hasta la liberación de Bilbao. • Manuel Gutiérrez Mellado, Manuel Gu- tiérrez Mellado. Ingresó en 1929 en la Acade- mia General Militar y fue el número uno de su promoción. Era teniente en 1936 y se libró de forma única de la aniquilación del madrileño Regimiento a Caballo y la persecución poste- rior. pasando por diversas legaciones extran- jeras. A comienzos de 1938 tomó contacto con la Quinta Columna y optó por quedarse en zona republicana e integrarse en el servicio de Información nacional en dicha zona. Su nombre se vio relacionado con el asunto «Gabaldón» recién finalizada la Guerra Civil. Hizo su carrera poste- nor en el servicio de infor- mación y alcanzó al empleo de teniente general, siendo nombrado vice- presidente de gobierno para asuntos de la Defensa por Adolfo Suarez. Artilleros que en la guerra de España mandaron una división: • Mariano Muñoz Castellanos (División 51*). • Antonio Sagardia Ramos (División 62.’), • Pedro Jevenois Lavernade (División 24.*) y • Rafael Latorre Roca (3.a Brigada de Na- varra, auténtica división formada por 12 ba- tallones). Latorre llegó a teniente genera Muñoz Castellanos y Latorre obtuvieron la Medalla Militar Individual
Introducción si -----Wt El cañón de 75/28 Schneider/Trubia mod. 1906 fue la pieza española de campaña más significativa de la guerra de África y de la Guerra Civil. Heredera del mítico 75 francés de 1897, sirvió en los grupos remolcados por semovientes o por vehículos y dotó a la artillería «a caballo», en la que todos los sirvientes iban montados, incluso en la posguerra. Además del proyectil y la espoleta originales franceses, disparó otros modelos me- jorados de patente española. Su peso en batería, lista para el tiro, era de casi una tonelada.Tenía un alcance de algo más de ocho kilómetros, que se transformaban en más de diez con el proyectil español modelo 1938.
SISTEMA DE FUNCIONAMIENTO n DEL FRENO HIDRÁULICO Obús para sitio y plaza, de 21 cm. s «Plasencia», modelo 1885 Se h >S 0,113 cindido de la rueda para que se mejor el sistema de husillo y arco ¡m ' do que daba elevación a la pieza. EXPLANADA DE ANCLAJE APOYO DECONTFR' VIGUETA DE ANCLAJE LUCES LIQUIDO SISTEMA DE ANCLAJE para sujetar el elemento fijo del freno hidráulico en las piezas que lo emplean. Corresponde al cañón de bronce de 12 cm modelo 1891, sistema «Plasencia». Se compone de una «expla- nada central», a la que sujeta el freno, que se inmoviliza más aún al unirla por medio de tirantes a una «vigueta de anclaje», y de una «explanada de contera» sobre la que se coloca el mástil de la pieza. PUNTO DE AMARRE DEL FRENO DE LA PIEZA
INTRODUCCION 53 • Juan I Iernández Sarama (1880-1962) • Teniente de artillería en 1903, fue destinado a Ceuta hasta 1906 y participó en la campaña de Melilla de 1909. Volvió a Melilla en campaña, entre 1921 y 1922, ascendiendo allí a comandante. En 1926 conoció a Azaña en círculos conspiradores de la «Sanjuanada» contra Primo de Rivera. En septiem- bre de ese mismo año, este disolvió el arma de artillería debido a la cuestión de los ascensos por antigüedad; Sara- via formaba parte del comité organi- zado para resistirse y fue condenado a dos años de prisión militar, que no cumplió porque se exilió a Portugal. Posteriormente participó en la cons- piración de 1928 -que provocó otra nueva disolución artillera- y no pidió el forzado reingreso, pasando a retira- do. Como a muchos otros artilleros. la incomprensible política del Dic- tador le transformó en republicano visceral. Al instaurarse la Republica. Azaña le nombró su ayudante en el Ministerio de la Guerra y director del denomi- nado «Gabinete Negro», que elabo- ró las peculiares leyes y la política de personal. No parece que le afectara el comportamiento de Azaña con los mandos de la Guardia de Asalto implicados en los sucesos de Casas Viejas -ocurridos bajo su responsabilidad como ministro de la Guerra-, dejándoles luego solos ante la justicia, y entre los que se encontraba Manuel Rojas Feigenspán. uno de sus cuña- dos artilleros. A pesar de su proclamado catolicismo -hay que recordar que Antonio Cordón escribió que era masón-, apoyó siempre el visceral anticlericalismo de Azaña. Fue muy activo en la desarticulación de la «Sanjurjada». Se retiró del servicio activo en 1933, tras la victoria elec- toral de las derechas. Se reincorporó al Ejército con la victoria del Frente Popular en febrero de 1936 y Azaña lo designó secretario particular cuando fue elegido presidente de la Republica.Tras el alzamien- to fue nombrado subsecretario del Ministerio de la Guerra y ministro hasta septiembre de 1936. A partir de entonces al- ternó el campo de batalla con las tareas de organización del Ejército Popular de la Repú- blica. Dirigió la artillería en las campañas de Málaga y Brúñete. Mandó el Ejército de Levante con ocasión de la conquista de Teruel, por lo que fue ascendi- do a general. Estuvo al frente del Grupo de Ejércitos del Ebro (GERO) durante las batallas de Aragón y Cataluña, donde su- frió tremendas derrotas. Fue destituido el 27 de enero de 1939, por «derrotismo», aunque en realidad se debió a sus diferencias con el general Vicente Rojo y el presidente del Gobierno de la República. Juan Negrín Azaña, para protegerlo de posibles peligros, le nombró su ayudante. Pasó a Fran- cia y se exilio en México, donde falleció.
54 ARTILLERÍA V CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA ClVlL ESPAÑOLA • LOS «ASESORES» SO\ 'I ÉTICOS • Marcel Rosemberg, primer embajador de la URSS en España, llegó a finales de agosto de 1936, junto a Vladimir Górev (agrega- do militar), Nikolai Kuznetsov (agregado naval) y janis (Yan) Berzin (alias «Grishin» y «Donizetti». asesor miliar jefe). Este último, al que sucedieron Grigory Shtern («Sebastián» o «Gngoróvich») y Kuz- má Kachánov, estuvo al mando de la jefatura de la asesoría miliar sovié- tica. Todos ellos fueron auxiliados por conseje- ros adjuntos, ales como N Kuznetsov (marino). K. Meretzkov. Nikolai Vóronov («Volaire»), Y Smushkiévich. A. Ro- dímtsev. N. Liáschenko y M. Nedelin. Alexandr Rodimtsev fue asesor de Lister en el Quinto Regimiento desde el principio y durante mucho tiempo. Los futuros mariscales Zhukov. Rokossosvsky y Ma- linosky umbién estuvieron en España. COt,To •<***** Afrrtm «K-BEP3MH ‘Mí El 31 de octubre la «Sección X» (España) del Esudo Mayor sovié- tico tenia 1.226 personas impli- cadas en nuestra guerra, bien en espera de emprender el viaje, en rúa o ya en la Penín- sula. El 5 de noviem- bre había 396 soviéti- cos en España El toul de asesores miliares, incluidos traductores, médicos, etc., debió de superar los 3.000, aunque nunca todos a la vez. En enero de 1939 aún llegó un re- levo y los últimos abandonaron España el 12 de marzo Salas Larrazábal eleva la cifra a 10 000; en esa horquilla está incluida la cifra verdadera no reconocida por la URSS. Los soviéticos estuvieron pre- sentes en el Ministerio de la Guerra-Defensa, el Esudo Ma- yor republicano, en las Escuelas Populares de Guerra y en algu- nas divisiones y brigadas mix- tas. Los artille- ros soviéticos M. Kuteinikov.V. Goffe. N. Mijaihuk, V. Nes- teróvich y N Kólesoy or- ganizaron los centros de adiestramiento de Albace- te y Lorca. Las cifras soviéticas ofrecen un total de 351 carristas en España (de ellos 34 muer. tos y 19 desaparecidos). 64 instructores de artillería de campaña (dos muertos). 36 dt antiaérea y cuatro especialistas en guerra química. Cuando en otoño de 1939 los japoneses anearon Mon- golia, aliada de la URSS, fue- ron derroudos en la banlla de Jaljin Gol. Rusos que ha- bían combatido en España, como Shtern (jefe de aque- lla región orienul y luego de la defensa antiaérea de la URSS), Smushkiévich (aviación), Pavlov (carros) y Vóronov (artillería), dirigieron las victoriosas operaciones. Berzin, Shtern. Górev, Pavlov. Smushkiévich y muchos más fueron «purgados» antes y durante la Segunda Guerra Mundial, per- diendo la vida. Kuznetsov. Vóronov y Goffe sobrevivieron y lograron desarrollar grandes carreras. En la Escuela Leninista Internacio- nal de Rusia también se formaron (en cursos de tres meses) tres pro- mociones de artilleros y carristas búlgaros, alemanes, etc, destinados a las Brigadas Internacionales. Asi- mismo, se adiestraron dos promo- ciones de españoles: 60 artilleros en Sumi y otros tantos tanquistas en Gorki.
Introducción 55 • Nikolái Nikolxyevich Vóroxox (HMKOJÁM HMKOJÁEBMH BÓPOHOB, 1899-1965) • Participó voluntariamente, como miembro del Ejérci- to Rojo y desde 1918. en la guerra civil rusa. Miembro del Partido Co- munista desde 1919. man- dó una batería de campa- ña, al frente de la cual cayó prisionero y fue internado en Polonia. Tras pasar (ya como co- mandante) por la Academia Militar «Frunze» (1927-30), llegó a España como asesor militar adjunto en 1936. adoptando el alias de «Volter» (Voltaire). Por entonces era ya gene- ral de brigada (Komandir Bngady) de artillería y estaba al mando de la Escuela de Artillería de Leningrado. Tuvo un papel fundamental en la organización de la artillería del Frente Popular, nominal- mente como asesor del inspector general de artillería (teniente coronel Fuentes). Participó con sus ayudantes, los capitanes N. Gunev e zó el puesto centralizado de mando y observación en el edificio de la Telefó- nica, sito en la Gran Vía (el mas alto de Madrid hasta 1953). Tomó parte en las batallas de Teruel (primera), Jarama y Guadalajara. Oportuna- mente, estuvo presente en el único empleo ar- tillero de gases, sucedi- do en el frente norte También participó en la preparación de la batalla de Brúñete, j Fue relevado por el coronel de artille- ría N. Klinch. En un libro titulado Bajo la bandera de la f España republicana, publicado en Moscú por la editorial Progreso a finales de la década de 1960, escribió un interesante estudio, aunque parcial y despectivo para los artilleros españoles. De vuelta a la URSS fue ascendido (Komandir te adjunto de la Dirección General de Arti- llería y comandante de la Fuerza de Defensa Aérea. De julio de 1941 a marzo de 1943 fue comisario del Pueblo Adjunto para la Defen- sa de la URSS y comandante de artillería del Ejército Rojo, y de 1943 a 1950 comandante de la artillería de las fuerzas armadas (Marshal Arullerii -mariscal- en enero de 1943 y Glavny Marshal Artillera -mariscal jefe- en febrero de ite 1944).También tuvo un papel f relevante en la batalla de Stalmgrado. De fue pre- stdente de la Acade- /4 IjmA > mía de Ciencias de la ' f Artillería y de 1953 a 1958, director de la Acade- mia Militar de Mandos de . Artillería. Desde 1958 •\C ocupo varios cargos de responsabilidad en el Mi- nisterio de Defensa de la URSS. Sus condecoraciones más im- Y. Izvecov, en la or- ganización de las academias de Alba- cete (a las órdenes de Meretskov). así como en los com- bates de Seseña y en la defensa de Madrid. Allí organi- Korposa) y de 1937 a 1941 estuvo al man- do de la artillería en el Ejército Rojo (par- ticipó en las guerras con China y Finlan- dia). General Polkovnik en 1940, fue. sucesi- vamente. comandan- portantes fueron: Héroe de la Unión Sovié- tica (incluía la Orden de Lenin; seis veces, al menos una en España), Orden de la Revolu- ción de Octubre. Orden de la Bandera Roja (cuatro), Orden de Suvórov (tres) y Orden de la Estrella Roja. Falleció en 1968 en Moscú. Está enterrado en el mausoleo del Kremlin (Plaza Roja de Moscú).
56 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española RAP1.° Córdoba RAL 3? Scmlla RAL 11? Burgos Unidades de artillería a finales de 1936 Zona nacional RAP4" I Medina del Campo RAC n “ I Cádiz RAC n.°2 Ferrol Gr. Mixto n *’ I de Mallorca RAL 4.° Granada RAL 9° Zaragoza RAL 10° Calatayud GIA n."3 Valladolid Gr.DCA n.°2 Zaragoza RAL 12° Logroño RAL 13" Vitoria RAL 14 “ Valladolid Academia de artillería Segovia RAL 15" Pontevedra-Santiago RAL 16 ° La Corarla Zona republicana RAP2? Gerona RAP3?’ San Sebastián RACn." 3 Cartagena RAC n."4 Mahón RAAC Madrid Gr.DCA n.nl Madrid Gr. Mixto n” 2 de Tenerife Comandancia Exenta Gr. Mña. de Asturias 2.° RAM Vitoria VRAM Barcelona RALI' Getafe RAL 7." Barcelona RAL 8." Mataió GIA n.° 1 Madrid RAL 6." Murcia RAL 2° Vicálvaro RAL 5" Valencia GlAn.°2 Barcelona RAC: Regimiento de Costa Ag. Art4: Agrupación de Artillería Gr. Mixto: Grupo Mixto C.E.: Comandancia Exenta RAL: Regimiento de Artillería Ligero RAAC: Regimiento a Caballo RAP: Regimiento Pesado RAM: Regimiento de Montaña Escuela Central de Tiro Madrid Gr. DCA: Grupo Antiaéreo GIA: Grupo de Información (Art Gr. Montaña: Grupo de Montana M^105 faMleS de arti”erti quedaron en el band° fenlepopulista, salvo la fábrica de pob oras de
Introducción 57 España al comienzo de la sublevación - julio 1936

La actuación de la artillería en la guerra Conceptos generales sobre el EMPLEO DE ARTILLERÍA DURANTE LA GUERRA Siguiendo los Comentarios al Reglamento de Gran- des Unidades, publicados en agosto de 1938 y escritos por el general jefe del Ejército nacional, Francisco Franco, podemos conocer la artillería que se empleó entonces. La acción de la artillería ha de ser por sorpresa y en masa. Es conocido que el arma de artillería era y es «la pieza». En España se denominaba con los nombres de cañón y obús, reservando el primero para los de tubo largo y trayectoria más o menos rec- tilínea y el segundo para los de tubo corto y de En la guerra de España la mayoría de los cañones tiraban con grandes ángulos, sus trayectorias se aproxi- maban a las de los obuses y empleaban varias cargas. Las divisiones y los cuerpos de ejército emplearon cañones ligeros, y los ejércitos, los pesados. En otra categoría podríamos agrupar el ma- terial a lomo y el material rodado. El primero era de mucha utilidad en España por la falta de comunicaciones y lo abrupto del terreno. En lo que respecta a los medios de tracción, podían ser hipomóviles -si las piezas las remolcaban animales (caballos, normalmente)- o motorizados, si el elemento de traslación era el ca- mión o el tractor. trayectoria más curva. Otra catego- ría agrupaba las piezas en ligeras y pesadas, dependiendo de si el calibre era inferior o superior a 105 mm. Bombeta Arriba. Adorno en el que se representa el emblema característico de la artillería. Concentración artillera Derecha. Los legionarios de una escuadra con ametralladora Maxim capturada contemplan una concentración de artillería propia previa a su ataque.
--------------------------------------- 60 Artillería y carros de combate en la Gt erra Civil Española Campos de España Izquierda. La Guerra Civil española fue un campo de pruebas de nuevos materiales artilleros, aunque la gran mayoría del material empleado era procedente de la Primera Guerra Mundial. • Los proyectiles rompedores eran los más usados debido a la potencia destructora del alto explosivo que lle- vaban, y entre sí se diferenciaban por Estas diferenciaciones que se hacen de la artillería no tienen en cuenta que lo que realmente caracteriza el tiro es el proyectil con su espoleta, pues la pieza de artillería es solo el medio de lanzamiento, pero el ver- dadero artificio destructor es el proyectil. Por ello debemos citar, aunque sea someramente, la división que se hacía de los proyectiles: rompedores y de metralla o Schrapnell (los antiguos «botes» de metralla compuesta por balines), aparte de los proyec- tiles especiales, que podían ser perforantes, de propaganda, de humos, de gases, etc. la espoleta. Las espoletas corrientes eran a percusión y hacían explosión al tocar el suelo, fragmentándose en pequeños trozos. En la contienda española se buscaba la mayor sensibilidad posible, que facilitara la explosión a ras del suelo y antes de que el proyectil profundizara en el terreno. Las menos sensibles tenían efectos meno- res, ya que al chocar en el suelo explosionaban, pero no podían evitar la formación de un pequeño embudo que detenía los fragmentos. También había espoletas con Explosiones Derecha. La artillería propia haciendo fuego. Una vez batido el objetivo, la infantería podría avanzar.
La ACTl ACION DE I A XRIII l ERIA FN I A GUERRA 61 • Proyectiles • Los proyectiles de artillería eran fundamen- talmente granadas, es decir, en parte huecos y con explosivo, pues hasta los perforantes solían tener una carga explosiva y una mez- cla trazadora para seguir su vuelo al dar un destello luminoso. Además de las granadas de metralla (que permiten expulsar una carga de balines, como si fueran un cartucho de perdigones) y las rompedoras (su carga interior rompe la carcasa del proyectil, con- virtiéndola en metralla), había también pro- yectiles especiales (químicos -restos de la guerra de África mantenidos en reserva-, de humos, incendiario/fumígenos, iluminantes y de propaganda), perforantes de núcleo inte- rior duro y otras variedades menores. Solo en el «catálogo» editado en 1942 por el Ser- vicio de Recuperación de la Región Centro aparecen I 13 modelos de proyectiles dis- tintos. pertenecientes a 48 calibres (de 20 a 381 mm). y eso sin contar los de gases que. por reserva, no se mencionaban. Para que la carga explosiva detonara en el momento deseado (al chocar con el terreno -a percusión—, una vez penetrado el objetivo -retardo-, o tras un tiempo de- terminado después de abandonar la boca de la pieza -a tiempos-) se empleaban las espoletas. Estos artificios se componían de un mecanismo que. generalmente, consistía en un percutor que incidía en una cápsula iniciadora o fulminante (explosivo muy sensible) que transmitía el fuego (onda de presión y térmica) al resto de la cadena (detonador y multiplicador), ampliando sus efectos hasta conseguir que la carga explo- siva. premeditadamente poco sensible, de- tonara. Las espoletas también podían ser de doble efecto (a tiempos y percusión). Las espoletas mecánicas «a tiempos» («de relojería»), fundamentales para el tiro an- tiaéreo de neutralización mediante barreras o de destrucción, iban asociadas al empleo de graduadores en cada pieza, que recibían los datos previstos de duración de trayecto de la dirección de tiro En campaña se em- pleaban con proyectil rompedor y utili- zando graduadores mecánicos manuales, contra personal al descubierto, de forma que detonaran a la altura más eficaz sobre el suelo También se empleaban las clásicas espoletas de mixto, en las cuales la dura- ción del retardo era proporcionada por la combustión de la pólvora introducida en un conducto, cuya longitud se variaba con el graduador. Como curiosidad, y a modo de aproxi- mación al número de variantes que pudo haber en uso durante la guerra, en el ca- talogo antes citado se dibujan y describen 213 espoletas distintas (114 a percusión. 76 a tiempos, 19 para mortero y 4 varia- das); en cuanto a estopines, los iniciadores del disparo, el número de variantes era de 26 (17 a percusión. 5 a fricción y 4 eléc- tricos).
62 Artillería y carros de COMBATE EN LA GUERRA ClVIL ESPAÑOLA CAÑÓN OBÚS MORTERO Cualquier pieza artillera con trayectorias de más de 45° Proyectiles a gran velocidad, la trayectoria es tensa PROYECTIL PERFORANTE ROMPEDOR Explosión instantánea Rompedora con retardo La longitud del tubo es la distancia que hay entre la boca y el cierre de la p eza El proyectil tiene menor velocidad, describe una trayectona parabólica ELEVACION EN GRADOS r* BALAS Proyectiles macizos Le GRANADAS Proyectiles huecos. Llevan una carga interior que puede ser liquida o sólida Explosión Penetración
La ACTUACIÓN DE 1 A ARUl.l.l RIA EN LA GUERRA 63 CÓMO FUNCIONA UN PROYECTIL ________M__________ CALIBRE Se identifica a la pieza por su calibre -en centímetros o milímetros- seguido por la longitud del tubo en relación al calibre. Por ejemplo: 75/28. Calibre: es el diámetro del tubo medido en la banda de conducción. Un cañón denominado 75/28 señala que el calibre de la pieza es de 75 mm y la longitud del cañón 28 veces la del calibre; es decir, 2 100 mm. PROYECTIL DE BANDA DE FORZAMIENTO OJIVA PROYECTIL CUERPO CULOTE CADENA DE FUEGO 1. - Rompedor con retardo a rebote 2.- «A TIEMPOS» Percutor
64 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Piezas anticuadas Los materiales obsoletos siempre han dado buenos resultados en toda guerra, sobre todo porque no había otros más modernos disponibles. Estos obuses nacionales de 210 mm «Plasencia», sin el freno hidráulico ni la plataforma de madera, se utilizaron durante toda la campaña. retardo, para los tiros de demolición, en especial en los materiales superiores a los 105 mm. que hacían explosión a distancias variables de la superficie del suelo, según el retardo. • La granada de metralla, de efectos muy escasos contra tropas bien atrin- cheradas, tenía en cambio una gran eficacia, por el terreno que cubrían, contra las tropas al descubierto; exigía una perfecta graduación de espoleta. De frente, sus efectos sobre las trincheras eran prácticamente nulos. Para conseguir un efecto determinado, no bastaba disparar sobre el objetivo; era necesario que el fuego es- tuviera corregido, que la cantidad de proyectiles fuera la necesaria, o superior, para lograr tal efecto, y que el pro- yectil y la espoleta fueran también los apropiados. Si al- guna de las tres circunstancias no se cumplía, el objetivo Sistema de carga de un cañón Vickers 381 mm Montaje
La Al II U |Ó\ 1)1 I A \RIII I I RIA I N I A GUERRA 65 • Torxíraha y tiro (I)- Ya se ha mencionado que el Reglamento para la Instrucción del Tiro de la Artillería de Campaña y Posición de 1928 recogía to- dos los avances técnicos existentes hasta el momento, incluidos los hoy denominados «tiros experimentales» con correcciones modificadas por los datos de boletines me- teorológicos y de variación de la velocidad inicial de las piezas debida a su desgaste. También se contaba con equipos de locali- zación por el sonido. La diferencia fundamental es que los mé- todos de cálculo estaban basados en el empleo de las tablas de logaritmos para resolver mediante numerosas sumas los auténticos «castillos» que resultaban al aplicar logaritmos a las fórmulas. Asimismo, la casi absoluta ausencia de máquinas de cálculo precisas, incluyendo casi cualquier «regla de cálculo», imponia la elaboración y empleo de numerosos gráficos de los que luego se extraían los datos correspondien- tes Para muchos procedimientos existían «estadillos» o formularios que ayudaban a sistematizar y ordenar las operaciones, pero, muchas veces, y más en campaña, no estaban disponibles. Se utilizaban gráficos de correcciones de temperatura de la pól- vora. de eliminación de errores en apara- tos. de pesos de proyectiles, parrillas para la situación de los disparos observados y obtención de correcciones, para volcar los datos de los boletines meteorológicos, y un largo etcétera. En topografía, en la «resolución de triángu- los» para hallar distancias, ángulos y coorde- nadas. además de emplear algunos elemen- tos óptico-mecánicos como los telémetros (hasta 7 m de base tenía el del cañón de 381 mm) y procedimientos gráficos más o menos elaborados en función de la precisión exigida, se uti- lizaban métodos numéricos y las imprescindibles tablas de logaritmos. Los predictores electromecánicos resol- vían mediante gráficos, levas y palpadores. y elementos eléctricos (bobinas, conden- sadores. resistencias), las fórmulas de los problemas balísticos y geométricos asocia- dos al tiro. Por supuesto, en función de la rapidez y precisión exigida, existían los mismos métodos de circunstancias de hoy en día para situarse topográficamente y obtener datos de tiro elementales. Planos, brúju- las, telémetros de pequeña base, estadías (que daban la distancia a un objetivo de dimensiones «conocidas», por ejemplo un hombre o un tanque, en función del án- gulo con el que se veia; la «graduación» de los dedos de la mano era una aplicación de este método), planchetas (mesas en las que se dibujaban, con reglas provistas de básicos elementos de puntería, las visuales a objetivos), goniómetros, etc., eran parte de esos recursos.
66 Medir distancias Los telémetros ópticos resolvían triángulos rectángulos (solo se movía el «prisma» óptico de uno de los extremos) al conocerse la base (separación entre los objetivos del aparato) y los tres ángulos del triángulo (blanco y extremos de la base). En la foto inferior, un telemetrisla de artillería de campaña en el frente de Granada. deseado no se conseguía. Principalmente, la artillería tenía un gran efecto sobre la moral de las tropas, tanto más cuanto más intensa y prolongada fuera su acción. En muchas ocasiones se abandonaba la posición, no por el número de bajas, sino porque la acción prolongadti de este fuego era insoportable para el sistema nervioso. Las características de alcance de la artillería y, espe- cíficamente, las de sus trayectorias curvas, permiten al cañón tirar desde detrás de las lomas, colinas o zonas cubiertas si dispone de un observatorio que le posibi- lite ver el terreno a batir, para corregir sus tiros. Si se utiliza el plano cartográfico, el tiro es más difícil y de menor eficacia. Muy poco después de finalizar la guerra, el oficial de artillería Taboada Sangro escribió un libro titulado^ técnica de la batalla en España, en el que afirmaba que os efectos del proyectil eran el acto final de la artillería. El problema del tiro de precisión, es decir, el de hallar los datos de deriva, ángulo de tiro y graduación de espo- leta, así como el del número de disparos necesarios para lograi determinados efectos en un blanco concreto, se i educía a los dos tipos siguientes: • Tiro de destrucción: había que conseguir colocar un i educido numero de proyectiles, del tipo más ade- cuado, sobre un objetivo de pocos metros de lado para asegurar su destrucción. En este caso era imprescindi- ble una buena y permanente observación. • Tiro de neutralización: consistente en cubó’ uniformemente una superficie determinada con p,() yectiles repan idos, según una densidad conocida.
dispersión de cada tipo de cañón. Se buscaba anular, al menos durante el tiempo del asalto, la capacidad combativa del objetivo atacado. Afirmaba Taboada: (...) la teoría y la práctica, puestas de acuerdo, di- cen que en cuanto se pasa del número de 12 piezas La actuación de la artillería en la guerra 67 Tiro de artillería Elementos de preparación del tiro de tina hatería antiaérea de 75/36 Kmpp. (tirando sobre un objetivo de pequeñas dimensio- nes) todo lo que se consigue es aumentar la zona de caída de los proyectiles, de tal modo que la ac- ción de estos se convierte en un riesgo desigual por el terreno; fundado en esto nacen la unidad grupo (de 12 piezas, repartidas en tres baterías en el caso español), porque con él se puede obtener la máxi- ma concentración, y que, por tanto, es la unidad más rápida para cualquier tiro preciso, y la batería (de cuatro piezas), es la unidad de precisión. En ocasiones prevalecía la rapidez fíente a la pre- cisión, permitiéndose la «neutralización rápida, en la que la acumulación de cañones semejantes conseguía
68 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Algunas clases de tiro: PROTECCIÓN, NEUTRALIZACIÓN, DES TRUCCIÓN, BARRERAS, PREPARACIÓN En la época que nos ocupa se consideraba que para misiones de «protección» (cerrar puntos de paso a la zona de combate) y efectos de neutralización en general, un grupo de calibre 75,77 o 100 mm neutrali- zaba 4 hectáreas, que se transformaban en 5 para uno de 105 mm y en 6 para los de calibre 155. Para las «neutralizaciones» de corta duración, se consideraba que la densi- dad mínima de proyectiles que debían caer por hectárea era de 150 disparos por hora, caso de calibres medios, y de 80 para cali- bre 155 o similar, este número de disparos, al contrario que en los tiros de «destruc- ción», podía conseguirse por acumulación de bocas de fuego. Se consideraba que los efectos de las neutralizaciones rápidas no solían durar más del doble del tiempo em- pleado en ellas, es decir, que cabía esperar que a los diez minutos de silencio artillero ya hubiera infantes enemigos manejando sus armas automáticas. Para estos y otros empleos, como norma general se estimaba que la cadencia media en calibres ligeros era de dos disparos por pieza y minuto, la cual se reducía a un solo disparo por minuto en los calibres medios y pesados. Esto permitía una duración aproximada de dos horas de fuego con la dotación de municiones del es- calón táctico divisionario. Las «barreras» consisten en fuegos de ba- tería e incluso grupo, ejecutados de forma que los efectos de la explosión del disparo de cada pieza sean tangentes a su inmediata en el despliegue; se desencadenaban delante de la infantería que avanzaba o de la posición defensiva que esta ocupara. En la «prepara, ción» (ataque artillero generalizado previo al asalto de la infantería a una organización defensiva) y en los fuegos de destrucción en general, el tiro no se suspendía hasta tener la seguridad de que los objetivos a destruir ha- bían recibido el número necesario de impac- tos directos; en muchos casos, la hora «H» de comienzo del ataque la fijaba el momento en que se conseguían esas destrucciones y haber conseguido que la artillería contraria no tirara sobre las bases de partida propias. Las dos horas de fuego artillero como me- dia antes mencionadas suponían, en caso de consumirse y tener que reponer la mum- ción, una media de 11 a 16 toneladas por ba- tería ligera o media, es decir, la capacidad de transporte de cinco camiones por batería. *1
La ACTUACION DE LA ARTILLERIA EN LA GUERRA 69 más rápidamente la densidad de proyectiles necesarios para obtenerla, siempre que todos los grupos actuantes tuvieran corregido su tiro antes de efectuarlo». He aquí el porqué de la organización del grupo y la batería, la necesidad de la observación del tiro y su corrección, la importancia de la táctica y la trascenden- cia del municionamiento. La corrección del tiro busca adaptar a cada caso concreto las condiciones tipo con que se obtuvieron las «tablas de tiro», es decir, tener en cuenta las variaciones atmosféricas (velocidad del aire, humedad, tempera- tura, densidad), el tipo de proyectil y graduación de es- poleta, los desvíos en peso típicos del lote de fabricación concreto de que se trate (además de la distinta tempe- ratura de la pólvora de proyección), las variaciones del desgaste del material (que acarrean distinta velocidad inicial) y las de la deriva tabular (desplazamiento lateral del proyectil causado por el movimiento de rotación - para disminuir la dispersión- que le imprimen las rayas del tubo), además de las causadas por la deficiente de- terminación topográfica de la pieza o el objetivo. Mu- chas de estas correcciones se deducían teóricamente de las correspondientes ta- blas de tiro obtenidas en polígono de tiro, pero otras Puntería Arriba. El goniómetro y la introducción de la deriva. Apuntador Izquierda. El sirviente fundamental de la pieza es el apuntador, quien maneja los aparatos de puntería (alza, goniómetro, visor de puntería directa} y los mecanismos que mueven la pieza.
TIPOS DE MUNICION Canón de 150 Krupp Proyectil perforante explosivo Perforante Espoleta de culote M D 4 Proyectil químico disparado en Santander Penetración del núcleo DURO DEL PROYECTIL Proyectil perforante Espoletas KT 1r Proyectil Perforante explosivo Espoleta de culote M D 4 Rompedor Espoleta K T 1 reformada Rompedor Proyectil de metralla Espoleta DE TIEMPO Ojiva roscada Proyectiles y vainas de 45 MM RUSO Rompedor Espoleta K T 1 Espoleta K T M 1 Carga de pol',ora Banda de _ forzamiento Diafragma Metralla Proyectil rompedor Dispersión típica de un proyectil DE METRALLA con EXPLOSIÓN A LA ALTURA ADECUADA «Trazas» de proyectiles. La forma, el humo, o la persistencia LUMINOSA DE UN DESTELLO EN EL CULOTE Proyectiles perforantes explosivos con espoletas MD 5 y 4
CONSTITUCION DE LAS CARGAS DE PROYECCION EN VAINAS ENGARZADAS Calibre en milímetros O Macarrones de pólvora sueltos Q Macarrones de pólvora atados O Opérculo de cartón O Banda de forzamiento 0 Saquetes de pólvora Proyectil de 381 Sombreretes 76/45 X----Falsa ojiva Carga explosiva Capacete Carga trazadora Cuerpo Carga explosiva DEL ESTOPIN Culote Culote _ TIPOS DE PROYECTILES, GRANADAS Y VAINAS Gollete y lugar DONDE SE HACE EL ENGARCE Taladro para TRANSMISIÓN DEL FUEGO Vaina metálica suelta para cargas _________de poco volumen__________ — Banda de forzamiento Alojamiento de la espoleta Alojamiento Cruceta de cartón o taco de madera Vaina metálica sin ENGARCE DE PROYECTIL Vaina metalca engarzada Espoleta Carga explosiva Cápsula de iluminación Paracaídas Culote desprendíale | Iluminante 76/40 76/45 Entrante para el engarce con la vaina metálica Talco o Pólvora ordinaria lacre protector Perforante con capacete y falsa ojiva z Ojiva , Banda de conducción /Tubo de carga b Cuerpo del proyectil Balines Banda de forzamiento b Carga explosiva Granada de metralla Trazador | Bote de metralla | De doble efecto Alojamiento de la espoleta De diafragma Cápsula porta-carga fumígeno Fumígeno independiente De doble efecto
72 Artillería y carros de combate en la Guerra C ivil Española Preparando el tiro El ángulo de tiro (ángulo de elevación para batir a la distancia sobre el plano, más ángulo de situación para compensarla diferencia de cota) se introducía mediante el alza (moviendo la línea de mira del goniómetro) o la escuadra de nivel puesta en la culata por el jefe de pieza. -en ocasiones, todas- se tenían que deducir de un tiro experimental sobre un objetivo bien situado. Este procedimiento permitía deducir la diferencia entre los información y localización (por la vista y el sonido), solo había un datos de tiro finales (deriva u orientación y ángulo de tiro) con los que se hacía blanco, correspondientes a las condiciones balísticas concretas del momento, y las teóricas (deducidas de las tablas) con las que se iniciaba el tiro. En todas las clases de artillería, cam- paña, costa y antiaérea, se utilizaban los proyectores de luz para resolver la observación durante la noche, con las variaciones en tamaños y formas de utilización propias ESCUADRA DE NIVEL equipo de localización por el sonido, de origen francés en la Escuela Central de Tiro (antiguo Grupo de Infor- mación y Topografía, en Campamento. Madrid). Además, el sonido era utilizado en el campo antiaéreo para aleñar a ¡as defensas e incluso, mediante el empleo de dos o más fonolocalizadores, situar con relativa precisión a los aviones; en España esto tuvo lugar con la llegada de equipos alemanes, italianos \ soviéticos. En el caso de tiro contra objetivos móviles, como es el de costa y antiaéreo, de cada caso. Aunque en julio de 1936 se contaba con tres grupos de
Dirección de tiro Antes de la guerra, el teniente coronel Costilla (a la izquierda) fue autor de la primera dirección de tiro de costa. En la imagen, junto con otros mandos de la Escuela de Tiro (Cádiz) y un telémetro italiano Salmoiraghi. el problema se complicaba aún más con la nece- sidad de determinar la posición del blanco al final del recorrido previsto del proyectil, para que los dos móviles coincidieran en ese blanco futuro. Con los primeros cañones antiaéreos de campaña Skoda de 76,5 mm, surgidos a comienzos de la década de 1920, llegaron los primeros predictores (da- ban las predicciones o correcciones a los datos de tiro teóricos) antiaéreos alemanes AM-17 y sus elementos auxiliares (iguales a los que equiparían luego las bate- rías de 75/36 Flak 14), incluidos los telémetros Goerz de 4 m de base. También llegaron con el material antiaéreo fijo de costa las primeras direcciones de tiro electro- mecánicas Vickers (resolvían las fórmulas polinómicas del tiro -deriva y ángulo de tiro corregidos- mediante levas y motores síncronos), de las cuales gozaron tam- • Topcxíraeí a y uro (II) ¿Cómo se apuntaba uña pieza de campaña? • Inicialmente se hacia por medio de puntería directa, unas muescas en la boca y la culata de la pieza alineaban esta en la dirección del blanco; este procedimiento se siguió y se sigue utilizando en tiros de destruc- ción contra fortificaciones o blinda- dos, auxiliado por visores de puntería de varios aumentos ópticos y dotados de oculares reticulados para intro- ducir correcciones , (p. ej.. por velocidad del blanco). El ángulo de tiro se introducía antigua- mente mediante arcos dentados asociados a plomadas (escuadras de nivel). El órgano elástico de largo recorrido, que permitía que alza y goniómetro, unidos a la parte fija del montaje, permanecieran apun- tados después de cada disparo, llegó con los cañones 75/28 Schneider mod. 1906. El goniómetro, un aparato medidor de ángulos horizontales y verticales, se in- trodujo en España en 1902 con los ca- ñones de 75 mm Schneider-Canet mod. 1898/1900 Este aparato permite apuntar al blanco sin necesidad de verlo, introdu- ciendo en su aparato de medida un ángulo tal que llevada la visual de la cabeza del gonióme- tro a una referencia, la pieza apunte al blanco. La deriva es el ángulo horizontal entre la línea de tiro y la visual a la referencia de puntería. La unidad angular generalmente empleada era la milésima (°°), equivalente a 1/6.400 parte de la circunferencia (1/6.000 en el caso de los rusos); la manilla del segundero de un reloj gira 30 milésimas en un segundo. El alza es un aparato que permite realizar si- multáneamente la puntería en dirección y en altura, sirviendo de soporte al goniómetro. Coloquialmente, también se denomina alza al ángulo de elevación.
Obús m montaña Cuatro vistas de la pieza de montaña por excelencia: el 105111 Schneider-Trubia. En la página siguiente se aprecia una vista posterior del cierre abierto. bien los materiales de costa de la misma marca, en conjunción con los predictores «Costilla». Pero en antiaérea, dada la dificultad para hacer eficaces tiros de destrucción contra aviones debido a la veloci- dad de los mismos, hasta la llegada de las direcciones de tiro alemanas modelo 36 de los cañones de 88 mm Flak 18 y de los sición de las uní- dades de infantería como piezas cañones de calibre 20 mm o superior con capacidad de tiro a ráfagas, el procedimiento más común era la neutralización mediante el empleo de barreras de ex- plosiones de proyectiles delante de la marcha prevista de los atacantes. Según el Reglamento de Grandes Unidades de an- tegueiTa, en gran parte vigente en los dos bandos, el comandante de artillería de una división tenía a sus órdenes el conjunto de la artillería de esta, a excepción de las unidades puestas de manera transitoria a dispo- de acompañamiento. Con el material a sus órdenes po- día constituir agixipaciones y darles misiones, indicaba las zonas de posiciones y de observatorios, y dirigía su combate, así como el servicio de municionamiento de la división. La misión general de la artillería divisionaria era la de preparar y acompañar con sus fuegos, y proteger el avance de la infantería mediante los tiros de prepara- ción, de apoyo directo y de protección. Para responder
La ACTUACION DI- LA AHI II I 1 RÍA LN I /X Gl I RRA 75 a estas misiones, el general de la división repartía nor- malmente su artillería en las dos fracciones siguientes: • De apoyo directo, caracterizada por la rapidez de tiro y la facilidad de movimiento, cuyos f uegos debían acompañar a la infantería lo más cerca posible. La pieza de apovo directo era la ligera de campaña y montaña. • De acción de conjunto, para reforzar el apovo di- recto cuando fuese preciso tiro de protección durante los ataques. También para cumplir, dentro de su alcance, to- das las misiones de contrabatería y tiros de prohibición. — 11--------"" = 111------ — ---- • ¿ Cómo funciona una pieza? • El elemento fundamental de una pieza es el tubo, perforado y rayado al calibre del pro- yectil. El tubo, ya entonces de acero, solía es- tar formado por varias capas (llamadas man- guitos, zunchos o sunchos) para darle mayor consistencia. Para conseguir la carga rápida y cómoda (retrocarga), se le adapta un cierre en la culata (parte trasera), que permite ob- turar la recámara, y lleva también los meca- nismos de disparo; de ahí la denominación de muchas de las piezas antiguas CHS, CHR. CHSE (Cañón de Hierro Sunchado, de Re- trocarga, Sunchado Entubado). Por motivos similares, muchas piezas estaban «entuba- das». pues se introducía un tubo en el inte- rior de otro, siendo en ocasiones una camisa la que contenía la parte rayada; esto permitía, al cambiarla, recomponer las desgastadas ca- racterísticas balísticas de las piezas. La recámara es el lugar del alojamiento del proyectil antes del disparo y donde se produce la combustión de la pólvora. En la Guerra Civil apenas se utilizó el freno de boca, es decir, una pieza colocada en la parte anterior del tubo y que permitía la salida parcial de ios gases de la combustión una vez que había pasado el proyectil por ella, haciendo que, por reacción, se frenara algo el retroceso de la pieza. La obturación (impedir que los gases de la combustión se escaparan por la culata) se obtenía y se obtiene por medio de una vaina de latón. El montaje sirve para apuntar y trasladaren su caso, el tubo. Fundamentalmente cons- taba de cureña (o afuste) y cuna (marco o plano inclinado, caso de ser antiguos); la primera aportaba los elementos de trans- porte y la puntería, y la segunda los del órgano elástico, elemento que permitía ab- sorber el retroceso y volver a colocar el tubo en la misma posición que tenía antes del disparo (posibilitando prácticamente la puntería continuada y el tiro rápido). Los órganos elásticos y los equilibradores (ele- mentos que facilitaban a los apuntadores subir y bajar los tubos grandes) podían ser de muelles, hidráulicos (cilindros con un líquido que absorbía el retroceso al pasar por pequeños agujeros -luces o lumbreras- y empujado por un émbolo unido al tubo) o neumáticos (cargados con gas en lugar de líquido), y también hidroneumáticos. Los montajes fijos (costa y antiaérea, nor- malmente) eran de plataforma y los móvi- les. mono o bimástiles acabados en una reja que se hincaba en el terreno; los antiaéreos solían ser de candelero (pedestal troncocó- nico). El alza se unía al montaje, el cual tenía unos mecanismos de puntería consistentes en arcos denudos y tornillos (generalmente para la elevación del tubo); en dirección, los antiguos (monomástiles) solían deslizar la cureña sobre el eje de ruedas.
Freno hidráulico de CONTRAVÁSTAGO Obús Schneider de 155/13 Tubo CUNA DE ARTESA PRIMER TIEMPO FRENO TUBO RECUPERACIÓN SEGUNDO TIEMPO PRIMER Retroce (ACTUA Fi Telera--------1 Freno de marcha ------------— Volante de puntería en altura — Volante de puntería en dirección Escudo _______________________ Rueda ________________________ Recuperador hidroneumatico Cuna FIJA AL MONTAJE Muñones Manguito j FRENO Y RECUPERADOR ORGANO ELÁSTICO HIDRÁULICOS SEGUNDO TIEMPO Recuperación del-^ (actúa el recuperar Depósito _ djrV-—Cuerpo del trineo Q£/— Cilindro del freno Sl------Cilindro del recuperador Cuna MANGUITO TRINEO CUNA ¿COMO FUNCIONA UNA PIEZA?
