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Tags: costura creatividad macramé artesanía
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escuela de artesanía
10 Ya hemos lormadc el primero de los robmos. Obsérvese el efecto que pre-
senta ya nuestro trabajo.
11 Tomamos ahora el primer hilo negro, para anudar sobre él los blancos y
formar asi el rombo negro
12 La separación entre los rombos será arbitraria, pero aconsejamos entre 1Q
y 12 centímetros.
13 Con los sucesivos rombos, alternando el color, confeccionamos la totalidad
del cint uron
14 Concluida ya la fase de tejido, vamos a anudar el extremo. Cruzamos la
totalidad de los hilos y los volvemos por detrás y hacia ia derecha.
15 Introducimos finalmente los htlos por el hueco dejado antes. Apretamos
el nudo, fijando asi los hilos, que luego. Si lo deseamos desflecamos
' v » rww
DE______
MACRAM
El mácame es el arte de tejer y trenzar hilos con las manos por medio de muios \ como tal reqtiiere una
gran habilidad v destreza por parle de quien ejercita esta técnica Como complemento de los ejercicios que
componen la presente monografía ofrecemos en estas páginas un pequeño compendio de los nudos mas
importantes y la forma en que han de ser correctamente ejecutados, que facilitaran la labor de ios ejercic ios
propuestos. ()bservemo.s con atención los esquemas didáctico» expuestos a cominuaciún. pues nos resultarán
de gran utilidad a la hora de practicar y finalizar nuestros trabajos Comencemos por la ejecución del nudo .pla-
no*.
XIJDQÓ
Nudo plano. Son muchas las
combinaciones que se pueden
obtener variando la disposición
de los nudos planos como podre-
mos comprender en los siguien
tes pase
Nudos planos alternados. Montar en el portanudos un numero
de hebras múltiplo de 4 y hacer una fila de nudos planos en sentí
do horizontal- Para hacer la segunda linea, dejar las dos primeras
hebras y hacer una fila de nudos planos utilizando 2 hebras perte-
necientes al primer nudo plano de la linea superior y 2 hebras del
nudo siguiente.
Columnita retorcida. Montar en el portanudos
un número de hebras múltiplo de 4 y hacer una
fila de nudos planos en sentido horizontal y repe-
tir varias veces el primer cruce de las hebras del
nudo plano.
Nudo de bolita. Después de haber hecho algunos
nudos planos doblar las 2 hebras centrales desde
delante hacia atras, pasando a través de las 4 he-
bras. Cerrar con un nudo plano teniendo como
hebras centrales las hebras vueltas.
MOTIVO DECORATIVO EX ZIC-ZAG
2 Después de haber hecho los dos primeros puntos de
margen, utilizar la hebra anudadora como portanu-
dos y hacer el cordoncillo horizontal, dejando de tra-
bajar las últimas dos hebras
1 SI Cavandoli es una derivación del macrame. Se pre-
senta como un tejido compacto, de dos colores, en
que el dibujo (normalmente un motivo de punto de
cruz), resalta sobre un fondo de color liso Montar
las hebras como para el macrame. luego, sujetando
con un alfiler la hebra en la parte externa, empezar
con los primeros dos puntos verticales en color con-
traste
3 Sustituir nuevamente la hebra portanudos y hacer
el otro margen en color contrastante, como ya se ha-
bía hecho en los dos primeros puntos.
4 Después de terminar la primera vuelta, pinchar otro
all 11er a la derecha para Sujetar la hebra y volver a
empezar la labor, procediendo de derecha a izquier-
da.
5 La hebra portanudos vuelve a ser otra ver. hebra
anudadora para realizar el motivo de la florecita.
Una vez aprendido e] método para cambiar el color,
la realización de cualquier motivo sera fácil.
6 Cuando se hace un motivo en forma de cinta, como
es éste del dibujo, donde la hebra portanudos proce-
de en zig-zag. se puede tener el hilo enrollado en un
pequeño ovillo. El largo de todas las demás hebras se
calcula en aproximadamente siete veces el largo del
dibujo terminado. Los motivos del dibujo resultan a
cordoncillos verticales, mientras el fondo es a cor
Concilles horizontales.
MacramE
ti «CAVAXCOLI-
1 Motivo decorativo en ztg-zag. El cordoncillo traba
jado en grupos de vuelcas horizontales y verticales,
puede formar un interesante motivo en forma de es
quina. Puesto que el cambio de dirección es muy evi-
dente. el motivo es agradable tanto en un solo color
como en varios Montar por lo menos 4 grupos de
hebras (8 cabos) con una cuerda floja.
2 Para cada vuelta horizontal, utilizar como porta
nudos la primera hebra y anudar, una a una. todas
las hebras verticales. Hacer 4 cordoncillos horízonta
les, dejando cada vez en suspenso la hebra porta
nudos.
3 Tomar ahora la hebra porta-nudos del primer cordon-
cillo horizontal y. después de haberlo fijado con un
alfiler, doblarla verticalmente hacia abajo. Hacer nu
dos sencillos verticales, usando como anudadores las
hebras porta-nudos que se habían dejado antes en
suspenso a la derecha del trabajo.
4 Repetir esta operación con todas las hebras de la de-
recha. El procedimiento sera el mismo que el que se
ha seguido para los cordoncillos horizontales: cada
cuerda sirve de porta-nudos para cada vuelta de nu
des verticales.
5 Una vez terminada asi la esquina hacia la derecha,
invertir la dirección de las hebras porta nudos, de
derecha a izquierda, anudando una serle de cordonci-
llos paralelos, que formaran la esquina de la izquier-
da.
6 Para conseguir una vuelta horizontal de un solo co
lor. anudar las primeras hebras haciendo nudos, uno
al lado derecho; los otros, de diferente color, con nu-
dos verticales. Hacer todos los cordoncillos hacia la
izquierda, dejando en suspenso la hebra porta-nudos
cada vez. Doblar luego hacia abajo la primera hebra
porta-nudos que se había dejado en suspenso y hacer
una serie de cordoncillos verticales, que formaran la
pur.ta de la izquierda.
EMPIECES DECORATIVOS
Empiece de piquitos. Doblar las hebras en dos y suje-
tarlas al soporta en el centro de la lazada con unos alfi-
leres a distancia uniforme. Extender encima de estas
hebras, en sentido horizontal, la hebra portanudos su
jeta en un extremo con un alfiler; anudar las hebras,
una a una. a cordoncillo recto.