Freno de vástago Anillo plástico Estopín Cuna Martillo Telera posterior Sectores dentados Cureña Caja entre gualderas Soportes de la teja de carga Contera Mástil Reja o atado Contrapeso Palanca del cierre Émbolo o seta Ojal del Disparador tirafrictor CIERRE Y DISPARO
78 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española • Tractores y carrillos • tizaron el 75/27 antiaéreo montado sobre un camión Ceirano y los republicanos, algunos cañones Skoda de 80 mm de campaña. Durante la guerra se gene- ralizó el empleo de carrillos elásticos bajo las ruedas de madera del material de diseño antiguo, lo que per- mitía al camión desarrollar ruedas) y Fiat (de cadenas). Una in$truct,ón de normalización de los tipos de carrillos, publicada nada más acabar la guerra, dejaba constancia de la existencia de los siguientes, solo en el bando nacional: Carrillos porta-pieza: LegIOnano para cañón de 75/27 (Mod. 1906); Le- gionario para cañón de 75/27 (Mod II), Valencia para cañón de 75/28; Sevilla, Ca- narias. C.N.Tipo I. C.N.Tipo II y Legiona- rio para obús de 100/17; Beasain, Mehlla, Aunque la artillería de preguerra era hi- pomóvil, transportada por semovientes (caballos o mulos), y así continuó en gran medida durante todo el conflicto, también se utilizaban para el arrastre el camión y otros tractores especiales (Pavesi P-4, Holt). incluso de cadenas (se probaron en África el Renault de 38 HP y el semioruga Citróen-Kegresse. y los Landesa autócto- nos).También se empleó el transporte so- bre camión, e incluso hubo algún tipo de artillería autopropulsada. se construyó an- tes de la guerra un cañón antiaéreo sobre la base de un 75/28 Schneider, montado sobre un camión FWD; los italianos uti- toda su velocidad en carre- tera. Para facilitar la entrada en posición de las piezas en terrenos difíciles se procuró que en cada batería motorizada hubiera al menos un tractor adecuado. Muchos de ellos fueron «agrícolas» de orugas tipo Ca- terpillar 22-D7 (americanos o rusos), ade- más de los intentos propios (Sadurní, Na- val -pesado y ligero-, Benach, etc.). Estos pequeños tractores oruga iban en carretera subidos en otro carrillo o en la caja de un camión. También se utilizaron los semioru- gas SdKfz-7 alemanes y los «Komintern» soviéticos, especialmente para piezas antiaé- reas. y versiones de los italianos Pavesi (de Trubia y Legionario para cañón de 105/28. Universal Tipo I y Legionario para obús de 149/12; Legionario para obús de 150/27. Legionario estrecho. Legionario ancho y español para obús de 155/13. • Remolques especiales: dos Cam- ilos, avantrén y retrotrén, mod. 51 de la di- rección de tiro alemana; mod. 36 del cañón antiaéreo de 37/57 Flak 18. y mod. 201 de antiaéreo de 88/56 Flak 18. • Avantrenes: cañón de 150 mm alemán, cañón AA de 76.2/52 y cañón AA de 75/46 Del bando contrario solo conocemos e avantrén AM
Orgánica y batallas Comienzos y juventud: de África al Mediterráneo Estamos en disposición, tras las premisas anteriores, de comprender y valorar la actuación en campaña de las artillerías contendientes. Los alzados, siguiendo el plan trazado por Mola, bá- sicamente debían enviar, desde cada di\ isión orgánica y una vez asegurado el territorio de su demarcación, columnas convergentes hacia Madrid. El puerto del León fue ocupado previamente por la columna «Castillo», llamada así por el coronel «leal» que la mandaba. Estaba apoyada por seis baterías de calibres diversos, reforzadas poco después por un grupo de 75 mm. El ataque nacional al puerto, partiendo desde Vailadolid, lo llevó a cabo la columna «< Serrador» el día 22. Logró conquistarlo a pesar de los ataques aéreos que se cebaron en las dos baterías de 105 mm que lo apo- yaban (murió el comandante Moya y el capitán López Maristanv). Los nacionales multiplicaron sus esfuerzos para mantener la posición, hasta tal punto que el día 23 una de sus piezas realizó unos 600 disparos. También recibieron refuerzos: una batería pesada de Medina del Campo, una ligera de Segovia y dos cañones de 75 mm transformados en antiaéreos (llamados Flit). Artillerí a a lomo
80 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Así se mantuvo la situación, pese a los ataques fren- tepopulistas. Estos empleaban, con sumo acierto, la sec- ción de localización por el sonido de la Escuela Central de Tiro, hasta el punto de que la artillería de Madrid «desmontó» varias piezas de los sublevados por impactos directos. Aquellas acciones se hicieron acreedoras de la Medalla Militar Colectiva y de múltiples individuales. Por su parle, venciendo la resistencia del grupo de los hermanos M¡ralles y gracias a la lentitud de la columna de Burgos (coronel Gistau), Somosierra fue ocupado el mismo día 22 por la columna del comandante Jurado, apoyada por 23 piezas (trece de 75 mm, seis de 105 mm y cuatro de 155 mm). El día de Santiago Apóstol, García-Escámez, una vez
La ACTUACION DE LA ARTILLERIA EN LA GUERRA 81 Exhibición Página anterior, abajo. 105/22 Vickers reglamentario en 1936 en una exhibición de la Escuela Central de Tiro. Schneider Derecha y página anterior, arriba. Un 75/28 tomado a los árabes en el desembarco de Alhucemas (1925). Veterano de la guerra de Áfaca, fue la pnncipal pieza de apoyo directo de los dos bandos. unificada su columna navarro-riojana con la de Burgos, recuperó el puerto, no sin antes fusilar al comandante de artillería Raúl Moya por traidor. Contó con el apoyo de cuatro baterías artilleras. El coronel Puigdéngola conquistó Guadalajara el 22 de julio con el apoyo de tres baterías de cañones de 75/28 del Regimiento de Artillería Ligero n.° 1 de Getafe, ocupando poco después Siguenza y fracasando en el intento de lomar Atienza. Por su parte, de Zara- goza salió una débil columna hacia Gua- da tajara al mando W del coronel Martínez i Zaldívar. apoyada por una batería motorizada de obuses Vickers de 105/22 del 10.” Regi- miento Ligero de Calatayud. Fue reforzada al poco tiempo (incluso con otra batería de 75 mm), aunque País de origen Bando Cañón antiaéreo Flit/Pichi de 75/28 (basado en el Schneider mod. 1906) Como ha ocurrido en otras naciones (en España en los dos bandos), al estallar la guerra se impro- visaron antiaéreos en base a cañones de campaña (incluso de 100 y I05 mm). En julio de I936, en el parque de artillería de Burgos, el capitán Del Monte ideó un sistema para el 75/28: un armazón para elevar el eje de ruedas de la pieza artillera (previamente desprovista de las ruedas y con li- gera modificación del mecanismo de elevación y recuperación), el cual estaba apoyado en una pla- taforma que podía girar 360°. Esta primera ver- sión fue mejorada en 1937 con otro montaje que adaptaba un arco denudo a la cuna y suprimía el mástil original, dotándolo de elementos de puntería propios (parrilla). Se modificó la carga del proyectil y se le adaptó una espoleta de mixto adecuada. El tiro se hacia preferiblemente por «barreras» y, en el segundo modelo, umbién por puntería continuada. En Ceuu (montaje «Buzón») y Sevilla se hizo algo similar, pero terminó imponiéndose el Flit mod. I937. Los nacionales utilizaron unos 120 Flit (nombre de un insecticida), organizándose baterías reforzadas con ca- ñones automáticos de 20 mm. las cuales provocaron cerca de una decena de derribos. En Barcelona los republicanos utilizaron las mismas piezas emplazándo- las en asenumientos adecuados en forma de embudo. Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Cierre de tornillo. Freno hidráulico y recuperador neumático. 2 toneladas (estimado) Peso proyectil: 6,5 kg 360° horizontal.-10° + 90° vertical. Vaina no engarzada. Vo: 520 m/s. Techo (estimado): 6 000 m.
82 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Guerra en el norte Derecha. Varios de los artilleros que apoyaron con sus piezas el avance de la columna de Beorlegui en Guipúzcoa. no pudo ocupar Sigüenza el 7 de agosto. En Guipúzcoa cayeron en manos republicanas las piezas del Regimiento Pesado n.° 3 (San Sebastián), así como las de los fuertes fronterizos y baterías de costa, imponién- dose inicialmente a las colum- nas nacionales. Sin embargo, el coronel Beorlegui, con el apoyo de tres baterías de 75 mm, dos de 105 mm y otras tantas de 155 mm procedentes de Castilla y Zaragoza, logró entrar en San Sebastián. tro baterías de Jaca, entró en Tolosa desde Pamplona el 27 de julio: Latorre alcanzaría la Medalla Militar ln Por su parte, la columna del teniente coronel Latorre (anteriormente de Fernández Checa y Becerra), con cua- dividual. El general Carlos Martínez de Campos escnbióque en algunos de los momentos inicia- les de la marcha sobre Irún solo se contaba con un cañón para todas las pequeñas columnas \ que “de las cuatro baterías que teníamos en San Marcial, se pasó poco después a 20 para romper el semicerco de Vitoria». Coronel Beorlegui Izquierda. Beorlegui mandó la columna sublevada que ocupó San Sebastián, apoyado poi varias baterías artilleras.
La AC 11 ACIÓN DE LA ARTILLERIA IX LA Gl ERRA 83 • CONDECORACIONES IXDIV HH ALES \RTI LLERAS EX 1936 (I) • Medalla Militar Individual (MMI) • Coronel Ciríaco Cascajo Ruiz. 18-VIL36, alzamiento en Córdoba (B.O 127-1937). • Capitán Vicente Pérez de Sevilla y Ayala. I8-VII-36, alzamiento en Sevilla (B O. 6-1936). • Capitán Luis López Varela. 19-VII-36. Barcelona. Preparación del alzamiento y lucha (D.O 131 -1946) • Teniente Crescencio Gómez Gordo. 22-VII-36,alto del León. Actuación bajo fuego enemigo (B O. 361-1937) • Sargento Gregorio Blasco Arribas. 22-VII-36, alto del León. Actuación bajo el fuego (B.O 157-1937) • Sargento Julián San José Esteban 22-VII-36.alto del León. Actuación bajo fuego enemigo (B.O. 157-1937). • Teniente Jaime Morenes Carvajal. 22-VII-36.alto del León. Observación bajo fuego enemigo (D.O. 140-1942) • Capitán Esteban Gracia Hernández. 23/24-VII-36. alto del León. Desmonta varias baterías (D.O. 257-1941). • Sargento Pedro Vázquez Gallego 24-VII-36. alto del León. Actuación bajo fuego enemigo (B.O. 157-1937). • Brigada José Díaz Carmona. 27/28-VII-36.alto del León. Actuación bajo el fuego (B.O 157-1937). • Teniente Juan Mena Poblador. 26-Vil al 7-VIII-36,alto del León.Actuación bajo fuego enemigo (D.O. 5-1944). • Teniente Ramón Camps Gordón. I7-VIII-36, en Porto Cristo (Mallorca),como infantería (B.O. 66-1939). • Capitán Antonio Fernández Sánchez. I8-VIII-36, íllora. Granada. Al mando de una columna (B.O. 207-1937). • Comandante Pedro Diez de Rivera y Figueroa. l8-IX-36,Azpeitia (Guipúzcoa). Jefe de columna y de artillería (D.O. 89-1941). En Villarreal (Vitoria) fundamentalmente frenaron los avances frentepopulistas algunas baterías del Regi- miento de Montaña n.° 2. Los defensores de Oviedo llegaron a poner en servicio unas pocas piezas (las ocho de 105 mm de su grupo de artillería de montaña, dos de 70/16 mm y otros tantos Ramírez Arellano de 40 mm), frente a 40 cañones y obuses de todos los calibres de los «mineros» sitiadores. Las columnas liberadoras contaron con el apoyo de 10 balerías en armas (y muchas a pie, como infantería) y consiguieron, tras mucho tiempo y esfuerzo, establecer un mínimo pasillo de socoito. En Barcelona, Valencia, Cartagena y Madrid la suerte se decantó por los guber- namentales, en ocasiones tras dura lucha, como en Barcelona, donde sucumbió toda la artillería de la plaza; en Madrid hubo unidades artilleras en los dos bandos. En «Ordóñez* de costa Cañón de costa de 150/32, sistema Ordóñez, tras su captura por los nacionales en la batería del cabo Machichaco (Bilbao).
84 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Distintivo republicano Derecha. Emblema de cabo empleado en el uniforme por el Ejército Popular de la República. • Artillería de las columnas qi f SALIERON DE BARCELONA • Poema Abajo. Panfleto con un poema dedicado a los artilleros fechado el 4 de diciembre de 1936, día de la tradicional patraña del arma: santa Bárbara. Hay constancia de la siguiente; • Columna Durruti: al mando del comandante de artillería perez Farras y con Buenaventura Durruti como delegado político y Jefe en la práctica. Unos 2.000 hombres y tres baterías de artillería dirección 2Laragoia. • Columna Ascaso: tres baterías; dirección Huesca. Cataluña la artillería fue el único cuerpo del ejército que no fue disuelto, integrándose sus restos, junto con unas 150 piezas (entre reglamentarias y antiguas), en las columnas anarquistas y del POUM. Un total de 17 bate- rías formaban entre las tropas que atacaron Huesca, Siétamo y Quinto. En África y los archipiélagos los nacionales se impusieron sin apenas problemas, excepto en Menorca. La artillería sirvió claramente para afian- • Columna Ortiz: tres baterías; dirección Caspe. • Columna Aguiluchos: tres baterías. Formada en Barcelona con anarquistas; la dirigía Joan García Oliven Dirección Lérida. • Columna Maciá-Companys: unos 1.500 militantes de ERC. mandados por el teniente coronel de artillería Jesús Pérez Salas, siendo delegado político Enríe Canturri, y con dos baterías de mon- taña. Salió hacia Alcañiz. • Columna del POUM: tres baterías; dirección sierra de Alcu- bierre y Sariñena. zar la sublevación en Sevilla, Granada y Córdoba. En esta última, en oposición a las fuer- zas de Miaja y, concreta- mente, a la ar- Proyectiles de artillería Abajo. Diversos proyectiles de campaña reglamentarios en 1936: dos de 70 mm. dos de 75 m>n y dos de 105 mm; tumbado, uno de 155 mm. <*'• t<no,cS we ,oO«''lü Ae»''4’ jó*»*0* í0^W'“’‘ qü< tP jen'»" lO*'- en" o’0'0*\A»'oc“ra .n\a^°s <Aa^n -WW»* Ue<*e ^e8S°n'Íos^il’'C‘i^'ei’'S ^e.«°» '°'Í0 « enV>ntti' <v tillería de la columna del comandante artillero Joaquín Pérez Salas (tres baterías del Regimiento Ligero n.°5, dos del Ligero n.° 6 y dos del Regimiento de Costa n.° 3), la artillería nacional de su Regimiento Pesado (reforzada por dos baterías del Regimiento Ligero n." 3) consiguió imponerse. Varios mandos «leales» murieron
La ACTUACION DE I A ARTII l ERIA EN LA GUERRA 85 Ataque al alto del León Abajo, izquierda. Cañón de 75/28 Schneider de la columna de Valladohd en los primeros disparos durante el ataque al puerto del León. Schneider de 70 mm Derecha. Cañón de montaña v de acompañamiento de infantería 70/Jó Schneider-Trubia. Monumento Abajo, derecha. Un libro publicado durante el conflicto relato la gesta del asalto al alto del Jjeon, que desde entonces se denominó **de los Leones de Castilla» □ al pie de sus piezas, defen- diéndolas en solitario ante la desbandada de milicianos y soldados. De las iniciales columnas africanas que salieron de Sevilla hacia Madrid, apenas formadas por una bandera de El Tercio, un tabor de Regulares y compañías de Fa- lange o Requetés encuadradas en batallones de línea, \ generalmente apoyadas por una batería (inicialmente un total de tres del Regimiento Ligero n.° 3), se fue pasando a las divisiones en las zonas centro y sur. y a las sobredimensionadas Brigadas de Navarra en el norte. Pero, mientras, las escasas baterías tuvieron que desplazarse de noche -por lo menos hasta Talavera-, cambiar rápidamente de posición, «multiplicarse» en- viando secciones y piezas aisladas a distintos puntos y Zo sacar el máximo rendimiento de los hombres y los materia- A finales de agosto las piezas republicanas disponibles para oponerse a las fuerzas de Yagüe eran casi 200 (de las cuales unas 80 eran de acompañamiento). Cuando las ya cuatro columnas nacionales llegaban por el sur a las puertas de Madrid a comienzos de noviembre, estaban apoyadas por 24 baterías (casi 90 piezas), el 90% toma- das al enemigo,
86 Artillería y carros re combate en la Guerra Civil Española que sustituyeron a las que fue- ron quedando averiadas a lo largo del rápido y maratoniano avance. En frente, las colum- nas republicanas contaban con 34 baterías, a las que había que sumar otras 12 de las cuatro agrupaciones de la artille- ría de las Fuerzas de Defensa de Madrid. Este centenar de piezas de ocho calibres diferentes, sin contar unas 20 antiaereas de tres calibres, inicialmente estuvieron al mando del coronel Blasco Sasera y luego pasaron a manos del teniente coronel José Luis Fuentes y Barrio, nombrado comandante e inspector general de la arti- llería del Ejército (reorganización del Estado Mayor, D.O. 250 de 27-XI-36). Tras acompañar este al Gobierno republicano a Valencia, le sucedería el comandante Alejandro Zamarro. Para atender la demanda de nuevas unidades, en Chinchilla y Almansa se crearon dos Centros de Orga- nización Permanente de Artillería, a las órdenes de los comandantes Bañón y Gómez. Desde allí salieron en otoño, según Vóronov, cerca de 50 baterías de campaña, sin contar con los antiaéreos que se montaron y orga- nizaron en Albacete por el comandante Enrique Flórez González, quien en julio era el jefe del grupo antiaéreo Varias espoletas Abajo. Espoletas reglamentarias en preguerra. De izquierda a derecha: espoleta cebo modelo 1924 o Garrido: de doble efecto modelo 1911 (a percusión o a tiempos con hasta 22 segundos de duración de trayecto); de doble efecto modelo 1907 (17 s); a percusión modelo 1896 Regimientos de Madrid Arriba. Los 75/28 de los regimientos madrileños fueron empleados por el Gobierno, tanto en Somosierra (izquierda) como en Guadarrama (derecha). Nótese que los artilleros aún conservan la disciplina y uniformidad
La ac ilación DE I A ARTILLERIA I N LA GUERRA 87 Guerra en el norte Derecha. Ilustración de artilleros españoles de la División Flechas Negras del Corpo Truppe Volontarie (CTV), en Bennco. con un cañón de 65/17. de Madrid. Por su parte, los nacionales, de forma similar, transformaron sus regimientos de arti- llería en «unidades madre» que multiplicaron el número de baterías con las que contaron inicial- mente; por ejemplo: el Regimiento Ligero n.° 3 de Sevilla llegó a tener 41 baterías, 57 baterías el Ligero n.° 11 de Burgos y 33 el Regimiento Pesado n.° 3 de San Sebastián, una vez reorganizado tras la toma de esta ciudad. Estos centros se comple- mentaron con otros de enseñanza de oficiales y suboficiales, como las Escuelas Populares de Guerra de Valencia. Después de los primeros meses, la guerra ganó en nos como materiales. Se hicieron necesarias estructu- volumen y complejidad, tanto en sus aspectos huma- ras complejas capaces de atender todas las situaciones •CONDECORACIONES IND1\ IDUALES ARTILLERAS EN 1936(11) • Medalla Militar Individual (MMI) (continuación) • Comandante Pedro Méndez Parada. 21/27-IX-36, Alcázar de Toledo (B.O. 10-1938). • Capitán Antonio Díaz Montadas. 30-IX al I5-X-36, Sigúenza.AI mando de centuria de Falange (B.O. 34-1936). •Teniente Ramón Valle Colmenares. 3-X-36,Vargas (Toledo). Observación bajo el fuego (B.O. 169-1937). •Teniente Antonio Gómez Salas. I0-X-36. San Martín de Valdeiglesias. Observación bajo el fuego (DO 21-1941). • Sargento Manuel Adolfo Pérez. I5-X-36. en loma del Canto, Oviedo (B.O. 163-1937). • Capitán LuisAlarcón de la Lastra. I I/I8-X-36,en San Martín deValdeiglesias y Chapinería (B.O. 220-1937). • Coronel Mariano Muñoz Castellanos. 2 l-X-36. gobernador de Calatayud y Teruel (B.O. 34-1936). • Capitán Juan Grande Femández-Bazán. I l-XI-36,loma del Lituero (Asturias). Mandando un tren blindado (B.O. 156-1939). •Teniente Ángel Vega Franco. 15-XI-36. Al mando de su batería en la Ciudad Universitaria (B.O. 5-1939). •Alférez Manuel Lizaur y Paur. I6-XI-36.Casa de Campo (Madrid). •Teniente de complemento Antonio Villalobos Ventura. I7-XI-36, Ciudad Universitaria, encuadrado en Regulares (D.O. 48-1942). • Capitán Jorge Rodrigo García. I8/22-XI-36. Batería Expedicionaria de Tenerife en Ciudad Universitaria (D.O. 100-1943). • Capitán Fernando Barón y Mora de Figueroa. 25-XI-36, Ciudad Universitaria (D.O. 73-1941). • Capitán Luis Rodríguez Berasategui. I7-XII-36, Belchite. Actuación bajo fuego enemigo (B.O. 237-1939).
Contraluz Izquierda. Un 88/56 de una hatería nacional defendiendo el ciclo de Zaragoza. del primero se formaron las divisiones 5 ’ (7-ír ^ r '^lagozaj 6.a (Burgos), 7.a (Valladolid), 8.a (La Coruña), la dc &)r y la Reforzada de Madrid; las cuatro primeras basada en las unidades de las antiguas divisiones orgánicas (sucesoras de las capitanías generales). La primera balería antiaérea española de 88/56 mm mandada por el capitán Luis Micheo, derribó un bi- motor Potez en Leganés el 2 de noviembre. Por aquella época también hizo fuego sobre objetivos terrestres en la provincia de Toledo. Fue la entrada en la historia del cañón de origen germano que luego sería lamosísimo. El 23 de noviembre el bando nacional desistió de conquistar inmediata y frontalmente Madrid, ante su enconada defensa y la acumulación de medios de todo tipo. Cuatro días después, las tuerzas de defensa de la de vida, movimiento y fuego de unos frentes amplios y, en ocasiones, más complicados que los de la Primera Guerra Mundial. A comienzos de octubre de 1936, Franco, recién in- vestido generalísimo, creó el Ejército del Norte (general Mola) y el del Sur (general Queipo de Llano). Dentro Cañón en Madrid Derecha. El famoso «abuelo», un 155/20 Perm-De Bange mod. 1877/81 provisto de «cadenas de patines Bonagente», emplazado en la plaza de España de Madrid.
La ACTUACION DI LA ARTIl I I RIA EN LA GUERRA 89 Pieza soviética Derecha. La única pieza de 76,2/55 soviética que se conserva en España esta actualmente en el Museo de la And lena Antiaérea (Fuencanal, MadridJ. después de muchos años en la terraza del Museo del Ejército mer gran ataque frentepopulista a Teruel, asesorando al ciudad se organizaron en cuatro sectores, divisiones, brigadas mixtas y una reseña inmediata. El Cuerpo de Ejército de Madrid tenía a final de año 45.000 hombres; como artillería, y solo a disposición de los dos brazos de la tenaza que tenía que envolver a los nacionales por el norte y por el sur en los previstos ataques de mediados de enero, Miaja disponía de 46 baterías, unas capitán Gallego. Concentraron el fuego de once balerías sobre una zona de objetivos al norte de la ciudad, descar- 140 piezas. Entre finales de noviembre y enero de 1937 se combatía en la zona de la carretera de La Coruña gando, durante media hora, más de 2.400 proyectiles de diferentes calibres, en una de las primeras preparaciones (Madrid) y los nacionales contaban ya con 132 piezas artilleras dignas de tal nombre; aunque el capitán N. Gu- en 24 balerías de campaña y tres antitanques. Por su parte, Mola organizó sus fuerzas el 6 de diciembre, constituyendo el Cuerpo de Ejército I, o de Madrid, formado por las divisiones de Soria, de Ávila y la Reforzada de Madrid. A finales de diciembre, Vóronov, el principal asesor soviético de artillería, participó en el prí- ríev, uno de los ayudantes de Vóronov, testimonió Revista alemana Derecha. El 20/65 Rheinmetall Flak 30 fue la pieza antiaérea por excelencia de la Legión Cóndor. el malísimo funcionamiento de alguna batería internacional. En aque- llas acciones ganó la
w Artillería y carros de combate en la Guerra C.vn Española General Qieipo Izquierda. Gonzalo Quetpo de Llano, general jefe del Ejército del Sur. durante una de sus charlas radiofónicas. Cañón japonés Abajo. Cañón soviético de 101 130 nilll Meiji 38 (mod. 1905) de genealogía japonesa. nes numeradas correlativamente de la 1.a a la 4.' Entn finales de marzo y primeros de abril de aquel mism< año pasaron a denominarse 71.a a 74.a, para luegi cambiar, a primeros de junio, por 11.a (Iruretagoyena antes 71.a), 12.a (Asensio, antigua 72.a), 13.a (Barrón)i 14.a (inicialmente 4.a y 74.a, de Yague). En el Jarama se enfrentaron dos ejércitos lanzado1 mutuamente a la ofensiva, dando como resultado un: serie de combates considerados entre los más cruento: de la guerra. Se adelantó en el ataque el bando naciona el día 6 de febrero (Marañosa, Ciempozuelos) con cinct «brigadas», pero el día 17 su ataque se había frenadt y los contraataques republicanos tomaron la iniciativa con el apoyo inicial de 71 piezas (24 baterías). Medalla Militar Individual el coronel de artillería Mariano Muñoz Castellanos. En los primeros días de enero, con las fuerzas acu- muladas en la División Reforzada de Madrid, nutridas
La Al II M |Ó\ DI I A ARDI I I RIA | \ | A Gl ERRA 91 Mi SEO Izquierda, Obús de 100/17 Skoda del Museo Militar de Tenerife, El día 23 una preparación artillera republicana, hasta en- tonces nunca vista en la güeñ a española, desorganizó el frente enemigo cen- balerías, el doble de las acumuladas por los nacionales en cualquier momento de aquella batalla. Ramón Salas, autor de las importantísimas obras Historia del Ejército Popular de la República e Historia General de trado en el vértice Pingarrón, aunque no consiguió hun- la Güeña de España (junto a su hermano Jesús), dirlo. Miaja dijo que sus contraataques fueron apoyados normalmente por el fuego concentrado de hasta 12 estima que las baterías gubernamentales fueron más de 40 (menos de 160 piezas; incluso una moderna batería • El. CONTINGENTE ITALIANO EN LA BATALLA DE MALAGA (DEL 5 AL 8 DE FEBRERO DE 1937) • El 17 de enero se formó en Sevilla la Brigata Volontari I, com- puesta por tres gruppi bandeo (grupos de banderas o regimien tos) con un total de 10 bandeo (batallones) y 7.150 hombres. La artillería disponible era un grupo de dos baterías de 149/12, dos baterías de 105/28, otras dos de 100/17, una antiaé- rea de 75/27 sobre camiones Ceirano y otras dos an- tiaéreas de 20/60. El blindaje lo formaban tres compa- ñías de carros CV 33/35 y tres pelotones de autoametralladoras Ansaldo-Lancia, junto con una sección antitanque de 47/32. En Málaga intervino la 1.a División de Camisas Negras de la Milicia, or- ganizada en tres brigadas. Su artille- ría había aumentado en cuatro bate- rías de 65/17 y otras dos de 105/28.
92 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Desule republicano Derecha. El general Miaja, acompañado por el comandante Quijano, presenciando un desfile. Industrias de: guerra Centro. Emblema de un parque de artillería del Ejército Popular de la República. antiaérea de 76,2 mm mod. 31). Vóronov aseguró que se emplearon dos Breguet XIX para corregir el tiro desde el aire y que la artillería tendió 150 kilómetros de cable telefónico. Tras la batalla de Málaga, el 18 de febrero había unos 49.000 italianos en España. Con ellos se for- maron, encuadradas en el Corpo Truppe Volontari (CTV), tres divisiones de la milicia (Milizia Volontaria Sicurezza Nazio- nale [MVSN], u formada por «camisas negras»), parcialmente motori- zadas y con tres grupos de banderas, más otros dos «autónomos» (13 en total). También se formó una división del Regio Esercito, la Littorio, 1 totalmente motorizada, con seis batallones । encuadrados en dos regimientos. Cada ban- I dera tenía una batería de acompañamiento F de 65/17 (13 en total) y cada regimiento un guipo del mismo material (seis baterías más); en total, 76 piezas. Las divisiones de la milicia no tenían artillería de campaña propia, excluida la de acompañamiento. La Littorio tenía un regimiento (coronel Guiseppe Amico) con dos grupo* de 100/17 mm y uno de 20/60 mm antiaéreo, además de su material de acompañamiento. Póster Izquierda. La propaganda también utilizaba la artillería como icono. En este caso se trata de la defensa de Madrid por los republicanos.
Adelante' COGOLLUDO Derecha. Ocupación de Cogolludo (batalla de Guadalajara i por la división de Soria. Para la batalla de Guadalajara. el Raggruppamento Artillería Corpo d’Esercito (general Ugo Zanotti) orga- nizó tres agrupaciones con el fin de apoyar el ataque; a ellas había que añadir una batería de 75/27 y otra de 20/60, ambas antiaéreas: • Apoyo a la 2.a División (teniente coronel Pettinari) en la ruptura con una batería antiaérea de 20/60, XI Grupo de 75/27 (12 piezas), VIII y IX Grupos de 100/17 (16 piezas), II Grupo 149/12 (seis piezas). • Refuerzo a la misma división y luego apoyo a la 3? (teniente coronel Bottari): X Grupo 75/27 (12 piezas), I y II Grupos de 100/17 (16 piezas), I y III Grupos de 105/28 (12 piezas) y IV Grupo de 149/12 (seis piezas). • Acción de conjunto: Grupos VII y VIII de 75/27 (24 piezas), III-IV-V-VI de 100/17 (32 piezas), II-IV de 105/28 (12 piezas), I-III de 149/12 (12 piezas). Sin embargo, estos otros 10 grupos esta- ban faltos de personal y no intervinieron. Es más, muchas baterías italianas incorporaron perso- PlEZA ITALIANA Izquierda. Cañón de 15/21 mod 1910 con órgano elástico de deformación compuesta. nal español, y el material de los 10 grupos de esta prevista agrupación pasaron a los otros 10 ya orga- nizados, o sirvieron luego para organizar unidades españolas. En conjunto, por la parte italiana participaron en la batalla 80 baterías de campaña, 76 de acompañamiento y 16 antiaé-
Desfile Arriba Cañones del CIA'calibre 100/17 Skoda remolcados sobre carrillo. reas. De ellas se perdieron 25 piezas (dos de 20 mm antiaéreas, 14 de 65/17 mm, cuatro de 75 mm mod. 11, cuatro de 100/17 mm y una de 149 mm). De aquella desastrosa batalla para las armas italianas y sobre todo para la moral de las mismas, se salvó la actuación de su artillería, hasta tal punto que Mola escribió: «Las fuerzas de artillería, perte- necientes todas al Esercito, fueron las que mejor respondieron a los estímulos de los oficiales, sin que pueda decirse lo mismo de buena parte de las tropas legionarias». A pesar de ello, se pusieron en evidencia muchos defectos, como 6”) asentamientos de piezas al descubierto qgj y muy visibles (incluso al lado de los observatorios), y faltas de coordinación y enlace. En el bando contrario la actuación ani- llera fue bastante eficaz y Vóronov asumió, una vez más, el protagonismo. Como dato re- velador existe constancia de que en el campanario de la iglesia de Trijueque murió el soviético coronel de artillería A. Fomín. Cañón Ansaldo Izquierda. Pieza italiana de 75/27 niod. 06. Los soldados de la imagen son nacionales, pero ambos bandos dispusieron de ella. Emblema Centro. Un distintivo de ojal de la división italiana Littorio. BOTTARI , . L. Página siguiente, abajo. 4 la < l’tí el teniente coronel Bollan, artt e italiano del CTV, junto a otro arnue español.
La actuación di i a artillería en la guerra 95 • El COMPROMISO DE HONOR Y Aquello fue el origen formal de los pro- blemas del cuerpo. Se ha llegado a decir que casi una tercera parte de los artille- ros se pasaron a la masonería por causa de la persecución de Primo de Rivera. Durante la guerra se concedieron ascen- sos por méritos. Las posturas fueron di- versas. pues de alguna forma ya se había roto la médula de la artillería, además de ser una situación radicalmente distinta. Hubo posturas gallardas, como la del ca- ballero laureado (Alhucemas. 1925) te- niente coronel Ignacio Moyano Araiztegui. fondo y forma», imponiendo a Moyano el correctivo de «apercibimiento». Es justo reseñar que otros prestigiosos militares sí que aceptaron «avances en la escala» y ascensos por méritos de guerra, como Mariano Tortosa Sobejano (as- censo). Ignacio Ulibam Lacarra (ascenso) y EmilioVillascusa Quilis (avance en Rusia). Aquel mismo ministerio rompió defini- tivamente la unidad artillera al crear el Cuerpo de Ingenieros de Armamento y Construcción. En el bando contrario, Hernández Saravia. Cada promoción de oficiales que salía de la Academia de Segovia firmaba en un libro de honor el solemne compromiso o juramento a renunciar a los posibles ascensos por méritos de guerra que se les concedieran. Lo mismo hacían otros cuerpos facultativos. marqués de Inicio y agregado militar ad- junto en Alemania, quien en 1943 solicitó al ministro del Ejército se le aceptara la renuncia al empleo que acababa de obte- ner por méntos de la pasada guerra. Por supuesto, al ministro la petición le pare- ció impertinente, así como «incorrecta en Jurado, Pérez Farras, Pérez Salas y Bran- daris, entre otros, aceptaron complacida- mente ascensos que tenían más que ver con su filiación política que con los méri- tos de guerra. Moyano demostró ser un hombre real- mente valiente, y no solo en combate. Después de la batalla del Jarama, Franco inició una primera gran reorganización de las fuerzas con las que contaba el bando nacional, tras nueve meses de combates desde el comienzo del alzamiento. El general Luis Orgaz fue el encargado de aquella trascendental tarea, al serle enco- mendada la jefatura del Servicio de Movilización, Instrucción y Recuperación. Los hermanos Salas Larrazá- bal plantean al 31 de marzo de 1937 una situación en la que el Ejército Popular de la República llevaba la delantera en organización (cuerpos de ejército y divisiones) y unidades de maniobra (416 batallones republicanos por unos 525 nacionales). En artillería, los nacionales habían perdido la superioridad inicial, tanto por las masivas importaciones republica- nas de material (unas 1.000 pie- zas, el doble que sus oponentes) como por el esfuerzo frentepopu- lista en la creación e instrucción de baterías y grupos. Vóronov fijó en 451 baterías (1.681 piezas) las que dependían de Madrid en mayo de 1937, es decir, una pro-
T ARJETA POSTAL Izquierda. Los artilleros fueron un motivo habitual en la propaganda de la Guerra Civil. porción próxima al ideal que so- Mola antes de la guerra: una batería por cada batallón. La superioridad del ejército republicano en carros y blindados era amplísima, tanto en cantidad como en calidad. La artillería de los cuerpos de ejército republicanos, al menos en teoría, estaba formada por tres grupos a tres baterías: unas 36 piezas (en función de las posibilidades de material, adema, de las de acompañamiento de las brigadas y las de la, divisiones). La artillería de los cuerpos de ejército na cionales era similar. Cuando el IV Cuerpo de Ejercite del teniente coronel Jurado (divisiones 11.a, 12. v 14 se enfrentó al CTV en Guadalajara contaba con 31 pro pias, más las de las divisiones, a las que se añadieror 11 del Ejército y 14 de la Reserva General En tota Mayor »f artillería Centro. El dibujo representa la uniformidad y las divisas reglamentarias de un mayor de artillería del Ejército Popular de la República. Aráis iroso Derecha. Cañones republicanos de 127/37 Armstrong BL 60" Mk 1, a los que les c uadraba más la denominación 1240.
L x U II Al IOX DE I A ARIII I I RI A I X I A < .1 I RRA 97 Plantilla de una brigada mixta SEGÚN o.c. DE 1. ° DE OCTUBRE DE 1938 (reservada) JEFES OFICIALES CASE SARGENTOS TROPA o o < z 5 VEHICULOS Cuartel general Servicio DCG (Defensa Contra Gases) 4 batallones de infantería (a 828 hombres) Compañía de depósito Sección de caballería Batería de acompañamiento 14 2 1 37 1 4 28 4 100 20 244 2 944 200 3 4 250 1 1 1 24 26-0* 2 1 4 40 3 7 67 7 4 1 8 152 26 5 3 4 117 2 1 41 1 16 3 24 1 1 58 39 5 127 44 282 3.782 259-236* 39 Compañía de transmisiones Compañía de zapadores Compañía de sanidad Compañía de intendencia Servicio de municionamiento Servicio de tren automóvil TOTAL 4.240 hombres 1 Siglas: O.C.: Orden Circular; CASE Cuerpo Auxiliar de Suboficiales Especialistas. Notas: un batallón lo formaban I jefe. 25 oficiales, 5 CASE, 61 sargentos y 736 de tropa. Artillería: batería de acompañamiento y las secciones de municionamiento y DCG. ‘La 3.* Brigada de cada división estaba dotada de una sección de blindados (dos sargentos y 13 vehículos). 56 empleadas por el cuerpo de ejército, más unas 50 de las 13 brigadas y 40 de las divisiones, frente a las 156 italianas (siempre sin contar los antiaéreos). El 7 de abril de 1937 el VI Cuerpo de Ejér- cito, mandado por el coronel Adolfo Prada, con cuartel general en El Paido y formado por tres divisiones, Fabricación de material de guerra Derecha. Cartel republicano de Propaganda. En primer plano, un Schneider de 155 mm. tenía tres grupos a tres baterías bajo el mando del comandante Boloix. Por poner un ejemplo, según Jesús Salas, el Exercit de Catalunya, trans- formado en la primavera de 1937 en Ejército del Este, en marzo de ese año disponía de siete divisiones y otras unidades (90 batallones), más un total de 72 baterías (excluidas
98 Artillería y carros de combate en la Guerra C ivil Española o Burgos □Logroño Frente norte, 1937 1 •» .... ~ 1 rea), con un total de unos pulista contra Oviedo. La masa artillera del Ejército de Euzkadi, de las divisiones asturianas y de las unidades 80.000 combatientes. Composi- ción similar tenían en mayo las fuerzas frentepopulistas del norte: 85 batallones vascos, 12 asturianos y 7 san- cántabras alcanzó más de 260 piezas (Salas la cifraba en unas doscientas: 170 de campaña, 20 antitanques acompañamiento y una docena de antiaéreos). Según ei tanderinos; hay que tener en cuenta que, a las piezas de artillería iniciales, Salas suma 326 cañones importados hasta principios de 1937. Entre finales de febrero y mediados de marzo de 1937 tuvo lugar la principal y más peligrosa ofensiva frentepo- general Aranda, en los primeros días de la ofensiva los rojos lanzaron entre 2.500 y 3.000 proyectiles y bombas diarios. Frente a ella los nacionales desplegaron poco más de 80 piezas, estructuradas distribuidas en 21 baterías y una sección, en un grupo móvil, tres gru- Clbrecabezas Centro. Gorrtllo artesanal de un miliciano republicano. Semag Derecha. Cañón antitanque y antiaéreo calibre 20/60 Semag mod. 1930 (exposición del Kursaal de San Sebastián).
La actuación de la artillería EN LA GUERRA 99 Ei x :1I AS DE CREACIÓN DE LOS PRIMEROS CUERPOS DE EJÉRCITO NACIONALES • . CE Vil- I2-IV-I937. Desde el Alto Tajo al Guadarrama (al oeste de Las Ro- zas). General de brigada de Infantería (Inf?) D. Andrés Saliquet Zumeta. . CE II: 22-V-I937. Córdoba-Badajoz. General de brigada (Inf?) D. Luis Solans Labedán. • CE I: (antes CE de Madrid, en diciembre de 1936) primeros de junio de 1937. Frente de Madrid. General de brigada (Inf?) D. Luis Valdés Cabamllas. • CE III: I7-VI-I937. Córdoba-Granada. General de brigada (Inf?) D Antonio González Espinosa. • CE de Aragón: 24-X-I937. General de brigada (lnf.a) D. José Moscardó Ituarte. • CE de Castilla: 24-X-I937. General de brigada (Inf?) D.José Enrique Varela Iglesias. • CE de Galicia: 24-X-1937. General de brigada (Inf?) D.Antonio Aranda Maca. • CE de Navarra: 24-X-1937. General de bogada (Inf?) D.José Solchaga Zala. pos «fijos» (uno por sector defensivo) y una agrupación de conjunto con dos grupos ligeros y uno pesado. A finales de abril de 1937 se emplea- y 18 en organización), con 209 brigadas mixtas (18 en organización y 56 en el norte); las milicias aún existían, aunque estaban en vías de desaparición. Las piezas de ron 10 baterías republicanas frente a poco más que los efectivos de una compañía de infantería que defendían el Santuario de la Cabeza. En mayo, finalizadas las batallas de Málaga, Jarama y Guadalajara, el nuevo Gobierno de la República he- redó del de Largo Caballero tres ejér- citos de operaciones y cuatro cuerpos de ejército autónomos, con un total de 10 cuerpos de ejército organiza- dos y cinco más en organización, 65 divisiones (14 de ellas en el norte artillería eran más de 2.000 y la División de Blindados tenía una plantilla de 134 carros y 130 blindados; además, cada ejército tenía un batallón con tres compañías de carros y una de blindados, salvo el del norte, que contaba con un regimiento con cuatro batallones. La división del ejército na- cional era de variada orgánica. Normalmente estaba compuesta por dos brigadas (en estos casos Postal Derecha. Tarjeta de origen republicano en la que se recuerda la importancia de producir material e guerra en la retaguardia. S/n regatear esfvei ?üe la retaguardia Produzca lo que el frente necesita
I00 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Espanoi a Cañón de 37 mm Derecha Entre el muy variopinto material que recibió el norte republicano figuraban los anticuados cañones Erdhart- Hotchkiss de 37 mm. unidades más orgánicas que tácticas) de seis batallones, sub- divididas en medias brigadas o regimientos tácticos (con tres batallones). En ocasiones, el número de bri- gadas fue de cuatro, cada una con tres batallones (ban- deras o labores en la Legión y Regulares, respectiva- mente) de unos 700 hombres. Las divisiones navarras, inicialmente, contaron con tres o cuatro agrupaciones, pero siempre fueron 12 las unidades d¡ maniobra tipo batallón. La artillería de h divisiones nacionales llegó a estar generé mente formada por tres grupos de campaña a dos baterías, aunque en esta época era mucho menor El modelo divisionario del Ejército Popular de la República fue el formado inicialmente por tres brigadas mixtas con un total de 12 batallones y un grupo de ani- País de origen Bando Cañón de acompañamiento de infantería 40/27 Ramírez Arellano mod. 1933 Diseñado en 1927 por el comandante Antonio Ramírez de Arellano y Romero, se declaró reglamentario en 1933. Fue el primer cañón autóctono con órgano elástico en la cureña. Dieciséis piezas de este modelo se- * rían empleadas por los revolucionarios astu- rianos en 1934 y más de 70 en la Guerra Ci- iI vil. Se diseñó y fabricó un prototipo de tubo más cono para armar los carros de combate «Trubia». Sector de tiro Ramírez Arellano también proyectó el fusil semiautomático MR I932 en colaboración con el comandante de artillería Luis Marinas. También fue el artífice del freno de boca para el mosqueton Mau- ser 1916 y de las mejoras en el cerrojo de este y del Mauser 1893, junto al maestro José García Menéndez. Asimismo, diseño el casco Trubia 1926. Durante la guerra orga- nizó parte de las fábricas de armas deVale cia y Barcelona. Características Órgano elástico •e Peso en batería Cierre de cuña vertical. Freno hidráulico y recuperador de muelle. 196 kg con ruedas y 160 kg sobre trípode; descomponible en cinco cargas. Alcance máximo PerFOSíC** 40° horizontal. -10o + 15o vertical. Disparos engarzados, con proyectiles rompedores, perforantes y perforante- explosivos (entre 600 y 700 g de peso); espoletas Moreno Luque. 4 000 m (eficaz. 3 000 m). Vo: 520 m/s. 14 mm a 2.000 m
La actuación de la ariilleria i \ la <¡i i rra ioi Tarjeta postal Derecha. Alegoría del deseo de victoria, siempre expresado con esa exclamación por el Ejército de la Republica. Hería de dos baterías a cuatro piezas. Las brigadas mixtas fue- ron una creación netamente espa- ñola basada en las columnas de la guerra de África, por mucho que los soviéticos se atribuyan su paternidad, y nacieron por orden del Consejo de Ministros del 27 de septiembre de 1936. Inicialmente las formaron 3.869 hombres, encuadrados Unifokmf . Ceano. Cabo de artillería del Ejército Popular de la República. habían disminuido a solo 827 hombres > una única balería de acompañamiento \ coiili ac ai ro. A finales de abril de 1937, momento en que se pusieron bajo el mando en cuatro batallones (de 650 unidades), un escuadrón de de Madrid casi todas las fuerzas Irentepopulistas caballería, un grupo de artillería, una compañía mixta de ingenieros, una sección de intendencia, un grupo de sanidad y una columna de municionamiento. Al finalizar la guerra incorpora- ban los mismos batallones. AríIÍ 1 EKIX DE TRINCHERA Izquierda. Lanzaminas Erdhart de 250/3 mod. 1910 a/A conservado en el acuartelamiento de El Ferral (León). (menos el norte), eran 97 las brigadas mixtas orga- nizadas y había otras 23 en formación. En diciembre de 1937 los dos tipos de divisiones, republicanas y nacionales, se componían generalmente de 12 bata- llones y cada uno de estos, de cuatro compañías de Munición Abajo. Diversos proyectiles de 37 mm Hotchkiss, franceses y americanos (estos últimos para el contracarro Mac Clean). lili *4 1! .1* tí
102 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española fusileros y una de ametralladoras; sus efectivos totales eran de unos 14.100 y 12.000 hombres (14.133 en la reorganización de octubre de 1938), respectivamente. La diferencia más notable era que en fases avanzadas de la guerra (mediados de 1938) las divisiones nacio- nales tenían tres grupos de artillería orgánicos (tres baterías, 12 piezas en total), es decir, eran su «artillería divisionaria», mientras que Eb las del Ejército Popular de la República fz solo tenían uno, que en muchas ocasiones ~ era de tres baterías a tres piezas. General Izquierda. Uniformidad de un general del Ejército Popular de la República Krupp Derecha. Cañón de 77/24 Krupp (Feldkanone 96 n-A) utilizado por ambo: el conflicto español. Emblema metálico Centro. Uno de los muchos emblemas fabricados por el Ejército de la Repúbl En este caso se trata del distintivo del Grupo de Defensa y Fabricación de Artificios de Guerra del Ejército del Centro. Mandos de la República Derecha. Miaja y «el Campesino» pasando revista En primer término, delante de un antitanque 45 mm ruso, un 37/36 Vtckers- Maxim Poni-Pom adaptado a montaje terrestre. 'M J Desde mayo, las antiguas divisiones orgánicas n; cionales evolucionaron primero a seis y luego a ocho cuerpos de ejército -que encuadraban 16 divisiones-, con una división de reserva en organización cada uno de ellos. Además, había brigadas más o menos indepen- dientes y especializadas, como la de la Ciudad Univer- sitaria y las de Navarra, muchas de las cuales pasaron luego a constituirse en divisiones. Las primeras que entraron en combate estructuradas como tales fueron la 13.a y la 150.a, en Belchite. También se organizaron las divisiones de caballería.
La actuación de la artillería en la guerra i03 • La principal acción de guerra química en España • El general Sagardia, en su libro Del Alto Ebro o las Fuentes del Uobregot. relata que el 30 de junio de 1937, como teniente coronel jefe, presenció desde muy cerca un golpe de mano de las fuerzas de su columna en Cilleruelo de Bricia. en las estribaciones del puerto de Carrales y cerca de la carre- tera Burgos-Santander, donde todavía existe un monumento a la 62? División: «Después de terminada esa operación (...) la artillería roja, que hasta entonces había estado muda, comenzó a tirar. Los primeros disparos cayeron cerca del grupo que me acompañaba, y nada se notó al principio que fuese anormal; pero a los pocos minutos al- gunos empezaron a sentir náuseas, vómitos y sofocaciones, pronto todos sentimos igua- les sofocaciones, dándonos cuenta de que los proyec- tiles rojos (de 105) traían gases. (...) Contenían ipe- rita y fosgeno, y eran de fabricación inglesa» Sagardia, que era artillero y sabía de lo que hablaba, tuvo que guardar cama 48 horas. Los ataques con gases se repitieron los días 6. 22 y 24 de julio. En total se dis- pararon cerca de 200 pro- yectiles de artillería, de origen y calibres diversos y procedentes de la Pri- mera Guerra Mundial, carga- dos de varios agresivos. El ubicuo Vóronov escri- bió que detectó, casual e indeterminadamente, una partida de munición quí- mica alemana y la descartó de forma inmediata. Pero para el Servicio de Información Militar nacional (SIM), que tenía muy presente el empleo de gases por los frentepopulistas al empezar la guerra (en Talavera de la Reina, Guadarrama y el Alcázar de Toledo), quedó claro que la agresión fue premeditada y que se usaron agresivos químicos con pleno co- nocimiento de lo que suponía su empleo. Comunistas y/o separatistas vascos, presumi- blemente y para evitar in extremis la pérdida de Euzkadi, buscaban que el bando nacional desencadenara una represalia química para, a continuación, organizar el consiguiente es- cándalo internacional y parar su avance. Lógicamente, el ejército republicano planeó la inmediata batalla de Brúñete «en am- biente químico». Por parte nacional se resolvió momentáneamente el envite no respondiendo directamente al ataque químico, aumentando la capacidad de disuasión mediante la acelerada fabricación de agresi- vos y medios de protección. COMISARIADO Abajo. Guión de un comisario político del Ejército Popular de la República. Ramón Salas escribió que durante la lucha en Vizcaya-Santander los frentepopulistas dispusieron de unas 300 piezas, eso sí, de una veintena de modelos (aunque la mitad de los tres centenares eran de los ca- libres reglamentarios -75, 105 y 155 mm- y contaban con el apoyo industrial de las fábricas de cañones de Placencia de las Armas, Trubia y Reinosa). Para este autor, en la práctica, la situación era de equilibrio nu- mérico entre las artillerías contendientes.
104 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Acompxñxmumo Izquierda Cañón de acoinpañamicnio italiano de 55//7 servido por artillen» de las Brigadas de Navarra. Medali \ Izquierda (extremo) Condecoración italiana otorgada durante la guerra de España Cuando el 12 de ju- nio de 1937 se rompió el «Cinturón de Hierro», tras una jomada previa de similar envergadura, la masa artillera que lo consiguió estaba com- puesta de 144 piezas (más una docena de antiaéreos alemanes), distribuidas en cinco agrupaciones. En detalle, dicha masa artillera fue la siguiente: • Agrupación «legionaria» (italiana): grupo de cañones de 65 mm (ocho piezas), grupo de cañones de 75/27 mm (doce piezas), grupo de obuses de 100 mm (ocho piezas), grupo de obu- ses de montaña de 105 mm español (ocho piezas), grupo de cañones de 105 mm legionario (ocho piezas) grupo de cañones de 149 mm (ocho piezas). Ha\ que resaltar que en la campaña de Vizcaya prácti- camente no intervino la infantería italiana, pues el CTV estaba aún en proceso de reorganización y sujeto a negociaciones sobre su empleo, pero sí parte de su artillería al mando del te- niente coronel Enzo Falcon. • Agrupación de campaña: bate- ría de cañones de 75 mm Schneider (cuatro pie- zas), grupo de caño- nes de 75 mm legionario y «Cinturón de Hierro» Derecha. Una de las fortificaciones del «Cinturón de Hierro» de Bilbao.
La ac i i ac ión de la artillería en la guerra ios (doce piezas), grupo de obuses de 100 mm legionario (doce piezas), grupo de obuses de montaña de 105 mm (doce piezas). Agrupación mixta: batería de cañones de 75 mm (cuatro piezas), grupo de obuses de 105 mm (seis piezas), grupo de obuses de 105 mm legionario (ocho piezas), grupo de cañones de 149 mm (ocho piezas), batería de obuses de 155 mm (cua- tro piezas). Contracarro Cañón contracarro italiano 47/32 (Bohler) Breda/OTO mod 1935. Anteriormente se exponía en ’ el desaparecido Museo Militar de Montiuich Una de las consecuencias de la derrota fue la disolución de las divisiones I.* y 3.® de «cami- sas negras»; parte de sus hombres fueron re- patriados y otra parte encuadrados en la 2.a y el Grupo de Banderas XXIII Marzo (luego división). En el verano de 1937. tras varias adaptaciones, su orgánica «artillera» era: La Littorio. ahora con siete batallones en- cuadrados en dos regimientos que contaban, además, con una batería de 65 mm. tenía un regimiento de artillería (coronel Giu- seppe Amico; grupos I y II de 65 mm y III de 100 mm. más una batería AA de 20 mm). La Fiamme Nere encuadró nueve banderas en tres grupos, cada uno con su batería de 65 mm. y un regimiento de artillería (Grupo III de 65 mm. XI de 75 mm mod. 06 y VIII de 100 mm.más las I.’ y 5.a baterías antiaéreas de 20 mm). La XXIII Marzo (creada en julio) contaba con dos regimientos de infantería (seis ba- tallones y dos baterías de 65 mm) y uno de artillería (Grupo IV de 65 mm, únicamente, y una batería de 20 mm antiaérea). El Raggruppamento Artigleria (general Ettore Manca di Mores) se componía de tres mandos; el de piccolo colibrí (grupos I y X de 100 mm y III de 75 mm). el medí colibrí (gru- pos I y III de 105 mm,y II y IV de 149 mm).y el contraere (cinco baterías de 75 mm CK. de las que tres estaban en los aeródro- mos italianos, y dos de 20 mm). El Raggruppamento Mec- canizzato o Célere, ade- más de blindados, tenía una batería contracarro de 37 mm antitanque. En conjunto, 26 baterías: cinco de 20 mm antiaéreas, una de 37 mm. 11 de 65 mm.dos de 75 mm, cinco de 75 mm antiaéreas, tres de 100 mm. dos de 105 mm y otras dos de 149 mm. Las dos brigadas mixtas ítalo- españolas. que se pusieron a las órdenes del CTV en mayo de 1937, se transformaron en agosto en la División Mixta de Flechas, la cual, inicialmente, no tenía artillería di- visionaria. En la campaña del norte solo intervino la Brigada Flechas Negras, con el Grupo IX de 100 mm. otro de 75 mm. una batería de 37 mm antitanque y otra de 20 mm antiaérea. Los italianos utilizaban los modelos 1906 y 1911 del 75/27 mm. y el Breda 20/65 mm como antiaéreo.
Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española 106 Arrastre de piezas Tractor Pavesi italiano arrastrando una pieza de 75/27 mod. 06. • Agrupación de posición: grupo de obuses de 210 mm (ocho piezas), grupo de morteros de 260 mm (ocho piezas), batería de obuses de 305 mm (cuatro piezas). • Servicio de Información de Artillería (SIA): servicio de transmisiones, servicio de localiza- ción por el sonido, grupo de obuses de 155 mrr, (ocho piezas). El día 12 el frente de ruptura, por donde debía netrar la infantería, fue de 2.400 m. La artillería republicana con alcance sobre aquella zona estaba for- mada por 22 piezas (diez de 75 ó 76,2 nun. cuatro de • Acciones de fuego de artilijíría de cosí a en Las primeras reacciones artilleras antibuque tuvieron lugar en el estrecho de Gibraltar. pues la flota quedó en manos del Gobierno en su práctica totalidad y enseguida atacó los puertos de los alzados. Por ejemplo, el acorazado Jaime I bombardeó La Línea de la Concepción (Cádiz) el dia 22 de julio. Ceuta el 25. Melilla el 26, y el 7 de agosto. Cádiz y Algeciras. Para contrarrestar estas acciones se emplazaron piezas de campaña (normal- mente obuses de 155/13 mm) con el fin de reforzar la defensa o sustituir sus carencias. Además, los cañones de 260/35 y de 305/35 de Ceuta (ambos fabricados por Krupp y montados a principios de siglo) respondie- ron a la agresión, haciendo que los bombar- deos se tuvieran que realizar a una distancia mayor a su alcance; incluso un rebote en el mar hizo que un proyectil pasara por encima del Miguel de Cervantes y desistiera de su ataque a Cádiz. Los cañones gaditanos de 120/45 mm de las baterías de San Sebastián. Santa Catalina y Cortadura participaron en el combate. Melilla estaba desartillada. En el norte, los 10 viejos 150 mm Ordóñez mod. 1885 de los fuertes de Mompás y Gua- dalupe (San Sebastián), mientras estuvieron en manos republicanas, hicieron fuego contra el acorazado España y el crucero Almirante Cervera. El mismo material emplazado en el cabo Machichaco (Bermeo) protegió con sus fuegos la entrada en Bilbao de mercantes y bous perseguidos por el Almirante Cervera. Dos piezas de 152,4 mm Vickers instaladas por los republicanos en Punta Galea (Bil- bao) cruzaron fuego con el Canarias el 5 de marzo de 1937 y con el Cervera el 23 de abril del mismo año. En Mahón, los cañones de 152,4 y 381 mm abrieron fuego contra el Baleares cuando este cañoneó aquella plaza el 22 de abril de 1937, haciéndole desistir. Dos días después, los 381 mm de Car- tagena hicieron lo propio con el mismo barco y el Canarias, cuando estos acosaban a la flota repu- blicana. En la costa catalana los viejos 150 mm Or- dóñez mod. 1885 también tuvieron oca- sión de disparar contra barcos nacionales. Cuando el Baleares estaba bombardeando El Grao de Valencia el 27 de abril, recibió fuego de costa, pero por parte de artillería de mu- cha menor entidad. El mismo crucero anotó reacción de dos baterías de costa el 5 de julio, tras bombardear San Feliú de Guisols. de la de Palamós el día 25 del mismo mes y de la de Salou el 3 de agosto.También parti- cipó la de Cullera en el combate de seis des- tructores contra el Baleares Desplazado este mismo crucero al norte, el día 23 de agosto fue atacado cinco veces por baterías de costa de Santander. Los únicos efectos de estas acciones aru lleras fueron evitar la impunidad del tiro de los navios enemigos. En el cas de los enormes cánones costeros Vickers-Arm trong de 381 gró la neutralización toOÍ de la acción naval
La actuación di i a artii i i ría en i a guerra 107 • LAUREADAS ARTILLERAS • • Alférez Mercedes Durán Garlitos. Alcázar de Toledo (D.O. 232-1958). Propuestas • Teniente Jaime Morenés Carvajal. 22-VIII-36, alto de los Leones. Observación bajo fuego enemigo (D.O. 140- 1942). Propuesto para laureada, B.O. 103-1938. • Capitán Esteban Gracia Hernández. 23/24-VII-36.alto de los Leones. Propuesto para laureada (B.O. 99-1939). • Comandante Pedro Méndez Parada. 21 /27-IX-36, Alcázar de Toledo. Propuesto para laureada (B.O. 285-1937). • Comandante José Méndez de San Julián, comandante Antonio Núñez, capitán Antonio Enrile, capitán Enrique Pedrosa. 29-1V-37. extinción incendio taller carga trílita de Parque de Artillería Divisionario n.° 2 (B.O 342-1937). Laureadas colectivas • Guarnición deValladolid (alzamiento y alto del León). • Defensa del Alcázar de Toledo (ya hemos mencionado la presencia artillera). • Defensa de Oviedo (grupo de montaña y mandos diversos). • Defensa de ¡a Ciudad Universitaria (noviembre de 1936 a mayo de 1937). S? Batería (Bia.) de 65/17,4 * Bia.RAL 3.3?y I l?Bixdel RAL 13,12? Bia.del RAL 14,2? Bia.del RAL 15.1? B<a. de obuses del Grupo de Ceuta, piezas contracarro del capitán Prats, baterías de Tenerife. j f • Defensa del sector de Corbalán (Teruel, 26-XII-36 a 3-1-37): una pieza de 75 mm. • Defensa de Belchite (24-VIII al 6-IX-37): 2.° Grupo del RAL 9 (comandante Ángel García Guiu). (D.O: Diario Oficial: B.O. Boletín Oficial: Bia: Batería; RAL Regimiento de Artillería Ligero) I 105 y ocho de 155). La pre- paración nacional, en la que también participó la avia- f ción, comenzó a las 7 de la mañana de! día 12 y comprendió dos horas de correc- ción del tiro, una de preparación en sí, y un periodo de tiros de apoyo directo y de protección en beneficio del asalto de la infantería. La densidad fue de cuatro piezas y 1.000 proyectiles por cada 100 m de frente de ruptura. Las cadencias máximas: 150 disparos por minuto para los calibres ligeros (menores de 100 mm), Contra aeronaves Cañón antiaéreo alemán de 88/56 perteneciente a la Legión Cóndor.
108 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Obús Skoda Derecha. Obús italiano calibre 149/12 Skoda mod. 1914. Emblema Centro. Vistoso emblema de solapa de la artilleiía del Corpo Truppe Volontarí en el que se unen los colores italianos y españoles y se superponen el distintivo de Falange y el del fascismo, asi como los cañones artilleros y la bomheta. V 60 disparos para las piezas de 100 v 105 mm, 48 para el calibre 149 mm, 12 para el 210 mm y 6 habló de 25 disparos por minuto durante la preparación, unos 1.500 proyectiles en una hora; a la acción artillera se sumó el lanzamiento de 100 toneladas de bombas. Jorge Vigón, encuadrado en la artillería de Solchaga mandada por Martínez de Campos, dijo; «Un empleo inteligente de la artillería de que el enemigo disponía lo hubiera hecho imposible [la conquista del Cinturón]; la diseminación del material, para dar impresión de presencia en todas partes, le fue fatal». Martínez de Campos fue consciente del éxito, especialmente por los pocos medios; quizá los planos entregados por el capitán Goicoechca, el cons- tructor del «Cinturón de Hierro», expliquen en paítela eficacia de la acción. Según el duque de Latorre, contó con «30 baterías para rebasar la línea de Bilbao y 40 para vencer en Santander». La anterior impericia queda confirmada y expli- cada por testimonios frentepopulistas. Los profesio- nales artilleros fueron empleados en cometidos relacionados con la labn- cación y el mantenimiento de armas, Gran calibre Izquierda. Mortero italiano de 260/9 Schneider-Ansaldo mod. 1916 de la artillería nacional. Ejercito popular Página siguiente, arriba. Cartel de la 12." División del Ejército Popular de la República.
prácticamente eran insus- tituibles. El Departamento de las Industrias Movilizadas del Norte se puso en ma- nos del capitán de artillería Casiano Guerrica-Echevarría Usabe -que sería jefe de Par- ques y Armamento de Vizcaya La ACTUACION DE LA ARTILLERÍA EN LA GUERRA 109 y, posteriormente, comandante principal de artillería del Cuerpo de Ejército Vasco ; en él $ actuaban como representantes del banco de pruebas de Éibar \ de la fábrica de Trubia los también capitanes artilleros Atanasio Carnicero e Ignacio Cuartera Larrea. Nombrado un artillero naval jefe de los Servicios de Industria del Norte, en Artillería republicana perdida en el norte Denominación en el documento • I batería de 15.5 O (4 piezas) • 4 baterías 12.7 (9 piezas) • I batería 11.5 (4 piezas) • 2 baterías 8 Skoda (8 piezas) • 2 batenas 7.7 L (7 piezas) • 10 baterías 7.7 C (39 piezas) • 3 batenas 7.62 rusas (8 piezas) • 4 baterías 75 Schneider (12 piezas) • 5 batenas 7.5 Sch. Canet (20 piezas) • 2 baterías 75 Krupp (7 piezas) • I batería 7.5 S. Chamond (2 piezas) • 10 baterías 7.5 japonesas (34 piezas) de montaña • 2 batenas 7.5 Vickers (4 piezas) • 6 baterías 7.5 Ansaldo (12 piezas) • I batería 7.5 Schneider (3 piezas) de montaña • 2 baterías 3.7 antitanques (6 piezas) • I batería 24 cm (4 piezas) • I batería 15 Krupp (3 piezas) • I pieza de 15.24 • I batería de 21 cm Realmente se trataba de • 150 Ordóñez mod. 1885 de costa • 127 Armstrong BL 60” Mk I •Vickers I 14.3/16 mod 1910 (Ordnance QF.4.5" Howitzer Mk I) • ¿Mondragón? ¿Skoda de 76.5 mm mod 1907* • 77/32 Krupp (77 Largo) • 77/24 Krupp (77 Corto) • De montaña ¿Obujov mod 1904 y/o Danglis-Putilov mod. 1909? • Reglamentarias • 75 Schneider-Canet mod 1898/01 (mexicano). Similar al reglamentario • 75 L/14 Krupp mod. 1913 • Saint Chamond (de preguerra, anticuada) • Arisaka Meiji 31 (1898) • De montaña Vickers Maxim 2.95” mod. 1895 • 75/27 Krupp-Ansaldo mod. 06 • ¿75 Schneider mod MPC2? • Seguramente Maklen Puschka ob. 1917g y/o Rosemberg mod. 1915 R • Ordóñez mod. 1891 de costa • 150/27 reglamentario • Reglamentaria de costa (Vickers) • Plasencia mod. 1885 TOTAL 60 baterías (188 piezas) Además, fueron baja por inútiles seis piezas de 10.5 de montaña, ocho de 7.5 y dos de 15.5. Ramón Salas cuantificó las perdidas totales en 16 divisiones con 55 brigadas, unos 500 cañones y mas de 200 tanques y blindados. Artermo Mortera (revista Sotóiers n.° 59) fijó en 196 las piezas iniciales, cifra «mínima comprobada», y 500 las importadas (510 adqui- das y 482 comprobadas); es decir, en realidad fueron prácticamente 700 las utilizadas y perdidas.
lio Artillería Y CARROS DE COMBATE EN LA Guerra Civil Española General Vigón Izquierda. El sello de Juan Vigón Suemdiaz, /e/< ,/t. Estado Mayor del Ejército del Norte, quedó man ad, en ¡as eficaces y brillantes maniobras del frente norte y de las batallas de Aragón y Cataluña. Obuses españoles Centro. Obuses de 210 Plasencia en el frente norte Legión Cóndor Abajo. Dirección de tiro modelo 36 del cañón antiaéreo 88/56. operada por alemanes. sustitución de Guerrica-Echevam'a, las Direcciones de Industrias Movilizadas de Asturias, Santander y Viz- caya recayeron, respectivamente, en el coronel Franco Mussío (de Trubia), el comandante Gregorio Olea y el ya comandante Cuartera. Esta situación permaneció prácticamente igual cuando el Gobierno central creó la Delegación Norte de la Subsecretaría de Armamento. Manuel Arredondo, inspector general de artillería a comienzos de 1937, escribió al ministro Irujo: (...) de los oficiales [de artillería] técnicos tene- mos solamente tres capitanes, Fernández Carave- ra en Asturias, [Vicente] Navarro en Santander y [José] Aguirre en Euzkadi, mandando [cada uno] la artillería de los tres Cuerpos de Ejército; Caravera tiene con él dos tenientes que estaban retirados y otros dos de la Academia de Larca... y Aguirre solamente otros dos. Los demás oficia- les que mandan batería son antiguos sargentos ascendidos y algunos oficiales de complemento y milicianos, que carecen de la preparación técnica más elemental. Y el citado Guerrica-Echevam'a remachó: (...) se consiguió entre los sargentos preparados por Ardanaz y los alumnos de Zu- márraga que se pu- diera contar
La ac i u ación de i a artillería en la guerra i i i Obús en el frente Izquierda. Un 155/13 espera su tractor para abandonar el asentamiento. «Atacar es vencer» Centro. Postal republicana incitando a sus combatientes a realizar ataques al enemigo. Trac ción humana Abajo. Estos artilleros de la Legión Cóndor tuvieron que desenganchar su 88/56 para poder girar, a brazo v separado del camión, la pronunciada curva de una carretera del frente norte. con la artillería en los frentes estabilizados y casos sencillos de tiro, pudiéndoles señalar objetivos so- bre el plano...; es decir, que ni podía ser artillería maniobrera ni podía contarse [con ella] mero), con un total de unos 125.000 hombres apoyados por unos 300 cañones (unos 200 de campaña y el resto antiaéreos), 200 blindados y 300 aviones. Todo ello com- ponía una fuerza como jamás antes se había reunido para caso de cierta complicación. Si bien ninguno de los dos asumía las faltas de dirección y organización para el combate que señaló Vigón y en las que ellos tanto tenían que ver. Antes de la caída de Santander tuvo lugar la batalla de Brúñete, planeada para influir directamente en el frente norte. In- tervinieron por parte del Ejército de Ma- niobra atacante dos cuerpos de ejército (el V de Modesto y el XVIII del artillero Jurado) en la zona noroeste y otro más en el este (el II Bis de Ro- ''Olea;? en aquella guerra. Además, estaban desplegados en sus inmediaciones otros 150.000 soldados. Como cifras mínimas compro- badas en el sector de ataque prin- cipal, el noroeste (Villanueva de la Cañada-Ouijorna-Brunete; en la zona de unión de los Cuerpos de Ejército 1 y Vil nacionales), el cuerpo de ejército de Modesto tenía 30 piezas de campaña (mandadas por el teniente coronel Salvador Ripoll) y otras tantas más de acompañamiento de sus ocho
Civil Española EN LA Guerra lenu en bastante menos opusieron inicialmente a la avalancha republicana, que inició el ataque por sorpresa y sin preparación preña el día 6 de julio de 1937. 112 las piezas del cuerpo 22 (teniente coronel Mario habría que su- de mat Artillera CARROS DECOMB«f. de ejército brigadas, mientras que Jurado fueron al menos ।___ , a las que la Agiupación del Ejército de Maniobra ironel Carlos Botet) Barra) y las del resto las que de (39 piezas al mando del teniente co apoyaran aquella acción, y, por supuesto • i íteniente coronel Fernando Ca- calibres eran: 155, del Centro (teniente co' sobre la zona. Los del Ejército campaña, y 77> S“dO)C°n«.76.2y75mmP- 127. posterior caída de las baterías de Batería de costa El avance sobre Bilbao y su supusieron que la mayoría — costa del norte fueran voladas antes de caer en manos enemigas. Las dotadas con cañones Ordóñez de 150/32 tenían generalmente su origen en la prevención de algún ataque naval norteamericano en 1898. 65 capturadas en Guadalajara- y, lundamenialmi acompañamiento. En I rente apenas habí 45 mm para . da una batería de campana junto con algún; desP C ou as dos balerías de campaña te- nían limitado alcance sobre la zona, pudiendo estimarse de 20 piezas las nacionales que $e
La actuación di la artili I RIA i N LA GUI RRA I 13 Además de los viejos materiales ya instalados a lo largo de toda la costa norte de España al comenzar la guerra, en el transcurso de la misma se artillaron las siguientes baterías: • Punta Galea (Bilbao): dos cañones de 152.4 mm Vickers. • Cabo Qumtres (Santander): dos cañones de 127 mm Armstrong. • Cabo Mayor (Santander): dos cañones de 127 mm Armstrong. • Providencia (cabo San Lorenzo. Gijón): dos cañones de 152.4 mm Vickers. • Campa de Torres (Gijón): dos cañones de 101,6 mm Vickers; tam- bién estuvieron asentados cañones de 105 mm Krupp de campaña. • Avilés: dos cañones de 101,6 mm Vickers (primero estuvieron en Punta Catalina. Gijón). Los 101 Vickers fueron desembarcados de los bous Bizkaia y Gui- puzkoa, habiendo pertenecido primero al acorazado Jaime I. La artillería de costa en Gijón estaba al mando del teniente coronel Flores. La rápida reacción nacional, con acertadas disposiciones locales de Ya- gue y con el envío de divisiones desde el norte, permitió que, antes del día 10 hubiera desplegadas 24 baterías en este sector de Brúñete, completa- das después por «dos agrupaciones de cuerpo de ejército» formadas por nueve balerías cada una. Sin embargo, jamás llegaron a alcanzar el número 5Uas OBSOLETAS obils de 210 Plasencia, que dotación de los fuertes de la qI comienzo de la guerra. aún poderoso %eneralmente era frontera francesa
114 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Obús de campaña de 105/22 Abajo. Asentamiento senupemianente de una batería de 105/22 Vickers. Se aprecian los abrigos de los sirvientes y los polvorines de pieza. de las que inicialmente reunieron los frentepopulistas, las cuales fue- ron reforzándose, por otra parte, a medida que se enconaba la lucha. La artillería nacional, en los mo- mentos de sus contraataques más importantes, estuvo compuesta por 27 baterías divisionarias y 15 de cuerpo de ejército, 42 baterías y unas 170 piezas en total. Al final de la lucha fueron 45 las baterías (dos de 65 mm, once de 75 mm, dos de 77 mm, tres de 100 mm, dieciséis Empleo Página sigutewle, timba Divisas de capitán del Ejército Popular Je la República. Ánimo Izquierda. Todos los esfuerzos animara los combatientes eran pocos. I de 105 mm, tres de 149 mm, <¡eh | de 155 mm y dos de 260 mmi ' a las que habría que sumar las 1 antiaéreas y las antitanques.con ¡ lo que se alcanzarían cerca de 1 200 piezas. Líster escribió que | ellos tenían 217, pero sin contar las antitanques y antiaéreas. El resultado final fue una si- tuación similar a la inicial en el frente centro y un retraso inv portante en las operaciones en el frente norte.
La AC ILACION DE LA ARFI1 l FRIA EN LA GUERRA I 15 En Brúñete se demostró que la artillería republicana era un enemigo importable, aunque demostró errores importantes, como la mala formación topográfica de mqchos de sus oficiales, la lenta A preparación del tiro y su poca y mala corrección, así como la defectuosa articulación de sus uni- dades para el combate, con escasez de fuegos de apoyo directo. Por su parle, el teniente coronel Casado, jefe del Cuerpo de Ejercito . a\ III tras el cese de Jurado, dijo de la ar- k tillería nacional: La ventaja está del lado del enemigo; este dispone de una gran masa de artille- W ría, que emplea con extraordinario acierto J y asombrosa oportunidad, debido, induda- blemente, a que dispone de redes de transmi- siones muy sólidas y [a quej cuida extraor- dinariamente de mantener en lodo momento
Cañones Krcpp Derecha. Una hatería de 77/32 Krupp en un asentamiento de grupo, durante, podemos suponer, la formación de «diana» y el reparto del desayuno. el más perfecto enlace W Infantería-Artillería, En el bando nació- nal el consumo medio en Brúñete fue de unos 8.000 proyectiles por día, lo que realzó el magnífico funcionamiento del Servicio F de Artillería, el cual, junto con los transportes, fue clave en aquella batalla. Para la conquista de Santander los nacionales acj mularon unas 160 piezas. El 14 de agosto cayó Reinosa a pesar de la desesperada resistencia de un núcleo artillero frentepopulista en las inmediaciones de esta población; en la fábrica se capturaron 40 cañones Cuando el día 24 se ocupó Torrelavega, habían caído en poder de los nacionales 80 piezas artilleras y una magnífica fábrica de cañones en funcionamiento. Dos días después cayó Santander y la República completóla pérdida de 160 piezas de artillería (además de 42 carros y autoametralladoras) desde el comienzo de la ofensiva. Motivación Centro izquierda. Póster alegórico de la zona republicana Había que trabajar por la victoria de las amias. Mac Lean Izquierda. Un voluntario alemán se fotografía junto a un cañón Mac Lean de 37 ni ni capturada
solo le quedaron en Asturias los Regimientos Mixtos de Artillería de Asturias y Santander, con casi 190 piezas. El día 24 también se inició el ataque republicano contra Zaragoza, que se de- nominó la batalla de Belchite. Esta fue ¡ muy similar a la de Brúñete, tanto en el £ • > jwr volumen de fuerzas atacantes y despro- porción inicial, como en el casi nulo re- sultado para el atacante. Las unidades frentepopulistas fueron nueve divisiones y numerosas unidades más, in- solo desplegaban la cluida una brigada de caballería y otra de tanques, con 51.a y 52.a Divisiones naciona- les, reforzadas luego por la 13.a y la 150.a. un total de 23 brigadas mixtas reforzadas. Frente a ellas La artiHería empleada por el ejército popular fue de 54 bale- rías de campaña (153 piezas), a Fábrica de Reinosa Arriba Bombardeo de la factoría de Reinosa, aún en manos republicanas. Franco en Reinosa Izquierda. Franco y Dávila, jefe del Ejército del Norte, visitan la fábrica recién recuperada, pasando por delante de un cañón de 127 mm en reparación.
118 Artillería y carros de COMBATE EN LA GUERRA ClVIL ESPAÑOLA Ruinas de Belchite . Abajo y página siguiente, abajo. La iglesia de Belchite al final de la batalla y tal como se conserva en la actualidad, como recuerdo de la batalla. las que se sumaban las de acompañamiento de las brigadas mixtas, así como las de las brigadas inter- nacionales y las antiaéreas; un total de unas 250 pie- zas. El mando de la masa de maniobra artillera lo ostentaba el jefe de la Reserva General de Artillería, teniente coronel Botet. En el bando nacional forma- ban inicialmente, en la zona atacada y al norte del Ebro, tres baterías ligeras y una agrupación antitan- que, y seis balerías más en el sur (prácticamente dos en Belchite). Solo el V Cuerpo de Ejército, la prin- cipal fuerza republicana, en sus ataques en la zona Belchite-Fuentes de Ebro consumió, entre los días 24 de agosto y 6 de septiembre, 38.416 proyectiles de artillería, sin contar los disparados por las baterías Q Mfaprta > ~ o O '"-’ «ncadd Qwn % dcEhS°® QOmWetttoW) w W de Ebro V (deAr^ócU 0 Quinto O Q Gd» VilUnucva dcHuerva driblo Or\ Codo VJUPurbbdc Q LaZatda Q Q Fumóme Alborto Bclchrtr A/aüa O Q La Puebla de H*ax Q O Herrera de kn ÍÑavamr. 1 ‘ O Hijar I de acompañamiento de las brigadas y las piezas an- E1 descalabro de los canos BT-5 frente a Fuente' titanques. El día 30 Belchite soportó preparaciones ani- de Ebro, donde se perdieron 18 de los 50 existentes, en gran medida se debió al fuego de las baterías de 1 • mm del comandante Ricardo Arjona Brieva. Paradas las embestidas de Brúñete y Belchite, el trente norte se podía considerar sentenciado. En acertada 'i11 lleras de tres horas.
La actuación de la ariii i i ría fn i a gi i rra i i 9 PüTILOV Izquierda. Un cañón ruso de 76,2/30 Putilov mod. 1902 en un parque del Servicio de Recuperación Nacional Junto con el 76,2/40 mod. 1930. su versión alargada, y el obús 152,4/13 Putilov mod. 09/31, fueron los mejores cañones de campaña de manufactura soviética. Emblema Abajo, izquierda Escudo del Servicio de Recuperación del Ejército nacional. sis de Salas, «la superioridad del ataque [nacional], que en Vizcaya fue únicamente aérea y en Santander aérea y artillera, lo fue en Asturias en todos los campos». Los res- tos de las fuerzas republicanas del norte que defendieron Asturias fueron nueve divisiones reforzadas (unos 90 ba- tallones, ocho por división, organizados en 28 brigadas mixtas), las cuales contaban con 196 piezas. Además, en esta última etapa de la guerra en el norte entraron en Asturias al menos siete barcos con más armamento, y la difícil orografía asturiana se prestaba a una defensiva eficaz. Pero las seis Brigadas de Navarra de Sol- chaga, va auténticas divisiones con 12 batallones cada una, como lo eran las dos Brigadas de Castilla de Aranda, quien contaba también con dos divisiones gallegas y otra más (la 81.a, 82.a y 83.a), sin el apoyo del CTV, fueron suficientes. La masa artillera nacional se articuló en la agrupación de Martínez de Campos (21 baterías), las 22 baterías «orgánicas» de las Brigadas de Navarra y las 32 con que contaba el cuerpo de ejército de Aranda. La cam- paña, caracterizada por la dificilísima maniobra de los materiales artilleros
120 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española BT-5 en el Klrsaal Abajo, izquierda Uno de los BT-5 perdidos por el ejército popular en Aragón, tal como se exhibió en la Exposición de Material de Guerra Recuperado que tuvo tugaren el Gran Kursaal de San Sebastián en 1938. Lanzaminas Abajo, derecha y página siguiente. Una batería de lanzaminas de 75,8/5 Erhardt mod 1914, en su configuración como mortero, disparando contra los defensores de Oviedo Los republicanos recibieron entre tres y cuatro veces más piezas de este modelo alemán de origen que los nacionales. en aquel complicado terreno, duró del 1 de septiembre al 21 de octubre. En esta fecha el coronel José Franco Mussio, director de las industrias movilizadas y jefe de Si los servicios de artillería (mantenimiento y municionamiento), renunciando a la huida, en- tregó Gijón a los vencedores. Este coronel, director de la fábrica de Trubia el 18 de julio de 1936, momento en que la puso en manos republicanas, sería fusilado posteriormente junto con su hijo, el comandante José Franco Soto, hasta entonces comandante principal de artillería. Solo se recuperaron tres piezas, pues la ma- yoría fueron concienzudamente destruidas junto con sus municiones. Obús Pekm Derecha Obús niso /o , »iod. 1877 '^Per», En diciembre de 1937 el Ejércilo repu- -r- '•' blicano, tras la movilización de tres nuevos reemplazos, estaba formado por: Ejército de Ma- niobra (cinco cuerpos de ejército con 14 divisiones 36 brigadas mixtas, dos brigadas blindadas -carros y blindados- y una brigada de caballería; 120 000 hom- bres en total), Ejército del Centro (cinco cuerpos de ejército), Ejército de Levante (mandado por Hernández Saravia, con dos cuerpos de ejército), Ejércilo del Este
(167 brigadas). Las Brigadas Internacio- nales contaban con 44.665 hombres (más de la mitad extranjeros); llegaron a alcanzar el número 225. La artillería republicana estaba compuesta por 167 baterías de acompañamiento, 56 grupos divisionarios, 19 agrupaciones de cuerpo de ejército y seis de ejército (cerca de 2.000 piezas, sumando las de costa), y dos brigadas de artillería antiaérea (con un total de más de 300 cañones). Los efectivos totales, suma- (tres cuerpos de ejército), Ejército de Extremadura (dos cuerpos de ejército), Ejército de Andalucía (dos cuerpos de ejército) y dos Agrupaciones de Defensa de Costas; en resumen: 19 cuerpos de ejército con 56 divisiones das las fuerzas de las guarniciones interiores, superaban el millón de hombres; es decir, eran numéricamente superiores a sus oponentes, los cuales rondaban los 850.000 combatientes. • Condecoraciones artilleras durante el resto de ia guerra (I) • Medalla Militar Individual (MMI) •Teniente Héctor Elarre y Martínez de Espronceda. 28-lll-37.Villarreal (Álava). Destruye dos carros en puntería directa (DO. 259-1941) • Capitán Joaquín Cárdenas Llavaneras. 9/1 l-V-37. Mando de agrupación en cabeza de puente de Toledo (B.O. 234-1939) • Coronel Rafael Latorre Roca. 20-V-3 7.0 ruña (Vizcaya). Jefe de columna y gobernador militar (B.O. 165-1939). • Teniente José Ramón Finat y Escrivá de Romaní. Chapmería.Villaviciosa de Odón y Retamares (tiros AT). y Ciudad Universitaria (14-1-37), más observación y transmisiones (B.O. 189-1939). • Capitán Manuel Álvarez-Campana Vignote, teniente Eustaquio Ayerra Rodríguez, alférez-alumno Pérez Bajo, cabo Manuel Colorado Guitián, cabo trompeta Felipe del Barrio. 20-XI-37,en la Ciudad Universitaria. Apagaron un polvorín de pieza bajo fuego enemigo (B.O 151-1937). • Capitán Jorge Montilla Escudero. 17-11-38, 24.a Batería RAL I L paso del Alfambra (B.O. 96-1939). • Comandante habilitado Mariano Zafortea Villalonga. 2-IV-38, Lérida. Mando y ob- servación bajo el fuego (D.O. 111-1944). • Sargento Fernando Cortés Pina. 29-V-38,en Zorita del Maestrazgo. Amputación de una pierna (B.O. 130-1939). • Teniente coronel habilitado Miguel Zumárraga Larrea. I l-VI-38. Castellón. Direc- ción de los fuegos 4.a Navarra (B.O. 156-1939). • Sargento Herminio Rubio Marcos. l6-VI-38.enVillarreal (Castellón). Pieza de acom- pañamiento (D.O. 141-1942). • Comandante Fernando Cotelo Apellamz. 2-VII-38. Freno de un ataque en Masada de la Torrenta, Castellón (D.O. 96-1939).
,22 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española 77/24 Krupp Derecha. Los cañones alemanes 77/24 Krupp se encuadraron en los dos bandos, siendo en esta ocasión el doble los empleados por los nacionales, que recibieron un tardío pedido para reponer las piezas que la batalla del Ebro dejó fuera de servicio. Artillería de costa Centro. Obús de costa de 240/16 Ordóñez mod. 1916. Cerrado el frente norte, que permitió al ejército na- cional disponer de 250 batallones más (150 en armas y otros 100 de recluta entre la población liberada; en total unos 100.000 hombres), se crearon los cuerpos de ejér- cito que, en la práctica, serían los definitivos. Entre ellos hay que destacar los que nacieron para formar la masa de maniobra, que iba a ser resolutiva en adelante, es decir, los de Navarra, Castilla, Galicia, Aragón, Marroquí y CTV (re- ducido y reorganizado con múltiples unidades hispanas). También se creó la Reserva General. Inicial y fugazmente, el de Castilla y el Marroquí se denominaron de Casti- lla La Vieja y Castilla La Nueva. Con las Brigadas importante de ellos fue que el Ejército del Norte se transformara en «ejército de maniobra», míen- tras que los del Centro y Sur continuarían f' con un carácter más pasivo y unos efecti- vos equivalentes a tres cuerpos de ejército cada uno. A partir de ese momento la guerra tomaría un cariz, definitivamente «convencio- nal», con unidades per- -i-pr.-H. fectamente organizadas y mandos entrenados y ex- penmentados. Artilleros Izquierda. Varios artilleros nacionales se fotografían con un proyectil de 75 mm. Munáiz-Argüelles Página siguiente, arriba. Cañón¿ ‘ ¡50/45 Munáiz-Argüelles mod. 1903-
La ACTUACION DE LA ARTILLERÍA EN LA GUERRA 123 Mientras Franco organizaba un nuevo ataque contra Madrid desde Guadalajara. el 15 de di- ciembre alrededor de 60.000 soldados republicanos (encua- drados en unas 30 brigadas mix- Blindada, unas 150 piezas de artillería y numerosa aviación, se lanzaron contra TerueL Esta ciudad apenas estaba defendida por la 1 ,a y 4.a Brigadas de la 52.a División (gene- lal de artillería Muñoz Castellanos, que desplegaba en la zona de ataque, y algunas pequeñas unida- des más). Los atacantes serían cuantiosamente reforzados con posterioridad hasta alcanzar casi los 100.000 combatientes. El Ejército de Manio- É bra republicano proporcionaría las pinzas de la tenaza (sus Cueipos de Ejército XVITI -Walter- y XXII -con Líster y su 11.a • Medallas Mili tares Colectivas artilleras • • Artillería de la Guarnición de Sevilla (18- VII-36;BO 351-1937). • Guarnición del Ferrol (I9/22-VII-36; D.O. 93-1941). • Columna alto del León (24-VI al l-VIII-36; B.0.190-1937) I “,2.a y 4.a Baterías (Bia.) del RAL 13 y 2.a del RAP 4 • Columna García Escámez (19-VII al 22-IX-36; Somosierra; BO 186-1938): plana mayor del Grupo I o del RAL 11 y Ia. 2.a. 3.a y 6.a Bia.. más la columna de municionamiento, junto con la Bia 2.a y 5.a del RAL 12, y la 3.a del RAP 4 • Chapinería (Madrid, I7/I8-X-I936; BO. 352-1937) 9.a Batería del RAL 3. • Fuerzas Liberadoras de Oviedo (28-Vil al 25-IX; DO 256-1940): 5.a y 8.a Bia del RAL 15. cinco baterías del RAL 16. dos baterías del parque de la División Orgánica de La Coruña. • Guarnición deVillarreal de Alava (30-XI a 3-XII-36; B O 358-1937): 2.a y 7.a Baterías del RAM 2 • Pingarrón (Jarama, 23-11-37; DO. I 19-1940): tres piezas antitanque de 37 mm de la 2 a Batería del Grupo de 75 legionario. • Guarnición de Huesca (30-IX-36 al 23-111- 38. D.O 193-1940): 4.a y 13.a Bia. del RAL 9, PLM y tres baterías de 105/150/155 del RAL 10, Sección Antiaérea del Grupo de Za- ragoza. • Artillería de la 12 a División (Ebro. 30-VII- 38). por su actuación a lo largo de toda la campaña (D.O 178-1940). • Artillería de la 84.a División (Ebro. del 28- VII al 3-XI-38). por su actuación a lo largo de toda la campaña (D.O. 9-1945). • Valles del Cinca y del Cin- queta (9/I6-VI-38: B.O. 36- 1938): Agrupación de Artillería de la 3.a División de Navarra (completa). Comandancia de Ar- tillería y unidades de la 150.a Div. (Grupo de 105/11. formado por la I a y 2.a Bia de Melilla. y Bia. de 65/17), unidades del CE de Navarra (15? Bia. -100/17- del RAP 4. Grupo 155/13 del RAP 3 -5.a y 6.a Bia.-. 11 .* Bia del RAM 2 -105/11 7.a Bia del RAL 15-105/1I- 39.a Bia.de! RAL I5-65/I7-. •Artillería de la I ’ División de Navarra (DO. 150-1940). la 4.a de Navarra (D.0.124-1940). la 5.a de Navarra (DO. 136-1940), la 12.a Di- visión (D.O. 178-1940) y la 13.a División (D.O. 118-1941). (RAP: Regimiento de Artillería Pesada; RAM: Regimiento de Artillería de Montaña; PLM: Plana Mayor)
ARTILLERÍA V CARROS OB COMBATE - - GUBKRA ClVlL ESPAÑOLA AR'flLI-ERÍA DE LAS DIVISIONES NACIONALES • Como ejemplo de la composición ar- tillera de las divisiones nacionales en el último tercio de la guerra, veamos la de alguna de las más famosas, todas ellas condecoradas con la Medalla Mi- litar Colectiva por su actuación a lo largo de la contienda. • 1.a de Navarra: Comandancia de Artillería y Parque Divisionario. Un grupo de 65/17 mm (plana mayor - la Agrupación de Acompañamiento (¿31.a y obuses de 105/22^.^^ las 17.a y 19.’ Baterías del RAP]« Parque Móvil del 15» Ligero. Una sección de antiunques de la 6.’ Batería de la Agrupa^ de Cañones de 37 mm. 33 «Equipo Ligero del Servicio de Guerra QU|. mica (a partir de octubre de 1937) Las divisiones de Navarra nacieron a comienzos de noviembre de 1937 PLM- y dos baterías: la 24.a y 25.a del • 12.a División: grupo de 105/11 RAL 1l.°). un grupo de 100/17 mm (PLM y baterías 18.a y 26.a del RAL 11 °) y otro de 105/11 mm de montaña (PLM y baterías 2.a y 3.a del RAM 2.°). A lo largo de la guerra con- taría también con un grupo de 155/13 mm (PLM y baterías: 4.a del 11.° Ligero. 3.a del 4.° Pesado y 4.a de Ceuta). • 4.a de Navarra: Comandancia de Arti- llería. Parque de Artillería Divisionario y Sección de Municionamiento. Sección An- titanque. Tres grupos (PLM y dos baterías) formados por I * y 4.a Baterías de 65 mm de 34a del 13 Ligero?), dos baterías de 100 mm (la 18.a de RAP n.° 3 y la 20.a del 12.° Li- gero). dos baterías de 105 mm de montaña (7.a y 8.a del 2.° de Montaña). Durante el resto de la guerra contó con un grupo de 77 mm (25.a y 26.a Baterías del RAL 14.°). • 5.a de Navarra: Comandancia de Artille- ría y PLM. Grupo de cañones de 65/17 mm. formado por la 36.a Batería del RAL 13.° y la 3.a del I I o Ligero. Grupo de obuses de 105/11 mm. formado por la 9.a Batería del RAM 2.° y la 6.a Batería de Ceuta. Grupo de mm (PLM y 26.727.728.a del RAL 13°). grupo de 75/28 mm (PLM y baterías 3.a y 10.a del RAL 13.°), y grupo de 105/22 mm (PLM y baterías 4.a y 5.a del RAL 14.°). • I 3.a División, «La Mano Negra»: Co- mandancia Principal de Artillería; tres grupos a dos baterías: las 23.a y 24.a de 75/27 mm del RAL 12.°. la 9.a y 12.a de 105/11 mm de la Agrupación de Artillería de Mehlla, y la 35* y 37.a de 100/17 mm del RAL n.° 11; Parque de Artillería del RAL n.° 11 y Servicio de Guerra Química. (RAP Regimiento de Artillería Pesada; RAM: Regimiento de Artillería de Montaña; PLM: Plana Mayor) División- atacarían por el sur y por el norte, respectiva- mente). También participaría el Ejército de Maniobra en el esfuerzo frontal (con el XX Cueipo de Ejército), junto con el Ejército de Levante (Cuerpos de Ejército XII1, XIX), cuyas fuerzas avanzaron por el este y por secton complementarios en los extremos. Además actuó un* brigada blindada. La artillería de los defensores ti* cuatro baterías y una pieza antitanque.