Empiece de nuditos. Hacer un nudo en el centro de la
lazada de cada hebra y sujetarlo con un alfiler. Repetir
esto en todas las hebras a montar Extender horizontal-
mente la hebra portanudos y. sobre ella, anudar a cor-
doncillo recto las hebras verticales
Empiece de piquitos y nudos planos. Con
alfileres, sujetar las ebras doblados en dos. en
grupos de dos. Hacer dos nudos planos en
cada grupo. Extender luego horlzontalmente
la hebra portanudos y anudar, una tras a cor-
doncillo recto, las hebras verticales
Empiece de flor. Preparar las hebras dobladas en dos, reunirías
en grupos altarnos de 3 y 2 y sujetarlos con alfileres. En los gru-
pos de 3, la hebra central debe estar prendida, aproximadamente
0,5 cm mas arriba Hacer un nudo plano en cada grupo En los
grupos de 3 (es decir, 6 hebras) la primera y la sexta hebras se
anudarán sobre las 4 centrales Extender- luego honzontalmente
la hebra portanudos y anudar tedas las hebras verticales a cor-
doncillo recto.
Empiece de festón de nudos sencillos. Montar en la
hebra portanudos 3 hebras dobladas en dos. Tomar las
hebras del primer par y nacer una serle de nudos senci
líos en forma de festón. Una vez alcanzado el ancho de-
seado cerrar a cordoncillo '•ecto en la hebra portar.u
dos
Empiece de arcos. Preparar varias hebras y después
de doblarlas por la mitad, colocarlas en arcos formados
por tres pares de hebras cada uno, sujetándolos con al-
fileres. Sujetar la izquierda, mediante una lazada pega-
da al soporte por un alfiler, la hebra portanudos y anu
dar sobre ella a cordoncillo recto todas las hebras,
procediendo de izquierda a derecha.
CADWA Df: NIDOS
Piquito en anillo Se obtiene a lo largo de una trenza de
nudos planos Después de hacer dos nudos planos a una
determinada distancia, acercarlos: el trozo de hilo que
queda entre un nudo y Otro forma un piquito.
Cadena doble con festón alternando. Montar 2 pares
de hebras. Sobre las dos hebras centrales, que deberán
mantenerse tensas, hacer 4 nudos da festón en cada
lado, primero con la hebra de la izquierda y luego con
la hebra de la dercha, alternativamente
Cadenas unidas entre si. Después de haber montado 2
grupos de 4 hebras, hacer unos nudos en cadena en
cada grupo. Dejando la hebra anudadora un poco mas
larga, entre un nudo y otro, se formaran, unos piquitos
que. entrelazados, durante la realización paralela de la
otra cadena, con la cadena de al lado, permitirán la
unión de las dos cadenas.
Cadena de nudos de Lark. Esta cadena puede hacerse
tanto con 2 hebras como con 4. como en nuestro ejem-
plo, y puede tener la raya vertical tanto a la derecha
como a la izquierda. Para su realización, observar el di-
bujo La raya vertical a la izquierda se obtiene anudar
do la hebra de la izquierda sobre la de la dercha, que
deberá mantenerse tensa, la raya vertical a la derecha
se obtendrá de la manera contraria.
Cadena de nudos de Lark alternados. Para su realiza
clon hacen falta 4 hebras. Sobre las 2 hebras centrales,
que se mantendrán bien tensas, alternar nudos de
Lark, uno hacia la izquierda, con la hebra de la izquier
da, y otro hacia la derecha, con la hebra de la derecha.
Cadenas de nudos de Lark unidas entre si. Después
de montar 2 grupos de 4 hebras cada uno, hacer nudos
de Lark alternados. Scio la cuarta y la quinta hebra se
comportan de manera distinta de la del ejemplo ante-
rior y pasan de una cadena a otra. La realización se
hace sencilla observando atentamente el dibujo.
NIDO PLANO
Pequeña cadena. Se obtiene alternando la realización
de rudos sencillos- uno a .a derecna y ctro a la Izquier-
da
t
Cadena doble. Realización del mismo modo que la jo-
quena cadena, pero utilizando dos panes de heoras o
más.
Cadena de tres hebras. Para su realización son nece-
sarias tres bebí is. de las cuales una, la central, queda
siempre inmóvil y tensada. Sobre ella nacer nudos sen-
cillos alternados, trabajando una vez con la hebra de la
derecha y otra vez con la hebra de la izquierda
2 Pasar luego la hebra de la izquierda por debajo de las
hebras centrales y dentro del anillo, de abalo arriba.
Tirar de la primera y de la cuarta hebras al mismo
tiempo y hacer conree, el cruce hacia arriba.'
1 Nudo plano. Se hace normalmente con 4 hebras,
pero se puede hacer también con 6 hebras o mas
Montar las hebras en el portanudos (coger 4 hebras).
Mantener inmóviles las 3 hebras centrales lu sgo,
con la hebra de la derecha, formar un anille p isándft
lo por encima de las 8 hebras centrales y por debajo
de la hebra de la izquierda
3 Coger la hebra de la izquierda y formar con ella un
anillo, rajando por encima de las hebras centrales y
por debajo de la hebra de la derecha '"asar la hebra
de la derecha por debajo de las hebras centrales y
dentro dei anillo de la izquierda. Tirar de >as nebras
y hace r.as correr hacia arriba
rotmaox ixi. \wo
Empiece de nudo llano. Sujeta:- a la almohadilla le he-
bra portanudos; tomar una de las hebras anudadoras y
doblarla en dos. Hacer pasar la lazada de arriba abajo
debajo de la hebra portanudos. Tomar los dos cabos de
la hebra y, haciéndolos pasar por encima dé la hebra
portanudos, meterlos en la lazada, apretando. Si el em
píece tiene lugar sobre tejido, pasar un ganchillo a tra-
vés del bordo de la tela, enganchar la hebra doblada en
dos, sacarla de la tela y hacer pasar en la lazada los dos
cabos de la hebra.
Nudo sencillo. El nudo sencillo puede ser realizado con
guia a la derecha o a la izquierda. En el primer caso,
tener bien tirante en sentido vertical, con la mano iz
quierda, la hebra de la izquierda, que hara la función
de hebra portanudos. Con la mano derecho, tomar el
hilo de la derecha y, haciéndolo pasar sobre la hebra
portanudos, volverlo a llevar por debajo de la misma y
por encima de la hebra que forma anillo. Hacer deslizar
la hebra anudadora sobre la hebra portanudos, cerran-
do el nudo. En el segundo caso, se hacen las mismas
operaciones en sentido contrario.