La actuación di la artillería en i a <,ui rra 125 ()m S l)| COSTA OBSOLETO Izquierda. OHS 30,5 cm Ordóñez mod 1891 de costa. Piezas italianas Página anterior, abajo. Grupo nacional de ¡49/¡2 Skoda mod. 1914 Artillería nacional obsoleta (abril de 1937) MODELO Y CALIBRE COSTA (n.° de piezas) — Cádiz Rota Chipiona El Ferrol La Coruña Mallorca San Sebastián Ceuta Tenerife Las Palmas TOTAL Piezas Cañón Nordenfelt 57 mm —í 6 .... 6 4 - 6 8 - 12 12 42 4 ... 4 8 4 - - 4 2 10 14 14 4 12 4 4 24 2 .... 2 2 2 4 3 4 7 2 - - - 4 6 Cañón Ordóñez 15 cm Cañón Ordóñez 21 cm Cañón Ordóñez 24 cm Obús Ordóñez 21 cm Obus Ordóñez 24 cm Cañón Armstrong 24.6 cm — Cañón Krupp 26 cm Cañón Krupp 30,5 cm Cañón Armstrong 30.5 cm TOTAL 25 QIHEBI 8 20 36 1 123 CAMPAÑA Dos piezas más. capturadas, se emplearon como antitanques en la 16.* Bia./RAP I Cuatro en defensa de costas en Algeciras-Tanfa Cañón Saint Chamond Ac. 7.5 cm Cañón Krupp Ac. 7,5 cm Otras estaban en servicio en unidades de infantería Seis como artillería de costa, tres en la zona de Cádiz y otras tres en Málaga Cañón Krupp montaña Ac. 7.5 cm Cañón Plasencia Be. 12 cm Cañón Verdes Montenegro Be. 15 cm Obus Mata Be. I5cm Mortero Mata BÍTsTin 106 20 (5 Bia.) 6 (I Bia.+) 4(1 Bia.) 22 (4 Bia.) 4 (I Bia.) 12(3 Bia.) 8 (2 Bia.) 22 (5 Bia.+) 8 (2 Bia.*) Obús Plasencia Be. 21 Mortero Mata Be. 21 TOTAL (’hay que sumar unos 15 ^ntaña). (Ac-acero; Be.: bronce.)
126 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española * El gobernador militar de Teruel era el coronel de artillería Domingo Rey D'Harcourt, jefe a su vez de la débil IV Brigada de la citada división. Aguantó 24 días y, aunque no fuera muy acertada su decisión de abandonar las posiciones que rodeaban la capital del Bajo Aragón, en la práctica se vio obligado a la rendición debido a los fracasos de las tropas del general Aranda para liberarle, tener más de un 80% de bajas, sufrir un crudísimo temporal de frío y a los impactos del fuego, muchas veces en puntería directa, de más de 100 piezas. Así, el edificio de la comandancia Reliquia de la guerra Arriba v abajo. Cañón de 119,3/38 Vickers 47“Qf "B’’. La iniagen de arriba corresponde a uno de los pocos cañones históricos supervivientes de la atierra (a causa de la desidia y el poco amor a nuestra historia). magníficamente conservado en e¡ Parque y Centro de Mantenimiento de Maierial de Artillería (Valladolid). recibió el 31 de diciembre más de 1.000 disparos. Amainado el temporal, el 17 de enero se rea- nudó la ofensiva na- cional con un primer objetivo, consistente en la ocupación de las alturas de Celadas y El Muletón (al norte de Teruel y en la carretera que llevaba a ella desde Concud), misión encomendada al Cuerpo de Ejército de Galicia. El objetivo se alcanzó el día 19, aunque días des- pués el enemigo montaría un contraataque sobre Singra desde Sierra Palomera.
La AC IUAC1ÓN DE LA ARTILLERÍA EN LA GUERRA 127 _ Tras la entrada en combate en la zona de más de 12 divisiones nacionales (llegaron a ser 16 de infantería y una de caballería, mientras que las frentepopulistas eran 18), estos consiguieron la equiparación numérica de efectivos y la superioridad en artillería (500 piezas frente a 350) y aviación. Hay que tener en cuenta que el ejército popular no concentró en Teruel toda la artillería que podría haber hecho entrar en juego, dejando importantísimos núcleos en la zona de Madrid (Miaja contaba con 300 piezas solo de cam- paña) y de Cataluña. En relación a las tácticas artilleras, y para que el lector pueda hacerse una idea de cómo se hacía la guerra va entonces, se reproduce un párrafo de una orden de operaciones de la Comandancia General de Artillería del Cuerpo de Ejército Marroquí para la batalla de Alfambra: Daroca el día 3 de febrero de 1938,- II Año Triun- fal, Observatorios Avanzados. Inmediatamente que se inicie la marcha de nuestras tropas, se destaca- rán, para proceder con la mayor posible rapidez al establecimiento de tres observatorios avanzados, otros tamos Equipos de Observadores, compuesto cada uno de ellos de un capitán, un subalterno, seis clases o artilleros y una radio requeté, los cuales procederán al establecimiento de aquellos al llegar Krupp nacional Arriba Dos instantáneas de una batería de 77/32 Krupp nacional. Son visibles los •cestones conteniendo los disparos. Ca\o\ de acompañ amiento italiano Derecha Sirvientes de una pieza nacional de 65/17 descansando junto a la misma. Era real mente imponente el polvorín con el que contaban.
Antiaéreos alemanes Abajo y página siguiente, arriba. Piezas antiaéreas de 75/36 protegiendo los órganos logísticos desplegados en Medinaceli. Miaja 4 la derecha, un retrató (no muy logrado) del general Miaja. A la izquierda, un croquis del Cuerpo de Ejército de Castilla perteneciente a la batalla de Teruel. I Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española nicas de las baterías de Martínez de Campos, del Ejército del Norte, el 17 de enero de 1938 actuación artillera fue «el éxito artillero más completo de la guerra [con] 500 piezas en la mano y un resultado perfecto [tal que] la infantería llegó a la altura con muy pocas bajas». Fueron 123 baterías de campaña y 6 antiaéreas, las cuales eran ya 145 en Alfambra (5 al 7 de febrero; Teruel se reconquistó el 22). El consumo medio diario nacional en Teruel fue de 10.000 disparos. Pero hay que tener en cuenta que, como escribió Salas: (...) (en la artillería republicana) de hecho la su- perioridad nacional fue mucho más real de lo que su supremacía numérica hubiera podido y debido permitir... no sabemos si el fallo estaba en la pro- ducción de proyectiles, en su almacenainien- todas, informando de un modo periódico a esta Co- mandancia General de cuanto consideren los Jefes de Equipo debe ser conveniente para la mayor efica- cia de nuestros f uegos y asimismo eligieran nuevos asentamientos para los grupos que primeramente deban cambiar de posición, procediendo después a determinarlos observatorios para cada uno de ellos, y hasta, si les fuera posible, teniendo algunas telefó- que puedan facilitar este segundo despliegue Cuerpo de Ejército. jefe de la artillería escribió que Celadas, la
v distribución, en el transporte o en la propia dirección del fuego artillero, pero el hecho cierto es que jamás consiguieron las concentraciones de fuego que hubieran autorizado el número de piezas disponible. Cuando el Ejército del Norte (Dávila) inició la ofen- siva de Aragón, el 9 de marzo de 1938, estaba formado poi unos 300.000 hombres y 750 cañones, y encuadraba siete cuerpos de ejército, con un total de 26 divisiones (una de ellas de caballería). De norte a sur desplegaron los cuerpos de ejército de Navarra (Solchaga), Aragón (Moscardó), Marroquí (Yagüe), CTV (Berli; con el «Des- tacamento de Enlace» -García Valiño- entre I Marroquí y los Italia Dávila Derecha. El general Fidel Dávila era el ¡efe del Ejército del Norte. Tkruel Izquierda. La destruida plaza del Tonco, en la capital turolense, tras la reconquista de la misma por los nacionales. nos), Galicia (Aranda) y Castilla (Varela). El cuartel general de Dávila se estableció en Darocá, y «Términus» -el del Generalísimo- en el Palacio de Pedrola, a unos 30 km de Zaragoza. Frente a ellos desplegaba el Ejército Popular de la Re- pública casi el mismo número de hombres y 600 cañones iniciales (a lo largo de la batalla al sur del Ebro llegaron a intervenir más de 800), encuadrados en el Ejército del Este (Pozas), el de Levante (Hernández Saravia) y el de Maniobra (inicialmente a las órdenes del ministro Prieto y luego del coronel Hernández Menéndez), con un total de nueve cuerpos de ejército. Muchas de las unidades estaban incompletas y otras completamente desorgani-
zadas tras la lucha en Teruel. El ge- neral Vicente Rojo, involucrado directamente U Sección deludo M^r dd Cuerpo de Enrollo Marmqdi llevaba al día despliegue de las grandes unidades enemigas. en la lucha en múltiples ocasiones, era el verdadero «generalísimo» del ejército popular, como jefe del Estado Mayor y por su ascendencia sobre Prieto. Otro personaje importante fue el que posteriormente se convertiría en el famoso mariscal Rodión Yákovlevich Malinovski, ven- cedor (con Vóronov) de Stalingrado, actuando de asesor junto al Ejército de Maniobra como coronel «Malino». El ataque se desencadenó a las 6:30 horas del día 9, miércoles, con buen tiempo y tras la mayor preparación artillera (189 baterías con unos 750 cañones, incluidos los de la Reserva Tkrí'fl distrito0 Una panorámica <h-la> ¡g. desmicciones en Temei i terribles combates. irnbii. izquierda Una hoja volandera republicana féstejatOfo la .onia de Teruel, tínica capital ne provincia conquistada po> la República durante la güeña - General) y aérea acaecida hasta entonces: 210 toneladas de bombas, lanzadas en tres oleadas de aviones, récord de toda la guerra. En beneficio del Cuerpo Marroquí de las operaciones de ruptura actuaron 48 baterías, inclui- das las 2.a y 8.a de 88 mm de la «Cóndor», asignadas en principio a la defensa del aeródromo de Alfaro, y la 4? de 20 mm. En apoyo de la Agrupación García Valiño (Destacamento de Enlace) actuaron 12 baterías, y 47 lo hicieron a favor del Cuerpo de Ejército de Galicia, contando el CTV con 58 baterías. El general Francesco Belforte, en su libro La guerra civile in Spagna escribió:
La ACTUACION DI I A ARTILLERIA EN LA GUERRA 131 PÓSTER Derecha. En la batalla de Teruel se llegaron a alcanzar temperaturas extremas. Artillerí a en el Maestrazgo Abajo. Batería nacional de cañones de 15/21 Krupp-Ansaldo mod 1906 (Krupp M. 1903) desplegada en las serranías del Maestrazgo. Hicieron los artilleros de Berti una de esas prepara- ciones que forman parte de los métodos italianos; una preparación impre- sionante y terrible, en la que se dispararon millares y Yague, que había reconquis- tado Belchite al día siguiente de comenzar el ataque, experimentó con éxito por primera vez las teorías de la guerra relámpago (Blitzkrieg o célere), penetrando pro- fundamente en el dispositivo ene- millares de proyectiles, hasta deshacer y triturar los atrincheramientos rojos. Tres horas duró el es- tremecedor bombardeo, al cabo de las cuales las compañías de vanguardia atacaron y rompieron profundamente. No se efectuó la ruptura sin es- fuerzo y tenacidad, pues detenn i nadas secciones, no alcanzadas por el martilleo de los cañones, se mantuvieron apretadamente pegadas al terreno y costó ímpetu y sangre desalojarlas. migo, y el día 17 conquistó Caspe. Para entonces se habían batido cerca de 60.000 soldados del ejército popular, cuya primera línea había de ser relevada al menos tres veces con otros 50.000. La segunda fase de la batalla, el ataque al norte del Ebro por los Cuerpos de Ejército de Navarra y Ai-a- gón, comenzó en la mañana del día 22. Al anochecer, cuando las reservas enemi- gas del norte del Ebro se habían
132 ARI III ERIA y c arros DE COMBATE EN l-A GUERRA ClVlL ESPAÑOLA Ejército Marroquí Diario de operaciones Derecha. Portada del diario Gorro cuartelero Derec ha Gorullo de amllefo republicano. orientado a contener i las penetraciones de ’ esos cuerpos de ejér- cito, el MaiToquí inició por sorpresa el paso del río por Quinto. Del lado nacio- nal intervinieren 14 grapos y dos baterías independien- tes de las artillerías divisionarias, más las 25 baterías orgánicas de los tres cuerpos de ejército, y los ocho grupos de las dos agrupaciones (a cinco y tres grupos) de ejército y la correspondiente artillería antiaérea (tres grupos y una batería). El ejército popular les opuso más de 200 piezas (27 balerías di- visionarias y de los niveles supe- riores, más las de las brigadas y las antiaéreas, excepto las desplegadas en la defensa de retaguardia). El día 4 de abril Yagüe conquistó Lérida, tras una nueva demostración práctica de las teorías de la guerra relámpago; ese día Franco, ante la peligrosísima situa- ción internacional, ordenó a Yagüe frenar el ataqueen territorio catalán, mientras Aranda iniciaba por el surd avance de Mordía a Vinaróz, 3.a fase de la batalla. Aquellas ¡ornadas fueron muy peculiares para Jaarti- llena. Por ejemplo, el día 26, jornada en que se ocupó Bu- jaraloz, hubo alguna batería de tracción hipomóvil que recorrió 50 km; incluso llegó a haber concentraciones artilleras de hasta 21 baterías por kilómetro de frente. Otra muestra significativa fue la concesión de la Medalla Militar Individual al capitán de artillería habilitado para Observando el frente Izquietda. Un puesto de observación artillero, en la retaguardia nacional, con un goniómetro «de antenas».
comandante Mariano Zafortea Vi Ha- La actuación di; la artillería en la guerra i 33 Antiaéreo ligero italiano Izquierda. Cañón antiaéreo ligero 20/65 Breda en el entorno furolense, con un alemán de la Cóndor curioseando. su piotección, asaltó las líneas enemigas hasta ocupar el castillo... en cuyo momento sufrió una herida de gravedad en el pecho. Continuó dando órdenes a su agrupación, a pesar de la extraordinaria pér- dida de sangre, hasta que un superior le ordenó retirarse». tonga, jefe de la plana mayor de la Comandancia Principal de Artillería del Cuerpo de Ejército Marroquí. El día 2, Zafortea, frente al castillo de Gardeny (avanzada de la defensa de Lérida, en la que intervenían al menos 16 baterías republicanas), «avanzó su puesto de mando a primera línea, a una colina batida constantemente por el íuego de la fusilería enemiga, pero desde donde tenía una observación perfecta, que utilizó para colocar una cor- tina de fuego delante de nuestra infantería. Ja que, bajo Cuando el día 15 de abril las tropas nacionales llegaron al Mediterráneo, los prisioneros del Ejército Popular de la República eran más de 25.000 y las piezas perdidas superaban el centenar, aunque aún conserva- ban en su poder unos 2.000 cañones (500 en costa, bases navales y centros de instrucción). El 23 de abril se rompió el frente en la denominada ofensiva sobre Valencia, con el apoyo de 68 balerías (44 divisionarias). En ese momento desplegaban en
no fió el número de disparos nacionales en I .S50.000. los cuales fueron realizados por un El comandante, con datos de primera manojo pie2as estuvieron en el Ebro o activas durante ese penodo) máximo de 336 piezas durante un penodo e ,a siguientes consumos dtanos medl0$ Es decir, una media de cas.il«OOpordía^^ -------------------------- Consumos de munición de artillería en el bando nacional (según el comandante Moyano) OBÚS 149/12 OBÚS 155/13 CAÑÓN 77/32 3 000 2 000 11.000 batalla del ebro Media de disparos Todas las baterías de 77/32 tuv.eron que ser retiradas para cambiar los tubos (600 disparos diarios era un consumo normal). El taller I móvil del Servido de Artillería del Cuerpo de Ejército Marroquí que atendía en ese periodo a 68 baterías, reparó S30 petas (16 en ¡ julio. 157 en agosto. 191 en septiembre. 83 en octubre y 73 en noviembre) y el del Maestrazgo otras tantas; es dedr. hubo petas que! tuvieron que ser reparadas vanas veces--------------------------------------------------------------------------J OPERACIÓN OFENSIVA DURACION (DÍAS) N.° PIEZAS MÁXIMO MEDIA DISPAROS POR DlA Vizcaya 81 - 2.459 Brúñete 23 - 8.635 Teruel 55 590 10.910 Ebro 114 336 13.593 Cataluña 52 565 11.311 Extremadura 30 - 11.169 «Pero este millón y medio de disparos efectuados por nuestras baterías frente a Corbera y Fatarella y las sierras de Caballs y Laball, integran, mas que los 100.000 del Segre (Tremp. Seros y Balaguer),la verdadera preparación de artillería para la batalla de Cataluña Así. delante de Cataluña, la gran batalla del Ebro... se puede considerar como una gigantesca preparación de artillería» -escribió Moyano. aquella zona los Cuerpos de Ejército nacionales de Galicia y de Castilla, mientras que frente a Cataluña lo hacían los de Navarra, Aragón, CTV y Marroquí. Defendían Valencia los Ejércitos de Levante (Saravia) y Maniobra (Menéndez), con unos 100.000 hombres y 300 cañones (incluidos antiaéreos; cifra similar, si no superior a sus oponentes). Posteriormente, la progre- sión se hizo lenta y costosísima; se consiguió ocupar Castellón el 14 de junio y, consecuentemente, amena- zar seriamente a Valencia, lo que decidió al tándem Negrín-Rojo a comenzar la ofensiva del Ebro. Antes de ese trascendental choque, a finales de mayo prácticamente se había ultimado la reorganización del GERr? ,Rt:PUbhcano en grupos de ejércitos, el CPon/ 2 re”1<^n cer,tral, al mando de Miaja) y el región oriental, Cataluña). Cada grupo de ejér- ^en,a su Reserva General de Artillería (RGA), una bra§a 3 de Dt?fenSa Contra Aeronaves (DECA) de Manio- y otia de Posición, y una División de Blindados. En g n cer*Ual se unificaron los Ejércitos de Levante) bra en el de Levante, y el ailillero Saravia pasó a dar el GERO. En conjunto eran 22 cuerpos de ejér- » 66 divisiones y 202 brigadas mixtas. En el GEROel andante general de artillería era el teniente coront nando Casado Veiga, y la artillería antiaérea estab8^ mando del teniente coronel Alejandro Zamarro de Anu»-
nio; los mayores Antonio Soto Guinea y Salvador Utrilla Croza estaban al frente de sus brigadas. En el GERO el comandante general de artillería era el teniente coronel Carlos Botet Behí; el jefe de la DECA, el teniente coronel José Alvarez Cerón; y sus jefes de brigada, los mayores Ángel Paz Martínez y Marcelino Pérez Dueño. Cada ejér- cito tenía tres o cuatro grupos de campaña, un grupo de información de artillería, un parque de artillería, varios depósitos y centros de entrega de municiones. Los cuer- pos de ejército, salvo los de Extremadura y Andalucía, tenían al menos siete grupos de campaña, empezando por uno de acompañamiento que proporcionaba las baterías encuadradas en cada brigada, tres grupos di- visionarios (uno por cada división) y tres propios del cuerpo. Más adelante, en octubre, el cuerpo de ejército tendría un grupo de información de artillería y un solo grupo pesado de campaña. El GERO, en vísperas de la batalla del Ebro, contaba con siete cuerpos de ejército, 21 divisiones, 64 brigadas mixtas, una división del Cuerpo de Seguridad, dos brigadas de artillería antiaé- rea, una división de blindados y una brigada reforzada de caballería; en total 250.000 hombres, y más de 800 piezas (200 antiaéreas). El paso por sorpresa del Ebro de una masa de 21 bri- gadas (7 divisiones) desfondó la línea de frente. Tractor blindado Arriba. Uno de los múltiples inventos de aquella contienda, un tractor blindado nacional para pieza de 155 mm, idea de un artillero cuyo nombre se desconoce. Cañones en parqle Derecha. Cañones antiaéreos de 88/56 en un parque de artillería.

De la batalla del Ebro al final de la guerra Madurez: el Ebro Ya se ha mencionado que por entonces las divisiones baterías de 12 piezas, 36 en total), mientras que las del ejércilo popular solo tenían uno pesado y el de acompa- ñamienlo (repanido entre sus brigadas). Salas analizó así el volumen de la artillería repu- blicana: (...) [la artillería divisionaria estaba formada por] 18 piezas y un número indeterminado de antitan- ques, aproximadamente las dos terceras partes que las de su oponente, pero, para contrarrestar, los gubernamentales tenían 70 divisiones [eran más antes de octubre y fueron más en diciembre] fren- te a las 54 nacionales, y lo mismo sucedía a nivel cuerpo de ejército y ejército, donde las diferencias numéricas eran aún más acusadas. La artillería de cuerpo de ejército comprendía una agrupación [con malcríales de ejército y de la Reserva General de Artillería] y un grupo pesado, cuatro grupos en to- nacionales tenían tres grupos de artillería orgánicos (a tres An II AFREO ALEMÁN Foto del álbum personal de un oficial artillero, D. Carlos Franco, donde se aprecia un cañón antiaéreo de origen alemán de 75/36 de su batería.
138 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Rosemberg Derecha. Del heterogéneo armamento, y muchas veces poco eficaz, que la República importó, se pueden entresacar ejemplares singulares, como este Rosemberg de 37 mm mod. 1915 R. de los que llegaron cinco al frente norte. Antiaérea nacional Abajo. El teniente coronel Iglesias Sierra, jefe de la 1Agrupación del Regimiento de Artillería Antiaérea nacional, con varios miembros de la misma. Se encuentran delante de una dirección de tiro mod. 36 de una batería de cañones de 88 mm, durante la reducción de la bolsa de Fayón-Mequinenzja. tal normalmente, cifra idéntica a la que constituía la artillería orgánica de los cuerpos de ejército na- cionales, que eran menos de la mitad. A nivel ejérci- to los medios artilleros disponibles eran sumamente variables y a este nivel orgánico también doblaban los gubernamentales a los nacionales. La Reserva General de Artillería era única en la zona nacional y se dividía forzosamente en dos en la zona republi- cana (tras la llegada al mar). El inmenso trabajo or- gánico desarrollado por Negrín y sus colaboradores militares, y las formidables aportaciones de anuas de la primavera y ie. I rano de 1938, habían vuelto a equilibrarlos medios disponibles por ambos bandos. En el campo nacional prácticamente no hubo una plantilla fija común para los cuerpos de ejército, como no la hubo para las divisiones. Cabe suponer que un cuerpo de ejército de tres divisiones rondaba en el ve- rano de 1938 los 40.000 hombres, incluyendo batallones de trabajadores y el resto de las unidades no divisiona- rias. En vísperas de su disolución al fin de la campaña de Cataluña, un estadillo del Ejército del Norte daba
Dt l X BATALLA DEL ERRO AL FINAl DE LA GUERRA 139 1 para el Cuerpo de Ejército de Navarra unos efectivos de 1.285 oficiales, 33.332 suboficiales y tropa (34.617 en total, lo que hace suponer tres divisiones), 3.425 ca- Obi jov Izquierda. Cañón de montaña calibre 76,2/10 mm Obujov mod. 1904. de los que actuaron en España ocho ejemplares. bezas de ganado \ 309 camiones; y para los Cuerpos de Ejército de Castilla, Galicia y Aragón figuran todos con 1.296 oficiales, 31.861 suboficiales y tropa (33.197 en total), 2.181 cabezas de ganado y 338 camiones; lo que hace suponer que eran cifras ideales. En relación con la artillería nacional, conocemos el detalle de la del Cuerpo de Ejército Marroquí con ocasión • El PROBLEMA DE IjXS MUNICIONES • A la dificultad del mero suminis- tro ordenado de las mismas, en tiempo y forma, había que añadir el que muchas veces la moviliza- ción industrial no estaba some- tida a todos los controles, que hoy llamaríamos «de calidad», necesarios. A ello se sumaba el azar y la urgencia de las opera- ciones militares o los intrincados vericuetos por los que discurrían las municiones fabricadas años piezas. Pistola en mano, obligó El Campesino a que se hiciera el fuego que él quería. Consecuen- cia de esto, (...) de nueve piezas se quedaron en dos y si se hubiese seguido atendiendo sus órdenes se hubieran quedado en cero». El comandante Ignacio Moyano escribió en la revista Ejército res- pecto a la batalla del Ebro: «Ante la magnitud de los consumos, los proyectiles y las espoletas llegan atrás en países alejados y ejér- citos diversos. Todo esto daba origen a un importante número de fallos de funcionamiento, cuando no a dramáti- cos accidentes. Como ejemplo, veamos dos casos: Un informe del Comisariado del Ejército Popular fechado en Mora (Teruel), el 17- H-38 decía: «El asalto de la 66.a División a la cota 1.205, fracasó porque la pre- paración artillera fue deficentísima, (...) ya que solamente explotaban la cuarta parte de los proyectiles (...) el material está muy gastado, hasta el extremo de haber reventado dos cañones. El Campe- sino exigió a un jefe de grupo cierta clase de fuegos, indicándole el jefe artillero que no procedía (...) por el mal estado de las de todas las posibles proceden- cias y calidades, produciendo numerosos fallos, explosiones incompletas e incluso accidentes graves; la heterogeneidad de los lotes de pólvoras llega también (...) a un punto culminante, con una influen- cia desastrosa en la precisión del tiro; el rendimiento del tiro en estas condicio- nes es pequeño».
( y < A Á A < < f h J o 0 ír< (á. S. Batalla i>ei. Ebro Arriba y derecha. Los antiaéreos de 88/56 de la 7.a Bia. .4,4 nacional haciendo fuego de apoyo terrestre, en puntería directa, en beneficio de la 4.a de Navarra en su ataque a la sierra de Pandóte. de la toma de Lérida. Comandancia Principal de Artille- ría: teniente coronel habilitado Luis Alarcón de la Lastra; jefe de la plañí» mayor: teniente coronel Zafortea; jefe de los Servicios de Artillería. Municionamiento y Recu- peración: comandante Aymerich; parque móvil: capitán Morera; jefe del regimiento de artillería: teniente coronel Luis Hernández Francés; guipo de 100/17: comandante García de la Cueva; 15.a Batería del 4.” Ligero: capitán Maqueda; 23.a Balería del 4.° Ligero: capitán Stuyck; 25.a Batería del 4." Ligero: capitán Blázquez; grupo 155/13: comandante Martín Bellogín; 7.a Batería del lO’Ligem: cap.tan Coarasa, 2.a Batería del 4." Pesado: capitán Niera; grupo 105/22: capitán Gutiérrez de Tovar; 41.1 Batería del 2." de Costa: capitán Antelo; 6.a Batería de Canarias- capitán Rocafort; 28.a Batería del 14.° Ligero: capitán Or- bañanos, grupo antiaéreo: comandante López Escobar, ¡ 2. Batet ta: capitán Franco Iribarnegary, y 29.a Batería4 capitán Aniel Qniroga. El E jéi'cito republicano era más «académico» en sus cstnjcturas organizativas teóricas; otia cosa es que se cumplieran en la práctica. La plantilla, esta sí, de k* cueipos de ejército de tres divisiones (Orden Circular Alarcón de la Lastra Izquierda. El teniente coronel Alarcón de la Lastra, comandante principa! de artillería de! Q uerpo de Ejército Marroquí, en una foto tontada durante la batalla del Ebro. J,
Di i.a batalla del Euro al final de la guerra i4 i OERIIKON Derecha. Cañón antiaéreo ligero 20/70 Oerlikon tomado al enemigo y puesto en servicio por la 40.a Bia. .4.4. nacional. Cruzando un rio Ahajo, Un 88/56 remolcado por su tractor Henschel diesel, cambia de asentamiento durante la batalla del Ebro. Comunicada de l-X-38), era: 97 jefes, 1.560 oficiales. 567 CASE v eventuales, 3.134 sargentos y 43.483 de tropa, con un total de 48.841 hombres; los vehículos eran 1.153 y las cabezas de ganado 2.349. Su artillería orgánica solo era una plana mayor de agrupación (la Reseña General agregaba los grupos) y un grupo de artillería pesada, además de un grupo del Servicio de Información de Artillería, el parque de artillería móvil y la columna de municiones, y la Defensa Contra Gases. El paso por sorpresa del Ebro de una masa de 25 bri- gadas (tres cuerpos de ejército con un total de ocho di- visiones), que en reserva tenía otras ocho brigadas (tres divisiones), se materia- lizó triunfal y fundamentalmente en la zona de acción de la 50.a División del Cuerpo de Ejército Marroquí, la cual cubría desde Mequinenza a Benilallet. El Marroquí desplegaba desde Lérida (Corbíns) al Mediterráneo. La desproporción de medios artilleros en la zona de acción principal, la de la 50.a, fue clamorosa, dado que hay que tener en cuenta que la artillería nunca «está en reserva», empleándose siempre en combate aunque la unidad de la que dependa orgánicamente no intervenga directamente en él. La penetración fue a duras penas contenida y co- menzó una acumulación de medios nacionales que cambió los papeles entre los actuantes. La reducción
A su derecha, la artillería del Cuerpo de Ejército del Maestrazgo ataca la sierra de los Caballos (Cavalls), previo al ataque de la infantería desde la falda Sureste de la sierra del Valle de la Torre (Lavalls). Sierra Lavall de la Torre El despliegue artillero frente a Cavalls prácticamente a la vista del enemiga apenas había terreno para él; hubo baten^\ se emplazaron a un kíl®metr0(.duaten35 Contra Pandols actuaron otras i PREPARACIÓN ARTILLERA ENHEBRO Un grupo de obuses de 149/12 mm (dos baterías de cuatro piezas) del Cuerpo de Ejército Marroquí, asentado en las proximidades de Corbera, hace fuego el día 30 de octubre de 1938 contra objetivos entre Fatarella y la Venta de Camposines. Con las 72 baterías empleadas en aquel ataque a Cavalls -cerca de 300 piezas (incluidos morteros de 260 mm)-, se alcanzó la densidad de una pieza por cada siete metros en la zona de ruptura, y de una por cada 17 metros a ambos lados. UJS
Sierra de cavalls La corrección del tiro duró desde las 07.00 h hasta las 10,00 h de la mañana, terminando la preparación en si a las 11,00 h La V Bandera de La Legión llegó a la cresta casi inmediatamente, sorprendiendo a muchos defensores aún en los refugios Quince minutos después, la 1a División de Navarra ocupaba la sierra de Cavalls, sentenciando la ’vt'k. batalla al mediodía.
,« Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Comandante Lobo Derecha. El comandante de artillería Constantino Lobo Montero, jefe del IV Grupo Antiaéreo nacional. [«abajos de asentamiento carrillos de transpone de la penetración noroeste en Fayón-Auts-Mequinenza, acabada el 8 de agosto, se logró con la cooperación de 25 baterías nacio- nales (una antiaérea de 88). Como escribió en la revista Ejército n.° 23 el laureado comandante Ignacio Moyano, partícipe de los hechos: (...) el 11 de agosto se inicia una serie de acciones ofensivas para reducir la bolsa de Gandesa, preparadas y apoyadas por una potente masa de artillería y otra de aviación, sobre frentes pequeños (uno a dos kilómetros) y realiza- das con una o, a lo sumo, dos divisiones simultá- neamente. Se trata de romper el frente enemigo en todas las direcciones. Toda maniobra es imposible. Una serie continua de roturas exige de la artillería una acción constante y demoledora. Tirar, hacer bajas, destruir, es la consigna. La batalla se desarrolla en todo este periodo en un frente pequeño (10 kilómetros), a caballo de la catre lera de Gandesa a Corbera y Aseó, en un com- partimiento dominado al Este por las sienas de Pandols y Caballs, casi inac- «j cesibles, y, al Oeste, por la prolongación v estriba, ciones de la siena Fatarella, terreno sumamente complicado, con ni,, merosos barrancos y contrafuertes perpendiculares a nuestra dirección de avance, y que sirve al enemigo perfectamente para organizar conti- nuas posiciones de repliegue y una buena defensa en profundidad. Los ataques de la 4.a de Navarra a la sierra de Pan- dols, al sureste de la bolsa, iniciados el 10 de agosto tras una preparación artillera de tres horas, apenas con- siguieron éxitos y costaron a esa división 3.000 bajas, mientras que la 11.a del ejército popular sufrió 5.000. Ambas fueron relevadas y la 11 .a recibió la Placa Lau- reada de Madrid Colectiva. La tercera fase de la batalla comenzó el 19 de agosto en la zona de Villalba de los Arcos y corrió a cargo de las divisiones nacionales 102.a, 82.a y 74.a, apoyadas pot 57 baterías (215 piezas), que realizaron una prepatav > de tres horas, y prácticamente lodos los carros iKr“ líos» (Bandera de Carros de Combate) y «legio tato. narios» (CTV).
Álbum Pagina de un álbum de un combatiente artillero en la batalla del Ebro. Ante los mínimos avances (28 km2, incluido el vértice Gaela), y reorganizadas las fuerzas atacantes con la creación del Cuerpo de Ejército del Maestrazgo (general García Valiño), quince días después (el 3 de septiembre) se probo la penetración frente a Gandesa y a caballo de la carretera hacia la venta de Camposines (4.a fase de la batalla) con el apoyo de 76 baterías (nueve antiaéreas, Pai te de la Legión Cóndor) y sin los canos italianos. El de octubr e se logró ocupar la venta tras una serie de grientos ataques a los que sucedían contraataques L dmente costosos. Moyano escribió: En 80 días de cómbale continuado [desde que se inició la contraofensiva en la zona] no se consi- gue avanzar nuestras líneas sino ocho kilómetros, 100 m por día; [es decir] recuperar 80 km2, sobre cada uno de los cuales caen 200 toneladas de pro- yectiles, y formar una bolsa que desborda, dejando en su flanco derecho la sierra de Caballs, la cual domina completamente, con formidables observa- torios en toda ella. Para entonces, ambos contendientes estaban su- friendo el desgaste de materiales en los que, a sus años
146 Artillería y carros de combate en la Guerra C ivil Española • La artillería en el Ebro el día de Santiago de 1938. • Artillería de la 50.a Divi- sión nacional. Ocho baterías: I .* Batería de 150/27 mm del RAP 3, 2.a Batería de 155/13 mm del RAP I, 15.a Batería de 105 mm del RAL 5, 5.a y 7.a Baterias de 75/30 mm del RAL I I, un grupo de obuses de 100/17 mm (23.a batería del RAL 11 y 15.a del RAL 4) y la 13.a batería de 65/17 mm del RAL I I. La división perdió tres baterías completas en el Ebro (de 155, 105 y 65 mm) y la mitad de otra (dos piezas de 75 mm). • Artillería atacante. De campaña: del XII CE, tres grupos (20 piezas de 105. 115 y 155 mm); del XV CE, 13 grupos (88 piezas de 76,2,77,105,107 y 155 mm. junto a otras 12 anticuadas de 105, 107, 150 y 152 mm del «frente pasivo» o pro- tección de puentes); del V CE, ocho grupos (61 piezas de 76,2,80, 105, 107, 152 y 155 mm, más las 45 del frente pasivo, que incluían «Arellanos» de 40 mm). A ellas hay que aña- dir las de acompaña- miento de las 25 brigadas (100 piezas en total y, de ellas, unas 70 actuantes entonces). En total, unas 300 piezas. La antiaérea estaba formada por dos agrupaciones a dos grupos de 76,2 mm mod. 31, dos de 40 Bofors, cuatro de 20 mm Oerlikon y otro de ametrallado- ras cuádruples. De todas ellas, el mando nacional estimó que solo pasaron inicialmente el río unas diez baterías, pero muchas de las que quedaron asentadas en la orilla izquierda tenían alcance sobre las zonas de combate posteriores. i de servicio previos a la guerra es- pañola, habían añadido los meses que llevaban de campaña en ella y los días de empleo exhaustivo en el Ebro. La propia condición del terreno de la batalla no dejaba que el número de piezas fuera muy elevado, hasta tal punto que en el bando nacional fueron casi la mitad de las empleadas en Teruel. Por otro lado, la característica de Pieza Flak alemana Un equipo de pieza 20/65 Flak 30 completo. Se aprecia al telemetrista, con el soporte para sujetar de forma continua el telémetro de 80 cm de base. los combates fue la des- trucción del enemigo más que su neutralización por la maniobra, pues esta resul- taba imposible y puesto que los nacionales buscaban la liquidación de lo mejor del ejército enemigo. El rela- tivo bajo número de piezas, unido a la búsqueda de esos efectos de destrucción, mo-
De la batalla del Ebro ai i inai de i a gi erra i 47 Artillería de campaña alemana El impresionante cañón de ¡05/52 K ¡8 Knipp mod. 1934 En la imagen de abajo se dispone a participar en el desfile de Madrid. tivó que ambas artillerías tuvie- ran que aumen- tar las cadencias (el número de disparos por mi- nuto que se aconseja yoría de ¡as veces con dos o a lo sumo con tres. En techa lan temprana como el 14 de agosto, el general Martínez de Campos, comandante general de artillería del Ejército del Norte, alertó que si se seguía tirando a aquel ritmo se quedaría sin piezas, pues no había capacidad en el bando nacional para arreglar o sustituir con rapidez las que se iban inutilizando. Y lo mismo ocurría en el otro bando, para que no «sufra» el material) a límites peligrosos. En aquella batalla se alcanzó el tope máximo de consumo de proyectiles por día. Consecuentemente, los problemas de municionamiento y de mantenimiento de las piezas fueron igualmente extraordinarios Moyano escribió que las baterías nacionales de cuatro piezas actuaron la ma- cón el agravante de que muchas baterías partían de tener inicialmente solo tres piezas, y algunas, solo dos. Así lo escribió el general Vicente Rojo en su Alerta a los Pueblos: «Al tercer día de fuego tienen en reparación el 50% de las piezas». Ambos bandos realizaron importantes pedidos de suministro a sus aliados.
,« Artillería y carros de combate en la Guerra Ovil Española Artilería Kripp Derecha. Los republicanos emplearon cañones alemanes de 77/32 Krupp y, de hecho, duplicaron en cantidad a los utilizados por sus m ales. En la imagen, un «Krupp largo» remolcado por un camión Gardford. Transporte mecánico Abajo. Tanto el cañón 149/28 sFH 18 mod. 1933 como el 105/52 K 18 Krupp mod. 34 se descomponían en dos cargas principales (afuste y tubo) para su transporte. En la imagen aparecen en primer término, remolcados por un tractor Caterpillar, dos carros avantrenes utilizados para su transpone tirados por animales: detrás se aprecia un afuste arrastrado por otro tractor. Al final de la 4.a fase de la batalla seguía el «casi em- pate técnico» en el Ebro y en el resto de España, y la di- ferencia cualitativa, decantada hacia el bando nacional, estaba neutralizada voluntariamente por Franco ante el peligrosísimo panorama de inminente guerra mundial y las amenazas francesas de intervenir en la guerra si las tropas alemanas se acercaban a su frontera, es decir, si caía Cataluña. En relación al equilibrio de fuerzas, Ramón Salas, el mayor experto en el Ejército Popular de la República escribió: Según datos del Servicio Histórico Militar, el día 12 de octubre de ¡938 la artillería naciona- lista incluía 394 baterías de cam- paña, 35 an- tiaéreas, 28 antitanques y otras 26 en organización a falta de material, con un total de 1.828 piezas, que, con las que se encontraran en reparación en los par- ques, pasarían bastante de las 2.000. Pues bien, aunque parezca mentira, después de las fonnida- bles preparaciones artilleras en beneficio de las tro- pas de Valiño en el Ebro, el Ejército Popular no tenía menos, pero mientras Franco podía disponer de todas sus reservas de fuego y concentrarlas so- bre la Venta de Camposines, las mil piezas de Ahc- ja (GER.C) tenían que permanecer mudas. En la práctica, aun teniendo los frentepopulistas esa teórica igualdad numérica y la ventaja de poseer unos magníficos observatorios, al contrario que sus oponentes, los nacionales fueron dominantes tanto por el hecho de poder concentrar sus medios, como poi instrucción táctica y técnica superior, y enejo1 mantenimiento del mateiial-
De la batalla del Ebro al final de la guerra 149 • LOS MITOS DE LA GUERRA: ATILANO Y SU ENTORNO • Rafael García Serrano escribió en su Dicciona- rio pora un Macuto: «Cada vez que se nom- braba a Atilano se ha- cia una referencia -por cierto, nada sutil- a su mujer, a su madre o a sus propias y nefandas costumbres. Atilano es y cada una de las baterías del frente (...) entonces se hizo fa- mosa una copla: En el cielo manda Dios, en España manda Franco y en la Sierra de Espadón los cañones de Atilano La terca y agria voz de Atilano aún levanta pesadillas en más de uno. (...) Lo de Campillo fue el gran coco de la Batalla de Teruel (...) Atilano. un artillero ene- migo, cuya ubicuidad parecía prodigiosa -si hubiera que creer a los soldados- pues se le endilgaba el mando de todas horroroso. Atilano. es decir, el doce cuarenta, escarbaba en las rumas del pueblo. (...) Las leonas, otra manera de aludir a los cañones del 12,40 (fa- bricados en Rusia sobre modelos ingle- ses). esto es. a Atilano y a la una menos veinte». Atilano Sierra Suárez era capitán del RAL 5.° (Valencia) al comienzo de la guerra y fue la base de la leyenda; luego fue jefe del siniestro SIN de Levante; era masón. El 12,40 fue en realidad el cañón de 127 mm Armstrong. Pora ün macuto La antiaérea republicana se mostró muy eficaz con- tra la aviación de ataque. Según la Jefatura del Aire nacional, de los 23 aviones nacionales derribados en Gandesa (25-VII al 3-X-38), 12 lo fueron por antiaérea, es decir, la mitad. El Ebro supuso el fin de las «cadenas» como modalidad de apoyo a tierra. El piloto Jiménez Arenas, testimonió en Cadenas del Aire: Estarnos habituados a ver salir seis avio- nes y contemplar cómo vuelven solo cin- co, cuatro, o tres; menos mal que la suer- te acompaña y hay muchos tocados que pueden llegar al campo o tomar tierra de emergencia en nuestras líneas; si hiciera una relación de los derribos y de los impactos que recibimos, así como de las veces que venimos toca- dos por la metralla de nuestras propias bombas de 10 kilos, sería el mejor historial de la Cadena, pues sorprendería por la cantidad. El ataque a la sierra de Caballs inicia la quinta y definitiva fase de la batalla, la cual había sido ya testigo de la crisis inter- nacional de los Sudetes, la retirada de «los internacionales» y la centralización de las industrias de güeña catalanas. La artillería nacional se empleó a fondo al preparai el asalto a aquella tortísima posición, que re- sultó la clave de la batalla; para entender su ¡Alerta los pueblos! Derecha. Portada del famoso libro del general Vicente Rojo: ¡Alerta los pueblos!
, SO Artillería v carros de combate en la Guerra Civil Española actuación hay que tener en cuenta, en primer lugar, su organización: • La «artillería de ejército» se reservó las misiones relacionadas con acciones lejanas (como la con- trabatería); la artillería pesada se encargó de la apertura de brechas y la defensa antiaérea. Para ello contaba con los pesados morteros «italianos» de 260/9 mm (dos balerías) v o|XlSvs de 210 mm (otras dos); una agrupac¡ón ' la de contrabatería (tres grupos de 1 una batería de cañones 149/35 mm y <)tl 155/26 mm) y el grupo experimental al.^- ¿ ' ‘“'-man es pecializado en acciones lejanas (corrección rea); el grupo antiaéreo de la Legión Cóndor, y ¡ País de origen Bando Obús de montaña de 105/11 Schneider mod. 1919 Eficacísimo diseño francés que sustituyó al cañón de 70/16 mm. fue producido en las fabricas de Trubia y Sevilla. Su transporte normal era «a lomo» en siete cargas o «en limonera» (arrastrado); también sobre vehículo o a remolque. Al finalizar la guerra quedaron en ser- vicio 188 piezas. En Cataluña se hicieron variaciones propias, tanto de los proyectiles como de las espoletas, antes de que la industria de guerra republi- cana fuese centralizada. Continuó en servicio hasta la década de 1970, siendo fabricado en gran cantidad y dando origen a los ca- ñones netamente españoles 75/22 mod. 1941 monomástil y 75/22 bimástil mod. 1950. Cadencia Características Organo elástico Peso en batería Cierre de tornillo cilindrico con obturador plástico (sin vaina). Freno hidráulico y recuperador hidroneumático. 747 kilos: 767 en arrastre. Sector de tiro y observaciones 9o horizontal. 0o + 40° vertical Utilizó diversos tipos de proyectiles rompedores, de acero o de fundición acerada; generalmente de 12 kg de peso (también uno de metralla) Espoletas: a percusión mod. 1896, a percusión cebo 1924 Garndo. de doble efecto (percusión y a tiempos) mod. 1907 de 17” (segundos) y 1911 de 22”, Placencia (percusión), IR (percusión instantánea-retardo). Cinco cargas de proyección. Alcance máximo 7 745 metros Velocidad inicial: 340 m/s máxima, 189 mínima. 2 disparos por minuto.
Df. la batalla del Ebro al final di la guerra isi ArTII.I I RÍ A remolcada Izquierda Cañón Schneider de 75 mm remolcado a su posición por un tractor Caterpillar, del cual se adquirió una buena partida por parte del bando nacional artillería «legionaria» (18 baterías), «cuya actua- ción se realiza en inasa. por concentraciones rá- pidas -a petición-, sólire objetivos señalados con anterioridad en el plano (...) un ejemplo magnífi- co de buena disciplina de fuego y transmisiones» -según el comandante Moyano. En conjunto fueron 18 baterías nacionales, 18 ita- lianas y 4 de la Legión Cóndor, es decir, 40. • La artillería de los cuerpos de ejército se en- cargó de las preparaciones, del refuerzo del apo- yo por el fuego en el ataque y de las persecucio- nes, cuando se produjeron. En una ruptura, un cuerpo de ejército contaba con su agrupación de artillería orgánica (grupos de 155, 105 y 75 o 77 mm), junto con la del otro cuerpo no actuan- te, la de las divisiones que atacaban y el resto que guarnecían la zona, y otros grupos de refuerzo. La mandaba el comandante Moyano, del Cuerpo de Ejército del Maestrazgo, y contó con 25 bate- rías. • La artillería divisionaria se ocupó del apoyo en los ataques, del acompañamiento en los avances y las acciones de detención de los contraataques. En conjunto, tomaron parte en aquella acción 28 baterías de las cinco divisiones del Cuerpo de Ejército del Maestrazgo. • A las 89 baterías de campaña hay que añadir, en el cómputo total, las seis antiaéreas, a razón de cuatro alemanas y las dos españolas del Cuerpo de Ejército del Maestrazgo. Obús Vickers Derecha. Al ser reglamentario en España antes de la guerra, la presencia de los obuses de 105 mm Vickers en todos los frentes de batalla fue algo muy normal en el transcurso del conflicto.
i si Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Batería alemana d^ín^0' L°SC,,a,rOobl1^ 11 05 »l»i pertenecientes a la batería huera del llamado Gn , Instrucción de Artillería n <P°Cl en todos los frentes de batalló. Kri pp di: 105/52 Aba'°\E‘CañÓ,¡ de ,051^ * IS Kruvn mod. 34 tema mi alcance de 19 km muy apto para contrabatería. aunque la potencia de su proyectil no fuera la idónea. nizaba», con muchísimo detalle por convenios tales como la fija- ción de un horario común, la dis- tribución de objetivos y la fijación de cadencias. Tenía un periodo de corrección de cada batería sobre La preparación consistía, y consiste, en fuegos pre- cisos que obligaran al enemigo a evacuar sus obras defensivas o destruyeran las más importantes para la defensa, retirándose a sus refugios y minando su moral, permitiendo a la vez el avance de la infantería a una base de partida próxima a la zona a atacar, de forma que pudiera lanzarse al asalto inmediatamente después del fin de los fuegos artilleros. Se ordenaba y «meca- ios objetivos a batir, que llegó a durar en ocasiones tres horas, y otro de eficacia, de una a dos horas, e incluso otros de silencio para desorientar al enemigo o permitir el bombardeo aéreo. De manera que el conjunto de la preparación duraba unas cuatro horas, para dar tiempo a que estuviera acabada antes del mediodía y dispone; de suficientes horas de luz para el ataque. La de Caballs fue la más importante de la guerra: aseguró que se e
De la batalla del Ebro ai. finai de la guerra i 53 El rancho Derecha. Uno de los momentos mas importantes de la vida del soldado era el del rancho. Los artilleros de la imagen se fotografían antes de dar buena cuenta de los alimentos de ese día. conquistara aquella bien-a y cayera, a continuación, toda la cabeza de puente republicana. El resto de la guena, una vez disipada (momentáneamente) la amenaza de guerra mundial e inter- vención francesa, estuvo sentenciada después de ese momento. A finales de diciembre, en la ruptura del frente entre Lérida y Seros, se emplearon unas 500 piezas, que lan- zaron alrededor de 120.000 proyectiles. Para el conjunto de la ofensiva de Cataluña la artillería nacional, según Martínez Bande (La Campaña de Cataluña), aportó 1.086 piezas, suma de 966 de campaña (128 pesadas. 312 de calibre medio, 424 ligeras y 102 contracarros) j 120 antiaéreas (48 pesadas y el resto ligeras), que se en- frentaron a unas । 800 del ejército popular, reconstruido con nuevos reemplazos humanos v materiales importados. A este respecto, hay que decir que estaba «en tránsito» el mayor pedido republicano a la URSS, recibido parcialmente por la frontera francesa. Otras tantas piezas tenía el Grupo de Ejércitos de la Región Central (GERC) cuando lanzó la ofensiva sobre Peñarroya, canto de cisne del ejército republicano que no pudo variar la suerte de la guerra. Cuando el ejército nacional desencadenó la llamada Ofensiva de la Victoria contaba con más de 3.250 piezas de todos los tipos y calibres, el equivalente a más de 90 regimientos de los del comienzo de la guen a. Cañón de montaña Canon de acompañamiento de 75/13 mm Skoda-Ansaldo mod. 1915.
de estas cifras, el historiador artillero Yuri Ribalkin escribió en la revista Ejército que las «densida- afirmarse que des tácticas» fueron en aquella contienda relativamente bajas por falta de fuerzas suficientes, citando como ejemplo los 7/18 cañones y 5/7 carros por kilómetro de frente en 1937, que al año siguiente fueron 60/70 pie- zas, 4/5 contracarros y 15 tanques. En general, puede en la guerra de España los ejércitos de ambos bandos tuvieron unos efectivos, humanos v materiales -especialmente en medios de luego y trans- portes-, mucho más reducidos de los que eran habi- tuales en los europeos de la época y preconizaban la doctrina y las plantillas de preguerra Ingresó en Segovia en 1910 y participó en la guerra de África. Formó parte de la comisión que estudió la dirección de tiro Vickers para costa y experimentó la del teniente coronel Costilla. Mandaba el GIA n.° 3 (Va- lladolid) al estallar la guerra, unidad que encuadró la primera sección de Ello fue impuesto, fundamentalmente, por la división de los recursos del país, reparto que prácticamente se realizó al cincuenta por ciento entre los dos bandos. La localización por el sonido se utilizó de manera habitual. El sonido de un disparo de cañón o del estallido carros italianos (teniente Tamariz). Personalmente diseñó la defensa an- tiaérea inicial de la zona norte, pasando luego a la plana mayor del jefe de artillería del frente de Madrid. A comienzos de 1937 fue reclamado por la Comandancia General de Artillería del cuartel general del Generalísimo para organizar el Servicio de Información de Artillería (SI A) y el enlace con las unidades de artillería implicadas en las diversas grandes operaciones. Posteriormente se incorporó a la Comandancia General de Artillería del Cuerpo de Ejército de Castilla. En posguerra llegó a general de división y mandó la artillería del Ejército. <OI.IM.XA ARTILLERA Arriba. Batería nacional de 75/28 «a caballo». La mayoría de los desplazamientos de la artillería se hacían empleando animales de carga (caballos mulos e incluso hueves). La motorización i* los ejércitos estaba todavía en pañales. LEICHTE FELI)HAl'BnZE(l.lEHI Página siguiente, abajo. Quizá los obim ' más modernos empleados en la Güeña Civil española fueran estos alemanes i 105 mm leFH.
De la batai la del Ebro ai final de la guerra iss l)l jipi IEGI E DE l X EQl ll’O DE I OCAI.I/.ACIÓS FOR El SOMtX* í1) Cañón enemigo (2) Puesto avanzado de alerta (3) Onda sonora (4} Base de puestos microfónicos. 15} Central de sonido 16) Lincas de comunicación eléctricas l dobles) (7) Línea defensiva principal de resistencia. (8) Trayectoria del proyectil. (9) Representación imaginaria de las ramas de hipérbola obtenidas de cada base parcial y cuya intersección determina la situación del foco sonoro. fotográfica y, mediante su revelado, se podía medir la diferencia de los tiempos de llegada de las ondas de sonido, extrapolándose según ellos (gráficamente y por medio de cunas) la distancia y dirección a la que se encontraba el origen del del proyectil se puede recoger en micrófonos dispuestos en una fila paralela al frente. Para una pareja de mi- crófonos (l.°y 2.°, formando una «base microfónica») que midan la diferencia de tiempo en que registran el sonido, el lugar geométrico de los puntos sonoros es una hipérbola cuyos focos son precisamente los micró- fonos; con tres micrófonos (tomados por parejas: 1 .°-2.°, 2.°-3.°) se obtienen dos hipérbolas cuya intersección da la situación del punto sonoro. Prácticamente, en cada micrófono la vibración de la membrana se traducía en corrientes eléctricas que, transmitidas vía cables telefónicos a las centrales, impresionaban una película estampido. En julio de 1936 debía de haber tres equipos «Bull»: uno en cada Grupo de Información de Artillería (GIA) (el 2.° de Valladolid hizo su primer ejercicio de correc- ción del tiro en 1936, en Medina del Campo). La sección de localización por el sonido de la Escuela Central de Tiro y el GIA l.° fue empleado con éxito desde los pri- meros momentos (agosto-septiembre de 1936) contra la artillería nacional desplegada en el alto del León. En Bilbao -julio de 1937- operó la sección de localización por el sonido del GIA 2.°.
156 ARTILLERÍA V CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA Cl VIL ESPAÑOLA Para que cada Ejército (Norte-Centro-Sur) tuviera su sección de localización por el sonido, los nacionales ad- quirieron aquel mismo mes dos equipos Siemens-Halke modelo 1937 procedentes de Alemania. Las centrales de escucha Siemens iban montadas sobre sendos camiones Bussing-Nag, con sus correspondientes remolques; cada sección desplegaba cuatro micrófonos (uno «vigía» y tres en la «base microfónica»). La unidad del Ejército del Norte localizó en la guerra un total de 100 asenta- mientos enemigos con solo dos errores. En el bando republicano también se compraron equipos soviéticos, de manera que muchos cuerpos de ejército tuvieron sección de localización por el so- nido. Solo el Grupo de Ejércitos de la Región Oriental (GERO), el 6 de enero de 1939, contaba con cinco (uno en cada ejército y otros dos en un cuerpo de ejército de en cada uno de ellos). Hay referencias a su utilización |a batalla del Ebro. Según Salas, se efectuaron una media de S.ooq { paros por día y bando, lo que supone. al ser «|a glleiT;j de los mil días», 16.000.000 de disparos. La mitad de ellos fueron de importación: tres millones los nacionales (fundamentalmente italianos) y cinco el Frente Popula, Como contrapunto, según Herbert Jager en Gemían Arti- lien’ (>l WW7. durante el primer coníliclo mundial se dis- pararon unos 856 millones de proyectiles de artillería, y ¿ ellos unos 272 por parte alemana (156 de 77 mm. 67 de 105 mm. 42 de 150 mm y 7 de 210 mm). Hay que recordar que los alemanes en Verdón (febrero/diciembre de 1916) hnzaron en dos días dos millones, y que los británicos en el Somme (entre julio y diciembre de 1916) dispararon millón y medio de proyectiles en los dos primeros días. • L\ Reserva General de Artillería • Este concepto organizativo existía antes del comienzo de la guerra y se implantó en los dos bandos. La Reserva General de Artillería nacional se constituyó en octubre de 1937 y al final de la guerra contaba con una batería de obuses de 305 mm, dos de morteros de 260 mm. dos de obuses de 210 mm, dos de cañones de 150 mm. una de 155 mm Krupp/Trubia, 15 de obuses de 155 mm, una de cañones de 149 mm, 12 de obuses de 149 mm.una de obuses de 114 mm,cuatro de cañones de IOS mm. nueve de obuses de 105 mm, nueve de obu- ses de 100 mm, siete de cañones de 77 mm, una de lanzaminas de 77 mm (14 piezas), seis de cañones de 75 mm y nueve de 65 mm Du- rante meses hubo una batería mixta de obu- ses y cañones Verdes Monteñegro, así como otra de morteros de trinchera de 150 mm y hasta tres de obuses de 105/11 mm. En diciembre de 1938 la Reserva General de Artillería republicana se nutría de siete grupos de 105 mm, cuatro grupos de 76,2 mm, toda la artillería de montaña con ganado, la artillería sobre vía férrea, la antitanque y las piezas suel- tas que no formaban baterías. Los grupos de la Reserva General eran a 12 piezas, mientras que los restantes tenían nueve (tres baterías a tres piezas) los ligeros y medios, y seis los pesados (dos baterías a tres piezas).
De la batalla del Ebro al i i\ai di i a gi i rra 157 «PlCHl» Izquierda. Solución de circunstancias para cubrir el espacio aéreo adonde no llegaban cañones antiaéreos específicos. Como compendio de la actividad artillera nacional en la guerra, citaremos a Manuel Aznar, quien, en su Historia Militar de la Guerra de España, escribió: La rapidez del transporte de baterías, los cambios de asentamientos de agrupaciones completas, llevados a cabo durante una noche a distancias de más de 150 km (recordamos una operación de esta natura- leza, que consistió en trasladar los grupos más im- portantes desde el ala izquierda del frente de Teruel al ala derecha), la exactitud y potencia de las concen- traciones, la organización de bases y depósitos, las obras de disimulo, que en alguna ocasión llegaron a transformar hábil- mente matices y detalles del paisaje, el rápido domi- nio de piezas especiales y, en fin, la técnica y el valor con que sirvieron siempre los fuegos solicita- dos por el Mando, a veces frente a densidades supe- ñores del enemigo, haciendo maravillas de traslado a través de los ños o sobre las montañas y derrumba- deros imponentes, son títulos que nuestros cuadros artilleros han ganado para siempre y que acreditan su excepcional capacidad y preparación. Flak ^tttro y abajo. El acrónimo Flak idel alemán Flugabwherkanone), se empleaba para denominara ™ Piezas de anillería antiaérea , la imagen, el más ligero de la saSa:elFlak 30 de 20 mm
U V CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA C1VIL ESPAÑOLA i58 artillería y carros La artillería antiaérea La antiaérea, oficialmente co- nocida entonces como Defensa Contra Aeronaves (DCA), que quedó inicialmente en el bando nacional solo estaba formada por OlRLIKON Izquierda. Magníiico cañón automático d 20 mm servido en grandes cantidadesn ' la casa Oerlikon a la República. P ' El. MEJOR l)E LA (.CERRA Ahajo. El más completo de los cañones antiaéreos de la Guerra Civil fue el fíai. l8 de 88 mm. enviado por Alemania al bando nacional. reas e incluso cohetes antigranizo modi- ficados) se organizó la defensa antiaérea del Ejército del Norte bajo el mando del comandante Juan Pérez-Chao(más tarde, el de igual empleo José de Viema y Be lando). las dos baterías de 76,5 mm Skoda del Grupo n.° 2 de Zaragoza, por lo que rápidamente se improvisaron diver- sos modelos de montajes antiaéreos fundamentalmente con piezas de 75/28 mm, conocidos como Flit o «Pichi», además de emplazar otras en asentamientos que permitían un fuego antiaéreo de barrera. Con los primeros envíos alemanes llegaron los antiaéreos de 20 mm. Con estos medios y poco más (ametralladoras antiaé- A finales de 1936 el grupo antiaéreo F/88 alemán es- piaba foiTnado por tres baterías pesadas, con Flak 18 de 88/56 mm, dos ligeras con Flak 30 de 20/65 mm y una batería de proyectores. Ya se ha mencionado que el CTV italiano contaba entonces con una batería de 75 27 mm y otras dos de 20/65 mm. De los 18 cañones de 88/56 mm nacionales, únicamente estaba operativa la batería del capitán Micheo. Én enero de 1937 la Inspección y Coordinación de los Servicios Antiaéreos pasó a depender del general jefe del
Di LA BATALLA DEL EBRO AL FINAL DE LA GUERRA 159 Soldado de la DEC A Derecha. En el Ejército Popular de la República la antiaérea se denominó DEC A (Defensa Especial Contra Aeronaves). "tUiwlo por la Agrupación de Infantería de Ametralladoras Antiaéreas del Ejército nacional, que encuadraba la mayoría de las armas de 20 mm entregadas por Alemania c ¡taha. l Aire. En febrero se organizó el Servicio de Antiaeronáuüca, con los Servicios de Defensa Pasiva (incluía las redes de refugios y de escucha e información antiaeronáutica) y Defensa Ac- tiva. Esta última estaba formada por la Agrupación de Artillería Antiaérea, la Agrupación de Artillería Antiaé- rea de Posición (materiales fijos procedentes de Marina -47/50 mm y 120/45 mm Vickers, 100/47 mm OTO-, y de circunstancias tipo Flit), y la Agrupación de Infantería Antiaérea (cañones de 20 mm y ametralladoras). Hay que decir que los Flit empleados por los nacionales fueron cerca del centenar y que derribaron una docena de avio- nes durante la guerra, tanto los primeros meses (frente norte y Ceuta) como al final de la misma. También fueron empleados modelos similares por los frentepopulistas, al menos en los primeros meses, en Barcelona; se- Italiano Abajo. El antiaéreo más moderno de los enviados por Italia al bando nacional era este Ansaldo de 76/40 mm. gún Vicente I Guamer: cinco «¡udimenta- rias baterías» en asentamientos formados por «conos» de cemento. La Agrupación de Artillería Antiaérea estaba entonces formada por una batería de 76,5 mm, una de Flit, seis de 88/56 mm («oto con oto» con dirección de tiro modelo 36 y «auxiliares» modelo 35), una de 88/45 mm (dirección de tiro EWA) y una de 100/47 mm, además de la batería de pro- yectores Siemens y fonolocalizadores Elascop, organizadas en cuatro grupos. Un estadillo de abril de 1937 fija las siguientes cantidades: seis de 76,5 mm Skoda, 22 de 88 mm «negrillos», 50
160 Artillería y carros de combate en la Guerra C i vil Española Organización de las Agrupaciones de Maniobra de la DECA --------------------------------.... 4 x MWm 6I.‘ Compañía I Piezas Unidades 76,2/55 mod. 31 40/56 Bofors- Wz.36 20/65 Oerlikon ♦Agrupación n.° 1 (Hernández Angosto) Inicialmente:3* Gr.(16.* y 115.* Bia.) 5.° Gr. (71 .* y 72.* Bia.) 4.° Gr. (541.*, 543.*, 544.* Bia.) 9.° Gr. (531.* a 534.* Bia.) ♦Agrupación n.° 3 (Ruiz Gómez) 15 Gr.(l3.*,IH*y 112.* Bia.) 8.° Gr. (73.* y 74.* Bia.) 2.° Gr. (55.*, 518.’, 524.*, 530.* Bia.) 5.° Gr. (513.* y 528.* Bia.) 64.* Compañía Agrupación n.° 2 2.° Gr. (19.*, 114.* y 117.* Bia.) 7.° Gr. (79.*, 710.*, 711.* Bia.) 2° Gr. (565.*, 566.’. 567.*. 568.* Bia.) Los grupos (Gr.) pesados a tres baterías oficialmente y los ligeros a cuatro. Las baterías (Bia.) de los grupos pesados de 76.2 y las ligeras de 40, normalmente a tres piezas. Las baterías de veinte a cuatro piezas. Las compañías de ametralladoras cuádruples a seis piezas. En total. 34/5 baterías/compañías. ♦La brigada del mayor Paz recibió la Medalla Colectiva al Valor en el Ebro. Schneider de 75 mm (cinco Flit de monta^distiñlo} y cuatro de 75/27hnpi, una de 76,2 n»tíí «marina»^-h<^íe 76,2 mm «legionario» (naval), cinco de 47 njnr Vickers naval y doce Flak de 20 mm. k La Agrh^ción de Infantería de Ametralladoras Antiaéreas hació en octujíre de 1937 y durante un año estuvo formada por siete compaftías'cle dos secciones de dos’t>iezás de 20 rnm^ton un total de 56 cañones ligeros, en sil mayoría FlaK30. Afiñales/de 1938 fueron ocho las compañías, con uñ total de 56 Flak, seis Oerlikon y cuatro Breda. La defensa del ya por entonces ejército popular, creada sobre la base de todas las baterías antiaéreas fijas y las otras dos móviles, se vio reforzada casi inmediata- mente por los eficacísimos Oerlikon de 20/65, además de otros materiales menos modernos, hasta la llegada de los 76,2/55 mm mod. 1931 soviéticos en enero de 1937. ^Asimismo contó cpiyjiateriales navAíStiesembarcados. La Defensa'Especial Conti^. AenpJíi^s (DECA) se orga- nizó para tocia España én enero de 1937 dependiente de las fuerzas aéreas. En el norte, mandada por el teniente ras/med- C°níÓ únícamente con piezas lige- 20 m T’ de*tacando eI Sran número de Oerlikon de maízol yn°S CÍ.-C° bitubos ^0/50 Vickere-Placencia. En i Se * eor£anizó bajo el mando del teniente cel ^Ulado ®an*° y con plana mayor en Bar- > onde contó con el asesoramiento del soviético gual empleo Maier y al menos con el de otros seis o internacionales más. Contaba entonces con ocho * rías de 76,2 mm mod. 31 (dirección de tiro Becf lili e de 76,2 mm mod. 1915, seis de 75 mm mod. ¡9I-' as cincuenta Oerlikon. Estos medios se oiganizat°n t es Agnjpac¡ones (cen|ro Levante y Este), ademá' los del fíente norte. Completaba el conjunto la Jefa
DE I.A BATALE A DEL EbRO Al. IINAI DI I A GUERRA 161 Fonolocalizador Derecha Modelo alemán Elascop, que se utilizaba para detectar la presencia de aviones enemigos por el sonido Dirección de tiro Abajo. Cerebro de la batería antiaerea. Realizaba cálculos de distancia y ángulo de tiro para transmitirlos a los cañones. Montaje ci ádruple Página anterior. Arma antiaérea enviada al Ejercito republicano por la URSS. Su eficacia contra aviones en vuelo rasante era elevada. tora de Defensa Pasiva. También se creó un Centro de Organización Permanente de Artillería Antiaérea bajo el mando del teniente coronel Enrique Flores, antiguo jefe del Grupo de Madrid (siempre con asesores soviéticos). Los Centros de Organización e Instrucción (tácticos) de la DECA estuvieron en Gerona y Figueras. El coman- dante N. Nargoni fue un afamado técnico soviético en artillería antiaérea. En enero de 1938 la Dirección General de la DECA había pasado a depender nuevamente del Estado Mayor Red de Observación del Interior y de la Costa. Sus man- dos fueron, respectivamente, el teniente coronel José Álvarez Cerón y el de igual empleo Alejandro Zamarro de Antonio. En el GERO, la Brigada de Maniobra (ma- yor Ángel Paz, sustituido luego por Gregorio Redondo Gómez) estaba compuesta por las Agrupaciones de Ma- niobra 1y 3.a, formadas cada una de ellas por dos gru- pos pesados, dos grupos de cañones automáticos y una compañía de ametralladoras cuádruples. La Brigadíi de Posición (mayor Marcelino Pérez Dueño) estaba del Ejército. Poco después, la DECA tuvo que dividirse compuesta por la Agrupación de Defensa de Barcelona obligadamente entre la Región Oriental (GERO) y la Central (GERC), y en cada una se organizó una brigada (tres baterías pesadas de 105, dos grupos de automá- ticos y dos compañías de ametralladoras múltiples),
de la zona de Figueras (con piezas en Figueras, Port-Bou, Puigcerdá, Rosas, Puerto de la Selva, < Figols y los aeródromos de Celrá y Villajuiga). En la región central, la Brigada de Maniobra (mayor Salvador Utrilla Croza) solo disponía de la Agrupación de Maniobra n.° 2, compuesta por los Grupos de Maniobra 2.° y 7.° y el Grupo n.° 8 de cañones automáticos y de tres grupos de cañones automáticos independientes: la Brigada de Posición (mayor Antonio Soto Guinea) solo disponía de tres agrupaciones: Centro (Madrid, Aranjuez, El Pardo), Levante (Valencia, Sagunto, Alicante, Alcoy) y Sur (Cartagena, Archena, La Nora, Los Alcázares, Almadén, Lamina Arriba. Representa a soldados alemanes en España manejando el Flak 18 de 88 mm. Arma moderna Derecha. La antiaérea era una especialidad relativamente moderna en la artillería española. En la imagen, un Flak 14 alemán con artilleros españoles. Puertollano, Albacete, Alcázar-Cenantes y Chinchilla). La Delegación de la Red de Observación comprendía, al igual que en la región oriental, unidades de la Defensa Activa y Servicios Fijos y Móviles de Iluminación y So- nido. Había, en total, nueve compañías de observación (Madrid, Alicante, Murcia, Cartagena, Almería. Jaén, Ciudad Leal -Ciudad Real-, Albacete y Cuenca) v una compañía de transmisiones. Los servicios de iluminación (provectores rusos mod. 1-50 de 152 cm, normalmente montados sobre camiones especiales Zts de- nominados Zis-12 3-15-4A) y sonido B (fonos soviéticos mod. 4-1 o
ANTIAEREO MEDÍAN) Derecha. Aunque en poca cantidad, la Legión Cóndor combatió en España con estas piezas de 37 mm. Aparatos ópticos Abajo. El comandante Constantino Lobo, jefe de la antiaérea del Cuerpo de . Ejército Marroquí, en el frente de Aragón junto a artilleros de su grupo ZT-5) estaban ubicados en Madrid, Valencia, Sagunto, Alicante y Cartagena. Además, en Menorca, había un grupo antiaéreo fijo procedente del antiguo Regimiento de Costa n.° 4 (Mahón). Por entonces, el grupo Flakabteilung 88 (F/88) ale- mán, al mando del Oberstleutnant Hermann Lichten- berger, estaba constituido por cinco baterías pesadas de cañones de 88 mm Flak 18 (1.a, 2.a, 3.a, 8.a y la 9.a de en- trenamiento para españoles; total: 20 cañones), dos ba- terías ligeras (4.a y 5.a) dotadas de cañones de 20 mm Flak 30 y sendas secciones de 37 mm Flak 18 (total: 38 de 20 mm y 6 de 37 mm), una batería (6 a) de proyectores y fonolocalizadores (formada por tres secciones dotadas con un proyector guía Siemens de 150 cm de diámetro y dos proyectores satélites AEG de 60 cm, y un fonolocalizador Elascop-Electroacustic), y una batería de municionamiento (la 7.a). Como elemento de arrastre especial contaba con 20 camiones semioru- gas Krauss-Maffei Sd.Kfz 7. Todas estas unidades pertenecían a la Luftwaffe.
im Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Piezas antiaéreas republicanas de (Archivo Histórico Nacional, • DOTACIÓN EN EL VERANO DE 1 9T fondo Vicente Rojo, caja 7/3) Piezas Unidades IOS mm Vickers 76,5 mm Skoda 7,62 mm mod. 31 75/76,2 Lender 40 mm Bofors 20 mm Oerlikon 4 x 7,62 Maxim 2x7 Vickers Total Ag. Centro • • 3 6 • • Q Ag. Levante - 7 12 3 7 - 7 Ej. Levante - - - 36 - • Ag. Maniobra 2 • - 9 • 9 12 - • jO 30 Ag. Sur 20 3 - • - 8 • 21 J V 51 Ag. Maniobra 1 - • 6 • 6 24 r 6 - 42 Ag. Maniobra 3 - - 9 • 6 24 1 6 45 Ag. Def. Barcelona 4 • 10 - - 27 10 51 Zona Figueras - - •1 • 4 24 • 42 Menorca 24 - • - • • • Total 48 10 63 6 28 168 22 21 366 Los italianos tenían la Agrupación Antiaérea del CTV miento, al mando del coronel de artillería Francisco llur- (cinco baterías autopropulsadas de 75/27 mm CK, una de 75/46 mm con dirección de tiro Galileo mod. 37 y tres de 20 mm), las 10 baterías divisionarias y de carros de 20 mm (a 12 piezas), y una de 75/46 mm en Palma de Mallorca. Contaban con el apoyo de proyectores (hasta 32 Fotoelettrici de 90 cm) y fonos R.M. 1929 y Galileo O.G. 34. Las de 75/27 mm tenían una dirección sistema «Buffi» con prediclor Salmoiraghi y telémetro de 3 m, las de 75/46 mm una Galileo mod. 37 con una predic- tora «Gala», columna de puntería, telémetro estereoscópico y genera- dor de corriente. En enero de 1938 la Agru- pación de Artillería Antiaérea nacional se convirtió en regí zaela. Para entonces se habían comprado en Alemania un total de 90 cañones de 75/36 mm Flak 14, junto con los correspondientes vetustos predictores AM 17 (los mismos que utilizaban las baterías de 76,5 mm Skoda telémetros de dos metros de base, discos de mando, geme- los, anteojos, cronómetros, etc En enero de 1939 la organización del regimiento era la siguiente • 1.a Agrupación (teniente coronel Pe- dro Iglesias). Guipo 1: 29.a y 36.a Baterías de 75/36 mm. Grupo 11: 30.a y 41.a Baterías de 75/36 mm, y 5.a de 88/56 mm. GrupoIII- 26 & tería de 75/36 mm y 3.a de 88/56 mm. Gru po IV: 9.a Balería de 88/45 mm > 88/56 mm. Grupo V: 6.a y 7. Bau'“
Di la bata! la di l Ebro al final di la guerra i 65 Skoda Arriba v abajo. Cañón antiaéreo Skoda de 76,5 mm, en servicio en el Ejército español; combatió encuadrado en ambos bandos. Era, sin duda, el más vetusto de los cañones antiaéreos presentes al comenzar la guerra. • Batería de proyectores y fonolocali- zadores. Todas estas organizaciones se mantendrían, básicamente, hasta la caída de Cataluña y, en el bando na- cional, hasta el final de la guerra. Hay que resaltar que todas las baterías nacionales estaban mandadas por de 88/56 mm. Grupo VI: 39.a Batería de 75/36 mm y 4.a de 88/56 mm. Grupo Vil: 32.a Batería de 75/36 mm y 8.a de 88/56 mm. Grupo VIII: 33.a y 34.a Ba- terías de 75/36 mm. Grupo XII: 38.a y 40.a Baterías de 75/36 mm. • 2.a Agrupación (teniente coronel José Bermú- dez de Castro). Grupo IX: 21.a, 22.“, 23.a y 25.a Baterías de 75/36 mm. Guipo X: 24.a y 31.a Baterías de 75/36 mm, y 11.a de k 88/56 mm. Grupo XI: 27.a, 28.a y 35.a Balerías de 75/36 mm. Grupo XIII: 1.a y 2.a Baterías de 76,5/40 mm, y 37.a y 42.a Baterías de 75/36 mm. Grupo XIV: 43.a Batería de 47/50 mm, 44.a y 45.a Balerías de 76,2/40 y 10.a Batería de 100/47. Birnio Oeri ikon Página anterior, abajo. Esta pieza fue importada de Bolivií por la República. capitanes profesionales, mientras que las frenlepopu- listas lo estaban por oficiales de milicias, complemento e internacionales. Además de los medios de luego, ambos conten- dientes organizaban redes o «cortinas» de vigilancia y alarma, basadas sobre lodo en puestos de observación enlazados telefónicamente (por radio, en el caso de bar- cos), que daban un óptimo e impensable resultado para nuestra mentalidad actual. A comienzos de 1938 el Servicio de Información An- tiaeronáutica nacional orga- nizó un gabi-
166 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Flak 30 Arriba y abajo. Una pieza automática y moderna que se estrenó en España Los alemanes descubrieron fallos en el diseño \ aspectos memorables. Pese a ello, i( reveló un buen arma de fuego. nete de captación y descriptación, el cual logró descifrar los mensajes de las emi- soras de radio de la DECA, con lo que prácticamente se extendió la red de acecho y observación a la totalidad del territorio republicano. Según el testimonio del famoso piloto republicano Leocadio Mendiola, la Legión Cóndor pudo utilizaren La Cenia (1938/39), por primera vez en combate, un radar de vigilancia «Freya». En cualquier caso, no deja de ser una apreciación per- sonal de Mendiola. Para hacemos una idea de la eficacia de la artillería antiaérea en aquella contienda, nada mejor que conocer los derribos que consiguió y su eficacia en los combates terrestres en los que participó activamente. Se entiende por derribos (inutilización del aparato) de la antiaérea a) con- junto de los efectuados desde tierra, englo- bando así a todos los no producidos en combate aéreo, dado que los partes no solían diferenciar los que hacían las unidades de infantería con sus armas de los artilleros, y dado que la antiaérea englobaba calibres incluso inferiores a 20 mm. El general Martínez de Campos escribió en 1941 (Em- pleo de la Artillería) que la antiaérea nacional ofreció un rendimiento intermedio entre la defensa pasiva y la avia- ción de caza, teniendo la ventaja sobre esta de hallarse siempre lista para hacer fuego. «El número de disparos por avión derribado bajó en proporciones increíbles, ,V”
De la batalla del Ebro AL FINAL DE LA GUERRA 167 pasando de 3.200 en las estadísticas de los últi- mos meses de guerra mundial del año 18, a 400 como resultado del conjunto de nuestra campaña» -escribía el capitán José Lorenzo García en la revista Ejército (en 1942). La aviación y la antiaérea nacionales destruye- ron oficialmente 1.544 aparatos republicanos (104 en Brúñete, 108 en Teruel y 336 en el Ebro), y las pérdidas fueron, por años, las mostradas en el cuadro inferior. del do- seis veces, que la difícil taron ble a dado contabilidad permitía errores; por ejemplo, se conside- raban como derribos los que no lo fueron o se apuntaba un mismo derribo a varios pilotos. Todo lo anterior, partiendo de que ni republicanos ni nacionales revela- ron nunca la verdad de sus propias bajas, hace pensar que en realidad fueron muchos menos los aviones re- La artillería antiaérea alemana reclamó 61 derribos. Pero según el general Jesús Salas, casi la mitad de los aviones destruidos durante la güeña se perdieron por accidentes, y los derribos oficiales en combate aéreo se abul- Breda Arriba. En un ambiente invernal, estos soldados manejan una pieza antiaérea italiana de 20 mm de la casa Breda. Derribos comprobados del bando NACIONAL AÑO AVIACIÓN DCA TOTAL 1936 213 9 222 1937 430 62 492 1938 593 113 706 1939 112 12 124 TOTAL 1.348 196 1.544 Según el Servicio de Información Antiaeronáutica, los derribos de 1938 con- sumieron. por avión derribado. 561 disparos de 88 mm, 745 de 75 mm y 1.377 de 20 mm. Los 88/56 nacionales con dirección de tiro lograron un derribo cada 399 disparos (disparando de día), cifra que amplió a 561 para todas las baterías de este material (hubo dos sin dirección de tiro), incluso de noche. Los cohetes nacionales «Alas» alcanzaron un Breguet XIX en Asturias.
I68 artillería y carros oe combate en la Guerra Civil Española • Pedro Jev Mandaba el Regimiento de Artillería de Costa n ° I (Cádizi ai - . ...................... ' ' ai c°™enz0 <je |a guerra y lo siguió haciendo durante la misma. Años antes había elaborad de Defensa de la Costa Sur y un proyecto de túnel a través del estrech 0 de Gibral- tar. Desarrollaría ambos en la inmediata posguerra, siendo suyo el primer Óptica Abajo. Aparato óptico denominado telémetro. El de la imagen era de origen alemán, tenía 4 m de base y se utilizaba con las piezas antiaéreas pesadas de 88 y 75 mm plan de ocupación de Gibraltar. Fue el comandante general de artillería del Ejército d 1 $ y alcanzó el empleo de general. tenor de lo publicanos derribados (cinco centenares a afirmado por Jesús Salas o un total de 399 según Carlos Engel). El citado capitán Lorenzo escribió en Ejército: Tenemos noticias ciertas de que el número de avio- nes rojos derribados por nuestras baterías es muy superior al consignado en nuestros partes de com- bate [aunque] la proporción de artillería antiaérea en la guerra era muy inferiora la normal. Es decir, dos veces más derribos aéreos (como mu- cho) que antiaéreos en lugar de las siete veces que dan las estadísticas teóricas. El general Salas incluso habla de paridad entre cazas y antiaérea en cuanto a derribo de bombarderos, y de tres a uno en aviones ligeros. Por ello se puede fijar en cerca de dos centenares y medio los derribados por la artillería, toda vez que hay que presuponer en esta más objetividad (múltiples ob- servadores, estabilidad y proximidad al punto de caj- ete.) a la hora de certificar sus éxitos. En cuanto al otro bando, por Jesús Salas podemos suponer que los derribos reales de la aviación nación fueron unos 300 (307 según Carlos Engel); los italia- nos declararon 21 pérdidas por la DECA (derribo con destrucción del avión) y los alemanes 23 «cazas» desde tierra, pero seguramente fueron más. De «La Glonosa (nombre otorgado a la aviación republicana) se difundió que la caza derribó el doble de aviones de bombardeo que la DECA. Esto hace pensar en unos 75 o 100 anones alcanzados y derribados por esta última. Hay que tener en cuenta que no toda la antiaérea del Ejército Popular de la República tuvo la eficacia de la que hizo gala en el Ebro; por ejemplo, la batería internacional de 76,2.55 mm mod. 31 de Sagunto no derribó ni un solo bom-
De la batalla del Ebro al final de la guerra i 69 Ordoñez de 15 CM Derecha. Uno de los emplazados en la defensa de la ría de Bilbao. Inmenso Abajo. El tubo de los cañones Vickers de 381 mm medía más de 18 m. En la imagen, el transpone de uno de ellos a su emplazamiento definitivo en la balería de Cenizas (Cartagena), antes de la guerra. bardero italiano en los muchos ataques que sufrieron los altos hornos. Esto daba pie a la desmoralización de las tropas, un desánimo que también se produjo ante la ausencia de derribos en el bombardeo del 7 de diciembre de 1937 sobre Barcelona, a pesar de que los aviones na- cionales volaron muy bajo. García Serrano testimonió que los propios frentepopulistas traducían las siglas DECA por «Dejamos Escapar Cada Avión». En relación a los tiros terrestres de los antiaéreos, los Flak alemanes de 88 mm se estrenaron en las proxi- midades de Toledo y Reinosa como contracarros. Los ca- ñones alemanes, pesados y ligeros, colaboraron en los avances «relámpago» de la 5.a de Navarra entre Belchite y Escatrón, así como desde Vallmoll a Ta- rragona, posibilitando con sus disparos romper todas las resistencias. En Tarragona entró en cabeza una batería ligera (Flak 20/65 y 37/57 mm), la cual llegó a hundir tres barcos que huían del puerto. En Cataluña la mayoría de los disparos de los antiaéreos fueron contra objetivos terrestres. El general Martínez de Campos, hablando de los efectos de «destrucción», escribió en su libro Em- pleo de la Artillería (1941) que la antiaérea tuvo un ren-
grande contra cierto tipo de blancos terrestres y marítimos: Las acciones de fuego de las unidades legionarias de artillería de campaña jamás proporcionaron el resultado que podría esperarse de ellas, al tiempo que los disparos aislados de los Flak solucionaron una porción de problemas para los cuales no bas- taba con concentrar los materiales de varios gru- pos de artillería de Campaña. VlCKERS DE 152,4 p'""“ G,*“ artilladas dos piezas de costa de 152,4 mnt hasta junio de /9,?7 Ordóñez Abajo. Enorme y anticuada pieza costera de 305 mnt sistema «Ordéne', de marco alto y giro adelantado. La artillería de costa En los primeros meses de la guerra (agosto-octubre), el Regimiento de Costa n.° 1 (Cá- diz) organizó en el Estrecho varias baterías. La 7.a en Punta Carnero, con cuatro cañones 120/45 mm Vickers «Mark» F mod. R. en sustitución de lo- obuses de 155/13 que allí había. Disparó contra el destructor Almirante Valdés en cinco ocasiones entre agosto y septiembre, con víctimas mortales. La 8.a en San García-Getares, con dos piezas de 152,4/50 mm Vickers Marca U. La 24.a Batería estaba desplegada en Tarifa-isla de las Palomas-El Camorro (en la isla había cuatro cañones 101,6/50 mm Vickers Marca E\ cuatro morteros Mata de 210 mm, y en Camorro Alto, dos cañones de 152,4/50 mm Vickers Marca U). La Batería, establecida en la isla de las Palomas, dispon a
De la batalla dei Ebro ai final de la guerra i7i Decoración Izquierda. Durante la guerra, la batería de Í8I mm Vickers de Campelo (Ferrol), estuvo decorada con motivos patrióticos, asi como con siluetas de los buques enemigos. Cañón de 101,6 mm Abajo. Una, pieza naval Vickers de 101,6/50 mm emplazada en tierra. A comienzos de 1937 este regimiento organizó en Algeciras la 21.a y 22.a Baterías, con dos piezas italianas de 305/17 mm cada una. aunque hicieron la guerra en el norte (Aragón y Cataluña); en 1939 volvieron a la zona de Algeciras. En Camposoto (San Femando) se artillaron dos cañones navales de 152,4/50 mm Vickers Marca U, constituyéndose como 26.a Batería. La verdadera 31 .a de costa se reorganizó a finales de marzo de 1939, con dos cañones de costa de 152,4/50 mm Vickers recuperados en Roquetas de Mar (Almería) y otros dos del mismo modelo y calibre que había en el cabo de Gata. En Galicia se instalaron dos cañones 101,6/50 mm Tras la ocupación de todo el norte por los nacionales, el Regimiento de Artillería de Costa n.° 2 de El Ferrol asumió la responsabilidad de la defensa de la costa. En un principio contaba con el despliegue antes citado más cuatro cañones de 150 mm Ki*upp mod. 1875 y cuatro de bronce de 150 mm Verdes Montenegro mod. 1891 con los que se reforzó el artillado del fuerte de Guadalupe (San Sebastián). A lo largo de la güeña hubo una reducción de los mismos y vanos desplazamientos de piezas de un lugar a otro. Se desmontaron los dos 152,4/50 Vickers de Punta Galea y otro igual de La Providencia para artillar el crucero Navarra, quedando una sola pieza en este último Vickers en Cabo Silleiro, dos en Marín, dos en Punta emplazamiento. Balea (Pontevedra) y uno en Ribadeo. En mayo de 1938 los dos de Avilés pasaron a Santander, a Cabo Menor, y Gon los 12 cañones de 150/45 Krupp llegados a fi- nales de 1936, el Regimiento de Costa de Fenol
172 artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española de febrero, y más larde se trasladó a Barcelona, siendo emplazada en Mongal (Barcelona) en el mes de abnl Con las otras cuatro piezas de 150/45 mm se artilló Ar- Ingresó en la Academia de Artillería en 1918. Participó en los trabajos de artillado de baterías de 152.4 y 381 mm de Lobateiras (Ferrol). Mandó el Grupo de Castellón y iue el Sector de Costa de Levante. Dirigió el desartillado de las piezas de 305/50 mmVicker -Armstrong de Valencia (El Saler y, en menor grado, Sagunto y Alboraya) y su artillado, junto con otras más. en el Estrecho durante la Segunda Guerra Mundial y según las disposiciones del coror i Jevenois. Alcanzó el empleo de general de división. En él recayó, en gran medida, el peso de la fon ficación de la frontera sur durante el segundo conflicto mundial. artilló cuatro en Monte Ulía (puerto de Pasajes, San Se- bastián, 20.a Batería). Entre abril y mayo de 1938 se trasladaron dos a Vinaroz (en marzo de 1939 pasarían a Cabo Salou, Tarragona) y las otras dos a Punta Galea. Por su parte, el Regimiento de Costa n.° 1 artilló cua- tro de estos cañones alemanes en Chipiona/Aguadulce (20.a Batería «Virgen de la Regla», Rota), cambiando de asentamiento en abril de 1938: dos de ellas a Castellón y otras dos a Los Alfaques. En 1939 la 20.a Batería tenía su 1." Sección en Casas de Alcana?, y las otras dos piezas en Victoria (Castellón), pero a primeros de febrero las piezas que estaban en Alcana?, pasaron a formar parte de la 30.a Batería. Esta fue emplazada en Vinaroz el 5 millones (El Palo, Málaga, 23.a Batería), pasando dos de ellas a Cabo Salou (Tarragona) en marzo de 1939. En El Picacho (Huelva) se organizaría la 13.a Batería de costa con dos cañones 76,2/50 mm Vickers navales. Entre marzo y julio de 1937 se artillaron en Torremolinos (Málaga) tres cañones de 150/50 mm «González Rueda», constituyendo la 25.a Batería del Regimiento de Costa n.° 1. El 24 de abril de 1937 esta batería contestó al bombardeo de la flota republicana En Ibiza se organizaron tres baterías de dos caño- nes CHE Ordóñez. de 150 mm, v una de tres piezas de 150/50 mm (una pieza pasaría a Málaga más tarde). En Mallorca se tormaron siete baterías con cañones de 140/43 mm Schneider (cinco con cuatro piezas y d<' con dos cañones). Y en Fenol, una de des- piezas de este mismo modelo y cali b e Cañón naval Izquierda. Se traía de una pieza ‘ 1 47 ntm Vickers, primer antiaéreo montado en los acorazados ttpo ‘h ' ; sobre las torres principales de' antes de comenzar la Guerra em-
De la baialla di i Ebro ai final de la gi erra i73 En 1937 se montaron cinco obuses de 240/16 mm Ordóñez mod. 1916 sobre góndolas de ferrocarril MZA. uno en la zona centro y cuatro en Águilas (Murcia), asi como tres cañones de 210/34 Ordóñez mod 1891 sobre góndolas QQF Norte de 35 Tn (dos al menos podían hacer fuego en 360°). Fueron proyectadas por el «capitán» L’Empereur y el capitán de artillería Aparicio y empleadas normalmente por parejas o piezas sueltas. En Teruel actuó un tren de 240 mm y en Lérida una pieza de 210 mm. En el GERO quedaron dos obuses de 240 mm y un cañón de 210 mm.que dependieron sucesivamente del Centro de Reserva y Especialización de Artillería (CREA), de la Organización Defensiva de Artillería (ODA) I y 3. de la Reserva General de Artillería y de la Agrupación Norte de Defensa de Costas (ANDC) El día 23 de enero de 1939 dos piezas intervinie- ron en la defensa de la linea Ordal-Garraf (Barcelona).Tres piezas de cada modelo sobrevivieron a la guerra Los siete Vickers 4,7 in. (119,3 mm) QF «B» Mk I recuperados por los nacionales en el norte fueron ini- cialmente empleados como defensa costera en Asturias, para pasar, posteriormente, a la reserva. Una batería de cuatro piezas 60 Pounder B.L. Mkl de 127 mm Armstrong (las tres capturadas en Asturias más la de Reinosa) defendió el puerto de Castellón, formando grupo con una sección de 150 mm Krupp (más tres Flit y varias secciones de 20 mm antiaéreos). Por pane del ejército popular, con seis de estos ca- ñones rígidos Krupp (K.r.) de 150 mod. 1892, llegados en agosto de 1937, se organizaron tres baterías a dos piezas para la defensa de costas de Cataluña y Levante. Una batería similar de dos Vickers de 150 mm mlr. («muy largo rígido») pailicipó en la guerra integrada en la Agrupación Sur de Defensa de Costas. El detalle de la composición de la Agrupación Norte de Defensa de Costas, a fecha 5 de enero, era el siguiente (aunque cam- bió con rapidez hacia la «base naval de Rosas» ante el avance nacional): • Sector Guisols: un grupo móvil de montaña de 75 mm Krupp (nueve piezas) en Palaírugell, una batería de 150 mm H.E. Ordóñez (dos piezas) en Palamós y otra igual en Blanes. Artillería sobre raíles Izquierda. El Ejército Popular organizó varias baterías sobre vía férrea con cañones 210 Ordóñez, montadas en plataformas 00 F Norte de 35 toneladas. La foto es de posguerra.