1 Cordoncillo oblicuo. Se hace como el cordoncillo ho-
rizontal, pero teniendo la hebra portanudos en sentí
do oblucio. La mano que sujeta la hebra portanudos
sera siempre la mano en cuyo sentido se hace el cor-
doncillo; con la otra, se hacen los nudos.
Cordoncillo horizontal. M intar el numero de hebras
necesarias Anudar cada hebra con un nudo sencillo
dos veces, utilizando como portanudos la primera he-
bra de la izquierda, en el caso del cordoncillo que vaya
de Izquierda a derecha, la primera hebra de la derecha
en caso contrario. El portanudos debe quedar perfecta-
mente horizontal y cada nudo deberá estar lo mas apre-
tado posible Tener en la mano el extremo libre de la
hebra portanudos
2 Hacer un cordoncillo oblicuo, de izquierda a derecha,
con la mitad de las hebras montadas. Repetir la ope
ración de derecha a izquierda cor. la m isma inclina-
ción hasta el centro
3 Retomar la diagonal de izquierda a derecha, anudan
do todas las hebras con la misma inclinación; luego,
partiendo siempre del centro terminar el cordoncillo
de derechas izquierda.
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Pueden realizarse con 13 técnica del macramé ohjeic» de diferentes tamaños, desde cortin is o barucas hasta
pequen» >s .miníales £1 tipo de tejido es el m.smo. porque no existe en esta artesanía gran variedad de nudos
Se juega, sobre todo, con los diámetros de los hilos y con la combinación de os mismos para dar forma a los
detalles.
En este ejercicio nos hemos propuesto construir un buho: con él podremt' después decorar algún lugar
\€cío en la pared. Al hilo, que será de un diámetro de -i milímetros, añadiremos en esta ocasión dos palitos v
unas cuentas de madera. Con esta sene ¡Hez de mateóle' pero con destreza y un poco de imaginación, sanios
a dar \ida a este simpático animal _________________________________________________________________
Simpático
búho
Mat^rzaJes y útiles recesarlos:
hilo de algodón de 4 milímetros,
dos cuentas de madera, dos tro-
zos de palo (uno para servir de
soporte al trabajo y el otro para
apoyo del buho) y tijeras
11
1 Comenzamos colgando en la pared el palo soporte y. de extremo a extremo
del mismo, colocamos un hilo soporte.
2 Montamos los hilos, fijándolos con nudos dobles, en el soporte de hilo. El
nudo se comienza asi.
3 Y se termina con la lazada que puede apreciarse perfectamente en la foto-
grafía.
4 Colgamos un total de 16 hilos, que cuelguen de su soporte aproximada-
mente un metro
5 Empezamos ya a tejer la zona de la cabeza del búho, con nudos dobles,
comer zando por el centro
6 Realizada ya una fila de nudos dobles, construimos otra, alternando los
hilos para que formen huecos.
13 Vamos a formar las alas. Utilizamos en esta fase del proceso también el
nudo doble en los hilos de los extremos.
14 Hemos concluido la realización de las alas del búho. Anudamos en el cen-
tro algunos hilos para insinuar la pechuga.
15 Unimos alas y cuerpo y dos nudos dobles simularán las garras sobre la
madera. Con la sujeción del palo teimina el trabajo.
16 Cortamos los hilos sobrantes y desflecamos sus puntas para formar la
cola.
7 Tejidas ya tres hileras, tomamos el primer hilo de la izquierda, y sobre él
vamos anudando los siguientes con nudos dobles.
8 Hemos formado de esta manera las cejas del búho. Con ios hilos centrales
y nudos piaros comenzamos el pico
9 Una serie de cinco o seis nudos planos sobre los dos hilos centrales termi-
nan foi-mando el pico.
10 Los cuatro hilos colgantes del pico se pasan por el hueco superior del mismo.
11 Fijamos ahora las cuentas para formar los ojos, pasando a través de ellas
los hilos.
12 Confeccionamos seguidamente otras dos filas de nudos dobles sobre los
hilos centrales del pico.
Una mesa sorprendente
Además de depararnos la sai ¿facción de crear con nu.-sti.is propias manos y con solo la humilde materia
del hilo un fascinante mueble que adornará con honores de verdadero arte cualquier rincón de nuestro hogar,
el ejercicio que vamos a rea!.zar va a suponer también un \ erdadero muestrario de los diferentes unos de
nudos que se emplean en el macramé y de las posibles combinaciones entre ellos. Difícil será enfrentarnos a
uc¡a labor más minuciosa y meritoria que la que vamos a tener entre nuestras manos durante el desarrollo del
tema: pero el tiempo \ el esfuerzo se verán compe usados al mal.
Realmente, la confección de la me\k .se compone de la suma de numerosos trabajos paicialvs aunflui
perfectamente conjugados Como siempre que nos enfrentemos a grandes proyectos de realización, el mejor
consejo será olvidarse’ un poco dórame el trabajo de la obra en conjunto y dedicarnos a lograr, ida uno de los
múltiples motivos ornamentales de que la mesa se compone que Son, eW sí, cada uno una creación artística.
I. Tejido de los motivos superiores
Materiales y útiles: hilo torzal de poliamlda, tijeras y metro.
Armadura de la mesa: será a la vez el soporte del tejido de maorame y el
elemento que dara forma y volumen a la mesa. Es una armadura metáli-
ca. cuyas dimensiones son las siguientes:
• Altura: 70 cm • Diámetros superior e Inferior 60 cm. • Diámetro en el
centro- 30 cm.
1 Sobre esta zona de la mesa fijaremos nuestra atención, para tejer la guir-
nalda superior y e] colgante central.Cornenzaremos con la guirnalda.
2 En el soporte metálico fijamos los lulos con -nido de alondra-.
3 y 4 Comenzamos a tejer por un extremo, con nudos planos o dobles.
2 Oíros e/emento.s ynu¡nieHlalt''i
1 En los ángulos superiores de la mesa, aparecen estos tejidos, realizados a
oase de gavetas de festón, nudos planos y de cabeza de t irco.
2 La armadura de la mesa se forra integramente, y se cubre con los hilos. Se
comienza a cubrir en circuios a pai tir del centro para que los hilos luego no
se deslicen.