174 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Batería de costa Derecha. Así se veía desde el atre una batería costera española. En este caso se traía de la batería de Salgtieira (Ferrol), armada con cañones Munáiz~Arguelles de 150 mm. Curiosamente, al comenzar la guerra fue parcialmente desartillada para enviar piezas a la plaza de Melilla, que hasta ese momento no disponía de defensa costera alguna. • Sector Barcelona: dos baterías de 150 mm H.E. Ordóñez en Mongat (dos piezas) y Buenavista (cuatro), más una batería de 305 mm H.S. Ordóñez (de- nominada Álvarez de Castro). • Sector Tarragona: una batería mixta AVF del CREA (un cañón de 210 mm y un obús de 240 mm) en Roda de Bará y otra similar (uno de 240 mm) en la estación de Cambrils, una batería de 150 mm K.r (dos piezas) en Punta Mila- gro, dos baterías de obuses de bronce Mata de 150 mm (a dos piezas) en Tamarit y Punta Salou v una batería rígida de 80 mm (cuatro piezas) en La Canonja. En Punta Prima (Alicante) se instalaron cuatro Vickers de 76,2/50 mm Tr-Sa. En Almería se artillaron dos piezas de 101,6/50 mm Vickers Mark D, que dispararon a los barcos alemanes que bombardearon la ciudad el 31 de mayo de 1937. Por entonces se estaban instalando cuatro 152,4/50 mm Vickers procedentes de Cartagena, donde habían quedado las baterías a tres piezas. En Mahón, las baterías de costa repelieron el bom- bardeo de la escuadra nacional el 20 de marzo de 1937. En Cartagena, el 6 de marzo de 1939 y durante el intento de desem- barco, la batería de la Chapa, armada con cañones Vickers de 152.4 mm, disparó contra minadores nacionales. Omnipresente izquierda El obús de origen francés Schneider de 155 mm. en servicio antes del conflicto, fue una de las piezas más fotografiadas de la contienda española- Después de la guerra los obuses supervivientes se transformaron al calibre 149 mm. con el tubo de bastante mayor longitud. Fue una solución de circunstancias hasta la llegada de material americano en 1955
Di la baialla di l Euro al un ai di la gi i rra i 75 SCHNEIDUÍ Derecha. Un cañón de campana de 75 mm Schneider Al igual que su hermano mayor», el obús de 155 mm, fue una de las piezas artilleras empleadas en mayor número durante la guerra Al día siguiente, la de la Pajaróla, con el mismo material, hundió el despistado transporte Castillo Olite y la de Aguijo- nes casi hizo lo mismo con el Castillo Peñafiel. Los Vickers de 381 mm de la batería de Cenizas hicieron fuego sobre el Canarias y otros buques, obligándolos a retirarse. Los nacionales encontraron dos ca- ñones de 305 mm del Jaime I, con sus torres, en las cercanías de Sagunto, El Servicio de Artillería y las fábricas pendientes de que los asentamientos fuesen termina- dos. Algo similar ocurrió en Barcelona con piezas de 152,4 mm. El mejor juicio que se puede hacer de la artillería de costa en aquel conflicto, como casi siempre en esta especialidad, es que simó para negarle al enemigo la libre disposición del mar, siendo paradigmáticos los casos de Cartagena y Mahón. Según el general Joaquín García Pallasar, coman- dante general de artillería del Ejército, la prioridad inicial del servicio fue la consecución de piezas y la puesta en servicio de todas las posibles. Luego se dio prioridad a los medios de transporte: camiones y trac- tores oruga inicialmente agrícolas (solo mediada la guerra se potenció el ganado en la artillería de montaña). Hay que tener en cuenta que el bando na- cional partió de una situación en la que todos los medios de fabricación de piezas y municiones Contracarro ri so Izquierda. La pieza de 45 mm soviética fue, probablemente, el mejor cañón antitanque utilizado en la Güeña Civil española. .Años después, una versión de este cañón fue fabricada en España.
176 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española estaban en la zona contraria. En septiembre de 1936 apenas se producía diariamente lo que consumía una pieza de cada calibre y modelo. El propio Pallasar tes- timonió que se partió de una situación en la que Varela no pudo contar con los 27.000 proyectiles de artillería que solicitó para el asalto a la Ciudad Universitaria ma- drileña, mientras que ese mismo número se consumió Telémetro Izquierda Telémetro de origen ruso empleado en las balerías antiaéreas de 76,2 mod rí «El. AIH EI.O» Abajo Viejo cañón Penn emplazado en Madrid (en la plaza de España), al finalizar la contienda diariamente en la defensa de la cabeza de puente de Balaguer, en la primavera de 1938. Ese ritmo de producción fue, prácticamente, el del final de la guerra (26.700 proyectiles al día) Todos los proyectiles de artillería utilizados por el bando nacional al final de la misma eran elaborados en sus fábricas, salvo los alemanes del 88/56 \ 2065 (antiaéreos), y 37/45 (contracarro). Aznar, en su Historia Militar, escribió: La organización industrial, en la que cabe tanta parle y tan gran honor al general Garda Pallasar, llegó a producir por medios exclusivamente españo- les, 800.000 proyectiles por mes. cifra que rebasa en mucho las necesidades normales de la guerra.
Dl la batalla del Ebro ai i inai di la gi i rr a 177 .Q)NDI•( ORACIONES ARTILLERAS DURANTE EL RESTO DE LA GUERRA (II) • . 111 — 1 1 " I Medalla Militar Individual (MMI) (continuación) • Capitán Fernando Béseos de la Sierra. 25-VII-38. Ebro. Batería 65/17 cubriendo la retirada (BO. 162-1938). • Capitán Rafael Herrero deTepda y Azcona. 18-1-39. al mando de un grupo de 65/17 en Sierra Grosa (Baldomá). Cataluña (B.O.234-1939). • Artillero José Zapatero Cabestrero. 6-11-39. en Anglés (Gerona). Retiró cargas de zona batida (B.O.79-1939). • Teniente Manuel Ferreiros Espinosa. 15-11-38, en Corral Blanco (Teruel). Defensa de la posición (B.O 161-1938). • Cabo Ángel Vélez García. 20-VII-38, ofensiva Castellón. Apagó un polvorín bajo fuego enemigo (B.O. 90-1938). • Comandante Ramón Rodríguez Vita. 4-1-39. carretera Lérida-Reus. Mando y observación bajo el fuego (B.O. 234-1939). • Comandante Eugenio Carrillo Duran. 5-1-39. sector de Peñarroya (Córdoba), al mando de su grupo (D.O. 122-1942). • Coronel Carlos Martínez de Campos y Serrano. Actuación como jefe de Estado Mayor de la Columna Beorlegui, mando de Agrupa- ción de Infantería y comandante general de artillería del Ejército del Norte (B O. de 13-1-39). Por economía de guerra, en las bombas de aviación se sustituyó la trilita por amonal, y por amatóles en los proyectiles de artillería, lo cual, unido a un sistema variable de multiplicadores de médula y a la sustitución de la espoleta cebo modelo 1924 reglamentaria (por sus continuos fallos), salvó la «crisis de las municiones». También contribuyó a ello la fabricación de una familia de pólvoras nacionales. Se proyectaron y fabricaron las espoletas IR (instantánea-retardo; experimentales mod. 1938 y 1939), Placencia (de amplio uso) y una a tiempos d<> larga duración (seguramente la Doble Efecto de Grasadas Derecha. Afortunadamente, la munición química fue nmy poco empleada en la Guerra Civil española, aunque en ambos bandos había una importante cantidad de proyectiles de diversos tipos y calibres. 40 divisiones), mejores y mucho más baratas que las de preguerra e incluso las importadas. De estas últimas se llegaron a fabricar varias en España, incluidas algunas de las de los materiales republicanos recuperados. Por citar únicamente dos ejemplos, en manos nacionales, solo de la espoleta cebo mod. ’l
178 Artillería y carros de combate en la Guerra C ivil Española País de origen Cañón antiaéreo skoda de 76,5/40 mod. 1919 En julio de I936 solo había en España 16 piezas antiaéreas de campaña, es decir, móviles (también existían 48 fijas calibre 105/43.5 mm Vickers, casi idénticas al 101.6/45 mm de Marina). Reglamentario en I9l9.su transporte inicial era llevado a cabo por tres parejas de caballos y unido a un conjunto de carros avantrén y retrotrén. En este modelo se inspiró la URSS para fabricar su 76,2/55 mm. Utilizaba el predictor manual alemán AM 17 de la Gran Guerra y un telé- metro de 4 m de base, es decir, los mismos elementos de puntería que | se emplearon con el 75/36 Flak 14. Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance horizontal Cadencia Montaje de candelero. abatible para el transporte. Cierre de cuña horizontal. Freno hidráulico y recuperador de muelles. 2 421 kg. 360° horizontal.-3o+ 85° vertical Cartucho de 11 kg con vaina engarzada y proyectiles rompedores (8 kg); espoleta a tiempos, de mixto, con 29"6 segundos (300 divisiones). 13 600m (techo: 8 300 m). Vo: 600 m/s. 1 disparo por minuto 1924 (Garrido) se fabricaron 1.000.000 de ejemplares en Toledo, mientras que la alavesa fábrica Orbea produjo 884.502 espoletas cebo modelo 1934, 2.618.178 espole- tas cebo FA y 2.563.916 espoletas Legionaria mod. 1910 (italiana). Los proyectiles de 155, 105 (Mercier)y 75 mm reglamentarios fueron mejorados, aumentando su capa- cidad, alcance y compatibilidad con las piezas italianas. También se fabricaron los de 105 y 155 en fundición acerada en lugar de acero, con el consiguiente aliono- La movilización industrial permitió fabricar aten específico de artillería, lo que favoreció la pioduau de piezas enteras, así como entubar (cambial la pa interior del tubo que lleva el rayado) y reconstruí F zas de 65, 75, 77, 105, 149 y 155 mm.
De la batalla del Ebro al final de la guerra 179 En la fábrica de Trubia los frentepopulis- tas lograron terminar de construir 10 obuses de 105/11 mm y otros tantos de 155/13 mm, así como algunos de los 50 Ramírez de Avellano que estaban en fabricación. También adaptaron montajes convencionales a 18 piezas de 75/28 mm que estaban pendientes de ser transformadas a bimástiles. Por su parte, los nacionales fabricaron 14 cañones de 75/28 mm, 52 de 105/11 mm y 51 de 155/13 mm, y transfor- maron ocho de 150/27 mm en 155/26 mm. En la Sociedad Española de Construcción Naval de Reinosa los republicanos solo llegaron a terminar un Distintivo Izquierda. Emblema utilizado por el Batallón de Guerra Química del Ejército Popular de la República. cañón de costa de 152,4/50 mm. dejando otros siete a medio acabar, junto con 40 obuses de 105/22 mm. Sin embargo, todos ellos cayeron en manos nacionales, quienes los terminaron, además de producir elementos para Trubia y Sevilla, y recomponer muchas otras piezas, incluyendo la re- construcción del rayado de piezas italianas de 149, 75 y 65 mm (meritoria labor del comandante Miguel Puebla Camino). Sus aceros forjados, producidos en conjunción con Trubia, facilitaron el que tanto la fábrica de Sevilla como la de San Carlos (Cádiz) pudieran elaborar tubos de artillería. De Sevilla salieron 40 obuses de 105/11 mm • Material producido o recompuesto en ia fábrica DE AR TILLERÍA DE SEVILLA • Municiones artilleras: 28.825 proyectiles de 45 mm ruso; 69.000 dc 70 mrn; 54 100 de 75 mm antiaéreo; 20.575 de 100 mm; 267.699 05 mm FA (fundición acerada), más 16.600 procedentes de la In- d«tria Civil Movilizada ICM; 75.846 de 155 mm (más 2.500 de ICM). Al final la producción diana alcanzó los 1.200 proyectiles diversos. Se diseñó y fabricó un bote de metralla para el cañón de 45 mm, a soli- citud de la Agrupación de Carros del Sur. para combatir los ataques de los equipos cazatanques; se produjeron 1.250 en 1938. • Recomposiciones: tres antitanques de 37 mm. 44 cañones de 45 mm rusos, seis piezas de 65 mm. 26 cañones de 70 mm y 12 tri- neos -órganos elásticos-, 16 cañones de 75 mm italianos, 213 piezas de 75 mm Schneider (más 17 cierres y 36 trineos), cuatro obuses de 100 mm, 55 obuses de 105 mm de montaña (más un cierre y nueve trineos), 112 obuses de 105 mm (más 73 cierres y 24 trineos). 19 ca- ñones de 105 mm italianos (y tres cierres más), tres de I 14.3 mm. tres cañones de bronce de 120 mm, siete cañones de 149 mm y dos cierres, dos piezas de 150 mm, 31 obuses de 155 mm (más tres tri- neos y un cierre), dos piezas de 155 mm Saint Chamond, ocho piezas varias (antiaéreas y de la Marina), nueve tractores, 13 carros rusos. 27 blindados rusos, un carro Trubia y cinco Renault
I8o ACTLLERÍA V CAKBOS DE COMBATE EN EA GOEKRA C.V.E Es^OEA • JlAX IZQUIERDO CROSEIJ.Es • y 28 de 105/22 mm Vickers, así como numerosos tubos (11 de | 105/11 mm, 13 de 105/22 mm. 17 de 75/28 mm) y otros ele- I mentos para la recomposición ¡ de estas y otras piezas, 12 mon- tajes para Flit/Pichis antiaéreos ! y 24 cairillos para 75/28. Trubia y Sevilla cambiaron el tubo des- 1 calibrado a numerosas piezas, i La fábrica de Placencia de las Amias apenas entregó a) Go- | biemo los cañones que tenía en producción (media docena de Vickers 40/50 mm bitubo nava- I les y algunos 105/22). En manos nacionales, la fábrica produjo I multitud de proyectiles, diseñó L la espoleta «Placencia» y copió, Ingresó en Segovia en 1898, participó en b guerra de África y redactó un famoso compen. dio de geografía militar. En 1925 fue felicitado por el ministro de la Guerra por el éxito ob- tenido en la fabricación de mtrocelulosa me- diante esparto en la fabrica de Granada. Formó parte de la comisión de creación de la fábrica de La Marañosa, siendo luego destinado a ella También fue autor, junto con Agustín Ripoll. del famoso Manual de guerra química (1931). El 20 de septiembre de 1936 Franco lo incorporó a su cuartel general en Cáceres para que creara el Servicio de Guerra Química ante los ataques en el Alcázar. Guadarrama y Ta- layera, y el 10 de octubre se hizo cargo de la dirección de la Fábrica de Armas de Toledo. El 1940 se hizo cargo de la dirección del Centro de Defensa Contra Gases de La Marañosa (fábricas de La Marañosa, Cortes y San Fehú). En 1946 fue general Inspector del CIAC. mejorándolo, el contracano ruso de 45/44 mm, así como su munición. — l mi Lo mismo cabe decir de la producción de la mayoría del armamento y la munición de in- fantería, incluidos los carros, \ aviación. Como escribió García Pallasar, seguramente quejoso con comentarios o disposiciones enojosas, ni e Servicio de Artillería en general, ni losceniio" directivos de fabricación en particular, lucí"- L «lugar de ociosidad y emboscamiento». Máscaras Izquierda. Máscaras autóctonas qiu fueron reglamentarias antes at “ A la izquierda, la CMPy a la derecha la C-195.
De la batalla del Ebro al final de la gi erra i si País de origen Bando Cañón de costa de 381/45 Vickers mod. 1926 (15 pulgadas) El cañón Vickers de 381 mm ha sido el más poderoso de los es- tores. elevadores, polvorines y almacenes, los sirvientes necesarios pañoles, solo superado en costa alemanas y rusas en la década de 1940 y algunas, más antiguas, norteamericanas y japonesas (de 406 mm). El Plan de Artillado de Primo de Rivera proporciono ocho a Ferrol, seis a Menorca y cuatro a Cartagena. El artillado duró de 1928 a 1936 Eran piezas enormes, movidas y alimentadas hidráulicamente, y tenían protegidas bajo tierra sus salas de mo- por contadas piezas eran de I5 a 20. Las dos piezas de cada batería formaban sistema de armas con la dirección de tiro electromecánica Vickers. el telé- metro principal (Bar Stroud. de 9 m de base) y los auxiliares, además de con los observatorios. Durante la Segunda Guerra Mundial algunos cam- biaron de asentamiento, de Ferrol y Mahón al Estrecho. Características Organo elástico Peso en batería Sector oe tiro Alcance máximo Cadencia H Cierre de tomillo escalonado. Freno hidráulico y recuperador neumático. 227 000 kg; cañón con el cierre: 87 995 kg 300° horizontal. -5° + 40° vertical. Sin vaina, con proyectiles rompedores (76 kg de explosivo), perforantes (18 de TNT) y de ejercicio: todos pesaban 885 kg y necesitaban carga de proyección de 196 kg de pólvora. 35,1 km Vo- 762 m/s. 1 disparo ||| por minuto ||| El total del material recuperado por el Servicio de Re- cuperación nacional fue: 576.301 fusiles y 1.136.260.000 cartuchos de 388 clases distintas; 25.306 ametralladoras y fusiles ametralladores; más de 10.000.000 de bombas de mano; 6.990 morteros; 1.877 cañones de todos los tipos y 3.683.086 proyectiles. Recordemos que el bando republicano utilizó piezas de 125 modelos distintos y el nacional de 100 y, según el Servicio de Recuperación, la guerra se emplearon 348 tipos de proyectiles dis- os» -49 modelos de espoletas y 36 de estopines, así como 271 pólvoras distintas. Los artilleros del bando contrario hicieron otro tanto. Por ejemplo, el coronel Ricardo Jiménez de la Beraza dirigió, en gran medida, la actividad de la Comisión de Industrias de Güeña por Decreto de la Generalidad, hasta su centralización a finales de 1937; para entonces había fabricado al menos: 718.830 proyectiles de artillería (800 diarios). 566.442 espoletas de artillería, 100.000 máscaras antigás, 71.619 bombas de aviación, más de 2.000.000 de gra- nadas de mano (30.000 diarias), varios trenes blinda- dos y 147 blindados.

La artillería importada por ambos bandos un estudio de las cantidades de material extranjero importado y una somera descripción del mismo. Vistos los medios inicia- les con que contaba el Ejército español, su distribución entre los bandos en lucha y los materiales no reglamentarios con que ambos contendientes los reforzaron, y habida cuenta de su incremento a lo largo de las operaciones que luego se desarrollaron y que sucintamente se han expuesto, es obligado hacer La artillería italiana Las piezas italianas presentes en la Guena Civil rondaron entre 1.500 y 1.600. El Corpo Truppe Vo- lontari (CTV) encuadró unas 450 piezas, repartidas en 67 baterías de campaña y acompañamiento 5 antitanque. Pero, además, muchas piezas de- bieron ser repuestas, por lo que no es exagerado suponer que por el CTV pasaron, como mínimo, entre 580 y 630 piezas de todos los calibres y modelos. Por otra parte hay que contar con las 863 bocas de luego terrestres y 39 navales (no todas montadas en tierra), 902 en total, entregadas directamente a los es- pañoles. El desglose de las mismas fue el siguiente: (incluyendo las de enseñanza), 17 antiaéreas y Escuadra di nivel italiana Arriba. Se empleaba como elemento de puntería en riumerosas piezas artilleras de la época. Cañón italiano dcrecha- trata de una obsoleta pieza de enviada a España durante la guerra.
184 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española • 891 terrestres: 135 cañones de 65/17 mm; 352 cañones de 75/27 mm (mod. 06 y 11); 169 obuses de 100/17 mm; 29 cañones de 105/28 mm; 80 obu- ses de 149/12 mm; 16 cañones de 149/35 mm; 12 cañones de 152/37 mm; ocho morteros de 260/9 mm; cuatro obuses de 305/17 mm; 56 cañones antiaéreos de 20/65 mm; 22 antiaéreos de 75/27 Ametrmi adora Izquierda. Modelo Breda de 20 mm. su principa/nii5ÍÓ|| ero antiaérea, pese a que también se podía emplearen tiro terrestre, como es el caso de la mostrada en la fotografía. Obuses italianos Abajo, izquierda. Desfile de una batería de obuses de 149/12 Las piezas van montadas sobre carrillos elásticos al estar remolcadas por medios de tracción mecánica. Sobre camiones . . Abaio derecha. En muchas ocasiones. laspie&s se transportaban montadas sobre las cajas de los camiones. p„ este caso se trata de un desfile de ametralladoras • 39 navales: 11 cañones antiaéreos de 100/47 mm OTO mod. 1928 (montados en nena en Cádiz/Se- villa y Mallorca); 22 cañones antiaéreos de 76,2/40 mm (montados en Ceuta. Melilla, Baleares y Má- laga/Córdoba); cuatro cañones antiaéreos de 40/39 mm Vickers-Temi (montados en Ferrol), y dos ca- ñones de costa de 12045 mm Armstrong mod 18 (montados en Ibiza).
La ARTILLERIA IMPORTADA POR AMBOS BANDOS 185 Piezas de artillería italianas Cñ: Cañón Ob: Obús Vo: Velocidad inicial (m/s) AA: Antiaéreo M: Mortero AT: Contracarro (antitanque) A: Ancho (posición de marcha) Cart Cartucho I Peso (kilogramos) H: Alto (en batería) P: Proyectil Peso del proyectil/disparo L: Largo (posición de marcha) PR: Proyectil rompedor (normal) A.H.: Alcance horizontal Medidas L x H x A (metros) PP: Proyectil perforante (antibuque) A.V.: Alcance antiaéreo (techo) Antitanque Campaña Antiaérea Montaña Costa Cñ. AA. 20/65 Breda Mod. 1935 2,03 x 1,6 x 1,83 m 330 kg E 143 X 0 A.H.: 5,3 km A.V.: 2,5 km 0,134 kg» Cñ.AT. 47/32 (Bóhler) Breda/OTO Mod. 1935 3,35 x 0,88 x 1,3 m E 16 X 8 277 kg _. t ’ A.H.: 7 km 3,5 km eficaz » 1,4 kg» Cñ. 75/13 Skoda-Ansaldo Mod. 1915 3,37 x 1(A) m 613 kg E 4 X» A.H.: 8,2 km 1 7 km eficaz 1 5,10 kg I 6,42 kg | Cñ. 75/27 Krupp Ansaldo Mod. 1906 (Krupp Mod. 1903) 4,2(L)x1,6(A)m 1.015 kg A.H.: 8,38 km 10,2 km con P. Mod. 32 E 334 X 122 6,35 kg » Cñ. AA. 75/27 CK Mod. 06 Cm. Krupp Mod. 1915 2¿m (afuste) E 22 X 0 448 kg (afuste y cañón) 8,1 kg | I A.H.: 6,1 km A.V.: 4,5 km » 6,1 kg » Vo: 520 m/s Cñ. AA. 76,2/40 Ansaldo Mod. 1912 y 1916/33 3,14 m (tubo) E 22 X 0 A.H.:10km A.V.: 5,9 km 3.¿43 Kg/ 40/3 Kg * . Xcgfr .t_ 10,6 kg C3 » 6,05 kg» 0b. 100/17 Skoda-Temi Mod. 1914 4,6 (L) x 1,55(A) m 1.235 kg . A.H.: 8,7 km 9,3 km con granada Mod. 32 E 241 X 4* n kgE> *más capturados 0b. 149/12 Skoda Mod. 1914 5,75(1) x 1,48(A) m 2.344 kg * wL- E 134 X 0 A.H.: 6,8 km 41 kg» Cñ. AA. 40/39 (naval) Vickers-Terni Mod. 1917 (montaje Mod. 1930-R) p 2,4 x 1,4 x 1,5 m 505 kg ¡4 X 0 1,4 kg CC A.V.: 4,4 km 0,9 kg» Cñ. 65/17 Armstrong -Terni Mod. 1913 3,5x1 x 1,25 m , H 570 kg Í265 zo 4,9 kg fZE A.H.:6,56km 1 4,27 kg» I Cñ. 75/18 Ansaldo Mod. 1935 1,65 m (bimástil) I 1.065 kg (en carga)/1852 kg (en marcha) "E 0 A.H.:9,4km 1 6,35 kg» I Cñ. 75/27 Deport-Terni Mod. 1911 4,16(L) x 1,6(A) m 1.080 kg . . 1 A.H..10.7 km con P. Mod. 38 : 143 X 0 6.35 kgD> Cñ.AA. 75/46 OTO Mod. 1934 A.H.:13km 3,45 m (tubo) E 8 X 0 A V"815 km 3.300kg _n,,10,6kg[ZT> 6,5 kg» (4.400 kg en marcha) Cñ. A.A. 100/47 SkodaOTO Mod. 1935 A J 6,315 kg 11 * ° 13,7 kgE> Vo:855 m/s 13,2 Kg el A. A. Cñ. 105/28 Schneider-Ansaldo Mod. 1913 6,7(L) x 1,65(A) m 2.470 kg .---/I? . * 13,6 km Z 83 X 14 A.H.:11,4 km con P. Mod. 32 16 kg £X> A.H.:14,2km 16,5 km itros proyéctiles 37,9 kg» Cñ. 149/35 Armstrong-Temi Mod. 1910 7x1,5/1,8x2,3m 1 8aok’ -16 X 14 con o Cñ.152/37 Skoda-Temi Mod. 1915/6 9.8 x 1,7 x 2,6 m 200 kg 0b. 305/17 Garrone Mod. 8 m (largo) 700 kg A.H.: 21,8 km M. 260/9 Schneider 5,6(L) x 1,4(A) m 56 kg » 830 kg A.H.: 17,6 km 1 —. . A.V.:8,3km| 1 E)e 285 kg » I X E¡él -Ansaldo Mod. 1916 A., E s = 0 rcito Popular de la República rcito Nacional A.H.: 9,1 km 216 kg»
186 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Proyectores de luz Abajo, centro. También montados sobre camión iban estos proyectores antiaéreos, empleados para localizar los aviones de noche. Predictor Abajo, derecha. Aparato director de tiro antiaéreo de origen italiano (Museo San Carlos, Mallorca). Artillería italiana en el Ejército nacional Ceirano con antiaéreo Derecha y centro. Una de las piezas italianas más interesantes fue el cañón antiaéreo de 75 mm montado sobre camión Ceirano. Pese a ser un cañón obsoleto y con pocas prestaciones como antiaéreo, su disposición (montado sobre un camión) permitía una gran flexibilidad de empleo, además de transportar la munición y a los sirvientes. Telémetro Izquierda. Para calcular las distancias se empleaban estos elementos ópticos, denominados telémetros. 7» «
Bando Cañón de campaña 105/28 Schneider-Ansaldo mod. 1913 La artillería importada por ambos bandos País de origen Era la versión italiana del Schneider de IOS mm L 13 S.. pieza copiada por los franceses (ellos dicen que diseñada) de un Putilov de 107 mm mod. I9I0. Formaba parte de la artillería de cuerpo de ejército en el Regio Esercito italiano. Inicialmente hipomóvil. en España era arrastrado por tractores Pavesi P4 mediante carrillos elásticos Los nacionales utilizaron 83 del italiano y. los republicanos. I4 ejemplares del francés De él se dijo:«(...) se trata de un material muy blando, los tubos se erosionan fácilmente con las pólvoras que ahora utiliza, el entubado es deficiente, hay rebabas en los extractores que dificultan el servicio; habiendo material de 155/I3.no parece conveniente pensar en el 105/28...». Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Cadencia Cierre de tomillo cilindrico. Freno hidráulico y recuperador hidroneumático. 2.470 kg. 14o,-5o + 37° vertical. Utilizó cuatro tipos de proyectiles rompedores. 11.400-13.600 m (granada mod. 32). Vo: 774 m/s. 2-4 disparos por minuto (dpm). Obús de campaña Perfil y fotografía del mejor obús aportado por los italianos en la guerra de España: el de 149/12 mm.
188 Artillería y carros de combate en la Gt erra Civil Espax<)L \ Camuflado Derecha. El perfecto mimetismo con el entorno hacía muy difícil detectar desde el aire estas piezas 75/27 mod. 06. Antiaéreo Abajo, izquierda. La pieza antiaérea más versátil de las aportadas por Italia al Ejército nacional fue esta Breda de 20 mm. Mortero Abajo (derecha) Espectacular y realmente difícil de asentar era este mortero italiano de 260 mm. 1.566 piezas «oficiales» recogidas por el Servicio Histórico Militar italiano (Rovighi y Stefani). La diferencia puede tener su origen en las piezas artilleras que el CTV mantuvo durante el conflicto como reserva y en las que se repusieran (completas o solo el tubo). En relación con la calidad de las mismas, el coronel Carlos Martínez i de Campos, jefe de la artillería del Ejército del Norte, escribió tras la batalla del Ebro: El material legionario en nuestro poder se va acer- cando rápidamente a la edad madura y aproxi- mándose, en consecuencia, a la caída vertical (...) [y] el material legionario en poder del CTV se halla en el mismo estado avanzado de desgas- I te, podiendo esperarse de él escaso rendí- — । ) I miento (...) Al 65, 75 y 100 italiano es indispen- sable recurrir para mantener en auge lo presente, y si es posible, reforzarlo. Al 77 alemán conviene recurrir no solo para reemplazar el material actual, sino para crear más baterías de este tipo, xa que su rendimiento es extraordinariamente grande, va que su estado de conservación (en el momento de la compra) es superior al de los italianos, y ya, por fin, que es material más duro que el de Italia J • Material de 65/17: ha rendido más que el cañón ____ de 70/16 Schnetder.
La artillería importada por AMBOS BANDOS 189 País de origen Bando Cañón de acompañamiento de infantería 65/17 Terni mod. 1913 Fue el primer material «de deformación» de proyecto y fabricación italiana, equivalente al «Arellano» español. Material aparentemen- te anticuado, tenia prevista su sustitución por el 75/13. En España fue muy eficaz y apreciado, dada su movilidad (en camión, a lomo -6 mulos-, especialmente en montaña, e incluso a brazo), facilidad de manejo, dureza y capacidad antitanque, rindiendo más que el cañón de 70/16 Schneider. Se empleó fundamentalmente en pun- tería directa. Continuó usándose en la Segunda Guerra Mundial por italianos e incluso alemanes. Fue reglamentario en España. Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo PERFORACION Cierre de Freno hidráulico 570 kg (con 8o horizontal, -8° + 20° verti- 6.500 m. 14 mm a tomillo. y recuperador escudos); cal. Vaina engarzada. Durante la Vo: 355 m/s. 2.000 m. de muelles. descomponible Guerra Civil se emplearon varios Cadencia: en cinco cargas. proyectiles (de entre 4 y 4,2 kg de de 6 a 15 peso), tres de origen italiano (dos dpm. Mayor rompedores y uno penetración perforante explosivo), uno de que el 47/32. fabricación nacional (rompedor) y otro de fabricación republicana (rompedor, para los capturados). Cañón de 149 mm Pese a su vejez y aspecto algo desgarbado, los cañones de 149/35 enviados por el Gobierno italiano cumplieron con creces lo que se esperaba de ellos.
ART'LLERIA Y CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA ClVll Española País de origen Bandq Cañón automático antiaéreo ligero 20/65 Breda mod. 1935 De uso bivalente (antiaéreo y antitanque), sus magnificas prestaciones le valieron para ser considerada una de las me- jores armas de su clase empleadas en la Segunda Guerra Mundial. Se utilizó por vez primera en la guerra de España y con ella se realizaron estudios para ser moñuda en la torre de varios carros de combate. Para el transporte disponía de un afuste de ruedas, transformable en otro trimástil para el tiro. Derivaba del Solothurn suizo, como el Flak 30, con el que compartía la longitud del tubo y la munición 20 x I38 B «Solothurn largo» (no intercambiable). En la Segunda Guerra Mundial fue utilizada por lulianos, ale- manes, finlandeses, chinos y aliados (captura). Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro horizontal Alcance máximo Cierre de tomillo escalonado Freno hidráulico y recuperador neumático. 330 kg. Horizontal: 360°. Vertical:-10° + 80° 5 500 m.Techo eficaz: 2.500 m. Vo: 840 m/s.Velocidad de tiro teórica: 200-220 disparos por minuto (dpm). En la práctica, 150 dpm, dada su alimenución por «bandejas» de 12 cartuchos. Baialla de Aragón Mortero italiano de 260 mm (batería emplazada en marzo de 1938)
La ARTILLERIA IMPORTADA POR AMBOS BANDOS 191 Obús i». 100 mm Fue proyectado para el ejército austríaco en la Primera Guerra Mundial, llegando a Italia como presa bélica. 4 la izquierda, una de estas piezas en la toma de Málaga. • Obús de 100/17: Material delicado. Para después de la guerra no interesa. • Cañón de 105/28: Se trata de un mate- • Mortero de 260: Proyectil potente. Pieza relativamente precisa. Material muy útil en las preparaciones y rial muy blando. • Obús de 149/12: Poco alcance. Escasa resistencia. bastante resistente. El único grupo existente ha he- cho fuego, a veces todo el día, sin sufrir la más leve II País de origen Bando Obús de campaña 100/17 Incorporado a Italia como presa bélica austríaca, la casaTerni-Ansaldo introdujo mejoras en la pieza original y lo fabricó en importante can- tidad A España llegó ya adaptada al transpone automóvil con carrillo elástico, aunque micialmente era hipomóvil (se descomponía en tres cargas). Resultó débil y dio muchos problemas. El Ejército popular imponó cuatro 100 Skoda mod. 19 (calibre 100/22), a los que añadió otros tantos mod. 14 capturados en Guadalajara, aun- que eran piezas diferentes que disparaban distintos proyectiles. Características Órgano elástico Peso en batería Sector oe tiro Alcance máximo Cadencia Cierre de cuña horizontal. Freno hidráulico y recuperador de muelles (visibles en algunas piezas). 1.417 kg; remolcado 2.025 kg. 5o 21.-8o* 48° vertical. Utilizó siete tipos de proyectiles rompedores y tres de metralla, con pesos entre 12 y 15 kg 9.280 a 9.800 m. Vo: 400 m/s. 5 dpm. (13,3 normalmente), y varias espoleas: Garrido 24, mod. 10. IR. «doble efecto» de 35. 75.80 y 320 divisiones.
192 Artillería y carros de combate en la Guerra C i vil Española Gladalajara Izquierda. Cañón de 75/27 mod 11 tomado en Guadala/ara al CT\ y llevado al parque de artillería de Madrid. avería. Necesita disponer de medios propios para su arrastre. • Obús de 305: Muy interesante por su alcance v su potencia. Necesita tres días para entrar en ba- tería. Se trata de una pieza universal, en el sentí, do de que puede ser usada en frentes de mar v de tierra (...). En general, las piezas italianas eran menos duras que las alemanas, estaban muy usadas y su estado de conservación no era muy bueno. Bando País de origen Cañón de campaña de 75/27 Vickers Terni mod. 1911 Diseño del coronel francés Albert Deport, uno de los pa- dres del 75 modéle 1897. Fue adoptado únicamente por Italia y fabricado por la Vickers Terni. Participó en las dos guerras mundiales; su diseño seguía siendo muy «moderno», pues su freno hidráulico de «deformación compuesta» (en la dirección del tubo y en la de la cuna) y su montaje biflecha le permitían un retroceso muy corto y un gran sector de tiro horizontal. En España actuaron centenar y medio en el bando nacional y dos baterías «Vickers-Ansaldo biflechas» en el republicano. Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Cierre «excéntrico» tipo Canee Freno hidráulico y recuperador de muelles. 1.080 kg. 53° horizontal,-15o + 65° ver- tical.Vaina engarzada Durante la guerra se emplearon varios proyectiles, comunes con otras piezas de igual calibre; el rompedor tipico pesaba 6 kg. 10.200-10 700 m. Vo. 290-500 m/s. Cadencia
La artii li ria importada POR AMBOS bandos 193 Bando País de origen Obús de 305/17 mod. 1917 Se trataba de un obus fabricado en 1917 por Armstrong Mitchell en Pozzuoli. Pesaba 48 toneladas.de las que I7.5 correspondían a la boca de fuego. Para su transporte se descomponía en cua- tro grandes cargas, a remolcar por tractores pesados. A España llegaron cuatro en febrero de I937 para artillar el estrecho de Gibraltar. aunque fueron empleados en Vizcaya. Santander, Teruel,Aragón y Cataluña Necesitaba tres días para entrar en batería. En posguerra se fabricaron en España. Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Cadencia Cierre de tomillo. Freno hidráulico y recuperador hidroneumático. 33.770 kg 360° horizontal, -20° ♦ 65° vertical.Vaina engarzada. Durante la guerra se emplearon dos proyectiles rompedores, de 291 y 348 kg de peso. 17.600 m. Vo: 546 m/s. Un disparo cada cuarto de hora. r
94 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española «Oto con oto» Quita el cañón más famoso de la historia sea este alemán, denominado Flak 18 de 88 mm. Durante la guerra, los españoles, con su habitual gracejo e ironía, lo denominaron «oto con oto», en clara referencia a su origen teutón. La artillería alemana Los cañones antiaéreos alema- nes fueron los primeros en llegar a España. A principios de noviem- bre de 1936 la ayuda germana se regularizó con la orga- nización de la Legión Cóndor: el grupo antiaéreo F/88 recibió a lo largo de la contienda un total de 91 cañones automáticos de 2 cm Flak 30 (56 para los españoles), 12 cañones ligeros de 3,7 cm Flak 18 y 71 cañones pesa- dos de 8,8 cm Flak 18 (24 para las baterías de artillería españolas), tanto para formar las baterías iniciales y posteriores, como para cubrir bajas o ser entregados a la artillería nacional. Otra vía de aprovisionamiento de material de guerra germano fue la HISMA (Compañía Hispano-Marroquí de Transportes), mediante pedidos directos a las empresas de armamento o autoridades ale- manas. Por este procedimiento se recibieron 25 cañones de 2 cm, 90 de 7,5 cm Flak 14 v 8 de 8,8 cm, aunque estas últimas no venían dotadas de modernas direcciones de tiro. Además, la Marina cedió una batería de 8845 (8,8 cm SK Flak L/45 con montaje MPL C/13, al que en Es- paña se adosaron mástiles y carrillos del Flak 14), loque sumó un total de 301 piezas antiaéreas. «SK» significaba Schnellade-Kanone (cañón de tiro rápido). Los 75/36 Flak 14 eran fruto de la adaptación gei- mana del tubo y la cuna de un cañón de campaña IK 16 nA Rheinmetall a la plataforma cruciforme ck un
La artillería importada por ambos bandos 195 prototipo de cañón antiaéreo de Krupp anterior al 88/56. Tenían unas características inferiores a estos y a sus oponentes so- viéticos 76,2/55, además de no tener dirección de tiro (única- mente los mismos elementos auxiliares que los Skoda de anteguerra). A pesar de ello, hicieron una labor muy digna durante muchos años. Las piezas de campaña se empezaron a recibir a partir de enero de 1937 y por los mismos procedimientos. En conjunto se recibieron 36 cañones de 7,7 cm FK 16 (77 largo), 104 del modelo 7,7 C 96 nA (77 corto; muchos llegaron tras la batalla del Ebro), cuatro 10,5 LeFH 18, otras cua- tro 10,5 K 18 y también cuatro 15 sFH 18; en to- tal, 152 piezas artilleras. Pero a ellas había que sumar los 80 morteros o lanzaminas 75,8/5 Er- hardt mod. 1914, tam- bién conocidos como ca- ñón de acompañamiento Erhardt de 77 o 76 mm (adquiridos a través de H1SMA; denominados oficial- mente leichter Minenwerfer -IMW- de 7,58 cm), junto a los 302 cañones contracarro de 3,7 cm Pak 35/36 (52 a través de la Cóndor). En total, 534 piezas de campaña. Rheinmetall Arriba. Perfil de una pieza alemana de 150 mm. Formó parte del Grupo Experimental alemán. Flak 14 Centro. Fue el antiaéreo más numeroso en servicio con los nacionales. Se compraron a Alemania, país donde nunca llegaron a entrar en servicio. Pieza de circunstancias Página anterior, abajo, e izquierda. Una de las baterías antiaéreas más atípicas de la artillería nacional era la formada por estas piezas de origen naval, montadas sobre plataformas y carrillos terrestres. Se empleó en la defensa del cuartel general móvil de Franco.
196 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española El lanzaminas 75,8/5 Erhardt era un híbrido de mortero y cañón de ar- tillería, con ánima rayada y posibilidad de tiro tenso. Los cañones de campaña alemanes enviados a España, a excepción de los antitanques y los del Antitanque Izquierda Et n cañones contratan, . Civilfueestedeon^.j,^ ‘ denominado Pak ?5/?6 . ESCUADRA DE MVEI CenWo-B» «ñaparan H dtímdt artillería de pieza introducía el ángulo de uro denominado «Grupo Experimental», eran de pres- coronel von Thoma propuso y con- siguió la formación de un Grupo de Instrucción de Artillería con los más modernos materiales, el cual participo también en operaciones. Así. Alemania ex- perimentó en la Guerra Civil española con los materiales que durante la guerra mundial fueron taciones muy limitadas, pues se trataba de material sobrante de la Primera Guerra Mundial (recordemos que el material legionario -italiano- era inferior al «negrillo» -alemán- en términos generales). Pero el sus medios de campaña más punteros y difundidos, tanto los de gran alcance (ulilizables en misiones de contrabatería) como los de apoyo directo. Entre los primeros, el obús pesado de 15 cm sFH 18 (149/29,5) Cañones de campaña Derecha. Pese a su antigüedad (se trataba de un diseño de la Primera Guerra Mundial), en España tuvo muy buena aceptación entre los artilleros. Se trataba del alemán Feldkanone de 7,7 cm FK 16, única pieza de campaña que fue autorizada por el Tratado de Versalles tras la Gran Guerra.
La artillería importada por ambos bandos 197 K 18 (105/52), ambos con el mismo montaje; entre Flugabwehrkanone 14 Izquierda. Este antiaéreo era un híbrido fabricado por la industria alemana. Surgió de la adaptación de un cañón de campaña (el FK 16 nA) al afuste del cañón antiaéreo Flak 18 de 88 mm. Munición Abajo, izquierda. Varios proyectiles y espoletas antiaéreos de origen alemán. Concretamente, de 88/56 y 75/36 mm. En resumen, junto a los ya comentados cañones de costa Krupp de 15 cm Ubts u Tbts K los segundos, el obús de apoyo directo 10,5 leFH 18 (105/28), universal años más tarde y en gran medida antecesor del obús «Reinosa» de 105/26, fabricado en L/45 (Unterseeboote und Torpedoboote Kanone), simila- res en prestaciones a los Munáiz-Arguelles en servicio, Alemania aportó 847 piezas de artillería. Es decir, Italia España durante la posguerra. suministró el doble de artillería que los alemanes. Flak 30 Sobre estas líneas. Pieza antiaérea ligera de 20 mm, reglamentaria en la Luftwaffe germana en 1936. En España cumplió bien su misión y permaneció encuadrada en el Ejército hasta la década de 1950.
Artillería y carros de combate en la Guerra Cívíl Española Piezas de artillería alemanas Cñ: Cañón Vo: Velocidad inicial (m/s) Ob: Obús AA: Antiaéreo M: Mortero AT: Contracarro (antitanque) A: Ancho (posición de marcha) Cart: Cartucho P Peso (kilogramos) H: Alto (en batería) P: Proyectil O Peso del proyectil/disparo L: Largo (posición de marcha) PR: Proyectil rompedor (normal) A.H.: Alcance horizontal “dasL»HxA(TO,3s| PP: Proyechl perforante (aL A.VLAIoa„CEanliaére;¿*^ Antitanque Campaña Antiaérea Montaña Costa Cñ. 37/45 Pak 35/36 Rhheinmetall 3,7 x 1,8 x 1,3 m 328 kg A.H.: 7 km 0.9 AT. 0,7 kg » Vo: 750 m/s M. 75,8/5 Erhardt Mod. 14 Dim. variables 250 kg (con mástil) Min.: 243 A H :0-17 km tenso Í3km curvo 4,6 kg fe Vo: 77 a 110 m/s Cñ. AA 20/65 Flak 30 Rheinmetall 3,4 x 1,8 x 1,1 m E 116 X 0 A.H.: 4,8 km A.V.: 3,7 km 0,12 kg Vo: 900 m/s Cñ. AA 37/57 Flak 18 Rheinmetall 5,7/3,6 x 2,4 x 2,1 m 1.750 kg 11 kg A.H.: 6,5 km 1 AV.:4,7km PR.:0,63kg » AT.:0,68kg Cñ.AA 75/36 Flak 14 Krupp AA 5,6 x 2,4 x 2,4 m 3.600 kg A.H.: 12 km A.V.: 7,2 km 5,8 kg » Vo: 610 m/s Cñ.AA 88/56 Flak 18 Krupp 7,7/6,8 x 2,4 x 2,5 m 5.000 kg E 79 X 0 ‘ 14,4 kg m AH: 14,7 km A.V.:10km - 9,4 kg » AT: 15,4 kg AT: 9,5 kg IJ! 1 Cñ. 77/24 Krupp C.96 5,6 x 1,7 x 1,6 m 945 kg A.H.: 8,3 km 6y7kg > A.H.: 13 km 6,5 x 2,4 x 2,4 m 4.800 kg Cñ.AA 88/45 z: 4 : 10,6 A.V.: 8,5 km 6,5 kg Vo: 520 m/s J2 104 x47 Cñ.AA. 77/32 Krupp FK16 6x1,7x1,6m 1.250 kg A.H.: 10,3-11,5 km A.H.: 19,1 km A.H.: 19,5 km 45,3 kg » Vo: 680 m/s 15.1 kg » Vo: 550 - 835 m/s 6kg Vo: 450-607 m/s Cñ. 150/45 UbtsUTbtsK. Costa 6,7x1 x1,3m 6.800 kg 0b. 105/28 LeFH18Mod.35 6,2 x 2,1 x 1,6 m Cñ. 105/52 K18 Krupp Mod. 34 8,9 x 2,2 x 1,7 m 5.630 kg Cñ. 149/28 sFH 18 Mod. 1933 7,9 x 2,25 x 1,7 m 5.520 kg X Ejército Popular de la República H Ejército Nacional A.H.: 10,7 km 14,8 kg * A.H.: 13,3 km 43,5 kg » Vo: 520 m/s
Fonolocalizador Derecha El fonolocalizador Elascop era un aparato que ayudaba a las baterías antiaéreas a localizar un avión por el sonido que este emitía. Espoletas de relojería Abajo. Se empleaban en los proyectiles antiaéreos para detonar la carga de los mismos en el momento preciso. Flakabteilung E/88 Arriba, derecha; izquierda y abajo. La Legión Cóndor tuvo en servicio cinco baterías pesadas (88/56 Flak 18) y dos ligeras (20/65 Flak 30 y 37/56 Flak 18) encuadradas en la unidad niás numerosa del contingente alemán: el denominado F/88.
2M CARRosoE —BN.AG^ACvn. Española Mortero de trinchera Abaio. Un amia característica de la Primera Guerra Mundial era este mortero Je trinchera Erdhardt de 76 mm. enviado por Alemania al bando nacional. Antiaéreo df 75 mm Derecha. Solo se conserva un ejemplar en perfecto estado en el Museo Militar dt Tenerife. País de origen Cañón Antiaéreo de 88/56 Rheinmetall (8’8 cm Flak 18) Comenzó a fabricarse en Alemania en 1933. aunque las imposiciones del Tratado de Versalles hicieron que se desarrollara en secreto en Suecia y que se le denominara Flak 18 (mod. 1918). En España, donde inició su andadura en combate antiaéreo y como contracarro.se em- plearon ocho baterías asignadas a la antiaérea nacional -la primera en enero-marzo de 1937- y otras cinco integradas en la Legión Cóndor. Formaba sistema de armas con la dirección de tiro electromecánica mod. 36 (y la auxiliar mod. 35). en ocasiones con un telémetro de 4 m auxiliar y diversos juegos de reglas y aparatos calculadores, un anteojo de predicciones, el fonolocalizador Elascop y los proyec- tores de 150 cm. La dirección de tiro, que necesitaba 14 sirvientes, enviaba a los receptores situados en la pieza los datos de ángulos de tiro y dirección, y el de graduación de espoleta. Características Órgano elástico Peso en batería Sector oe tiro Alcance máximo Cadencia Cierre de cuña horizontal semiautomático, con cargador automático Freno hidráulico y recuperador neumático. 5.150 kg; en arrastre sobre carrillos elásticos provistos de neumáticos (en ocasiones por semiorugas Sdkf 7): 7.200 kg. Sector horizontal: 360° (dos vueltas a cada lado); vertical: -10“ + 85". Proyectiles engarzados rompedores (7.6 kg el proyectil. 15 el disparo completo). Espoletas Zt.Z.S./30, AZ 23 y Flak. Alcance horizontal: 14.820 m; techo efectivo: 8.000 m. Vo: 820 m/s. I5dpm.
La ariii i i ría imporiada por ambos bandos 201 P*(S DE ORIGEN Obús de campaña 105/28 Rheinmetall mod. 1935 (LeFH 18) El obús bimástil 10.5 cm Leichte Feld Haubitzer I8 había sido proyec- tado y fabricado por la casa Rheinmetall a finales de la década de I920 y entró en servicio en el Ejército alemán a finales de I935. Ini- cialmente, su tracción fue por medio de caballos de tiro. Se probó en combate en España. Era entonces una pieza modernísima que se con- virtió. en el Ejército alemán y durante toda la Segunda Guerra Mun- dial, en la remolcada de campaña normalizada para apoyo directo. En esta pieza y en componentes de la 105/22 Vickers se inspiraron los artilleros españoles para, junto a los ingenieros de la factoría de Remosa. diseñar el 105/26 R43 (Reinosa 1943) La División Azul utilizó tres grupos de este material y la Legión Azul una batería de LeFH 18/40 (con freno de boca). Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Características Organo elástico Cadencia Cierre de cuña Freno hidráulico I 985 kg. horizontal (vaina desengarzada). y recuperador neumático. Sector de tino horizontal; 56°; vertical: -5o * 42°. 10.7 km Proyectiles rompedores de 14.8 kg. Vo: 470 m/s. 5 dpm. Cañón de costa SK L/45 Izquierda. Procedente de buques alemanes de la Primera Guerra Mundial, este cañón de superficie de 150 mm era empleado en España como artillería costera. 1 Ralroa Derecha. Los camiones Henschel 33 Gt y DI !¡<eron el principal elemento de tracción 'de las Piezas antiaéreas alemanas durante la Guerra española En la imagen central de la P^uia anterior los vemos remolcando los Cañ°"es fíak ,8de 88 «« ' e"'<> inmediata posguerra
ARTILLERIA SOVIÉTICA Un cañón de 40/60 Bofors (izquierda) y uno de 76,2/55 con su dirección de tiro (centro y arriba, derecha). Ir '"S--«óateslSaflose ««So dd M,ns,dP^CCió a * UMRA (Unió„ n,sta y ascendid *’ Guern» 1930 f Operac'On« del Estado Mayor C 7" SÍCnd° P05^’ E*rdto del Este°M eSPÜéS " 8eneral P°r el Gob deSÜtU,d° por Jaleco Prieto6^" X SUbsecreQno del M'n“ten° ur,0 en Roma sienn ° ,ernO de Cu. h ^°r rea'í2ar Ciertamente propaganda comu- "',0 "--embro del Comité Ce„t“ ."a 'em""6 ’’ CO"°enda era ¡efe del Estado Mayor del del Parado Comunisa de La artillería del Frente Popular El primer armamento procedente de la URSS llegó a Cartagena el 4 de octubre de 1936, en paralelo a las aportaciones alemanas e italianas, por no hablar de las francesas (las primeras en materia- lizarse). La mayor parte de las piezas artilleras frentepo- pulistas fueron adquiridas a través de la Unión Soviética, completadas con suministros menores de otros países. La mayoría de estas naciones se desprendieron de armamentos de «segunda fila», muchos de ellos con una güeña mundial a cuestas \ mal mantenidos. Pese a ello, el conjunto de material artillero tepublicano no se podría calificar como peor y menos numeroso que el del bando nacional
País de origen Bando Cañón de 155/25 Perm-De Bange mod. 1877/81 (Saint Chamond/Perm de 155 mm l.) Anticuado diseño francés de Saint Chamond, fabricado bajo licen- cia en Perm (Rusia), del que llegaron 32 ejemplares a mediados de 1937 Los hubo de ambos modelos, con diferente orientación del «asa» colocada sobre el tubo a la altura de los muñones (eje de giro) del mismo. Quizá el más fotografiado de estos cañones fuera el situado en Madrid, en la plaza de España, muy cerca del grupo escultórico de Don Quijote y Sancho Panza, al que. cariñosamente, los vecinos del lugar denominaban «el abuelo». El Ejército italiano envió a España una pieza muy similar a esa, en calibre 149/35 mm.que se utilizó durante toda la guerra encuadra- da en el Ejército nacional. Durante la Segunda Guerra Mundial al menos tres baterías auxilia- res de costa desplegaron este maternal en la zona del estrecho de Gibraltar. Características Órgano elástico Peso en batería Sector oe tiro Alcance máximo Cadencia Cierre de tomillo De Bange (anillo plástico). Montaje rígido, aunque en origen disponía de un freno hidráulico que unía la pieza a la plataforma, sus ruedas solían ir provistas de «cadenas de patines Bonagente». Peso en batería: 5.790 kg. 6.500 con la plataforma. Sector de tiro horizontal. 0o (moviendo la pieza); vertical: 0o + 28° (altura de muñones: 1,95 m). El proyectil rompedor de 43 kg alcanzaba 12.520 m, con unaVo de 523 m/s;el «torpedo» de 43,7 kg alcanzaba los 11.060 m, con unaVo de 515 m/s. 2 dpm. — Como en el caso de sus oponentes, veamos también algunos de los comentarios que hizo en octubre de 1937 Femando Casado, jefe de artillería del Ejército del Centro: El cañón de 15 5 (PemdSaint Chamond) (...) sin montaje deformable, alcance de 11 a 12 km esca- S° para su misión, carece de agilidad maniobrera Para cambio de objetivo y la cadencia máxima es e medl° dlsPQro por minuto. (...) El obús de 15'5 (francés o español), a pesar de su buena calidad, sufre las consecuencias de un uso dilatado casi siempre en la máxima carga, tanto más cuanto que no tiene posible reemplazo por el anterior y debe se- guir asumiendo la contrabatería en su mayor par- te. (...) El mortero de 170 ha sido recibido en este Ejército con sus proyectiles, espoletas y estopines oxidados (...) en breve estarán en condiciones de comenzar las pruebas experimentales; suponiendo
204 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española un resultado favorable contaremos con una artille- ría de trinchera cuyo alcance no llega a 2 km. (...) El cañón de 127 sufre deterioro en sus muelles re- cuperadores; aún no ha comenzado la fabricación de proyectiles y la actual existencia está a punto de agotarse; es pieza de 12 km de alcance y, por tanto, dentro de lo que hay, puede hacer buen papel en la misión de prohibición o contrabatería. (...) El cañón corto de 11'43 está tan desgastado que para alcances de 6 km produce dispersiones peli- grosas. (...) El cañón de 107 (Mei- ji 38) para alcanzar 11 km requiere obras de enterramiento de reja y, por tanto, no tiene agilidad para cambio de objetivos rápidos... El 80 Skoda hubiera sido un excelente material manio- brero si la pérdida de las cureñas al importarse no le obligara a adaptarse a cureñas de otros materia- les o a tirar sobre plataforma fija, como ocurre con cinco de las seis baterías con que contará este Ejér- cito. (...) El 77 iba a ser aparcado por su desgaste y el agotamiento de existencia de municiones, pero Skoda Arriba. Los republicanos recibieron piezas de 76,5 ni ni Skoda, de origen checo, conocidas aquí como calibre 80. Llegaron sin niontaies. por lo que se les adaptaron otros de circunstancias Anti IANQUE RUSO. Derecha. Los cañones de 45 mm de origen soviético fueron profusamente empleados por el bando republicano contra tos blindados del ejército nacional. Las diferencias externas con los antitanques alemanes de 37 mm eran mínimas.
La artillería importada POR AMBOS BANDOS 205 Canon de 37 mm «Gózquez» Izquierda. Cañón de 37 mm Hotchktss de acompañamiento de la infantería, montado en España aprovechando los tubos vendidos por la URSS, procedentes de canos de combate anticuados. Bando Antitanque «Maklen Derecha. Pieza de origen norteamericano, fue vendida por la URSS a la República. Antitanque 45/44 mod. 1932 (45 PstK/32: «45 mm Protivotankovaja Puska obr. 1932 g» ; 19K) Cañón inspirado en el alemán Pak 35/36 de 37 mm, fabricado bajo licencia en la URSS. El so- viético. además de las diferencias de calibre y volumen, disponía de cierre de cuña vertical se- miautomático. ruedas con radios de metal y su visor estaba más desarrollado; por todo ello era superior al germano. El 29 de abril de 1937 se reci- bieron 15 en el buque Escolano; el 14 de mayo 100 en el Cabo Palos; en diciembre otros 20 en el Guilvi- nec a través de puertos franceses, y tres más en enero de 1939 suma- ron un total de 138 (parece que se recibieron otras 20 piezas, pero no se ha confirmado). El bando nacional empleó los capturados y los de los blindados T-26 y BA-6/BC inutilizados, «nacionalizándolos» en Placencia de Las Armas, donde continuó la fabrica- ción durante la posguerra. Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Perforación Cierre de cuña vertical semiautomatico Freno hidráulico y recuperador de muelles. 450 kg. 60° horizontal; vertical. -8o + 25°.Vaina engarzada. Durante la guerra de España se empleó un proyectil rompedor de 2.1S kg (PR;con espoletas KTI.KTI reformada y KTM1). dos perforantes explosivos de 1.43 kg (PP; ambos con espoleta de culote MDZ y MD5). Alcance eficaz: 1.500 m; máximo: 7 km. Alcance máximo rompedor: 4.5 km.Vo: 330 m/s (rompedor) y 760 m/s (perforante). 35 mm a 1.500 m con 60° de ángulo de incidencia. En Sevilla se fabricó un bote de metralla.
206 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Piezas de artillería importadas por la República Cñ: Cañón Vo: Velocidad inicial (M/S) Ob: Obús AA: Antiaéreo M: Mortero AT: Contracarro (antitanque) Antitanque I^^B»^^B Campaña Antiaérea Montaña Costa Cñ. AT 20/60 Semag M.1930 (y Oerlikon L) 2,7 x 2 x 0,8 m 245 kg A.H.: 3,7-1 km 0,21 kg 0,14 kg» Vo: 650 m/s Cñ. AA 20/70 Oerlikon M. 1S montaje JLaS-(y Solothurn) 3,3 x 2,6 x 1,1 m 0,23 kg A.H.:5km 3,7 km 0,12 kg» Vo: 830 m/s Cñ. AT: 25/72 SA Hotchkiss Mod. 1934 3,5 x 1 x 1 m y 475 kg : o A.H.:1,5-0,8 km X 16 0,3 kg carga hueca* Vo: 920 m/s Cñ. AT 37/22 Puteaux Mod. 1916 2,3x1x1,2m T~ 109/375 kg ¿V r 0 2, X >14 4 kg ** 0,46 kg i Vo: 367 m/s Cñ. 37 mm ogp SA-18 (37/21) y PS-1/M-27 (37/31) A.H.: 10 km Cñ. Maklen 37 mm Mac Lean Mod. 1917 AH.: 3,2 km 2,7x1x1,1m : o X250 3,2x1 x 1,1 m J2 ; o 30 0,48 kg» Vo: 650 m/s 2Mk9 0,7 kg ^» 0,5 kg» Vo: 600 - 700 m/s 4761,8 Cñ. AT 37/45 Bofors Mod. 1934/36 A.H.:4,5/1,5 km Cñ. AA 40/60 Bofors Mod. 1936 AV.:5km 3 x 1 x 1 m —- 625 kg - : o X 28 0,7 kg* Vo: 800 m/s 5 x 1,9 x 1,6 m H 1.730-2.230 kg z 28 2,1 kg IV 1 kg» Vo: 850 m/s 120 disparos/min Cñ.AT 45/44 Mod. 32 A.H.: 9 - 4 km Cñ. 75/10 Meijji 31 Arisaka Mod. 1898 AH.: 4,6 km 4x1,3x1,1m y 450 kg : o X138 0,9 kg * Vo: 1.070 m/s 2,8 x 0,8 x 1 m E 327 kg 0 56 6kg» Vo: 261 m/s Cñ. 75/29 Sch.-Canet Mod. 1898/01 A.H.: 5,7 km Cñ. 76,2/12 Putilov Mod. 1909 A.H.:8.5km 4,6 x 1,6 x 1,6 m jq ; o Z 27 3,7x 1,2x1,3m^ j : o 8 6,3 kg* 980 kg ¡yx j -s~ ^5^***^ Cñ. 76,2/10 Obujov Mod. 1904 6,5 kg * Vo: 500 m/s A.H.: 4,3 km 6301,8 s*© Cñ. 76,2/35 St Chamond-Schneider Mod. 1897 Vo: 387 m/s AH.: 11.2 M 2,7 x 1,1 x 1 m y : o X 8 4,4 x 1,8 x 1,4 m E 0 z 51 «5 ka * Cñ. 76,2/30/40 Putilov Mod. 02/30 3,7/4,2 x 1,7 x 1,6 m r o 6,3 kg * Vo: 295 m/s A.H.: 12,4-13 km X 79 1190 kg Cñ. 76,5x28 («80») Skoda Mod. 05/08 3,8 x 1,8 x 1,6 m E 0 z Vo: 455-577 m/s A.H.:9,3W> í® 11 kof- 1.320-1.350 kg . । 6,4 kg * 1100 kg ---Mi 4- 7y8kg . 4='z_Jl ,’T- : w -
La artillería importada por ambos bandos 207 E Ejército Nacional 5C Ejército Popular de la República A: Ancho (posición de marcha) Cart: Cartucho I J ' Peso (kilogramos) H:Alto (en bateria) P: Proyectil » Peso del proyectil/disparo L: Largo (posición de marcha) PR: Proyectil rompedor (normal) A.H.: Alcance horizontal Medidas L x H x A (metros) PP: Proyectil perforante (antibuque) A.V.: Alcance antiaéreo (techo) Cñ.AA 76,2/31 (8-K) Lender/Pender Mod. 1914-15 J2 0 2,3x1 x1,8m , 1.300 kg fL X12 A.H.: 9,5 km A.V.: 6,1 km 6,5 kg» Vo: 588 m/s Cñ. AA 20/70 76,2/55 Mod. 1931 5,7 x 2,6 x 2,3 m T~ 3.650 a 4.820 kg - 1 = A.H.:14,2 km 0 I 64 A.V.: 9,3 km 6,6 kg ^» 5,3 kg» = . Vo: 813 m/s í' w M 1 Cñ. Krupp 105/35 KJr C/80-99, Krupp 105/14 Kc 98/09 y JQ o X 63-70 A.H.: 9,2 km 14,8 kg» Vo: 395 m/s Cñ. 107/30 Meiji 38 (1905 mod.) 5,1 x 1,6 x 1,7 m ; o x 74 A.H.: 12,1 km Krupp 105/20 Kl FH-16 4,7 x 1,6 x 1,6 m A 1.350 a 1.525 kg ’ 2.590 kg , 16,3 kg» Vo: 600 m/s Ob. 114,3/14 (4,5" QF) Vickers Mod. 10 3,7 x 1,9 x 1,7 m T~ o 1.490 kg X159 A.H.: 6,5 km 15,9 kg» Vo: 315 m/s Cñ. 119,3/38 Vickers 47” QF «B» Mk I 6,3 x 1,6 x 2,1 m ~ I 3.820 kg '“^1^ ;o x 8 A.H.: 9,1 km 21,1 kg» Vo: 655 m/s Ob.de 127 mm 6x1,8x2m T~ o X12 A.H.:13km 30 kg» Cñ. 127/37 Armstrong B.C. 60 6,8 x 2,2 x 2,2 m JT : o x 12 A.H.:15km 27,2 kg » 4.050 kg l— 5.800 kg ——JBEMSSfjL Vo:635 m/s Cñ. y 0b. varios 150: Krupp, 150/4 sFJ 1893, 150/23 IgK 1892,150/17 FH 13 5,8 x 2,4 x 2 m 2.250 kg A.H.:8,5 km 40/42 kg» Vo: 365-380 m/s Ob. 152,4/19 Perm Mod. 1877 4,2 x 2,6 x 2 m 3.800 kg 40/41 kg » Vo: 412 m/s A.H.:8,5 km 0b. 152,4/13 Putilov Mod. 09/31 6,1 x 1,6 x 2,1 m 2.740 kg A.H.: 9,3-10 km 40/41 kg » Vo: 391 m/s Cñ. 155/20 Perm-DeBange M. 1877/81 6,2 x 2,1 x 2,2 m 3.220 kg 33,7 kg» Vo: 410 m/s A.H.: 7,8/8,5 km Lanzaminas varios: Minomet; Metall-Plant 1-1x0,7x0,7 m —. n 209 kg A.H.:0,8 km 20,7 kg» Vo: 91 m/s Lanzaminas 170/3,8/4,5 Erdhart Mod. 13/16 4,1 x 0,8x122 m 525/586 kg A.H.: 0,77/1,2 km 54 kg» Vo: 90 m/s
208 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Cañón inglés Izquierda. Se trata del denonii>i,¡,l. , itt (119,3) QF dS» Mkl, pieza de inglés proyectada a luíales del .tj, emplearon en la guerra de los Bo<> Primera Guerra Mundial. En /9?7 ,, ellos llegaron a Asturias a bordo del v«p, Reyna. Al caer el norte, los nacionales recuperaron cuatro piezas, que sirvieron en la defensa de la costa asturiana husta el final de la contienda. KrüPP CORTO DE 105 mm Kc 98/09 Abajo. Se trata de un obús alemán de la e'poca de la Primera Guerra Mundial Fue ampliamente utilizado en todos los frentes de la guerra por el ejército republicano la llegada de un lote de proyectiles, no muy crecido, ha inducido a seguir utilizándolo, ya que no anda- mos tan sobrados de materiales ligeros que, como este, alcancen los 11 km. Un año después del comienzo de la guerra, en mayo de 1937, las dos artillerías en lucha seguían más o me- nos emparejadas, con ligera superioridad de la nacional 37 mm y Hotchkiss de 25 mm, e incluso los clásicos y eficaces obuses 152,4/13 mm Putilov 09; pero también había verdaderas piezas de museo, como los cañones de 42 líneas modelo 1877 o los propios Perm de 155 mm modelo 1881. En los dos años siguientes los republi- canos recibieron 1.440 piezas y los nacionales otras 1.550, aunque los últimos cañones alemanes (100 de (unas 1.950 bocas de fuego frente a 1 680). Se emplea- 77/24) e italianos (unas 176 piezas) prácticamente no ban materiales de primerísimo orden y absolutamente novedosos: ios antitanques de 45 mm y los antiaéreos pesados de 76,2 mm soviéticos, los ligeros Oerlikon de 20 mm y Bofors de 40 mm, los antitanques Bofors de tuvieron tiempo de participar en el conflicto, mientras que habría que sumar al cómputo del Ejército Popular de la República los cañones que entraron al final de la contienda por la frontera catalana, aunque tuvieron Exposición Página siguiente, abajo. En 1938 se celebro una gran exposición de material de guerra capturado al enemigo en San Sebastián, en el Teatro Kursaal. En la imagen, una pieza de 152,4/19 mm Perm mod. 1877 enviada por la URSS al bando republicano que traspasarla, derrotados, poco des- pués. Aun con todo lo anterior, los casi 2.500 cañones suministrados a la artille-
La ARTll 1 I RÍA IMPORIADA POR \MROS KANiMIS 209 Otros cañones del Ejército Popular de la República (EPR) ACOMPAÑAMIENTO Y ANTITANQUE N.° CAMPAÑA M * Hasta un total de 494 piezas Hasta 1 040 piezas de 36 modelos rw. • Cañón Rosemberg de 37 mm 5 • Cañón Schneider 75 mm mod. 1912 S - MONTAÑA Hasta 111 piezas de 10 modelos N.° • Cañón Schneider de 75 mm mod. LD. 4 • Cañón Krupp 60 mm 4 • Cañón Schneider de 75 mm mod. 1922 4 • Cañón Mondragón 70 mm 16 • Cañón Krupp-Ansaldo de 75 mm mod 06 122 • Cañón Krupp 75 mm mod. 1907 7 • Cañón Krupp de 76,5 mm • Cañón Schneider 75 mm mod. MPC2 4 • Cañón Krupp 77/24 C 96 nA 47 • Cañón Vickers de 75 mm 4 •Cañón Krupp 77/32 FK 16 60 • Cañón Krupp de 75 mm mod 1913 4 • Cañón Mondragón de 80 mm 8 TRINCHERA Hasta 359 piezas de cinco modelos N° • Cañón Schneider de 80 mm 18 • Lanzaminas Erdhart de 76 mm 243 • Cañón de 87 mm mod 1877/95 1 1 • Lanzaminas Erdhart de 250 mm 1 • Cañón Skoda de 100 mm mod. 14/19 4 • Mortero Mmomet de 240 mm 8 • Cañón Krupp de 105 mm rígido 2 ANTIAÉREA Hasta 355 piezas de 10 modelos 13 • Cañón Schneider 105 mm mod. 1913 14 • Cañón bitubo 25 Hotchkiss naval • Cañón de 42 líneas (107 mm) mod. 1877 10 • Canon Solothurn S5-100 de 20 mm 4 • Obús Krupp de 150 mm rígido 5 • Cañón Hispano-Suiza HS-404 18 • Cañón Krupp de 150 mm mod. 1892 6 • Cañón Vickers de 40 mm 4 • Cañón Vickers-Terni de 150 mm MLr. 14 • Cañón de 57 mm 9 • Obús Schneider de 155 mm mod. 1915 40 • Cañón de 75 mm mod. 1915 6 • Mortero Schneider de 220 mm mod. 1916 ría frentepopulista (1.040 de campaña, 111 de montaña, 433 lanzaminas, 494 de acompañamiento y antitanque, 355 antiaéreos y casi una decena de 45 mm C K.21 antiaéreos navales desembarcados), eso sí, de 71 mo- delos diferentes, sin tener en cuenta los que entraron en España y fueron luego devueltos a la URSS, frente a los 2.350 recibidos del exterior por los nacionales, no deja lugar a «victimismos».
2io Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Artillería republicana Un obús de 155/13 de camino a Francia (izquierda). Cañón 75 Schneider modele 1912 expuesto en el Kursaal (ambai Dos contracarros de 45/44 remolcados por camiones rusos (abajo). La formación con carácter general de reclutas y reservistas se realizó en los Centros de Reclutamiento, Instrucción y Movilización, pero, en el caso artillero, ya hemos mencionado que los antiguos re- gimientos del arma se transformaron en Centros de Organización Permanente de Artillería (COPA), y que posteriormen- te surgieron los denominados Centros de Reserva Especializada de Artillería (CREA). En estos órganos artilleros se generaban nuevas unidades de su mate- rial, aunque nunca, o muy raras veces, se consiguió tener al completo lo indicado por las plantillas. La Reserva General de Artillería (RGA), al igual que en el bando na- /***- cional, concentraba los medios que / no eran orgánicos de las grandes / unidades y que el mando superior • Formación de unidades y reservas artillera
Schneider en Quinto Sobre estas líneas. Los republicanos capturaron este obús Schneider de 155 nim en la ofensiva sobre Quinto (Zaragoza). Piezas Importadas Cañón de 127/37 Armstrong B.L.60 pr (arriba, centro) y un arcaico cañón de 15 cm Vickers mod. ¡918 MU. o • muy largo rígido» (sobre estas líneas). r~ — — — — — — — — — — — — _ _ _ — — ~ ~ i • Enrique Jurado Barrio • Ascendió en Marruecos a comandante por méritos de guerra. En Getafe organizó un grupo de artillería con el que participó en la rendición de los cuarteles de Campamento, en la toma de Alcalá de Henares y mandó el grueso de la columna de Somo- sierra.Mandó también las divisiones I.1 y 12.a y luego el IV Cuerpo de Ejército en Guadalajara y el XVIII en Brúñete Mandó la Defensa Especial Contra Aeronaves (DECA). ascendió a general y, ante la derrota de Cataluña, sustituyó a Hernández Saravia como jefe del Grupo de Ejércitos de la Región Oriental (GERO).
212 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Transformación Abajo. Cañón de 37 mm Hotchkiss. La pieza era de un carro de combate Renault y fue transformada en pieza de acompañamiento, sobre afuste de cañón Ramírez de Arellano. Obús di origen inglés Arriba Obús republicano de 114,3/14 [4,5” QF) Vickers mod. 10. País de origen Obús de campaña 152,4/14 Putilov mod. 09/30 (152-MM-nywKA obpasua 1910/30 roflOB). Bando Diseño original Putilov que guardaba gran semejanza con mode- 1908). Los obuses soviéticos fueron modernizados en la década los Schneider.adquiridos por Rusia en de 1930 (sus aparatos de puntería fueron renovados), pasando aquellos mismos años, entre ellos el canon de 155 mm Court modele 1915, el cual daría origen al modelo 1917 (similar en todo al anterior). Este último fue declarado reglamentario en España en 1922 una vez proba- do en la guerra de África tras el desastre de Annual y se construyó en Trubia (modelos anteriores se habían probado en España desde Características Cierre de tornillo, sin anillo plástico, puesto que, a diferencia del similar Schneider 155/13, utilizaba vaina metálica desengarzada Peso en batería Sector de tiro Órgano elástico Freno hidráulico X recuperador de muelles. 2 750 kg; en arrastre: 3.050 kg. Horizontal: 5o 40’; vertical: 0o + 41°. a denominarse mod. 09/30. Fue la pieza de campaña más moderna y eficaz procedente de este país, aun- que solo llegaron 24 ejemplares a I mediados de 1937. Como exponente ’ de la tacañería rusa, del 155/13 mod. 1915 original francés (prácticamente idéntico al utilizado por el Ejército es- pañol) llegaron 40 obuses adquiridos en Checoslovaquia. Alcance máximo Cadencia 10.280 m con el proyectil rompedor de 40 kg; 9 km con el de 41 kg. Espoletas rusas KTI.RGóy 4GT; Garrido, varias mglesas.Vo: 380 m/s. 3 dpm
La artillería importada por ambos bandos 2 i 3 País de origen Bando Obús de campaña 114,3/15 mod. 1910 (Ordnance 4’5” QF Howitzer MK 1 y 2) Era la mayor pieza ligera inglesa de campaña, dotada de órgano elástico ¡ (quick finng), normalizada en el British Empire. Procedía de los depó- sitos soviéticos, dado que Rusia había adquirido 400 en la Primera i Guerra Mundial, a las que se sumaron las suministradas por Inglaterra a los rusos blancos durante la guerra civil que siguió a la revolución I Durante la contienda muchas piezas cayeron en manos nacionales. I siendo empleadas con carrillos de transporte de dos ejes, espe- I cialmente diseñados para ellas. Acabada la guerra, en la que habían l participado 159 (muchas desde casi el primer momento), el 30 de । julio de 1940, Finlandia compró una partida de estos cañones a I España, seguramente del modelo Mk 2, que es el que utilizaron f principalmente los finlandeses (los ingleses también entregaron - 24 de estas piezas en 1940). । Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Alcance máximo Cadencia Cierre de cuña horizontal. Freno hidráulico y recuperador de muelles. 1500 kg. Horizontal: 6o; vertical: -5o + 45°. Proyectiles rompedores de 15.7 kg. Alcance: 6.090 m. Vo: 315 m/s. 4 dpm. Cañón Saint Chamond di 75 mm Izquierda. Varios Saint Chamond de 75 mm mod. 1896, anticuados cañones de acero de tiro rápido. Armstrong Abajo Vista posterior de un 127/57 mm Armstrong BL 60 pr.
214 Artillería y carros de COMBATE EN LA GUERRA ClVIL ESPAÑOLA País dé origen Bando Cañón antiaéreo pesado 76,2/55 mod. 1931 (76-MM 3EHMTHAR nYWKA 05P. 1931 r. 3K) Diseñado fundamentalmente por el artillero Vladimir von Behring que los transportaba y seguramente algunos más que no pudieron (lo mismo que el 45/44) estaba basado en gran medida en el cañón de 75/59 Rheinmetall. Behring fue purgado y asesinado en I937, mientras sus «hijos» luchaban en España. El Skoda ruso, como se conoció en nuestro país, fue la pieza antiaé- rea soviética normalizada en la década de 1930. Se empleó por primera vez (con éxito) en la batalla del Jarama y estuvo presente en todos los frentes y en las agrupa- ciones de posición en retaguardia; constituyeron la base de la DECA. La URSS suministró 64. más I2 hundidas con el barco pasar la frontera francesa ante la caída de Cataluña. Las recupe- radas tras la guerra sirvieron primero en el Estrecho y luego en Cananas durante toda la Segunda Guerra Mundial, los alemanes las utilizaron como 7.62 M.31 (r). incluso recalibrándolas a 88 mm Constituía sistema de armas con la dirección de tiro BECT-lll (Vest-lll), los fonolocalizadores ZT 5, los proyectores 3-I5-4-A de I52 cm (normalmente sobre camiones ZIS I2). los telémetros Zeiss de 4 m de base y anteojo de observación. En ocasiones era re- molcado por tractores oruga pe- sados «Komintern» Características Órgano elástico Peso en batería Sector de tiro Proyectiles Cadencia Montaje de candelera (abatióle para el transporte), con cuatro flechas y dos ruedas. Cierre automático de cuña vertical «Camisa» (ánima) recambiable. Freno hidráulico y recuperador neumático. 3.750 kg; en arrastre: 4 950 kg Horizontal: 360° (dos vueltas a cada lado); vertical: -3o ♦82° Proyectiles engarzados rompedores, (11,6 kg el disparo completo). Espoletas mecánicas a tiempos de 32 divisiones y metralla (30 divisiones). De 4 a 8 dpm.
La artillería importada por AMBOS BANDOS 215 País de origen Antiaéreo ruso Izquierda. Miembros de la Legión Cóndor observan un 76,2/55 capturado durante la batalla de Aragón, después de sufrir una contrabatería nacional Bando Cañón antiaéreo ligero automático 40/60 Bofors Wz.36 (40 MM LVAKAN Nl/36) Con 36 piezas Bofors de 40/56,2 (su denominación exacta), a par- como Wz.36) y Checoslovaquia Era el material más moderno y ur de 1938 el Ejército Popular de la República organizó * fiable de ese momento, tanto que aún hoy en día sigue en servicio, vanas batenas a tres pipras En un estadillo de la DECA f normalmente en la versión 40/70 (cartucho 40 x 364R). de mediados de 1938 había 28 encuadrados en Su buen resul- umdades terrestres; la Marina utilizó al menos tres. Procedían de Polonia (que los fabricaba bajo patente «X lado durante la guerra y la posguerra hizo que se fabricara pos- teriormente en España. Características Órgano elástico Peso en batería Sector de pro Alcance máximo Cadencia Cierre semiautomático de cuña vertical. Cartucho engarzado 40 x 311 R. peso del cartucho: 2.1 kg (0,9 el proyectil); con trazador, espoleta Oerlikon; «peines» de cuatro disparos Montaje sobre plataforma cruciforme, con cuatro ruedas. 1 980 kg. Horizontal: 360°, vertical: -5o + 90°. Horizontal: 11.500 m; techo práctico: 3.800 m. Vo: 850 m/s 120 dpm; práctica: 40-60 dpm.
CAPÍ TU
Los carros de combate Para empezar, hay que reseñar que al can o dotado de orugas o cade- nas se le conocía entonces más comúnmente por «tanque», como en la mayor parte del mundo. Esa denomi- nación también daba nombre a muchos otros objetos, e incluso a animales, por similitud; por ejemplo, a los piojos también se los denominó «tanques» en la Guerra Civil, según el Diccionario para un Macuto, del escritor Rafael García Serrano. Los innumerables camiones blindados, de los que se fabricaron unos 400 en el bando republicano, fueron conocidos en España como «Tiz- naos». v aunque no se les puede considerar es t neto senso como tanques o carros de combate, hablaremos de ellos más adelante, como de los numerosos trenes más o menos blindados construidos durante el conflicto. También se hará cumplida mención de las que se po- drían denominar «auloametralladoras-cañón», fruto de un diseño técnico aceptable y construcción en serie. Es una falsedad decir que la historia de los cairos en España es una historia artillera, pero también lo es el excluirla de la misma, entre otras cosas porque la de los «tanques» es parte de la historia de la lucha del blindaje, Blindado español Izquierda. Canos «Bilbao» en el asalto al cuartel de la Montaña. Las autoametralladoras de los Grupos de Asalto (Policial y de Caballería, prácticamente eran los únicos blindados modernos en uso en julio de 1936. La animadversión de Pomo de Rivera a la artillería y el antimilitarismo de la República habían llevado a esta situación. Hebilla Arriba. Chapa de Automovilismo Ligero (Cuerpo de Ingenieros}.
2,8 Actllwa y carros de combate en la Guerra Civil Española Locomotora caminera Derecha. Las locomotoras camineras, nacidas en el siglo xix, aún eran unos eficacísimos medios de arrastre y fuerza en 1936, y lo siguieron siendo incluso en la posguerra. Batería Schneider Centro. Emblema de la Batería de Carros Schnetder empleados en África y aún dependientes de artillería en 1936 (Escuela de Automovilismo Pesado. Segovta). muy relacionada con la artillería. Por otro lado, no es casual que el arma de artillería esté enlazada con el automóvil (desde las primeras locomotoras ca- mineras empleadas en los artillados de costa del siglo xix), base fundamental del carro armado desde sus comienzos, puesto que, además de los conocimientos técnicos de sus oficiales, sus materiales generaban unas necesidades de transporte que el ganado no podía resolver. Así, el primer vehículo español con motor de explosión autóc- tono fue el «Centauro», diseñado ' y construido íntegramente en 1901 por el capitán de artillería Emilio ' La Cuadra, quien también había montado en 1899 una empresa para construir automóviles eléctricos en Barcelona. • Medallas mili tares degarristas, a.xi itanqlistas Y OTROS ARTILLEROS (I.)- Antitanques: • Artillero Gerardo Insarri Asiain.4-XII-36.enVillarreal (Álava). Pieza antitanque (D.O.n ° 47-1942). • Cabo David Hernando Castro. 10-1-37, en Teruel Pieza antitanque, 4 carros (B.O. 106-1937). • Cabo Leónjuarros Otiguela. 24-VII-37, en Brúñete. Pieza antitanque, 6-8 tanques (B.O. 181-1938) • Cabo Desiderio Olleros Carreras. 27/29-1-38. en Las Celadas (Teruel). Pieza antitanque n.° 222.6 tanques (B.O. 2-1939). • Sargento Jesús Eleta Zalabardo. 21 -1-38. en El Tocón (Teruel). Pieza antitanque n.° 244.4 carros (B.O. 66-1939). •Teniente (complemento) Gaspar BarbiValdemoros. 19/23-11-38.en El Pingarrón (Jarama).Antitanque (B.O. 183-1938). ♦ Cabo Femando López Cuesta. 7-V-38. en Jorcas (Teruel). Pieza antitanque (D.O.n.° 140-1942). Cabo Domingo Marinas Reboiras. 7-V-38. en Jorcas (Teruel). Pieza antitanque (D O. n.° 141-1942). • Sargento Abilio Boizas del Corral. 22/23-V-38. en Balaguer (Lérida). Pieza antitanque (D.O.n.» 91-1943). o Gómez Corada y cabo Gonzalo Diez García. l4-X-38,en Manzanares (Madrid). Pieza antitanque, 13 carros (B.0.166-1938).
LOS CARROS DI COMBATI 219 Carro «Tribia» Izquierda v abajo. Evolución del primer prototipo de carro * Trubia», el A-4, del que se fabricaron cuatro ejemplares. Entró en combate, por los dos bandos, en Oviedo 4 la izquierda, el primero de ellos en la fábrica de Trubia junto con los operarios que lo construyeron, incluido el maestro de taller Rogelio Areces (ya de capitán en posguerra en la imagen de abajo), quien también diseñó los tractores y carros Landesa. Ya hemos hablado de la desgraciada Por otra parte, en 1909 un Real Decreto estableció la Escuela de Automovilismo Rápido (ingenieros) y la de Automovilismo Pesado o de Transporte (artillería). Esta última fue el origen, junto con el parque regional, de la Base de Carros de Segovia, organizada posteriormente. Ese mismo año se creó la Brigada Automovilista de Artillería. Poco después serían tres, una en cada «co- mandancia» africana y en las que se encuadraron los primeros camiones blindados Schneider-Brillie. Tras el desastre de Annual se compraron seis carros de arti- llería Schneider CA-1, armados con cañón de 75 mm; la batería de la Escuela Central de Tiro en que se en- historia de los carros «Trubia A-4», diseñados por el capitán Carlos Ruiz de Toledo, quien también había mandado la Batería Schneider, de los tractores blindados «Landesa», obra del comandante de artillería Víctor Lan- desa y del maestro Rogelio Areces; de los «Trubia L.A. n.° 1», así como del cañón «antitanque» del también artillero Ramírez Arellano con el que también iba a ir armado el «L.A.» (iniciales que pudieran corresponder a Landesa- Areces). Todo ellos desaparecieron por la inquina de Primo de Rivera a la artillería y la de Azaña al Ejército. El carro L.A. debía de tener blindaje compuesto o espaciado («entre hierro») e ir armado, además, con una ametralla- cuadraron ganó la Medalla Militar
220 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
LOS C ARROS DI COMBATI 221 Renault FT-17 Camsta de preguerra embutido en su •mono» o •buzo» junto a un Renault FT-17 con ametralladora. Cañones contracarro Página siguiente. El sueco Bofors de 37 mm (arriba), el francés SA de 25 mm (abajo, izquierda) y el soviético de 45 mm (abajo, derecha) conformaron la tema de los cañones contracarro más eficaces anteriores a la Segunda Guerra Mundial.
40 mm Arellano 45 mm ruso 50 mm 57 mm Nordenfelt 65 mm italianos 70 mm Schneider 293 Total El 15 de octubre de 1937 los nacionales crearon la Agrupación de Cañones Antitanque. Al finalizar la guerra esta unidad tenia 28 baterías distri- buidas en cuatro grupos, tres de seis baterías (Ejércitos del Norte. Levante y Sur) y uno de diez (del Centro), todas ellas compuestas por ocho piezas alemanas de 37 mm y dos soviéticas de 45 mm. En otras unidades se emplearon materiales menos específicos. El CTV dispuso de sus propias baterías antitanque, equipadas con piezas italianas de 47 mm y alemanas de 37 mm. ........................¡. Artillería antitanque republicana a mediados de 1938 (Archivo Histórico Nacional, fondo Vicente Rojo, caja 7/2) •Los 37 mm eran, mayontaríamente. Gózquez. Bofors y Maklen. asi como algún Pak 35/36 capturado. Los de 50 mm nos resultan desconocidos (quizá 47 mm italianos). Los 45 mm rusos eran mejores que los Pak. de 37 mm, por lo que fueron copiados por los nacionales Ejército Parque COPA RGA Reg . Este Ebro Levante Centro Extremadura Andalucía Total Material Valencia Almansa Oriental
LOS CARROS DL COMBAII 223 dora. Esto lo igua- Fiat-Ansaldo Las tanquetas italianas, aunque inferiores (como los Panzer l) a los mejores carros del momento (los T-26), eran armas eficaces por su movilidad y reducido tamaño tralladoras «Bilbao», la mayor parte capturadas, y una de origen portugués. laba, en cuanto a blindaje y arma- mento, a los imbatibles T-26 posteriores. La sección de Tamariz, tras actuar en Huesca y Ávila, el 19 de octubre se incoiporó en Torrijos a una También se ha mencionado, además de la dislri compañía de carros italianos (15 «tanquetas» sumando bución inicial de los medios blindados entre los dos bandos, a los cinco primeros carros italianos CV-33/35 los suyos) al mando del capitán de artillería Guillermo Vidal-Cuadras y Villavechia, antiguo oficial de la batería L-3 recibidos en Vigo el 16 de agosto de 1936 que, man- dados por el teniente de artillería Julio Tamariz-Martel (perteneciente al Grupo de Información de Artillería n ° 3), actuaron en el norte y entraron en San Sebastián Schneider, la cual contaba con unos pocos italianos como «instructores» (incluido el capitán Oreste Fortun, alias «comandante Oswaldo Ferrini»). También forma- ban parte de la unidad el teniente de infantería Daniel el 13 de septiembre. Tras la liberación de Toledo el Ejército del Sur orga- Gómez Pérez, proveniente de la sección de enlaces del Tercio, quien se había hecho cargo de los tres «Bilbao» nizó una «compañía de carros blindados» a disposición del genera] Varela, la cual contaba con ocho autoame- del Cuerpo de Asalto al ocuparse Sevilla, y al mando de la tercera sección, el teniente Vittorio Rustici. «Compañía Navalcarnero» (octubre, 1936)
22< Artolería y c arros de combato en la Guerra C.vn. Española Cada sección tenía tres carros normales y uno Iónoii RRh\o Izquierda. Los Flal era„ veh(cuk>s versantes, amupie su protección v pole,¿a de fuego eran mas bien pobres Ele»,h¿ es el del Parado Nacuma! Fa.«Wa^" Mussolini. Italianos Abajo h>s tres blindados italianos presentes en la Güeña Civil: CV. 33/35. CV.33/3S lanzafiammey Lancia IZ. veri, quien perdió una pierna. Por estas acciones, el general Varela concedió la denominación «Navalcarnero» a la com- pañía. Cuatro días después Fortuna dejó definitivamente el mando de la misma. Las tanquetas italianas chocaron dramática- mente con los netamente superiores «ca- rros rápidos» T-26 soviéticos en la primera lanzallamas. Junto con varias decenas de cañones de campaña de calibre 65/17, esta compañía constituyó en Cáceres el denominado Ragrupamento italo-spagnolo di carri e artigleria, encuadrado en la Legión. El 21 de octubre, con ocasión de la ocupación de Navalcarnero (Madrid), el general Juan Yagüe, entonces jefe del ala izquierda del dispositivo del general Varela, utilizó magníficamente los carros ligeros CV-33 agrega- dos a la «Columna Asensio» (adelanto de su extraordi- nario empleo en la batalla de Aragón). En este combate fue herido el capitán Fortuna y se destruyó el carro del soldado italiano Rodolfo Oli- intervención de estos en España, que sucedió en Seseña el 29 de octubre de 1936. El bando nacional perdió, por disparos de los carros soviéticos, un carro normal (el del Tamariz), y uno lanzallamas. Además, sufrió la muerte de un español y la de un italiano. El bando republicano perdió tres carros T-26, siete carristas soviéticos y seis españoles, fundamentalmente a causa de la artillería y las botellas de gasolina usadas por los infantes. El 7 de noviembre moría el capitán Vidal-Cuadras al frente de sus carros en CarabancheL Muy a finales de 1936 se constituyó el Corpo Truppe Volontari, más conocido por el acrónimo CTV, en cuso
LOS CARROS LH 225 Descanso Izquierda. 4 la sombra de este árbol, lo blindados italianos esperan el momento de avanzar. La Legión Centro y abajo, izquierda. El emblema de las unidades italianas de carros refleja claramente el carácter •legionario» con el que se encuadraron inicialmente los efectivos latinos. ción de guerra célere de ia historia (un centenar de kilómetros entre Málaga y f wiuubos carro'> italianos que Ób^,írone:' G,,adal“l^a fueron de mult»ples reportajes gráficos. Ragruppamento Repparti Specializzati, y a las órdenes del coronel Cario Rivolta, jefe del 3.cr Reggimento Carri, se integraron todas las tanque- tas italianas, pero con algunos mandos nuevos. La Agrupación de Carros y Auto-ametralladoras, compuesta por un batallón de carros de cinco compañías, un escuadrón de autoametralladoras Lancia 1Z, una compañía de molo-ametrallado- ras y una sección contracarro, armada con cañones de 47/32, formó el núcleo de las cuatro columnas que ocuparon Má- laga. en la primera demostra- Motril en día y medio). En vísperas de la batalla de Guadalajara se completaron las compañías a 13 carros cada una, se añadió otra de lanzallamas y los contra- carros de 47 mm se agruparon en una batería. En cada compañía de carros italiana había una sección española, compuesta por un alfé- rez y 25 soldados. Las tanquetas estuvieron en la filas de la Legión unos cinco meses.