3 En el pie, o parte inferior de la mesa aparece un abigarrado tejido, en el que
se api eciaix también los nudos de tortuga.
5 Las gavetas deberán formar ángulos que encierren los nudos planos reali-
zadas anteriormente.
6 Sobre los cuatro hilos centrales entre las gavetas, hacemos nudos planos
con los hilos de los extremos del grupo.
7 Realizamos con el mismo tipo de nudos una hilera a lo largo de todo el teji-
do.
8 Nuevas gavetas encerrarán los nudos planos formando rombos con las
gavetas anteriores.
9 Repetimos el nudo plano con los hilos que han quedado entre las gavetas.
Y haciendo gavetas iremos formando unas figu ras ovaladas.
10 Cerramos el ovalo por su parte inferior. Y repetimos la operación hasta
completar la hilera de Ovalos.
J. Tejido de la zona inferior
1 El adorno que cubre la base o pie de la mesa se compone de una serie de
nudos planos formando cuadriculas gavetas de festón y nudo de tortuga.
2 Simulamos el montaje de la cuadricula de nudos planos. Montamos hilos
dobles sobre un soporte.
3 Comenzamos a tejer nudos planos con los cuatro hilos que ocupan el ángulo.
4 Conjugando dos hilos de cada nudo superior, vamos completando la cuadri
cula.
5 Sobre el forro de la mesa, los enganches de los hilos se realizan sobre los ya
alineados en la montura, uno en cada linea y descendiendo.
11 Hacemos nudos planos también entre ovalo y ovalo, dejando en el centro
cuatro hilos, como antes. Nuevas gavetas se cerraran tras estos nudos.
12 De nuevo insistimos con la ejecución de nudos planos entre las gavetas
13 Y nuevas gavetas de festón cierran esta ultima Hilera de nudos planos.
Hemos conluldo el tejióte de la guirnalda.
14 Fijaremos los Hilos con nidos de alondra. Y seguiremos tejiendo.
1 5 Observemos ahora el siguiente motivo a reproducir. Es el que sigue inme-
diatamente a la guirnalda en el conjunto de la mesa.
16 Comenzamos ya a hacer gavetas de festón, en grupos de tres oblicuas, bajo
cada grupo de nudos dobles.
17 Alternadamente las gavetas irán oponiendo su. oblicuidad, para formar án-
gulos
18 Finalizados los dos grupos de tres gavetas de festón cada uno, los unimos
por su parte inferior.
19 Cruzamos ahora los hilos de los dos grupos de gavetas centrales y efectua-
mos con estos grupos de hilos un entrelazado muy suelto, vaporoso.
20 Por ambos lados del entrelazado tejemos sendas gavetas de festón, que lo
cerraran.
21 Tejemos nuevos grupos de tres gavetas bajo tos entrelazados.
22 Este último motivo ornamental deberá ser repetido a lo largo de todo el eji-
do.
23 Nudos dobles bajo estas últimas gavetas de festón, sobre los cuatro hilos
centrales de cada grupo.
24 Bajo esa última hilera de nudos planos o dobles, comenzamos, de nuevo,
las gavetas de festón. Serán cinco ga vetas en sentido oblicuo.
25 Realizamos a continuación un nudo plano bajo este grupo de gavetas de
festón.
26 Otro nudo doble en el costado. Apretando bien los nudos planos y dando
forma con los dedos logramos el nudo de tortuga.
27 De los nudos de tortuga partieran 4 hllerasde nudos de cabeza de turco,
cada uno corresnondiente a un nudo de tortuga.
28 Conformamos un nuevo nudo de tortuga, éste de mayor tamaño, bajo los
anteriores.
29 Este ultimo nudo de tortuga quedara enmarcado entre las hileras de nu-
dos de cabeza de turco
30 Tras anudar con varios nudos dobles los hilos, damos por concluido este
motivo. Dejamos longitud suficiente para los flecos, y cortamos el resto de
los hilos.
31 Con la ejecución de la diadema y el colgante con gavetas y nudos de tortu
ga hemos reproducido los elementos de adorno de la parte superior de la
mesa.
Un
macetero
clásico
Durante largo tiempo la técnica del ma
cramc mí lo fue conocida per su aplicación a
la ejecución ae maceteros colgantes v hube
muchos aficionados al tejido en general que
se sintieron atraídos por la decoración de
este tipo de elementos y acabaron introdu-
ciéndose más ampli míenle en esta peculiar
forma de tejer.
En la presente monograma estamos in
tentando precisamente ampliar las metas del
aficionado al macramé mostrándole algunos
ejercicios que estén a su alcance y que ade-
más tengan verdadero valor artesano. Pero
nc podía faltaren nuestro repaso artístico un
ejemplo de macetero, aunque algo más ori
ginal de los que habitual meare se conocen.
Emplearemos hilo de color que contras-
tará t ivamente con el de la planta que aloja-
remos en su interior. Asimismo utilizaremos
aros de madera que introducirán un elemen-
to nuevo v complementarán estéticamente
el tejido utilizado.
Materiales y útiles necesarios. Hilo de algodón, aros de madera y tijeras.
1 En primer lugar tomamos un aro pequeño y de él colgamos doce lulos de
7 m cada uno, quedando asi 24 cabos.
2 Enrollando 1 m de lulo inmediatamente debajo de la anilla efectuamos un
pequeño cuello que asegurará, la pieza
3 Seguimos dando vueltas procurando que el hilo esté perfectamente tenso
hasta conseguir dejar inmovilizado el aro.
4 Pasamos ya a tejer cuatro cadenas de nudos planos o dobles, abarcando
cada uno diez nudos en total.
5 Concluidas las cuatro cadenas, colocamos un aro de madera pasando los
lulos mediante un giro completo y dejándolos colgando
6 Seguimos tejiendo los hilos con nudos planos o dobles, tomando dos hilos
de cada grupo.
7 De este modo tejemos aproximadamente 6 cm, y colocamos otro aro de ma-
dera.
8 Procedemos en este punto a tejer varias cadenas de nudos, separados entre
si, antes de pasar a colocar un nuevo aro.
9 Observemos cómo colocamos otro nuevo aro, en este caso de mayor diáme-
tro, y efectuamos otras cadenas de nudos girados Colocamos otro aro.
10 Mediante nudo de «zurrón- tejemos ahora aproximadamente unos 5 cm
más.
11 Colocamos en este punto otro aro de los de mayor diámetro dando a los
hilos una vuelta y añadimos 12 hilos de 5 m.
12 Observamos ahora que seguimos tejiendo, combinando los dibujos traza-
dos con los nudos, hasta alcanzar la longitud deseada
13 Por fin colocamos la última anilla, que sera la de mayor diámetro, conlu-
yendo asi la zona tejida anteriormente.
14 Con objeto de construir la bolsa donde alojaremos la maceta, efectuaremos
varias cadenas con nudos planos
15 Concluimos nuestra tarea anudando en el extremo de los hilos uno nuevo
enrollado dejando sueltos los flecos del extremo.
Decoración de vasijas
Cuando se trata de cubrir un objeto con tejido de macramé. la belleza del resultado final dependerá
esencialmente de dos factores: los nudos del tejido y la forma material sólida sobre la que han de adaptarse.
Esa es la clave También influye algo, naturalmente, la calidad del hilo empleado en la labor: la texiurá —el
aspecto y el tacto— son siempre un valor artístico más.
El objeto a cubrir con macramé en este ejercicio va a ser una botella de vidrio, de forma estilizada y de
tamaño medio: el hilo con el que vamos a tejer será de .seda y de un diámetro de 2-3 mm. Cortaremos hebras
de una longitud tres o cuatro veces mayor que la extensión total del tejido, comando también la base de la
botella Será en todo caso mejor que nos sobre hilo, que nos falte Comenzamos el trabajo fijando los primeros
hilos dobles en el extremo superior del cuello del recipiente a base de nudos de cadena. Después tejeremos
con nudos planos, gavetas de festón y entrelazados, segtin iremos viendo a lo largo del desarrollo del ejercicio
Materiales y útiles necesarios: recipiente de cristal, tijeras, alfileres para
sujetar, hilo de seda de 3 mm y un metro.
1 Fijamos con un alfiler sobre la almohadilla un hilo doble, y comenzamos
el montaje del hilo, con nudo de cadena.
2 Preparados todos los hilos con el montaje de cadena, los fijamos en un hilo
en torno al cuello de la botella.
3 Cada hilo efectúa un giro sobre el hilo soporte del que va a pender.
4 Colocamos asi todos los hilos en torno al cuello de la botella.
5 Damos comienzo al tejido, a base de nudos dobles o planos. Los hilos latera
les de un nudo doble se unirán con los dos laterales del vecino, para dar
lugar a otro nudo doble.
6 Vamos descendiendo por el cuello de la botella, tejiendo con los nudos
dobles o planos.
7 Comenzamos a hacer gaveta de festón, tomando un hilo como soporte a los
demás que lo envuelven.
B Realizamos asi dos gavetas, formando un ángulo abierto. Luego, comenza-
mos a efectuar en enti elazado.
9 Obsérvese la disposición de los hilos en el entrelazado: un hilo en cada
extremo de la gaveta queda libre
10 Tras el entrelazado, continuamos las gavetas laterales, hasta hacerlas con-
fluir en el centro Unimos las gavetas laterales con nudo doble o plano.
11 A base de gavetas de festón y entrelazados vamos cubriendo la botella
hasta que lleguemos a la base.
12 Tejiendo con gaveta de festón y entrelazado, cubrimos toda la botella has-
ta su base
13 Para cerrar el tejido en la base, comenzamos a hacer gaveta de festón.
14 Con sucesivas gavets, concéntricas, cubrimos totalmente la base de la bo-
tera.
15 De este modo queda concluida la decoración con macramé de una simple
botella.
Una típica hamaca
Se trata. ¿ín duda. Je uno de los objetos nás emddiableji que pueden construirse con’ la técnica del nuera
mé. Y su factura, en contra de lo que pueda suponerse por la longitud de los hflos a teter. no es complicada
Realmente ¡os nudos no son rain numerosos, porque se hallan muy lepafsdos ¿n el tejido para favorecer la
elasticidad —la comodidad— deE útil fabricádo.
I i tipo de hilo mas adecuado oara cae trabajo es el de algodón, y bastante grueso. Doscientos cincuenta
metros de grueso hilo deberemos tejer antes de poder descansar, a! modo tropical, en un elemental y placida
hamaca Y. como debe hallarse colgada entre árboles o sujeta a muros tendremos que completar c! trabajo con
la ejecución de d" Inertes enganches —uno en cada extremo— que desempeñen e>u función Convendrá
además, por esc afán del ser humano de convenir en bello lo útil, añadir algunos elementos decorativos, en
forma de colgante s y flecos
17
Materiales y miles necesarios: hilo de algodón de 4-ri mm de grosor, sopor-
te ae maaeia para la namac¿, tijeras metro y gemas para sujetar Jos hilos.
1 Pasamos el hilo por los agujeros del soporte de madera, de la manera que
se aprecia en la fotografía.
2 Asi deben quedar los hilos en la madera, para poder hacer el enganche de
la hamaca
3 Reunimos en el centro todos los hilos que penden del soporte de madera,
para anudarlos.
4 Con otro trozo de hilo, comenzamos a realizar el enganche, a base de nudos
planos sobre el conjunto de hilos.
5 Con una serie de nudos dobles efectuamos la totalidad del enganche. Aho-
ra lo cerraemos con otra serie de nudos.
6 También a base de nudos planos sobre el conjunto de hilos, confecciona-
mos el cie"re.
7 Ya tenemos el enganche de la hamaca. En el otro extremo de la misma
repetimos idéntica operación.
8 Fijamos seis hilos en cada soporte de la madera. Al ser dobles sumaran en
total I¿
9 Fijamos los hilos con el nudo mas usual en estos casos, el denominado
nudo de alondra.
10 Tejemos los hilos, haciendo gaveta de festón, comenzando por el extremo.
11 Tejemos solamente con seis hilos alternos del conjunto. Este adorno pen-
derá junto al soporte de madera.
12 Con los otros seis hilos que quedaron libres, hacemos dos nudos planos.
13 Bajo la primera hilera de nudos planos, tejemos otros tomando tes hilos de
cada lado
14 De esta manera vamos construyendo la malla de la hamaca, siempre con
nudos planos o dobles.
15 La función de las gomas es recoger en forma de pequeños ovillos los hilos,
para mayor comodidad en el tejido
1® Estamos ahora haciendo una cadena de nudos, para poder tensar los bor-
des de la hamaca.
17 Una vez hecha la cadena tensora. la fijamos en el extremo del soporte de
madera.