226 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Emblemas italianos Los emblemas dibujados en la barcaza de los CV33/35 representan. • Izquierda abajo: carro n.°7 de la 3* Compañía. • Derecha arriba: segundo carro de la segunda sección de una compañía (símbolos al comienzo de la guerra). • Derecha abajo: carro del jefe del batallón (septiembre de 1938). • Izquierda arriba: desconocido. • MeDALLXS MILITARES DE CARR1STAS, A.X’TI TANQl’ISTAS YOJ ROS ARTILLEROS (II) • Antitanques: • Artillero José Pérez Teresa. 15-XI-38. en Seros. 6.a Batería antitanque. Caza un carro con botellas inflamables (B O 13 193 • Sargento Tirso Rodríguez Rodríguez. 7-1-39. en Sierra Trapera (Badajoz). 22.a Batería AT (B.O. 36-1939). • Cabo Eladio Correa Correa. 13-1-39, en Brúñete Destruyó cinco carros (B.O. 142-1939). Medalla Militar Colectiva. Ciudad Universitaria (23-11-37, B.O. 314-1937): una pieza antitanque. Carros: • Cabo Juan Vizcasillas Jiménez. 21-XI-36, Casa de Campo; 16-VIII-37, Santander Carro lanzallamas (D.O. n. 42-1944). • Alférez provisional Ramón Álvarez-Ossorio Nestares. 15-11-37, en El Jarama. Unidad de carros como infantería (B O 5 • Capitán Joaquín Herrera Martínez-Añover. 20-1-39, en Igualada. Unidad de Carros (B. 0.223-1939). Diversas; • Teniente piloto Francisco Medina Lafuente. 21-VII-36, bombardeos de La Roda, Cerro Muriano. etc. (B.O. 6-1936) • Teniente de complemento Agustín Zancajo Ossorio. 5-l-39.Vértice Tormos. 6.a Bandera Legión.
Los ( ARRos |)| (OMHAII 227 Disiimivo ai i man Centro. Emblema instituido para los alemanes del Heer que sirvieron en España en el Grupo Drolme. Pecho Abajo, izquierda. Emblema de pecho de los cañistas españoles. Es la silueta de un Panzer l. Si-di in. < arros Izquierda. Castillo de las Ar^uijuelas de Arriba, Alh se or^anizaion las primeras unidades de canos nacionales. Hay que reseñar que el teniente de artillería Guillermo Stuyck Caruana estuvo al mando de una unidad de cairos blindados («Tiznaos» y similares) organizada en Sevilla, con la que ocupó Fuengiivla y Tonvmolinos. Fue la pri- mera unidad nacional que entró en Málaga. El 7 de octubre de 1936 llegaban a Sevilla 41 carros alemanes Pattzerkafttpfwageu Pz l, de los cuales tres eran de la variante Befehlswa- gen de mando, uno de instrucción de conductores (denominado ohne aufbatt) y 37 dotados de dos ame- las tanquetas italianas por tener montadas sus dos ametralladoras en una torrecilla giratoria. La expedición incluía 24 cañones antitanques de 37/45, así como numerosos medios de ruedas como motocicletas, coches o camiones de varios tipos y tonelajes, y unos 270 hombres procedentes del 6.Panzer Regiment, puestos a las órdenes del teniente coronel (Oberstleut- nanl) Wilhclm Ritter von Thoma (ascendido a coronel en España). Conformaron el Panzer Gruppe Drohne («Grupo Zángano»), también denominado Gru- tralladoras de 7,92 mm. llamados «de línea». Se trataba de los PzKpfxc l Ausf A (Krupp) que solo superaban a ppc Thoma, una agrupación de enseñanza e instrucción dependiente del denominado Gruppe Imker («Grupo
Artillería y c arros de combate fn la Gcfrra Civil Española Falta de radio izquierda y debato. Los alemanes normalizaron todo tipo de señaks con el brazo y con elementos (banderolas, discos, etc.), impue^ para mandar las formaciones y despliegues de unos carros no dotados de radio. Apicultor»). Todos estos nombres no eran más que for- malismos para enmascarar inicialmente el verdadero cometido de aquellos miembros del Ejército alemán y su presencia en España. Con los hombres y las máquinas se organizó en el castillo de Herguijuelas de Arriba (Cáceres) un batallón de carros con dos compañías (cada una de las cuales disponía de tres secciones de cinco carros) y una de antitanques con 15 cañones Pak 35 36 (de 3" mm al mando del comandante José Pújales Carrasco quien había pertenecido a la compañía de carros ligeras Re- nault FT-17 en África). Mandaban las compañías los Carro ligero Derecha y página siguiente, abajo. El Panzer / alemán, aunque mayor que el carro veloce italiano, era de reducido tamaño, por lo que el acceso del conductor a su interior era bastante incómodo: a través de una portezuela lateral en el casco.
Los c arros ih combate 229 l\S|R( ( |OR Izquierda />>> instructores alemanes dejaron su impronta en España durante mtuhus años, con la uniformidad \ o»». la boina \ la calavera. Cima conmemorativa Arriba. Cinta de brazo instituida para conmemorar la presencia de los camstas alemanes en España. Se llevaba sobre el uniforme germano. capitanes José y Juan García García, v la unidad de cañones conlracarro, el alférez de complemento Pedro Sanz Ruano. El batallón fue enviado al frente de Madrid el día 27 y entró en combate el 1 de noviembre con la ocupación de Brúñete. Enseguida sintió el peso de la inferioridad de su material frente a los T-26 soviéticos, presentes en las unidades republicanas. En la madrileña Ciudad Universitaria acabarían sus días muchos viejos carros Renault FT-17 republicanos, así como numerosos ingenios blindados nacionales, lanío ilalianos como alemanes, ante la dureza de los combales \ la \ antitanques del ejercito popular. eficacia de los T-26 Los carros de la sección de Tamariz alcanzaron el Paseo de Moret a finales de noviembre, la máxima pe- netración nacional en Madrid. Poco después, muchos artilleros supervivientes se incorporaron a las unidades de su arma. Durante los combates en torno a Madrid el
230 Artillería y carros di combate en la Guerra C ivii Españoi \ El mejor carro Derecha. La poderosa roñe del T-26, con su cañón de 45 mm y una o varías ametralladoras de 7,62 mm, los hacía imbatibles frente a los cairos adversarios. D1SIINTIVO REPUBLICANO Centro. Emblema de pecho de los carristas del Ejército popular. Blindado soviético Abajo. Blindado BA-6, de origen soviético. Montaba la misma torre que el T-26. 75% de! material alemán resultó averiado o, en menor medida, destruido: 36 carros de los 48 28 tripulantes resultaron muertos y 118 fueron heridos. Con la llegada de nuevos medios y hombres se organizó la 3.a Compañía a mediados de diciembre. Posteriormente, durante la batalla del Jarama, oíros 26 carros «negrillos» fueron puestos fuera de combate; mientras, la 1Com- pañía se empleaba en el frente norte. El 12 de octubre había llegado a Cartagena el buque soviético Komsomol con 50 can os T-26B y 80 carristas, y al día siguiente entraron en España vía Francia los primeros pilotos soviéticos. Al frente de los carristas llegó el coronel Scmyon M. Kri- en plantilla; además, voshein (alias «Kombrig»; en España ejerció como general), procedente de la Escuela de Carros de Olianovsky. Paul Arman (alias «Tillin» o «comandante Grieser»), comunista letón y entonces capitán, mandó en Seseña la primera acción de combate de los carros. Junto con otra compañía y algunos carros Renault FT-17 participó en los confusos combates iniciales de la batalla de Madrid, mul- tiplicando sus actuaciones, que muchas veces fueron de entidad sección (cinco canos) o menor. Krivoshein constituyó en Ar- chena (Murcia) la base v escuela de las Fuerzas Blindadas y un
Los < ARRi >s |)| ( < )Mn X| । 231 España* Rt Derecha. Un capitán de ingenieros españole un cañista mso recibiendo instrucciones. Brigada REPUBLICANA Abajo La Brigada de Tanques y la División de Blindados fueron grandes unidades del Ejército popular que. de haber sido empleadas en masa, podían haber sido resolutivas en la guerra. Por el contrario, el 40% de los carros recibidos por la República pasaron a manos nacionales, donde participaron en los primeros ensayos de «guerra relámpago». batallón de carros de tres compañías, a tres secciones de tres carros cada una. También organizó una compañía de autoametralla- doras-cañón con seis BA-6, además de tres FA-I (de las 20 recién llegadas) y se reservó el mando e inspección de todos los carros. En los combates de Torrejón de Velasco y de la Calzada, ocurridos a comien- zos de noviembre, se perdieron nueve T-26 dependien- tes del mayor (comandante) José Arana, veterano del Regimiento n.° 1 de Madrid. En conjunto, en octubre llegaron a Levante 50 canos T-26, 36 auloametrallado- ras-cañón BA-6 y 20 coches blindados FA-1 (todos ellos de fabricación soviética), seguidos de 56 carros más a finales de noviembre. El capitán Carlos Faurie, vete- rano español del Regimiento n.° 1, se distinguió en los combates de noviembre en la carretera de La Coruña. El 16 de diciembre se creó oficialmente la Primera Brigada de Tanques (o Blindada), formada por cuatro batallones de carros (inicialmente solo tuvo dos), a las órdenes del konibat M.P. Petrov y Komrot V.L Baranov, y solo con los últimos 56 T-26 recibidos, una tercera parte de las plantillas soviéticas, así como una compañía de autoametralladoras. Esta unidad estuvo mandada por el gene-
232 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española
Torre soviétic \ T26 v BT-5 (arriba, capturado! compartían la misma torre también con el B\6 En la ilustración puede apreciarse al tirador, con el característico gorro-chichonera que se sigue usando en nuestros días, incluso por los alemanes Detras se encuentra el soporte de la ametralladora antiaérea y, delante, el visor del ¡efe de carro Esta torre del T-26 modelo 1933 tiene una escotilla circula i v otra rectangular, mientras que las del modelo 35 son ambas rectangulares.
234 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Bajas de T-26 del EPR desde su llegada a España Campaña Fecha Actuantes Destruidos Averiados Bajas totales '' Madrid 26/28-X.28-XJ-36 87 16(18,3%) 36(41,4%) 52 (59,7%) Jarama 5/27-11-37 47 14(29,8%) 20 (42,6%) 34(72.4%) Guadalajara 9/22-111-37 72 7 (9.7%) 21(29,2%) 28 (38.9%) Casa de Campo 5/I2-V-37 84 10(11,9%) 13(15,5%) 23 (27.4%) Brúñete 6/28-VII-37 132 21(15,9%) 26(19,7%) 47 (35.6%) Total 422 68(16.1%) 116(27,4%) 184 (43.5%) ral Dimito G. Pavlov, alias «Pablo» (jefe de la 1." División Acorazada del Ejército Soviético). Contó con dos cente- nares de soviéticos, que algunas fuentes casi triplican, procedentes de la Academia de Guerra Mecanizada del Ejército Rojo en Bielorrusia. En la ba- talla del Jarama las fuerzas blindadas del ejército popular realizaron efica- ces contraataques con un carros hasta entonces en número no visio España, Tanquetas republicanos Con sus inconfundibles gorros, el resto de la indumentaria es todo menos uniforme. pero perdieron 14 ingenios, ocho de los cuales cayeron en manos nacionales, y otros 20 quedaron dañados funda- mentalmente por los antitanques (el 70% de los emplea- dos, según Steven Zaloga en Spanish Civil War Tanks). El 31 de febrero de 1937 llegaron 50 «can os rápidos» BT-5 con los que se formó el Regimiento de Carros Pe- sados al mando del coronel Kondraiev. Los tripulantes eran miembros del 5.° Cuerpo Mecanizado Kalinosky, de Nara-Fominsk, e internacionales instruidos en Gorki Mientras, se retiró del fíente y se reorganizó la Agru- pación «Krivoshein», a la vez que se iniciaba la nueva
base de carros de Alcalá de Henares. Krivoshein regresó a la URSS y fue más tarde condecorado con el título de Héroe de la Unión Soviética por su participación en la defensa de Madrid. En el frente norte actuaron por entonces, además de numerosos camiones blindados (entre los que hay que destacar los realizados en el parque de artillería de Ferrol), los cuatro denominados carros «Trubia» y dos tractores Landesa armados, distribuidos en los dos bandos, así como la plasmación práctica del «Tru- bia L.A. n.° 1», que sería denominado «Trubia-Naval/ Euzkadi». Norte Arriba. En el frente norte los republicanos dispusieron de una importante cantidad de blindados. A su mayor número se unía la mejor calidad y potencia de los BA-6. Carros en Vizcaya Izquierda. Los Renault importadas y los Trubia-Naval fueron, fundamentalmente, mal empleados lo que aumentó tas ya deficientes prestaciones de sus diseños. El capitán de artillería Ignacio Cuartero, jefe de las industrias militares vascas, impulsó la fabricación en la Constructora Naval de Sestao del carro de combate Trubia-Naval, que se plasmó en un número indetermi- nado de unidades, pero comprendido entre la docena utilizada por el Batallón de Carros Ligeros de Combate de Euzkadi y los casi 40 ejemplares recuperados (inclui- dos los que estaban en fase de fabricación). Junto a ellos actuaron tres Renault FT-17 franceses armados con cañón y otros tres con ametralladora. Los primeros llegaron a Bilbao a comien- zos de agosto y los últimos a Santan-
Q 6:30 29 de octubre de 1936. Inicio del ataque. La infantería de Lister se retrasa. Combate e» Seseo i O 7:30 Un T-26 pierde la cadena arremetiendo contra un camión. (3 7:00 Tres T-26 atraviesan pacificamente Seseña desde el Este, con los tripulantes asomados a las escotillas. (3) 8:00 Un T-26 es alcanzado en Esquivias por disparos de 65/17, perdiendo movilidad. O 7:15 El resto de T-26 de la Compañía Arman llegan detrás. Hacen fuego las piezas de 105/11 de la 6* Batería de Melilla (3 El CV-33 del teniente Tamarit es alcanzado y arrollado por un T-26 a la salida de Esquivias Asi se resolvió el primer combate entre carros de la Guerra Civil Española y el segundo, quizás, de la historia (el primero ocurrió el 24 de abril de 1918, en Villers-Bretonneux, con victoria alemana). Los atacantes perdieron tres carros, pereciendo seis españoles y seis soviéticos. G 9:30 El T-26 de Seseña es incendiado con gasolina por artilleros de la 6* Batería de Melilla. O 9:45 Llegan a Esquivias unidades nacionales de refuerzo: la batería de la(..fl||8mas 75/28 del capitán A,joña Q IMS I 2Í H 1 es destruido por el otro । inmovilizado
Del asombro que produjo la superioridad tecnológica soviética la necesidad de armar a los carros de combate con cañón en t 9'° giratoria De momento, en España se optó por montar el cañón^ antiaéreo italiano Breda de 20/65 mm en los Panzer l re con premios en metálico a quienes capturaran T-26 soviétí-o^6"5^ Los T-26 reciben fuego de su artillería y deciden atravesar Seseña de Oeste a Este. © 15:30 Los restantes doce T-26 se dirigen a Borox. del ó 15:00 Una pieza de 75 mm al mando — teniente Ramos, inutiliza el T-26 averiado *n Esquivias tras 150 disparos a 500 m. a Q 16:30 Otro T-26 es incendiado dentro de Seseña, el resto vuelve a sus lineas.
238 Artillería y carros de comb?\ie en la Guerra C ¡vil Españoi a PLANTILLA DE LA DIVISIÓN DE BLINDADOS 1937/1938 MANDO Y CUARTEL GENERAL 6 T-26 124 T-26 3 BA-6/BC 7 UNL-35/FA-1 MANDO Y CUARTEL GENERAL 22 UNL-35 BT-5 7 UNL-35/FA-1 MANDO Y PLANA MAYOR Mando y Plana Mayor BRIGADA D€ CARROS: CORONEL ENRIQUE NAVARRO ABYA BRIGADA DE AUTOS BLINDADOS: CORONEL JUUO PARRA ALFARO REGIMIENTOS DE CARROS PESADOS: CORONEL KONDRAIEV INICIALMETE: COMPAÑÍAS a TRES SECCIONES y CADA UNA CON UNA AUTO-AMETRALLADORA TIPO UNL Y DOS AUTO AMETRALLADORAS CAÑÓN TIPO BA-6/BC TOTAL COMPAÑÍA: TRES AUTO-AMETRALLADORAS Y SIETE AUTO-AMETRALLADORAS CAÑON. TOTAL BATALLÓN: NUEVE AUTO-AMETRALLADOR AS Y 22 AUTO-AMETRALLADORAS CAÑÓN. MAS TARDE, LAS SECCIONES AUMENTARON A CINCO BLINDADOS. der a finales de ese mes. En noviembre llegarían a la capital vizcaína diez coches blindados soviéticos FA-1, armados con una ametralladora, así como una vein- tena de autoametralladoras-cañón BA-6, armadas con el mismo cañón de 45 mm que los carros de combate T-26. A principios de 1937, aunque no está muy clara su presencia en el frente norte, hay autores que afirman Carros capturados £7 ejército nacional capturó multitud de canos soviéticos T-26 durante toda la guerra.
LOS CARROS DE COMBATE 239 Raggruppamento Carristi Junio a estos dos carros CV 33-35 Tipo // está el banderín del jefe del Batlaglione del Raggruppaniento Carristi. tendientes se reorganizaron. Las pérdidas sufridas en la batalla fueron 19 tanquetas Fiat italianas y siete tanques T-26 sovié- ticos. El 5 de marzo el batallón «negrillo» creó sobre el papel la 4.a Compañía, ar- mada con Panzer I ausf. B, versión más moderna del famoso carro alemán y do- que se recibió una sección de T-26, acompañada de varios BA-6 más. En marzo llegaron a Santander otros 16 carros FT-17, nueve de ellos armados con cañón, todos de ori- gen polaco, al igual que otros tantos que habían llegado a Alicante en el mes de noviembre. En la ofensiva contra Oviedo de mediados de marzo de 1937 se emplearon una decena de BA-6. tres canos Renault FT-17 con ca- ñón y ocho más dotados de ametralladora. Tras la batalla de Guadalajara, en la que los contra- ataques de los carros soviéticos fueron pieza clave en el fracaso italiano, a costa de «solo» un 40% de bajas tada de motor Maybach (más potente que su predecesor, Krupp). El 27 de abril marchó al frente vizcaíno para participar en las operaciones que acaba- rían con la toma de Bilbao. En la campaña se perdieron 12 carros teutones, entre averiados y destruidos. A primeros de abril, con vistas a las operaciones de Bilbao y Santander. 12 nuevos CV-33/35 permitieron al Ragruppamento Carristi reponer las bajas de las compa- ñías. Una vez finalizadas, un nuevo envío de 16 tanquetas a últimos de agosto posibilitó contar con dos batallones de dos compañías cada uno y crear una 5.a italo-española. Al final, en vísperas de la batalla de Brúñete los nació-
240 Artillería y carros de combate en i a Guerra Civii Española Por parte freniepopulista, nuevos envíos permitieron crear una brigada de blindados, con base en Cuart de Poblet (Valencia), y cuatro batallones, a tres compañías de diez blindados (36 con cañón y 84 con ametrallado- ras) y una de diez carros T-26, que fue puesta al mando del coronel Enrique Navarro Abuja. Además de la Bri- gada de Tanques (con base en la Alameda de Osuna, Madrid), los Ejércitos del Este y del Sur contaban cada uno con dos compañías de carros y una de blindados, junto con otras más o menos independientes. Unión Naval de Levante // UNLr35 («Zis-Ford-85») /ue proyectado por Adriana Vorohiev en la fábrica n" 22 (Unión Xa val de Levante de Valencia) y producido en altos hornos de Sagunlo. Se emplearon chasis de camiones Ford, GA7.-AA y Chevrolet En Brúñete, en la mayor batalla de carros de la Guerra Civil española, por parte republicana operaron: 30 tanques (un bata- llón) y 10 blindados (una compañía) con el V Cuerpo de Ejército al mando de Modesto. 40 tanques y 10 blindados con el XVIII Cuerpo de Ejército a las órdenes de Jurado, a los que había que añadir otros 30 cairos y 10 blindados de reserva común, y los 50 tan- ques, 20 blindados y 3 trenes blindados del Cuerpo de Ejército II Bis (también llamado «de Vallecas»). Confiando en el éxito de la operación, el Cuerpo de Tren tenía previstas dos compañías de transporte para motorizar dos brigadas mixtas. Para entonces • Composición de la División de Blindados (1937/38) • • Mando: coronel Sánchez Paredes; con Rotmistrov como inspector de las tropas acorazadas. • Brigada de Carros: coronel Enrique Navarro Abuja. Cuatro batallones. Batallón de T-26 a tres compañías de diez carros (tres secciones de tres carros), total: 124 con los de mando de batallón. Compañía de blindados (tres secciones de tres blin- dados), total: tres con cañón (BA-6 o Chevrolet-BC) y siete con ametralladora (FA-I o 3HC/UNL-35). * Brigada de (Autos) Blindados: coronel Julio Parra Alfar o. Tres batallones a tres compañías. Cada batallón con nueve blin- dados con cañón y 21 con ametralladoras. Luego las secciones pasaron a tener cinco blindados. Compañía de carros (10 T-26). • Regimiento de Carros Pesados: coronel Kondraiev. Un batallón pesado (31 BT-5) y una compañía de blindados igual a las anteriores. • Batería Antitanque: con piezas de 45/44 mm. Estaba previsto asignar una brigada mixta (adap- taría un batallón a cada brigada y al regimiento pesado) y dos batallones de transporte (uno para la brigada de carros, dos compañías para la de blindados y uno para el regimiento pesado).
LOS CARROS DE COMBATE 241 Brúñete 4 la izquierda, un grupo de mandos del Ejercito popular viajan en un vehículo civil. Ahajo, los T-26 en Bruñere, en la batalla donde más canos se emplearon de toda la guerra española. «Si el carro de combate ha de seguir empleándose en el ataque a posicio- nes fortificadas sin aprovechar su Pavlov había sido sustituido por Pavel Alekseevich Rotmistrov Rudolf. A pesar de la superio- ridad de los blindados republicanos frente a las tres compañías alemanas apresuradamente concentradas en la zona, el resultado de esta batalla supuso para los gubernamentales la pérdida de 47 canos T-26, la ma- yoría por artillería y antitanques, de los que 18 fueron capturados por los nacionales, quienes reutilizaron una decena de ellos. El general Vicente Rojo testimonió que «los tanques no aprovechan la sorpresa en el ataque (...) y avanzan muy lentamente (...) [además] el enlace de la infantería con los tanques, y viceversa, es muy débil». Por su parte, el teniente coronel Ruiz Fornells, jefe de Estado Mayor del XVIII Cuerpo de Ejército, afirmó: efecto de masa, cabe pensar si no resultaría ventajoso sustituirlo por (...) armas de acompañamiento». Un resultado similar se produjo en Belchite, donde el regimiento internacional con modernos carros BT-5 perdió la mitad de sus efectivos (en gran medida por fuego artillero) al intentar una rápida penetración en campo enemigo, mientras que 15 T-26, de la cincuen- tena que actuó, fueron también baja. En el frente norte los frentepopulistas importaron más de 120 blindados (FT-17, BA-6, FA-1, T-26), a los que se sumaron los numerosos fabricados por la indus- tria nacional («Trubia-Naval», «Bilbao», «Tiznaos»), así como los blindados de circunstancias, fabricados de manera más o menos artesanal. El regimiento de carros % 4
242 Artillería y carros de combate en la Guerra C ¡vil Españoi a Belchite Derecha. Modesto y Waher tras la toma de Belchite, batalla en la que intervinieron T-26 y BT-5. Blindado FA-1 Abajo. El BA (Bronca vtomobil, blindado de exploración) FA1 (FA-1) usó el chasis de un automóvil civil (Ford-A,«FA», nacionalizado como GAZ-A y fabricado en Gorki). organizado con ellos estuvo al mando del mayor Alberto Samaniego y del coronel Anselmo Fantova. Los carros alemanes actuaron solos en Vizcaya. A finales de octubre el Ejército popular creó la Divi- sión de Ingenios Blindados. Pero, pese a la superioridad de las fuerzas acorazadas republicanas, al mando nacio- nal le quedó claro que no iban a ser un obstáculo para sus ofensivas. Como confirmación, en Teruel-Alfambra los gubernamentales emplearon dos batallones de carros y los restantes BT-5 (104 carros en total) que, disgregados entre las unidades, no consiguieron vencer y tuvieron 47 bajas. Respecto a los «asesores» soviéticos, Krivo- shein participó en la batalla de Kursk como teniente general del Tercer Cuerpo Mecanizado; Pavlov fue ejecutado en 1941 por «negligencia» durante la invasión alemana a la URSS; Arman fue depurado, pero murió el 7 agosto de 1943 en la zona del Volchov al mando de la 122/ Brigada de Tanques, y el ya teniente general Rotmistrov (Rudolf) mandó el 5.” Ejército Blin- dado en Kursk. En octubre de 1937 el batallón de canos del Ejército nacional se reorganizó, disponiendo desde ese momento de las si- les unidades: Plana Mayor, al mando del
Los ( arrus DF (OMHAII 243 teniente coronel Pú jales; l.CT Grupo, a las órdenes del capitán Diez de la Lastra, con las compañías 1 .* y 2.“ dotadas de carros de combate Panzer 1 alemanes y la 3.“ de T-26B capturados; 2.° Grupo, cuyo jefe era el comandante Sáez de Cabezón, con las compañías 4 “ y 5.a compues- tas también por ingenios alemanes y la 6.a por Renault FT-17 y Trubia-Naval. La Compañía Antitanque moto- rizada, al mando del capitán Ercilla, dolada de ocho Pak de 37 mm y algún cañón ruso de 45 mm capturado, junto a las compañías de transporte y taller (cu- yos jeles eran los capitanes Al faro y Verdeja), la unidad de depósito y la escuela remataban el organigrama de esta nueva unidad. Ante la diversidad de procedencia de su personal voluntario (infantería, artillería, tercio, etc.) y queriendo darle un carácter de fuerza de choque, el I de marzo de 1938 el batallón de carros nacional se transformó en Bandera de Canos de Combate de la Legión, a propuesta del general Yagúe (en ese momento jefe de la misma). Permanecieron los dos grupos tácticos existentes, com- PoiH R ACORAZADO Izquierda y aniba. Un B1-5, conservado como monumento en San PetersburRO, y un T-2ó destrozado, simbolizan el poder acorazado que la ( 'RSS puso a disposición del Ejército Popular de la República.
244 ARTILLERÍA Y CARROS DE COMBATI? I N I A GUERRA ClVIl. ESPAÑUI A EVOS DISEÑOS AUTÓCTONOS • • La empresa aragonesa Mercier, con vistas a la expugnación de la catedral de Siguenza. transformó tres tractores Ca- terpillar en «carros» armados con dos ametralladoras Hotchkiss. Diseños simi- lares se realizaron también en el bando contrario. • La Sociedad Española de Construcción Naval (SECN) desarrolló el carro de combate de infantería modelo 1937 sobre la base de un chasis inspirado en el Fiat CV.35 italiano, y provisto de un ca- ñón Breda de 20 mm. pero no se ultimó su construcción en serie por sus pobres pres- taciones y su débil blindaje. De su chasis se derivaron un tractor pesado y otro ligero para los que no hubo fondos. • El carro Sadurní de Noya fue su equi- valente en el bando republicano. • Con sentido práctico, y a la vista de que el número de T-26 capturados iba en aumento (500 pesetas era el premio por la captura de cada uno), se desecharon las adaptacio- nes realizadas en la fábrica de Sevilla del ca- ñón Breda a los Panzer IA (cuatro ejempla- res) y Fiat CV. 33/35 (solo un ejemplar), que también llevó a cabo la Comandancia Ge- neral de Artillería. Asimismo, se adaptó un lanzallamas pesado a un Panzer I y se «com- pactó» una tanqueta lanzallamas, montando un depósito de líquido inflamable sobre su parte posterior, para evitar el remolque. • Bajo la supervisión de técnicos mis- tares soviéticos se reataron magnífi- cas versiones de la autoametrailadora FA-1 sobre chasis 3HC. especialmen- te las UNL-35, de las que se llega rez a fabricar entre 150 y 200 ejemplares también de la BA-6. plasmadas en d centenar de Chevrolet B.C cons- truidos en Levante y Cataluña. • El carro Verdeja fue diseñado por el capitán de artillería Félix Verdeja Bardales, jefe de la unidad de mantenimien- to del batallón de carros «negrillos». Inoc su desarrollo en 1938 y terminó el proto- tipo definitivo en enero de 1939. • El primer carro R.T.I., versión local de T-26. fue construido el 20 de enero de 1939 por la fábrica Z y Talleres B.L (Cata- luña). Ambos -Verdeja y R.T.I- desapare- cieron con el fin de la contienda.
LOS CARROS DE COMBATE 245 Blindado español Derecha. «Tiznao» fabricado por Mercier en Zaragoza. BI INDADO ESPAÑOL Arriba. Chevrolet con cañón de 37 mm y ametralladora. Canon df 45 mm Centro. Armamento del carro T-26. Se aprecia el cañón, la ametralladora y el visor de puntería. \ ERDEJA Debajo. Primer prototipo de carro Verdeja. Junto a Franco y Orgaz vemos a su creador, el capitán Félix Verdeja Bardales. Diseño autóctono Debajo. Este pequeño carro armado con dos ametralladoras fue diseñado en España sobre un chasis de tractor Caterpillar. 1 RACTOR ORUGA Debajo. El prototipo de carro modelo 37 fue transformado en tractor pesado. Hoy en día se puede visitaren la Academia de Infantería de Toledo.
W A..ULBW* V C»M» « “ GüERRA C'V" ESPAѰ''' Asi-sores Izquierda. Mihtares soviéticos cambian impresiones con sus homónimos alemanes en septiembre de 1939. Poco ante habían apoyado a bandos enfrentados en la Güeña Civil española. Museo Abajo. Panzer / y T-26, Conservados en la actualidad en el Museo de Carros de El Goloso (Madrid). puestos ahora cada uno de ellos por dos compañías de Panzer 1 y una tercera de T-26, más otra independiente que agrupaba carros Renault FT-17 y otros ingenios va- riados de escaso valor combatiente. El encuadramiento en la Legión conformó su etapa más gloriosa, pues, aunque siempre el mando nacio- nal empleó las compañías de canos afectas a diversos cuerpos de ejército. Yagüe utilizó magistralmente los pocos agregados a su unidad «marroquí». Durante el ataque al sur del Ebro de mediados de marzo de 1938. el l.er Grupo de Canos agregado al Cuerpo de Ejército de Yagüe fue pieza clave en los éxitos, fruto del genio táctico del general falangista, la perfecta v coordinada ejecución de los canos y los destacamentos de contra- carros y antiaéreos Flak (Grupo F/88) en vanguardia, el amplio uso de unidades transportadas en camiones, la despreocupación por los flancos y el enlace con la avia- ción de asalto (las famosas «cadenas»). El espectacular
del mundo. Los primeros ejemplares de aquella genial síntesis de sentido común y buen hacer ruso, unidos a la mejor tecno- logía sajona (los similares BT-5 eran derivados del T-3 Christie americano) y nazi, habían sido produci- dos en 1933 comoT-26B Inglaterra y Alemania te- coaxial. trasero y antiaéreo También se dotó a algunos de equipos de radio (una varilla alrededor de la torre). Sus características eran: peso. 9.2 q motor de 91 Cv; autonomía. 225 km; pendiente. 60%. A lo largo de toda la guerra los fren- tepopulistas llegaron a recibir un total de 281 T-26B (312 según los rusos, además de 50 BT-5). que fueron la columna verte- bral de sus unidades e incluso de las de sus enemigos, quienes intentaron con ahínco Basado en el casco y en el tren de rodaje del Vickers Six-ton, y con una amplia torre biplaza armada con un cañón de 45 mm (evolución del Pak de 37 mm). en el mo- mento de llegar a España era el mejor carro nían por entonces magnificas relaciones con la URSS.Además del cañón y. según los casos, llevaba dos e incluso tres ametra- lladoras Degtyarev de 7,62 mm, en montajes capturarlos. El EPR no sacó partido de la superioridad en cantidad y calidad que los «chispún» (onomatopeya del sonido de sus disparos) le conferían.
248 ARTIILERÍA V CARROS DE COMBATE EN LA GUERRA ClVIL ESPAÑOLA avance de 38 kilómetros el día 12 (entre Belchite y Escatrón) de la 3.a Agrupación de la 5.a División de Navarra (motorizada y reforzada con la Agrupación de la Legión -14.a y 16.a Banderas-) fue primicia mundial de la Bhtzkríeg (más de 70 km profundizados en cuatro días y 40 en una sola jomada). Esta se produjo tras vencer la oposición del 2.° Batallón de la 1.1 Brigada Blindada de] Ejército Popular, destrozando dos T-26 y capturando otros dos. De forma similar, pero con solo una compañía de «negrillos», una sección de T-26 y otra de 37 Pak (sin la Cóndor) se desenvolvió el espectacular avance entre Gelsa y Fraga pocos días después. Sin embargo, du- rante las opera- Carro francés Izquierda. Un FT-17 con cañón de 37 mm. La mayoría de estos carros procedían de Polonia, Transporte por carretera Página siguiente, arriba. Transporte de un carro alemán Panzer 1 sobre remolque SD.AH 115. Antitanql ista Derecha v centro. Un anlitanquisía nacional, procedente del anua de artillería, con un distintivo muy similar al que usaban los cañistas. 1 ciones de Aragón y Levante la Bandera de Carros de Combate perdió un total de 26 de ellos, inutilizados o averiados por fuego enemigo: antes, únicamente en torno a Madrid había registrado tal cantidad de pérdi- das. Yagüe di jo en su informe que los carros se emplea- ban mal porque no se entendía lo que de ellos podía exigirse, y propuso que operasen reunidos en cuatro agrupaciones, pero el general cayó en desgracia por su discurso de Burgos (demasiado «social» y patriótico) y hasta Cataluña no volvería a tener predicamento y
Colores nacionales Centro. Bandera de la Agrupación de Carros de Combate de la legión. 1. encua- el GERO, esencial- medios. El 1 de octubre de 1938 se constituyó la Agrupación de Can os de Combate, compuesta por dos batallones de tres compañías cada uno, la cual dejó de ser legionaria para pasar, de nuevo, al Regimiento de Canos n.° 2. El 11 de marzo, en el sector de Olite (río Mar- tín) y en paralelo con el audaz avance «marroquí» durante la primera ofensiva de Aragón, el cabo Renato Zanardo (de la 2.a Compañía del l.er Ba- tallón de Carros Célere) ganó la Medalla Militar y, a la vez, La Laureada. Por aquellas acciones, las anteriores e incluso las del Ebro, el 23 de agosto de 1938 se concedió la Medalla Militar Colectiva al Raggruppamento Carristi. De marzo de 1937 a abril de 1938 las columnas Célere perdieron nueve tanquetas. Tras la llegada al Mediterráneo de los nacionales en abril de 1938, la División Blindada se desdobló en dos. La l drada en [] que era mente la misma que antes, y la 2.a en el GERC, formada por dos brigadas de carros, otra más de blindados y una cuarta de trenes. Como idea de los medios de que disponían, hay que tener en cuenta que en mayo los Pieza de carro de combate Encima. Cañón de 37 mm perteneciente a un carro francés Renault FT-17.
frentepopulistas poseían 176 carros y 285 autoametra- lladoras, los cuales se transformaron en 126 carros y 291 blindados en diciembre. En las operaciones de Aragón y Levante de la prima- vera de 1938 tomaron pane unos 80 T-26B republicanos, de los que 32 fueron destruidos, capturados o dañados seriamente. Los BT-5, ahora con tripulaciones españolas, tuvieron un saldo de 11 destruidos. En la batalla del Ebro, única en la que se emplearon conjuntamente todos los carros nacionales, aunque en un escenario poco propicio, 29 carros de la Agrupación fueron averiados o destruidos, 11 de ellos Carro italiano Derecha. El reducido tamaño del CV 33-35 permitía subirlo a camionetas. T-26. El 6 de octubre esta tenía en total 134 blindados: 66 «negrillos» (49 en servicio), 41 T-26 (22 en servicio) y 27 Renault (6 en servicio); solo el 57% estaba opera- tivo. Los italianos sufrieron 12 bajas, entre averiados y destruidos. Del centenar de carros que cruzaron el río, el Ejército Rojo perdió 17 carros destruidos, incluidos seis BT-5 supervivientes, y otros 18 fueron capturados.
LOS CARROS DE C< >MBATE 25 I En la ofensiva de Cataluña, en la que la Agrupación de Carros tuvo 13 vehículos destruidos, Yagüe penetró entre los días 14 y 15 de enero los más de 60 kilómetros que hay entre El Perelló y Tarragona, y lo hizo sin el apoyo de tanques ni de apenas aviación. Las columnas célere italianas llegaron a hacer alguna penetración/ marcha de 200 km la víspera del final. A finales de 1938 se creó en Sevilla, prácticamente «de la nada», la Agrupación de Carros de Combate del Sur, la cual, a comienzos de febrero de 1939 tenía un Grupo Oruga (dos compañías de T-26 y una sección Renault) y dos Grupos Blindados (seis escuadrones de autoametralladoras de origen republicano). Ante la labor de aquellos artilleros, en el conjunto de las actuaciones que aquí se han reflejado, todo parece indicar que estaban plenamente justificadas las pala- bras que se pronunciaron en Burgos el día de Santa Bárbara de 1938 y citadas al inicio de esta obra. Panzer alemán Arriba. Panzer 1 con la portezuela del conductor abierta. Encima, detalle en color de su frontal. Blindados df.i Sur Abajo. Vanos blindados UNL-35 de la Agrupación de Carros de Combate del Ejército del Sur.
252 ARTO l FRIA Y CARROS DI COMBA IE EN I A Gi l RRA C IVII h.M’AÑOl A
CV 33/35 Lanzallamas Pz Kpfw. I A Pz Kpfw I «BREDA CV 33/35 2 ametralladoras de8mm 1 ametralladora de 8 mm y un lanzallamas de 80 mm Lancia IZ/IZM 2 ametralladoras de8mm 2 ametralladoras 1 ametralladora de 7,92 mm de 20 mm y otra de 7,92 mm Pz.Kpfw I B 2 ametralladoras de 7,92 mm Renault FT-17 BA-6 Chevrolet T-26B BT-5 1 cañón de 37 mm o 1 ametralladora de 8 mm 1 cañón de 45 mm y 2 ametralladoras de 7,62 mm 1 cañón de 45 o 37 mm y 1/2 ametralladoras de 7,62 mm 1 cañón de 45 mm y 2/3 ametralladoras de 7,62 mm 1 cañón de 45 mm y 2 ametralladoras de 7,62 mm —J— —[— ——J— —|— Escala: 0 500 1.000 1500 2 000 2.500 3.000 3.500 4 000 4.500 5.000 Ametralladoras 7,62 a 8 mm Cañón cañón de 37/21 mm (SA 18 Puteaux) Cañón de 45 mm Lanzallamas de 80 mm 1 (60 m) i Alcance eficaz (en metros) Penetración máxima (en milímetros) 1 1 1 1 1 1 II II 1 Escala; 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS CARROS IMPORTADOS Chevrolet Pz-Breda CV-33 Lanzallamas CV-33/35 Pz-IA Pz-IB FT-17 T-26 BT-5 BA-6/BA-3 Peso (Tm) 3,4 5,4 5,8 6.7 9.5 11 5,2 5 5,8 5,8 Motor (CV) 43 57 91 18 91 HP 50 78 Velocidad (km/h) 40 37 37 7.7 30 65-75 85 60 Blindaje max. (mm) 133 13 13 16 15 13 15 10 Ametralladoras (mm) 2x8 2x7,92 2x7,92 Ix7o1x37 1/2/3x7,6 1x7,62 2x7,62 2x7,62 Cañón (mm) 1x7 0 1x37 1x45 1x45 1x45 1x37 Radio - - Si Sí Sí • Tripulación 2 2 2 2 3 3 3 3 Importados 149-155 88 34 64 281-312 50 40 Fabricados en España - ♦ 70 a 100
254 Artillería y carros de combate en la Guerra Civil Española Créditos fotográficos y de ilustraciones: Las imágenes de este libro han sido facilitadas por los autores de sus propias colecciones, excepto las que se indican a continuación: Academia de Caballería: 80a. Archivo General Militar de Ávila: 92a, 93a. Canario Azaola Reyes: 64a, 82, 83ab, 95ab, 110a ye, 112ab, 113d, 122ab. 153a, 158ab, 161ab, 165ab, 166ab, 169a, 177a, 215a. Carlos Medina Ávila: 18c, 24ac, 29, 31c, 33c, 35i, 36c. César O'Donnell Torraba: 184ab. Fundación Ma Eugenia Yagüe: 24ad, 130dy ab, 132ad, 140ab, 144a. Heribert García i Esteller: 79ab. José Manuel Campesino Bilbao: 39c, 53, 57ab. 59ab, 61, 65, 83a, 84a, 85abd, 87ab. 89ab, 92c y ab, 94c, 96a ye, 97. 98c, 99ab, ¡Ola, ¡O2abt ye, 103abyc, 104i, 107ayab. 108c, 109a, HOab, tllcyab, 112c, U3ab, 114, 115a, 116, 117a, U9abi, 120abi, 121ab. 128ad, 130i. 131a. l3Za‘- 135a, 139ab, 159ad, 161a, 179a, 183c, 184a, 188a, 189ab. 191ai, 196a, 197a, 199acyab, 205ab, 21 li. 216, 228c, 229, 230c, 235ab. 241a, ¿m- 249a. Juan Bernardo Albertí Dumas: 190a. Julio López Caeiro: 122c, 182c, 187d, 188i, 195a, 200i, 201a, 214, 215ab, 224ab. Manuel V. Tamariz Sáenz: 220, 221, 225abi, 232, 233, 252a. Miguel García Díaz: 172ab, ¡73ab. (a = arriba, ab = abajo, d = derecha, i = izquierda, c = centro)

AR y CARROS de GUERRA CIVIL ESPAÑOLA jr TÍTULOS MILITARLA • ARMAS DE FUEGO • AVIACIÓN MILITAR ESPAÑOLA • BATALLAS DEL MUNDO • GRANDES BATALLAS ESPAÑOLAS • BOMBARDEROS • GUERRA CIVIL ESPAÑOLA • PRIMERA GUERRA MUNDIAL SEGUNDA GUERRA MUNDIAL • MARINA MILITAR ESPAÑOLA • LEGIÓN CÓNDOR • ARMAS Y UNIFORMES DE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA • VEHÍCULOS BLINDADOS ESPAÑOLES • DIVISIÓN AZUL • BATALLAS MEDIEVALES • BATALLAS DE LAS CRUZADAS • LA ORDEN DEL TEMPLE • SUN TZU. EL ARTE DE LA GUERRA , • TRATADO DE LA GUERRA • ÓRDENES MILITARES DE ESPAÑA ARTILLERÍA EN LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA Campezo.13 28022 Madrid Tel: 91 3009100 Fax 91 3009110 TIKAL ISBN: 978-84-9928-307-4