18 Y la vamos introduciendo en zig-zag por los huecos laterales de la malla
de la hamaca.
19 Al llegar al otro soporte de madera, fijamos la cadena tensora, como hici-
mos en el otro soporte.
20 Al concluir el tejido de la malla en el soporte de la hamaca, repetimos los
adornos.
21 Repasamos los nudos, para evitar que la malla sufra deformaciones. Ya
tenemos construida la hamaca.
Canasta para baloncesto
El fin primordial que debe perseguir el artesano tqcdoi de macrame es el embellecimiento de los objetos
de uso cotidiano En este sentido, todc> es susceptible de ser mciorado. iodo puede llegar a ser ma* atractivo,
más bello. sin dejar de ser útil. Lo vamos a comprobar realizando e>:e primer eier< icio que ademas, va a servir
para que quienes nunca luv icron contacto con el macrame se convenzan de que esta labor artesanal no encierra
en sí ninguna dificultad insalvable y se aficione a la vez a ver crecer entre los dedbs los tejidos creados por
ellos mismos en los ratos de ocio.
El lema que proponemos es sencillísimo y prac.ico. Confeccionaremos una canasta de baloncesto, tejiendo
con hilo de algodón grueso —de 0.5 a I cm de diámetro— .sobre el soporte metálico que podremos adquirir
en una tienda de deportes. ber.í un tejido muv suelto, de amplios nudos, muy elemental. Y muy divectidl. Vea
moslo.
AfaienaJes necesarios: armadura metálica de la canasta, cordon grueso de
algodón —d« 5 mm— metro y tijeras.
1 Comenzamos el tejido fijando sobre el aro metálico los cordones dobles,
uro envolviendo al otro, en nido de alondra.
2 Fijos ya los cordones dobles, damos comienzo a la ejecución de una serie
de nudos planos o dobles.
3 Vamos construyendo asi las cadenetas características, todas con la misma
longitud.
n
4 Deberemos tejer en total 16 tiras o cadenetas, todas con nudos planos y
qb. m.smo tamaño.
5 Tomando luego los dos hilos extremos de cada tira de nudos, hacemos dos
nudos planee
6 Repetimos la misma operación, uniendo asi las diferentes tiras tejidas
7 Tras esos nudos dobles, volvemos a tomar los hilos extremos de cada nudo,
y repetimos otros nudos dobles también.
8 De esta manera, tomando hilos extremos de cada nudo anterior, avanza-
mos en e* tejido de la canasta.
9 Los nudos se irán estrechando, para dar a la canasta su característica
forma de embudo.
10 Hemos conluido el tejido. Resta solamente hacer unos nudos corrientes
para adornar les flecos.
11 Distribuimos en cada cordel tres o cuatro nudos, separados a nuestro gusto.
Corbata
de seda y fantasía
Cu itro tipos de nudo deberemos emplear en la ejecución de este ejercicio. Con la combinación de los
mismos lograremos la riqueza decorativa que pretendemos para una prenda complementaria del vestir tan
personal como es uhá corbata de fantasía. Pero tan abigarrado conjunto de njxtos' v-jp a contrastar con la
nobleza y seriedad del hilo de seda, monocromático brillante. discreto y Llegante.
k'l ensanchamiento natural de las corbatas se consigue a base de iñadr nuevos h.los poi los cxtiemos.
uniéndolos con nudos de nido de alondra al comunto. Los bordes irán adornados nieditftiiu nudos de cabeza
de turco. Al final, será necesario un buen cosido con aguja e hilo fino, para que la prenda quede bien rematada
\ los hilos Ól I macrame ni i se desflequen: es,) destruiría la labor.
Materiales y útiles necesarios: ovillo de hilo de sea o rayón, de 2 mm,
tijeras, alfileres para sujetar el tejido, hilo y aguja para coser.
1 Sobre una almohadilla fijamos con dos alfileres un hilo soporte. Sobre el
fijaremos ios hilos en nido de alondra.
2 Fijamos hilos dobles en nido de alondra, tanto como anchura debe tener la
corbata.
3 Los distintos nudos de nido de alondra deberán quedar totalmente Juntos,
aunque no apretados entre si.
4 Comenzamos a tejer por uno de los lados, a base de nudos dobles o planos.
5 Obsérvese la disposición que han de tener los hilos para realizar los nudos
planos.
6 Cuando deseemos ensanchar el tejido, añadimos en los extremos hilos en-
sa rtados en nido de alondra
7 Proseguimos el tejido con nudos planos, hasta el punto en que deseemos
hacer otro tipo de tejido
8 Vamos a tejer ahora con nudo de gaveta de festón. Tomamos en el centro
ei hilo guia.
9 En torno a este hilo guía vamos anudando los demás, formando la gaveta.
10 Tejemos asi varias gavetas, que confluyen en el centro de la corbata.
11 Bajo estas gavetas tejidas, tejemos unas hileras de nudos planos.
12 Tejemos seguidamente otra hilera con nudo de gaveta de festón.
13 Bajo las últimas gavetas de festón, de nuevo nudos dobles o planos.
14 En el centro realizamos un entrelazado a nuestro arbitrio, y cerramos por
debajo las gavetas.
15 De nuevo tejemos unos centímetros con nudo plano. Mas tarde gavetas de
festón en ángulo y gavetas rectas.
16 Nuevas gavetas en ángulo abierto, pero invertido, cerrarán ese dibujo del
tejido Seguimos hasta concluir Entonces cortaremos los hilos sobran
tes.
17 Y, finalizamos el tejido de la corbata y su confección cosiendo y rematan-
do el extremo inferior de la misma.
Revistero de pared
En el hogar el macramé ofrece muchas aplicaciones porque Lic.l con este tipo oe tejido hacer bellos
algunos objetos de los que habitualnienie se usan. los ejemplos a enumerar son abundantes v ya lo humos
contemplado con admiración en los lugares mas diversos El macramé brinda adema Ja satisfacción Je saber
y de que sepan los demás que use objeto bello que adm.ramos y utilizamos lo hemos creado con nuestras
propias manos y sólo con ellas
í'n revistero, por ejemplo, es un elemento común en el hogar Puede tratarse de un pequeño mueble de
madera o de forja; pero también puede ser simplemente hilo tejido con diversión en unos pocos ratos de ocio.
¿Por qué no lo intentamos? Como siempre el resultado será muy bu..o
Materiales y útiles hilo de algodón
madera formando palos y tijeras.
de cinco milímetros, dos trozos de
1 Cortamos 24 trozos de hilo, de unos tres metros de longitud, y los fijamos
al palo soporte.
2 Los hilos, una vez colgados deberán quedar perfectamente unidos entre si
por la parte superior.
3 Comenzamos tejiendo utilizando el nudo plano en los cuatro hilos centra-
les.
4 Los nudos, en este trabajo, han de Quedar perfectamente apretados y fir-
mes.
5 Con el mismo nudo plano y alternando los hilos, construimos las tres
figuras angulares.
6 Vamos a tejer ahora otras figuras parecidas, separadas de las anteriores e
invertidas. Con nudo plano
7 Dejamos unos centímetros de separación entre la figura que vamos a tejer
y la superior.
8 Obsérvese el tipo de tejido de nudos, que deja entre los nudos un hueco y
se va desplazando hacia, los lados.
9 Construimos de esta manera la sugestiva figura central, que lograra un
belic efecto.
10 Similares a la figura anterior, reabramos otras dos, laterales y un poco
mas por debajo.
11 También con nudos planos, por debajo de las figuras, tejemos bien separa-
da; tres hileras.
12 Añadimos otros hilos a cada uno de los extremos del palo que sirve de so-
porte.
13 Con estos hilos añadidos y los dos primeros de cada extremo comenzamos
a tejer nudo ►retorcidos-.
14 Tejemos con estos nudos dos franjas anchas de hilo, una a cada extremo
del revistero.
15 Con nudos dobles, fijamos todos los hilos de las dos franjas al otro trozo
de madera.
16 Fijamos a este nuevo palo otros ocho trozos de hilo, según se aprecia en la
fotografía.
17 Con nudos dobles, con un hilo de cada pareja, tejemos una hilera dejando
huecos.
18 Y sucesivas hileras mas, cortando los hilos sobrantes para Que formen
luego los flecos.
19 Concluimos la labor de tejido con una hilera de nudos dobles.
20 Para finalizar la construcción del revistero, cortamos los sobrantes de los
hilos, dejando unos centímetros.
Riqueza de efectos
en una lámpara
Por sus características ornamentales un tanto barrocas, el macramt se presta, a iodo upo de leji.d'ü sobre
soporte —armadura— de los objetos más diversos. Si se trabaja bien, lo que se logra con amor y dedicación,
el tejido puede deparar espléndidos resultados muy especialmente apreciadles en las pantalla! porque la luz
que se tamiza-a través de los hilos proporciona irisaciones e imensidade> muv sugurentes
Vamos a tejer, en esta ocasión. una pantalla, que podrá servir para colgar o para ser cA hiNda sobre un pie.
Emplearemos unos tipos de nudos sobradamente (onocidus y seni jilos de ejecución- gaveta, d nudo pkmu o
doble Proveámonos de una estructura metálica adecuada y pongamos en la puma de nuestros dedos tuda
nucsta sensibilidad de artesanos. Puco a peo. iremos avanzando en el «ejido, a la vez que nos iremos recreando
con lo que hacemos. Alcanzaremos así las dos metas que ñus proponemos, hacer una kila lámpara 5 divertir
nos.
Materiales.- Armadura metálica de la lampara. hilo torzal de poliamlda. de 8
mm, cinta adhesiva transparente, metro, tijeras y aguja para rematar.
1 Para cada motivo emplearemos seis hilos de una longitud de 2,70 m.
2 Vamos a forrar con hilo la circunferencia superior. Comenzamos fijando
el extremo del mismo con cinta adhesiva.
3 Vamos a forrar ahora el resto del cuerpo de la lampara. Pasamos el hilo
bajo una varilla metálica As., iremos dando volumen a la lámpara
4 Procuraremos que las sucesivas vueltas queden lo mas apretadas posible
a su inmediata anterior.
5 Ya hemos cubierto el cuerpo de la lámpara. Comenzamos a hacer el motivo
de una de las caías Con nudo de nido de alondra fijamos seis hilos-
6 Ya tenemos sujetos los seis hilos dobles; es decir, comenzaremos a tejer
con 12 hilos
7 Empezamos a tejer mediante nudos dobles o planos, por un extremo de la
serie de hilos.
8 Estamos formando tres cadenas de nudos planos, cada una de ellas con
cuatro hilos.
9 Añadimos en este lugar de la cadena central un nuevo hilo, para realizar
un reheve
10A base de nudos en cadena, realizamos el relieve que pretendíamos.
11 Cruzamos ahora dos hilos de cada una de las cadenas laterales, según
muestra la fotog’ afia
12 Cruzamos las cadenas laterales, y realizamos utroo relieve en la cadena
centra’..
13 Avanzamos tejiendo con nudos planos o dobles las tres cadenas de nudos,
tndas con la misma longitud.
14 Tejemos una serie de gavetas de festón, oblicuas, y otra a continuación
formando ángulo. Seguimos tejiendo.
15 Bajo las dos gavetas últimas, tejemos nudos dobles, dos hileras.
16 En el conjunto de hilos centrales realizamos un entre.azado Que se cerrará
con nudos planos.
17 Finalmente, una gaveta de festón pondrá punto final al desarrollo del mo-
tivo.
Bello aplique de algodón
Para este ejercicio de mneramé vamos a utilizar como soporte la estructura metálica de un aplique eléctrico
para pared. Sobre los elementos de esa estructura montaremos los hilo*. tejidos, en nuestro ejemplo con nudos
planos, formando un dibujo que resulte muy embellecido al ser traspasado por los rayos luminosos de la bujía
que arderá en el interior
Tejeremos con hilo de algodón de un diámetro, de 2.5 milímetros, de color blanco Recomendamos que
los hilos cortados alcancen una extensión del triple de la altura del aplique. El tejido deberá quedar mu>
compacto y muy impío de ejecución. Dará soltura al conjunto el desílex .ido de las pumas, que efectuaremos
tras anudar los hilos a la parte interior del aplique mediante nudos dobles El producto de nuestro trabajo será
un bello aplique que nos iluminara con su luz tamizada desde cualquier pared de nuestra habitación más mti
ma
Materiales y útiles necesarios: hilo de algodón de 2,5 mm, tijeras, metro y
soporte metáoico del aplique.
1 Cortamos hilos dobles tres veces más largos que la dimensión del aplique.
Anudamos las puntas.
2 Colgamos de la parte superior del aplique tantos hilos como quepan. Los
fijamos con -nudo de alondra-
3 Ya tenemos montados todos los hilos: en total 174 sencillos. Vamos a co-
menzar a tejer
4 La totalidad del tejido irá con nudo plano, menos la fijación final del apli
que.
5 Tejemos tres hileras de nudos planos, cuyo resultado será el que se aprecia
en la fotografía
6 Seguimos trabajando con nudo plano. Construiremos asi los tres adornos
iguales.
7 Comenzamos una cadeneta para unir un tejido con otro. Vamos anadiendo
hilos intermedios en los nudos.
8 Concluida una cadeneta, iniciamos la segunda siguiendo el mismo proceso
anterior.
9 Y comenzamos luego otra cadeneta, que Irá hacia el lateral del aplique.
10 Bajo la cadeneta anterior tejemos otra idéntica y paralela, a la vez que
ampliamos los adornos centrales.
11 Repetimos los tejidos centrales con que iniciamos el trabajo.
12 Y proseguimos tejiendo hasta alcanzar las dimensiones de la totalidad del
aplique
13 Hemos concluido el trabajo de tejido. Ahora deberemos fijar los hilos a la
parte interior del aplique.
14 Agrupamos y anudamos el conjunto de hilos laterales antes de atarlos al
aplique.
15 Fijamos los hilos al aplique mediante la confección de nudos de los deno
minados dobles.
16 Con la serie de nudos dobles vamos ocupando toda la extensión de la vari-
lla metálica.
17 Medimos con el metro para que todos los flecos queden a la misma altura.
18 Cortamos con las tijeras los sobrantes de los hilos a la misma medida toma-
da anteriormente
19 Finalmente desflecamos las puntas de los hilos, dando a ios mismos un
aspecto rizado más distinguido.
Uno de los trabajos más laboriosos a efectuar con la técnica del macrame
consiste en la confección de una cortina. El acertado diseño y la paciencia
que empleemos en su desarrollo habrán de ser nuestras mejores guias.
Decorativa cortina
bordada
Este ejercicio de macramé ofrece mi doble atractivo: por una parre, se trata de tejer una pieza de considera-
ble extensión, como es una cortina y, por otra, requiere la ejecución de un conjunto de bordados con hilos de
colores, a modo de estampados. de importante valor decorativo.
Las dimensiones de la cortina deberán ajustarse al hueco que se pretende cubrir. I tilizaremos por ello más
o menos hilos, según convenga Para este tipo de trabajo en macrame conviene servirse de hilos de algodón
de 25 milímetros Emplearemos tres tipos de nudos: de alondra-, nudo -plano- \ punto de zurrón-. Como las
dimensiones de la pieza son grandes, habremos de armarnos de un poquito de paciencia. No obstante, el
resultado nos compensará del esfuerzo.
Materiales y útiles: hilos de algodi >n, de 2,S milímetros, palc para soporte
ae ia cortina y tijeras
1 Mediante nudo -de alondra* fijamos los hilos al palo. Se aconseja hacer un
nudo en las puntas.
2 Colgaremos del palo todos los hilos que sean necesarios para que el tejido
resulte denso y apretado.
3 Seguidamente damos comienzo al tejido, a base de nudos planos. Obsérvese
la dlsposic-ón de los hilos.
4 Apreciemos en detalle ampliado la colocación de los hilos durante la ejecu-
ción del nudo plano.
5 Junto al palo soporte ejecutamos una fila completa de nudos planos.
6 A unos centímetros del tejido anterior, realizamos otra serie de nudos,
formando una hilera.
7 Bajo la fila de nudos planos anteriores, trazamos otra a la misma distan-
cia, dejando hilos libres para bordar.
8 En la zona libre de nudos realizaremos el bordado con el añadido de nue-
vos hilos de colores.
9 El bordado lo realizamos a base de nudos dobles ejecutados en vertical en
vez de horizontal. Que es lo común.
10 Obsérvese en detalle la colocación del hilo de color para formar el nudo
vertical
11 Bordamos de esta manera el motivo que deseemos y en la extensión que
nos convenga.
12 Para dar mayor atractivo al bordado, añadimos un nuevo color. Seguimos
con nudos verticales.
13 Hemos concluido una mancha de bordado, que repetiremos exactamente o
con variaciones.
14 Proseguimos el tejido de las hileras con nudos planos, siempre a la misma
distancia.
15 Cuando hayamos alcanzado la altura de tejido que necesita la cortina, cor-
tamos el sobrante y hacemos un nudo en el extremo de los hilos
Cinturón de rombos
En el tejido comeccionado según la técnica del macrame. uno de los motivos decorativos que logran
nciore> efecto'* son los geométricos. De éstos los más fáciles de realizar son los cuadrados v rombos. El trabajo
> ?em i lio. pero el resultado es de gran belleza si logramos que el conjunto de la pieza tejida ofrezca simetría.
Vamos a tejer un cinturón, con hilos de un grosor de i milímetros, aunque este diámetro es optativo. Lo
taremos con hilo de rayón de colotes blanco y negro. Comenzaremos cortando seis trozos de cada uno. de
ina longitud aproximada a los dos metros, los cuales colgaremos de cualquier soporte lome» hilo, una varilla,
te > a 1.80-2 metros del suelo. I tilizarcmos exclusivamente el denominado mudo doble Concluido el trabajo
le tejido, remataremos los extremos de los hilos con un nudo lasca-.
Materiales: rayón fino, de colores dorado y negro y tijeras.
1 Vamos a colgar seis hilos de color dorado y otros seis negros, formando dos
zonas de color.
2 Tomamos el primer hilo blanco de la izquierda y formamos un circulo,
como se aprecia en la fotografía.
3 Y otro circulo más tras aquel, idéntico en forma y tamaño al anterior.
4 A través de los dos círculos, que tenemos sujetos, introducimos el primer
hilo negro por la derecha.
5 Apelamos fuertemente el hilo blanco, fijando el nudo, y hacemos el deno
minado -nudo doble».
6 Con un hilo-guia del mismo color negro, proseguimos haciendo nudos do-
bles, en los hilos blancos sucesivos
7 Así hasta que lleguemos a formar un tubo o tira con los seis hilos blancos
anudados sobre el negro.
8 Repetimos el mismo proceso, anudando ahora los seis hilos blancos sobre
el segundo de los hilos negros
9 Y repetimos de nuevo el proceso de anudado para Ir completando el rombo
que sera el adorno del cinturón